12. Para siempre.

.

.

.

El cuerpo de Sasuke se movía al compás que marcaba el mayor. Las potentes embestidas que arremetían por entre sus piernas le hacían arquear la espalda de puro placer.
De vez en cuando Itachi depositaba suaves besos en su boca, acallando sus duros jadeos. Era tal la placentera sensación que sentían, que ninguno de los dos se dio cuenta que desde hacia rato estaba sonado el timbre de la puerta principal.

-Anikii... -

Con cada mirada se encargaban de grabar los movimientos del otro para que más tarde, en su ausencia, no se añoraran tan desesperadamente. Itachi viendo que su hermano empezaba a temblar recostó su cuerpo sobre él.

-No debiste...-gimió apretando la manos de Sasuke -Me obligas a hacértelo...-mientras seguía penetrándole hasta el fondo -Una y otra vez...Ahhh...y otra vez...

Los dedos de ambos se entrelazaron, sus frentes chocaron y el sudor causado por su esfuerzo se mezclo. Se excitaban demasiado, ninguno de los dos podía negarlo. La atracción siempre acaba por ganar a su razón consiguiendo unirles.

-Desde que naciste supe que serias alguien muy importante para mi -pronuncio el mayor con media sonrisa -No puedo evitar volverme loco cuando te tengo...así... -concluyo estrujando los cabellos azabaches de Sasuke.

-Ahhh...-su semen salió disparado esparciéndose por su tripa y la de Itachi.

El suave tacto de la semilla de Sasuke por encima de su piel no hizo más sino calentarle, intensificando sus embestidas. En ese momento parecía un salvaje devorando a su presa de la manera más ruda posible. Sasuke aún cansado por la corrida anterior volvía a jadear poseído por tan embriagante sensación. Sabía perfectamente que aun rogara su hermano no pararía, nunca lo hacia. Podía ser de lo más cariñoso con él, pero en la cama las cosas cambiaban, perdía la cabeza y a veces incluso le había dado miedo.

-Me haces dañoo...niisaan... -intento gritar pero antes de que pudiera lograrlo Itachi tapo su boca con sus labios.

-Calla -sentencio casi en trance -Ya casi esta...

No quería herirle pero su manera de joder a su hermanito no había sido la más delicada. Cuando llego al orgasmo y saco su miembro de la estrecha cavidad, un hilo de sangre resbalaba de ella.

-Tsk...Cabrón -el menor lo empujo dolorido y se tapo con la fina sabana que los cubría -Me encuentro mal...-susurro apenas visiblemente sonrojado.

-Duerme...-dijo levantándose para después dirigirse hacia la puerta -Me iré a duchar y...-sonrió - Vuelvo contigo.

-¡Vete! -gruño con un puchero Sasuke echándose hacia el lado opuesto evitando que Itachi siguiera mirándole.

Cada vez que sus ojos negros cruzaban con los de su hermano una extraña conexión fluía y se sentía el más débil. Solía odiar esa sensación y la evitaba siempre que podía. No tardo en quedarse dormido, el cansancio y la fiebre acumulada hicieron su efecto dejándole reposar tranquilamente.
Cuando se despertó seguía en la misma posición y ni rastro de Itachi. ¿Acaso todo había sido un sueño? Se sobresalto y al escuchar una grave voz procedente de la cocina se tranquilizo.

-Estúpido...-susurro para si al oír la empalagosa canción que Itachi solía cantar cuando estaba de buenas.

Empezó a vestirse y se incorporo aún no muy seguro de poder mantenerse en pie. No le gustaba nada la idea de tener que estar todo el día en la cama. Salió directo a la cocina, seguramente su hermano estaría allí preparándose algo y necesitaba verlo, tener la seguridad de que seguía ahí.

-¡Sasuke! -grito al verle entrar como si el que hacia unas horas ardía en fiebre no fuera él -¿Qué haces levantado? Deberías reposar o te pondrás peor.

-Tu eres quien me pone peor -respondió secamente recordando lo lastimado que había dejado su trasero. Todavía ahora le molestaba caminar y poder sentarse -Tengo hambre -se sentó en la mesa y con tono burlón pronuncio -Sabes...Ya no soy un niño.

-Para mi siempre lo serás -afirmo Itachi seguro -Mi niño, mi Sasuke...-estaba entretenido arreglando la mesa pero eso no evito darse cuenta que esas palabras habían echo efecto en su hermanito -Había pensado...-hizo una breve pausa y dejo que Sasuke le invitara a seguir. Una miraba de él basto -¿Te gustaría mudarte?

-Uhm...Tsk...-la idea de dejar su casa, su barrio, el sitio donde había pasado toda su infancia y adolescencia no le agradaba pero prefirió no opinar -Me da igual -bufo.

-Esta bien -no necesitaba saber la contestación porque le conocía a la perfección. No pensaba llevarle la contraria ni obligarle a nada, por encima de todo deseaba una cosa...hacerle feliz. Lo había pensado detenidamente y creía que seria buena idea salir de ese lugar, no solo para empezar una nueva vida sino para dejar atrás a ciertas personas...

-¿No confías en mi? -fulmino directo el menor -Sé porque me propones tal cosa...Además que me lo plantees así tan de repente, es raro en ti.

-Ja.. -un suspiro salió de su boca y se encogió de hombros -Supongo que no puedo esconderte nada ¿Verdad ototo? -se acerco hasta Sasuke y se sentó a su lado -Sabes que no soportaría perderte...-un silencio incomodo inundo el lugar hasta que volvió a hablar unos segundos después -No de nuevo...

-¿Qué pasa? -cuestiono al ver la cara de Itachi, que en unos momentos había pasado a tener un deje de tristeza que le era imposible esconder -Nisan...-acaricio su rostro.

-Llego esto para ti -dijo tendiéndole un sobre en donde estaba escrito el nombre de Sasuke -Termina ya de una vez con esto. O lo termino yo -le reprimió duramente.

Sabia que mucho más que el enfado que dejaba ver, Itachi lo que realmente sentía era miedo. Un temor demasiado grande a tenerle lejos, lo entendía porque él notaba esa misma sensación en su cuerpo. Pero eso es algo que no sabría nadie.
Subió hasta su habitación no sin antes encargarse de vigilar que Itachi se hubiera encerrado en la suya y no le molestaría, no al menos hasta que se hubiera serenado.
Se sentó encima de la cama y despacio empezó a abrir el sobre. Ya se imaginaba de quien era y podía suponer que no seria algo bueno, teniendo en cuenta que había quedado con cierto rubio en cierta casa y le había dejado plantado. Por un momento sintió pánico, pero echándole ganas y valor termino de rasgar el papel y comenzó a leer la carta que estaba dentro;

Espero que entiendas...todo esto me supera, es demasiado para mi.
Apareciste en mi vida, rápido...sin darme tiempo a reaccionar.
Cuando quise darme cuenta ya estabas dentro de mi. Y lo peor de todo...era tuyo...
Algo me dice que valió la pena, pero s
é cuando tengo que retirarme...
Hoy me di cuenta de una cosa, que espero tu comprendas con el tiempo.

No intentes contactar conmigo, me encargué de dejar ese estúpido trabajo.
Iré a la ciudad a estudiar medicina, a mi padre le hubiera gustado.
Niñato...
Asegúrate de que tu hermano no gima tan fuerte...Es vergonzoso...

Uzumaki Naruto

xxx

Llamo a la puerta y en unos segundos se abrió dejándole paso. Unos pasos y el tacto de la suave colcha, desprendiendo un fuerte pero agradable olor masculino. Unos pasos más y el agarre de unos fuertes brazos por entre su cintura. Una media sonrisa, un violento latido del corazón y un susurro de su voz...

-Estaba pensando en ti...-pronuncio recostándose al lado de Sasuke.

-Él...-gruño aferrándose al cuerpo del mayor. Estrujo con todas sus fuerzas la camiseta de su hermano y un lastimero gemido afloro de su boca.

Itachi se mantuvo callado por los momentos en que Sasuke estuvo llorando en su pecho. Sabia que en esas circunstancias era lo mejor que podía hacer. Dejar que ese tonto orgulloso se desahogara, que dejara salir ese dolor que siempre intentaba mantener tras una dura coraza. Nadie imaginaria que alguien así pudiera volverse tan vulnerable, nadie excepto Itachi, que había sido testigo de sus sentimientos más puros y trasparentes. Tras una fría apariencia de niño malcriado estaba el alma de un chico demasiado frágil y desconfiado como para mostrar su verdadera personalidad.

Fue mejor así... -pensó para sus adentros -Ese rubio no vio en ti, lo que yo trato de demostrarte cada día...Eres una persona maravillosa..

Acaricio los cabellos azabaches que rebeldes caían por encima de su frente escondiendo sus ojos y algunas lagrimas. Beso sus mejillas empapadas y lamió las gotitas saldas que resbalaban intentado consolar a Sasuke. Su llanto siguió por minutos hasta que temiendo que Itachi le reprochara su actitud se incorporo.

-¿Vas a alguna parte? -dijo a la vez que le sujetaba de la muñeca y le hacia retroceder -No llores...-deposito un leve beso en sus labios.

Nos necesitamos...

-¿Cómo conseguiste encontrarme? -cuestiono queriendo despejar de una vez esa duda.

-Te lo dije ¿no? -sonrió.

Flashback

Hacia escasos minutos que había abandonado la casa y ya sentía la ansiedad de estar lejos. El frío colándose por entre su abrigo acongojaba aún más su corazón.
¿En serio pensaba sobrevivir sin él? ¿En que momento había llegado a tal estúpida locura? Echo a correr, olvidando por completo que la lluvia caía cada vez con más furia. Y allí estaba otra vez. Por unos instantes sintió unas ganas tremendas de mandarlo todo a la mierda, de entrar y gritarle a ese rubio que a quien tenía en la cama era suyo, que no permitiría que lo alejara. Aun así se quedo quieto, sintiendo las gotas caer. Se sentía realmente idiota al querer retener a su lado alguien que prefería acostarse con desconocidos, que disfrutaba regalándole desprecios, que solo buscaba un revolcón con su hermano mayor...

Su corazón dio un vuelco cuando escucho la puerta abrirse de repente en un golpe seco. Sasuke salió de ella casi exhausto. ¿Gritaba su nombre? ¿Podía ser que...?
¿Estuviera preocupado por él?... El menor ni siquiera noto su presencia, estaba a bastantes metros y parecía realmente alarmado.

El mismo chico rubio que antes había buscado en él ayuda, estaba plantado mirando alejarse al azabache. Su mirada triste delataba como se sentía en ese momento.

-¿Itachi? -

-¿Cómo sabes mi nombre? -clavo sus ojos negros en los azulados del otro sin mostrarle ninguna mueca.

-Nunca habla de ti -agacho la cabeza desviando la dura mirada del Uchiha -Pero te piensa constantemente... -su rubio cabello tapaba parte de su rostro -Ahora debe andar como loco buscándote. Será mejor que vayas con él antes de que haga alguna tontería.

-Le quieres mucho.

-Más de lo que debería -afirmo sin sentir remordimientos de haberle confesado tal cosa -Es un niñato estúpido... -empezó a caminar dejando a Itachi atrás.

-¡Espera! -grito consiguiendo que Naruto parara -Nunca nadie va a quererle como yo...

Fin Flashback

-Da igual donde estés...-entrelazo sus brazos por el cuello de Sasuke y lo atrajo hacia si -Siempre estaré contigo...-

Nos pertenecemos...

-Te odio nisan...-

-Yo también te amo ototo -mordió el lóbulo de su oreja de forma juguetona y Sasuke sonrió satisfecho -Siempre...

Un día más...