Capítulo 23: Un frio amanecer
El corazón de Natsu dio un vuelco al sentir como su presencia la seguía; solamente negras sombras se dibujaban al pasar y no importaba donde se escondiera podía sentir como la miraban muy de cerca; su única misión era destruir el arma que había sido puesta en sus manos antes de que hirieran a BJ con ella.
Salió esa mañana lo más rápido que pudo del hospital, sus heridas no se encontraban del todo bien, pero sabía que en la clínica se enfrentaría a su trágico fin.
Natsu camino lo más a prisa que pudo entre la multitud, tratando de esquivarlo entre las tiendas y el ruido de las calles; se detuvo un minuto; esperando a que el frío finalmente la alcanzara, deseaba ser tocada una vez más por sus manos, deseaba que sus almas se fundieran en un último beso.
El frío estaba ya muy cerca, sólo una persona la había hecho sentir de esa manera pero Kuu no estaba ahora con ella; el miedo se apodero de su cuerpo, el frío había cambiado ya no era tan asquerosamente cálido como antes.
—corre…corre ¡Corre! — le gritaban sus instintos.
Sus tacones de cinco centímetros le molestaron enormemente cuando trato de huir, aunque sabía que era inevitable escapar ahora; el bus matutino paso a su lado y en un desesperado movimiento se subió en la parada; su corazón se quedó helado, todo desapareció para dar paso a la negra figura que corrió y entro en el autobús.
BJ no se escondía de nadie, levanto la mirada y sus ojos rojos la dejaron petrificada, estaba dispuesto a hacerlo no importaba donde; Natsu sintió un miedo terrible que la obligo a bajar por detrás del autobús, BJ la siguió y por instinto comenzó a correr dejando ver su desesperación; pensó en los papeles y luego el miedo de que BJ los viera la hizo padecer, estaba a punto de llegar a su destino aunque sabía que no tenía tiempo.
Todo se nublo para Natsu cuando sintió aquella mano helada cubierta de látex sostener sus brazos, sintió el frio de la pared y sus ojos se alzaron para quedar frente a frente con los ojos de BJ.
— ¿Por qué huyes de mí? —
—No huyo de ti ¿por qué lo haría? — dijo tratando de esconder su nerviosismo.
—¿A dónde vas? —
—Iba a ver a un abogado con quien tenía una cita y voy algo tarde así que no puedo jugar contigo—
—Qué lástima no sabes las ganas que tengo de jugar contigo; es una pena que pierdas la cita. — dijo mostrándole su sonrisa.
….
Cuando sus lágrimas por fin se detuvieron miró su celular, eran las tres de la mañana, finalmente BJ se había dormido; Natsu calló de espaldas contra la puerta y se deslizó hasta llegar al suelo, era imposible escapar, estaba atrapada y no podía pensar en cómo saldría de la casa de Jack.
Las emociones la inundaban quería gritar, quería salir corriendo de allí, el pensar en todo lo que había sucedido tan solo en ese día la mareaba. Jack se la llevo por la fuerza pero ¿Quién podría resistirse? Aunque no la lastimo para nada el sólo toque de sus manos ya era una esposa muy pesada, Natsu se dejó guiar sin oponer resistencia ante la mirada atónita de los transeúntes que se apartaban al ver aquella escena.
El gran Black Jack con toda su vestimenta sujetaba por la cintura a una débil y asustada muchacha que solo se dejaba guiar como un niño por las calles. Finalmente llegaron a la enorme casa, la guarida donde habían pasado tantos momentos de placer.
Jack no se contuvo, tomó su garganta y la jaló hasta su cama; Natsu estaba petrificada cuando sus manos heladas comenzaron a quitarle la ropa, Jack no la miraba.
Natsu siempre he tenido curiosidad…— le decía mientras desabotonaba su camisa. — ¿Qué clase de persona es Natsu? Me lo he preguntado desde el día que te conocí. —
No creo que pueda decirte quien soy… —
Yo sé quién eres, pero no sé cómo eres en realidad. — Interrumpió BJ mientras se sacaba el pantalón.
Jum, solo digamos que soy una chica aburrida que quiere divertirse. —
Jajjajajjaja — BJ empezó a reír completamente descontrolado. — Yo te diré como eres… le dijo mientras se posaba sobre su cuerpo. — Eres frívola, manipuladora y una asesina. ¿no es así? —
Los ojos de Natsu se nublaron por completo, en su interior el frio la había alcanzado y comenzaba a esparcirse por su cuerpo.
No tienes que decir nada, si quieres diversión para eso estoy yo. — dijo quitándole la ropa salvajemente.
¡PARA! — grito Natsu— ¡¿Qué te pasa por qué no te detienes?! —
Es que quiero encontrar algo en ti—
¿Encontrar qué? —
Tu sabor… creo que lo único que me encanta de ti, es que eres la primera que me ha dado su cuerpo más de una vez, con tanta pasión… déjame disfrutarlo. — le dijo sin siquiera mirarla.
Los ojos de Natsu se llenaron de lágrimas, todo lo que sentía la despedazaba poco a poco; las manos de BJ le dolían tanto como sus palabras, él no se detenía y aunque ella llorará, sabía que a él no le importaba. Lo que más le dolía era saber que amaba a alguien que nunca la tendría en su corazón, alguien que era prohibido por ser un pecado. Ella era una pecadora y aunque pensaba que lo que hacía era terrible no lo detuvo, ya nunca más podría.
Él dormía finalmente, aunque se veía tan perturbado como ella; Natsu había sentido más dolor que placer, tal vez porque BJ uso toda su fuerza en sus caricias, como tratando de quitarle la piel, o quizás ella lo sintió así por el peso de sus palabras; por ser llamada una asesina o por saber que a quien tanto deseaba también llevaba su sangre.
Natsu se tocó el hombro y descubrió que estaba sangrando BJ la había mordido pero eso no le importaba, no podía quitar su mirada petrificada de la sangre, el olor la perturbaba como nunca; esa sangre que corría también por las venas de BJ; era verdad ella era un monstruo y un demonio que no podía detener lo que sentía; había pecado tantas veces y lo haría mil más por la persona que dormía; su cara se ensombreció por completo, por fin había aclarado sus pensamientos, no sabía lo que pasaría y aunque sus decisiones le causaran una muerte inevitable, no se alejaría jamás del único hombre por el que alguna vez derramo una lágrima.
Lentamente se incorporó y se acercó a su victimario; pasó sus manos por aquel cabello turbulento y enredado; vio como el semblante de BJ se relajaba, así que siguió bajando sus manos por toda su cara, acaricio su cuello y sintió como se tensaban los músculos de su pecho; se detuvo un momento para contemplar su respiración y luego siguió bajando su mano disfrutando de la vista de aquel ser perfecto.
Nunca podría entender aquel ardor en su pecho, era casi como un cuchillo caliente perforando sus entrañas, era el amor lo que la estaba consumiendo por dentro ¿y si tan sólo pudiera hacer un acto de verdadera entrega y amor? ¿Tal vez eso la libraría de la culpa? ¿Sería libre al fin? Natsu comenzó a pensar en un plan, el que acabaría definitivamente con su horrible destino oscuro.
Recupero los papeles que su padre le había dado; en ellos estaba escrita el acta de nacimiento de BJ, su verdadera identidad; también estaban las cartas que la madre de BJ y su padre se habían escrito antes de que ambos nacieran; pero lo que más aterraba a Natsu era una pequeña y maltrecha hoja que afirmaba que Kuu su padre, era también el padre biológico de su amado BJ.
—Tal vez así debe ser, yo sólo podría amar a alguien que llevará mi sangre cruel y despiadada— dijo Natsu prendiéndoles fuego.
El olor del papel penetro profundamente en las fosas nasales de Jack, inquieto corrió a la cocina para ver como los ojos de Natsu ardían tanto como el fuego; sin pensarlo arrojo el agua de un florero y apago los papeles, Natsu quedo inmóvil cuando BJ tomo lo que quedaba de la prueba de paternidad en sus manos.
Kuu= 99,9% positivo
Kyoushirou= 00,01% negativo
