4. Pasión desbordada.

.

.

.

Tenía lo que quería, había conseguido su propósito y aunque no pensaba alardear de ello, se sentía más orgulloso que nunca. Por fin vería a su rubio, al chico que había robado horas de sueño de noches anteriores, el que había conseguido empalmarlo con solo una palabra de su boca. Todo hubiera sido perfecto si no fuera porque poco después la puerta se abrió dejando ver al que menos tenia ganas de encontrar Sasuke, su hermano, y no de muy buen humor.

-¿Qué quieres? -soltó despectivo el menor -¿No entendiste lo que te dije antes? ¡No vuelvas a entrar en mi habitación! -empujo a Itachi hacia atrás pero el otro lo paro, estrechándole entre sus brazos en un intento de abrazo que Sasuke rechazo enseguida -¡ME DAS ASCO! ¡NO ME TOQUES!

-Mientes...-susurro muy cerca de su oído, deposito varios lametones entre su lóbulo y volvió a hablar -No se que cosas te habrá dicho ese prostituto de pacotilla, pero sin duda jamás te hará sentir como yo...-De un movimiento brusco lo atrapo contra la pared y restregó su mano entre la entrepierna de Sasuke.

-Ahh...-gimió duramente, sintiendo que por momentos su miembro explotaría de tanta presión -¡Bastaaa..!

-Ototo...¿No te das cuenta? -subió hasta sus mejillas y las rozo con descaro, las delineo con sus dedos, marcándolas como suyas -¡Me perteneces, quieras o no! -beso sus labios con fuerza, apretándose contra el cuerpo de Sasuke lujurioso -Si de esa boca tuya vuelve a salir un solo gemido más -tomo su mentón firmemente y lo encaro -Te haré mío.

Sasuke empezaba a sudar de tanto deseo que estaba sintiendo dentro, su polla pedía a gritos ser atendida con urgencia, pero por nada del mundo iba a dejar que su hermano volviera a jugar con él. Mordió su labio haciéndolo sangrar, ningún sonido afloro de su garganta, apretó sus nudillo y pequeñas lágrimas se posaron en sus orbes negras.

-¿Hasta ahí vas a llegar? -le reprimió Itachi -Como quieras -agrego lamiendo la sangre que resbalaba por la comisura de los labios del azabache. Se agacho ante la atenta mirada del menor y de un ligero toque quito sus pantalones, dejando ver la enorme erección que sobresalía ansiosa.

Las piernas de Sasuke flaquearon y temblaron de forma violenta al verse envueltas en tan cálida y húmeda sensación, aquella que le daba su hermano a su miembro dentro de su boca. Itachi empezó a chupar como si de un dulce se tratara, arriba y abajo con suavidad y al mismo tiempo rapidez, provocando en Sasuke ligeros espasmos. Era tanto el calor y el dolor placentero que de un impulso Sasuke grito gravemente ahogando sus lágrimas que acariciaban su pálida piel. El mayor se incorporo y beso las cristalinas gotas, sonriendo ampliamente. Al notar que el menor no reaccionaba lo tomo de la mano y lo condujo hasta la cama, lo estiro sobre ella y se posiciono encima. En ese momento el tiempo, sus discusiones y sus orgullos pasaron a segundo plano para deleitarse el uno al otro, para devorar sus bocas sin ningún pero de por medio. Sus alientos fogosos chocaban entre si, Itachi se desprendió de su molesta ropa y empezó a masturbarse delante de un sorprendido Sasuke, que lo miraba fijamente.

-¿Te pone que me toque? -susurro viciosamente -Uff me gustas tanto Sasuke... -sus manos se deslizaban estrechando con dureza su erección - Tu piel suave y sudorosa debajo de mi, esta haciendo que pierda la razón.

-Ni-san...-pronuncio con un tono grave que resonó en sus oídos -Quiero que...-

-Lo sé -se limito a decir el mayor y de un empujón se hizo hueco en su apretado trasero, hundiéndose hasta el fondo de una estocada dura -Deja que sea yo quien te enseñe...

Cada penetrada era tortuosa y feroz, parecía como si toda la furia contenida se descargara sobre ese cuerpo de pálida piel. De la boca de Sasuke tan solo atinaban a salir pequeños suspiros que Itachi se encargaba de callar haciendo presión sobre él y dándole potentes embestidas. Sus cuerpos se mecían locos de excitación, locos por sentirse cada vez más dentro, sin parar, hasta que el mundo se acabara. La saliva de ambos se mezclaba en una deliciosa danza de lenguas que ansiosas por explorar la cavidad del otro se besaban apasionadamente.

-¿Te gusta hermanito? -pregunto Itachi burlón y excitado -¿Te gusta? ¿O necesitas más pollas que la de tu amante? -agarro del pelo a Sasuke atrayéndole más hacia él -A partir de ahora, hazte la idea de que soy tu koi ¿Entendido? -finalizo acelerando y maltratando los cabellos negros del azabache.

No dejo que el otro contestara ni mucho menos le reprochara o discutiera su actitud, cuando se trataba de mandar, era él, Uchiha Itachi quien lo hacia. Deposito un cálido beso en los labios del menor acallando sus jadeos mientras no paraba de adentrarse en él. La boca entreabierta de Sasuke, su olor masculino, su incitantes gritos y su duro trasero hicieron que Itachi explotara descargando su semilla dentro de su hermano, el cual vibro y se sacudió corriendose al momento. Sus respiraciones aún agitadas empezaron a normalizarse después de tan agotador miraron a los ojos, los dos estaban empapados en sudor pero satisfechos. El arrepentimiento sobraba, la pasión era demasiado tentadora como para poder rechazarla. No se dijeron nada, Itachi abrazo el cuerpo de Sasuke y se quedo a su lado arropándole con una fina sabana, se quedaron dormidos poco después.
Cuando el más mayor de los Uchihas volvió a abrir los ojos se encontró la cama vacía, le dolía la cabeza y miles de imágenes de la noche anterior volvieron a su cabeza.

-Estúpido ototo...

Lejos de allí, se encontraba un recién duchado Sasuke, sus cabellos aún mojados ondeaban sensuales al viento, su esperado encuentro había llegado. Su impaciencia podía notarse en cada poro de su piel, estaba ansioso y desesperado por su ángel.

-Tu belleza es mucho mayor de la que me esperaba -espeto alguien a sus espaldas, el cual hizo que este pegara un bote de sorpresa y se volteara de inmediato encarando al culpable de tan sincero cumplido.

-¡Dobe! -fue lo único que le salió a Sasuke en ese momento. No quiso que el otro se diera cuenta, pero al verlo no supo realmente si un ángel había caído del cielo o eran sus ojos que le estaba jugando una mala pasada.

Era tan sumamente atrayente, sus facciones delicadas y a la vez perfectas, ojos azules puros como el agua, cabello corto dorado y revuelto que le daban un toque seductor y pasota imposible de ignorar.

-Niñato...-pronuncio el otro con su ya característica voz que el azabache conocía a la perfección -¿Sorprendido? -pregunto al verle la cara.

-Emocionado -respondió con sinceridad -Tú tampoco te quedas corto, eres muy guapo -admito algo avergonzado.

-Jaja gracias -el rubio sonrió y Sasuke creyó morir ante esa sonrisa resplandeciente.

¿Cómo podía ser tan asquerosamente adorable? Daban ganas de violarlo a la fuerza con tan solo verle. Se imagino la rabia que sentiría Itachi si viera con el chico que había quedado y al cual dentro de poco seria algo más que un conocido. Le importaba una mierda si era prostituto, exhibicionista o vendedor de condones, lo quería para él.

-¡Vamos! -exclamo cogiendo de la mano al rubio y empezando a caminar.

-¿A dónde me llevas? -Naruto sonreía y le apretaba cariñosamente - ¿Me invitarás a comer verdad? No he comido nada en todo el día -dijo sobandose la tripa -Quiero una hamburguesa y luego un buen plato de ramen -comentaba alegremente -Me encanta el ramen ¿sabes?, es mi plato favorito ¿Y el tuyo cuál es?

Sasuke un poco furioso por la estúpida conversación que le estaba dando Naruto lo empotro contra la puerta de un establecimiento por el que estaban cruzando y lo miro desafiante. Pego su mejilla contra la del rubio y le susurro con enfado.

-Lo único que vas a comer será mi polla -beso irritado al chico, arrancando un gruñido por parte de este.

Sus bocas se devoraron ansiosas, el contacto fue profundo, se atraían demasiado como para dejarlo en simples roces adolescentes. Al rato se separaron dejando ver su cara roja y ojos brillantes, Naruto aparto la mirada y Sasuke cogiéndole del mentón volvió a depositar un beso en sus finos labios.

-Zorro necesito sentirte -acaricio sus mejillas carmín y el rubio volvió a sonreír ante ese gesto -Me gustas mucho...

-Tú a mi también niñato -le guiñó el ojo y emprendiendo otra vez el camino volvió a hablar -¿El baño estará bien? -propuso desviando sus azulinos ojos hacia el restaurante de enfrente.

-Perfecto -concluyo Sasuke, tirando de la manga de Naruto para que le siguiera.

Entraron en los aseos y después de asegurarse de que no hubiera nadie dentro, entraron en uno de los compartimentos y lo cerraron con pestillo. Era muy estrecho e incomodo mas eso no les importo, ahora mismo solo su corazón hablaría y su piel demostraría lo que sentían. Sasuke se quito precipitadamente la camiseta que llevaba y hizo lo mismo con la de Naruto, sus pechos desnudos quedaron al descubierto y el Uchiha lamió con ímpetu los pezones de su acompañante. El rubio gimió al notar la cálida lengua del azabache dándole tanto gusto.

-Hazme bailar con tu cuerpo -no era una suplica, simplemente una petición desesperada por parte del chico angelical -Ahora...

-Eso esta hecho -ataco a Naruto mordiendo su cuello, provocando un grave jadeo salir de su garganta -¡Mierda! -exclamo al darse cuenta que lo que estaba vibrando en sus pantalones era su móvil.

-Que inoportuno -suspiro Naruto -Quizás sea importante...

Sasuke echo una mirada rápida dentro del bolsillo, miro la pantalla y maldijo interiormente ese maldito desgraciado que se atrevía a cortar su momento intimo con su rubio.

-No hay nada más importante que tú -dijo en un susurro para después volver a besar su boca.