Esta historia es realizada sin fines de lucro con el único fin de entretener

Los personajes son creados por la escritora Kyōko Mizuki, uno de los seudónimos de Keiko Nagita, y la mangaka Yumiko Igarashi, seudónimo de Yumiko Fijii, publicado en Japón por Kōdansha Ltd. desde 1975 a 1979.

UNA NOCHE LOCA, UNA NOCHE DE COPAS.

Las chicas después de comer todo lo que Mariana había traído y las panquecas con nutela, decidieron ir por más a la cocina, aún era temprano y del jefe ninguna noticia.

En la nevera encontraron un pastel de chocolate, la rubia se entusiasmo mucho al verlo y ni corta ni perezosa tomó una buena rebanada, cosa que imitaron sus compañeras tratando de hacer más grata la espera, ninguna quería ir a dormir ya que el reloj estaba prácticamente en cuenta regresiva ya no eran veinticuatro horas para marcharse a las no tan ansiadas vacaciones, que les había impuesto la Matriarca.

Entre charla y charla las chicas decidieron ir a cambiarse y sin proponérselo armaron una pijamas, ya habían ingerido una gran cantidad de azúcar cuando Janik propone preparar unas mimosas para alegrar un poco el momento, todas gustosas aceptaron, después de todo, no siempre tenían la mansión para disfrutarla a sus anchas.

Después de eso la conversación giro en torno a bebidas y tragos típicas de distintos países, Luisy no era de mucho tomar su basta experiencia se limitaba a las mimosas, vinos y champaña, ni decir que era una bebedora social, tan solo tomaba cuando era necesario en eventos o reuniones familiares.

La Rubia ni que decir, tenía mala bebida y Albert siempre estaba pendiente que ni de chiste tomará más de una copa de vino o en su defecto un trago, porque enseguida se le subía a la cabeza.

Tania ni que hablar se hacía la disimulada y durante la reuniones se las apañaba para tan solo pasearse con una copa en la mano sin ingerir su contenido, ella tenía muy bien trazado su objetivo, aprender de Luisy todo lo referente a la seguridad que rodeaba al jefecito para evitar a toda costa que se repitieran ciertos hechos acaecidos en aquel evento, donde cierto puñado de chicas burlaron los anillos de seguridad y hasta lograron tomar algunas fotos, en donde el wero salio con su mejor traje de Andan, el paradero de las mismas después de diez meses aún era desconocido, Tania suspiraba recordando aquellas imágenes majestuosas del escultural y bien formado cuerpo de su adorado tormento.

Carol, Nerckka, Sandy, Mariana y Janik aun cuando sabían de cócteles no era asiduas tomadoras, ya que por

lo general se dedicaban en cuerpo y corazón en sus responsabilidades para con el jefecito.

-Chicas yo se preparar un cóctel riquísimo de melocotones, ron blanco y granadina ¿no quieren probarlo? Dijo Luisy.

Rauda y veloz fue hasta la cocina sin esperar respuesta de ninguna, regreso con un tarro de dicho fruto, cabe destacar que eran los melocotones en almíbar que recientemente había comprado Elroy, según las malas lenguas los tenía bajo siete llaves, pues desde hace unos días desaparecían misteriosamente de la despensa.

-¿Luisy y desde cuándo a ti te nació ese gusto por los melocotones? Preguntó Carol tratando de picarla.

Luisy la vio de manera inquisidora y con una sonrisa que dejaba ver su perfecta dentadura le contestó.

-Gusto me va a dar cuando te este correteando por toda la mansión o en su defecto cierto personaje del que tienen todas muy buenas referencias, Carol trago en seco al escuchar lo dicho por su amiga, ya que sabía perfectamente que ella no daba paso son guarache.

-Ahhh manita ya ni aguantas, le contestó Carol tratando de zafar la amenaza lanzada sobre su cabeza, pero para sus adentro decía -Pues si desarrollaste gusto por los melocotones y por tu galán

Mientras preparaba el cóctel Luisy no dejaba de ver a Carol con cara de -si sigues de chismosa y lengua larga, te voy a dar tu sorpresita.

Los cócteles resultaron deliciosos y no sólo eso, si no que sirvieron para que todas se relajaran y decidieran seguir probando otros tipos de bebidas.

-Yo se preparar Margaritas dijo Scarlett quien las preparó con maestría, estas también fueron degustadas por las chicas, cada una preparó un trago en total habían probado ocho cócteles, hasta que le tocó su turno a Carol.

-En mi tierra preparan una bebida que se llama guarapita con anís y jugo de naranja o de parchita y azúcar, después de buscar en el bar de anís ni sus señas de la mentada botella de anís.

- Vamos Carol prepara otra cosa, dijo Mariana que ya estaba contentona.

-¿Uno con cerveza, gaseosas y frutas?

Nuevamente busca y ni señas de una cerveza entre tanto licor, después de resoplar frustrada, recordó que entre sus pertenencias tenía una botella de anís que le dieron sus amigos como regalo cuando les anuncio que se mudaba a la mansión Andrew por tiempo indefinido, excusándose un momento corrió a su habitación a buscarla, de allí paso a la cocina a preparar su famosa guarapita.

Todas bebieron un poco escépticas, la bebida resultó al principio un poco fuerte, pero después de dos traguitos todas le agarrón el gustito, cuando terminaron de tomar todo aquello, estaban tan alegres que ni se percataron de la llegada del jefe y compañía.

El mismísimo William Albert Andrew estaba parado en la puerta observando como todas reían mandíbula suelta, imitaban a la tía Elroy y su ultimátum de abandonar la mansión en veinticuatro horas, el rubio estaba incrédulo de ver cómo Candy, Luisy, Janik, Tania, Sandy, Scarlett y Carol se imitaban la una a la otra sin reparo y todas imitaban a la tía Elroy para después soltar la carcajada.

-¿Con que contentica y tomadas no? La voz de Albert se escuchó fuerte y clara sobre las risas de las traviesas que se voltearon todas al mismo tiempo al escuchar aquella dulce voz, algunas pelaron los ojos, otras se tapaban la boca, todas trataron de incorporarse pero ya no pudieron, aquella mezcolanza de cócteles les estaban pasando factura.

-Buenas noches jefecito, dijo Sandy atropellando un poco las palabras y cerrando un ojito tratando de no ver doble, pero luego decidió abrir ambos, no todos los días veía un dos por uno de semejante monunto.

-¿Candy se puede saber qué diantres estaban pensando? Albert trataba de mantenerse serio y soltarse a reír, ante semejante panorama, las traviesas no estaban acostumbradas a beber y he allí las consecuencias de su exceso.

-Pues.. bueno... yo.. bueno.. Ellas porque la tía nos corrió de la mansión, todo aquello era una total incoherencia, el rubio blanqueo los ojos porque no entendía nada.

-¿Luisy? Dijo el rubio esperando una explicación.

- Yo apoyo a Candy, Albert estaba boquiabierto por la respuesta de la que debía estar encargada de vigilar a las otras.

-Luisy definitivamente eres una cosa seria.

-Tu eres un lindo jefecito dijo la traviesas, arrancando carcajadas de los acompañantes del wero.

-ja ja ja ja ja Archie, Stear, Anthony, Terry y George reían muy divertidos viendo el estado en el que las chicas se encontraban.

- Definitivamente cuando el gato no está en casa, los ratones hacen fiesta, dijo George recobrando la compostura -Con su permiso yo me retiro a descansar mañana tengo mucho trabajo por delante.

-ja ja ja ja Albert todas están iguales ¿Qué tanto tomarían? Dijo Terry sin poder contener la risa.

-Dos, tres, uno, cuatro, dos, tres, cuatro, dos, uno, uno dijeron todas al mismo tiempo.

-Para ver ¿qué y cuánto tomaron? Pregunto molesto Albert.

-Mimosas tres, dijo janik.

-Melocotón Rosse Dos, dijo Luisy.

-Mojito dos, dijo Mariana.

-Margaritas tres, dijo Sandy.

-Caballitos de tequila dos, dijo Tania.

-whisky en las Rocas uno, doble, dijo Nerckka.

-Cuatro Cuba libres, dijo Scarlett.

-Guarapita cuatro, dijo Carol.

-¿Cuatro tragos? preguntó Albert que conocía lo fuerte que podía ser la bebida.

-Nop, jefecito cuatro litro de jugo de parchita y una botella completa de anís con 1/4 de kg de azúcar, contestó Carol haciendo saludo militar, Albert abrió desmesuradamente los ojos sin decir nada.

-Agua uno, dijo Candy.

-ja ja ja ja ja ja ja ja y todos soltaron la risa menos Albert.

-No tienen ni idea de la decepción tan grande que tengo ¿Quién fue la de la grandiosa idea? Todas levantaron los brazos señalándose las unas a las otras.

Mientras el rubio se llevaba las manos al cabello incrédulo, las chicas reían abrazadas sin ton ni son, y los chicos traban de contener las risas sin mucho éxito.

-Quiero entender por qué están en este estado ¿alguna me puede explicar?

-Por las vacaciones dijeron en Coro todas.

-¿Pero qué vacaciones? Dijo el rubio casi gritando.

-Las de la tía, dijo la rubia al borde del llanto, al escuchar como les habló Albert.

-No llores princesa, no soporto verte llorar por favor, solo quiero saber por qué se pusieron a tomar.

- La tía nos dio veinticuatro horas para salir de la mansión e irnos de vacaciones por un mes jefecito, decía Sandy viéndolo con un solo ojo.

-¡Es increíble que mi tía haga estas cosas sin consultarme! ¿Chicos podrían ayudarme a llevarlas hasta sus habitaciones después que termine de hablar con ellas?

-Por supuesto, claro, faltaba más, contestaron al unísono Stear, Archie y Anthony, mientras Terry simplemente se reía divertido.

-Tenía pensado planificar una salida por el día de San Valentín para ustedes, pero después de esto la verdad tengo que pensarmelo bien, toda acción trae consecuencias. ¿Están conscientes de eso verdad?

-Si jefecito, contestaron todas.

-Ahora todas a dormir ya mañana hablaremos cuando estén en sus cinco sentidos.

Stear ayudó a Sandy y a Mariana, Terry se apresuró a sostener a Luisy y a Janik, Archie ayudó a Scarlett y Tania, Anthony a Nerka y Carol, Albert tomó a su princesa en brazos porque ya no tenía coordinación para caminar, las chicas caminaban lo más derechistas que podían y de tanto en tanto soltaban risitas, cuando llegaron a las habitaciones cada una se fue tanteando hasta su cama.

-Nos vemos en mi despacho en unos minutos, déjenme Acostar a Candy que ya se quedó dormida.

Entre todos verificaron que las ocho llegarán a la seguridad de sus camas, para bajar y esperar a Albert, pero antes fueron a poner un poco de orden a donde las chicas hicieron su pijamada.

-Estas traviesas son bien arriesgadas ¿Mira que ponerse a tomar esa cantidad de licor? Archie estaba asombrado

-¿Se fijaron? Candy dijo uno de agua. Jajajajajajaja Anthony y Terry se doblaban se las risas.

-Que mezcolanza que hicieron, mañana quiero ver como amanecen. Ja ja ja ja ja ja. Stear no podía aguantar la risa

-Pobrecillas, es que no están acostumbradas a beber, decia Anthony siempre consiliador ,mientras organizaban pudieron darse cuenta que habían comido pastel, nutela y golosinas.

-Nada más miren el desastre, solo comieron cosas dulces, por eso se les subieron las copas más de lo debido, comentaba Terry mostrando los restos y los empaques.

Albert bajaba molesto unirse con los chicos en el despacho cuando los encontró muy animados organizado el desastre que dejaron las traviesas.

-Tío no las regañes hasta saber que sucedió realmente, ya nos habías comentado que la tía las ha estado presionando, trataba de justificarlas Anthony.

-Si amigo, de cuando en cuando es bueno alocarse un poco, lo apoyó Terry.

- No le ocasionaron daño a nadie, bastante van a tener con la resaca mañana, decía Stear divertido, tan solo de imaginarlas y Archie se reía a carcajadas de todo lo sucedido.

De todas maneras ya ni que hacer Neil no alcanzó a llegar, dejemos todo para mañana ya se me ocurrirá un buen escarmiento para que aprendan, Albert movía negativamente la cabeza mientras soltaba un suspiro.

Continuará...