A ver aqui estoy de nuevo besos a todos y espero que os este gustando
Capítulo 4 Mi propio redescubrimiento
Mi habitación, la reconocí por el tacto de mis sabanas y su olor a manzana, único y especial, era mi espacio y allí me encontraba.
Plop
Recordé lo que había ocurrido, curiosamente obtuve esa calma que tienes después de la tormenta, la que hace que pienses con más tranquilidad las cosas
Plop
Un sonido, no molesto si no relajante, conocido...
Plop
Rítmico, no paraba y era esperanzador
Plop
Su timbre era suave y continuado otorgaba una paz inmensa...
Plop
Gota... el sonido pertenecía a una gota...
Plop
Una gota de agua, de lluvia
Plop
Abrí los ojos y observe mi techo, lleno de estrellas fosforescentes a petición mia
Plop
Me levanté y acerque a la ventana con lentitud, llovía, llovía en Roma; mire las gotas de mi ventana, limpias y puras
Plop
Incansables, impetuosas, valientes y temerarias; tal y como solía ser yo...
Plop
Observé una de ellas, bajaba por la ventana esquivando a las demás, sin dejarse vencer ni detener su camino, esperanzada y llena de alegría, una gota finalmente llegando a su meta, sin haberse dejado avasallar...
Y lo comprendí todo en un solo segundo, necesitaba salir, tenía que salir a la calle; miré mi ropa unos vaqueros, camiseta y zapatillas, bien serviría
Salí al pasillo, Monic estaba dormida frente al televisor, mejor eso facilitaba mi tarea, salí y cerré la puerta, me metí en el ascensor, apreté el botón, baje del ascensor, salí del portal y finalmente llegue a mi ansiada lluvia.
Me quede ahí parada, mojándome como si de repente hubiese olvidado lo que venía a hacer; Marcus había sido mi maestro, me había enseñado todo lo que sabía desde artes marciales hasta manipular a una persona a mi antojo, pero esto... para esto no me había preparado nadie, que tenía que hacer?
Y llegó, llegó la típica flechita dorada cuando tienes una idea, si cuando tienes una idea o recuerdas algo, algo maravilloso y crees que eres capaz de incluso ver esa idea acercándose hacía ti, viendo como esa flecha dorada se introduce en tu cerebro.
"Si jamás te arriesgas a bailar bajo la lluvia y te quedas resguardado bajo techo, nunca sabrás lo que es vivir."
Bailar...
Y eso es exactamente lo que hice, recordé cuando tenía siete años y salía a bailar con mamá y Brian, ellos me habían enseñado a no rendirme nunca, que pasase lo que pasase era necesario seguir adelante, y baile, baile ante la sorpresa de los turistas de Roma que se dedicaron a hacerme fotos, baile durante horas mientras las gotas de lluvia camuflaban mis lagrimas, baile y lloré, lloré por que mi madre estaba en coma, lloré por que mi hermano no lo sabía y estaba a kilómetros de distancia en América, lloré por que le necesitaba y él no estaba aquí, lloré por que a pesar de no estar sola y tener a mis amigos a los que consideraba parte de mi familia y a Marcus, sentía que lo estaba, y lloré por todo lo que estaba pasando, pero sobre todo lloré por mi misma; y cuando acabe de llorar, deje de bailar y me senté en la acera; preparada, preparada para absolutamente todo lo que se me viniera encima, preparada para enfrentarme al mismísimo diablo si hiciera falta, preparada para demostrarle al mundo que Alexandra Swan no era simplemente una persona más, que yo era capaz de cambiar el mudo si me lo proponía por que yo no me iba a dejar ganar nunca.
"Quien no arriesga no gana y quien no gana luego no tiene nada por lo que arriesgar"
Y esta vez iba a ganar yo.
No estoy muy convencida de como me ha quedado asi que agradeceria que me dijerais que os ha parecido ya que vino en un arranque de inspiración
besos
