tercer capi, supongo que el proximo sera el ultimo o quien sabe...
ni Mahou Shoujo Lyricial Nanoha ni sus personajes me pertenecen.
Situaciones.
Deseo…
POV Fate T. Harlaown.
Llegue corriendo desde el instituto a mi casa sin parar. Qué manera de correr… no sabía el porqué pero algo me decía que todo iba mal, ella y yo apenas llevábamos unas semanas saliendo y yo no podía controlar mis hormonas. ¿Que era eso que tenia Nanoha que me hacia ser tan débil en su presencia? Débil y salvaje a la vez. Cómo un animal que llevara mucho…pero mucho tiempo sin comer y viera la presa perfecta. Era algo que se movía dentro de mí de un modo tan incontrolable que creí que podría hasta hacerle daño. ¿Qué me estaba pasando? ¿Esto realmente era deseo? Y si no era así ¿Qué era? ¿Por qué no podía soportar verla con la camisa desabrochada y no poseerla? Para mí todo aquello daba vueltas a mi cabeza. Creo que, deberíamos hablar de esto porque no sabía que me estaba pasando con Nanoha.
Lo último que deseaba era lastimarla. Cuando entre a mi casa mi madre estaba sentada en el suelo cerca de la mesita del salón con una taza de té en la mano. No sabía muy bien si estaría bien preguntarle algo de eso a ella. Mi madre no sabía que yo estaba con Nanoha de ese modo. Pero aun así me acerque después de saludarla y dejar mi cartera. Me quite la chaqueta y me desate el nudo del lazo. "Fate pareces agobiada… ¿te encuentras bien?" yo la mire y me senté a su lado "s... si mama, es solo que…yo…" baje mi cabeza notando cómo mi cara comenzaba a arder. "Fate, desde hace unos días te noto algo extraña. Me gustaría saber si tienes algún problema, sabes que puedes contarme lo que sea ¿verdad?" levante un poco la cabeza. Para mirarla de reojo.
"m…mama ¿Cómo se sabe si se está enamorado o so…solo es de…deseo?" esto último me salió casi en un hilo de voz y totalmente roja mientras apretaba mis puños sobre mis piernas encogidas. Mi madre me miro sorprendida para luego cambiar a su típica cara calmada. "Fate creo que es algo complejo. Pero yo diría que es el corazón el que lo dice. De todas formas el deseo y el amor casi van de la mano, aunque no siempre. Pero cuando amas mucho a una persona, sientes ese ardor en tu cuerpo, esas ganas de estar con esa persona… ¿Quién es el afortunado Fate?" la mire asustada, pues parece que no se imaginaba nada "yo…etto…yo…" me quede pálida y sin saber que decir. "Comprendo… así que no se trata de cualquier persona sino de una muy especial… ¿empieza su nombre por 'N' por un casual?" me equivoque totalmente, mi madre si sabía quién era. "pu…pues mama yo…" gire mi cara intentando evitar que viera mi cara roja por completo "si es de ella de quién me hablas Fate, puedo decirte que lo que tú sientes es amor del verdadero" la volví a mirar con sorpresa "¿co... como sabes eso?" me sonrió y paso una mano por mi cabeza "te lo note desde siempre. Siempre supe que el amor de tu vida era ella aunque lo negaras. Siempre que te preguntaba si ella era importante para ti, jamás dudaste en decirme lo mucho que lo era. Y ese deseo que sientes por ella es totalmente normal"
La mire con la sensación de haberme quitado un gran peso de encima. Mi cara se notaba aliviada por sus palabras "pero dime Fate, ¿qué ha pasado? ¿Por qué estas así?" me quede callada pensando si estaría bien decírselo o no "yo…yo es que…bu... bueno he empezado a sentir…e….estas cosas por…por ella y yo…no…no…" ahora sí que jamás podría volver a mirar a la cara de mi madre "la deseas tanto que crees que le podrías hacer daño ¿es eso?" la mire. Me miro con una sonrisa. ¿Cómo podía ser que me conociera tanto? "yo…etto…pu... pues es que… cr... creo que ella no…no está aun preparada y yo…no…no quiero forzarla y últimamente…sa…salgo corriendo sin más…pero…pero es que yo…n…no puedo con... controlarme…y…" sentí su mano sobre la mía "cálmate. Si es muy fácil, solo debéis hablar, es lo más importante para dar el siguiente paso. Y ahora me tengo que ir a trabajar, así que no hagas ninguna locura ¿eh?" se levanto mirándome cálidamente, se despidió de mi y se fue dejándome pensativa.
Mi madre tenía razón, debía hablar con Nanoha lo antes posible. Armada de valor me levante y cuando me disponía a salir a buscarla sonó el timbre de la puerta, sacándome de mis pensamientos. Abrí la puerta para encontrarme a una Nanoha acalorada y agitada, al parecer había venido corriendo cómo yo. Me quede sin saber que decir. Ella entro y se quito los zapatos en la entrada y me agarro del brazo llevándome a la mesa del salón. Me hizo sentarme mientras yo seguía sorprendida. "Fate-chan tenemos que hablar" fue lo que dijo, y en ese momento no pude hacer otra cosa que sonreír.
POV Takamachi Nanoha.
Decidida y sabiendo bien lo que debía hacer Salí corriendo mientras escuchaba a Hayate-chan decir algo que no supe, pero daba igual ahora debía hablar con ella, no podía esperar más. Tenía que decirle que yo la deseaba tanto que mi corazón parecía que se rompía dentro de mí. Tanto que, me quemaban sus manos cuando me tocaba, tanto que no podría aguantar mucho sin necesitar sus labios en los míos. La amaba, la amaba y quería decírselo al mundo entero sin importarme nada de nada, quería que todos supieran lo maravillosa que era. Pero sobretodo quería que ella supiera lo importante que era ella para mí. Y que quería ser suya por completo. Quería estar con ella siempre. Y que me hiciera de ella una y otra vez, era lo que deseaba mi cuerpo, mi mente, mi alma, mi corazón y todos mis sentidos. Corría y corría hasta llegar a su edificio. Cuando iba llegando vi salir a su madre Lindy-san. Perfecto estaremos las dos solas y tranquilas para hablar.
Ni mire el ascensor, iba tan acelerada que subía las escaleras de tres en tres. Y llegue su puerta más rápido de lo que creí. Pare un momento para coger aire y toque a la puerta. Ella al abrirla se quedo muy pálida. Estaba preciosa. Llevaba la camisa desabrochada, no llevaba la chaqueta ni el lazo, se sonrojo al verme y agacho un poco la cabeza. Yo también me sonroje mucho, por verla tan atractiva allí parada frente a mí, y antes de saltar sobre ella intente controlarme. La cogí de la mano y me la lleve al salón. Le dije que teníamos que hablar. Me miro y no sé por qué motivo sonrió. Mi corazón parecía que se iba a salir. Y aquella sonrisa hacía temblar mi cuerpo. Así que me arme de valor "Fa…Fate-chan yo… quería hablar contigo sobre lo que ocurrió en el baño hoy…" me sonroje mas notablemente "Nanoha…yo no… no quería que pensaras que yo… bu... bueno yo cre…creo que no estás preparada y yo…no quiero obligarte a algo… y… creo que…cre…" La mire sorprendida, ¿Qué estaba diciendo? Si me moría por ella ¿Cómo podía pensar que yo no lo deseaba? "Fa... Fate-chan te…te equivocas yo…yo te deseo tanto que creo que moriría sino haces algo pronto" baje la cabeza muy avergonzada por la manera tan brusca en que se lo dije. Durante un momento nos quedamos calladas.
Los segundos se hacían eternos y cuando quise romper aquel silencio incomodo ella me miro "Nanoha… yo…yo también te deseo tanto que a veces creo que podría hacerte daño…y no…no es eso lo que quiero" me sentí estúpida por dejar que ella pensara tal cosa. Jamás podría hacerme daño, nunca. "Fate-chan yo… yo…" cómo un acto de reflejo me acerque a su oído y en un susurro se lo dije "quiero que me hagas tuya, es lo que más deseo desde que estoy contigo" note cómo se estremeció y se ponía muy roja. "Na…noha…" acerco su oído mas a mis labios rozándolo con ellos. Mi corazón iba a salir de mi pecho y un escalofrío recorrió mi cuerpo. "¿Fa… Fate-chan…?" se quedo así pegada a mi boca unos minutos. Creo que quería sentir mi respiración un momento. Luego bajó la cabeza cómo acurrucándose en mí.
Con aquel acto tan tierno no pude evitarlo. La abrace. Sentir su calor era algo tan maravilloso que creí que iba a llorar. Sentía pequeños besos en mi cuello. Me erizó la piel por completo sentir sus ardientes y húmedos labios en mí. Mi respiración comenzó a ser entrecortada. Ella con aquellos pequeños besos comenzó a subir por mi cuello hasta mi mejilla. Pego la de ella a la mía y cerca de mi oído murieron dos palabras suyas "te amo…" me impresioné por su modo de susurrármelo. Me pareció tan hermoso que creía estar en el paraíso. Se separo de mí y me miro. Yo la agarre del cuello de la camisa, no quería que se alejara. Ella puso su mano sobre la mía y comenzó a acariciarla. Estaba sonrojada y sus ojos parecía que me estaban comiendo. Baje la cabeza por no soportar esa mirada. La deseaba pero me quede paralizada. Cuando sentí que ella se levantaba. "¿Nanoha quiere un te?" la mire y afirme con mi cabeza.
Definitivamente necesitaba calmarme si no me podría dar algo. Un té me vendría perfecto. La vi entrar a la cocina y mirarme tras la pequeña barra. Me sonrió y de nuevo mi corazón parecía que se había parado. ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué se había vuelto tan calmada de repente? Solo con sonreírme podría volar sin utilizar magia alguna. Sonreí pensando en esto porque la verdad me pareció gracioso lo que ella podía llegar a causar con solo mirarme. Pensé que si seria así toda la vida, y que si iba a ser así, me alegraba estar a su lado. Pues estaba segura de que la amaría para el resto de mi vida. Y quería compartir con ella hasta el último segundo de aliento que me quedara. Me levante y fui donde estaba ella. La abrace por detrás y escondí mi cara en su espalda, se sentía tan bien. Note una de sus manos suaves y cálidas acariciar la mía. Todo se había vuelto perfecto repentinamente. Y permanecería de ese modo con ella por siempre. Quería sentirla siempre así. Su calor, el aroma de su pelo, su cuerpo protector.
POV Fate T. Harlaown.
Cuando Nanoha me dijo aquellas palabras, sentí tal alivio dentro de mí, que me relaje por completo. Ya no tenía prisa en amarla, no tenía prisa por sentirla, porque sabía que eso acabaría pasando. Quise que me acurrucara en sus brazos un momento. Bese su cuello y la note tensa al principio. Así que ahora ya no iba a forzar más la situación, lo mejor era relajarnos las dos un poco. Quería hacer el amor con ella, si, era lo que más deseaba, pero quería que nuestra primera vez fuera hermosa, y no en cualquier sitio, no un atracón en un baño, y en un aula de instituto. Tampoco quería algo calculado. Quería que fuera natural y que las dos estuviéramos cómodas con la situación. Así que me levante y la invite a un té. Mientras lo hacia ella me miraba sonrojada. Yo le sonreí del mejor modo que supe y poco después se levanto y vino hacia mí. Me abrazo por la espalda. Qué bien se sentía estar así. Quería que ese momento no acabara nunca. Que fuera eterno sentir sus brazos rodearme por la cintura y su cara pegada a mi espalda.
El te había acabado de salir pero yo no quería moverme del lugar y romper aquel abrazo. Gire mi cara para verla cómo ella apoyada en mi espalda cerraba los ojos cómo queriendo sentirme más. Sin romper aquel lazo que nos unía me voltee quedando frente a frente. Puse mis manos en su cara, y no pude evitar mirar sus hermosos labios que tanto me gustaba sentir. Acerque lo míos y la bese. La bese suavemente. Mi lengua apaciblemente se fue introduciendo en su boca muy despacio, para sentir la suya jugar con la mía. El beso comenzó a hacerse cada vez más largo y profundo, pero me daba igual, quería seguir así todo el tiempo que pudiera. Su respiración se comenzó a agitar, yo la deseaba más que nada, y en ese momento me iba dejando llevar por su boca. Yo estaba volando y no había nada a nuestro alrededor, solo nubes y pedazos de cielo azul, flotábamos en el aire cómo plumas. Poco a poco el beso fue muriendo. Pero las sensaciones seguían ahí, los corazones palpitantes y deseosos seguían ahí. Quería amar su piel, su cuerpo, quería amarla a ella, ser mía y yo suya. Pero por encima de todo la quería, la amaba, sentirla así era tan grande que no sabía si en mi pequeño corazón cabria tanta pasión, tanta felicidad. Al separarnos unas lagrimas resbalaban por su cara, me miro con ese hermoso brillo en sus ojos, sin duda era felicidad.
hasta el proximo capi
