Linea 6: Partida
Klaud se encontraba analizando el mapa de la tierra media, el arca ahora estaba anclada en Rivendel con seguridad y bajo su manto de proteccion para ojos curiosos... bueno mas para cierto ojo... marco con un plumón el posible camino a seguir durante su viaje… la biblioteca estaba en solitario, solo algunos elfos como de costumbre… el pergamino se lo acababa de entregar Glorfindel, dejándola para que pudiera aclarar su trayectoria.
-Mi señora… ha pedido mi ayuda- Aragorn interrumpió, recibiendo la mirada más estricta desde su infancia que le causo tensión por la demanda de esta –lo siento si interrumpí- pidió tontamente.
-No hay problema…. Es solo que tardaste- aclaro pero con un leve tono de reproche –necesito sus conocimientos en el área… estoy marcando la trayectoria que debemos seguir-
Trancos acepto, comenzando a señalar los diferentes puntos que conocía además de otros que eran difíciles por la naturaleza… estaban a días para su partida según sabia, pero había escuchado el rumor que al parecer tenían la misión de conectar los pueblos libres, la duda le estaba carcomiendo al recordar ciertos rostros de todos aquellos que desaparecieron para la secreta reunión que ni los hobbits lograron colarse (escucho a Pippin quejarse de que se habían perdido buscando la ubicación).
Por su parte Klaud trataba de memorizar cada lugar del mapa, tomo la iniciativa de prepararse planeando las rutas a seguir para un traslado fácil y sin contratiempos, mentalmente marcando los lugares a los que visitaría… no podía confiar en el sentido de orientación de Walker y Neah solo ayudaba cuando a este se le daba la gana (aparte estaba molesto con ella por planear la salida sin su consentimiento).
Ella planeaba empezar desde el más lejano, que era los puertos grises… de ahí partir al bosque negro, Dale y Erebor para concluir en Lorien donde si sus cálculos de tiempo son previstos, podían darle alcance a la comunidad desde ese punto... viendo el mapa la distancia era mucha, considerando que era más cercano empezar con el reino de los elfos silvanos, pero se habían comprometido a los puertos grises al igual que su promesa con la comunidad del anillo… su ojo crítico vio lo complicado del viaje, esa fue la razón principal de irse primero, tenían que moverse rápido y durar dos días máximo en el lugar.
-Bueno mi señora… si no es mucho pedir, cual es la misión que tiene que cumplir antes de reunirse con la comunidad- cuestiono el dunedain, plantando su sabia mirada en aquella que era irregular por su color pero que solo agregaba personalidad a la fémina.
Él también tenía en pensamiento lo contradictorio que podía ser su viaje si quería llegar al otro reino de los elfo… los puertos grises, viendo la diferencia clara pues este no coincidía con la posible ruta para la comunidad.
Klaud lo miro unos momentos mientras Lau Jimin bostezo perezosamente en una de las mesas, recibiendo la atención de algunos elfos que vencieron su curiosidad y se acercaron a mimar a esa mascota peculiar que expresaba una presencia extraña pero que les llamaba.
-Bueno… si usted no quiere…- trato de disculparse pero una mano lo hiso silenciar rápidamente.
-Usted es heredero de Gondor…- no fue una pregunta, es declaración de lo evidente -como tal tienes derecho por nacimiento a esta información- concluyo con aplomo la rubia al sentarse pesadamente en una de las mesas, dejando que su mascota se divirtiera con los elfos.
-Yo no…- Aragorn se incomodó ante esta mención, pero suspiro con aceptación de su destino, tomando asiento enfrente de ella mientras el silencio reinaba por unos momentos.
-Bien…- Nine sin expresión en su rostro, más que la severidad que coincidía con el futuro rey –nosotros tenemos una forma de conectar los principales lugares de la tierra media… eso si has escuchado- dijo sabiendo que la fuga de información estaba presente
-Si mi señora… me lo han dicho- expuso con vergüenza, después de todo legolas solo le dijo a grandes rasgos y le indico que preguntara ya que no le correspondía decirlo con libertad.
-Bueno, trajimos con nosotros un cubo… -Klaud frunció el ceño, no iba a hablar libremente del arca aunque el gesto de suma duda reino en el guardabosques por la referencia pero nadie se molestó en aclarar –en este cubo hay una ciudad… esta tiene varias puertas… pueden ser ancladas a ciertos lugares… que necesitamos visitar primero para que esto funcione- informo en un resumen sutil sin entrar en detalles aburridos, decisivo y corto.
Aragorn frunció el ceño en concentración tratando de absorber todo lo que podía de esta extraña explicación, afirmo con la cabeza al notar que el silencio se debía a que la rubia esperaba que aceptara lo dicho.
-Solo Walker puede abrirlos… -en este momento la ex general se quedó pensativa un momento, planteándose la posibilidad de pedir un poco de libertad para ella misma controlar algunas puertas, aunque sabiendo que el noah era bastante territorial en el asunto así que como lo pensó lo desecho -nadie se le dará la libertad de utilizarla sin el consentimiento de Walker- aclaro, esto lo había platicado con los que visitaron el arca en persona.
Aragorn quería cuestionar, la naturaleza de este objeto, la habilidad que se necesitaba, posiblemente Istari… miro a la mujer enfrente de él, segura y fuerte… recordó al chico de pelo blanco con su aire inocente y un toque confiado que al parecer tenía el poder de algo asombroso –gracias por compartir esto- fue lo único que salió de su boca, guardándose todas esas dudas, después de todo ellos lo estaban compartiendo a su favor, dándoles una ventaja por encima de la oscuridad.
-No hay problema, solo los representantes de dichos pueblos saben de esto… si quieres saber lo hablado, puedes cuestionarlo con Legolas o Elrond- ofreció, sabiendo que el hombre era ajeno a esa reunión que muchos saben y nadie tiene el valor de pedir que se vio en ella.
-Tomare su sugerencia- aseguro Trancos tratando de sacar ese dolor de cabeza pulsante a causa de los pensamientos golpeándolo con fuerza.
-Seguimos con esto- índico señalando el mapa, enfrascándose en sugerencias del guardabosque para su ruta más segura para partir en pocos días.
XXXXX
El dia era perfecto en Rivendel, las cascadas eran iluminadas con los rayos del sol… jardines hermosos eran en su mayoría visitados por tranquilos elfos que platicaban con serenidad, mientras los silvanos maldecían en su dialecto a ciertos príncipes gemelos por su reciente maldad… todo era relajante, siendo uno de los pocos lugares que tenían protección de los peligros exteriores.
Pero había alguien que no aprovechaba los panoramas y jardines, ni se aliaban a los príncipes del lugar… era Allen que corría por su vida, literalmente… paso por unos pasillos, esquivo a Glorfindel que por sus reflejos se salvó de ser atropellado por la mancha que era el exorcista que rezo un rápido disculpas al pobre elfo que negó fervientemente pero siguió su camino… salto una banquilla con agilidad, pero se tropezó con un hobbit que descansaba en el pasto, provocando el mayor impacto que llamo la atención de los transeúntes.
-Por la comarca… Allen- gruño Merry que se sobaba con insistencia el costado, habia sentido como si hubiera sido golpeado con alevosía pero al ver al joven impactado en uno de los pilares con la cara de disculpa a pesar de la leve línea de sangre que provoco el golpe le hiso dudar que fuera premeditado.
-Lo lamento…- indico Allen levantándose y mirando a su alrededor como si esperaba un ataque… asustado y atento.
-Sucede algo- cuestiono Pippin que agradecía no haber recibido el golpe, que por el estado de animo de su primo, que aun con la sangre del peliblanco estaba dispuesto a regañar al chico o lo estaba pensando.
-Yo…- trago grueso, escucho unos pasos conocidos y se puso de pie con rapidez, desapareciendo entre polvo como si un orco lo estuviera siguiendo.
Los hobbits se miraron curiosos por este hecho, quedándose pensativos mirando el lugar donde las pisadas rápidas del joven con miles de "lo siento" de los probables obstáculos vivientes.
-Alguien ha visto al chico…- pidió Halbarad con aprehensión buscando frenéticamente en el lugar parando en donde los pequeños se veían intrigados y hasta cierto punto divertido, esperando una respuesta pacientemente… Merry señalo una dirección sin titubear–gracias- índico comenzando la cacería.
-Porque lo hiciste- pidió Frodo, que habia presenciado todo pero tenía la intensión de cubrir al chico que por lo que pudo notar, estaba en problemas.
Merry se señaló el área afectada –no me importa que fuera sin intensión… CASI MUERO- termino gritando, gruñendo y acostándose con la mirada más oscura.
-Solo espero que no sea grave- Bilbo suspiro, pero tenía un gesto que en verdad se moría por saber la situación por la cual un guardabosque seguía al general (título dado en el concilio, nuevo en su dialecto).
Los hobbits se miraron nuevamente, se encogieron de hombros y volvieron a sus actividades habituales, aunque ahora Merry se aseguró ser visible para no ser pisado en un futuro.
XXXXX
Elrohir y Elladan suspiraban apesumbrados, Legolas los había atrapado metiendo lodo en los zapatos de sus colegas silvanos evitando una escena divertida para ellos.
-No puedo aceptar esto… -aseguro el príncipe del bosque negro con un aire vengativo –son mayores que yo- declaro viendo a los cielos, pidiendo madurez para sus primos.
-Antes eras más divertido- aseguro Elrohir con aprehensión en un tono acusador.
-Es mi gente…- aclaro Legolas, como único método de defensa sabiendo que el mismo era un poco… digamos travieso.
-Bueno… entonces molestemos a los hombres… el hijo del senescal parece una buena víctima- Elladan ofreció con algo de malicia, recordando a ese hombre del sur que parecía incomodo en un aire elfico.
-Podemos hablar en un tono de profecía… seguro tenemos un gesto inigualable- aseguro su hermano imaginando un sinfín de métodos de tortura que promete diversión.
-O los enanos- también sugirió Legolas con un tono serio, pero en sus ojos estaba grabada que en verdad no eran de su gusto.
-Si no fuera porque son elfos… diría que conquistar el mundo con sus alianzas dudosas… gobernarían Arda- una voz cansada interrumpió planes, cuando las tres cabezas voltearon con rapidez al sentirse atrapados.
-Ada….- los gemelos dijeron al unísono, viendo a Elrond cruzado de brazos y compartiendo su mejor mirada severa a esos tres.
Elrond se masajeo el puente de la nariz, no sabiendo cómo evitar que sus hijos fueran a complotar con visitantes ahora sabiendo que ni el príncipe hijo de Thranduil también era una amenaza a la tranquilidad, pero su regaño quedo lejos, cuando alguien pasó corriendo entre ellos.
-Joven Allen- cuestiono Elrond pero solo vio la estela del chico que salto el barandal cercano, para entrar en la construcción… algo digno de alabanza considerando la altura de este, después otro hombre un dunedain también le siguió, pero este subió por las escaleras dando desventaja.
-Vaya parece que Halbarad tiene una cacería- dijo Elrohir con ausencia, aunque curioso por saber el motivo.
XXXXX
Allen por su parte se encontraba cansado, agradecía que su tío había optado por quedarse en el arca por petición de Klaud y terminar todo para su eminente partida y apoyar en esta guerra de su nuevo mundo… ¿porque lo agradecía? Bueno Neah Walker ahora Conde Milenario no era paciente y no permitiría esa persecución.
¿Por qué lo perseguían? Bueno eso es una buena pregunta, mientras sentía su cabeza palpitando junto con sus pies a causa de un buen maratón interminable en todo Imladris con obstáculos vivientes, aceptaba que eran buenas personas porque nadie maldecía… excepto cuando se topó con cierto enano (que al parecer gruño en su idioma) y el hombre del sur, que no fueron benévolos al casi atropellarlos.
-DETENTE ALLEN- Halbarad grito desde el fondo del pasillo sin salida donde se habían metido, blancas paredes con un costoso adorno reposando en una repisa con un cuadro de un hermoso paisaje colgando enfrente del chico que miraba por donde escapar como si fuera a aparecer alguna salida de repente.
-Bueno… yo…- dijo nervioso Allen al enfrentar el porte estricto e intimidante de esa raza que conoció era dunedain, una variante de los hombres.
-¿Por qué escapaste?- interrogo con jadeos leves por la corrida en todo Rivendel, pero al ver la cara dudosa del chico le hiso querer golpearlo por lo tonto que se miraba.
-Bueno… es que usted… solo…- trago grueso Walker, pasándose una mano por la frente para sacar el sudor que empezaba a resbalar la herida de dar un tope con la cabeza a cierto pilar olvidado–no puedo decirle lo que me pregunto- afirmo con poca confianza, pero una tímida sonrisa se dibujaba.
El dunedain se quedó pensativo, era cierto que la pregunta era delicada… pero bueno, no todos los días vez una puerta extraña de luces donde desaparecen ambos extranjeros, pero solo quería saber que era… no entendía cuál era el problema.
-No puedo decirle con libertad esto… debemos mantener el secreto- aseguro en forma de disculpa –es nuestra arma para apoyar en su futura guerra- informo secamente, dando unos ojos de infinita arrepentimiento por mantenerse esa información.
Un suspiro de Halbarad sobrevino –está bien… entiendo- indico a regañadientes, pero esa duda le carcomería.
El alivio vino de Allen al ver que no insistiría, eso es bueno… le gustaba que la gente de este lugar respetaba el espacio y los secretos aunque reacciono por pura inercia, recordaba que no todos eran Cross Marian en interrogatorios –gracias- índico con una sonrisa brillante.
-Solo no vuelvas a hacerme correr…- regaño pasándose las manos por el cabello –siento que tuve una persecución de huargos de días- gruño.
-Bien… aunque creo que me sirvió de calentamiento… pronto será el entrenamiento con Klaud- recordó ausente, aunque sentía algo doloroso para saber a qué se atendría en esto.
-Creo que será un duelo de espadas…- informo Halbarad con un aire interesado, después de todo los entrenamientos hasta ahora habían sido con ese arte a mano desnuda, donde Elladan y Elrohir eran los pedidos por sus reflejos elficos… pero ahora le habían pedido participar junto a su primo–cree que la señora Klaud tendrá un poco de piedad contra mí-
-No- contesto secamente Allen, sabiendo que la piedad innecesaria no era conocida por su antes superior.
Un trago grueso vino del dunedain, tenía que hacer de lado sus modales con la dama… después de todo lo que vio, sabía que delicada no era una manera de referirse a ese único espécimen del cual le nacía un respeto que ninguna fémina se había ganado… por lo menos en el ámbito de guerreros y eso sin ver a su mascota en acción (Aragorn le platico un poco).
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Neah se trono los huesos del cuello mientras se paraba de su mesa de trabajo en aquella torre que adornaba la ciudad… su ciudad blanca, se apartó a mirar por los grandes ventanales con una mirada ausente y pensativa.
Sus ropas casuales, con su chaleco café, camisa blanca, pantalones oscuro con unos botines del mismo color… su cabello rebelde ondeaba con el viento, no podía creer la libertad con la que ahora gozaba… sin apocryphos… sin Adam… pero tampoco conocidos, solo había salvado a su sobrino y aquella mujer… un suspiro nostálgico por la pérdida de Road, Tyki y Wiselyn los únicos que si extrañaba.
-Tío- llamo Allen de manera cantarina, con su sonrisa reflejada en su rostro pálido… era un apodo que todavía no se acostumbraba en aceptar, pero se encogió mentalmente para no corregirlo.
-¿Ya es hora?- cuestiono frunciendo el ceño, mientras miraba a espaldas que también Klaud Nine estaba presente, pero esta con su típico gesto ajeno pero severo que debía alabar, siendo que en más de una ocasión estuvo cerca de matarlo junto con su sobrino.
-Si- contesto secamente la rubia, cerrando sus ojos para disfrutar el ambiente del arca siendo que el lugar era su agrado y el único recuerdo de lo que perdieron –espero que este todo listo- pidió al poner su mirada en el cuerpo de su antes enemigo.
-Por supuesto… quien crees que soy- contesto petulante Neah, con un aire ofendido por la duda –no fue fácil… sobre todo por el corto tiempo que me diste- acuso, pero cayó en saco roto porque fue despedida sin gracia.
-Entonces vayamos… es un viaje largo y debemos cumplir con el tiempo- aseguro con severidad Klaud.
-Todo calculado- pidió juguetón el conde, pero la mirada asesina de la rubia le indico que ella no estaba de humor… bueno después de todo su relación amistosa es más diplomática con una leve amenaza de "has algo molesto y te muelo a golpes".
El noah se volvió a su lugar de trabajo, para hacer sus últimos toques para estar en el viaje… después de todo este mundo es maravilloso y vale la pena ver con sus propios ojos (bueno de Allen).
-Los guardabosques también partirán a verificar las rutas para la compañía…- recordó Allen la plática que tuvo con Halbarad después del entrenamiento donde fue avergonzado por su antes superior, un hecho que al parecer marco el orgullo de los dunedain –será un tiempo indefinido… casi meses- comento dudoso.
-Bien… vamos… - sonrió con entusiasmo el Conde mientras desaparecía en la puerta, listo para ser parte de la mente de su sobrino, único recuerdo de Mana.
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La puerta de Imladris estaba adornada de los que partirían en diferentes misiones, los elfos príncipes del lugar irían con los dunedain para asegurar la zona mientras que otros escoltarían a los generales como el caso de Galdor para los puertos grises.
-Ya no tendremos cómplice- lloro Pippin para Allen, que se preparaba con pocas cosas aunque no preguntaron dónde estaba el resto del equipaje.
-No te preocupes… creo que los elfos de la cocina están más que felices con tu partida- dijo juguetón Merry al peliblanco, todavía rencoroso por el golpe que recibió al ser atropellado aunque sabía que ya no tendrían con quien robar comida.
Allen rio entre dientes por esa despedida -¿gracias?- dijo dudoso, mientras Sam golpeaba a los dos por sus palabras –tengan cuidado y nos veremos en un futuro-
-Por supuesto joven Allen- Frodo dijo mientras su jardinero seguía reprendiendo a sus primos, recordando ese peso que cargaba en el cuello.
-Recuerde grabar toda su aventura… que será agregada a la versión que escribirá Frodo- Bilbo explico con emoción al saber que su libro será alimentado con esa parte ajena a la aventura de su sobrino.
-Por supuesto… cada detalle le contare en nuestro regreso- aseguro Allen, aunque su tio suspiro con fastidio desde el subconsciente.
-Espero que su viaje sea sin problemas… mi señora- Halbarad se acercaba a Klaud y Aragorn que platicaban animosamente, envidiando a su primo por la cercanía que provoco el haber pasado tiempo juntos compartiendo información de rutas.
-Lo mismo espero- contesto cortésmente la rubia, con una inclinación –Aragorn ten cuidado y por favor, no pierdas a los pequeños que parecen no estar en condiciones para un viaje de este tipo- advirtió con sinceridad.
-Lo entiendo… lo tendré- contesto Trancos a esa mujer que respetaba como un líder que se originó por su corto convivio, donde admiro su inteligencia y audacia.
-Bien… creo que es momento de irnos…- suspiro Klaud, despidiéndose de ambos dunedain que se retiraron para ir con su gente.
-Listos- pidió Galdor a ambos generales, con una sonrisa sincera mientras les entregaban capas de viaje regalo de Rivendel por parte de Arwen, que fue a despedirlos a todos.
-Que su viaje sea sin problemas… nos veremos en un futuro junto a la comunidad- Aragorn saludo, siendo su grupo el primero en salir entre sonidos de cascos para su investigación del terreno.
-Vayan con cuidado- Gandalf también se unía aunque tardíamente, pues aquel llamado "golem" era un curioso artefacto de comunicación que le dieron para la compañía… también uno para el señor Elrond, pero este solo absorbió como se usaba con rapidez sin darle otro vistazo por el momento.
El mago gris debía aceptar que estaba ofendido por no haber sido solicitado para aquella reunión donde se les explico la naturaleza de la forma con la que conectarían los pueblos libres importantes de Arda… pero aceptaba su juicio de no incluirlo, un suspiro se le escapo… ahora que recordaba no había convivido con ninguno de esos dos mucho, aunque era un alivio ver que los hobbits y Aragorn parecieron congeniar con ellos en facilidad…. Con esto en mente, les deseo suerte a los extranjeros que trajeron probabilidades positivas para la tierra media.
Alguien veteranos en guerra, que puede asegurarse que todo puede ir bien... eran los pensamientos de Elrond al ver aquellos dos extranjeros con un aire esperanzador, aunque la oscuridad proveniente del joven con su otra personalidad era alarmante esperaba que no se aliaran con Sauron... pero desecho la idea, sabiendo y por primera vez en su larga vida... alguien malvado que estaba dispuesto a cooperar para dar libertad a los pueblos de Arda.
-Prometí ayudar... ser un diferente conde milenario- fueron las palabras de Neah en su corta platica que compartieron en el arca después de aquella reunión privada, el señor de Rivendel acepto el dolor y arrepentimiento de esos ojos oscuros... aun con la incomodidad de su cercania, el elfo vio sinceridad... promesa de un futuro mejor para ofrecer a los que conocio como sobrevivientes de una guerra que todavía no tienen el valor de compartir.
El medio elfo salio de sus recuerdos, regresando al presente donde su hija lo miraba curiosa por su largo silencio... miro al grupo que comenzaba a despedirse de hobbits, Gandalf y extrañamente Glorfindel (que no noto cuando se unio a ellos).
Klaud y Allen montaron sus caballos con espadas relucientes otorgadas como regalo por algunos herreros de Imladris petición de Elrond, Lau Jimin se acurruco encima del caballo enfrente de su domadora para disfrutar el viaje… Galdor de igual manera siguió su ejemplo, encaminándose en las puertas… donde Elrond dio su bendición, mientras partían a un futuro desconocido.
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Fin del capitulo.
Bien aquí una actualización tardía, lo lamento Shirou… a por cierto a tu pregunta del rey justo, si es Juana de arco, creo que borre esa explicación sin querer y gracias por tu paciencia.
Neah 20 fuera…
