CAPÍTULO 3: EL NIDO DE LA ARAÑA

A pesar de la apacible noche, algo había sido despertado dentro de Natsu, algo que ni siquiera ella sabía que poseía, era su más letal arma y se convertiría en su mayor fortaleza…

—Bueno ya es de día supongo que alguien como tú no trabaja de día ¿o me equivoco BJ?dijo una hermosa mujer.

—Claro que trabajo de día, cualquier momento es bueno para trabajar, yo no le temo a hacer lo que más amo, mi querida Natsu… pero bueno ya que soy nuevo en esta ciudad y he encontrado un nuevo pasatiempo con tigo, ya no te dejare huir mi querida presadijo Bj tomando salvajemente el rostro de Natsu.

Natsu estaba pasmada el recuerdo de una salvaje mano la invadía aun así mostro toda su sensualidad en una hermosa sonrisa bien entonces me encantara mostrarte la ciudad, claro que si me llevas a trabajar, ya que soy muy curiosa y quiero aprender todo lo que el maestro BJ tenga que enseñarme-

—humm, no puedodijo retirando su mano.

—¿por qué?pregunto con ansiedad Natsu.

—Porque esta vez voy por una presa muy grande y no quiero que te involucres

—Bien, pues ya es muy tarde, y si no me llevas con tigo me asegurare de contar todo lo que hiciste anoche BJ

—humm no serias tan tonta… ¿me estas amenazando pequeña mocosa?Dijo BJ quien con un gesto muy infantil comenzó a estrujaler los cachetes a Natsu.

—Que haces, me dueledijo Natsu haciendo un puchero.

Bj y Natsu se quedaron pasmados mirándose a los ojos, como era posible que él hiciera algo así, sin duda Natsu sacaba lo peor de él…

—Bien, ya que hablamos de trabajo ¿conoces de casualidad donde están las empresas Takarada?

—hummm tal vez, pero quiero que me respondas antes ¿por qué quieres saber de las empresas Takarada, vas a matar a algún empleado? Porque hay muchas oficinas y lugares que son de esas empresas

—fuss, no me interesa ningún tonto empleado, digamos que tengo una deuda pendiente con el presidente.

—Haaa que interesante… entonces cuando estés listo ven a buscarme a mi casa, aunque tal vez sea un poco tarde pero bueno, te diré todo lo que quieras de los Takarada dijo Natsu sacando una pequeña tarjeta de su bolso y arrojándosela a BJ.

— ¿tarde por qué?dijo en voz baja BJ mientras la hermosa mujer que lo había sacado de sus casillas se perdía entre la multitud matutinawaaaaiiii pero que le pasa, como se atreve a irse así como así, otra vez se me escapo AHHHH NO DEJARE QUE TE BURLES DE MIgritaba un enojado BJ.

—¿pero qué le pasa a ese loco?, vámonos se ve muy peligrosomurmuraba la gente en la calle.

No muy lejos de allí la presa más importante para BJ se disponía a regresar a casa; era un hombre de unos 33 años de cabello rubio, y muy apuesto, sus ojos azules mostraban una fría mirada, aunque su sonrisa denotara lo contrario, su nombre era Kuun Takarada, presidente de las empresas del mismo nombre.

—amor, debimos decirle que regresábamos a casa

—Claro que no, algo malo nos hubiera pasado si se enterara.

—como puedes decir eso, es tu hij…

—por eso lo dijo

—¿Qué pasa Brayan por qué no nos movemos?gritaba enojado el señor Takarada

—lo siento señor pero parece que hay una riña y…haaa ¿Qué haces mocoso?grito el conductor.

Pero era demasiado tarde para reaccionar cuando los ocupantes de aquel lujoso vehículo vieron como una gran luz y un fuerte estruendo invadieron la calle, acabando con todo el ruido de la mañana.

No lejos de allí en una elegante casa al estilo japonés, una hermosa chica tomaba un relajante baño; en aquella gran bañera poco a poco iban desapareciendo las marcas que había dejado la sangre, y en la memoria de Natsu también comenzaba a difuminarse el rostro del asustado hombre que había matado; pero lo que jamás olvidaría, seria a aquel hombre misterioso y tenebroso, que sin saberlo llevaba una marca que Natsu no borraría tan fácilmente como aquella sangre.

—Bien, dormiré un poco y luego preparare tododecía una cansada Natsu poniéndose su bata favorita.

—Traeré buen vino para celebrar, esta noche sin dudas tu serás mío BJ como que me llamo Natsu Takarada, eso te lo aseguro jajajaja.

Las horas pasaban y lejos de pensar en lo que estaba pasando en las calles Natsu se quedo dormida, pensando en cómo iba a disfrutar esa noche con su nueva adquisición.