Hola a todos! Con un poco de retraso (para lo que soy yo) aquí tenéis el siguiente capítulo. Este, por petición, es un poco distinto al resto, pero no deja de tener sus puntos. Espero que os guste!
.
Disclaimer: Ni Fairy Tail ni sus personajes me corresponden, puesto que pertenecen a Hiro Mashima. Esta historia está hecha sin fines lucrativos.
.
La mañana llegó pronto para las dos parejas que aún trataban de recobrar el aliento tras esa noche de dudas y respuestas. Los chicos se encontraban mucho más confiados con el tema del nieto del granjero. Habían estado toda la noche currándoselo para que sus chicas no pudieran dejar de pensar en ellos el día de hoy, y como terminarían ya con el trabajo, suponían a la hora de comer, no se tendrían que volver a preocupar. La que estaba un poco preocupada era Juvia. El día que llegaron al hotel, Gray le dijo que no le importaba lo que pasara mañana, pero que hoy sería suya. Y esas palabras resonaban en su cabeza.
"Y mañana ya ha llegado para Juvia..."
Temía que en cuanto bajaran del tren el mago de hielo se separara de ella y todo hubiese quedado en una aventura mientras estaban fuera. Y como no solía formar equipo con él, no tendría la posibilidad de volver a vivir una misión de esa forma. En cierto modo, deseaba alargar el trabajo al menos un día más y poder volver a dormir una última noche con su Gray-sama.
Lucy estaba en una nube. No podía dejar de sonreír y se sentía a rebosar de buen humor. Natsu no le soltaba la mano, y de vez en cuando, y sin venir a cuento, le plantaba un rápido beso en los labios, sólo porque los echaba de menos. Cuando llegaron a la granja y repartieron las tareas, estos dos se pasaban todo el tiempo lanzándose miraditas como tontos, mientras que Juvia trataba de esconder su gesto de preocupación.
Nocte llegó, y los muchachos se tensaron esperando la reacción de sus parejas. Ellas le saludaron con cortesía, pero hoy no respondían de la misma forma a sus zalamerías. Además, en el momento que se pasaba de empalagoso con alguna de las dos, su correspondiente se acercaba meloso y marcaba el territorio sutilmente. El chaval se reía con la situación. Él era un mujeriego por naturaleza, pero nunca habían obligado a ninguna a hacer algo que no quería, y ver el ímpetu de los chicos por apartarlas de él le hacía gracia.
.
Devoraron la comida de juvia con ansia, pues todos estaban agotados, y se dispusieron a recoger las cosas para marcharse. Natsu y Gray saltaban de alegría por dentro. Un tremendo ruido cerca de los invernaderos los alertó, y pronto surgió un grito de la misma zona.
- Nocte! -gritó Gray.
Todos corrieron hasta allí, para encontrarse con una escena un poco perturbadora. Una hermosa mujer de cabellos castaños y figura esbelta, aunque un poco delgada, estaba de pie rodeada de lo que parecía ser un árbol que antes no estaba ahí. Su mirada era maliciosa, y su postura amenazante. Tenía un brazo levantado como si sujetara algo. Cuando se dieron cuenta, el extraño árbol alargaba un par de ramas hacia delante de la chica, de cuyos extremos colgaba algo... o alguien. Era el nieto del granjero. Parecía estar inconsciente.
- Suéltale!
La chica se giró hacia ellos.
- Nekomi! -El viejo gritó sorprendido al verla.- Pero... por qué...?
- La conoces? -preguntó Natsu.
- Es la novia de mi nieto.
- La novia? -preguntaron las dos chicas con una leve decepción.
- No parece que su relación vaya del todo bien... -dijo Gray. No pudo evitar pensar en Juvia enfadada con él y encerrándole en una prisión de agua.
De pronto, el árbol comenzó a moverse llevándose a Nocte sujeto por las ramas, y a Nekomi de pie sobre una base que parecía especialmente para ella. Y en un abrir y cerrar de ojos, habían desaparecido. El viejo cayó de rodillas al suelo.
- Otra vez no...
- Espera abuelo, -preguntó Natsu- Cómo que otra vez?
- Cuando se enfada, Nekomi se lleva a Nocte a una especie de guarida que ha creado con su magia de control de la naturalerza, y no le deja salir de allí en días. Mi nieto no me ha contado nada sobre ello, pero no es la primera vez que le secuestra.
- Joder... -exclamó Gray- y nos acaba de meter en sus líos de faldas...
- Viejo, dónde se lo lleva exáctamente?
- Qué pensáis hacer?
- No podemos dejarle en manos de esa psicópata varios días!
- En... en serio? -preguntó el granjero incrédulo.- Pero... no podría pagaros lo suficiente...
- Está bien -dijo Lucy conciliadora-. No hace falta. Rescataremos a su nieto y le traeremos antes de que anochezca.
.
No habían llegado al punto que les había dicho el abuelete cuando escucharon una discusión entre dos personas. Parecía una discusión de pareja. Debían de ser ellos.
- No puedes tratarme así! -se oía la voz de él.
- Tu crees que puedo estar pendiente de todas las chicas a las que te ligas cuando no estás conmigo? -ella sonaba irritada.
- Pero si nosotros hace tiempo que dejamos de estar juntos!
- Jamás dejaremos de estar juntos!
- Oye, pelandrusca! -gritó Lucy desde donde estaban los 5 magos- Creo que deberías darte cuenta de que estás siendo rechazada.
La mujer se giró hacia ellos y lo primero que llamó su atención fue las dos féminas del grupo.
- Lucy-san! Juvia-san! -dijo el secuestrado con esperanza.
- Quiénes son ellas? -dijo ofendida la secuestradora haciendo un mohín.
- Deja ir al chico! -amenazó Gray.
- Meteos en vuestros asuntos -gruñó Nekomi mientras les lanzaba unos proyectiles que parecían piñas, pero que al llegar al suelo de donde el grupo acababa de saltar, explotaron.
Cuando se giraron hacia ella se marchaba con su amor en la "mano". No dudaron en salir detrás de ellos, que por suerte no estaban muy lejos.
- Mira, no queremos problemas. -Intervino Natsu.- Así que pásanos al guaperas de tu novio y nos iremos de aquí.
- No os ha quedado claro? No pienso daros a Nocte, y como sigáis molestando no dudaré en mataros si hace falta.
- No hay que ser tan extremista, no? -divagó el dragon slayer.
Una rama gigante se acercó a él con una velocidad tremenda. Sus reflejos apenas le bastaron para no comerse el golpe, y vio que después iba derecha hacia Juvia. La mujer de agua dejó que la atravesara, poniéndose en pie de guerra. De vuelta, aquella rama fijó su objetivo en Gray, que ya lo esperaba para esquivarlo, dejando a Lucy en el camino de su trayectoria, quien se comió el golpe y salió despedida varios metros.
- Bingo! -clamó la naturalista.
- Lucy! -gritó su chico preocupado.
- Tranquilo -dijo levantándose- estoy bien. Esa zorra se va a enterar...
Sacó su látigo y se preparó para el combate. Una ráfaga de piñas explosivas voló por todo, sin posibilidad de que las esquivaran todas. Todos recibieron algunos impactos, lo cual les hizo ponerse en marcha con el contraataque.
- Karyu sin tekken!
Otra rama interrumpió al mago de fuego en pleno vuelo, lanzándole demasiado lejos por la inercia que llevaba. Juvia atacaba cortando ramas con su técnica de espadas de agua, pero la mujer se movía demasiado rápido para que resultaran efectivos. Gray se puso a su altura y con su magia de hielo congeló las raices del gran árbol que estaba controlando, realentizando su savia y con ello su movimiento. Lucy aprovechó para agarrarse con su látigo en una de las ramas superiores y llegar hasta Nocte, que seguía aprisionado.
- Te encuentras bien?
- Lucy-san! Estás haciendo todo esto por mí? -preguntó con una sonrisa tonta.
- NO LE TOQUES!
La rama en la que estaban se sacudió enérgicamente. La chica se agarró cual garrapata el tiempo que pudo, pero cuando no aguantó más salió despedida por los aires. Por suerte, Happy la cogió al vuelo y la puso a salvo.
- Lucy pesa cada dia más..
- Calla puto gato!
Nekomi hizo un gesto con la mano hacia los dos que aún quedaban frente a ella y les lanzó algo. De la copa de árbol salieron despedidas decenas de hojas extremadamente afiladas que Gray consiguió parar con un escudo de hielo y proteger a Juvia del ataque. Ésta lanzó una pistola de agua directamente a la mujer que dominaba el árbol, obligándola a centrar su atención en protegerse, momento que aprovechó para cortar la rama que sujetaba al secuestrado.
- Guau Juvia-san! Qué velocidad de ataque más impresionante!
- Las manos quietas Romeo -advirtió Gray mientras preparaba su siguiente hechizo.- Ice make: Canyon!
Parte del tronco principal por detrás de la mujer desapareció convertido en astillas. En ese momento el aliento de fuego de Natsu se unió al revoltijo de cosas que saltaban alrededor de Nekomi. Ésta salió escaldada y dio un grito al cielo mientras estiraba los brazos y lanzaba más hojas shuriken a todas direcciones. El mago ígneo comenzó a golpear de nuevo las ramas que cubrían a la mujer, cuando ésta se dio cuenta de que la chica rubia estaba ayudando a escapar a Nocte.
- NO! No te le llevarás de mí!
Atacó con más de sus hojas cortantes a la maga estelar, quien empujó al chico al que llevaba para evitar que le pudiera hacer daño, y se cubrió con un brazo tratando de atenuar el golpe, pero los cortes nunca llegaron. Apartó el brazo de la cara y vio frente a ella la firme espalda de Natsu, que se había colocado delante para parar el ataque.
- Katon: Goukakyuu no jutsu!
[Ah no espera, que me confundo de anime ^^U]
- Karyu sin hoko!
Las hojas se desvanecieron y la muchacha salió despedida de su pequeño pedestal en la base del árbol, que se derrumbó hasta desaparecer delante de todos ellos. La maga de la naturaleza, tumbada en el suelo mirando al estúpido infinito, empezó a balbucear palabras que no llegaron a oídos de nadie.
- Menudo poder... Y qué pasión! Es... un auténtico hombre...
Natsu se acercó a ella y le tendió la mano para ayudarla a levantarse, con una sonrisa de las suyas en la cara.
- Oh... -y encima es amable! qué sonrisa tan cálida...- Pero, por qué?
- Estoy seguro de que en el fondo no eres mala persona. Aún puedes levantarte y continuar tu vida.
Nekomi se sonrojó al tomar la mano del chico para incorporarse. Era fuerte, firme, tenía mucha energía. Y sin dudarlo, cuando se puso de pie frente a él se tiró a sus labios y le besó, abrazándole por el cuello con fuerza. Lucy, al ver esto, no tardó en salir volando desde su posición y asestarle una tremenda patada... a Natsu. El humo le salía por las orejas.
- Qué crees que estás haciendo cabeza de cerilla?! -le gritó enfadadísima.
- Pero por qué me pegas a mí! Yo no he hecho nada! -se excusó.
- Pero lo has permitido!
- Pero... qué?
- No me vengas con tonterías! Eres un sinvergüenza!...
Mientras los dos discutían, Nocte se acercaba a una sonriente Nekomi.
- Bueno, ya la has liado... -dijo él.
- No era mi intención, me atrajo al momento y... no me controlé. -Entonces le miró- Pero a quien quiero es a ti, volvamos a estar juntos.
El apuesto chico sonrió dulcemente.
- Sabes que no podemos. Lo siento mi amor, pero debo marcharme.
La puso una mano en la frente de la que salió un círculo mágico de unos tonos violetas parecidos a su pelo y sus ojos, y la chica se sumió en un profundo sueño. La cogió en brazos y se la llevó en dirección a la granja de su abuelo, con los magos de Fairy Tail detrás, aún alucinando (o discutiendo).
