Capítulo 15: El camino de la venganza

¡Maldito yukihito! Si sólo no te hubieras metido en este juego— pensaba BJ al sentir como era arrastrado escaleras abajo.

Despacio y tambaleándose en un último intento arremetió para tratar de zafarse del agarre, o por lo menos de lanzar por las escaleras al infeliz que lo había drogado, pero su intento fue inútil y solo consiguió tambalearse y por poco caer, por fortuna se sostuvo gracias a la mano que amablemente lo dirigía.

¡Dios ¿pero qué sucedió?! ¿Está bien? —

sí esta borracho—

Su victimario hablaba con alguien Pero no pudo ver quién era, su vista se había nublado por completo y si no fuera por su increíble resistencia, él sabía que estaría completamente noqueado. Recorrió los largos pasillos siendo conducido como un niño; después de lo que a BJ le pareció una eternidad por fin se detuvieron y lo siguiente que este sintió fue una suave cama, unos guantes de látex y unas apretadas esposas.

¿Qué te pasa tienes miedo? — le decía una voz difusa en su oído.

¡infeliz! Claro que no tengo miedo, yo no le temo a los cobardes—Dijo BJ casi jadeando.

sabías palabras viniendo de alguien como tú, pero ¿no crees BJ que a veces debemos temer de los débiles? —

¿BJ? — Lo había llamado BJ ¿Quién era la persona que conocía su seudónimo?

Yashiro estaba dispuesto a alejarse de BJ ahora que era su enemigo, a pesar de que este le había jurado ayudarlo en su venganza, Yashiro se sintió completamente traicionado al saber que BJ, quien nunca fallaba en nada, no había podido cumplir con su objetivo, ahora eran enemigos y él haría lo que fuera para imponerse sobre la hija de los Takarada y destruir a Kuu.

deme un late por favor—

La familia Yukihito era una de las familias más poderosas junto con la familia Takarada, su tátara abuelo así como sus padres habían iniciado un negocio muy fructífero al unir a las dos familias, sin embargo, como siempre los Takarada habían demostrado estar hecho de maldad y una codicia insaciable.

El padre de Yashiro no seguía del todo las reglas familiares, quería ser policía y defender a la ciudad de Tokio, lo único malo era que el gran mal como siempre era representado por las grandes industrias y los empresarios corruptos, que harían lo que fuera por explotar a los ciudadanos; el puesto no le cayó mal a la familia Yukihito, ahora tendrían también el control de las autoridades. Aunque el padre de Yashiro consiguiera el puesto con ayuda, él estaba dispuesto a no ceder y dejarse sobornar por la maldad que representaban, en este caso a los Takarada y los Yukihito.

Las industrias takarada tenían un gran negocio en la ciudad, aliados con pequeños traficantes de drogas y las mafias más poderosas, pensaban poder transportar sus mercancías más fácilmente ahora que la policía estaba de su lado, el padre de Yashiro se negó, y como consecuencia una gran redada de la policía le termino el negocio a más de uno, pero eso no se quedó así.

Una noche cuando el padre de Yashiro regresaba a su casa se encontró un cuadro aterrador, su esposa y sus dos hijos estaban de rodillas, cubiertos de sangre y con una pistola apuntando a sus cabezas

¡¿pero que es esto?! —

Kasuma por fin has regresado, estaba esperándote. —

¡kuu! ¡¿Qué significa esto?! —

Pensé en venir a hacerte una pequeña visita queridoprimo—

¡desgraciado que le hiciste a mi familia! —

solo les di un poco de las enseñanzas policiales al estilo Takarada— dijo kuu mientras sacaba su arma.

Yashiro nunca olvidaría aquel día, el recuerdo del rifle apuntando a su cabeza y el sórdido sonido del arma cuando a travesó el cuerpo de su padre.

BJ no era un hombre fácil de dominar, eso Natsu lo sabía mejor que nadie pero para que la perdonara necesitaría idear un plan que fuera infalible.

¡Natsu presta atención! —

¡Ah! Sí abuelo—

Quiero que te acerques a Yashiro-Kun y averigües que trama—

¿Qué quieres decir? —

Si Yashiro se acercó a nuestra familia es porque planea vengarse de tu padre—

¿vengarse? ¿Qué le hicieron al pobre inspector? —

Su padre interfería con los negocios, así que Kuu se encargó de eliminarlo, por supuesto todo fue con el permiso de los Yukihito; desafortunadamente su esposa y sus dos hijos pagaron las consecuencias; Kasuma no era un tipo que se detuviera solo con la muerte, así que tu padre hizo lo que debía usando a su familia en su contra. —

Eso es terrible— pensó Natsu al ver al viejo que estaba frente a sus ojos, nadie conocía lo terrible que podía ser su abuelo, nadie excepto sus discípulos, en la familia Takarada era una costumbre entrenar a los nuevos miembros para que fueran fuertes y temidos, y también unos despiadados asesinos. —y… ¿entonces mataron a toda la familia? —

no, Kuu se llevó a la esposa de Kasuma, el hermano de Yukihito no pudo ser moldeado como él, así que no se le permitió continuar siendo parte de la familia. —

entonces ¿por qué Yashiro-san…?—

sigue con vida, bueno, fue un buen estudiante y decidió seguir con la labor que su padre no pudo cumplir, tal vez ahora solo quiere demostrar lo comprometido que esta con la familia al casarse contigo, lo cual dudo hahahah…. Después de todo sobrevivió al internado, debíamos darle una oportunidad ¿o no? —

Sí claro que si— El internado de los takarada era el lugar más miserable en toda la tierra, Natsu no sabía en realidad lo que era, jamás había estado allí pero si había visto a sus víctimas, después del internado su hermana mayor Mio había muerto.

¡malnacido que es lo que me estás haciendo! — decía BJ entre dientes. Aunque su resistencia era increíble sus fuerzas comenzaban a desvanecerse, no, debía resistir, tenía que seguir si quería salir con vida. — ¡cómo te atreves! —

¿Qué pasa BJ? Relájate ya estas todo sudado. —

Era cierto, la adrenalina era tan fuerte que no se había dado cuenta de que su cuerpo mostraba uno de los signos más típicos del nerviosismo; BJ podía sentir como las gotas de sudor recorrían su cuerpo, tenía calor, mucha calor, debía admitirlo estaba algo asustado.

No me digas BJ, no sé qué es eso. —

hahahaha, me gusta, te ves tan bien cubierto de sudor y completamente sonrojado señor modelo, que debo admitirlo… me estas excitando. —

BJ pudo sentir como los guantes de látex se metían entre sus costillas y la camisa, lentamente recorrieron todos y cada uno de sus abdominales hasta salir por el lugar donde habían entrado. Rápidamente los botones del traje y de la camisa cedieron, entonces, nuevamente pudo sentir como los guantes de látex se deslizaban en su cuerpo.

¿qué? — ¡enfermo! — pensaba BJ, pero ¿qué diablos sucedía? A caso Fuwa era una especie de depravado ¿qué quería hacer con él?