CAPÍTULO 13: TRUENOS INTEMPESTIVOS
La hermosa y despejada noche comenzaba a Vislumbrar los rayos de una voraz tormenta ¿estarían los corazones preparados para caer en las manos del enemigo?
A la salida del camerino tras haber pasado por el vitoreo, las flores y las luces de las cámaras, se encontraba Natsu con una mirada fría e imponente, el insulto que acababa de recibir era algo que una Takarada no perdonaría.
Fuwa Sho se encontraba del otro lado, su rostro reflejaba rabia pero a la vez miedo, su corazón estaba tan atento como sus piernas listas para correr, preparado para huir de aquel imponente sujeto que se encontraba ahora al lado de Natsu.
¿Cómo te atreves? —decía el acompañante de Natsu mostrando una sonrisa casi forzada y llena de ira. —tendrás que pagar lo que hiciste—decía desafiando al cantante.
Como pudo Fuwa Sho recupero el aliento, estaba dispuesto a responder aunque eso le saliera caro.
—No es tu problema esto es entre ella y yo, no te metas yo no le haría nada malo a esta persona—
—Esta persona, me gusta mucho así que si la quieres tendrás que pelear por ella—
—¿te gusta? ¡Ah! Eso es imposible ¿acaso no sabes que ella es mi novia? — contesto Fuwa con una sonrisa en el rostro.
—¿novia…?—
—Es su novia eso es lo que él dijo…— pensaba BJ en su habitación—no puedo, simplemente yo… no tengo una manera de pelear por ella. —
Desde el momento en el que se quedó solo sabía muy bien que debía hacer lo que fuera para cobrar su venganza, sólo hasta entonces podría irse en paz, pero desde aquella noche los pensamientos sobre su madre y su padre no lo dejaban tranquilo, su promesa debía ser cumplida; todo era culpa de esa niña, su cabeza no podía pensar con claridad desde aquel día ¿Lo que estaba haciendo era realmente lo correcto?
—así es Natsu es mi prometida, nos casaremos en un mes así que tu modelo de pacotilla no tienes ninguna oportunidad, alguien como tú no podría tener a una chica como ella. —decía Fuwa mostrando toda su arrogancia.
—¿eso… es cierto? —pregunto BJ dirigiéndose a Natsu.
—Así es, él es mi novio y al parecer mi futuro esposo, tiene toda la razón tú no tienes nada, ya perdiste ante él ¿Qué vas a hacer? —le dijo Natsu con una voz fría y calmada pero aun así muy sensual.
¿Cómo podía ella decirle eso? ¿No sabía quién era él? ¿Y ese beso… solo lo hizo por diversión? ¿Acaso Natsu jugaba con otros hombres cuando él no estaba presente? La ira de BJ se estaba acumulando, su cabeza ahora estaba llena de dudas, por más que pensara cómo no entendía porque no podía descifrar los actos de aquella chica.
—¿Qué hubieras hecho si yo no hubiera ido a buscarte Natsu…?— se decía BJ —aish esto realmente me enoja. —
—¿Qué te tiene tan impaciente? — le dijo una hermosa mujer que entraba con una charola a su cuarto.
—¿ya te sientes mejor? —le dijo BJ.
—un poco ¿porque no tomas algo de té y me cuentas que te sucede? —
Lejos de aquel lugar se encontraba la mansión del presidente Takarada, era esplendida rodeada por jardines frondosos, la casa estaba construida en roca volcánica, su interior se encontraba repleto de exagerados lujos, lámparas colgantes, estatuas en bronce y demás accesorios pomposos y completamente innecesarios, las ventanas eran gigantes y reflejaban una espectacular vista de Tokio.
En la oficina de la casa había una reunión familiar, Kuu, Natsu, María su pequeña prima y el presidente se encontraban en la sala.
—Natsu quiero que cuides bien de tu prometido recuerda que si no lo haces no podrás heredar la compañía— decía el presidente.
—lo se abuelito…—decía Natsu de manera sombría, aunque su cuerpo se encontrara allí su espíritu no la acompañaba en lo absoluto, estaba completamente distraída.
—me alegra que lo entiendas hija mía estoy seguro que Fuwa Sho será el más indicado para ti—
—huumm… si—
— ¡pues yo no creo eso! —Decía un inesperado invitado que llegaba a la reunión— ¿es tarde para decir que me opongo? —
—yashiro-san— decía asombrada Natsu.
—Inspector a que debo el honor de su visita en mi casa— dijo el presidente prendiendo un puro.
— ¿no me diga que ya tiene noticias de mi esposa? —
—No señor kuu todavía no hemos encontrado su paradero, pero ahora no vine aquí por mi trabajo, vine como un miembro de la familia Yukihito, a pedir la mano de su hija—
—¡¿pero cómo se atreve?! Natsu ya está comprometida—
—así es, pero yo también soy de una familia rica e influyente además una muy cercana a los Takarada, Fuwa Sho no tiene ningún apellido o posición ¿acaso eso no me favorece? —
— ¡¿Cómo…?!—
—clámate kuu, él tiene razón la familia Yukihito es mucho más importante para nosotros, esperaba que vinieras aquí te tardaste mucho ¿pero por qué decidiste venir? —
—es porque la señorita Natsu me ha cautivado. —decía Yashiro bajando la mirada.
— ¡¿Qué?! — grito Natsu bastante sorprendida.
—es cierto señorita, desde el primer día que la vi me sentí muy atraído por usted, así que me encantaría que me diera una oportunidad de estar a su lado. — dijo Yashiro con su rostro sonrojado.
—Así que ahora debo salir con el señor Yukihito según mi abuelo…—pensaba Natsu en su habitación —bueno es mejor que Fuwa… awww ¿Dónde estás Jack? ¡Tengo tantas ganas de jugar contigo! — gritaba Natsu apretando las almohadas.
—… ¿si fuera ella… Jack no se hubiera enojado así?...Ella era tan delicada y refinada, siempre era muy buena conmigo y me ayudaba en lo que fuera, era una hermana excelente, pero ese día, no sé qué le hizo papá ella no volvió a sonreír, no me miraba ni jugaba conmigo, nunca más lo hizo… un día la descubrí con otro niño, parecía de su edad y se veían muy felices, ella siempre lo veía, ella me había cambiado por él, Mio jamás jugó de nuevo junto a mí porque se fue a un lugar mucho más oscuro que en el que yo vivo, si tal vez yo pudiese alcanzar esa soledad ¿estaríamos juntas de nuevo hermana? —pensó dejando salir un suspiro.
— ¡Maldito Sho¡ — decía Natsu mientras recordaba lo sucedido la noche anterior.
Ella caminaba alegremente en dirección al salón de los artistas, solo quería una cosa, solo necesitaba ver a una persona cuando sintió como una mano se apoderaba de su boca y la arrastraba dentro de uno de los camerinos.
Natsu sintió un escalofrió recorrer todo su cuerpo, de repente la poca sensación de calor que le quedaba desapareció cuando sintió como unos labios fríos y húmedos besaban desesperadamente los suyos, la mano que ahora la aprisionaba no la dejo defenderse de su compañera que se deslizaba por sus caderas para luego recorrer todo su cuerpo; intento zafarse pero era inútil, ella que siempre hacia lo que deseaba se encontraba atemorizada.
Una sensación nueva experimentaba en su cuerpo, sintió asco y desesperación ya no quería que la siguieran tocando de esa manera, no se sentía bien, estaba mareada y quería vomitar, un par de lágrimas salían de sus ojos abrumados y temerosos cuando vio una luz gigantesca, era Jack quien de un solo empujón alejo a su acosador y lo saco del lugar; cuando Natsu vio la cara de Sho al salir a la luz se sintió realmente furiosa y ofendida, la calma que le dio el rostro de Jack se fue en un instante.
— ¡tonto Jack! Lo único que quería era que acabaras con ese sujeto ¿por qué te fuiste después de eso? —
—así es, él es mi novio y al parecer mi futuro esposo, tiene toda la razón tú no tienes nada, ya perdiste ante él ¿Qué vas a hacer? —recordaba Natsu.
—cuando puso esa mirada asesina y su aura cambio por completo pensé que lo destriparía allí mismo, pero en vez de eso solo mostro una sonrisa caballerosa y dijo eso: —de todas formas no es esa la forma de tratar a una dama que aún no es tu esposa… Aunque parece que se divierten entonces los dejare solos. —
Jack no me importa lo que haga voy a arreglar las cosa contigo ¿pero cómo? Jack no es como los otros hombres… pero es un hombre huh… tal vez pueda hacer algo para remediarlo después de todo. — dijo Natsu tomando el teléfono.
—¿Qué es esto un mensaje? — dijo BJ.
— ¿de quién es? — pregunto su compañera
—De Fuwa Sho—contesto con los ojos llenos de ira.
