Capítulo 22: Escape

¿Jack ?

¿qué pasa ?

Jack estarás... ¿estarás conmigo por siempre?

No lo sé… ¿eso es lo que en verdad quieres?

Sí, eso es lo que más quiero

Natsu… en mi corazón… siempre he estado enamorado de una mujer

¿Soy yo?

No

¿la amaras por siempre?

. Sí

Entonces yo… yo la sacare de tu corazón…

Natsu se quedó dormida nuevamente, BJ inyecto el analgésico y tomó entre su manos la enorme jeringa llena de veneno; sabía que solo debía ponerlo en el cuerpo de Natsu para que todo acabara para siempre, pero por enésima vez la soltó sobre la mesa; era la primera vez en su vida que no estaba seguro de matar a alguien.

Los gritos del cuarto continuo lo apartaron de sus pensamientos, se levantó y observo casi con placer como las lágrimas de aquel sujeto corrían desbordantes por sus mejillas.

Reino había sido atado de la forma más cruel a la mesa de operaciones de aquel centro médico; sus brazos y piernas se desangraban por culpa de las púas de alambre, su torso denudo dejaba ver sus músculos rasgados por los azotes que le había dado BJ. Reino todavía no podía entender como había llegado aquel sujeto a su lado, tal vez su frenesí de Natsu lo había confundido por completo.

BJ se mordisqueo los labios, aunque prefería matar rápido había algo esta vez que lo incitaba a actuar diferente; no sabía que era pero ese sujeto en verdad lo exasperaba, lo único que veía era la imagen de ese cerdo sobre el cuerpo casi moribundo de Natsu. BJ se exaspero, sus dientes se mostraban feroces en su boca retorcida, tomo un escarpelo y con toda la ira de su ser atravesó el cuerpo de Reino que se retorció de dolor hasta que finalmente se quedó quieto.

BJ jadeando se lanzó al suelo, no había sentido tanta rabia desde el día en que vio morir a Mio; ya había acabado con un problema ahora le quedaba otro sobre la camilla del pasillo. Decidido a no pensar más se levantó, miro a Natsu quien parecía dormir con tranquilidad y puso sus fuertes manos en su delicado cuello; pero no pudo hacerlo, su rostro se alteró por primera vez en su vida, las lágrimas recorrían sus mejillas, sus manos temblaban y no respondían sus órdenes, era como si la fuerza lo hubiera abandonado.

No podre aplastar ni un huevo. — pensaba.

Las lágrimas se filtraron en sus ojos por primera vez desde hacía ya mucho tiempo, recordaba la noche en que Mio había muerto y trataba de imaginarse que sus pensamientos seguían el camino correcto, que lo que había visto era suficiente prueba para salvar la vida de Natsu.

Pero lo cierto es que no lo eran, Mio salió con su padre esa noche y él los siguió, él vio como ella caía por el acantilado y vio a Kuu a su lado, pero no pudo ver lo que en realidad sucedió; no pudo ver nada más ¿y si era verdad que Kuu no tenía la culpa? no eso no podía suceder, si él no era el culpable entonces ella lo había hecho.

El golpe de la puerta lo hizo reaccionar, el humo entraba e inundaba sus sentidos era casi tan molesto como el escuadrón de hombres que llegaban a arruinar su diversión.

¡Quietos! — gritaban los hombres de la policía al irrumpir en el edificio.

¡Quieto! — grito un uniformado al ver a BJ con una bata llena de sangre tirado en el suelo.

El humo del gas inundo la habitación y Black Jack se desvaneció con el aire.

El horrible olor despertó por completo a Natsu, se sentía peor de lo que recordaba, estaba mareada y quería vomitar por culpa del gas; uno de los uniformados noto su presencia y se acercó corriendo al reconocerla cubierta de vendajes; se asustó al ver el suelo cubierto por las vendas que no hace mucho habían sido removidas y estaban bañadas en sangre, ella necesitaba atención urgente.

Yashiro levantó a Natsu llevándosela lo más rápido que pudo del lugar, una ambulancia la esperaba abajo. Las heridas de Natsu habían sido muy bien atendidas y aunque eran algo graves se recuperarían pronto.

¿esta despierta señorita? —

¿humm? ¿jack? —

¿Quién ese Jack del que habla? —

¿humm? Inspector Yashiro ¿Qué hace aquí? —

tu sabes que hago aquí, señorita Natsu… estoy aquí para protegerla, pero sabe que no puedo hacer eso por mucho tiempo ¿no? —

¿entonces, qué es lo que hará inspector? —

Natsu, escúchame con atención. BJ te está buscando…—

¿Cómo sabe de…—

Y sabe que mataste a tu hermana, ella era su primer amor y él no estará en paz hasta encontrar su venganza; vendrá aquí y te matara sabes que lo hará y yo no podré detenerlo; así que le suplico que desaparezca y evite que eso suceda. —

¿Cómo es posible...? — se preguntaba Natsu, pero al ver los ojos de Yashiro ya no quiso hacerle más preguntas. Ella lo sabía Yashiro conocía a BJ y de alguna manera sintió que lo protegía. — bien, si eso es lo que tengo que hacer…—

El aire de la mañana realmente la helaba, el invierno estaba muy cerca ya, pero el clima no era la razón por la que Natsu sentía aquel frio bestial en su corazón. Sabía quién era Jack y tenía en su poder el arma que podía destruirlo; pero ahora que se había dado cuenta de sus sentimientos, una extraña sensación se apoderaba de ella, una estúpida razón que le costaría muy caro.

Perder a BJ no era su opción, así que Natsu decidió esconder todas las pruebas, era un pasado olvidado que no debía renacer, lo hecho hecho estaba y nadie lo cambiaría. Aquella mañana era la más fría que había sentido jamás, lo que le recordaba extrañamente algo familiar que le encantaba y le helaba la piel por completo.