Los Teen Titans no son de mi propiedad.

Intercambios de la vida

Por: Cristian Reynolds

Capítulo 8: Ganas y aceptaciones


Ambos estudiantes caminaron a su salón correspondiente, y por fortuna el maestro no había llegado. Se sentaron juntos en sus asientos, un poco incomodados tras el abrazo que el chico le dio.

— Así que entonces… ¿Todo bien? — Gar trataba de soltar la sopa.

— S… Sí, normal. ¿y tú?

— Algo… No tengo idea de que pasará después, pero estoy positivo. — El sudor comenzó a hacer en el rostro del joven.

— ¡Amiga Rachel! — Anders se acerca hacia la joven y le da un abrazo. — ¿Dónde estabas? Mis amigos Dick y Víctor te estaban buscando en las afueras del colegio.

— Lo… Lo siento Kori. Tuve un altercado con Garfield, pero todo está bien.

— ¿Se pelearon? — la chica pelirroja iba a quedar asombrada, pero…

— No, para nada. Sólo tuve un problema, pero no por Garfield. — Rachel no quería contar el incidente que tuvo que intervenir cuando Garfield se enfrentó ante Jason. — Sólo ya está resuelto.

— Oh, qué alivio. — Anders de nuevo abraza con fuerza a Rachel.

— K… Ko… ¡Kori! — Ella intentaba tomar aire, y por fortuna lo logra.

— Oh, lo siento. — Ella se lamenta, pero se fija en el nuevo compañero que conoció el día anterior. De repente sus ojos quedan muy fijos.

— Oh, saludos amigo Garfield. — Y besa de modo amistoso en la mejilla del chico, causando un sonrojo entre ambos.

— Hola Kori. — Gar habla tímidamente. — Co… ¿Cómo te va hoy?

— Muy agradable. — Su corazón levemente comienza a latir.

— Oh, pensé que irías con Dick al colegio. — él le responde con una sonrisa, e inocentemente toca el hombro de Rachel. Ella se queda tiesa en algún momento. Además, no ve al chico de pelos puntudos ni a Víctor.

— No, no. Dick es mi amigo. Pero sale con Bárbara Gordon que están del otro lado del salón. — Lo dice con nostalgia.

— Pensé que salías con él. Es que… bueno, fue mi primera impresión y vi que sentías enojo hacia la chica.

— No, estoy soltera. Pretendientes no faltan, pero ninguno me atrae. — En realidad, Kori ve con sonrojo al chico verde.

La conversación fue interrumpida cuando el maestro de matemáticas ya había llegado.

— Nos vemos en el descanso. — Se despide Kori, pero guiña el ojo a Garfield. La chica violácea ve de forma extraña a Gar, aunque en su interior sintió como algo que enojaba. Pero ignoró eso.

Las clases comenzaron a retomar durante un lapso de tiempo largo.


Era descanso y todos los chicos comenzaron a salir, todos excepto Garfield. Él quería quedarse por protegerse de Jason y evitar problemas.

— ¿Vas a salir? — Rachel le sugería.

— No lo sé, Rachel. Es que bueno. Apenas llevo dos días, y ya tengo una mala reputación en el expediente escolar. — respiró profundo mientras sacaba un libro de biología.

— ¡Hey chicos! — Avisaban Víctor y Dick. — ¿Van a la cafetería? Iremos por Doritos y hamburguesas con refresco.

— Yo quiero probar. — Kori corría hacia los chicos, pero ve a Garfield y guiña un ojo de forma ¿coqueta?

"¿Qué me está pasando?" pensó el joven en sí mismo.

— ¿Entonces no quieres ir? — Rachel lo miraba con tranquilidad.

— No, gracias por tu oferta. Me quedaré aquí. — El joven respondía con sonrojo cuando vio a la muchacha de pelo violáceo.

— Oh… — Se sintió mal, pero recoge sus cosas y se va con sus amigos. — Te veré más adelante, entonces. — Con una cara un poco triste se aleja de su reciente amigo.

El muchacho lee su libro, aunque dentro de unos minutos por órdenes del maestro le tocó salir temeroso del lugar.

Caminando con miedo por los pasillos, entre muchos estudiantes comenzaron la lluvia de burlas. Pero un cartel llamó la atención.

¿Te gusta el Fútbol Soccer? ¿Quieres tener oportunidades para jugar en Europa? Inscríbete para que seas un 10 en la cancha. ¡Anímate!

Garfield miraba con detalle el anuncio. En Italia veía el fútbol como un grandioso juego, y escuchó equipos como el AC Milán o el Inter de Milán, aunque su club favorito era el Atlético de Madrid y lo practicaba cada vez que tenía tiempo libre. Además de jugar en los campeonatos escolares en la escuela anterior.

"Que buena idea… pensé que aquí no se practicaba. Voy a ver." El chico corre hacia el gimnasio para ver las pautas y las inscripciones.


En el descanso, Rachel y sus compañeros estaban comiendo en silencio en medio de los demás estudiantes.

— Vaya, ese chico es como extraño. — Dick comía una rebanada de pizza.

— Amigo Garfield se sentía nervioso cuando le hablé. Pero para mí es lindo. — Kori tomaba limonada. Algo dentro de Rachel de nuevo comenzó a molestarla.

— ¿Y dónde está? De seguro ya se está perdiendo los doritos y la hamburguesa alemana. — El grandulón de Víctor comía sin parar los alimentos.

— No quiso salir. Dice que aún se siente presionado por que no conoce este lugar. Así sucede con la mayoría de los nuevos. — Rae tomaba su té, pero se sentía preocupada.

— De todos modos, hay que llevarlo con nosotros más seguido. Así perderá su miedo. ¿No lo creen? — Víctor tomaba esto muy enserio.

— Pero ¿cómo? Amigo Garfield Suele ser tímido en este momento. — Kori se preocupó

— Sólo debemos hablar con él más seguido. Preguntarle de modo amistoso sobre... — Dick fue interrumpido cuando Bárbara se sentó al lado de él.

— Hola amor. — Bárbara le da un beso en la mejilla, haciendo que Kori se enoje internamente.

— Creo que debo irme. Iré a buscar a amigo Garfield. — Ella se levanta y se aleja de sus amigos. De nuevo algo extraño le sucede en el interior de Rachel.

— ¿de qué me perdí? — Víctor veía como su compañera se alejaba. Pero…

— ¡Hey Víctor! ¡hay que ir al entrenamiento! ¡Así levanta tu trasero de la silla y corre! — Era uno de sus compañeros de Fútbol americano.

— ¡Ya voy Jeff! Lo siento chicos, pero el entrenador me mandará a calentar en tiempo extra si no llego a tiempo. ¡Nos vemos en la salida! — El joven Stone corre con velocidad.

— yo me iré a mi biblioteca para estudiar cálculos de matemáticas. — Rachel recoge sus cosas y deja solos a Bárbara y Richard.

— ¿Por qué se van cuando yo llego? — La chica pregunta a su novio.

— No lo sé. Es que no están acostumbrados a esto. — Dick simplemente sentía frustración por dentro.


Garfield regresó desde el gimnasio y tenía una boleta de prueba para jugar dentro de media hora. Pero se topa con Rachel que venía en dirección contraria.

— Oh, Garfield. Pensé que te quedabas allí…

— Lo siento Rach. ¡Rachel! Es que el maestro me sacó del salón. Así que iba a la biblioteca, pero encontré un poster sobre un deporte y debo ir en una media hora.

— Oh, y cual ¿deporte?

— El fútbol o soccer como lo llaman aquí. ¿tú haces deporte?

— No quiero contarte de eso. No me gusta.

— Pero Rachel, si vamos a ser amigos, no hay nada de qué avergonzarse. Además, no me reiré. Lo digo enserio. — Garfield se pone la mano en el pecho y de forma seria.

— Pero vayamos a un lugar más privado. Y no me presiones. — Ambos caminan hacia un pasillo donde se encontraban los góticos.

— ¿por qué aquí? — Garfield comenzó a tragar con miedo.

— Es donde más me identifico. ¿Quieres mi información? O nos vamos.

— No, para nada. Sólo me sorprende este lugar. Me siento extraño.

— Al grano. Quieres saber esto, ¿no? No me gusta, pero soy animadora. — Ella se sonroja tras lo último.

Al corazón de Garfield latía con fuerza, sentía nervios en sus manos. Esto no lo esperaba.

— W… wow, es…

— ¿vergonzoso y estúpido? Sí lo es.

— No no no… Quiero decir, no sabía esto. ¿Y cuantas veces vas a entrenar?

— Sólo cuando me toca. Además, puedo hacerlos sin necesidad de que la líder me ordene.

— Wow. — Ambos escuchan el timbre. Era hora de volver a clases.

— Debemos irnos. Llegaremos tarde. — Ambos corrieron hacia el salón correspondiente.


Pasó media hora hasta que Garfield iba de salida.

— ¿dónde va, Logan? — El profesor Delaney lo miraba de forma amenazante. — Nadie le ha dado permiso de ir.

— De hecho, tengo la autorización del entrenador Brooks. — El chico muestra el papel. Tenía autorización hasta final de clases.

— No lo sé, no está firmado.

— Pero tengo que ir. Además, ya hay pocos cupos. Ese tiempo el profesor entrena, con todo respeto. — Delaney ve con cuidado la autorización. — Puedes irte, pero la próxima vez me traes la firma del director para los permisos.

— Gracias. — El chico verde sonríe.

Gar recoge sus cosas y encamina hacia la cancha de fútbol donde tenía entrenamiento de prueba. Antes de salir habla apresuradamente con Rachel.

— Hey, ¿me harías el favor de prestarme tus apuntes? Es que eres la única que...

— Sí, sí. Ahora ve. — Rachel seguía anotando las lecciones que daba Delaney. El chico toma la mano inocentemente y lo aprieta de forma leve.

— Gracias, gracias. Te lo agradeceré mucho. — Se suelta del agarre y se va corriendo. Rachel de nuevo comenzó a tener una extraña sensación en sus pálidas mejillas.

Las clases comenzaron a retomar con el tiempo.


Garfield llegó al vestuario donde cambió a su uniforme deportivo de ese deporte y salió donde se encontraban otros 30 compañeros. Aunque vivían en la ciudad, eran de distintas razas y procedencias. Latinos, asiáticos, europeos estaban allí, formando una hilera. Gar se ajuntó con ellos. Aunque con timidez.

Bien estudiantes, bienvenidos a esta sesión de entrenamiento. — Vino el entrenador de origen inglés, Jon Brooks. — Como saben, están inscritos para participar en el torneo nacional de Soccer que se realizará en dos semanas y viajaremos a distintos estados para jugar. Así que comencemos. Sólo se podrá llevar 23 estudiantes y los demás servirán como emergentes. Así que comiencen a realizar ejercicios plenos.

Los estudiantes acataron las órdenes del entrenador, corrían, realizaban estiramientos, velocidad y todas esas cosas durante más de media hora. Al finalizar.

— Bien, ya están listos. Sé que se cansarán, pero haremos un partidillo de 15 minutos. Hoy en la tarde jugaremos uno de 80 minutos de juego. ¿listo? — Brooks elige los 22 en cancha, pero deja a Garfield en el banquillo.

Comenzó el juego Garfield en cambio comenzó a calentarse a ver si tenía oportunidad de jugar.


Al finalizar las clases en el otro lado, Rachel salió con sus amigos hacia su casa. Pero tenía que volver en las horas de la tarde. En vez de eso, como sabía que Garfield era el único que vivía en la calle 93, se separó de ellos y decidió esperarlo en la cancha del colegio, para que fueran juntos. Algo que de sorpresa asintió desde hace unos instantes. Rachel veía algo distinto en él, era su amigo y ya se estaba ganando la confianza y en esos días comenzó a ser más abierta, algo que jamás en su vida había pasado.

Estaba buscando, pero n lo veía dentro del terreno de juego; pero sin embargo, la sustitución llamó la atención.

Garfield hace el cambio y juega en la posición de media punta, Al principio le costaba jugar debido al ambiente, pero dos minutos recuperaba su forma. Intentó tirar al arco, pero salió rozando el palo derecho del arco. Regresó, pero nunca se imaginó que Rachel estaba en la gradería, observando. Así que trató de sorprenderla para no decepcionarla.

Al cabo de que el partido había finalizado, quedó en empate; Brooks vio el balance en algunos futbolistas.

— Bueno, un regular empate. Vayan a sus casas y nos veremos a las 16 horas. ¿Entendieron? — Brooks cogió sus cosas y regresó al vestuario. Al igual que muchos compañeros, incluso Garfield.

Al cabo de minutos el chico con su bolso, ya que esos implementos eran prestados de la escuela; estaba a punto de regresar a su lejana casa, pero Rachel estaba de pie, viéndolo.

— ¿Rachel? ¿Qué haces aquí? Pensé que irías a tu casa.

— ¿Y Dejar solo a mi despistado y molesto amigo? — Ella estaba seria, pero con sonrisa interna.

— Bueno, es hora de irnos, ¿no?

Ambos caminaron y contaron sobre qué sucedía en sus vidas. No sin antes…

— ¿El chico rana jugando? ¿No deberías estar dentro de un zoo? — Un jugador de futbol americano venía a burlarse. Típico de ello. Garfield iba a golpearlo, pero…

— La promesa, ¿recuerdas? — Rachel tomaba el puño, haciendo que Garfield se controle.

— Gracias Rachel.

Ambos siguieron en su camino antes que volvieran a clases. Lo bueno es que no vieron a Jason en todo el día.


Bien, he aquí el cap. Haré lo más rápido para actualizar una de mis historias. La promesa siempre está presente. Jamás abandonaré el barco BBxRae. Pero también no defraudaré a los fans de Miraculous Ladybug por mi fic debut. Agradecimientos a RachelRoth25 y I`m Aurora por sus reviews que fueron clave.

¿Qué les pareció el capítulo? ¿forzado? ¿agradable? ¿Quieren galletas?

Un review pls... Ok no, un review se los agradecería enserio, y les daré una galleta.

Nos vemos en una próxima actualización del perfil de Cristian Reynolds.