CAPÍTULO 17: UN JUEGO ARRIESGADO

El bolso de Natsu pesaba enormemente, Fuwa pudo notarlo cuando trato de levantarlo caballerosamente.

¡diablos que carga aquí! ¡eso duele! — ¿déjame ayudarte con la silla? —

gracias, que lindo. —

La mesa estaba elegantemente decorada, encima había una fuente de chocolate y alrededor estaba puesta la mesa, dos juegos de cubiertos, platos y finalmente dos copas. Fuwa estaba vestido con una camisa blanca, un chaleco negro y unos jeans muy a la moda; Natsu pensó que esa ropa lo hacía ver un poco más alto que de costumbre.

Comieron un delicioso Cordon bleu acompañado de una sopa vietnamita; para finalizar Fuwa saco una botella de Château Léoville las cases y brindo por Natsu.

humm... me alegra que vinieras prepare todo esto para ti, todos los empleados están aquí, bueno los pocos que quedan…quería un poco de privacidad, ya sabes que como soy una estrella las mucamas se mueren por tomarse una foto conmigo. —

lo imagino, tendré que deshacerme de muchas cuando sea tu esposa ¿no es así? —

si eso creo—

jejejeje— se rieron los dos.

Pero que idiota—pensaba Natsu cuando su vista se nublo por completo, ¿qué era lo que veían sus ojos? ¿Por qué Jack entraba por la puerta?

Ella estaba tan tranquila desempeñando su papel, cuando vio como esa elegante y musculosa figura se asomaba al pasillo, era alto y delgado, llevaba el cabello negro muy bien peinado y no revuelto como en otras ocasiones, tenía un traje gris ratón que lo hacía lucir excepcionalmente bien, Natsu tenía muchas ganas de correr y aprisionarlo contra la pared, pero era tarde debía hacer algo para que no notaran la presencia de BJ en aquel lugar, ¿por qué estaba en la mansión? Debía arreglar ese error de inmediato.

Fuwashi, la cena estaba deliciosa, de veras eres un gran cocinero— decía Natsu, cuando accidentalmente se tropezó y tiro toda la fuente de chocolate sobre la mesa, Fuwa-kun y el piso del salón.

Inmediatamente, los empleados comenzaron a limpiar el no tan pequeño desastre, todos corrían trayendo trapeadores y limpiones; con el alboroto que se armó Natsu había cumplido su primer objetivo, que Jack no fuera notado en absoluto.

discúlpame Natsu creo que iré a cambiarme. — le dijo Fuwa.

no discúlpame tu, creo que yo también me ensucie bastante, mejor también buscare donde limpiarme—

Tan pronto como pudo Natsu salió en busca de BJ, al alcanzarlo lo vio subir las esclareas, luego noto que buscaba en cada salón una puerta abierta, habían muchas y la casa estaba casi desierta, lo siguió por los pasillos; se veía tan diferente y aún así conservaba esa esencia ácida que te obligaba a detenerte y salir corriendo antes de intentar acercarte, de repente a Natsu se le hizo agua la boca.

A pesar de que tuviera unas ganas irresistibles de acercarse espero, no podía darse el lujo de quedarse allí, era su oportunidad ahora que Fuwa y BJ estaban ocupados; así que Natsu decidió dejarlo solo por un momento, estaba segura de que se perdería y daría muchas vueltas antes de dar con alguien, la casa Takarada era inmensa.

Cuando Natsu dio media vuelta, no pudo notar que Sho Fuwa también se encontraba en el pasillo, este estaba cubierto de chocolate de la cintura para abajo, su jean se había estropeado por completo, sin advertir la presencia de BJ abrió una de las puertas, era uno de los baños del segundo piso; fue una suerte que no se encontrarán porque justo en ese momento Fuwa ya abría la puerta, estaba tan furioso que ni siquiera se preocupó si había alguien observándolo.

Resistiéndose ante toda tentación, Natsu decidió que era mejor, en vez de perseguir a BJ, correr hasta encontrar el pasadizo por el cual había subido dos días antes; las escaleras eran pequeñas y oscuras, no sabía cuan largas eran y no tenía mucho tiempo, así que subió corriendo lo más rápido que pudo, al llegar a la puerta metió la llave y para su agrado esta encajo de maravilla, ahora solo debía encontrar la caja fuerte.

Natsu busco cajón por cajón hasta que la vio en el escritorio principal, ¿de verdad su abuelo era tan tonto como para dejarla a la vista de todos? Bueno, solamente él entraba al despacho, Natsu ya la tenía ahora debía abrirla.

Natsu había preparado muchas cosas, que guardo celosamente en su bolso, la idea era taladrar la caja y colocar un pequeño explosivo que abriera la vieja cerradura, si eso no funcionara o si necesitaba algo más ella estaba preparada, no solo tenía explosivos, sino también destornilladores, una ganzúa, grasa para motores y hasta un desengrasante.

Busco una toma en la pared y saco el taladro de su bolso, las paredes eran aprueba de ruido así que no se preocupó, además Fuwa había sido tan tonto como para mandar a los vigilantes a descansar, entonces las cámaras no serían vistas en un buen tiempo y podría borrarlas después; con cuidado tomo el taladro en una mano y lo acerco a la caja, luego empujo el gatillo, el ruido era ensordecedor y la sorprendió por completo, el susto fue tal que no todos los huecos que abrió dieron en el lugar correcto.

Era un desastre, la caja estaba toda llena de agujeros, al ver la cerradura pensó que con un poco de la grasa que traía podía aflojarla, así que se puso un par de guantes quirúrgicos y unto una considerable cantidad; después de unos cuantos segundos se dio cuenta de que eso no funcionaria, estaba tan estresada, odiaba que las cosas no salieran según lo planeado, así que sin darse cuenta paso sus manos llenas de grasa por su cuello.

¡DIABLOS! — Grito.

Completamente frustrada por el desastre que había hecho, saco el desengrasante, para su mala suerte lo hizo tan aprisa que se le rego en las manos.

¡Dios esto huele terrible! ¿Por qué diablos compre está cosa? — dijo. Definitivamente era de esas cosas que te venden cuando te ven la cara.

La pólvora, lo único que podía salvarla ahora era la pólvora; saco el pequeño explosivo y lo introdujo en uno de los incontables huecos que adornaban la cerradura; pendió la mecha y una pequeña explosión le aseguro la victoria, la tapa estaba fuera y ella tenía lo que quería, pero justo cuando estaba dispuesta a reclamar su premio, sintió unos pasos por la escalera, luego la perilla giró y abrió la puerta con delicadeza.

No había tiempo debía esconderse rápido, si la descubrían seria su fin, así que salto detrás de la estatua de Anubis que su abuelo tenía en una esquina muy cerca de la puerta, era un lugar estratégico para poder huir.

La hermosa y siniestra figura que había perseguido hace rato observaba con curiosidad su desastroso trabajo, se veía tan bien bajo la luz del atardecer, verlo así la relajaba y no sabía porque.

Natsu takarada— dijo de repente.

El corazón de Natsu salto de inmediato, sin pensar en lo que hacía corrió hacia BJ, no supo porque pero tenía miedo de que él viera más sobre el contenido de los papeles, sin darse cuenta le tapó la boca para que no gritara, lo cual la hizo sentir muy tonta al recordar que las paredes eran a prueba de ruido; pero se sintió aun peor cuando BJ se desplomo de repente, había perdido el conocimiento y ella no sabía por qué, y lo peor, realmente pesaba.

En ese momento Natsu se lamentó de que él fuera tan musculoso y ella tan enclenque.

¡BJ! ¡Jack cariño despierta! —

De repente y para su suerte BJ abrió los ojos, se veía muy mal, era como un pequeño niño asustado y débil; a Natsu se le vino una horripilante pero excitante idea, le haría ver a BJ lo que se sentía ser acosado ¿qué pasaría si hacia su miedo realidad?, ¿Cuántas expresiones como la que tenía en ese momento le mostraría aquel tenebroso hombre?, desde hace mucho quería jugar con su adorado BJ ahora lo tenía en bandeja de plata.

La idea de hacer a BJ su presa se le antojaba excitante, pero el estar en el despacho era algo realmente peligroso, así que Natsu decidió sacarlo lo más rápido posible de aquel lugar, tomo todos los papeles del escritorio y los metió con sus otras cosas en su bolso, tiro la caja en una esquina y levantó a Jack del suelo.

Tambaleándose bajaron las escaleras, BJ piso mal y se resbalo pero ella como pudo lo sostuvo, y justo cuando salían al pasillo una de las estorbosas empleadas de su abuelo noto su presencia.

¡Dios ¿pero qué sucedió?! ¿Está bien? —

sí esta borracho— fue lo único que a Natsu se le ocurrió.

Con gran esfuerzo y dejando a la atónita empleada atrás, Natsu guió a BJ, a quien llevaba por la cintura, hasta uno de los cuartos del segundo piso, luego como pudo recostó su pesado cuerpo en la cama, Natsu se dio cuenta de que BJ estaba sudando, se veía tan bien, y le recordaba las noches en las cuales ella también se había bañado en ese sudor, él era el primero que había tocado su cuerpo, pero ella nunca dejaría que él lo supiera.

El olor que emanaba BJ era tan penetrante que Natsu pudo sentirlo hasta en sus poros, definitivamente él no era como los otros, Natsu siempre había sido muy hermosa y hubiera tenido a muchos chicos si ella lo deseara, pero siempre le parecieron aburridos y patéticos, no como BJ, un hombre que no le tenía miedo a nada.

De repente, recordó la primera vez que en aquella oficina había besado a BJ, una sensación ya conocida se apodero de su buen juicio, ella quería jugar y poco le importaba que estuviera en peligro mortal, que alguien en la casa de su abuelo los viera o que Fuwa la esperara abajo; BJ le había robado el aliento.

Se había quedado tanto tiempo disfrutando del delicatesen que tenía ante sus ojos, que no se había dado cuenta ni de donde estaban; al desprender por un momento la mirada del cuerpo de BJ pudo notar que esa no era una habitación normal, o alguien la había preparado para una ocasión muy especial o su abuelo tenia serios problemas, aunque eso último ella ya lo sabía.

Vio unas esposas que colgaban de una de las paredes, y sin pensarlo mucho, con ganas de asustar solo un poco más a BJ, tomo las esposas y lo amarro a la cama, ahora estaba lista para comenzar a jugar.

¿Qué te pasa tienes miedo? — le dijo tratando de cambiar su voz.

¡infeliz! Claro que no tengo miedo, yo no le temo a los cobardes— Dijo BJ casi jadeando.

sabías palabras viniendo de alguien como tú, pero ¿no crees BJ que a veces debemos temer de los débiles? — Le dijo Natsu acercándose un poco más a su oído.

¿BJ? —

Natsu saco su lengua y lentamente la metió en el oído, luego la paso suavemente por todo su rostro, podía sentir como debajo suyo BJ temblaba.

¡malnacido que es lo que me estás haciendo! — decía BJ entre dientes.

Natsu no se contuvo, al contrario las palabras de BJ la alentaron más; tocó su cabello y comenzó a besar su rostro, bajo lentamente y saboreo el sudor en su cuello, lo lamió y lo beso como si esa fuera la última vez que lo aria. Se sentía cada vez mejor, cuando tocaba la piel de BJ con su boca este temblaba y se retorcía.

¡cómo te atreves! — le reclamaba BJ.

¿Qué pasa BJ? Relájate ya estas todo sudado. — Le dijo. No se había dado cuenta pero su voz había cambiado, estaba excitada.

No me digas BJ, no sé qué es eso. — la voz de Jack sonó tan desesperanzada que apenas era audible, su nerviosismo era tan evidente que Natsu no pudo contener la risa.

hahahaha, me gusta, te ves tan bien cubierto de sudor y completamente sonrojado señor modelo, que debo admitirlo… me estas excitando. —

Natsu le quito los zapatos y las medias, tomo todo y lo metió en un saco que traía en su bolso, este era en caso de que tuviera que llevarse la caja fuerte. Estaba tan excitada que subió lentamente sus manos, separo la camisa del pantalón y las metió por el agujero, lentamente dibujó los músculos que conocía tan bien, luego le quitó la chaqueta y la camisa metiéndolas en el saco, posteriormente paso de nuevo sus manos por el torso desnudo de un asustado BJ.

¿qué? — dijo BJ completamente rojo.

Aún quedaba su pantalón así que Natsu desapunto el botón y bajo con mucho cuidado la cremallera, esa acción le produjo un placer inimaginable, que se intensifico cuando BJ comenzó a temblar sin poder contenerse, estaba tan asustado que era tremendamente excitante.

Su rostro palideció por un segundo, sin duda él había sentido sus malas intenciones; le quitó el pantalón y lo metió en el saco con las demás cosas, estaba a punto de ir por la última pieza que cubría a BJ cuando este se levantó, Natsu quedo en una pieza, estaba tan sorprendida, BJ había roto las esposas.

El pánico la ataco por un instante. — No puedes contra BJ— pensó, cuando sintió sus manos recorrer su cuello.

tienes cuello de niña ¡FUWA estás muerto! — le gritó BJ.

Sin saber bien que sucedió BJ resbalo, era como si se hubiera agarrado de mantequilla, cuando estaba cayéndose Natsu metió sus manos entre su Bóxer y jalo con fuerza, el resultado fue impresionante, BJ estaba en la cama completamente desnudo y ella tenía la prenda en sus manos.

Se quedó atónita, con los calzoncillos en las manos, después de unos minutos noto que BJ estaba tan agotado que no podría moverse en un buen rato, así que se sentó a horcadas sobre su pelvis.

Listo, Game over. — pensó.

Sí BJ la atacaba de nuevo ella no lo contaría, de eso estaba segura, lo mejor era terminar con el juego; pero justo cuando se acercaba para darle la feliz noticia escuchó como tocaban la puerta.

Tock, Tock, Tock…. Tock tock tock—

En aquel instante BJ reacciono de repente, iba a gritar, ella no podía permitírselo, nadie sabía que lo había llevado a la mansión, era peligroso aun para el gran Black Jack; asustada lo beso, tomo el saco con una mano y jalo a Jack, al caer al suelo giraron hasta estar bajo la cama, luego noto que este se había desmayado.

¡MALDICIÓN! — Dijo pateando la puerta. — ¡al diablo con todo esto!, es hora de véngame de esa niña de una vez por todas— gritaba un enojado Fuwa sho.

¡¿qué hace ese bastardo aquí?! — se preguntó Natsu al verlo entrar.

Todo se iluminaba de nuevo, aquella no era la tan inocente invitación que Natsu creía.