Los personajes, lugares, hechizos, encantamientos, maldiciones y todo lo que se te haga conocido, son propiedad de J.K. Rowling y de Warner Brothers. Todo lo bizarro, fuera de lo normal, nombres extraños o nuevos así como la trama de la historia es obra de su cordial servidora.
Hogwarts, nuestro último año: Una locura!!
Historia Merodeadora
By: Knockturnalley7
Capitulo 12 – Feliz Navidad!!
Estaba profundamente dormida, descansando cómodamente, hasta que algo interrumpió en sus sueños, una serie de imágenes incomprensibles, ocurrieron tan rápido que no se dio cuenta de ellas, ni las pudo ver bien. Sin embargo, esa intromisión le había quitado el sueño. Abrió los ojos de golpe estaba acostada de lado, abrazando a su almohada viendo de frente a la ventana. Parpadeó varias veces para asegurarse de lo que veía. Sí estaba nevando, sonrió ampliamente y trato de volver a dormir pero el sueño parecía haberse ido. Estuvo mucho rato dando vueltas en su cama. Rendida decidió sacar las cosas que había comprado.
Se levantó de la cama y busco la tablilla suelta del piso, al encontrarla la abrió y sacó los regalos. Miró el libro que James le había aconsejado que le comprara a Remus, era un libro muy raro, pero estaba segura de que le gustaría, miró los guantes nuevos de Jessica, el disco que le había comprado a Natalie y lo que le había comprado a James y sonrió, estaba segura de que al chico le gustaría.
Después de mirar todo lo que había comprado, volvió a meter los regalos en la trampilla y volvió a su cama, se quedó mirando largamente al techo pensando en muchas cosas. Últimamente pensaba mucho en James y en como había cambiado desde que fallecieran sus padres, también pensaba como era que sus amigas y ella misma habían acabado de amigas de los Merodeadores, y dos de ellas enamoradas. Enamorada, esa palabra le daba miedo. No sabía lo que sentía por James, no estaba segura. En ese momento recordó la primera vez que el chico la había invitado a salir por primera vez.
Flash Back.
Estaba en la sala común, terminando unos deberes. Natalie se había ido con Jessica a la Biblioteca a buscar un libro, por suerte no había mucho alboroto en la Sala Común y esto le permitió concentrarse en su trabajo. No tenía ni idea de donde se encontraban los Merodeadores y la verdad era que no quería saberlo.
Pero justo en ese momento aparecieron como si los hubiera atraído con el pensamiento. James Potter con su característico pelo revuelto, un poco más corto que en la actualidad, entraba riendo fuertemente junto a sus amigos, pero quien reía al igual que el moreno era su mejor e inseparable amigo Sirius Black, con el pelo ligeramente largo, sus ojos grises y esa sonrisa encantadora que a pesar de tener 14 años, atraía a las chicas. Detrás de Potter y Black, venían Remus Lupin con el cabello castaño y su cara más jovial al lado de un asustadísimo Peter Pettigrew de ojos llorosos y un tanto más bajo que sus compañeros.
-Vaya! Mira quien esta aquí – dijo James con fingida sorpresa – la señorita Evans – Sirius rió junto con Peter, Remus sin embargo, no parecía muy contento.
-Si no tienes nada mejor que hacer, Potter, se sugiero que vayas a molestar a alguien más, tengo mucho trabajo – dijo Lily sin siquiera mirarlo pero con un tono de voz con clara molestia.
-Vamos, Evans – dijo James con fastidio – olvídate de los deberes por un momento y diviértete como la demás gente – dijo el chico y la pelirroja lo miró con molestia.
-Yo no soy como la demás gente, Potter – dijo con frialdad. James se encogió de hombros y se quedó en la sala platicando y riendo con sus amigos.
-Yo opino que deberíamos de vengarnos de Quejicus – dijo Sirius en voz baja pero Lily lo escucho y se puso alerta.
-Estoy de acuerdo contigo, Sirius – dijo James – pero que le podremos hacer ahora?
-Remus, tienes alguna idea? – pregunto el tímido Peter.
-No estoy de acuerdo con esto – dijo Remus – recuerden que casi nos pillan la vez anterior.
-Bueno, Peter metió la pata hasta el fondo – dijo Sirius y Peter se sonrojo – pero esta vez no lo harás, verdad Pet?
-Por supuesto que no, Sirius – dijo Peter y entonces se juntaron más para detallar la siguiente broma. Lily bastante molesta con los chicos se levantó enojada.
-Podrían parar de ir molestando a la gente? – dijo en voz alta y los cuatro se voltearon a verla – no les ha hecho nada para que lo ataquen de improvisto.
-Mira Evans, eso no lo sabes – dijo Sirius y los demás asintieron. – has estado aquí metida desde temprano y no te enteras de lo que pasa allá afuera.
-Snape puede llegar a ser muy malvado – dijo Peter. Gran Error, Lily ahora si estaba enojada.
-Me voy de aquí, no se puede ni estar tranquilo – dijo Lily bastante enojada y cuando estaba por salir por el hueco del retrato James le gritó.
-Ehh, Evans!! – Lily se volteó con molestia – quieres ir conmigo a Hogsmeade? – Lily se quedó tan sorprendida que se quedó un momento muda.
-El día en que los cerdos vuelen! – dijo enojada por que el chico se estaba burlando de ella y cuando iba a salir se volvió a voltear – y si me entero de que le hicieron algo a Snape le diré a McGonagall que ustedes fueron los causantes.
Fin Flash Back
Y desde ese momento James no paró de invitarla a salir y pedirle una cita. Lily le mordió el labio, como saber lo que sentía por James, si este hacia apenas unos meses que la seguía molestando y humillando? Como saber que no le partiría el corazón? Se dio la vuelta tratando de volver a dormir y dejar de pensar en sus conflictos sentimentales.
SsSsSsS
James se levantó gracias al picoteo que había en su ventana, abrió los ojos y se puso las gafas, afuera había una lechuza café, la misma que había enviado un día anterior a Remus. Se apresuró a levantarse y abrir la ventana y la lechuza entró volando y James pudo observar que la lechuza traía una caja pequeña en las garras y James frunció el ceño¿qué había hecho Remus? se apresuro a quitarle el paquete a la lechuza y sobre el paquete había una carta.
La abrió y esto era lo que venía escrito:
James, hice lo que me pediste, tuve que decirle a Natalie porque si no, se hubiera enojado conmigo. En el pueblo me dijeron que llegará esta noche, así que no te duermas temprano, les explique que eran muggles pero que había un mago ahí, así que te lo mandarán vía lechuza.
P.S. Nunca vuelvas a pedirme un favor faltando 3 días para Navidad.
P.S.2. La caja trae algo para que lo mantengas escondido.
Atte.
Remus.
James sonrió y abrió el paquete, y vio a lo que Remus se refería, lo guardó junto a los demás regalos y le dio unos dulces a la lechuza que volvió a salir por la ventana y se perdió de vista.
Bostezó y se fijó en su reloj para ver que horas eran. Las 8:00 de la mañana!!! Que estaba pensando Remus? En fin, se acomodó un rato en su cama y se quedó meditando.
¿Cómo acercarse a ella?, sabía que él le había pedido una oportunidad, que le conociera, que viera realmente como era, y habían logrado hacerse amigos, pero él seguía amándola, y no sabía como acercase sin intenciones de amigo, si no de algo más. Suspiró. No lo sabía porque si le decía algo en esos momentos adiós amistad recién construida.
Se levantó y bajó a la cocina en donde se sorprendió de ver a la señora Evans preparando el desayuno.
-Oh, buenos días James – dijo Maggie al verlo entrar.
-Buenos días, señora Evans. – dijo James.
-Veo que te levantaste temprano – dijo Maggie amablemente – te importaría ayudarme a preparar esto – dijo refiriéndose al desayuno – Eliot aún no se despierta y no creo que lo haga en este momento – sonrió y James asintió.
Se pasaron unos momentos preparando todo para el desayuno, en ese momento a James se le vino a la mente el regalo para Lily.
-Señora Evans – dijo James y Maggie volteó a verlo – yo quería preguntarle algo.
-Sobre que, querido? – pregunto Maggie que seguía cocinando.
-Es sobre el regalo de Lily – dijo James y Maggie le presto más atención – verá es que yo tenía pensado…
SsSsSsS
Lily despertó cuando sonó la alarma de su despertador, miró la hora y vio que eran las 9:00 de la mañana, bostezó y bajó hacía la cocina, rogándole a Dios que su madre se hubiera levantado primero y ella hubiera preparado el desayuno. Al entrar en la cocina se sorprendió de ver a James y a su madre preparando todo y platicando animadamente. Bueno al menos no se había equivocado y su madre ya estaba preparando el desayuno.
-Buenos días – dijo Lily saludando a los dos.
-Buenos días tesoro – dijo Maggie y James solo le sonrió. – hace una mañana muy fría no se les hace?
-Es que en la noche comenzó a nevar – dijo Lily y James la miró.
-En serio? – pregunto James emocionado.
-Sí, me desperté en la noche y estaba nevando – dijo Lily.
-Ya vez, yo tenía razón – dijo James.
-Sobre que? – pregunto Maggie no quierendo perderse de la platica.
-El día que fuimos por nuestros regalos, yo le comente a James que el cielo estaba raro y él me dijo que era probable que fuera a nevar – dijo Lily a su madre.
-Y como lo supiste, chico? – pregunto Maggie sorprendida a James.
-Mi padre me enseño – dijo James y Maggie abrió la boca sorprendida.
-Pues tu padre era muy listo – dijo Maggie y James sonrió con melancolía – apuesto a que era igual que tú – James le sonrió agradecido y Lily le sonrió a su madre.
Después de un desayuno delicioso en la casa de los Evans, todos se dedicaron a envolver sus regalos y ponerlos debajo del pino. James subió rápidamente a su habitación y comenzó a envolver sus regalos. Cuando tuvo los de Remus, Sirius, Natalie y Jessica listos, los dejó sobre una mesita que había en la habitación listos para mandarlos por lechuza. Después se puso a envolver los de los señores Evans y el de Petunia. El de Lily no lo podía envolver aún puesto que todavía no llegaba.
Lily al igual que James dejó listos los regalos de Remus, Sirius, Jessica y Natalie sobre su escritorio y después envolvió el de James, siguió con los de sus padres y con el de Petunia, recordando el comentario que había hecho James al ver el color del sweater. Cuando tuvo los de su casa, bajo con ellos para ponerlos debajo del árbol en donde James ya estaba poniendo los suyos y los de sus padres ya estaban, al igual que los de Petunia.
-Qué emoción, mañana es navidad! – dijo Lily emocionada.
-No te emociones tanto – dijo Petunia entrando en la habitación – puede que no recibas nada.
-Petunia, no tengo humor ni ganas para aguantar sus estupidos comentarios – dijo Lily tomando aire y James solo las veía divertido.
-Bueno, puedes contar con mi regalo, Lily – dijo James para hacer molestar a la hermana de la pelirroja y Lily sonrió agradecido.
-Gracias, James – dijo Lily – lo vez, al menos James me regalará algo. – Petunia la vio molesta y volvió a subir las escaleras.
-James, Lily será mejor que vayan a cambiarse y bañarse para que estén listos para la cena de Navidad – los dos chicos asintieron cuando Eliot les dijo que fueran a alistarse.
James se metió a bañar primero y salió muy rápido con el pelo mojado y cubierto con una toalla, se metió al cuarto que le habían asignado los Evans y comenzó a buscar su ropa. Se puso un pantalón negro y un sweater blanco con rojo, muy navideño y trato de acomodarse el pelo, pero como siempre que lo intentaba, volvía a quedar igual, incluso ahora que lo tenía más largo, era imposible de peinar. Cuando estuvo vestido correctamente se echo un poco de loción y bajó a la sala.
Lily terminó de bañarse y se metió en su cuarto, decidiendo que era lo mejor que podía poner ese día, sacó toda la ropa que tenía en su closet, pero nada la convencía, ni siquiera sabía porque quería vestirse especial, ese día. Entonces recordó a James, era por él. Se mordió el labio y sacó una falda roja que le llegaba hasta las rodillas y un sweater blanco, se puso unas botas negras algo altas y se secó el pelo, dejándolo liso y suave, acomodó su flequillo hacía un lado y se pintó suavemente. Ojos delineados y un poco de brillo en los labios. Al terminar se dio una vuelta sobre si misma y sonrió cuando vio que le gustaba como se veía.
Bajo las escaleras en donde su padre había puesto la estación del radio de villancicos navideños que ponían ese día y al entrar vio que James ya estaba listo con un vaso de ponche en las manos. Este al sentir la presencia de otra persona en la sala, volteó la mirada hacía la entrada de la sala y cuando vio a Lily casi se le sale el aire, se veía muy bella y cuando sonrió al verlo, no pudo hacer nada más que sonreírle de vuelta. Los señores Evans que veían la escena desde la cocina, solamente sonrieron al ver a los chicos tan enamorados el uno del otro que no se habían dado cuenta.
-Te ves muy bella – dijo James cuando Lily se acercó más y pudo ser capas de articular palabra.
-Gracias – dijo Lily sonrojándose un poco, tomo un vaso de ponche y le dio un trago, se sentaron en la sala esperando a que la cena estuviera lista, mientras platicaban y escuchaban los villancicos navideños. Después de unos minutos tocaron a la puerta.
-Yo voy!! – grito Petunia bajando rápidamente las escaleras y abriendo la puerta – Vernon! Que bueno que veniste! – se escucho la voz de Petunia desde el recibidor y se escucho como se daban un beso y cerraban la puerta – pasa, pasa.
Al entrar en la sala, James miró a la persona más fea y gorda que había visto en su vida. Vernon Dursley carecía de cuello y era alto, estaba rellenito más de lo que Peter estaba en ese momento, tenía ojos azules que parecían caniquillas debajo de toda esa gordura de su cara. Vernon miró a James sin reconocerlo.
-Es el novio de mi hermana – dijo Petunia y tanto James como Lily enrojecieron.
-Solo somos amigos – dijo Lily rápidamente y James asintió, le dio la mano a Vernon y este lo miró con desconfianza y con algo de miedo, Vernon sabía lo que era Lily, pues Petunia se lo había dicho con una mirada hacía su novia esta respondió asintiendo levemente y separó su mano rápidamente de la de James y este le miró algo sorprendido.
Lily que había visto todo, le susurró a James.
-Vernon sabe que somos magos – le dijo a James y este la miró y Lily asintió.
-Es como tu hermana – dijo James y Lily le miró confundida, Petunia era muy flaca y ella no tenía cara de morsa, la tenía de caballo. – odia a nuestra gente.
-No es odio – dijo Lily – al menos no el de Vernon – dijo al chico mientras los veía de reojo – es miedo.
-Tienen miedo de que los convirtamos en sapos? – pregunto James.
-Creo que sí – dijo Lily y James la miró con una sonrisa divertida – ni se te ocurra, podrían expulsarte.
-No iba a hacer nada – dijo James inocentemente y Lily le miró no muy convencida.
-Chicos la cena esta lista – anunció Eliot y todos se acercaron a la mesa. La cena estaba deliciosa, el pavo al horno que había hecho el señor Evans estaba exquisito y la lasaña que había preparado Maggie también estaba muy rica. En la mesa quedó el señor Evans en la punta como siempre, en la otra punta estaba sentada la señora Evans y en uno de los extremos estaban Lily y James y del otro Petunia y Vernon.
Después de una cena tranquila, Petunia y Vernon se fueron a sentar a la sala a platicar con los padres de Lily, la pelirroja no queriendo escuchar lo que su hermana dijera le pidió a James que la acompañara al jardín, tomaron sus abrigos y se sentaron en el columpio que había, meciéndose lentamente. Estuvieron en silencio por un momento cuando James lo rompió.
-Tenías razón – dijo de repente y Lily lo miró sin entender – sobre Vernon, es una morsa con patas – Lily rió.
-No se como es que Petunia se pudo fijar en él – dijo Lily.
-Si no supiera que no tiene magia, yo diría que la hechizaron con un encantamiento confundus – Lily rió.
-Con tantos hombres que hay en el mundo, tuvo que fijarse en él – dijo Lily escandalizada – ni siquiera es atractivo.
-Yo pensé que te atraía – dijo James en tono de broma y Lily lo miró ofendida.
-Como te atreves – dijo Lily – me gustan con más masa y peso – y entonces los dos rieron. – no debería de burlarme a costa de ellos.
-Vamos, Lily ellos te molestan – dijo James.
-Tú también lo hacías – dijo Lily.
-Pero yo adoró verte enojada – Lily se sonrojo y James notó su metedura de pata – además ellos lo hacen para molestarte y con mala gana.
-Y tú no lo hacías? – pregunto Lily, la pregunta se había escapado de sus labios y James la miró por un momento antes de contestarle.
-Yo solo quería llamar tu atención – dijo James mirando hacía al frente y las casas adornadas y como la nieve cubría el asfalto – quería ser tu amigo, pero siempre que intentaba acercarme me hechizabas – Lily se sonrojo nuevamente.
-Es que no lo hacías de la forma correcta – dijo Lily y James la miró – hechizar a la gente sin razón, gastarle bromas a otras personas no son maneras de llamar la atención de una chica – James asintió.
-Sí, ya me lo habían dicho antes – dijo James y Lily lo miró con un poco de lastima. – sabes, mis padres también se conocieron en Hogwarts – era la primera vez que James hablaba de sus padres en esos tiempos, Lily le escucho atenta, era bueno que el chico se desahogara. – mi padre me lo contó muchas veces – había un tono de melancolía en su voz que era difícil no escucharlo – él estaba en Gryffindor y mi madre también, pero ella era prefecta y él era un rebelde – Lily sonrió ahora sabía de quien lo había sacado James – siempre peleaban y discutían hasta que…
Flash Back.
Charles Potter, era un chico rebelde, capitán del equipo de quidditch de Gryffindor y todo un casanova, con el pelo negro siempre alborotado y esas gafas rectangulares que ocultaban sus ojos azules, le hacían irresistibles a cualquier chica de Hogwarts, a todas excepto por una. Sí, esa chica prefecta de su casa, del mismo curso, y la que siempre se encargaba de pillarlo con las manos en la masa y la responsable de varios castigos, era su dolor de cabeza.
Era una chica atractiva, demasiado para la edad que tenía, con ese pelo rojizo y sus ojos almendrados, y esas facciones tan suaves, y ese carácter. Era tan bella y tan hermosa pero era la única que no había caído en sus redes y la chica con la que siempre discutía.
Dorea Black se encontraba estudiando en la sala común de Gryffindor cuando un alboroto le hizo desconcentrarse, venía de fuera del retrato, espero a que entraran y vio al equipo de quidditch entrar y gritar de felicidad y muy animados.
-Ya saben, mañana tenemos que ganar el partido a Slytherin si queremos ganar la copa – dijo Charles Potter a su equipo.
-Lo sabemos, Charlie – dijo uno de los bateadores del equipo.
-Sí, no hay necesidad de recordárnoslo – dijo una de las chicas del equipo.
-Y no hay necesitad de hacer tremendo escándalo – dijo la chica del pelo rojizo, Charles se volteó a verla con la misma sonrisa de galán que derretía a las demás chicas – habemos gente que queremos estudiar.
-Dora, cielo, debes de alegrarte – dijo Charles a la chica. – estamos a punto de ganar la copa de quidditch, acaso no te importa eso?
-Claro que me importa – dijo Dorea – pero no hay necesidad de hacer tanto escándalo, porque no se guardan sus emociones para el final del partido? – dijo bastante molesta con el chico que estaba sentado a su lado. Se quedó callado un momento mientras el equipo observaba curioso a su capitán, luego este se puso de pie y se dirigió a sus compañeros.
-Bueno, ya la han escuchado, es hora de descansar – dijo Charles y Dorea lo miró sorprendida – siento haberte molestado, Dora – y así dejándola sorprendida, desapareció todo el equipo por las escaleras.
Al día siguiente en el Gran Comedor, se armaba un alboroto, el equipo de Gryffindor salía en ese momento hacía los vestidores y toda su casa los alentaba incluso las demás casas estaban con ellos, mientras que los Slytherin los abucheaban. Al momento de pasar junto a donde estaba la chica con sus amigas, Charles se adelanto rápidamente.
-Espero verte en el estadio – dijo Chales a la chica y esta lo miró atentamente – tienes que darme suerte para ganar este partido – y le dio un beso en la mejilla haciendo sonrojarla y se alejó corriendo.
Horas después el juego de quidditch ya iba muy avanzado, Dorea había decidido no asistir para llevarle la contra a Charles pero ya era muy tarde y le preocupaba que todavía siguiera el juego, así que de última hora salió hacía el estadio, al llegar a las gradas y abrirse camino hacía delante escucho la voz del alumno que comentaba el juego.
-Y allí vemos a Charles Potter volando rápidamente en su Cometa 360 buscando la snitch – decía la voz de Brandon Jordan – esperemos que la encuentre pronto pues de lo contrario la copa de quidditch se la llevará Slytherin este año.
Dorea escuchó el último comentario sorprendida y nerviosa, Charles aún no había encontrado la snitch. Tenía que encontrarla pronto.
-Y ese es otro tanto para Slytherin, caray van muy parejos 150 – 130 a favor de Gryffindor, vamos Potter, encuentra la snitch.
Mientras tanto en el aire, Charles Potter volaba alrededor del campo de quidditch, buscando la bendita snitch, que no había aparecido en todo el juego, con el buscador siguiéndole los pies, miró hacía las gradas de Gryffindor, no había asistido, lo había ignorado y acelero más la escoba y justo en el momento que se acercaba a las gradas la divisó, su cabellera y sonrió justo en ese momento divisó la snitch en lo bajo del capo, voló como flecha hacía ella mientras Dorea se tapaba la boca asustada. Y justo cuando iba a chocar contra el campo, tomo la snitch y se elevo en el aire.
-Lo ha logrado!! La ha atrapado!! Charles Potter tiene la snitch dorada, Gryffindor ganaa!! – gritó Brandon Jordan emocionado y todo el estadio estalló en gritos.
Charles voló hacía donde estaba Dorea que parecía a punto de llanto y cuando estuvo cerca le grito.
-Te dije que tenías que venir – grito sobre la multitud – para darme suerte!
-Charles William Potter! Nunca vuelvas a hacer algo así!! Me matarás de un infarto!! – grito Dorea y Charles sonrió inmediatamente fue acorralado por una masa de jugadores y Dorea sonrió.
Fin Flash Back.
-…y desde ese momento mis padres no volvieron a pelear jamás, y comenzaron a salir – terminó de relatar James que seguía con la vista perdida. Lily sonrió.
-Pues creo que ya se de donde sacaste tu carácter – dijo Lily divertida y James la miró – es el mismo de tu padre, con las mismas formas de intentar llamar la atención.
-Bueno… todo se hereda, no es cierto? – pregunto James y Lily rió – aunque creo que no ha funcionado del todo bien.
-Sí, no te ha funcionado – dijo Lily dándole la razón. – vamos adentro, me estoy congelando – James asintió y siguió a la pelirroja.
La noche siguió tranquila y divertida gracias a los chistes que empezó a contar Eliot cuando el ponche comenzó a hacerle efecto. Después de que dieran las 12, Vernon se retiró de la casa y se fue y Petunia subió de inmediato a su habitación, James y Lily subieron tiempo después a sus respectivos cuartos mientras los señores Evans hacían lo mismo.
James ya estaba vestido con su pijama y estaba acostado en su casa, con los brazos cruzados tras la cabeza y recordando todo lo que le había dicho a Lily. Era algo que ni siquiera Sirius sabía, nunca se lo había contado a nadie e inconscientemente su memoria retrocedió hasta ese momento en el cuál su padre le había contado su historia.
Flash Back.
Durante todo el trayecto de regreso a casa había estado distante, callado y contestaba con monosílabos las preguntas que le hacía su madre sobre como le había ido en su más reciente curso, teniendo apenas conciencia de que era lo que ella le preguntaba, su padre lo miraba preocupado por el retrovisor y pensó que sabía cual era la razón por la que su hijo se veía tan decaído, era algo muy raro en él pues siempre estaba riendo y contando emocionado todas las bromas que había hecho junto con Sirius y los chicos, así que la razón de su estado de animo solo podía ser una sola cosa…
James apenas comió y subió a su cuarto a encerrarse su padre miró preocupado las escaleras y como desaparecía el chico al llegar al final de estas, la situación rebasaba sus expectativas.
Subió las escaleras y se acercó al cuarto del chico, estaba cerrado como supuso y toco antes de entrar, un casi inaudible "esta abierto" se escuchó desde adentro. Abrió la puerta lentamente y asomo su cabeza.
-Se puede? – pregunto amablemente su padre y James que estaba recostado en su cama se levanto al instante.
-Claro – dijo James pero sin perder la falta de ánimo que traía desde que había bajado del expreso. Su padre entró y se sentó en la cama del chico junto a este.
-Como estas? – pregunto su padre de sopetón. James lo miró.
-Bien – contesto James, su padre levantó una ceja en señal de exceptismo.
-Quizás me equivoque… - dijo Charles Potter – pero creo que contestar con monosílabos a las preguntas de tu madre, mirar distraído por la ventana del carro y sin contarnos tus bromas, no es característico de mi hijo para estar bien – James sonrió con tristeza, su padre lo conocía tan bien.
-Bueno, tal vez no estoy tan bien – contesto James.
-Y… se puede saber el motivo? – pregunto Charlie curioso.
-Pues… - dijo James vacilante, sabía era algo normal pero nunca había tenido este tipo de conversaciones con su padre y además tenía le presentimiento de que ya lo sabía. – este año no ha resultado ser como yo esperaba – confeso James.
-Creí que te morías por estar en tu quinto curso – comento Charles.
-Lo estaba – asintió James – pero… bueno… al final no ha resultado como yo creía.
-T.I.M.O.S.? – pregunto Charles y James negó. –Quidditch – de nuevo negativo – Chicas? – James miró a su padre y este tenía una sonrisa cómplice.
-Te lo ha dicho Sirius!! – dijo James enojado – voy a matarlo!!
-Sirius no me ha dicho nada – dijo Charles riendo y James lo miró sorprendido – lo he adivinado yo solo, así que Sirius puede seguir viviendo, que no es culpa de él – James asintió – a ver cuéntame que fue lo que paso para que una chica haya logrado cambiar al gran James Potter – James sonrió y le contó a su padre de Lily.
Charlie estaba atento a todo lo que le contaba James sobre esa chica de la que por lo que veía se estaba enamorando, la describía como si fuera una diosa, y como si fuera la única chica que existiera en el planeta para él.
-… pero este año – suspiró – la invité a salir y rechazó sin más – miró a su padre con gravedad y dramatismo como el autentico y único James Potter que su padre conocía – me dijo que preferiría salir con el Calamar Gigante antes que conmigo.
-Vaya… - dijo Charlie – eso si que es un problema – su hijo lo miró – que chica preferiría salir con el Calamar Gigante? – James rió – bueno por lo que me has contado, no creo que la chica te haya rechazado por nada – James se sonrojo y Charlie lo miró suspiciosamente – la habías invitado antes?
-Eh… solo un par de veces – dijo James.
-Mmm… y ese par… son dos veces? – pregunto Charlie sabiendo de antemano la respuesta.
-Bueno… si ese dos lo multiplicas por otro dos, no es malo cierto? – su padre asintió – pero si lo multiplicas por 14… - su padre abrió los ojos sorprendido.
-La has invitado más de 10 veces? – pregunto sorprendido y James se encogió.
-365 veces en realidad – murmuró James completamente rojo y su papá se quedó con la boca abierta.
-La invitabas todos los días? – pregunto su padre.
-Todos los días? No que va! – dijo James alegre – si no la veía en todo un día le preguntaba dos veces al día siguiente – su padre rió.
-Y todas estas veces, no ha habido una en la dijera que sí? – pregunto Charlie.
-Bueno… - dijo James pensativo – un día me dijo que si me tirara de la Torre de Astronomía tal vez me diría que sí – su padre abrió los ojos – pero como no le encontraba sentido, pues no lo hice.
-Al menos aún sigues vivo – dijo Charlie y James asintió – bueno, James, creí que esta platica la tendríamos en unos cuantos años más, pero creó que ahora es el momento adecuado – James lo miró atentamente – te voy a contar como es que tu madre y yo terminamos juntos.
-Genial! – dijo James y escuchó atento a su padre.
-Cuando tu madre y yo íbamos a Hogwarts, yo era exactamente una replica de ti – James sonrió – un chico problemático que le gustaba llamar la atención, obtuve el mayor record de visitas a la oficina del director y eso… ya es mucho decir – rió recordándolo – tu madre en cambió era la prefecta del curso, la primera en la clase y una chica estudiosa y que amaba las reglas y pasar horas enteras en la biblioteca – James abrió los ojos sorprendido, Lily era exactamente así – siempre vivíamos peleándonos y siempre terminaba castigado gracias a ella, cuando la trataba de defender, ninguna vez recibí muestras de agradecimiento porque como era lógico, ella no sabía que lo había hecho para defenderla – James asintió – pero un día, en un partido de quidditch estuve a punto de estamparme en el piso, tratando de salvar a mi equipo, tu madre estaba en las gradas y cuando iba en picado, escuche su grito de terror, cuando tuve la snitch en mis manos hice una maniobra que jamás en mi vida había hecho y tu madre me grito que jamás volviera a hacer algo así.
-Pero… no me habías dicho que no te hablaba? – pregunto James algo confundido.
-Sí, pero ese año necesitábamos la copa y ella era la única que me daba suerte, después de ahí me di cuenta que tratarla como lo hacía no iba a hacer que me fijará en ella – suspiró – así que con un gran autocontrol, deje de gastarles bromas a los Slytherin – James rió – al menos no cuando estaba cerca, y poco a poco nos fuimos haciendo amigos, y cuando creí que era el momento ideal para volverle a proponer una cita, no hubo ninguna negación y así comenzamos a salir.
-Vaya! – dijo James sorprendido – dudo que Lily hiciera algo así – había dicho el nombre sin querer.
-Lily? – pregunto Charlie.
-Es la chica de la que te hablé – dijo James ahora ya sin apenarse – es exactamente como has descrito a mamá y dudo que algún día me llegue a pasar algo como a ustedes.
-Mira James, lo que debes de entender es que ya no eres un niño y estas entrando en la adolescencia, es común que estas cosas pasen y que te empieces a fijar en las chicas, pero la vida es larga y no es la única mujer en el mundo – James lo miró queriendo replicar algo pero su padre no lo dejo – además el mundo no se va a acabar porque te digan que no, pero por otro lado piensas que ella es la mujer de tu vida, intenta cambiar para bien.
-Entonces tu crees en el amor a primera vista? – pregunto James.
-Qué si creó? Vaya James, no te he contado que me enamore de tu madre desde que la vi en el tren? – James rió.
-Sí, ya me lo habías dicho – dijo James sonriendo.
-Así me gusta verte, sonriendo – dijo Charlie a su hijo – bueno es muy tarde y debo de ir con tu madre a preparar la cena – se levantó de su cama y caminó hasta la puerta en donde se volvió y le dijo una última cosa – piensa al menos en lo que te dije y si quieres hacerlo, sabes que funcionará – James asintió.
-Gracías, papá – dijo James y Charles sonrió y salió de la habitación de su hijo.
Fin Flash Back
James seguía acostado en su cama mientras una pequeña lagrima rodaba por su mejilla, parecía que la historia de sus padres quería volverse a repetir con él y Lily, pero James ni siquiera estaba seguro de lo que sentía Lily, tal vez… ella no era la indicada, o tal vez necesitaba cambiar más y darle más tiempo.
Justo en el momento en el que parecía vencerlo el sueño, un ruido en su ventana lo hizo abrir los ojos y mirar hacía allí, una lechuza enorme traía un paquete sobre sus garras e intentaba pasar, corrió y rápidamente abrió la puerta, la lechuza entró y deposito con cuidado el paquete en la mesita, le tendió una carta que traía en el pico a James y salió por la ventana. James vio la postal y sonrió fijándose en el paquete, con cuidado, bajó hacía la sala y puso el paquete junto a los demás regalos, junto a la caja que Remus le había mandado previamente, poniendo una tarjeta que decía "Lily".
Holaa!! Tarde pero seguro!! aqui tienen el capitulo de la historia, me tarde horrores en terminarlo porque mi cerebro no daba para más, espero que les guste, ya se que este capitulo se basa en puros flash backs pero recuerden que esta fecha es muy importante para James y también muy triste porque es la primera navidad que pasará sin sus padres.
Por otro lado les informo que ya no me tardaré tanto para actualizar porque ayer ya me puse a hacer un itinerario y ya tengo las ideas principales de los capitulos restantes y ya tengo visto el final, solo falta plasmar las ideas en papel y tener un tiempo libre... yo creo el proximo capitulo estará a más tardar la proxima semana, el sabado que viene o si no el domingo, tambien les informo que el motivo por el que no actualizaba era porque como ya les dije lineas arriba, mi imaginación no daba para más, y también porque estaba en examenes indicativos y tenía que estudiar o ir a asesorias y así... todo para no dejar segundas... en fin... esta semana también me ha servido para adelantar proyectos que tenía inconclusos, y de hecho todavía me faltan capitulos de The Last Stand, que quiero decirles tienen que leerla, no tengan miedo de encontrarse con una replica de Deathly Hallows porque no lo es, es mi visión de como creía que acabaría el libro antes de leerlo.
Bueno creo que ya dije mucho y ya pedi mis disculpas no me queda más que decir...
Que la fuerza los acompañe y las estrellas iluminen su camino.
atte.
Knockturnalley7
