Linea 8: A través del tiempo II

Klaud miraba con desconfianza aquella entrada de Moría, estaba consciente que este era un gran desvió de la ruta original que Aragorn le había predicho, aunque claramente con amenazas de cambio según la necesidad de la misma compañía.

Iban a Lorien cuando recibieron el llamado de la comunidad, por una parte agradecidos que no tuvieron que desviarse mucho de donde se encontraban, pero por otro lado… el estratégico, la general estaba consciente de la amenaza de la mina.

-Hay que buscar a la compañía- aseguro Allen a su lado, dispuestos a entrar a entrar por sus colegas.

Pero Nine solo afirmo, intrigada del porque habían tardado en comunicarse con ellos, porque hasta ahora… meses sin saber de la comunidad, pero desecho la duda, no era momento de sacar a flote su temperamento, ahora tenía que buscar a sus colegas de viaje… solo esperaba que no fuera demasiado tarde.

XXXXX

TIEMPO ATRÁS…

Aragorn suspiraba ante sus últimas preparaciones para partir de la seguridad de Rivendel, sus respectivas investigaciones del terreno habían concluido y con prontitud comenzaron a organizarse para salir del lugar.

Miro con nostalgia su "hogar" aquel que le dio cobijo durante su juventud, miro a la comitiva de despedida con algo de duda, pues no sabía si había retorno de este viaje peligroso… sus ojos encontraron los sabios de Arwen, ofreciendo esperanza y esa calidez que era correspondida.

La despedida de Elrond no se hiso esperar, Trancos amarro con fuerza su capa de viaje para comenzar a salir del lugar seguro, esperaba que nada hubiera cambiado desde que fue su investigación de las rutas, pero no se sabía.

Boromir aun ajeno a formar lazos, contento de salir por fin de territorio elfo, alzo su cuerno soplando con fuerza el llamado de un inicio para este, la aventura comenzaba y un camino incierto se abría paso para el capitán de la torre blanca.

Esos días para el hombre del sur se hicieron eternos, en la espera del inicio de la cruzada, tanta tranquilidad, mientras su reino era amenazado, se sentía traicionero, evitando su pleno descanso… miro por encima de su hombro, dando una reverencia al señor del lugar… después de todo no era un malagradecido por toda su hospitalidad en ese tiempo.

Frodo junto a Sam, ambos acarreando a Bill la mula que se usaba como carga, sus gestos serios y bastante cuidadosos como sabiendo que esto no era un simple paseo en la comarca… por su parte los primos Merry y Pippin contrastaban con su jovialidad, ajenos por completo a los peligros acechantes, con su dulce ignorancia de esto.

Bilbo despidió con ánimos, dando esperanzas a su sobrino para que guardara todo el conocimiento y que siguiera con los relatos, Frodo le lanzo una mirada suave sabiendo que su tio envejecía cada vez más rápido… apartando el pensamiento en instantes cuando cruzaron las puertas de Rivendel.

Legolas aun con su gesto ajeno y distante, sentía en su corazón la tristeza de abandonar Rivendel, pero esta aventura era la más grande nunca antes experimentada, solo esperaba que su padre supiera superar su decisión.

Sus pensamientos eran variados, desde el viaje que llevaba la otra "parte" de la comunidad hasta el análisis del terreno a distancia, confiando en sus ojos para poder prevenir peligros que pudieran comprometerlos.

Gimli lanzaba miradas venenosas al elfo, pero orgulloso de estar en esa compañía… extrañaba a su padre y ser rodeado de enanos, pero eso no mitigaría su sentimiento de aventura.

Su tiempo en Rivendel desde la partida de su padre, había sido horroroso entre comida verde y música que no era tal, las orejas puntiagudas con su actitud de grandeza solo le irritaba la existencia dándole ganas de sacar su hacha y enseñarles de que esta hecho su raza… pero se controló, agradecido de salir de aquel lugar.

Gandalf, bueno el viejo mago guiaba junto a Aragorn con su siempre aire misterioso, sabiendo que esta sería una misión delicada más que una aventura sabiendo que añoranzas de la compañía de Elrond era tiempo perdido.

Mientras abría senderos y caminaban entre bosques, los días comenzaron a desfilar delante de sus ojos como un suspiro, la escena fue cambiando de manera gradual sin ninguna novedad… para gracia del peregrino gris, todo había sido sereno sin ningún tropiezo, pero esto solo predecía males para un futuro.

Miro que las amistades comenzaban a formarse, algunas de manera rápida y con un toque de humor como lo fueron los Hobbits más pequeños con Boromir. Otras más espinosas y con una renuencia en aceptar sus propias similitudes como lo es entre Legolas y Gimli. Algunas más sencillas pero con confianzas como Sam y Frodo con el propio trancos.

El peregrino vio que esta comunidad conforme pase el tiempo se volverá cercana, miro el "golem" entre sus manos preguntándose, si será lo mismo cuando esos dos vuelvan… después de todo se pasaran toda la etapa de integración, aunque sabía que era por un bien mayor… miro a todos, estaba seguro que se acoplarían y algunos les darían la oportunidad… porque para el peregrino era fácil saber que algunos de la compañía no deseaban el regreso de los capitanes de tierras distantes.

Un suspiro se escapó de los labios del peregrino, mientras Boromir era sometido por los Hobbits tramposos… fue cuando la primera contrariedad se les presento, el paso de Rohan estaba siendo vigilado.

-Hay que avisar a Klaud del cambio de dirección- aseguro Aragorn con un tono casual en nombrar a la hasta ahora única capitana en la tierra media, recordando que el mismo le había predicho la dirección segura… pero estaban enfrentando un cambio repentino.

-No…- Gandalf corto con severidad –tenemos que asegurar nuestro camino, cuando esto sea definitivo llamaremos… ellos tienen sus propias responsabilidades- aseguro, demostrando su punto de no preocupar a alguien que ya tiene demasiadas responsabilidades encima.

Pero para Aragorn no pasó desapercibido el aire incomodo que rodeo a Legolas, Gimli y Boromir que al parecer ante la mención de sus "otros" colegas de compañía no tenían la seguridad ni confianza en esos jóvenes capitanes como en el mismo ya aspiraban.

XXXXX

Para Aragorn esto se volvió complicado, desde el momento en que la nevada les había alcanzado, Caradhras se convirtió en un camino mortal… sentía la nieve trasminando su ropa, mientras abría el paso junto a Boromir para los más pequeños a sus espaldas, el viento soplaba con insistencia mientras subían aquel sendero blanco.

-Los más pequeños morirán- reclamo el hombre del sur al momento en que la compañía detenía el paso, juzgando a sus colegas podía decir lo acertado de ese comentario.

Sam, Frodo, Merry y Pippin venían casi abrazando a la pobre mula en un intento de agarrar algo de calor en ese grupito, con sus caritas pálidas y castañeando dientes era un vivo indicio que no aguantaría más este tipo de ambientes hostiles… Gimli a pesar de esa apariencia fuerte, no queriendo dar indicio de vulnerabilidad también se podía notar el frio que calaba hasta los huesos.

Aragorn miro a su colega, Boromir había perdido algo de calor pero aun con la dureza de sus gestos dignos de linaje también era notable que estaba sufriendo y aguantando por todos aquellos que iban detrás.

Por un momento Trancos sintió la envidia correrle por las venas cuando miro a su amigo elfo, aquel ser que solo porque su cabello ondeaba con el viento helado era única prueba de que también estaba ahí con ellos a causa de lo distante que parecía de alguna molestia por el clima ártico.

Gimli no ocultaba su molestia, dando miradas mordaces a un divertido Legolas, que le devolvía el gesto con petulancia… con el tiempo, el guardabosques se dio cuenta de lo mordaz que podría ser el rubio cuando este quería.

-Entonces hay que buscar una salida- aseguro Gandalf, mientras sostenía su sombrero en un intento de que este no se fuera con el viento hasta el vacío del acantilado que estaba a algunos pasos adelante.

Algún silencio se compartió, mientras el viento aumentaba con insistencia y sin perdón, fue cuando el miembro que parecía ajeno a cualquier molestia agudizo su oído –HAY PALABRAS EN EL VIENTO- aseguro con apuro, mirando al mago para pedir un apoyo en lo dicho.

Mithrandir frunció el ceño, poniendo atención… por un momento se volvió blanco cuando el pánico inundo sus sabios ojos –ES SARUMAN…- aseguro al momento en que unas rocas caían con la intención de aplastarlos, muy apenas lograron cubrirse para poder sobrevivir.

Gandalf intento un contra hechizo, alzando su báculo en lo alto mientras recitaba con severidad… pero esto solo logro que la ventisca aumentara de nivel, negando derrotado por su fracaso en contra del Istari Blanco.

-Hay que ir a ver adelante… asegurar que el camino no se complica más- ofreció Trancos entre el viento, todos pegados en la pared.

-Porque Saruman no esperaba fuertes hombres en la compañía… no es así mi amigo- aseguro con algo de diversión recuperada Boromir, dando fuertes golpes en la espalda de Trancos… aquel hombre que con el tiempo pudo ganarse su confianza guardándose a futuro el juicio a "rey".

-Bien… entonces ir adelante… nosotros estaremos refugiados en este lugar- aseguro el peregrino gris, mirando para todos lados para cualquier amenaza de rocas nuevamente.

-Si esto es un refugio… paredes sin techo son casas- replico entre castañeo Sam, impensable para el que esto fuera considerado un refugio decente… Trancos negó divertido, mientras al disgusto se unía Gimli.

El hombre del sur y el jefe dunedain comenzaron a abrirse paso por la espesa nieve que conforme avanzaban se volvía más profunda, miro a su colega para ver que hasta estaba en el punto de levantar sus brazos para abrirse camino con fuerza… por poco nadaban.

-Buenos hombres… los espero en el otro lado- una voz melodiosa y con malicia vino a espaldas de la pareja que volteo a observar quien se burlaba de su situación, deteniendo su paso.

Aragorn suspiro pesadamente, al ver que Legolas pasaba como si nada entre ellos… caminando por encima de la nieve como si esta fuera el más sólido de los pisos, bajo su sabia mirada para darle a ambos un gesto divertido en su juvenil rostro, para rebasarlos con facilidad.

Boromir abrió la boca con indignación, luego busco la mirada de Aragorn para luego señalar al elfo de manera acusadora –juro que solo porque es parte de la compañía… pero si vuelve a darme esa mirada… lo voy a tirar- amenazo al comenzar a apresurarse entre la nieve, con la intención de no darse por vencido pues ahora su orgullo dependía de demostrarle a ese anciano bien parecido de que están hechos los hombres de Gondor –POR GONDOR- exclamo.

-Por Gondor- apoyo Trancos a su lado, entre suspiros por aquella pequeña competencia… al guardabosque no le vendría nada de malo la diversión, después de crecer con elfos gemelos… había desarrollado un complicado sentido del humor.

Con el tiempo la nieve bajo de nivel al igual que la tormenta seso y con ello facilito el paso, hubo momentos en que se sintieron a punto de ahogarse entre la mortalidad blanca y suave, pero lo lograron… Legolas los esperaba con los brazos cruzados y sentado en una piedra.

-Pensé que tendría que buscarlos- aseguro con maldad Legolas, sonriendo inocentemente.

Boromir entrecerró sus ojos, sacudiéndose la nieve que aún se aferraba en su ropa –pensaste mal mi inmortal amigo…- gruño en respuesta.

-Estoy seguro que en el momento en que lleguemos aquí… la tormenta también lo hará- interrumpió Aragorn el duelo de miradas entre los otros miembros de la comunidad.

-Pero este punto servirá de refugio mientras se decide el nuevo destino- con aire negativo aseguro Legolas, mirando una formación de rocas que podían servir para descansar… aunque las montañas no fueran de su gusto.

El hombre del sur negó fervientemente –esto solo está alargando esta misión… pero eso hay que conversarlo con los demás- dijo derrotado, al saber que tendrían que regresar por donde vinieron.

-Cargaremos a los más pequeños… haremos varios viajes- aseguro Trancos, viendo que el estado de animo de su colega de Gondor decaía aún más… dándole palmadas de consuelo, para comenzar a regresar con los demás.

En algún punto del regreso, Legolas se cayó entre la nieve… Aragorn "no vio" cuando Boromir braceo accidentalmente muy cercas del pie del elfo… por supuesto provocando el "accidente" ni mucho menos la sonrisa de satisfacción que cruzo por su rostro ni tampoco la mirada de complicidad… el pobre elfo entro en un estado de mal humor desde ese momento en adelante.. Gimli por supuesto estaba complacido con el relato.

XXXXX

Aragorn estaba sentado en una gran roca, fumando su pipa con tranquilidad mientras esperaban a que Gandalf descifrara el secreto para abrir la puerta de Moria, aquel lugar en el cual se decidió desviarse desde Caradhras para continuar el viaje… a su lado Boromir también sumergido en sus pensamientos mientras en el fondo se escuchaba una discusión entre Legolas y Gimli al igual que las maldiciones en Sindarin del mago frustrado.

Miro al cielo, estaba cansado después de huir de huargos que los habían despertado esa mañana y desde ese punto tuvieron que correr hasta llegar a esas minas de enano… Kazhad-dum… suspiro pesadamente.

-Crees que ellos vendrán en nuestro encuentro- Boromir rompió el silencio, llamando la atención de Aragorn sabiendo a quienes se referían.

-Lo creo- contesto con prontitud y confianza.

-Yo no confió en ellos… tienen tantos secretos- aseguro con un ceño, recordando esa reunión en esa ciudad que rivalizaba en blancura con su patria.

-Sé que hay tanto que los rodea… pero es nuestra ventaja en esto- contesto con sabiduría de sus años de convivio con elfos.

-No entiendo porque dejar esto a una mujer y un niño…- comento testarudo, reconociendo que mencionándolos de esa forma era imposible pensar que eran de su mismo nivel… capitanes –mi padre no les dará oportunidad- era la primera vez que mencionaba a Denethor, y por la forma de ser de su padre… no los dejaría hablar, además él no había convivido lo suficiente con esos dos para interceder por ellos.

Una sonrisa cruzo por el gesto severo de Aragorn, con un brillo diferente en sus ojos –que no te escuchen llamarlos de esa forma… Klaud no tolera el que sean despectivos por su género… recuerda en el concilio- aseguro con picardía cuando vio que titubeo el hombre del sur, seguramente imaginándose debajo del látigo de su amiga.

Boromir se aclaró la garganta –eso no los salvara del juicio de Denethor- dijo no tan convencido, aunque feliz que la atmosfera amigable no bajo por la mención del mayordomo que ocupa el lugar que todavía tiene conflicto de reconocer de su amigo de comunidad.

Un silencio se instaló, cuando Aragorn volteo al escuchar un chapoteo… miro que Pippin estaba en posición de haber lanzado una roca a ese oscuro lago, se levantó con prontitud para detenerlo a tiempo.

-No perturbar el agua- regaño con severidad, el hobbit solo afirmo con la cabeza aunque con un aire triste de que se aburría sin hacer nada… negó soltándolo e irguiéndose de nuevo, fue cuando escucho que las puertas por fin abrían.

Entonces todo se desato con prontitud, Frodo siendo arrastrado por una criatura de ese lago engañoso… Boromir, Legolas y el mismo tratando de que lo soltara… después corriendo hacia la oscuridad de esa su única salvación, para que todo terminara en el derrumbe de su entrada y sumergirse en la nada.

-Ahora aquí… encerrados en la oscuridad sin siquiera yo quererlo…- se quejó Boromir con un suspiro de decepción, como viendo esas rocas de manera recriminatorias por su involuntario encierro… pues además de Legolas, el hombre del sur no le gustaba el nuevo destino –quien podrá guiarnos- reclamo a la nada, alzando sus brazos al aire.

-Yo… - respondió con prontitud Gandalf encendiendo la punta de su báculo en una luz que ilumino el rostro sucio de todos los de la comunidad, el Gondor se encogió un poco al saber que había sido escuchado –ahora Gimli… ayúdame a guiarnos- pidió al enano, aquel que estaba feliz y con la esperanza de ver pronto a sus parientes… que años atrás habían partido con la esperanza de recuperar la mina como lo hicieron con Erebor.

Para Legolas esto era algo incómodo, su depresión aumento conforme avanzaban en las profundidades de esa montaña… para un elfo del bosque, este era un encierro a su siempre alma libre… las telarañas que adornaban cada espacio, el mal estado de los escalones y el aire abandonado pareció no solo mitigar el estado de animo de él, sino que cada miembro de la comunidad se sumergieron en un mutismo agudo.

Para Aragorn adivino la molestia de su amigo, pero el mismo estaba en su propio mundo con la guardia en alto ante cualquier amenaza… pues si los enanos estaban en Moria ¿Dónde están los indicios de su paso? Si la conquista hubiera sido exitosa, ahora mismo estaba seguro que el aire fuera diferente… no quería expresarlo libremente, pero la mirada de Boromir le hiso saber que él pensaba lo mismo, con su mano siempre en la empuñadura de su espada mirando con algo de tristeza las espaldas de Gimli… sabiendo el posible destino de todos sin tener el valor de decírselo sin pruebas.

-De este punto no recuerdo- Gandalf paro en seco, mientras miraba con curiosidad aquel camino que se dividía en tres.

-No recuerdas… Gandalf- pidió el siempre callado Frodo, al lado del peregrino como dando a entender lo cercanos que son.

-Fueron años cuando pase por aquí…- se excusó con facilidad el mago, suspirando para ver que Gimli estaba igual de desorientado.

-Esfuérzate Gandalf- aseguro Merry, ganándose una mirada que decía "ni que fuera así de sencillo" por parte del mago, que hiso retractarse en segundos.

-Creo que descansaremos en este punto- concluyo el viejo guía, para alivio de los cansados mortales.

Encontraron una puerta al lado de estos tres caminos, Aragorn muy apenas detuvo a los Hobbits más jóvenes para que entraran imprudentemente al lugar sin siquiera asegurarse que fuera seguro… a tiempo, pues del otro lado estaba el vacío oscuro de lo que pudo haber sido la tumba de estos… que tragaron grueso y atropelladamente susurraron "gracias".

-Un merecido descanso- aseguro Boromir que había escogido un rincón alejado de ese antes pozo que sirvió en algún tiempo para los guardias que custodiaron esos tres caminos.

-Te apoyo en tu idea- dijo Aragorn, escogiendo también su lugar para descansar… Gimli gruñía en voz baja, solo capto algunas palabras como "donde esta Balin" o "malditos elfos" que le hicieron aparecer un fantasma de sonrisa.

Sam comenzaba con sus respectivas preparaciones para cenar algo ligero, pues para los pobres Hobbits que estaban acostumbrados a muchas comidas… se tuvieron que abstener de estas lo más posible, casi comiendo como la gente grande.

Aragorn noto que cada vez se desmejoraba la apariencia de Frodo, debía aceptar que el chico era fuerte pues la carga que sostenía en el pecho lo estaba desgastando lentamente… aunque no quisiera demostrarlo.

El silencio fue roto por el sonido de un chapoteo que fue aumentado con el eco, volteo a ver a Pippin en la orilla de aquel pozo exhibiéndose como culpable, su primo a unos pasos negando apesumbrado y avergonzado por lo que su pariente hiso… Trancos gruño una maldición, pero se abstuvo de regañar por esa travesura al pequeño… pues Gandalf ya se había acercado con la cólera pintada en sus gestos.

-PEREGRIN TUK- la voz atronadora del mago, hiso que el resto sintiera lastima del hobbit que se encogía ante su nombre dicho con tal saña –a la próxima lánzate tú y nos libras de tu estupidez- amenazo con tal convicción, que Aragorn y Boromir se miraron preocupados de que en verdad cumpliría, pues aunque estuvieran enojados… no era para empujar al pequeño al vacío ¿o sí?

Pero luego vino algo espeluznante, el polvo del suelo se removió cuando el sonido de tambores resonó en las profundidades… la tensión creció en segundos mientras duraba el ruido, no queriendo moverse para falsamente no llamar la atención más desde su ubicación.

-Que habrá sido eso- pregunto Legolas en voz baja, el pobre hobbit miro para todos lados sintiéndose culpable con verdadera razón.

-No creo que simples martillazos… y yo sé de esos- contesto Gimli tragando grueso, donde estaba su gente en esos momentos.

-C-Crees que fue por- Merry señalo a su blanco primo, que parecía querer desaparecer por su error.

-Espero que no… pero por su estupidez, tomara la guardia- aseguro con molestia el mago, yéndose a acostar para descansar… todos siguieron su ejemplo, sumergiéndose en un sueño ligero y tenso… que solo porque lo necesitaban lo estaban tomando.

La mañana siguiente, o lo que fuera siendo que en las profundidades de la tierra no se sabía dónde se ubicaba el sol… eligieron un camino "el que olida mejor" según el peregrino, continuando con su descenso donde en ocasiones tuvieron que saltar por falta de escalones que con el tiempo desaparecieron.

En medio de la noche, Aragorn se despertó un poco preocupado fue cuando vio el rostro de Gandalf siendo el culpable de la interrupción de su sueño.

-Voy a contactarlos… Aragorn- informo, sabiendo que esas palabras eran las que quería escuchar su amigo y futuro rey –tengo un mal presentimiento… los necesitaremos con prontitud- concluyo al sacar ese golem de entre sus ropas.

-Solo espero que no tarden- suspiro sonoramente al volver a recostar, preguntándose donde se encontraran su amiga en ese momento.

Los días siguientes pasaron con rapidez, eternos fueron cada minuto y la noción del tiempo se perdió con la misma oscuridad…. Pocas palabras fueron intercambiadas entre la comunidad mientras más desorientados se sentían y el enano perdía las esperanzas.

Pero uno de esos oscuros momentos, se pudo ver un rayo de sol filtrándose entre las rocas… Gimli corrió sin esperar a nadie, abriendo esa puerta con esperanzas renovadas… pero el silencio vino en respuesta con una parálisis temporal para lo que fuera que lo recibió.

Aragorn vio con algo de mal presentimiento, ahí iluminado por esa única luz natural una mesa de mármol rodeado de escombros y otras cosas que eran complicadas de juzgar a causa del polvo con telarañas incluido.

-Parece una tumba- susurro Frodo con algo de tensión, Gandalf entro mientras miro que Gimli se desplomaba al lado de esa piedra sin siquiera decir a nadie lo que fuera que leyó.

-Aquí descansa Balin, Señor de Moria- el peregrino dijo en voz alta, explicando el aire nostálgico de su siempre animado enano… Aragorn juzgo a su alrededor, viendo aquellos objetos que en verdad eran esqueletos… como custodiando el cuerpo de su líder en ultima resistencia.

Nadie dijo nada mientras Boromir y Legolas optaron por salvaguardar la entrada ante posibles y existentes amenazas –hay que salir de aquí- aseguro el primero con aprehensión, con su escudo y espada listo para la batalla que esperaba nunca llegara.

Fue cuando Trancos noto que ahora el peregrino recogía un libro de las manos huesudas de un enano, leyendo la muerte de Balin por un ataque cobarde… cinco largos años luchando con orcos y otras criaturas malignas hasta que no pudieron resistirse más, pero más descabellado fue la última línea de ese escrito que obtuvo como respuesta un silencio abrumador.

Todo empezó como un llamado para la guerra, desde el momento en que las líneas fueron leídas… el tambor se escuchó en su esplendor removiendo la suciedad de todo el recinto –CIERREN LAS PUERTAS- apuro Aragorn, viniendo en su pensamiento que en estos momentos vendría bien la mascota Lau Jimin.

Con escasas cosas con que bloquear la entrada, sabían que estaban vulnerables… esperaba que sus otros amigos estuvieran cercas.

Pero no llegaron, tuvieron que luchar con fiereza desde diferentes puntos… Legolas perforaba maestramente en puntos vitales a esas viles criaturas con más mortalidad, Gimli gritaba y agitaba su hacha para no mostrar piedad a aquellos que no se la dieron a su gente, Boromir se movía ágilmente con espada y escudo, eliminando con gracia… Pippin y Merry aprovechaban su propia estatura para pinchar con lo que fuera que encontraron para defenderse, Frodo y Sam se defendían con sartenes y filosa arma… Gandalf con Glamdring y báculo siendo bastante impresionante, intimidando a cualquier criatura que lo juzgara débil por su apariencia… y el mismo, defendiéndose con sumo cuidado y mortalidad.

Pero con un troll de montaña todo se volvió más difícil, fue cuando la esperanza casi se vio perdida con la "muerte" de Frodo que avivo las ansias de venganza de todo miembro.

Cuando todo termino, cada uno de ellos miraban a su amigo con algo de temor de confirmar las sospechas de perdida… pero para fortuna de todos, él estaba vivo… entonces empezó la carrera por sus vidas cuando los tambores regresaron.

Salieron por las puertas de un costado, evitando la entrada principal… descendieron escalones con prontitud mientras Gandalf compraba tiempo en la sala donde Balin descansa, en un fuerte estruendo deteniendo la corrida… observaron como el mago descendía las escaleras de manera poco digna, siendo levantado por Legolas y Boromir.

-Que fue lo que vistes- pidió Gimli no queriendo saber la respuesta.

El mago se vio un poco perturbado –no lo sé… pero solo gane algo de tiempo… sigamos- contesto guardándose la imagen de la espantosa criatura para sí mismo, siguiendo su carrera para poder llegar al final de esa gran tumba que se había convertido Moria.

Llegaron hasta una sala, donde fuego se alzaba desde las grietas en el suelo… todos se miraron entre jadeos, pero continuaron al escuchar que pronto les darían alcance… saltaron la grieta con suerte de no ser quemados, fue cuando el tambor se escuchó.

Legolas comenzaría a contratacar las flechas que ya les habían lanzado, cuando no llego a tensar su arco por la imagen que vio a sus espaldas… ahí estaban los orcos poniendo un puente improvisado para evitar las llamas, pero la figura que se abría paso entre las filas de criaturas oscuras… estaba la mayor de ellos, provocando que el temor naciera desde el corazón del siempre positivo elfo –HAN TRAIDO UN BALROG- chillo.

-EL DAÑO DE DURIN- dijo consternado Gimli al presenciar aquella criatura salida de las más oscuras pesadillas.

-Con que eso era- Gandalf trago grueso, siendo esa monstruosidad la que hiso su bajada en aquellos escalones con poca decencia y que lo había fatigado –CORRAN- apremio, cuando la criatura comenzaba a cruzar las llamas entre tambores de orcos.

Todos obedecieron, algunos con la impresión del primer encuentro con algo tan milenario… Aragorn solo pensó ¿es a esto a lo que se enfrentó Glorfindel?, su amigo tuvo que ir a Mandos para derrotar uno solo… Boromir y los Hobbits solo maldecían el haber comprobado otra leyenda en ese viaje.

Un puente se abrió en la siguiente sala, el vacío era lo único que se divisaba por esa delgada línea que era su salvación –Al subir las escaleras esta la salida- susurro Gandalf, mientras comenzaban a cruzar uno a uno, para su desgracia orcos desfilaban entre los muros lanzando flechas.

-Que haces Gandalf- pregunto Frodo viendo a su viejo amigo quedándose atrás, justo a mediación de ese puente.

Boromir y Aragorn comenzaban a regresarse para apoyar al peregrino, pero fueron despedidos por una magia para que regresaran a la seguridad –esto no es para espadas- regaño sin dar la cara, mientras la gran criatura se hacía visible por completo.

El Balrog, enorme ser que parecía estar hecho de lava hirviendo cuernos coronaban su cabeza, con alas oscuras adornando su espalda agitando dos colas de manera amenazadora mientras sus ojos despedían las ansias más oscuras de eliminar cualquiera que trate de entrar en sus dominios… pues Moria entraba en esa categoría… dio un paso quemando la piedra, pero el golpe del báculo del mago detuvo su avance.

-NO PUEDES PASAR- atronó Gandalf con su báculo golpeteando con fuerza la roca en ese delgado puente.

Aragorn vio con impotencia y asombro el enfrentamiento de su amigo, sonriendo con orgullo cuando el puente cedió en un último golpe fuerte del báculo que despidió luz, cayendo en las profundidades de Moria… los orcos incrédulos habían cesado su ataque viendo el encuentro, pero el Mago solo dio una mirada de alivio cuando el látigo de la criatura tomo su tobillo jalándolo con ello.

-GANDALF- grito Frodo siendo sostenido por Aragorn, mientras el mago se asomaba con esfuerzo por la orilla de ese puente.

-VAYANSE- grito al lanzar la esfera que era su golem para que fuera atrapado por Boromir, que miro como su guía desaparecía.

Gimli y Legolas se mantuvieron lejanos, ahí parados en las escaleras observaron toda la valentía de ese mago… pero con impotencia la pérdida de su gran guía, maldijeron en sus respectivos idiomas mientras descendían para ayudar con los Hobbits que estaban shockeados.

Merry y Pippin salieron de la impresión, queriendo ir por su siempre estricto amigo… pero fueron cargados por el hombre del sur, evitando su segura muerte… mientras el portador del anillo era llevado por Trancos, Sam simplemente camino como fuera de si.

El ataque nuevamente comenzó por parte de los orcos, Aragorn luchaba por no sentir ese vacío formado por la pérdida de su guía… corriendo con esfuerzo por los escalones mientras el hobbit en sus brazos se esforzaba por soltarse, balbuceando un "podemos salvarlo" con insistencia y vana esperanza.

Escuchaba los orcos a sus espaldas, el guardabosques siguió corriendo sin importar el dolor de la perdida, sin importar el dolor de su cuerpo… fue cuando más adelante algo pareció perturbar a los que encabezaban la comitiva y no era solo el hecho de que por fin encontraban luz después de días en esa oscuridad, pues en instantes un viento le hiso conocer que algo había pasado a su lado… después un estruendo y rocas caían donde antes habían salido.

Volteo a observar, al mismo tiempo que Frodo pareció callar por la misma impresión… escuchando los gritos de los orcos del otro lado del derrumbe, ahí orgulloso estaba Lau Jimin siendo el responsable de tal acción… mostrando sus dientes y dando su propio gruñido en respuesta a aquellos amenazantes.

El sonido de algo chocando con el suelo llamo la atención del guardabosque hacia el frente de nuevo, donde dos figuras venían a su encuentro mientras la criatura perdía tamaño y saltaba feliz hacia su dueño ajeno al mutismo de hombres, Hobbits, enano y elfo.

-Todos están bien…- la voz conocida de Allen resonó con alivio, rompiendo ese silencio de toda la comunidad que le abría el paso para que Aragorn pudiera verlos… eran un poco más delgados, con sus propias capas negras y sus broches elegantes plateados… el peliblanco ya tenía una coleta por el largo de su cabello mientras la mujer tenía una propia que amarraba el rubio también aumentado (hasta la cintura) –donde esta Gandalf- pregunto el joven buscando entre todos, como contándolos, mientras el nudo de la garganta impedía recibir una respuesta.

-Llegaron tarde- contesto entrecortadamente Aragorn.

XXXXX

Fin del capítulo.

Se acabaron los resúmenes, el próximo capítulo ya es una velocidad normal pues ahora si sería el reencuentro por completo de la comunidad que tanto atrase con estos capítulos del "tiempo", no tenía planeado una segunda parte… pero quería una mención de toda la primera fase del viaje desde el punto de vista de la comunidad.

La parte de Moria fue lo más largo de este resumen, considerando que desde mi punto de vista… de la comunidad del anillo… fue el más tenso y con acción de toda esa primera parte.

Shirou el Thorin que mencione, es Thorin III heredero de Dain y futuro rey debajo de la montaña, el nombre fue a honor de escudo de roble.