CAPÍTULO 20: MELANCOLÍA
¡eres una torpe! — le gritaba su padre mientras la golpiza continuaba, ella solo tenía 7 años; su cuerpo adormecido por el dolor se tambaleaba por las escaleras y cuando estaba a punto de caer unas manos angelicales la rodearon por completo.
Natsu sintió como las balas rozaban su oreja, sintió miedo, pero aun así no se detuvo, comenzó a correr por la ladera hasta llegar al bosque de abetos, estaba cansada pero sabía que si se detenía moriría, busco protección dentro de una pequeña cueva, se sujetó las rodillas y comenzó a llorar en silencio mientras sentía como la alcanzaban las pisadas de los cazadores.
Era increíble que hubiese llegado hasta allí; después de ver la enceguecedora luz descubrió que no era la única cosa que estaba prisionera dentro de la plaza; pensó en correr pero se detuvo de inmediato cuando vio al gigante animal venir hacia ella; el toro la miro fijamente y arremetió, Natsu corrió por toda la plaza hasta encontrar una rendija por donde escapó; para su sorpresa al otro lado se encontraba un frondoso bosque, pronto descubrió que estaba lleno de trampas de caza además de despiadados cazadores que comenzaron la persecución.
Saco la bolsa de cuero que llevaba entre las manos, estaba ensangrentada, trato de limpiarse con cuidado para no ensuciar el contenido del sobre; lo que encontró la dejo perpleja. Por fin tenía la verdad en sus manos, la verdad sobre el hombre que había conocido en aquel bar 5 meses atrás.
¿Cómo era posible que todo lo que quisiera terminara de esa manera? Su vida nunca había sido fácil, tuvo mala suerte simplemente; pero no podía llenarse de remordimientos y arrepentirse en el acto final, ese siempre había sido su destino; BJ se puso de pie y se secó las lágrimas, busco en el cajón de la mesa de noche y saco una pequeña pistola, era la que siempre llevaba su padre, era hora de terminarlo todo estaba preparado para aceptar el fin.
Lo que era una misión de rescate se había convertido de repente en el trabajo más sucio que BJ haría en su vida; ¿sería capaz de matarla? Él sabía que no debía dudar, no importaba nada ahora, el único objetivo de su vida era matar a Natsu Takarada.
Los ojos de Natsu no podían creen lo que veían, sus manos intentaron apagar el ruido de su incontenible llanto; BJ aquel hombre misterioso con el que había vivido tantas experiencias, con el que sintió una conexión inmediata desde el principio, sí había sido desde el principio cuando lo conoció como el pequeño Cain a los 7 años.
¿oye estas bien? —
¿hum? — ¿por qué no sentí el dolor de la caída? — se preguntó la pequeña Natsu. Pero al alzar la mirada descubrió aquel pequeño niño que la cargaba con tanta delicadeza.
¡oye!… no soy un bebe para que seas tan suave conmigo. —
No eres un bebe, pero estas lastimada pequeña; ese bruto… debe de dolerte mucho ¿no es así? —
Humm… sí algo— respondió tímidamente y completamente sonrojada.
Jamás había sentido algo así y no sabía que los humanos pudieran tener ese tipo de emociones a tan corta edad, Natsu se asustó, se sintió cometiendo un pecado al mirar aquellos hermosos y tristes ojos con lujuria.
Ese había sido su primer pecado, el más grave de toda su existencia; ahora su corazón sabía lo que realmente sentía por Jack y eso la atormento mucho más. Miraba los papeles que tenía en frente con horror y miedo, pensó por un instante en salir de su escondite y dejar que la atravesaran las balas, ser libre mientras escuchaba el ruido de las escopetas hubiera sido mejor que soportar la verdad que estaba frente a sus ojos.
Jack se puso un traje negro, no era su tradicional atuendo de trabajo, era la ropa que habían escogido especialmente para Ren Tsuruga; su cabello estaba finamente peinado hacia atrás y su camisa intentaba volarse con el viento que entraba al automóvil.
Ahora entendía toda la historia; la descabellada idea de que alguien había embrujado a la familia Takarada, solo era un pretexto para esconder la evidente verdad; los Takarada eran un refinado linaje de imponentes asesinos, por eso él había pensado en el mejor asesino de la historia: Jack Black, él que jamás había dejado a nadie vivo, el que jamás había muerto, él que jamás había sido encontrado.
El reporte médico de Natsu Takarada confirmaba que sufría de alucinaciones y que su perdida momentánea de la realidad podía convertirse en una tragedia repentina. Ella era peligrosa para la sociedad; el reporte era muy claro, se recomendaba tenerla aislada del mundo era una enferma peligrosa, pero eso BJ lo sabía mejor que nadie.
Al principio las habilidades despiadadas de Natsu lo sorprendieron completamente, ¿cómo era posible que una mujer tan hermosa no se inmutara al lastimar a alguien? es más, ¿qué fuera capaz de terminar con una vida sin sentir ningún remordimiento? es verdad que él hacía lo mismo, pero fueron sus trágicas condiciones las que lo llevaron a aquel estado mental.
Cansado, sucio y sin nada en el mundo más que las habilidades para pelear que le había enseñado su padre y Kuu; trato de sobrevivir cuando sus padres fueron asesinados, cuando tuvo la peor de las suertes al intentar vengarse de los Takarada y termino atrapado por Kuu. Esa noche en la que se decidió y se infiltró en la mansión siendo tan solo un niño con un cuchillo, y termino formando parte de la colección de Kuu no se repetirían de nuevo.
En aquella casa había conocido a su primer amor, la dulce Mio, quien vivía atrapada por su padre, quien lo había ayudado y a quien había visto morir frente a sus ojos; pero también allí vivía Natsu, esa chica misteriosa que resulto ser la hija de su peor enemigo, pero peor aún la asesina de su querida Mio.
Jack apretaba con furia el sobre que había encontrado, todo lo que Natsu le había dejado era la vil confesión de su crimen, ella era igual que Kuu, no tenía lugar en este mundo, él era el justiciero del diablo y debía devolver los demonios al infierno infinito donde no podrían volver a lastimar a más almas inocentes.
Reporte médico Natsu Takarada
Evaluación psiquiátrica
"28 de Abril" la niña Natsu Takarada fue ingresada a la clínica psiquiátrica San Lorens después del accidente sufrido por su hermana; la pequeña fue vista por una de las empleadas de la casa, según ella la niña se había acercado a su hermana cuando jugaban junto al acantilado de la casa de campo de la familia, la pequeña Natsu empujo a su hermana después de haberla golpeado con un martillo, la pequeña Mío calló por el precipicio provocándole así la muerte…
Después de su escape milagroso en la camioneta que llevaba a BJ a la clínica San Lorens, donde Kuu Takarada había llevado a Mio; Cain había seguido las pistas que lo condujeron hasta la casa de campo de los Takarada; seguramente Natsu estaría en estos momentos en la misma clínica, que no era más que un vil escondite para las torturas con las que se saciaba la familia.
hace muchos años le destruí la vida a una hermosa familia, nunca me perdonare por no haber encontrado a aquel niño huérfano, desde entonces es lo único que he estado haciendo, soñando con el día en que vea su cara de adulto. Tú tienes la misma cara, sé que eres muy diferente de él pero quiero ayudarte a ti y a mi hija, por eso te contare todo lo que sé que paso esa noche. — dijo la madre de Natsu con una taza de té entre sus temblorosas manos.
¿qué tiene que ver eso conmigo o con lo que sucede ahora? — pregunto BJ cabizbajo.
En ese entonces no pude evitar que se cometiera un crimen; no dejare que me maten a un hijo de nuevo. —
No le entiendo—
Hace muchos años yo tenía dos pequeñas niñas una era mi amada Natsu y otra mi hermosa Mio, ella era mi hija mayor; era 2 años más grande que Natsu aunque siempre les decíamos que eran gemelas ya que siempre estaban unidas… una noche mi esposo regreso muy tarde a la mansión; aunque he vivido entre el lujo mi vida nunca ha sido realmente buena, mi esposo es una persona con un carácter muy fuerte, trate de dejarlo pero me fue imposible así que con los años simplemente me resigne a seguir a su lado; Kuu no dejaba que consintiera a las niñas, decía que las hacia débiles, él siempre había soñado con tener un hijo, no le gustaban las mujeres y…—
¿eso que tiene que ver?... esa noche qué paso exactamente. —
Kuu había regresado de la casa de Kyoushirou era un gran amigo y un socio importante; esa noche la esposa de Kyoushirou lo había llamado. Kuu me dijo que algo terrible había sucedido; Kyoushirou había enloquecido e intentado matar a su esposa con el rifle de caza, cuando Kuu llegó trato de detenerlo pero era muy tarde, él le disparo a su esposa y a su pequeño hijo, el niño se salvó pero ella murió.
Kuu me confeso que durante el forcejeo Kyoushirou se insertó una daga y cundo llego la ambulancia había sido muy tarde, murió desangrado. Me dijo que el pequeño lo había visto junto al cuerpo de su padre y que tal vez pensaba que todo había sido culpa suya, el niño huyo. —
Por mucho tiempo buscamos al pequeño, pero fue inútil localizarlo; un día el niño entro en la mansión, no sabemos cómo, traía un cuchillo e intento matar a mi marido; los empleados lo detuvieron, intentamos explicarle pero el pequeño era muy hostil, estaba todo sucio como si hubiera vivido entre la basura; el niño se quedó con nosotros como una sombra siempre acechándonos esperando que mi marido le diera una oportunidad. —
Ese pequeño y mi hija Mio se hicieron muy amigos, solo hablaba con ella y solo comía de la comida de Mio. Mi pequeña niña vivía traumatizada, siempre estaba muy asustada y yo nunca supe que era lo que tanto temía, era muy callada y reservada, había dejado de jugar con su hermana y solo pasaba el tiempo con el pequeño, no pensé que fuera tan terrible lo que sucedía. —
Mio se fugó de la casa con aquel niño, Kuu se llevó a Natsu y luego…—las lágrimas no se hicieron esperar y ahogaron por unos instantes el relato. — Kuu regreso y me dijo que mi niñaaa… estaba muerta… cunado Natsu regreso con él, yo sentí que no solo Mio me había dejado sino que ella también, me dio miedo siquiera acercarme, desde entonces he sentido que un terrible demonio mato a mi Natsu y se quedó viviendo en su cuerpo…—
De verdad ¿eres un demonio? ¿Es posible que un demonio parezca muy atractivo para un asesino como yo?, ¿es posible… que te llevaras a Mio y a Natsu contigo? ¿Cómo voy a vivir cuando termine contigo? — se preguntaba BJ mientras conducía a toda velocidad.
