10. Confesiones entre sabanas.
.
.
.
Verle retorcerse debajo de mis brazos me excitaba demasiado, sabia que no estaría dispuesto a dejar que yo le poseyera pero me daba igual, lo haría de todas formas.
-Cálmate -susurre muy flojito cerca de su oído.
Empecé a llenar su cuello de pequeños besos surcando su suave y tersa piel hasta llegar a su pecho. Podía notar su entrepierna furiosa reclamar una atención que en ese momento no tenia. Un gemido enloquecedor llego hasta mis oídos estremeciéndome por completo. Como siguiera soltando esos sonidos tan atrayentes perdería la razón. Dios...¿Cómo un chico podía llegar a ponerme tanto? Ni siquiera yo lo sabia pero me tenia loco.
-Si no dejas de moverte no podré...-
-¡Imbécil de mierda! ¿Acaso crees que dejaré que me la metas por el culo? -me grito enviándome una fulminante mirada.
En ese momento seguramente me estaría odiando como al que más, maldiciendo o pensando en mil y una formas de matarme y en cambio yo...solo tenia en mente un deseo; hacerle mío. Apreté con fuerza sus muñecas y me abrí paso entre sus labios enredando mi lengua entre la suya, mezclando nuestras salivas. Cuando me separe y vi su rubor supe que no me había equivocado, estaba deseándome tanto como yo a él.
-Sasuke...-
No dijo nada, así que rápidamente me deshice de su camiseta, necesitaba tocarle, acariciarle, besarle, marcar cada trozo de Sasuke. Volvió a gemir al pasar mi mano por encima de su pantalón, me encantaba la idea de que fuera yo quien provocara esos graves jadeos.
-Sasuke...-
Pronunciar su nombre era una forma de hacerle saber lo mucho que me gustaba. No quería parecer frió, pero no podía aguantar más, velozmente acabe de desnudarle quedándome estático ante esa visión. Su cuerpo tendido sobre la cama, sin ninguna molesta prenda que se atreviera a rozar su piel, sus cabellos negros cayendo delicados encima de su frente...Por un instante la conciencia me dejo y le abracé, amarrándome fuerte contra él.
-Te necesito... -solté sin mirar las consecuencias que pudieran tener esas palabras.
Su silencio me ahogo haciéndome sentir una presión en el estomago. ¿No se daba cuenta que con esa actitud suya me desesperaba?
-¿Piensas quedarte toda la noche así? ¿Tienes miedo verdad? -su voz sonaba burlesca.
-Yo...-
No sabia que decir, por un lado me aterraba la idea de hacer algo mal, de no saber satisfacerle lo suficiente pero por otro era algo que no podía controlar. Al cabo de unos segundos en que nuestras miradas se encontraron volvió a hablar;
-¿Es tu primera vez? -
Me petrifique. ¿Cómo podía preguntarme algo así? ¿Acaso había olvidado lo que solo hacia un par de días habíamos pasado? Podía notar su oscura mirada sobre mi, esperando una respuesta que no llego.
-Nunca antes habías sido activo ¿Me equivoco? -
Sus palabras me aliviaron al instante. Por un momento había llegado a pensar que no se acordaba...¡Baka!
-No... -imagine que en ese momento me vería patético -No te equivocas...
Me tomo de la nuca y atrayéndome hacia él beso mis labios. Los suyos estaban cálidos y suaves, apetecibles...Podía jurar que era adicto a la boca de Sasuke, aquella que era experta en lamerme, en excitarme...
-Lo sabia -sonrió consiguiendo que me estremeciera aun más -¿Te ves capaz?
-¡Claro que si! -grite alterándome.
Pero que se creía ese niñato, quizás no tuviera experiencia pero sabia perfectamente lo que quería y ahora ya era demasiado tarde para dejarlo atrás.
-Date la vuelta -le ordene tratando de parecer firme y serio.
Me sorprendió verle en una actitud tan sumisa, jamás pensé que Sasuke pudiera ser así. Tenia mucha inseguridad para que mentir, pero no iba a dejar que lo notara.
Acaricie su dura espalda y esta se arqueo ante mi tacto. Tenia mi entrepierna a punto de estallar, ese morenazo dejándose manosear, aceptando cualquier caricia por mi parte me estaba perturbando.
-No hace falta -ordeno cuando sutilmente rocé mis dedos en su estrecha entrada.
-Esta bien... -pronuncie algo cohibido de que me siguiera mandando aun siendo yo quien tuviera el control.
De un golpe seco me hundí en él. Diooos...¿Realmente era esa la sensación al introducirme en sus entrañas? Era mucho mejor y más placentera de lo que me había imaginado...Mi respiración estaba alterada al máximo, abrí la boca cogiendo una bocanada de aire y jadee.
-AHHH...-
-Que escandaloso eres dobe -gruño y me sonroje al instante.
Mi cara bullía y notaba como mi cuerpo caliente se asfixiaba, mi polla estaba tan apretaba...era realmente el paraíso. Instintivamente empecé a moverme lentamente y pequeños suspiros afloraros de la boca de Sasuke. Otra vez esos sonidos celestiales en mis tímpanos, estallaba mis sentidos. Una oleada de placer envolvía mi pelvis subiendo por mi estomago, era indescriptible la placentera sensación de tener a Sasuke.
-Sasu...ahhh...¿Te duele? -gruñí al ver en su rostro una mueca escondida.
-No te importa -sentencio duro.
Era tan contradictorio, trataba de tapar lo que su cuerpo gritaba. Disminuí un poco el ritmo y me recosté sobre su espalda, dando pequeños mordiscos en ella. Enseguida me descontrole, Sasuke gemía como un ángel poseído por el mismísimo diablo. No pude seguir ese compás tan tortuoso. Le penetre con tanta violencia que la cama chirrió y por primera vez mis piernas empezaron a temblar.
Se estaba masturbando de una manera tan sensual, sin pudor alguno, sus cabellos mojados por gotitas de sudor caían aferrándose a su blanquecina piel. Yo también estaba sudando a mares sin poder evitarlo, nuestros cuerpos estaban pegados y mi corazón a punto de estallar.
-Ahhh...Joder... -
-Después de esto...Seré tuyo para siempre -jadee corriéndome dentro de él.
Ni me había dado cuenta que él hacia rato ya había esparcido su semilla entre las sabanas. En ese momento miles de emociones y arrepentimientos me invadieron. ¿Habría sido demasiado brusco? ¿Egoísta? ¿Y si no le había gustado? ¿Y si no había disfrutado como otras veces? Me apene y salí de su interior.
Espere a que fuera él quien dijera algo sobre lo ocurrido pero no lo hizo.
-Que...que... -balbucee -¿Qué tal he estado? -
-¿Es lo único que te interesa? -bufo con desgana -¿Probar lo macho que eres? Porque si es así, olvídate. Los he tenido de mejores.
-No...¡Yo no! -trate de excusarme pero me evito echándome a un lado -¿Ahora si quieres que me vaya? -pregunte ante su actitud.
-Haz lo que te de la gana.
-¿Solo quería saber si te había gustado vale? -no, no iba a llorar...No otra vez... -¡Porque eres así! ¡No te entiendo! -grite.
-Solo cállate. Quiero dormir.
Se acurruco a un lado de la cama y cerro sus ojos dejándome un vació adentro insoportable. Por mas que intentaba acercarme a ese chico moreno, lo único que conseguía era distanciarme más de él. Ya no sabia si merecía la pena seguir con eso. Quizás empezaba a entender que no era simple atracción lo que me llevaba a verle, que algo se había apoderado de mi sin yo quererlo.
Me eche a su lado y acomode mi brazo por entre su cintura sintiendo su calidez. Sabia que no dormía, podía notar su respiración aún agitada. Bese su nuca suavemente y acaricie sus lacios cabellos.
-Sasuke...-
-¿Hm? -
-Tú y tu hermano... -desde hacia días había estado pensado en ello y si no se lo preguntaba no conseguiría estar tranquilo -¿Os acostáis?
-Sí -me respondió y fui más que nunca consciente de lo tonto que había sido.
Estaba clarísimo desde el principio...Esa conversación que escuche entre ellos por teléfono cuando me llamo no eran simples bromas. Me lo había imaginado pero la verdad era mucho más dolorosa. Sasuke y su hermano...juntos...Me enfurecí ante esa idea y desee estar lejos, de todo, de él, de mi mismo...
¿Pero por qué entonces había permitido que estuviera con él? ¿Qué le entregara mis besos, mis caricias? ¿Estaba jugando a dos bandas?
En ese momento todo me importaba poco, todo resultaba tan patético.
-¿En que piensas? -su grave voz me saco de mis pensamientos consiguiendo alterarme.
-En ti -pronuncie sincero.
-Estas loco...-
-De celos – sí. realmente lo estaba.
-¿Qué? -
Te volteaste y me entregaste esa mirada tuya que me hacia delirar. Tu expresión era de sorpresa ¿En serio no te habías dado cuenta?
Sostuve mi semblante serio y acaricie tu mejilla, te veías tan guapo como siempre o más si se puede...Pase mi mano por tu pelo y finalmente te sonreí.
-Sé que no soy como tu hermano, que nunca podré remplazarle...Aun así insisto en tenerte conmigo.
Quisiera alejarme para no hacerme más daño, porque sé que en cualquier momento volveré a perder el control, siempre lo hago, con Sasuke es así.
-Te amo...
Ya no hay marcha atrás, lo he dicho...Lo que llevaba escondiendo, lo que ni yo mismo quería admitir.
He terminado envuelto con el peor de los demonios, aquel del que huí por mucho tiempo me ha atrapado...aquel al que la mayoría llama amor...
