Esa noche las chicas se retiraron temprano a descansar temprano, pero a las diez de la noche Carol tenía un nudo en el estómago y decidió bajar a la cocina a preparar un té, cuando pasó por la habitación de la tía la puerta estaba entre abierta y sin querer escuchó que ella decía.

-Ya lo arreglé todo, después de esa cita a ciegas, por su honor le cumplirá a esa chica, ya todo está preparado ni sabrán que o como paso.

Carol casi baja corriendo las escaleras antes que la tía la descubriera, no sabía cómo actuar para salvar a Albert de la trampa de la tía ¿Quién era la chica? Estaba segura que ninguna de sus amigas se prestaría para tenderle una trampa al rubio, estaba tan absorta en sus pensamientos que no vio a Neil que estaba a la cocina y se le quedaba viendo, ella traía ropa ligera pues ya se había preparado para dormir.

-¿Qué haces a esta hora en la cocina belleza? Aquellas palabras hicieron saltar a Carol del susto.

Cuando vio que era Neil respiró profundo y se le acercó sonriente hasta un poco coqueta a Neil le pareció cuando levantó la mano como para acariciar su cabello y un zape le dio.

-Zoquete me asustaste ¿quieres una taza de té?

-Heyyy tienes la mano pesada para el tamañito mujer, Carol se levantó de hombros y fue por dos tazas, nunca había compartido con Neil, aunque mucho había escuchado de él, ella tenía la costumbre de hacerse de sus propias opiniones de la gente.

-Eso es para que no te metas conmigo, mis hermanos mayores me enseñaron a boxear.

-¿Entonces eres otra marimacho? Pregunta Neil sobandose aún la nuca. Aquello hizo reír a la chica a carcajadas.

-ja ja ja ja ja Hombre no eres tan pesado después de todo, dijo ella mientras servía el té y le Colocaba azúcar - ¿Una o dos?

-Dos por favor, a él le agrado la muchacha, aún cuando era una curiosa, le preguntó sin tapujos sobre su pasado, lo que le hizo cambiar y que pensaba para su futuro, hablaron por horas hasta que la madrugada llegó y hasta su habita la acompañó, Carol se levantó en puntillas se despido con en beso en la mejilla, el muchacho le inspiraba confianza y si se pasaba a punta de zapes ella le pondría las cosas en claro, Neil por su lado se retiraba son riente pues ese trato no se lo daba toda la gente.

Al día siguiente empezaron a llegar los presentes flores, chocolate y golosinas, todas las traviesas eran consentidas, hasta la pobre Luisy se arrepintió cuando a ella nada le llegó, pero de todas maneras ella de aquello también comió porque con todas las chicas le convidaron.

Carol estaba emocionada pues de a dos los regalos llegaban y Luisy la miraba acongojado

Neil se sentía confundido al escuchar que ella le contaba de los Regalos que su galán le mandaba.

Dos días después las noticias sobre los asesinato habían empeorado, en un pueblo vecino una pareja había desaparecido, ese día en la noche Carol y Neil se encontraban charló en la cocina eran las once o las dos, entonces Neil la bomba soltó.

-¿Carol puedo confiarte algo y no le dices a nadie?

-Claro, soy una tumba.

-Tu algo extraño pasa con tu cita a ciegas, Carol parpadeaba sin entender

-No seas exagerado, que puede haber de malo en que me mande doble regalo Neil.

-No es eso, yo se quien es y él no te ha mandado regalos dobles amiga.

-¿De verdad? ¿Pero entonces?

-Si me lo permites yo podría averiguar qué sucede.

-¿Harías eso por mí Neil? Este se reía picaron.

- Si me aceptas tener una cita conmigo después que pase todo este relajo, Carol se sonreía y estando tan cerca zuasssss otro zape le metía.

-¿En qué quedamos Neil?

-Que No me des más zapes, Carol a una dama ni con el pétalo de una rosa, pero si me das otro zape te voy a dar un beso, ya lo sabes, Neil se retiró frío y Carol se quedó parpadeando.

-Ashhh si solo le pegue tontito, ya ni aguantan, Carol se tomó su té Solita y ya no era igual. La compañía de Neil no era tan desagradable después de todo, pero ya ni modo si Neil se había disgustado, el pobre doble trabajo tenía y ya hablaría con el al otro día.

Flores, chocolates, cestas de frutas y hasta algunas joyas llegaban de regalo a las chicas, faltaban dos días para las citas pautadas y todas las chicas estaban preparando sus atuendos, cuando una de las mucamas una nota traía para Carol.

Hola

Ya se quien es el impostor, en media hora te espero en las caballerizas, para contarte y decidas que hacer.

Sin zape está vez.

Carol se puso a reír y todas se voltearon a verla, la nota le causaba risa, por lo visto Neil no estaba molesto.

-Chicas ya termine con lo de los presupuestos de las guarderías, necesito respirar aire fresco voy al jardín ¿no me quieren acompañar? Todas estaban ocupadas aún a esa hora de la mañana, como nadie le contestó una risita soltó.

Al llegar al lugar pautado, buscó a Neil y no lo encontró, solo estaban los caballo, así que se sentó sobre un fardo de heno, a los cinco minutos llegaba por fin llegaba él, la tomaba de la mano y la sacaba corriendo de allí. Después de alejarse y adentrarse en el bosque, dejaron de correr.

-Disculpa la carrera, es que Eliza llegó a ver a la tía y no me le podía escapar.

-Okey, ahora lo importante Neil ¿Qué pudiste averiguar? ¿Quién es el chistosito?

-Terry, soltó Neil sin anestesia.

-¿QUÉ? grito la pobre luego hizo una mueca - No, eso no, yo no lo soporto Neil.

-Algo pasó, porque él cree que eres tú quien le tocó, pero yo se que le tocas te a otra persona.

-¿Qué pudo pasar? ¿Qué? ¿Qué? Decía la pobre tratando de pensar, mientras caminaba de un lugar a otro.

-¿Un error cuando hicieron los sobres? Chassss el foco se le encendía a Carol

-¡Luisy! dijo Carol bajito, fue ella, luego una sonrisa se dibujó en su rostro -Neil eres lo máximo.

-¿Lo soy?

-Sí lo eres, ahora tienes que ayudarme, con la pena que me da Neil. ¿Te puedo confiar algo?

-Claro.

-¿Que sabes de la pareja de Albert?

-Pues nada todos están bien callados, a Terry lo vigile toda la mañana hasta que fue a dejar un regalo frente a tu puerta y me hice el que lo descubrí y ya no lo negó.

-Es que escuché que la tía le decía a alguien que se iba a comprometer con la chica de su cita.

-No tengo de idea de con quien habló, ni quién es su cita ¿pero porque no le cuentas a mi tío?

-¿Y como explicar que escuché eso por accidente? ¿Y si la tía se enoja?

-Tienes razón

-Neil ¿Y si mejor me ayudas?

-¿Me vas a dar una cita, después de todo este relajo? Neil sabía que ella no se iba aguantar y zape le iba a soltar, no pasaron ni cinco segundos cuando todo pasó, Carol le soltó el zape y Neil solo sonrió, la agarró de los brazos y un tremendo beso le dio, cuando ella iba abrir la boca para protestar Neil aprovechó para el beso profundizar.

Pasaron cinco minutos o media eternidad, porque Neil no besaba nada mal, a Carol las piernitas le temblaban cuando él la soltó. Ya ninguno dijo nada solo se miraban

-Cada vez que me des un zape te voy a besar, Neil parecía hasta contento cuando la tomó de la mano y regresaban a la mansión.
Carol estaba molesta, asombrada y desubicada y para remate Neil no le dijo si la ayudaba, a riesgo de quedar mal al llegar decidió y a contarle a Albert.

Estaba en la sala hablando con unos hombres, necesitaba hacer unas llamadas y tratar de aclarar sus ideas, fue al despacho y sobre el escritorio estaban los boletos, eso le dio una idea y después de pedir ayuda, estaba más tranquila y ya no tenía dudas.

En menos de cuarenta y ocho horas todo se resolvería, Albert estaría a salvo de lo que la tía había tramado.

Esa noche Carol decidió convencer a Neil de ayudarle a como fuera lugar, a escondidas después se la cena al cuarto se Neil se metió y allí lo espero.

A las tanta de la noche Neil regresó a su habitación, estuvo esperando a Carol para disculparse con ella, después de besarla solo la arrastró a la mansión y la dejo sola en el jardín, estaba arrepentido, quizás ya ella no iba a querer ser su amiga, algunas veces no podía contener esos arrebatos que le daban.

-Eres un zoquete de verdad Neil, se reprendió él mismo en voz alta tras cerrar tras de sí la puerta de su habitación.

-Totalmente de acuerdo contigo Neil, dijo Carol saliendo de donde se encontraba escondida

-¿Tu que haces escondida?

-He venido por otro beso.

¿De verdad? Neil no salía de su asombro por lo que acababa de escuchar.

-No, pero quería ver que cara ponía señorito Neil ja ja ja ja ja ja
-¿Carol? Dijo Neil con voz amenazante.

-Vamos Neil vengo en son de paz, necesito de tu ayuda, por favor.

-Está bien cuéntame ¿que es lo que quieres?

-Primero a devolverle la bromita a Luisy, con respecto a lo de Albert... Pasaron más de dos horas hasta que Neil acepto colaborar con el loco plan de su amiga, pero le parecía de los más divertido las locuras que esa niña tenía en su cabecita.

-Así quedamos entonces, Carol ahora dejame dormir mañana consigo todo lo que nos hace falta, Neil casi saco a Carol de su cuarto arrastrada, pues ella quería que le contará en dónde y con quién conseguiría todo aquello.

-Neil no seas malo, cuentaaaame

-Ya suficiente con ayudarte y conseguir esas cosas, ya ve a descansar y asegúrate de que que las cosas se hagan como están planeadas.

El tan esperado día llegó sin contratiempos, las chicas Lucían sus mejores galas, el lugar en dónde se realizarían los encuentros estaban hermosamente decorados, a Terry le llegaba una nota de parte de William de que el lugar de su encuentro sería cambiado pues en el ala norte algunas reparaciones se habían retrasado.

En el salón de los espejos se había colocado una hermosa mesa decorada y en el centro una suculenta tarta de melocotones estaba dispuesta.

Las chicas una a una se iban retirando, a sus citas a ciegas se iban marchando, a unas les habían vendaban los ojos, a otras con los ojos bien abiertos, con sus galanes iban a su encuentro.

Carol estaba bien peina, vestida y maquillada, cuándo salía muy apurada y debajo de la puerta de Luisy un sobre deslizaba, la tía abuela le pedía que fuera al salón de los espejos, pues ya había descubierto su juego, que la esperaba bien arreglada a las 10 pm.

Luisy tragó grueso al sentirse descubierta y buscando sus mejores galas se preparaba.

Scarlett apenas se preparaba en su habitación, cuando sintió que alguien le tapaba la boca, aún cuando forcejeo solo vio los ojos de su atacante, un fuerte olor inundó sus sentidos y se desvaneció en la oscuridad, Albert ya la esperaba con una hermosa rosa en la mano, aún era temprano así que se sirvió una copa de whisky.

Yuleni se veía elegante y con los ojos vendados iba a su cita, por eso ni cuenta se dio cuando aquel hombre con un pañuelo impregnado con formol en su nariz colocó, ella cayó redondita ya a su cita la habían neutralizado, al igual que al wero un con un somnífero en la bebida lo durmieron.

Con Tania y Anthony fue otro el cuento, el chico en la decoración se había esmerado, el lugar estaba lleno de rosa y una especial tenía reservada para dársela a la homenajeada, en la misma un líquido pusieron, cuándo Tania llegó, él de la mano la tomó, antes de ofrecerle a ella la rosa la acercó a su nariz para sentir su aroma, al quitarse la venda de los ojos Tania se sonrojo, acepto la rosa que el le ofrecía y su aroma olía, solo unos segundos había pasado cuando los dos estaban mareados y tambaleándose, Anthony trato de defender a Tania pero cuando la droga hizo total efecto todo estuvo perdido, ambos quedaban sin sentido.

Archie ya estaba desesperado, el gatito revisaba su atuendo y todos los detalles , había encargado flores globos y una mesa con bocadillos dulces y salados,ya Nerckka tenia cuarenta minutos de retraso así que decidido salia a buscarla, todo que do en un vago intento, pues al llegar a las escaleras alguien lo sometía, era totalmente reducido inmovilizado y amordazado, sentía como era arrastrado y subido a un auto, cuando este arranco Archie se sentía desesperado, recordó todo lo que leyó del asesino, secuestraba a sus victimas, todos siempre estaban en pareja ¿Nerckka? pensó de inmediato, sintiendo que todo había terminado se entrego al creador y le pidió que cuidara de su alma, en algún momento sintió un piquete y su mente se fue apagando poco a poco, le quitaron la mordaza y la venda y un par de ojos que lo inspeccionaba fue lo que vio antes de desvanecerse en la nada.

Sandy y Stear se divertían de lo lindo,él se había esmerado en el invento que guardaba para el final de su cita, pero Sandy le insistió tanto en adelantar el momento que el por complacerla lo quiso accionar pero el aparato estallo y aturdidos los dejo, el secuestrador de eso se aprovecho y en un santiamén los durmió.

A Terry lo llebaban arrastrado cuando el wero salia de el salón tambaleando y un poco mareado, al observar que se llevaban a su amigo, Albert trato de ayudarle pero después que se bebió el trago se sintió aturdido, tenía la vista un tanto nublada cuando vio a un hombre rápidamente se le acercaba traía puesto un pasa montaña y sólo se veían sus ojos, eran claros y se veían malévolos, al rubio todo le daba vueltas hasta que ya no supo más de él.

carol y Neil estaban cansados, se veían a los ojos y dormidos sin darse cuenta se quedaban dormidos, estaban realmente agotados no supieron como ni cuando a una habitación elegante se habían cambiado, se cambiaron y se fueron muy contentos a prepara un rico desayuno, ya estaban en el amplio comedor de una lujosa mansión era la hora de la cena, cuando poco a poco los demás se iban presentando, estaban con Candy, Janik, Mariana, Mayra, Cota, Loren, Tati, que viva, Liovana, Tatiana, gina, cristina, Jina,Rocio, Jenny, Paula, Viviana y Leslie eran las traviesas que estaban en el mismo continente, Carol al enterarse del plan que tenia la tía hacia muchas llamadas, entre todas coordinaban una evacuación forzosa no lo querían neutralizar, ese no era parte de lo planeado, las chicas se vieron forzadas a cargarlo así como estaba, era eso o dejarlo a merced de su tía y como ya todas sus intenciones sabia se lo llevaron también, muy capaz era la tía de casarlo hasta con la loca de Eliza.

Albert al ver a sus amadas traviesas escuchaba asombrado todo el esfuerzo que las chicas habían realizado, ya le había extrañado ta, amabilidad de parte de su tía, ya más relajado bien entrada la noche Albert estaba curioso de saber como le había ido a cada uno en su cita, Neil y Carol se reían a carcajadas cada que uno su experiencia contaba, al final quedaban ellos.

-Para ver ustedes dos como les fue.

-Tío todo esto fue una odisea, no sabes como nos costo planear todo esto, realmente fue algo exagerado, pero era esto o dejar que la tía te tendiera esa trampa y cayeras redonditos, nuestra cita se dio entre carreras y sobresaltos anthony fue quien más trabajo nos dio.

-Buen susto que nos diste jefecito, dijo Carol -Estábamos esperando tenerlos a todos en los autos, para irte a buscar, cuando saliste tambaleándote, alguien te drogo según los análisis que te mando hacer Candy, real mente disfrute mucho de tu compañía Neil, dijo Carol abrazando a su compañero,este le abrazaba y le besaba la frente.

-Cuando gustes le decía él muy galante, abrazandola y dandole un beso en la frente. mientras en Chicago Luisy se despertaba, estaba confundida y en pijama junto a ella otro cuerpo yacía, a un costado de su cama una gran pancarta se encontraba y esta decía:

LUISY FELIZ DÍA DE LA AMISTAD

DISFRUTA DE LOS MELOCOTONES EN ALMÍBAR

Y DE ÉL

FIN