13. Epílogo.

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-¿Qué haces? Podría vernos...ahhh alguien -jadeo roncamente en su oído. Sus brazos se entrelazaban por el cuello contrario amarrándose a su camiseta. Sentía sus mejillas arder a medida que esa lengua ágil bajaba por su cuello.

-No seas tonto...-susurro dando un pequeño pico en su boca -Disfruta...

A pesar de encontrarse en un callejón medio abandonado y de ser conscientes que cualquier desventurado que pasara por allí podría descubrirles, no pararon. Sus caricias aumentaron y entre besos violentos y algún que otro empujón se despojaron de su ropa.

-Me pones...-pronuncio echando una mirada rápida al cuerpo desnudo que tenia delante -Mucho...Muchísimo...Tanto que ni yo mismo me reconozco cuando te toco -exhaló una bocanada de aire y le empotro contra la fría pared -Y sé que yo a ti también.

De repente sintió como el cuerpo de este se tensaba y un pequeño gruñido salía de su garganta.

-¿Qué pasa? -

-¡No! Basta...-agacho su cabeza y por un momento deseo que le tragara la tierra entera -¡Sigues pensando en él! -grito en un intento desesperado de que el otro se lo negara -¡Mierda...! -sintió sus ojos empañarse mas no dejo que ninguna lagrima saliera de ellos.

-Nunca pensé que fueras tan celoso -le decido una sonrisa burlona y le abrazo por la espalda apoyando su cabeza en su hombro -Si, es cierto -esta vez noto como su piel temblaba y intensifico el agarre -Pienso en él...

-...-no por nada del mundo lloraría. Bastante humillante era ya la situación de por si.

-Y pienso en ti -le volteo y la expresión que vio en su rostro lanzó una punzada directamente a su conciencia. Tenia la cara roja en un intento vano de aguantar el llanto. Aun así se mostró impasivo y con su característica expresión serena continuo -Por eso estoy aquí y ahora. Por eso te busco...-entrelazo sus dedos por el cabello rebelde que se movía levemente a causa del viento -Y te encuentro...

-Lo siento -soltó en un mustio suspiro -Debo irme ya...-

-Esta bien -espeto separándose ligeramente -Piensa en mi -le agarro de la cintura con fuerza y se coló en la boca del otro, la cual se abrió sin oponer ninguna resistencia -Jamás...-sus orbes negras se mezclaron en las contrarias -me dejes...

-Volveré -sus mejillas aun sonrojadas y bañadas se alejaron de los ojos oscuros y emprendió la marcha dándole la espalda.

-¡Rubio! -grito antes de que se perdiera a lo lejos - ¡Nos vemos!

Maldita adicción. Le había sido imposible olvidar ese ángel, su voz, su olor, sus besos...Maldita adicción. Se había convertido en una maldita costumbre el verse cada semana, entre sucios callejones, parques abandonados o playas perdidas; daba igual el lugar si podían sentirse. Maldita adicción. Siempre igual. Se encontraban con besos apasionados y se despedían con amargas lagrimas. Siempre igual. Su corazón volvía a latir.

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Muchas gracias por acompañarme en esta historia. Si os ha gustado aunque sea un poco me doy por más que satisfecha y agradezco enormemente cada review, cada palabra...Nos vemos en otro fic ^^