8. Encuentro fortuito.
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Se aferró al cuerpo del mayor queriendo retenerlo a la fuerza, sus brazos se entrelazaron contra su cintura con dureza.
-Suéltame Sasuke -bufo -No seas crio...-acaricio los cabellos que caían en su frente mirándole con ternura.
-No puedes...-balbuceo con voz dolida -irte...tú...-Itachi enredo sus dedos entre su pelo agarrándolos posesivamente. Sasuke dio un leve gruñido.
-Me obligas a hacerlo -argumento con firmeza -No puedo quedarme más contigo -se notaba lo mucho que le estaba costando tomar esa decisión y tener que enfrentar a su hermano pequeño -No sabría hasta que punto puedo controlarme...
Sasuke se enrojeció notablemente ante las últimas palabras. Si en algún momento se había enfadado con Itachi al instante de oírlas se había esfumado. Volvía a sentir su cuerpo cálido, protegido y seguro. Se apretó más contra eé y un suspiro afloro de sus labios. Quería permanecer a su lado sin sentir el mas mínimo deseo de soltarlo.
-Sé que me arrepentiré -afirmo el mayor -Por apartarme de lo que ahora me hace más falta -esta vez hablo con voz débil -Te prometo una cosa, que no estoy seguro si podré cumplir, si podré estar de nuevo junto a ti…-Sasuke le miraba en silencio sin despegarse de él -Pero volveré, aunque…
-Quédate -hizo amago de besarle pero cuando estaba apunto de alcanzar los finos labios de Itachi, este le separo -Quédate conmigo -sus orbes negras se resistían a dejar salir alguna lágrima -Ni-san...
De un movimiento brusco le cogió de la nuca cazando su boca al instante, consiguiendo sorprender a Sasuke quié no pudo mas que estremecerse y temblar. Ambos devoraron sus labios con rudeza, demandantes de ese oxigeno que se proporcionaban el uno al otro. Un hilillo de saliva resbalo al separarse, sus mejillas estaban sonrojadas y sus ojos brillaban intensamente.
-Mírame...-susurro -Me estas enloqueciendo...-rozo suavemente los pómulos contrarios -Lo sé. Lo sabes. Dices que te importo... -ante el silencio de Sasuke continuo hablando -Sabes lo que hacer pero te niegas. Sabes que hacer pero no lo haces.
-Yo no...-sus palabras quedaron atragantadas en su pecho.
-Te quiero... -volvió a besar los dulces labios del más pequeño y este le correspondió sin pensarlo.
Itachi le empotro contra la pared y empezó a lamer su cuello mientras colaba su mano por debajo de su camiseta. El azabache vibro, tenso sus músculos y un jadeo se escucho de su boca.
-Anikii...
El menor se deshizo de su polera a la vez que su hermano hacia lo mismo con la suya. Luego Sasuke se abrazo a su pecho desnudo dejando su cuerpo a total merced de su amante. Empezaba a sentir su paquete duro, feroz y hambriento por salir de su agarre.
-Ahh -lanzo un grave gemido.
Estaba demasiado cachondo como para poder aguantar más esa molesta presión. Itachi entendiendo la exigencia de su ototo se arrodillo a sus pies y con suma rapidez desabrocho su pantalón dejando ver la gran erección de Sasuke.
-No -la negativa enseguida sobresalto al moreno -Solo quiero que me penetres.
-Pero... -se interpuso Itachi -Necesitas prepararte, podría hacerte daño -dijo cogiendo su miembro a la vez que acercaba su boca a él -Déjame darte placer primero.
-Cállate y follame -sentencio duramente.
Después de intercambiar miradas Itachi le obligo a voltearse, apoyándole contra la fría pared. Acaricio la firme espalda del menor obteniendo en respuesta suspiros placenteros. Por entre sus piernas, su polla había alcanzado dimensiones insospechabas por lo que se apresuro en quitarse lo que le quedaba de ropa. Palpo la pálida piel que tanto le ponía y acerco su erección al trasero de Sasuke.
-Recuerda esto...-susurro muy bajito.
La humedad que sintió al unirse en su estrecha cavidad fue muchísimo más placentera que otras veces. La boca entreabierta de su hermano pequeño le incitaba a poseerle sin descanso. Dejo a un lado cualquier pudor y le hizo saber la necesidad de él en fuertes penetraciones. Al principio rápidas, duras para después cambiar a un ritmo más lento pero constante. Sasuke lanzaba gemidos sin parar mientras Itachi cogiéndole de los hombros seguía adentrándose en él.
-No dejes de metérmela...-murmuro en roncos jadeos.
-Nunca pensé sentirte tan mío...-
Le embistió una y otra vez, profundamente, haciéndole sentir la fuerza de su erección. Perdió la noción del tiempo, tan solo el choque de su miembro entre los gluteos de Sasuke rompía el silencio. El azabache empezó a retorcerse, sus piernas flaquearon pero Itachi no paro, desde detrás suyo podía complacerse al máximo viendo la cara sudorosa de su hermano.
-Ohh...No creo...que pueda...ahhh aguantar mucho más -pronunció entrecortadamente.
El mayor salió sútilmente de él recibiendo en recompensa una protesta por parte de Sasuke.
-¿Por qué mierda paras? -soltó enfadado.
Itachi ni siquiera le contesto, le agarro del brazo y le tiro al suelo sin ningún miramiento. Se posiciono encima y antes de que obtuviera alguna otra queja de su hermano se la clavo de una estocada. Sus manos acercaban y alejaban las caderas de Sasuke al ritmo que iba imponiendo. Las uñas del menor se clavaron en el pecho del que ahora era su seme abriéndole una brecha de sangre. Al sentir la calidez de aquel liquido carmesí Itachi sujeto las muñecas de Sasuke por encima de su cabeza impidiéndole volver a tener contacto.
-Ahhh Nii-saan... -gimió derramando su liquido blanquecino encima de su tripa.
Y le beso terminando de follarselo, porque él tampoco iba a aguantar mucho más. Su hermano había sido suyo, una vez más, la uútima vez...La semilla de Itachi resbalo dentro de Sasuke, caliente. Sus respiraciones exhaustas, sus latidos descontrolados, sus pieles mojadas, sus cuerpos empapados...
-Eres un vicio -dijo algo burlón Itachi ante la atenta mirada del otro.
-...-Sasuke se mantuvo callado.
El moreno se acostó al lado de él, atrayéndole hacia su pecho con fuerza. Tan solo pasaron unos segundos hasta que Itachi volvió a hablarle con la esperanza de que su hermano se dignara esta vez a entablar conversación.
-¿Qué he hecho? -
-¿De qué? -
-De ti, de mí, de nos… -se obligo a no terminar la frase, no podía. Le quemaba por dentro al intentar pronunciarla. Porque sentía que esa palabra para ellos no existía.
-De ti, no sé. De mí, nada. Y no hay más -concluyo con la misma seriedad habitual.
-¿Cómo llegamos a esto? -no tenia ya nada que perder así que simplemente se desahogo cuestionándose lo que nunca llegaría a entender.
-Desde que tu decidiste dormir contigo y yo…Yo decidí no volver a dormir solo.
-Pero también lo decidiste tú -inquirió forzando a Sasuke.
-Sabes que odio hablar de esto -espeto con algo de enfado.
-Lo sé, lo sé -Dijo irónico -El hermanito odia hablar de sus sentimientos, odia mostrarse vulnerable...odia que su hermano le quiera cuando no se lo esta tirando -gruño visiblemente afectado ante la interminable indiferencia de Sasuke.
De un movimiento rápido y fugaz se incorporo del suelo en el que estaban acostados y se dirigió hasta la puerta quedando parado ante ella. Sasuke había rodeado su cintura, abrazándole por la espalda recostando su cabeza allí.
Tarde o temprano ese instante llegaría, el mundo pararía, y el único momento presente seria el de la despedida.
-Quiero que sepas...Independientemente de lo que sientas -acaricio los brazos de Sasuke que le sujetaban y se deshizo de su agarre -En cualquier momento, siempre tendrás un lugar aquí -encaro al más bajo y posiciono la mano de este en su corazón.
-Que cursi -bufo soltando una media sonrisa.
Cogiéndole con algo de brusquedad de la nuca se apodero de sus labios saboreándolos lujurioso. Al separarse fue Itachi quien sonrió satisfecho al ver el resultado de tal beso.
-¿Esto también te parece cursi? -cuestiono altanero -Porque si es así, volveré a hacerte mío las veces que haga falta hasta que sepas y entiendas hasta que punto me perteneces.
-¡Eres un estúpido! -sus mejillas estaban rojas y sus ojos fijos en el suelo.
-Y tú un orgulloso -le contesto el mayor saliendo y dejándole solo.
Hacia frió, en la calle soplaba un viento demasiado helado teniendo en cuenta la época del año en que estaban. Pensó esperar hasta la mañana para marcharse pero no quería alargar más ese momento. Cuanto más lo hiciera, más difícil se le haría. Miro desde afuera la casa que ahora se encontraba totalmente a oscuras. Sasuke seguramente se habría quedado dormido y él ni siquiera le había comentado que pensaba irse tan rápido. Bajo la mirada y escondió su cara entre los cabellos negros que caían desordenados. Su abrigo negro largo, su semblante apagado y caminar lento le daban una imagen realmente triste.
Al estar a algunos metros lejos de su mansión, diviso un pequeño chico con mejillas sonrojadas debido a la baja temperatura dirigiéndose en dirección contraria. Llevaba un gorro y un abrigo casi tan largo como el suyo, rojo con capucha. Cuando tuvo la oportunidad de estar más cerca de él y contemplarlo claramente se dio cuenta de la gran belleza de la que estaba dotado. Aún sin saber nada de él, ni tener ganas de conversar un gran impulso le forzó a hablarle.
-¿Te has perdido niño? -pregunto sonriéndole amablemente -Estas no son horas de andar por aquí -argumento un poco embobado ante su hermosura.
-Lo cierto es que...-el aliento salió de su boca como humo gélido -Estoy buscando la residencia Uchiha.
Como si su vida entera pasara delante de sus ojos, como si en un instante se hubiera congelado el espacio quedo pasmado. Ese atractivo chico buscaba su casa, si no se había equivocado y de verdad lo sucedido no era un sueño...No podía ser otro que…
Su pecho se sobresalto y su corazón encogido...dolió.
