Los personajes, lugares, hechizos, encantamientos, maldiciones y todo lo que se te haga conocido, son propiedad de J.K. Rowling y de Warner Brothers. Todo lo bizarro, fuera de lo normal, nombres extraños o nuevos así como la trama de la historia es obra de su cordial servidora.
Hogwarts, nuestro último año: Una locura!!
Historia Merodeadora
By: Knockturnalley7
Capitulo 2 – Metiendo la pata
Al día siguiente, James se levantó temprano y se arregló para ir a hablar con Dumbledore sobre el asunto de la habitación de premio anual. Al bajar a la sala común la encontró vacía y salió por el hueco del retrato. Se dirigió a la oficina de Dumbledore y al llegar a la puerta toco suavemente.
-Adelante – dijo la voz del director desde adentro – vaya! Que sorpresa, a que debo el honor de tan temprana visita, señor Potter?
-Señor, vengo a hablar con usted – dijo James algo cohibido. Era la primera vez que estaba en esa oficina por voluntad propia y no por ser castigado como muchas otras veces.
-Ya veo – dijo Dumbledore – siéntate muchacho, que es lo que pasa?
-Vera…mmm… - dijo James – usted sabe lo que paso durante las vacaciones cierto? – Dumbledore asintió – bueno, pues desde que eso pasó empecé a tener problemas para conciliar el sueño y si lo hacía no dormía a causa de constantes pesadillas y Remus se ofreció a hacerme poción para dormir sin sueños durante lo que quedaba de las vacaciones.
-Eso lo entiendo, James – dijo Dumbledore – pero que es lo que quieres decirme?
-Yo… quería pedirle que por favor me permitiera seguir durmiendo con los chicos y ocupar mi cama en la habitación de siempre – dijo James – mis amigos han estado conmigo desde… desde que eso pasó y no creo que a Lily le guste mucho la idea de compartir la habitación conmigo.
-Esta bien, señor Potter – dijo Dumbledore después de unos minutos de silencio en los que el director lo inspecciono con esos ojos azules que James aseguraba podían verlo todo – yo mismo se lo haré decir a la señorita Evans.
-Muchas gracias, señor – dijo James agradecido – con permiso – salió de la oficina de Dumbledore y como aún era temprano regresó a la sala común de Gryffindor. Al entrar se encontró con la pelirroja que lo ignoró como lo hacía siempre. James hizo lo mismo después de la pelea del día anterior y se acerco al tablón de anuncios para observar que nueva broma podía hacer con los nuevos artículos prohibidos de Filch.
Lily que bajaba las escalaras de las habitaciones de las chicas y se topó con que Potter entraba a la sala común.
-"Seguramente venía de hacer una de la suyas" – se dijo Lily, se acercó a una mesa que había en un rincón a arreglar sus libros ignorando la presencia del chico. Al terminar miró de reojo a James que leía el tablón de anuncios.
-Esta es muy buena – dijo James y rió al leer un artículo, se acercó a un sillón para sacar un pergamino de su mochila y se puso a escribir algo.
-Qué es lo que estas haciendo, Potter? – pregunto Lily curiosa.
-Tengo prohibido escribir? – dijo James sin mirarla.
-Si es para armar una broma, sí – contesto Lily. James la miró antes de contestarle, la miró tan intensamente que Lily se ruborizó un poco.
-De acuerdo, me has atrapado – dijo James – era una carta de amor para ti, Evans – Lily se ruborizó más – en ella escribo posibles respuestas al porque de tus rechazos.
-Eres un arrogante! – dijo Lily frunciendo el ceño. James rió.
-No todo el mundo gira a tu alrededor, Evans – "de nuevo el apellido" pensó Lily. James se levantó y se colgó la mochila al hombro y salió de la sala común. Lily se volvió a quedar confundida como la noche anterior. James estaba actuando muy raro.
-Eh, pelirroja! – le dijo Sirius sacándola de sus pensamientos, que venía bajando las escaleras – has visto a James?
-No – contesto Lily – no lo he visto – mintió.
-Mmm… - dijo Sirius – creí haber escuchado su voz, bueno tal vez este en el Gran Salón – y también salió de ahí. Las chicas bajaron después de unos minutos y se fueron a desayunar, en la mesa ya estaban Sirius y James platicando.
-Donde esta Lunático? – pregunto James a Sirius.
-Le ayudaba a Peter con algo – dijo Sirius – hablaste con Dumbledore?
-Sí – dijo James sonriendo – y me ha permitido quedarme en la misma habitación de siempre.
-Excelente! – dijo Sirius – pregunto porque?
-No – dijo James – la verdad le conté de la poción y todo y lo entendió muy bien, me daba la impresión de que ya lo sabía.
-Eso es bueno – dijo Sirius – porque tarda tanto Remus, tiene que darnos una idea para la primera broma del año.
-Ah, mira, que te parece esto? – dijo James pasándole el pergamino que había estado escribiendo.
Lily que lo miraba desde otro extremo frunció el ceño.
-Que pasa? – pregunto Jessica a Lily.
-Potter – contesto Lily.
-Que tiene Potter? – pregunto Natalie
-Ese pergamino lo estuvo escribiendo en la sala común – dijo Lily – seguramente es su siguiente broma.
-Genial! – dijo Jessica contenta – a Remus comienzan a agotársele las buenas ideas.
-Oye, no es ningún tonto – saltó Natalie.
-Como te puedes alegrar? – dijo Lily escandalizada – si están a punto de arruinar el comienzo del año.
-Por favor – dijo Jessica – espero que el blanco esta vez sea Snape.
-Jessica! – dijo Lily.
-Vamos, Lily – dijo Natalie – Snape es desagradable y aunque no me gusta reconocerlo, ellos son buenos para hacerle bromas.
-Además Snape no es ningún santo – dijo Jessica – o quieres que te recuerde cuando estábamos en quinto?
-Eso lo dices porque eres amiga de esos inmaduros – dijo Lily.
-Vamos, no hay que ser muy inteligentes para saber que Snape los odia – dijo Jessica.
-Podríamos dejar a pelo de grasa para otro momento? – dijo Natalie con cara de asco – estoy desayunando!
Al llegar la noche, Lily fue rumbo al cuarto de las chicas.
-No se supone que deberías estar con Potter en una habitación especial? – pregunto Natalie al verla entrar y acostarse en su cama.
-No – dijo Lily – Dumbledore me mando un aviso, Potter le pidió que le dejara quedarse con los chicos.
-Que raro – dijo Natalie – pensé que estaría aprovechando la oportunidad para molestarte.
-Yo ya lo sabía – dijo Jessica – sabía que era premio anual y que pediría eso.
-Y no me lo dijiste? – pregunto Lily indignada.
-Él me pidió que no lo hiciera – dijo Jessica.
-Algo muy raro le esta pasando a Potter – dijo Natalie – comparado con el año pasado a estas horas ya habían pasado 15 salidas a Lily.
-Y solo lo ha hecho una vez – dijo Lily.
-Tal vez haya perdido el interés – dijo Natalie, Lily la miró y algo en esa idea no le gusto.
-Ojala – dijo Lily aunque no muy convencida.
Los chicos se encontraban en su habitación afinando los últimos detalles de la broma que harían a Malfoy y Snape.
-Debo de admitir, James que esta es una idea maestra – lo alabó Remus.
-Gracias, Remus – dijo James sonriendo – pero nunca seré tan bueno como tú para planear bromas.
-Todo esta listo – dijo Sirius viendo un caldero que tenían en el cuarto – ya quiero ver la cara de esos dos cuando los atrape Filch o McGonagall.
-Ahora debemos planear todo muy bien… - dijo Remus – James tú estarás sentado en la mesa de Gryffindor junto con Peter – estos dos asintieron – Sirius, tú entrarás con la capa invisible a las cocinas y pondrás la poción en las copas de Malfoy y Snape y en las de los otros Slytherin – Sirius asintió – saldrás e iras hasta las puertas del Gran Salón en donde estaré yo, entraremos juntos y así nadie va a sospechar.
-Y cuando les mandaremos el hechizo? – pregunto Peter.
-Agarrarás tu varita y fingirás preguntarle algo a James, él te dirá cuando lo mandes.
-Y los chilladores explosivos lanza llamas? – pregunto Sirius.
-Convencerás a un elfo que los ponga en las túnicas de Malfoy y Snape – dijo Remus.
-Muy bien – dijo James.
James y Peter bajaron con naturalidad a la Sala Común en donde las chicas los vieron. Lily frunció el ceño sabiendo que iban a hacer una broma. Los siguieron de cerca hasta que estos dos se sentaron.
-En donde esta Lupin y Black? – pregunto Lily a sus amigas.
-No lo se, Lily – dijo Natalie – y no me importa.
-Lily, deja de preocuparte, están tranquilos, no van a hacer nada – dijo Jessica – además si hubieran hecho algo estaría Sirius.
-Tienes razón – dijo Lily algo más relajada.
-Muy bien, Sirius – dijo Remus ocultándose atrás de una estatua y abrió el mapa – esta despejado, ve aquí te espero.
Sirius corrió con la capa invisible ocultándolo, llegó hasta las cocinas y le hizo cosquillas a la pera, entró y se destapó para hacerse visible.
-Señor Black, no lo esperábamos señor – dijo un elfo.
-Vengo para algo rápido, Elf – dijo Sirius – puedes hacerme un favor?
-Lo que usted quiera, señor – dijo Elf.
-Cuáles son los vasos de los Slytherin?
-Oh, son esos de haya, señor – dijo Elf señalando la cuarta mesa.
-Gracias – dijo Sirius y sacó un frasco de la túnica y lo hecho en todos los vasos – muy bien – susurró Sirius – Elf – el elfo se acercó – puedes asegurarte de poner esto en las túnicas del señor Malfoy y Snape? – escupió esas palabras – es que es un regalo.
-Claro señor, ahora mismo tengo que llevar unas túnicas de ellos – dijo Elf y de un chasquido se desapareció y volvió a parecer – ya esta listo, señor.
-Gracias, Elf – dijo Sirius y se volvió a poner la capa, salió corriendo y divisó a Remus detrás de la estatua. Llegó y se destapó asustando a Remus.
-Madre santa, Sirius! – dijo Remus tocándose el pecho – hubieras avisado antes.
-Lo siento – dijo Sirius sonriendo.
-Como salió? – pregunto Remus guardando el mapa mientras Sirius guardaba la capa en su mochila.
-Perfecto – sonrió Sirius.
-Ahora debemos de entrar como si nada – dijo Remus y Sirius entró bostezando.
-Buenos días, Cornamenta, Colagusano – dijo Sirius sentándose pesadamente a un lado de Peter.
-Porque tardaron tanto? – pregunto Peter guiñando un ojo.
-Sirius no despertaba – dijo Remus siguiendo el juego.
-Que raro – dijo Peter – oye, James podrías ayudarme con el hechizo de Transformación? Es que aún no logró dominarlo.
-Solo tienes que mover la varita así – dijo James moviendo su tenedor – adelante, inténtalo – dijo a Peter cuando comprobó que no había nadie mirando. Peter movió la varita y consiguió aventar el hechizo a penas murmurándolo y supo que acertó cuando James, Sirius y Remus sonrieron.
-Así, estuvo perfecto – dijo Remus.
Segundos más tarde la mesa de Slytherin rompió a carcajadas y todo el comedor los miró como si estuvieran dementes.
-Jajaja que es lo que jajaja pasa? – pregunto Lucius Malfoy riendo sin control de si mismo.
-Jajaja no tengo jajaja idea – dijo Snape sin poder contenerse.
-Ya basta! Qué es lo que pasa? – pregunto la profesora McGonagall y cuando Malfoy intentó explicarle un gran eructo salió de su boca – señor Malfoy! – dijo escandalizada y después una ola de eructos inundó el Salón haciendo que todos los demás rieran y algunos hicieran muecas de asco. Pasaron unos minutos y por fin Lucius pudo hablar.
-Fueron ellos, profesora! – dijo Malfoy señalando a los 4 Merodeadores que lo miraron con las cejas levantadas.
-No debe de acusar a nadie si no sabe realmente quien fue – dijo McGonagall.
-Pero, profesora, fueron ellos, quien más si no? – pregunto Snape – Potter fue el culpable.
-Profesora, eso no es cierto – dijo James – yo he estado aquí, usted me vio, todos me vieron – los Gryffindor asintieron.
-Entonces fue Black! – dijo Malfoy.
-Eso tampoco es verdad, profesora – dijo Remus – Sirius estaba conmigo desde la mañana cuando por fin pude despertarlo.
-Así es profesora – dijo Sirius.
-No es verdad! – gritó Malfoy.
-Pones en duda la palabra de un prefecto? – dijo Remus.
-Señor Malfoy, esta castigado al igual que usted señor Snape – dijo McGonagall molesta.
-Pero… porque? – preguntaron asombrados.
-Por hacer acusaciones a alumnos inocentes y por causar alborotos tan temprano, además porque los chilladores explosivos lanza llamas están prohibidos y usted trae uno en su túnica, señor Malfoy – dijo McGonagall alejándose.
James hizo cara de burla y disfrutó plenamente el éxito de su broma durante el desayuno cuando sintió la fuerte mirada de la pelirroja decidió ignorarla.
Así pasaron los días y pronto las clases llegaban a su fin, pues los exámenes que había dicho Dumbledore se acercaban.
Los chicos se encontraban repasando los apuntes a lo largo del año y estaban listos. El último día de exámenes apareció una nota en la sala común.
-Porque tanto alboroto? – pregunto Sirius y apartó a unos cuantos para leer el anuncio – vaya! Ya esta.
-Qué es, Canuto? – pregunto Remus y Sirius leyó en voz alta:
ATENCION ALUMNOS:
Como les fue notificado el primer día de clases sobre los acontecimientos que tendrán lugar este año, aquí se encuentran las bases para el primer concurso, el cual consiste en bailar.
Para poder participar hay que tomar en cuenta las siguientes cuestiones:
1. Tendrán que acudir en parejas al concurso (las parejas pueden pertenecer a distintas casas).
2. Acudir con el jefe de la casa correspondiente para suscribirse anotando sus nombres y el de sus parejas.
3. Tendrán dos semanas para ensayar distintos ritmos de música para el concurso (todos los salones estarán a su disposición).
Esperando que acaten las reglas, también deberán llevar vestuario de acuerdo a los bailes y sus géneros, por lo tanto la próxima salida a Hogsmeade será el próximo sábado.
Atentamente. Minerva McGonagall.
Directora Adjunta.
-Genial – dijo Sirius – ya se quien será mi pareja – dijo contento – Jessica! – comenzó a llamarla y justo iban entrando por el hueco del retrato – Jessica!-
-Qué pasa? – pregunto Jessica.
-Ya leíste el anuncio del primer concurso? – pregunto ansioso.
-Claro – dijo Jessica emocionada.
-Quisieras ser mi pareja para el baile? – pregunto Sirius.
-Por supuesto – dijo Jessica – ya sabes que somos los mejores.
-Así se habla – dijo Sirius feliz.
-Te compadezco – dijo Natalie – convivirás con un orangután.
-Todo lo que digas será al revés – dijo Sirius.
-Chicos, no peleen – dijo Remus salvando la situación ante el comienzo de una nueva pelea.
-Tu ya tienes pareja, Lupin? – pregunto Natalie inocentemente.
-No aún no – contesto Remus sin aire – acabo de enterarme.
-Mm… - dijo Natalie – yo tampoco tengo pareja – comentó como al aire.
-Pues si no consigues a alguien mejor, quisieras ir conmigo? – pregunto Remus algo acalorado – es que no bailo muy bien.
-No te preocupes – dijo Natalie – ya habrá tiempo para practicar.
-Eso quieres decir que aceptas? – pregunto Remus sorprendido.
-No, eso quiere decir que aún no encuentro a nadie mejor – dijo Natalie riendo – no te creas – dijo al ver la cara de desilusión del licántropo – si, eso quiere decir que acepto – dijo con una sonrisa tierna tan características de ella.
"Perfecto, ahora estas dos iran con dos Merodeadores" pensó Lily. James la miraba entristecido, no la podía invitar porque de antemano sabía que la chica le diría que no y ya estaba un poco arto de tantas cosas negativas en lo que iba del año, suspiro y salió de la sala común sin que nadie se diera cuenta.
Lily por un lado esperaba que James le pidiera que fuera su pareja para así quitarse la duda sí el chico aún sentía algo por ella, pero la petición no llegó y eso no le gusto.
-Chicas, voy un rato a la biblioteca – dijo Lily a sus amigas.
-Pero si veníamos de ahí – dijo Natalie confundida.
-Sí, es que olvidé un libro – mintió Lily y salió de la torre y se encaminó con pasos tristes a la biblioteca, tomó un libro cualquiera y se sentó en una mesa tratando inútilmente en concentrarse. Recordando todas las citas que James le había hecho y ella había rechazado. "Tal vez, por fin se dio por vencido" pensó Lily ojeando el libro "pero porque me duele tanto?" se preguntaba.
Después de salir de la sala común se encaminó a la Torre de Astronomía, ahí le gustaba sentarse a pensar y meditar. Recordó el pleito que le hecho en cara Lily el primer día y se sintió ofuscado. No entendía porque la pelirroja lo odiaba tanto…
Flash Back
-No creas que por ser Premio Anual accederé a salir contigo, Potter – dijo Lily – tampoco esperes que seamos amigos y mucho menos que compartamos la habitación.
-Estate tranquila, Evans – dijo James fastidiado – que yo tampoco espero dormir en esa habitación, mañana hablaré con Dumbledore.
-Porque siempre arruinas todo? – dijo Lily – te empeñas en arruinarme la vida! sabes lo que me esforcé para conseguir ese premio? Algo debiste de hacer, trampa de seguro, para que no se ganará Remus.
-Mira Evans – dijo parándose a medio camino – yo no pedí ser premio anual, no fue algo que yo quisiera, yo no pedí que nada de esto y si crees que hice trampa, pues piensa lo que quieras, me tiene sin cuidado – dijo James – ahora déjame tranquilo!
-No me hables así Potter! – dijo Lily algo picada por lo que había dicho – recuerda que todavía soy prefecta.
-Y que vas a hacer? Castigarme? Quitarme puntos? – dijo James – adelante! Nunca te has tocado el corazón para hacerlo – dijo enojado caminando hacía la torre sin esperarla.
Fin Flash Back
… "Que tiene de malo estar enamorado y querer estar con esa persona?" se preguntaba.
Estuvieron largo rato en sus respectivos sitios para pensar cuando la Biblioteca cerró ya era tarde y todos se encontraban terminando de cenar o en sus habitaciones, Lily volvía lentamente a la torre de Gryffindor justamente al otro extremo del castillo.
Caminaba rumbo allá cuando escuchó pasos cerca, no era hora de andar por los pasillos y menos hora de merodear cuando Malfoy apareció de un pasillo.
-Vaya! Vaya! Vaya! Lo que trajo el viento – dijo Malfoy mofándose de la pelirroja.
-Déjame en paz, Malfoy – dijo Lily algo asustada por encontrarse con el rubio sin nadie alrededor.
-Pero porque estas tan nerviosa – dijo Malfoy sonriendo – no deberías estar con tus amiguitas en ves de andar sola?
James que venía de regreso escuchó la voz burlona de Malfoy y pensó en continuar pero se paró en seco al escuchar la voz de Lily.
-Relájate, Evans – dijo Malfoy – no voy a hacerte nada malo que no quieras.
-Déjame en paz, Malfoy! – dijo Lily más asustada que antes pues el rubio se acercaba amenazadoramente y la miraba de arriba para abajo.
-Es una lastima que seas una sangre sucia – dijo Malfoy – tu y yo podríamos divertirnos mucho.
-Tú no le vas a tocar ni un pelo, Malfoy! – dijo James apareciendo con la varita en alto, haciendo que Lily se sintiera más segura.
-Mira a quien tenemos aquí – dijo Malfoy – como están tus padres, Potter? – James sintió que le hervía la sangre, podían insultarlo a él, pero a sus padres no.
-Vete por donde viniste, Malfoy – dijo James apuntándolo con la varita que le temblaba en la mano de rabia – que no lo pensaré dos veces si tengo que matarte.
-Atrévete – dijo Malfoy – no eres más que un cobarde – James olvidándose de su varita se abalanzó sobre el rubio que era más alto que él y comenzó a golpearlo como muggle y Malfoy le regresaba los golpes.
-Paren! Paren! – gritaba Lily nerviosa – Potter, por favor! - pero James no la escuchaba.
-Pero que es lo que sucede aquí? – dijo la voz de McGonagall que resonó en el pasillo. Se acercó a los jóvenes y Lily le ayudó a separarlos, la pelirroja agarró a James que tenía el labio partido y sangrante junto con un pómulo hinchado, pero Malfoy estaba peor, tenía la nariz quebrada y salía sangre sin parar, al igual que el labio de James, esté lo tenía igual – que comportamiento es este? – pregunto molesta – vamos inmediatamente a mi despacho.
James y Malfoy se seguía mirando con odio. Al llegar al despacho de la profesora, apareció una silla más al frente de su escritorio e hizo que Lily se sentará en medio – bien quien de ustedes me va a explicar lo que paso? – Lily bajo la miraba incapaz de explicar algo y miró suplicante a James.
-Profesora – dijo James – yo me encontraba por ahí y escuche la voz de Malfoy molestando a alguien y cuando me di cuenta de que era Lily a la que estaba molestando salí de donde estaba.
-Eso no explica el comportamiento tan vergonzoso que he presenciado.
-Profesora, la insultó! – dijo James exaltándose de nuevo – insultó a mis padres y estaba… - pero Malfoy lo calló.
-Eso no es cierto – dijo Malfoy – yo iba rumbo al Gran Comedor, cuando me encontré a la señorita Evans y solo le pedí que fuera mi pareja para el concurso – James y Lily lo miraban perplejos de las mentiras que decía – y después llegó Potter amenazándome que la dejara en paz y cuando trate de explicarle se lanzó sobre mí y me golpeó y yo naturalmente me defendí en un acto reflejo.
-Eso no es cierto! – gritó James poniéndose de pie.
-Señor Potter! – exclamó la profesora McGonagall – siéntese – se sentó pero asesino con la mirada a Malfoy – su comportamiento fue vergonzoso, señor Malfoy tiene 30 puntos menos por agredir a un compañero y usted señor Potter le restaré 40 puntos por amenazas – James la miró perplejo – y usted señorita Evans 10 puntos menos por permitir el percance – Malfoy sonrió con sorna – puede irse señor Malfoy vaya a la enfermería a que le curen la nariz y el labio – Malfoy salió con una sonrisa burlona – y usted Señor Potter será castigado al igual que usted señorita Evans y para que aprendan a respetarse, ustedes irán juntos a todos los concursos como castigo – Lily bajo la mirada furiosa y James se sintió mal por ella – ahora pueden retirarse y señor Potter, le sugiero que vaya a la enfermería a que le curen ese labio.
Al salir del despacho de McGonagall y asegurarse que estaban lo suficientemente lejos los dos estallaron.
-Eres un imbecil, Potter! – dijo Lily – siempre lo arruinas todo, ahora tendré que ser tu pareja para todo el resto del curso!.
-Y tú no podrías haber desmentido a Malfoy para variar? – grito James – lo defendiste con tu silencio!
-Lo hice para no agravar la situación! – grito Lily.
-Estaba acosándote! – grito James.
-Y tú tenías que llegar con tu escena de celos estupidos! – dijo Lily.
-Porqué siempre piensas lo peor de las personas? – pregunto molesto.
-Porque he de pensar lo contrario de ti? – contesto Lily.
-Así que es por eso – dijo James recordando de pronto – sigues molesta por lo de la premiación, no es mi culpa!
-No es eso! – dijo Lily – eres tú y tu estupida actitud, idiotez, arrogancia e inmadurez! – James se quedó parado.
-Porque me odias tanto? – pregunto dolido – la gente tiene sentimientos.
-Tú no los tienes! De seguro tus padres no te quieren y por eso te comportas así y sigues molestándome! – dijo Lily yéndose de ahí y James se quedó parado. Lo que le había dicho Lily era demasiado fuerte y doloroso, se regresó a la Torre de Astronomía y contempló las estrellas.
-No es cierto… - murmuraba James abrazándose las rodillas y derramando unas amargas y tristes lágrimas – ustedes sí me querían, si me querían.
Lily llegó molesta y echando humo por la nariz, Sirius, Jessica, Remus y Natalie se encontraban "practicando" unos pasos de baile aún emocionados por la noticia. Cuando llegó la pelirroja roja de furia todos la miraron.
-Qué paso, Lily? – pregunto Natalie acercándose a ella.
-Potter – dijo Lily.
-Qué hizo esta ves? – pregunto Natalie comprensiva.
-Potter y sus estupidos celos – dijo Lily y les contó lo que había pasado con Malfoy y el castigo de McGonagall – y ahora tendré que ir con él por no poder controlarse.
-Evans – dijo Sirius de pronto teniendo un mal presentimiento – después de enterarse de su castigo, le reclamaste algo a James?
-Por supuesto – contesto Lily como si fuera lo más obvio y Remus y Sirius se miraron preocupados.
-Lily – dijo Remus – que fue exactamente lo que le dijiste? – pregunto temiendo la respuesta de la pelirroja. Lily repitió lo que le había gritado a James y Sirius palideció pero se repuso rápidamente.
-Le dijiste algo acerca de sus padres? – pregunto Sirius.
-Un poco – contesto Lily de pronto sintiendo que algo había hecho mal.
-Eres estupida o que? – pregunto Sirius sacudiéndola por los hombros – como fuiste capas?
-Black… no creo que sea la mejor manera de tratar a Lily – dijo Natalie defendiendo a su amiga.
-Demonios! – dijo Sirius y subió las escaleras corriendo en busca del mapa y bajo como rayo en busca de James.
-Hice algo que no debía, verdad? – pregunto Lily a Remus.
-Sí, así es – dijo Remus pero Lily notó que no estaba molesto y la hizo sentarse al igual que a las otras chicas – verán, no debería de decírselo a nadie, porque lo prometí, pero ya que Lily ha metido la pata un poco no tiene caso seguir ocultándolo – lo miraban atentas – no se si sabían pero los padres de James eran aurores, los mejores del Ministerio y durante las vacaciones faltando unas semanas para regresar a Hogwarts fueron enviados a una misión – tomo aire – sus padres le aseguraron a James que no tardarían en volver y que no se preocupara pero a la semana pasando los días que habían dicho no volvían, hasta que… - hizo un silencio – llegaron gente del Ministerio y un par de aurores a su casa para informarle que… los cuerpos de sus padres habían sido encontrados sin vida en una región muggle muy lejos de donde los habían mandado – a Lily le cayó como balde de agua helada la noticia.
-Porque no nos dijo nada? – pregunto Jessica.
-No quiere que nadie lo sepa y sus abuelos convencieron al profeta de no publicar nada – dijo Remus.
-Po…pobre, James – dijo Natalie consternada. Lily estaba completamente muda.
-Lily? – la llamó Remus al notar su estado de aturdimiento.
-La he cagado enormemente – dijo avergonzada y sintiéndose cobarde.
-No fue tu culpa – dijo Remus para tranquilizarla – tú no sabías de los papás de James.
Sirius corrió por los pasillos y se metió en el primer pasadizo secreto que encontró y abrió el mapa.
-"Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas" – el mapa se abrió y rápidamente localizó la figura de James inmóvil en la Torre de Astronomía. – "Travesura Realizada" – y cerró el mapa corriendo rápidamente con su amigo.
Al llegar a la Torre de Astronomía lo encontró sentado en el piso abrazándose las rodillas y mirando hacía las estrellas muy callado.
-Cornamenta – lo llamó pero no recibió respuesta – James – se acercó un poco – estas bien?
-Quiero estar solo – contesto James.
-James… Lily… - trató de explicarle pero James lo calló.
-Solo quiero estar solo un momento, por favor, Sirius – pidió James mirándolo suplicante. Sirius iba a rezongar pero al ver su mirada accedió y se fue de ahí dejándolo solo. James siguió en la misma posición meditando en silencio.
Al regresar a la sala común, lo esperaban todos.
-Lo encontraste? – pregunto Remus preocupado.
-Sí – contesto Sirius suspirando – pero quiere estar solo.
-Sirius, yo… lo siento, no sabía lo que había pasado – se disculpo Lily avergonzada.
-No te preocupes – dijo Sirius mirándola – pero no es a mi al que le tienes que pedir disculpas.
-En donde esta? – pregunto Natalie.
-No quiere que lo molesten – dijo Sirius a Natalie.
-Creo que lo mejor es dejarlo solo – dijo Remus – cuando quiera hablar, hablará.
-Remus tiene razón – dijo Jessica – siempre ha sido así – Lily la miró y por un momento envidió a Jessica por conocerlo tan bien.
-Entonces lo mejor será ir a dormir – dijo Natalie – vamos, Lily ya te disculparás con él mañana – y subieron las escaleras de las chicas en silencio al llegar a su habitación. – es increíble lo que le pasó a Potter, verdad?
-Muy doloroso – dijo Jessica – yo no tenía ni idea, ni siquiera me lo dijo a pesar de ser mi amigo – dijo algo dolida.
-Ya lo dijo Remus – dijo Natalie – no quiere que nadie lo sepa, no quiere que sientan lastima por él.
Lily estaba muy calmada y se acostó sin siquiera desvestirse. Se tumbó boca arriba mirando el techo.
-Lils, estas bien? – pregunto Jessica preocupada.
-Sí – contesto Lily – pero no puedo dejar de sentirme culpable.
-No fue tu culpa – dijo Natalie.
-Lo sé – dijo Lily no muy convencida y se volteó – buenas noches. – Jessica y Natalie se miraron y se encogieron de hombros. Pronto se quedaron dormidas, sin embargo Lily no podía conciliar el sueño y viendo que sus amigas estuvieran dormidas bajó silenciosamente las escaleras y miró a la sala común que se encontraba desierta solo con el fuego de la chimenea alumbrando, se sentó en un sillón decidida a esperar a James.
Cuando James regresó de meditar horas enteras se sorprendió de ver a Lily esperándolo en un sillón restregándose las manos con nerviosismo.
-Qué haces aquí? – pregunto James sorprendido. Lily se asusto un poco y lo miró y se puso de pie.
-Potter, yo… - dijo Lily tratando de disculparse – yo no quise decir lo que dije hace unas horas, yo… - pero James la calló.
-No, Lily – dijo James con voz resignada – no te disculpes, se que en realidad decías todo porque es lo que en verdad sientes – Lily lo miró tratando de negar sus palabras – y no te preocupes por el concurso que mañana iré a decirle a Dumbledore que no participaré – lo había decidido cuando estaba meditando – no quiero ser una molestia para ti.
-No tienes que… - dijo Lily pero de nuevo la calló.
-Ya no hay nada que hacer, ya lo decidí – dijo James – buenas noches – y se retiro dejando a Lily sentirse más mal de lo que ya se sentía.
ESTUPIDO INTERNET!!! DE NUEVO YA HABÍA ESCRITO UN CHORRO EN EL MENSAJE Y SE DESCONECTO Y SE BORRÓ: EN FIN AVER QE SE PUEDE HACER:
Lo siento!! jejej se que ayer había dicho que subiria este capitulo pero estaba afinando unos detalles de Hermosa Inocencia y checando otras cosillas. jejej
Espero que les haya gustado el capitulo, no es lo mejor que he hecho pero pues fue lo que salio en ese momento de inspiracion...
Podrá Lily dejar de sentirse culpable? Podrá James perdonarla? Actualizaré pronto? Seguiré escribiendo historias? No se pierdan el siguiente capitulo, por la misma página, la misma autora, y la misma historia merodeadora (jaja Ok me senti como el tipo que hablaba al final de los primeros capitulos de Batman y Robin: Espere el siguiente Baticapitulo por mismo Baticanal a la misma Batihora jajaja)
No se preocupen, a más tardar actualizaré el sabado :D
P.D. YA TENGO MIS BOLETOS PARA EL PREESTRENO DE HARRY POTTER Y LA ORDEN DEL FÉNIX ) EN MMCinemas Leones (Así es, señores para los que sepan de que hablo, vivo en Monterrey!! Ajúa! y Arriba el norte Iñor! jajaj)
Que la fuerza los acompañe y las estrellas iluminen su camino
att. Knockturnalley7
