Los personajes, lugares, hechizos, encantamientos, maldiciones y todo lo que se te haga conocido, son propiedad de J.K. Rowling y de Warner Brothers. Todo lo bizarro, fuera de lo normal, nombres extraños o nuevos así como la trama de la historia es obra de su cordial servidora.

Hogwarts, nuestro último año: Una locura!!
Historia Merodeadora
By: Knockturnalley7
Capitulo 13 – El orfanato

Al día siguiente, Lily se levantó como una alarma puntual y exactamente a las 8:00 a.m. como solía hacerlo todas las navidades, aún en pijamas fue y entró en el cuarto del Merodeador que estaba tumbado boca abajo durmiendo profundamente.

-Ya es navidad!! Ya es navidad!! Despierta!!! – gritó Lily saltando sobre su cama haciendo que James se levantará asustado.

-Lily!! No vuelvas a hacer eso!! – gritó todavía tocándose el corazón.

-Despierta!!! Ya es navidad!!! – gritó Lily como si tuviera 10 años y saltó de la cama hasta el piso – vamos!! Hay que abrir los regalos!! – James sonrió y rió de la efusividad de la pelirroja y se puso las gafas que reposaban en la mesita de al lado y bajó junto con Lily, en el árbol había más regalos de los que James había visto cuando bajo a media noche para dejar el de Lily.

Lily rápidamente se sentó en el piso y se escucharon pasos provenientes de la planta de arriba, eran sus padres y Petunia que se habían levantado con el escándalo que Lily había hecho para levantar a James.

-Tranquila, Lily, los regalos no se van a ir – dijo Maggie a su hija.

-Yo primero!! Yo primero!! – dijo Lily impaciente su madre rodó los ojos.

-De acuerdo, tú primero Lily – dijo Eliot y Lily se acercó a un regalo que había.

-Este es… - dijo Lily leyendo la tarjeta – de parte de ustedes – dijo mirando a sus padres y estos sonrieron, el regalo no duró ni un segundo envuelto en sus manos cuando ya lo tenía abierto, abrió la caja y vio toda la colección de The Rolling Stones – GENIAL!!! – gritó – gracias papá, gracias mamá! – le dijo cuando fue a darles un beso, James miraba todo sentado desde el piso riendo.

-Ahora es tu turno Petunia – dijo Maggie levantándose y dándole un regalo envuelto a Petunia, esta lo abrió pero tardó un poco más que Lily.

-Wow, mamá! Esta hermoso! – exclamó Petunia al ver un vestido color vino que le quedaba perfectamente a Petunia.

-Es para que lo lleves a la cena de los Dursley – dijo su padre sonriendo y Lily y James se miraron.

-Gracias! – dijo Petunia emocionada con el regalo y doblándolo con cuidado de nuevo en la caja.

-Ahora creo que es el turno de ustedes – dijo James – son de parte mía.

-James, no te debiste de haber molestado – dijo Maggie sin abrir el regalo pero James negó con la cabeza.

-Es lo menos que puedo hacer por ustedes por permitirme quedarme aquí – dijo el chico y los señores Evans sonrieron y abrieron sus regalos.

-Wow! Como cocinar los 365 días del año y La variedad del postre! – exclamó Maggie – has dado en el clavo – James sonrió y Lily le guiñó un ojo.

-Un tocadiscos del siglo XV! – exclamó Eliot al abrir el regalo – y esta completamente conservadísimo.

-Era lo que estabas buscando, Eliot – dijo su esposa emocionada y Eliot se sintió terriblemente mal por haber desconfiado del chico en un principio y le agradeció con una vergüenza enorme.

-Muchas gracias, chico, no debiste molestarte! – dijo Eliot y James negó.

-No fue nada – dijo el chico y Eliot asintió.

-Bueno, yo no encontré algo que en realidad te pudiera servir para… tus cosas – dijo Petunia levantándose – así que te compre esto – y le dio un regalo pequeño a su hermana. Lily lo abrió rápido por la emoción que tenía, sin importarle que era de Petunia y vio un cuaderno pequeño con flores en la portada, James lo miró minuciosamente y Lily solo le agradeció extrañada a su hermana.

-Gracias, Petunia – dijo Lily y su hermana solo asintió.

-También te compre algo – le dijo a James y le dio otra caja, James la agarró y la abrió, era un sweater verde Slytherin como el que James odiaba pero lucho mentalmente para no hacer ninguna expresión de desagrado.

-Gracias – dijo James y Petunia solo asintió como si se avergonzará de lo que había hecho, James sospecho entonces que Maggie le debió de haber insistido.

-Bueno este es un regalo de mi para ustedes – dijo Lily dándoles sus regalos a sus padres.

-Esta bellísimo, hija – dijo Maggie al abrir el alhájelo tallado en roble – necesitaba uno.

-Lo se – dijo Lily sonriendo.

-Esto es genial, ya tengo discos para ponerlos en el tocadiscos! – dijo Eliot abriendo su regalo – gracias, Lil – su hija asintió.

-Bueno, este regalo es para ti, hijo – dijo Maggie dándole un regalo a James, este lo abrió y se quedó maravillado.

-Gracias señores Evans – dijo James sacando la hermosa bufanda café a conjunto con unos guantes que le quedaban a la perfección – solo me faltaban unos cafés – los señores Evans rieron.

-Bueno, ahora el mió – dijo Lily y le dio una caja envuelta, James leyó la tarjeta y la guardó en un bolsillo de la pijama disimuladamente y abrió el regalo, dentro estaba un sweater autografiado por todo el equipo de los Chuddley Cannons.

-ESTO ES GENIAL!! LILY, MUCHAS GRACIAS! WOOO!! – se puso en ese momento el sweater y vio que le quedaba la perfección se acercó a la pelirroja y la abrazó – Gracias, Lily!! Esta genial!! Y autografiado!! – Lily solo reía al igual que sus padres por la emoción del chico con un simple sweater.

-Quienes son los… Chuddley Cannons? – pregunto Eliot, Lily estaba por contestar pero James la interrumpió.

-El mejor equipo de quidditch de la historia, señor Evans – dijo James emocionado.

-Bueno, no les ha ido muy bien esta temporada… - dijo Lily y James la volvió a interrumpir.

-Pero han quedado campeones 5 veces consecutivas – dijo James – bueno, no me voy a poner a discutir eso contigo – Lily suspiró aliviada – además te falta abrir mi regalo. – cargó la caja y se la puso en el suelo a Lily, esta leyó la tarjeta y levantó una ceja, James se mordía el labio esperando y Lily abrió el primer regalo que era un collar. Levantó una ceja y lo puso a un lado, cuando abrió la caja más grande se quedó sorprendida.

-UN PERRITO!!! – dijo emocionada y sacó al cachorro que movía la cola contento de ver a su nueva dueña y lo cargó, el perro le lamió la cara alegre – es un beagle! Petunia como Cappuccino! – Petunia asintió recordando – muchas gracias, James!! – James sonrió.

-Cuando me contaste de él, aún no tenía tu regalo y lo fui a comprar – dijo James.

-Esta hermoso!! – dijo Lily y el perrito se puso a jugar y Lily le colocó el collar – y es niño, como le pondremos?

-Yo no se, es tu perro – dijo Petunia algo molesta y Lily solo la ignoró.

-Mmm… - dijo Lily mirando a su alrededor en busca de un buen nombre, cuando su mirada se paró en James y miró a la ventana viendo que comenzaba a nevar de nuevo, el nombre apareció en su mente – se llamará Copito.

-Qué nombre tan ridículo – murmuró Petunia por lo bajo que solo James pudo escucharlo y solo la miró duramente hasta que la voz de la madre de Lily los sacó de sus pensamientos.

-Bueno, se esta haciendo tarde así que es mejor que suban y se arreglen, o llegaremos tarde – dijo Maggie.

-A donde? – pregunto James a Lily mientras estos subían a sus cuartos y Lily cargaba al nuevo miembro.

-Bueno, mi mamá se dedica a brindar apoyo a centros de beneficencia, y todos los años en Navidad, visitamos el orfanato de la ciudad.

-Es un gesto muy noble de parte de tu madre – dijo James.

-Sí – asintió Lily – aunque a veces es algo triste – miró al chico – pero siempre se siente bien ayudar a los niños y a la gente necesitada – James asintió.

SsSsSsS

Tardaron un poco más de una hora para llegar al orfanato pues las calles estaban llenas de tráfico debido a que todos querían llegar a las casas de sus familiares y la nieve en el pavimento hacia que los carros fueran a una velocidad aún más lenta. El orfanato quedaba a las afueras de la ciudad y era una enorme casa con un enorme jardín, los niños del orfanato tenían una maravillosa vista al pequeño lago que había frete a la casa. Bajaron todos del carro bien abrigados contra el frió y bajaron las bolsas con los regalos para los niños.

Al entrar los recibió una de las maestras el orfanato y los saludo amablemente, sobretodo a Maggie Evans, quien era una de las que más ayudaba a ese orfanato, la casa era acogedora y se veía mucho más grande por dentro, también era cálida y tuvieron que deshacerse un poco de los abrigos. James quien ya lucía la bufanda que le habían regalado los padres de Lily y llevaba un gorrito de lana del mismo color, se quito la chaqueta y se quedó solo con el sweater café que traía.

-Esperábamos su visita, señora Evans – le dijo la maestra a la madre de Lily.

-Había mucho tráfico pero logramos llegar – dijo Maggie amablemente.

-Chicos, por que no reparten los regalos? – sugirió Eliot Evans, padre de Lily y estos asintieron. Petunia escogió los regalos para las niñas más grandes y para los niños de kinder, James por otra parte decidió ayudar a Lily a repartir los regalos con los demás niños.

-Vamos, tenemos que ir al segundo piso – dijo Lily tomando unas bolsas y James otras más, subieron por las grandes escaleras y avanzaron por un largo pasillo que estaba llenó de puertas que daban entrada a los cuartos de los chicos.

-A donde vamos? – pregunto James viendo que Lily avanzaba sin detenerse por el pasillo.

-Petunia siempre se encarga de las niñas y de los niños más chicos, mis padres de los nuevos y de los más grandes, y yo siempre me hago cargo de los niños enfermos – dijo Lily avanzando por los pasillos, hasta que pararon frente a una puerta blanca – escucha, tal vez al verlos te sorprendas, pues no son niños enfermos con alguna clase de fiebre o gripa, son niños que tienen una enfermedad incurable y en un estado avanzado. – James asintió y Lily sonrió – te agradarán, vamos – y abrió la puerta con cuidado asomando la cabeza – hola! – saludo a los niños que estaban dentro quienes esperaban esa visita y la saludaron emocionados, al abrir un poco más la puerta, James vio que el cuarto parecía ser uno de los más grandes y que parecían dos cuartos compartidos, había alrededor de 20 camas en las orillas y un gran árbol de navidad junto a la chimenea que tenía el fuego prendido.

-Lily!! – saludaron los niños quienes parecieron aliviados al ver a la pelirroja entrar por la puerta, James sonrió al ver a los niños acercarse a la chica y abrazarla.

-Feliz Navidad! – dijo Lily al abrazar a todos.

-Creímos que no vendrías este año! – exclamó uno de los chicos que abrazaba a Lily.

-Se nos hizo un poco tarde, pero ya saben que nunca les fallaré – dijo Lily sonriendo.

-Quién es él? – preguntaron al ver a James detrás de la pelirroja.

-Es un amigo de mi escuela – dijo Lily y miró al chico.

-Como te llamas? – preguntaron al pelinegro.

-Mi nombre es James – dijo el chico y todos comenzaron a bombardearlo con preguntas y enseguida hicieron buena amistad todos los chicos.

Después de reír un rato y hacer bromas y platicar entretenidamente con todos los chicos, Lily y James se pusieron a repartir los regalos llamándolos por los nombres que traían los paquetes.

James miraba a la pelirroja repartir regalos y reír cuando alguno de los chicos le decía algo, sonrió tiernamente al ver que la pelirroja tenía un alma noble y que le gustaba convivir con niños, que a pesar de tener una enfermedad incurable parecían llenos de vida al estar con ella y al recibir el cariño de la demás gente.

-Lennie, en donde esta Noah? – pregunto Lily al leer la etiqueta del regalo que tenía entre las manos y que el chico no estaba entre los demás, abriendo sus regalos. Lennie era una chica de unos 8 años, tenía leucemia y su pelo comenzaba poco a poco a abandonar su lugar. La niña se entristeció un poco.

-Esta en la terapia – dijo la niña a Lily – con el invierno a enfermado un poco y lo llevan a terapia todos los días – Lily se preocupo – pero ya tiene rato, no debe de tardar – en ese momento se abrió de nuevo la puerta y Lily miró hacía ella. Allí estaba Noah, ayudado por una enfermera a caminar y aproximarse a una de las camas cerca del calido fuego.

-Mira quien a llegado, Noah – dijo la amable enfermera al ver a Lily acercarse y Noah miró a Lily y su cara se iluminó.

-Lily! – dijo Noah feliz de verla y se acomodo un poco en su cama. Lily se acercó y lo abrazó fuertemente. James observaba todo desde donde estaba con los demás niños. – creí que ya no alcanzaría a verte.

-Llegue un poco tarde – dijo Lily sonriendo al chico – pero sabes que nunca te fallaría – Noah sonrió – aquí esta tu regalo – le dio el paquete al chico y este comenzó a desenvolverlo lentamente. Cuando por fin lo abrió sonrió agradecido – muchas gracias, Lils! – dijo el chico y Lily sonrió de verlo contento.

-Hay alguien a quien quiero presentarte – le dijo Lily y fue por James mientras Noah esperaba en su cama y la miraba alejarse, cuando llegó con el moreno le dijo – vamos, quiero que conozcas a alguien – y así lo llevó con Noah. – Noah, él es James, James te presento a Noah, uno de mis mejores amigos – James saludo al chico y le estrechó la mano.

-Feliz Navidad, Noah, como estas? – saludo James al chico. Noah era un chico de 9 años, tenía rapada completamente la cabeza, pero tenía los ojos azules más profundos que James había visto nunca, incluso más profundos que los de Jessica que eran como dos imanes azules. Noah era victima de cáncer, se lo detectaron desde pequeño, pero desgraciadamente lo detectaron en un estado avanzado, la enfermedad seguía creciendo y creciendo poco a poco cada día, y sus padres fueron victimas de un ataque que los mortífagos habían hecho hacía unos años cuando estos iban por la carretera ocasionando una gran explosión, provocando la muerte instantánea de sus padres, Noah, calló en una depresión que acelero más su enfermedad, pero Lily había estado presente para ayudarlo a salir del mal momento.

-Un poco débil – dijo Noah sonriendo.

-Me dijo Lennie que te habías enfermado – dijo Lily algo preocupada y James la miró.

-El invierno no me hace bien – asintió Noah – tampoco me hace mucho bien que este nevando.

-Pero ya estas bien? – pregunto Lily.

-Sí – dijo Noah no muy convencido – mis defensas están un poco bajas, esa fue la razón que me dieron los doctores al porque me enferme.

-Pues tienes que cuidarte más – dijo Lily aprensivamente – bueno, los dejaré solos para que se conozcan más, yo voy con los demás – y sin más se alejó de ahí y James y Noah se quedaron solos.

-Así que… eres amigo de Lily? – pregunto Noah para romper el silencio y James lo miró.

-Sí, vamos juntos a la escuela – dijo James.

-Así que eres ese James! – dijo Noah y James enrojeció un poco – el que siempre la molestaba?

-Sí, bueno, eso era antes – dijo James – ahora somos amigos.

-Y como fue que se hizo amiga tuya si peleaban en todo momento? – pregunto Noah que parecía estar informado de toda la situación entre ellos.

-Pues… un acontecimiento en especial hizo que dejáramos nuestras peleas a un lado – dijo James – ella dijo algo que no debió de haber dicho, pero no sabía lo que sucedía en ese momento y me pidió perdón cuando se entero.

-Lily tiene esa costumbre – dijo Noah sonriendo – a veces dice cosas que es mejor quedarse callado – James rió. Y acercó una silla para sentarse y platicar con el chico.

-Y tú desde cuando la conoces? – pregunto James – te considera uno de sus mejores amigos, así que supongo que la conoces de hace tiempo.

-Tenía 3 años cuando llegue aquí y la conocí – dijo Noah – ella ya tenía años visitando este lugar y nos hicimos amigos casi enseguida.

-Así que tienes tiempo también de estar aquí? – pregunto James tratando de no herir a nadie.

-Sí… - dijo Noah – cuando era pequeño comencé a enfermarme muy seguido y los doctores nunca sabían que tenía, hasta que mi hicieron un estudio y me detectaron cáncer – le contó a James – entonces mis papas se enteraron de este orfanato y la madre de Lily me consiguió un lugar.

-Y estas aquí desde entonces – aseguró James.

-Sí – dijo Noah – nos dan clases y de esa forma no perdemos nuestros estudios y todos convivimos como una gran familia, los padres de los demás chicos suelen visitarlos todos los días o tratan de hacerlo seguido – James notó que se refería a los demás.

-Porque mencionas a los demás, tus padres no te ven? – pregunto James algo confundido.

-Claro, por supuesto que lo hacen – dijo Noah sonriendo – pero de una forma distinta.

-Como? – pregunto James aún más confundido.

-Me ven y me vigilan desde el cielo – dijo Noah apuntando hacía arriba y entonces James comprendió.

-Discúlpame, no sabía que… - dijo James disculpándose y Noah sonrió.

-Descuida, murieron hace casi 5 años – dijo Noah – en un accidente de coche – se quedó callado por un momento y luego señalo a Lily – si no hubiera sido por ella, estuviera perdido – Lily sonreía y reía mientras jugaba con las muñecas de las demás niñas – ella me hizo ver que no hay razón alguna para afligirse y perder la razón de vivir, porque hay peores cosas en este mundo que hacen más daño que solo vivir triste – James lo miró por un momento – esta bien extrañarlos y llorar, porque somos humanos y no somos de piedra, pero siempre, siempre hay una razón para seguir luchando y seguir adelante, y aunque no lo parezca siempre hay una luz encendida en medio de la oscuridad – entonces James miró a Lily admirando más a la pelirroja por haberle enseñado eso a otra persona que ni siquiera era mayor de edad, sus ojos brillaban mientras la observaba y Noah se percató de esto y sonrió con complicidad. – Lily es una chica muy especial, no crees?

-Así es – dijo James automáticamente, sin pensar en lo que decía y Noah rió, en ese momento regresó a la tierra y se sonrojo un poco.

-Sientes algo más por ella, cierto? – pregunto Noah y James asintió – lo sabía – James lo miró – se te nota en la mirada, tus ojos brillan cuando la miras.

-Es difícil no sonreír cuando esta cerca – dijo James y Noah asintió.

-Lo se – dijo Noah – es una persona muy especial, distinta a la demás gente – James asintió – te puedo decir algo? – pregunto después de un momento de silencio.

-Por supuesto – dijo James.

-Hay algo que nunca le he dicho a Lily – dijo Noah mirándola brevemente y bajando la vista para volverla a posar en James – a pesar de que es más grande que yo, y que no somos familia, yo la quiero como si fuera mi hermana, mucho más que a una mejor amiga – su voz parecía justificar algo que ocultaba – y es por eso que le he ocultado algo.

-A ella no le gusta que le oculten las cosas – dijo James.

-Ya lo se – dijo Noah – pero no quiero preocuparla, no en estas fechas – James lo miró invitándolo a que siguiera y Noah miró de nuevo a Lily armándose de valor – mi enfermedad avanza día con día y eso ella lo sabe y yo soy conciente de ello, pero… - su voz se cortó un poco – el verdadero motivo por el que enferme es porque el cáncer se ha expandido por todo mi cuerpo – sus ojos brillaban de pequeñas lagrimas contenidas – comienzo a perder la vista poco a poco y cada día me encuentro más débil para caminar, y aunque la diálisis puede ayudar a hacer el proceso más lento, cada día funciona menos – bajo la vista a sus manos – muy pronto ya no podré caminar, ni moverme – miró a James ahora derramando unas pequeñas lagrimas – y aunque los doctores y las enfermeras me digan que todo va bien y que pronto estaré bien, yo se que no es así, y se que me queda muy poco tiempo de vida – Noah hacía grandes esfuerzos para controlar el llanto y no llamar la atención de Lily y en ese momento James puso una mano sobre sus hombros dándole confianza y Noah lo miró con sus dos perlas azules – prométeme que no le dirás nada a Lily, por favor! – James lo miró largamente y luego miró a Lily, no le gustaba ocultarle algo tan importante, no ahora que trataba de acercarse a ella, pero vio la mirada tan desesperada del chico que no tuvo otra opción más que decir:

-Te lo prometo – dijo James y Noah sonrió, James le dio un leve abrazó y el chico se tranquilizó y se quito un peso de encima, como un asunto pendiente.

Pasaron el resto del día platicando y James hizo algunas bromas blancas a los chicos y los hacía reír, Noah reía de las ocurrencias de James y Lily también lo hacía, cuando comenzaba a caer la tarde, llegaron las enfermeras con los platos de comida y cada quien tuvo que ir a su cama para comer. Noah hizo una mueca al ver la comida pues los efectos de la diálisis aún estaban presentes.

-Tienes que comer, Noah, para que te alivies! – dijo Lily y como una madre con su hijo pequeño, agarró el plato y comenzó a darle en la boca mientras James los observaba detenidamente y supo en ese instante que Lily sería una madre perfecta, amorosa y dispuesta a dar su vida para proteger a los demás.

-Déjalo comer a él solo, Lily, no es un niño pequeño – dijo James defendiendo a Noah quien comenzaba a avergonzarse de Lily.

-Vaya!, apenas se conocen y ya se ponen del mismo lado – dijo Lily fingiendo molestia – no te presentare a ningún otro amigo, Noah, para que no los pongas de tu parte.

Los dos chicos rieron y eso hizo a Noah animarse a comer un poco. Después de la comida, Lily y James tenían que ir a saludar a los demás y se despidieron de los niños, quienes no querían que se fueran y los más pequeños se abrazaban a las piernas de la chica.

-Volveré el siguiente año, lo prometo! – dijo Lily despidiéndose de los niños en el momento más triste que haya presenciado. Después fue el turno de despedirse de Noah. – bueno, me tengo que ir a visitar a los demás, Noah – dijo Lily parándose a un lado de su cama.

-Es la visita más corta que has hecho – dijo Noah con resentimiento.

-El año que viene será más larga, lo prometo – dijo Lily levantando su mano en señal de promesa.

-De acuerdo, pero tendrás que cumplirla o si no me enojaré contigo – dijo Noah mirándola seriamente.

-Claro, cuando he faltado con mi promesa? – dijo Lily y Noah sonrió.

-Nunca – dijo Noah – pero siempre hay una primera vez – rió y Lily lo abrazó para despedirse y el chico la abrazó un poco más fuerte que antes, sin querer perder el abrazo y James veía conmovido la escena. – cuídate, mucho Lily.

-Tú también – dijo Lily sonriendo – nos veremos el próximo año! – dijo al chico.

-Por supuesto – dijo Noah y se despidió de James – cuídala mucho, James – dijo al moreno – y por favor, no le digas nada, hasta… que sea el momento – James entendió.

-Claro – dijo James sonriendo. – hasta el próximo año! – y salió junto con Lily. Noah solo sonrió, pues se había dado cuenta de que James y Lily hacían la pareja perfecta.

Después de visitar y saludar a los demás niños y de dar todos los regalos, abandonaron el orfanato siendo despedidos por todos los niños por las ventanas y diciéndoles adiós, habían pasado un buen día y James aprendió una cosa que le había dicho Noah: siempre hay una razón para seguir adelante.


Disculpen la falta de imaginación para los nombres, jaja pero es que mi mente esta saturada en estos momentos, presisamente acabo de terminarlo y lo hice lo mejor que pude, recuerden lo que le dice Noah a James, porque será muy importante más adelante, y pues los prevengo que hay dos capitulos verdaderamente tristes, más adelante.

Espero que lo disfruten y que les haya gustado, espero ver sus señales de vida en un review o su desagrado. Aún no supero el trauma de My Chemical Romance así que si adelante se encuentran con algun nombre de alguien de la banda, ya saben porque es.

Saludos a todos que esten bien!

pd. Ya hay nuevo capitulo de The Last Stand!

Que la fuerza los acompañe y las estrellas iluminen su camino.

Att.
Knockturnalley7.