Los personajes, lugares, hechizos, encantamientos, maldiciones y todo lo que se te haga conocido, son propiedad de J.K. Rowling y de Warner Brothers. Todo lo bizarro, fuera de lo normal, nombres extraños o nuevos así como la trama de la historia es obra de su cordial servidora.

Hogwarts, nuestro último año: Una locura!!
Historia Merodeadora
By: Knockturnalley7
Capitulo 9 – Me das asilo?

Después de la excitación que había provocado la fiesta organizada por Jack Skellington en Halloween y después de que el rumor corriera como agua de que Sirius Black y Jessica Spencer por fin salían, eran los temas de conversaciones de todo el colegio, al menos para la mayoría de los alumnos. Seguían sin tener noticias de la siguiente prueba y eso los tenía tranquilos y podían disfrutar de los últimos días de Noviembre y del tiempo frío que había llegado por fin.

-Yaaa!! Podrían dejar de besarse? – grito Natalie fastidiada, porque una vez que Sirius y Jessica comenzaron su relación se besaban en todo momento y frente a quien fuera, cosa que no les disgustaba a ninguno de los dos, pero no se podía decir lo mismo de sus amigos, James lo miraba con envidia porque Sirius había sido más astuto y se le declaró a la chica que quería y luego recordó que una ves trato de conquistar a Lily siguiendo los consejos de Sirius y el resultado había sido terminar en la enfermería tres días con un gran dolor de cabeza, Lily también se sentía incomoda porque ahora ella era la única de las tres amigas que no tenía novio ni tenía con quien besarse, claro, estaba James pero no eran más que amigos.

Sirius y Jessica se separaron cuando escucharon a Natalie que se había sentado en el Gran Salón y estaban desayunando.

-Bueno, ahora ya sabes lo que sentía yo cuando tu y Remus se la pasaban pegados todo el día – dijo Sirius mordazmente.

-Mira Black – dijo Natalie con repulsión – mi situación con Remus es distinta, nosotros no nos comíamos frente a los demás!

-Ehm… - dijo Lily que había llegado en ese momento y dio su opinión – si lo hacías – le dijo a su amiga.

-Enserio? – pregunto Natalie sorprendida.

-Si, pero como tu eras la que se estaba besando no lo ves así – dijo Lily.

-Bueno, pero es distinto – dijo Natalie necia de nuevo y en ese momento llegaron Remus, James y Peter.

-Cariño, es exactamente igual nuestra situación – dijo Remus sentándose al lado de la chica y Natalie lo miró.

-Nosotros no nos estamos besando como si la vida se nos fuera en ello – dijo Natalie y tenía razón se besaba mucho con Remus pero no lo hacían como Sirius y Jessica.

-Bueno, Williams debes de tener en cuenta que Jessica llevaba deseándolo mucho más que tú y ahora Sirius esta con ella – dijo James defendiendo a sus amigos. Jessica se puso roja cuando James había dicho que lo deseaba desde hacía tiempo.

-Sí, Williams – dijo Sirius – debo de recuperar el tiempo perdido.

-No lo hubieras perdido si te hubieras fijado en ella antes – dijo Natalie y Jessica se molesto.

-Pueden parar, por favor? – dijo Jessica bastante molesta con Natalie – Sirius no le contestes, y tú Natalie harías bien en no remover el pasado – dijo Natalie – porque por si no lo recuerdas tú también te morías por Remus y nunca le dijiste lo que sentías porque es un Merodeador! – Remus miró sorprendido a su novia y ahora era el turno de enrojecer de Natalie.

Y así comenzó una guerra de insultos entre los cuatro, mientras que todos los del Gran Salón los miraban y James y Lily no sabían donde meterse, ninguno había querido hablar porque sus respectivos amigos podían decir algo que no debían. Lily ya harta de tanto grito los calló.

-BASTAAA!! – grito a todo pulmón la pelirroja y los cuatro se callaron al instante, James que se había sentado a un lado de la pelirroja se sobo los oídos al igual que Peter. – cállense! No ven que lo que hacen es ridículo? Los esta viendo toda la escuela – miraron a las demás mesas y vieron que tenía razón – y Natalie no tienes derecho a replica porque el echo de que te fastidie que Sirius este con Jessica porque te cae mal no es una excusa para reclamarles todo el día en la cara porque se besan – Natalie bajo la vista al piso – Remus tú ya sabías el porque Natalie nunca te dijo lo que sentía y tú hacías lo mismo por la misma razón – Remus también bajo la vista – Sirius se que estas emocionado y contento de que estés con Jessica y se que ella esta de la misma forma, no me molesta que se besen todo el día ni que se soben el pulmón frente a todos, pero no metas más el dedo a la herida. – dicho esto todos los seguían mirando, incluidos James y Peter – y ustedes que miran! – todos volvieron a hacer lo que estaban haciendo.

-Discúlpame! – dijeron Natalie y Remus al mismo tiempo – no quise decir eso – volvieron a hablar al mismo tiempo – te perdono! – parecían gemelos sincronizados – vas a hablar tú o habló yo? – volvieron a hablar al mismo tiempo – vale, habla tú – de nuevo.

-Yaaaaaaaa! – grito Peter – Remus déjale hablar – por primera vez Colagusano dijo algo coherente.

-Gracias Peter – dijo Natalie – lo siento, no debí exaltarme – se disculpó con Jessica y Sirius.

-Descuida – dijo Jessica sonriéndole – vamos a los jardines? – pregunto a su novio quien asintió y se paro de inmediato, pero Jessica no se movió.

-Qué pasa? – pregunto Sirius.

-No deberías disculparte con alguien? – dijo Jessica mirándolo como una madre regañando a su hijo. Sirius suspiro.

-Lo siento, Williams – dijo Sirius. Y Natalie sonrió.

-Disculpas aceptadas, Black – dijo Natalie quien ahora era abrazada por su novio y entonces Sirius y Jessica salieron abrazados hacía los jardines con sus respectivas túnicas para protegerse del frío.

Mientras las parejas se disculpaban James aún seguía sobandose las orejas. Lily lo miró preocupada.

-Te pasa algo? – pregunto Lily a James.

-Eh, creo que me reventaste un tímpano – dijo James y Lily se ruborizó.

-Lo siento – dijo Lily – pero estábamos siendo el centro de atención.

-Lo se – dijo James.

Los días pasaron rápidamente para nuestros amigos, James había parado de tener pesadillas por unos días, pero a medida que se acercaba Diciembre las pesadillas volvieron, pero ahora eran diferentes. Esto lo había notado Remus y Sirius quienes se pasaban la mayoría de esas noches preocupados cuando James comenzaba a moverse violentamente en su cama y gritaba cosas incoherentes y se levantaba exaltado, para luego de ser calmado y que se volviera a dormir no recordará lo que había soñado, cosa que no pasaba con las pesadillas de antes, pero para no preocupar a su amigo no le comentaron nada.

Lily seguía con su cabeza llena de pensamientos y dudas respecto a lo que sentía con James, ya que los últimos días, prácticamente meses, no había peleas desde el comienzo del curso, y ya se la pasaba muy bien con el chico.

Y las parejas seguían juntas y felices pero algo que paso la última semana aumento la felicidad de Jessica y Sirius.

-Sí!! – gritó Jessica al recibir una carta en la hora del desayuno.

-Qué pasa, Jess? – pregunto Sirius a su novia quien después de leer la carta se había puesto muy feliz.

-Es que mis padres quieren que vayamos a España a pasar la navidad – dijo Jessica y Sirius la miró algo resentido – pero les dije que si no te veía no podría irme de vacaciones.

-Tus padres saben, que salimos? – pregunto Sirius asustado.

-Tuve que decirles – dijo Jessica mientras los demás los miraban divertidos – entonces le pedí a mi papá que te dejara venir con nosotros y ha aceptado! – dijo emocionada y Sirius la miró sorprendida.

-Es genial – dijo Sirius contento pero entonces recordó que el ya no vivía con sus padres y que ahora vivía con James y que este iba a pasar solo navidad con sus abuelos y quería estar con el. Jessica notó su cambió de animo instantáneo.

-Que pasa? – pregunto preocupada a su novio.

-Nada – mintió Sirius – vamos a la Sala Común – le dijo a su novia y esta entendió que querían hablar a solas y se fueron hacía allí.

Los demás se quedaron en el Gran Salón desayunando.

-En donde pasarás navidad, Remus? – pregunto Lily a su amigo prefecto.

-No lo se – dijo Remus – no he recibido carta de mis padres y no se si lo pasaré aquí o que haré.

-Sí te quedas en el castillo yo me quedo contigo – dijo Natalie a su novio – y si te vas a casa de tus padres podremos vernos.

-Por supuesto – dijo Remus sonriéndole a su novia – pero aún no decido que hacer.

-Y tú que harás James? – pregunto Natalie al Merodeador que había estado muy callado desde que Jessica le diera la noticia a Sirius.

-Seguramente pasaré la navidad con mis abuelos – dijo James tratando de sonreír, Lily lo miró preocupada.

-Mi oferta sigue en pie, James – le recordó Lily y James la miró agradecido.

-Gracias, Lily – dijo James – la tomaré en cuenta si es necesario – Lily sonrió. Remus supo inmediatamente el porque del animo de James, pues junto a las pesadillas que habían vuelto, Navidad representaba un día importante para James y ahora sus papas ya no estaban con él para festejar.

-Puedes venir a mi casa – dijo Remus ofreciéndole lo mismo que Lily, James sonrió y negó con la cabeza.

-Gracias, Remus – dijo James – enserio pero la pasaré con mis abuelos.

SsSsSsSsS

Sirius llegó a la Sala Común con Jessica y se sentaron en un sillón junto al fuego para mantener el calor en sus cuerpos.

-Que pasa, Sirius? Cambiaste de ánimo momentos después de que te dijera lo de España – dijo Jessica.

-Jessica – dijo Sirius – hay un problema – dijo preocupado – ya sabes lo de los padres de James – Jessica asintió – y… bueno es la primera navidad que pasará sin ellos – Jessica comprendió.

-Te entiendo, Sirius – dijo Jessica con una sonrisa comprensiva y triste a la vez – y querías estar a su lado para que no se sintiera tan solo, cierto? – Sirius la miró.

-Sí – dijo Sirius – lo siento, nena, enserio quería pasar contigo esta navidad, y me hubiera gustado acompañarte a España, pero… - Jessica lo calló con una mano sobre su boca.

-No tienes que darme explicaciones, Sirius – dijo Jessica – yo haría lo mismo por Natalie o por Lily. Ya tendremos tiempo de irnos de vacaciones después de Hogwarts. – Sirius sonrió y la abrazo.

-Gracias, Jess – dijo Sirius en su oído. Y luego la beso. Justo en ese momento llegaron los demás.

-Ejem, ejem – dijo Lily aclarando su garganta sonoramente y la pareja se separo.

-Lo siento, no los había visto – dijo Sirius y Jessica lo abrazó por la cintura.

-Acabábamos de llegar – dijo James – Canuto, puedo hablar contigo un minuto? – Sirius asintió y subieron hacía las habitaciones de los chicos. Al llegar a su cuarto Sirius pregunto preocupado:

-Qué pasa, Cornamenta?

-No tienes porque rechazar la invitación de Jessica – le dijo James firmemente.

-Qué? – dijo sorprendido Sirius.

-Mira se que querías pasar la navidad con ella y ahora que ya están juntos no es justo que por mi culpa no estés con ella – dijo James.

-Jessica comprende – dijo Sirius – y fue una decisión mía quedarme en tu casa.

-Lo se – dijo James – pero yo quiero que vayas con ella – Sirius lo miró desconfiado.

-Estas seguro de lo que dices? – pregunto Sirius.

-Completamente – dijo James sonriéndole sinceramente – no pasará nada, además creo que será mejor que este solo con mis abuelos, y no te arruinemos la navidad – dijo James.

-Esta bien – dijo Sirius – pero me escribirás contándome como están las cosas, eh!

-Por supuesto – dijo James y bajaron sonrientes. Con los demás.

SsSsSsSsS

Diciembre llegó silencioso y con mucho frío, y todos los estudiantes estaban listos para partir con sus padres y pasar la navidad con ellos o quedarse en el castillo disfrutando de la comida de los elfos. Remus y Natalie decidieron quedarse en el castillo, pues los padres de Remus iban a viajar para visitar a sus abuelos y le dieron permiso de quedarse. Natalie se disculpó con sus padres alegando que quería pasar estos días con sus amigos, aunque en realidad solo lo iba a pasar con el Merodeador. Sirius y Jessica tenían sus baúles listos con todo lo necesario para partir a España en cuanto los padres de Jessica los recogieran en King Kross. James iba a pasar la navidad y las vacaciones con sus abuelos aunque tenía intenciones de ir a visitar a la pelirroja algún día. Lily estaba algo triste porque James no tomará en cuenta su oferta pero viendo que también había rechazado la de Sirius y Jessica de que fuera con ellos a España no se sintió rechazada.

Al llegar a la estación todos bajaron con sus ropas muggles y bien abrigados por el frío y esperaron a que llegaran sus respectivos padres.

-Ahí están mis padres – dijo Jessica señalando a una hermosa mujer con el pelo negro, largo y lacio como el de la chica y unos ojos verdes, no como los de Lily, a su lado un señor alto también muy guapo con los ojos azules zafiro como los de su hija y un chico de unos 8 años llamado Matt, hermano de Jessica, con el pelo negro al igual que su hermana y los mismos ojos de su madre, con el pelo a los hombros. – vamos – dijo a los demás y se acercaron a sus padres – mamá, papá! – dijo Jessica agitando la mano y los señores voltearon sonrientes.

-Jess, te extrañamos – dijo su madre abrazándola y saludándola y luego saludo a su padre y a su hermano.

-Mira mamá, ella es Lily, te acuerdas de ella verdad? – dijo Jessica a su madre.

-Por supuesto que sí – dijo la señora Spencer saludando a Lily – como están tus padres?

-Muy bien – dijo Lily – no deben de tardar – dijo la pelirroja.

-Él es James, papá – dijo Jessica presentando a James.

-Potter, verdad? – pregunto el señor Spencer.

-Sí – contesto James dándole la mano – es un gusto conocerlo señor Spencer.

-Llámame John – dijo el papá de Jessica – era gran amigo de tu padre cuando estábamos en Hogwarts.

-Sí – dijo James melancólico – lo mencionaba mucho.

-Y este joven quien es? – pregunto la mamá de Jessica señalando a Sirius.

-Es Sirius mamá, no lo recuerdas? – dijo Jessica divertida.

-Oh, chico! Has cambiado mucho desde la última vez que te vimos con tus padres – dijo la mamá de Jessica pues al ser familias de sangre pura se conocían de las fiestas que hacían la alta sociedad. – entonces eran amigos, cierto? – pregunto la madre de Jessica.

-Así es, señora Spencer – dijo Sirius.

-Llámame Alma – dijo la madre de Jessica.

-Así que tú eres el novio de mi pequeña? – pregunto el señor Spencer con recelo. Sirius se sonrojo al igual que Jessica y James y Lily reían de sus caras junto con Matt.

-Sí señor – dijo Sirius algo cohibido.

-Qué cara tienes chico – dijo el padre de Jessica divertido – pareciera que te hubiera atacado un dementor – definitivamente el señor Spencer tenía el mismo sentido del humor que Jessica. Después de esto se calmaron un poco y se pusieron a conversar con los padres de Jessica hasta que John Spencer checo su reloj. – ya es tarde, deberíamos ir camino a la base o perderemos el trasladador.

-Nos vemos en la escuela, Lily – dijo Jessica despidiéndose de su amiga.

-Escríbeme – le dijo Lily al oído y Jessica sonrió.

-Un gusto volver a verte, Lily – dijo la madre de Jessica despidiéndose de la chica.

Por otra parte, Sirius se despedía de James.

-Llevo el espejo – le dijo Sirius a James – si quieres hablar o pasa algo solo tienes que ponerte en contacto – le dijo a su amigo.

-Descuida – dijo James – te mantendré informado – Sirius asintió y luego se abrazaron – diviértete – y Sirius sonrió.

-Nos vemos, chico – dijo el señor Spencer – un justo conocerte.

-Igualmente –dijo James y los Spencer desaparecieron entre los muggles.

-Bueno, ahora solo hay que esperar – dijo Lily a James.

-No veo a mis abuelos – dijo James buscando entre la gente que había en la estación.

-Ya llegarán – dijo Lily y en ese momento llegaron los padres de la pelirroja. – mira son mis padres – dijo a James y lo arrastró junto a ellos a pesar de que el chico se resistió.

-Lily! – dijo su madre abrazándola y saludándola – disculpa la tardanza es que había mucho trafico y ya sabes como se pone tu padre – se disculpo.

-No hay problema – dijo Lily abrazando también a su padre – mm.. veo que no vino Petunia – dijo a su madre.

-Se quedo en la casa – dijo la Señora Evans.

-Bueno, no importa – dijo Lily – mira mamá te quiero presentar a alguien – arrastró a James que había estado un poco alejado de la familia y al que el Señor Evans miraba aprensivamente como si supiera sus sentimientos hacía su hija – él es James Potter madre – la señora Evans era pelirroja al igual que Lily, pero tenía ojos castaños y amables.

-Mucho gusto, señora Evans – dijo James saludándola. La mamá de Lily parecía complacida con el joven.

-Y él es mi padre – dijo Lily mirando a su padre – Papá el es James Potter un amigo de la escuela – dijo a su padre.

-Mucho gusto señor – dijo James mirando con cierto temor al padre de Lily.

-Vamonos Lily, se nos hace tarde y tengo que regresar al trabajo – dijo el padre de Lily y lo miró confundido.

-De acuerdo – dijo Lily y se volteó hacía James y no supo que decirle, nunca se habían despedido porque nunca se habían llevado bien.

-Creo que no le guste a tu padre – dijo James por lo bajo a Lily.

-Siempre es así cuando conoce a mis amigos, hizo lo mismo cuando le presente a Remus – dijo Lily y James respiro aliviado.

-Podré buscarte algún día? – pregunto James a Lily y esta se sonrojo un poco.

-Por supuesto – dijo Lily y sacó un pedazo de pergamino y anotó algo en el – este es mi número telefónico – dijo a James – sabes lo que es verdad?

-Sí – dijo James que había llevado la asignatura de Estudios Muggles. – descuida te llamaré.

-Nos vemos – dijo Lily y le dio un abrazo y se fue con sus padres, su madre la miraba con picardía, leyendo los sentimientos de Lily y su padre con cierta aprensión.

Después de unos minutos llegaron los abuelos de James.

-Cielo, disculpa la tardanza – dijo Edna Potter, la abuela de James – pero hubo un pequeño percance.

-Mortifagos? – pregunto James alarmado y su abuelo lo tranquilizo.

-Nada de eso – dijo William Potter – te lo explicaremos en el camino.

Los abuelos de James tenían un auto muggle que estaba encantado para volar y hacerse invisible, ellos trabajaban en el Ministerio pero de Francia y constantemente viajaban, pero después de la muerte de su hijo y se su nuera tenían que estar al pendiente de James. Durante el trayecto el abuelo de James le explicó lo que había pasado.

-Nos han llamado del Ministerio de Francia – dijo William Potter – nos pidieron que fuéramos inmediatamente para allá.

-Qué? – dijo James – se van a ir a Francia?

-No queremos dejarte solo, cariño – dijo Edna Potter – pensamos que Sirius estaría contigo y si se quedaban los dos podrían quedarse solos en la casa, bajo vigilancia del Ministerio, pero cuando nos escribiste que Sirius se iba a ir a España con su novia, pues cambiaron los planes.

-No ofensas abuela – dijo James – pero sinceramente yo no quiero ir a Francia – dijo testarudo – no en estas fechas – sus abuelos se miraron preocupados, porque sabían lo que significaba Navidad para James.

-Lo sabemos, James – dijo su abuelo – pero si tan solo hubiera alguien con quien pudieras quedarte, estaríamos más seguros.

-Qué tal con Remus? – pregunto su abuela. James negó.

-Se quedó en Hogwarts, sus papás salieron de viaje – dijo James.

-Con los Pettigrew? – pregunto su abuelo.

-No he visto a Peter – dijo James y la verdad era que no le apetecía nada quedarse en la casa de su amigo – no se si se quedo en Hogwarts o regresó a su casa.

-Bueno, ya hallaremos la forma de solucionar esto – dijo Edna Potter y en ese momento llegaron a una gran casa, que estaba oculta bajo el encantamiento Fidelius y que solo los Potter y Sirius podían ver en ese pueblo.

James al momento de poner un pie en el jardín le volvió la nostalgia y no pudo evitar recordar momentos de su niñez en ese jardín, ahora un tanto descuidado, jugando con su padre, aprendiendo a volar en escoba o ayudándole a su madre a plantar tulipanes, sus preferidos. Siguió su camino hasta la casa, tratando de no recordar nada más y que estallará en llanto frente a sus abuelos, no quería parecer un niño pequeño indefenso ante la falta de sus padres, pero es que era imposible no recordarlos cuando vivió tantos momentos lindos y felices en ese lugar.

Pensó que al entrar en la casa no volvería a viajar tiempo atrás cuando era pequeño y era mimado por sus padres, pero se equivoco pues la casa estaba exactamente igual que cuando Sirius y él la habían dejado para volver a Hogwarts. Dejó su baúl en su cuarto y se quedó un momento ahí tratando de calmarse y pensando en una buena alternativa para solucionar el problema que tenía con sus abuelos. Como no se le ocurrió nada, volvió al salón en donde sus abuelos hablaban y trataban de solucionar con quien se quedaría James. Éste entro en el salón en el momento en el que su abuelo decía:

-No se puede quedar aquí en un lugar en donde hay tantos "muggles" – la palabra muggles había prendido una idea a James en la cabeza, lo había olvidado por completo, y entonces busco en el bolsillo de su túnica que aún la llevaba puesta y encontró la solución en el instante.

-Ya se como solucionarlo – dijo James sorprendiendo a sus abuelos.

-James, cariño no te quedarás solo – dijo Edna pero James la cortó y le negó.

-No, no era eso – dijo James – puedo quedarme con los Evans – los abuelos le miraron confundidos.

-Los Evans? – pregunto William Potter – quienes son los Evans?

-Cierto – dijo James recordando que no sabía de quienes hablaban – Lily Evans, la chica pelirroja de la que les he contado.

-La chica que te gusta? – pregunto su abuela y James se sonrojo un poco. – creí que no te hablaba.

-Bueno, no lo hacía – dijo James – pero las cosas han cambiado este año y ahora somos amigos – su abuela lo miró sin creerle – es cierto! – dijo intentando convencer a su abuela pero como siempre, nunca lo podía lograr – ella me ofreció pasar las vacaciones en su casa, pero no le quise decir que no en ese momento.

-Cuando te lo dijo? – pregunto su abuelo.

-En el baile de Halloween – dijo James y les mostró el trozo de pergamino en donde estaban escritos unos números – me dio su numero telefónico – sus abuelos lo miraron confundidos – esos artículos muggles que usan para comunicarse – sus abuelos asintieron – puedo preguntarle si su oferta sigue en pie y si no es mucha molestia.

-Pero que dirán sus padres? – pregunto Edna.

-Sí Lily les dice el porque, estoy seguro que entenderán – dijo James no muy convencido del señor Evans, que era un poco raro y rudo.

-No cuesta nada tratar – dijo William Potter a su esposa – además James estará seguro en un lugar que no este rodeado de magos – Edna pareció dudar un momento.

-Esta bien – dijo Edna – háblale, pero en donde conseguirás un fetefono?

-Teléfono – dijo James corrigiéndola – los Stivens tienen uno – dijo refiriéndose a los locos vecinos que vivían a un lado de ellos. – puedo pedírselos prestado.

-De acuerdo – dijo Edna – pero no les digas el motivo, nadie puede saber que estas solo – James lo sabía y asintió.

-Descuida – dijo James y salió de su casa tratando de no contemplar el jardín y caminando rápidamente, y pronto llegó ante la puerta de los Stivens, una familia un tanto rara, fascinada con los muggles. Al momento en el que James toco el timbre que decía "Tocar", un señor de mediana edad abrió la puerta. – buenas tardes, señor Stivens – saludo James educadamente – quería pedirle un favor.

-Qué pasa, muchacho? – pregunto el señor Stivens que era calvo y llevaba la ropa muggle más extraña que James había visto jamás.

-Quería pedirle prestado su teléfono, es que necesito llamarle a una amiga – dijo James y el señor Stivens se sorprendió de que James supiera lo que era un teléfono.

-Claro, pasa muchacho – dijo el señor Stivens y James pasó y contemplo la casa por dentro, igual de rara que los dueños con la mayoría de objetos muggles y retratos móviles e inmóviles colgadas en la pared – es ese de ahí – señalo el pequeño teléfono rojo que descansaba sobre una mesa de madera – sabes como usarlo, cierto? – James asintió no muy convencido – de acuerdo, tomate el tiempo que quieras.

James avanzó hasta la mesa y tomo el teléfono, había visto algo de esto en la clase de Estudios Muggles y recordó que después de descolgar el teléfono tenía que marcar el numero, sacó el pergamino y comenzó a marcarlo dándole vuelta a los números, no muy convencido de haberlo hecho bien se lo puso en el oído, de pronto tuvo una duda terrible ¿estaría Lily ya en su casa? Seguro que sí, el viaje desde King Kross hasta su casa era largo y estaba seguro que Lily estaría para esas horas en la de ella, entonces una voz interrumpió sus pensamientos.

-Bueno? – dijo una voz femenina, James tragó saliva, no sonaba como la voz de Lily – diga? Hay alguien del otro lado?

-Sí – contesto James algo desconfiado – eh… vive ahí Lily Evans? – la voz calló por un momento.

-Por desgracia – dijo la voz, James frunció el ceño – quien le habla?

-James Potter – dijo James y entonces la voz dio un tono de sorpresa – podrías ponerla en esta cosa?

-Un momento – dijo la voz y entonces James escucho que la persona al otro lado gritaba – LILY TE HABLAN POR TELEFONO. – James estuvo a punto de perder el sentido del oído por segunda vez – UNO DE TUS AMIGOS RAROS! – parecían haber preguntado quien hablaba, al instante se escucharon unos pasos que venían corriendo y un jaleo con el teléfono – Largate, Petunia! – dijo la inconfundible voz de Lily entonces se escucharon los pasos de alguien alejándose – Sí?

-Lily? – pregunto James algo dudoso.

-James? – pregunto Lily igual de sorprendida. – eres James?

-Eh… eso creo – dijo James – no estoy seguro de cómo funciona este cacharro, Lily – dijo James desesperado.

-Tranquilo – dijo Lily riendo – que pasa?

-Este… verás surgió un pequeño problema en mi casa – dijo James y Lily inmediatamente se alarmo.

-Estas bien? Que paso? Quieres que vaya? – pregunto Lily preocupada pero James la calmó.

-No no es nada grave – dijo James con una extraña sensación de que la pelirroja se preocupara por él – lo que pasa es que mis abuelos tienen que volver a Francia y yo no quiero pero no quieren que me quede solo, así que… yo me preguntaba si… tu oferta sigue en pie – Lily calló por un momento. James pensó que se iba a negar y que no había sido correcto avisarle de pronto – si no quieres no hay problema ya pensaré en algo.

-No! – dijo Lily rápidamente – no, esta bien – dijo Lily – espera les diré a mis padres, aguanta un minuto – James asintió torpemente aún sabiendo que Lily no lo podía ver porque estaban en lugares distintos.

Lily corrió hacía la cocina en donde sus padres estaban empezando a hacer la cena.

-Mamá, papá – dijo entrando a la cocina corriendo.

-Qué pasa, cielo? – pregunto su madre.

-Verán… recuerdan a mi amigo, James Potter? – su madre asintió confusa y su padre levantó una ceja – el chico del andén – su padre asintió.

-Qué pasa con él? – pregunto con brusquedad su padre y Lily se sintió algo apenada.

-Verán es que yo… yo le dije que podía venir a pasar las vacaciones con nosotros – su padre levantó de nuevo una ceja – porque no quería que estuviera solo.

-Y que paso con su familia? – pregunto su madre algo confundida – no pasará con ellos este día?

-Es una larga historia – dijo Lily – por favor! Solo serán unas semanas, les aseguro que no molestará y podrá ayudarnos con la casa, si se lo pido.

-Esta bien – dijo su madre antes de que su papá se lo negara porque estaba claro que este no iba a aceptarlo.

-Gracias – dijo Lily y volvió corriendo al teléfono. – James, sigues ahí?

- – contesto James – que paso? Me admitieron en tu casa?

-Sí, te admitieron – dijo Lily – mañana nos veremos en…

-Ehh… Lily – dijo James – no puedo esperar hasta mañana – Lily se calló – es que es urgente que mis abuelos regresen a Francia esta noche – Lily ahora parecía dudar que esto fuera cierto.

-James, no estas bromeando verdad? – pregunto algo dudosa.

-No, no es verdad te lo juro! – dijo James rápidamente – no es ningún intento para fastidiarte y mucho menos a tus papas, y creeme que me da pena, pero necesito tener un lugar en donde pasar la noche y el resto de las vacaciones.

-De acuerdo, te creo – dijo Lily convencida – entonces vendrás hoy?

-Sí, estoy ahí en una hora, máximo dos – dijo James – solo dime en donde vives, para aparecerme correctamente, no vaya a parar en España con Sirius – Lily rió.

-Es en el número 4 de Privet Drive, en Little Whining, Surrey – dijo Lily.

-Little Whining – repitió James – de acuerdo, nos vemos en un momento, entonces – dijo James.

-Esta bien – dijo Lily pero antes de que colgará dijo – James sabes como colgar la conversación, verdad? – James no contesto – no te preocupes solo tienes que ponerlo en donde estaba y la llamada terminará.

-De acuerdo – dijo James – nos vemos – James hizo lo que Lily le había dicho y entonces le dio las gracias a los Stivens y volvió a su casa con una emoción extraña, iba a pasar las vacaciones con Lily, cuatro semanas enteras, acaso la vida podía ser más perfecta?


Holaaa!!!

Pues como les prometí, aquí esta el capitulo 9! Espero que les guste, y para los que pidieron que hubiera más acción entre Lily y James esperen los capitulos siguientes.

Hay unos puntos a aclarar:

Las palabras en esta forma es cuando James y Lily estan hablando por teléfono. Parte de la historia que más risa y mas facilidad me dio de escribir.

Espero que les gusteee!!! Esperen el capitulo a mas tardar el miercoles o jueves!!!

Que la fuerza los acompañe y las estrellas iluminen su camino!!

(Les he dicho ya que voy a ver a My Chemical Romance?? siiii!!! 4 de octubre, Auditorio Coca-cola 8:30 y yo estaré ahi!! le aventare mi sosten a Gerard y le gritare cosas obsenas! jajaja)

Att.
Knockturnalley7