Linea 21: Espectros

Un viaje largo entre las cabalgatas de la conocida compañía gris, los discursos limitados a simplemente ordenes o caminos a seguir, cada hombre que conformaba este peculiar grupo de raza casi extinta que eran los numenor mostraban su porte envidiable y del cual se relatan en historias pasadas.

Los tiempos eran pesados, el clima algo inclemente pero tolerable, eran días los que habían empezado este viaje separado de la comunidad o Rohan, era una decisión difícil para los miembros de este viaje que inicio en Rivendel, pero algo oportuno y de necesidad.

La novedad y el tiempo que se ahorraron la compañía gris de viajar desde Rivendel hasta el sur gracias a la puerta del arca quedo en el pasado en los primeros días, desde Edoras habían partido en un viaje sin descanso, marchando con despedidas pasajeras para los que dejaban atrás por parte de Rohan.

Aragorn se mantenía al frente con sus parientes, dirigiendo como su puesto lo exige al ser parte de esa compañía de familiares, aun afectados por lo relatado y exhibido en aquella reunión ahora pasada donde fue descubierto que hay mas horrores fuera de este mundo que parecían querer tocar su propia realidad.

El imperturbable Legolas, con su aire pensativo de los días pasados, donde un relato revelo lo insignificante que era todo lo que sus ojos veían, su inmortalidad parecía pasado y aunque no lo quisiera la añoranza de Valinor comenzaba a tocarlo.

Elladan y Elrohir, elfos hijos de Elrond agregados a la compañía gris, siendo amigos cercanos de cada guardabosques por generaciones, habían perdido su propia jovialidad al saber en resumen lo que su padre fue a descubrir en aquella misteriosa reunión, donde el lugar blanco con esencia a Valinor fue el destino para que cada pueblo libre cumpliera... había cosas mas peligrosas caminando en tierra.

Para Halbarad, con su expresión de piedra, aun con su vista fija y manteniendo la cordura como su primo el heredero de Isildur, pero al igual que cada montaraz, la historia parecía afectar las bases de esa misión... obligándose a enfocar para lograr, por lo menos, mantener uno de los peligros fuera de ser cumplido.

La resistencia era visible, ahora Gimli notaba que esto venia posiblemente por el linaje ya que Aragorn lo mostro en aquel entonces persecución para llegar a Fangorn, pero ahora este no era su preocupación ni notar como el silencio cada vez era mas prolongado conforme se acercaban a su destino.

Era la primera vez que el enano no quería llegar a una montaña, a pesar que su propia especie sentía la alegría en el corazón ante la idea de analizar piedra y roca nueva, como en aquella misteriosas tierras... pero al estar malditas, al tener ese ambiente que mataba ese sentimiento natural de emoción del enviado de Erebor.

-Parece que alguien se vuelve pálido conforme avanzamos- una voz divertida vino desde donde acompañaba a Legolas en aquel corcel.

Gimli le dio una mirada venenosa, tratando de no parecer afectado por lo acertado de las palabras -no es que como si lo entendieras- gruño en dirección al único que parecía tan fresco, Tyki -la gente normal suele tener algun tipo de sentimiento- contrataco ofendido.

-Solo es un ambiente nefasto... nada de otro mundo- aseguro natural el noah, como si ese ambiente que oscurecía conforme las praderas se transformaban en senderos mas difíciles y rocosos fuera lo mas normal.

-No se porque me molesto en discutir esto contigo- gruño cruzándose de brazos el enano, ignorando el bufido de su acompañante inmortal.

-Parece que usted no es la persona favorita del maestro enano- le susurro Elladan al noah, aunque su aire asesina fuera evidente de ese hasta ahora mortal, no evitaba que fuera amigo de Aragorn provocando que ignoraran el instinto elfico de peligro, aunque extrañamente nadie parecía darles detalles de cual es la función del nombrado Tyki, pues no parecía fuerte para la caza, ni se tenia uso en los campamentos además de encender fogatas.

-El sentimiento es mutuo- encogiéndose de hombros en desinterés, acepto con descaro el noah, provocando mas maldiciones inentendibles del enano que gruñía "siempre hace lo que quiere".

-Compartieron aventura... no puede decir eso tan fácilmente- Elrohir aseguro extrañado por la negatividad entre colegas de viaje.

Los ojos parpadearon en picardía de Tyki -claro que puedo, aunque debo admitir que una parte de mi respeta al enano- aseguro sacando uno de sus preciados cigarros, ignorando el malestar que le provoca a los inmortales y el relinchar de su caballo -claro que el elfo también- añadió.

-Nunca veo que molestes a Legolas- aseguro molesto Gimli, entrecerrando los ojos al distante pero divertido Noah, aunque esos gemelos elfos parecían también disfrutando del humor del momento, después de este viaje, se necesitaba ese respiro.

-Lo siento, pero no me metan en sus discursos- aseguro el príncipe del bosque negro, tratando que no sea involucrado en platicas extrañas, dejando al hombre con la astuta respuesta en su boca.

-No es nada malo- se defendió Tyki por la rápida respuesta del dichoso rubio, por todo lo que es bueno, no estaba ofendiendo gente como para que traten de hacerse aun lado.

Halbarad y Aragorn sonrieron desde su caballo, atentos al intercambio de palabras entre los únicos que parecían dialogar, también el resto de la compañía parecía mas relajado, como si esto hubiera desechado tensiones fantasmas.

El noah entrecerró sus ojos en el horizonte, negando fervientemente para dirigirse de nuevo donde el pelirrojo gruñía en su idioma, lastima que Klaud no le enseño enano -pasando a los negocios...- inquirió, ignorando que la mayoría ignoraba el significado de la palabra "negocios" -ni siquiera se donde vamos- frunció el ceño, en verdad no le molestaba el saber, pero el punto es molestar al pequeño gruñón.

-Nuestro destino no es secreto, mi buen Tyki- alabo con algo de gracia Aragorn, que a pesar del cansancio no parecía perder el porte -El sendero de los muertos es nuestro destino- aseguro, el aire oscuro parecía descender de nuevo a todos.

El susodicho parecía repensar aquella información -he de suponer que el nombre no esta vacío- pidió arqueando una ceja ante el hombre que negó.

-Nuestro objetivo, la piedra de Erech y convocar una promesa perdida- fijo su vista al frente, mientras el panorama parecía cambiar a uno mas oscuro.

El noah parecía sopesar la nueva información -parece cosa de su linaje, mi buen Aragorn- aseguro con un suspiro, Klaud había intentado que absorbiera la mayor parte de las historias de este mundo, pero aprender un idioma y la cultura general al mismo tiempo... no era lo suyo.

Aragorn sonrió por lo despectivo en que menciono sus raíces -me temo que si, espero que sea algo que nos de ventaja en estos tiempos oscuros- miro hacia el frente, donde una amenazante montaña era su destino.

Tyki suspiro, para nada afectado por ambientes donde la negrura era primordial -parece que esto será divertido- sonrió satisfecho, cada miembro de la compañía le dio miradas discretas de incredibilidad por lo fresco del comentario.

-Tu sentido de diversión, es muy diferente de nosotros- Legolas le arqueo una ceja en dirección del hombre que se encogía de hombros.

-Me temo, que si- acepto Tyki, pero bueno el latir de su noah interior era algo que no le fallaba, necesitaba la diversión de su "yo" negro.

-No entiendo como es que permitimos que viniera con nosotros- gruño Gimli desde su posición, Legolas negó divertido aunque algo de acuerdo.

-Sus habilidades pueden sernos de utilidad- aseguro Aragorn decidido, aunque toda la compañía gris no entendían el significado de estas palabras -por esa razón fue enviado a nosotros- informo, suponiendo que por ese motivo fuera su ingreso a esta marcha.

Una sonrisa torcida deformo el rostro del Noah, asustando a mas de uno y alertando a los elfos (menos Legolas, que se acostumbro aunque sea un poco al ambiente) -entonces, con mas razón espero de esto una fiesta- dijo mirando como si en verdad, la diversión fuera próxima.

-O una simple reunión- el líder dunadan respondió, no afectado por el aura asesina que nacio en su colega de compañía, con sus ojos brillando en un aire que provoca respeto.

El cigarro siendo olvidado en la boca de Tyki, saboreando las posibilidades de algo interesante a lo cual enfrentarse, hasta ahora no había nada que pudiera ser un reto por parte de este mundo, no quería que su instinto lo dirigiera a buscar al apocrypho.

XXXXX

Elrond miraba sorprendido al elfo que tenia edades de no ver, Rivendel parecía silencioso mientras el rumor del visitante se esparcía con rapidez.

No pensó verlo ahora, no cuando la desgracia de ese linaje había acarreado su propia desaparición, en algún momento se pensó que había muerto como el resto de los hermanos, pero no... ahí estaba el mas noble de la primera familia de los Noldor.

Con su cabello oscuro, sus ropas nobles de un color carmesí, su rostro sin edad y ojos de una fuerza heredada de su padre, un porte de respeto que parecía influir a los guardias que lo custodiaron ante su presencia.

-Has crecido, te convertiste en un gran señor... Elrond- hablo con familiaridad, pero ese respeto que le acarreo pensamientos nostálgicos al medio elfo.

Glorfindel bajo un poco la cabeza en respeto, aun cuando ese linaje había sido maldito, seguía siendo un alto elfo, el ultimo de la primera familia -bienvenido a Rivendel- inquirió, sabiendo que Elrond estaba sin habla.

-Maglor- sonrió Elrond, saliendo de su estupor para dar la mano en un caluroso abrazo, después de todo, si no fuera por ese elfo, hubiera muerto de niño -Bienvenido- siguió el ejemplo del rubio elfo.

-Me temo que mi presencia no es nada bueno- aseguro el elfo mirándose mas serio, había salido de sus propias penas en la vagancia a la que se condeno -sabes que esto es el preludio de algo malo... aunque me temo que no se en que magnitud... ni el inicio de las mismas...- miro el cielo azul -solo intuyo que era momento de regresar- volvió su vista al medio elfo -espero me digas que sucede- aseguro.

El señor de Rivendel se tenso -entonces toma asiento, es una historia larga- agrego con seriedad, llevándolo a una sala donde Glorfindel salió en búsqueda de alimentos.

Para el elfo esto era algo mas que malo, que fuerza traería de vuelta al ultimo de los hijos de Feanor, significaba que algo mayor comenzaría a moverse en la tierra media... será por culpa de ese tercer bando.

XXXXX

Era la primera comunidad que se topaban desde que dejaron Edoras (puerta del arca), Tyki estaba curioso cuando el terror era tan obvio que podía ser aburrido, las calles abandonadas, vientos frios, casas tan simples que parecía una escena predecible de alguna obra de suspenso, la gente asomándose por sus ventanas de una manera tímida pero obvia, esto provoco que el noah casi volteara los ojos.

Mas a su paso parecían que las luces de cada casa se apagaban, las puertas se cerraban descaradamente, y la gente que aun estaba en los campos daban gritos de terror, como si su llegada fuera el preludio de algo espantoso.

En efecto, el noah podía asegurar que esto era salido de uno de esos libros que Road le obligaba a leer, sus pensamientos se trasformaron en diversión cuando vio a uno de los aldeanos caer de manera interesante para correr despavorido.

-El rey de los muertos...- un grito a lo lejos, hizo que las cejas se levantaran por sorpresa de Tyki -El rey de los muertos marcha sobre nosotros- clamaron como mantra, en absoluto, la estupidez de la gente podía sorprender al de rizos.

Pero de algo estaba bastante sorprendido, era la manera en que toda la compañía parecía ajena y decidida a pesar de las molestias que provocaban su presencia a la comunidad, pasándose de largo, rápidos como cazadores a pesar del cansancio que los caballos podían notarse.

-El temor es natural para los mortales- indico sabio Elladan a su lado, llamando la atención del noah.

-Hay ocasiones, en que el terror puede dar fuerza a los hombres...- inquirió viendo como el clamor se hacia en ecos, ignorando a los inmortales interesados por su relato -los humanos aun siendo los seres mas vulnerables, delicados y con una inclinación a ser tentados... suelen ser los mas formidables enemigos a respetar- sus ojos se nublaron en recuerdos de los exorcistas.

-Son unas palabras bastante sabias- Elrohir acepto sorprendido por la manera en que hablaba -pero usted parece no incluirse entre los hombres-

-Bastante atento- sonrió Tyki para el gemelo -soy un tipo bastante distante a un hombre ordinario- se encogió de hombros -pero sigo siendo un hombre- técnicamente era correcto, una vez lo dijo y lo tiene en pie... no era diferente al ser humano, solo era mas resistente.

-¿Un hombre?- Legolas interrumpió sorprendido por la manera en que se describía, aun en la historia de su "mundo", en ningún momento escucho que sus habilidades fueran las de un hombre normal -un hombre no retaría las leyes naturales como ustedes parecen hacerlo- frunció elegantemente el ceño.

Una mirada con humor paso por el que ahora encendía otro cigarro -un cordero de dios, lo sigue siendo aun fuera del corral- respondió.

-No entiendo tu discurso- Elladan aseguro, aunque consciente de que Dios viene siendo el equivalente de Illuvatar o vala, pero el resto no parecía cuadrar.

-No querrán saberlo- Gimli interrumpió lo que parecía se transformaría en una platica informativa, que había acarreado la atención del resto de los presentes.

Tyki le dio una mirada despreocupada a Gimli, en el fondo un eco de campanas del pueblo cobarde que abandonaban, le sorprendía cuan idiota puede ser la humanidad para habitar un lugar que parecía acarrear el terror en los corazones de cada habitante... divertido.

El camino parecía ser eterno, un breve descanso en las orillas de la carretera, comida amarga y sin sabor, pero no se podía pedir mas cuando son limitados los ingredientes, no hubo discursos, solo miradas extrañas entre el grupo de inmortales.

-Extraña a la Klaud y Allen (Neah)- pidió Aragorn al tomar asiento al distante noah, con su propio plato de alimento insípido.

El noah, que ahora se recostaba en el sucio suelo, con su plato ahora vacío de adorno en su costado, mirando ese ahora cielo que comenzaba a oscurecer -no es extrañar, pero es lo único que me queda- dijo en añoranza a ese cielo tan parecido al que dejo atrás.

El dunadan miro con tristeza las constelaciones, no sabiendo que tipo de vacío se enfrentan ellos que dejaron las ruinas de lo conocido por empezar de nuevo -no se que podía decirte para consolar su propia soledad-

-No hay palabras que puedan hacer algo por este vacío- acepto Tyki, cerrando sus ojos en cansancio -pero se puede decir, que ahora tanto Allen, Neah y Klaud son parte de mi familia-

El noah estaba algo incomodo por la forma en que señalo su relación con el grupo, mas con el propio corazón de la inocencia, pero ignorando esa afinidad con dicho artefacto, la mujer podía ser considerada y aunque no lo haya presenciado, se dice que un lado amable se oculta detrás de todo ese aire estricto que le consta, es bastante intenso.

Sonrió un poco ante la idea de decirle a la mujer que abandonara el apellido Nine para convertirse en un Noah, seguramente seria golpeado o obligado a aprender un nuevo idioma por el simple hecho de que se lo propusieran.

-Una manera muy buena de verlo- aplaudió el dunadan, algo sorprendido por como ese hombre llevaba la situación que pudiera romper a cualquiera, pero nuevamente se recordaba que ellos no son cualquiera.

-Klaud seria la hermana insoportable- sonrió con carisma el noah, al ponerse las manos detrás de la cabeza, divertido por el tipo de relación que parecían ahora tenían ellos, como vestigios de un mundo.

-Es momento de abandonar- Halbarad hablo, siendo afirmado por Aragorn que se puso de pie, al momento Tyki suspiraba en resignación de continuar estas largas cabalgatas.

XXXXX

Galadriel miraba desde Lorien el anuncio de la llegada de linajes perdidos entre los noldor, su primo estaba presente, pero esto era grave... volteo a sus espaldas, mirando con tristeza y añoranza su espejo roto.

-Listos- cuestiono Klaud, que había dejado el sur para apoyar en la lucha contra Dol Guldur aun en contra de los deseos de Allen/Neah.

La mujer llevaba sus ropas anormales y de toque masculino, la elfo alabó la belleza que aun así demostraba la exorcista, con su cabello rubio en un medio peinado que le llegaba a la cintura, la espada descansando en su costado y esa cicatriz característica en su rostro... un aire de guerra y actitud en el entorno.

-El aire comienza a cambiar- aseguro criptica la elfa, desviando su análisis nuevamente al horizonte, donde sabia Rivendel estaba con su invitado -mis visiones aun limitadas, pueden notar esto- dijo tristemente.

La antes general se tenso un poco, culpable se sentía de que su historia solo haya afectado a cada conocido, aun Gandalf le dio una mirada cuidadosa al despedirse (sabiendo que Neah todavía la maldijo cuando se dirigía a la puerta de Lorien).

-Vamos- aseguro Galadriel, sacando de pensamientos a su acompañante, la guerra del anillo apenas comenzaría en todo su apogeo y en esa parte norte de la tierra media.

XXXXX

Neah en aquella habitación con un espejo roto, quería destruir mas cosas a su paso en ese lugar, se sentía inútil, aun con todas sus capacidades, con su alcance que podía sumergir todo este continente en oscuridad... se veía limitado al arca, para servir como un encargado en este refugio... pero era mas que eso, era por la falta de cuerpo para funcionar fuera de esta realidad.

Golpeo con fuerza ese espejo, gotas de sangre manchaban el suelo, ignorando el dolor y ruido del vidrio al caer, imaginándose que podría haber ido con Klaud, con esa cabeza dura de mujer que estaba ahí vulnerable, como protegerla de si misma... no podía... como saldría de aquí sin la ayuda de Allen, siendo que este tenia sus propia misión en Gondor.

-MALDITA SEA- grito impotente, una fuerte ventisca destruyo las ventanas, la oscuridad parpadeo en el arca, pero se obligo a calmarse, por sus invitados de los pueblos evacuados en el norte (Dale, Erebor y Lorien).

Se paso su mano por su cabello, mirando su reflejo entre los pedazos de ese cristal -tengo que encontrar un cuerpo...- aseguro pensativo, una sonrisa paso por sus labios, una idea bastante arriesgada, pero podía... se ganaría algún tipo de castigo de la divinidad de este mundo, pero valia la pena -tendré que buscar un nuevo huesped-

No seria fácil, no cuando el gen Noah no corría por las venas de nadie en ese mundo, miro el reflejo de esos ojos ahora mostrando el dorado y locura en ellos -será interesante... quien podría resistirse a mi- pregunto sonriente, la carcajada haciendo eco.

No contaría a nadie sus planes, no hasta que tuviera el huesped ideal al cual rompería para hacerlo a su voluntad, tenia muchos prospectos en la mesa, mortales e inmortales se encontraban en el arca... quizás uno o dos serian necesarios, morirían... pero puede que no necesite mas de esos para lograr su objetivo.

Mucho tiempo de no dejarse arrastrar por su lado oscuro, como amaba esa energía que esto provocaba en sus venas, un cuerpo nuevo seria genial... mas carcajadas llenaron el pequeño lugar, la locura haciendo de las suyas, pero no transformándose en la marioneta en la que su otra mitad se rebajo... no caería como Mana.

XXXXXX

Habían llegado a un lugar bastante oscuro, eso y que era casi medianoche no parecía ayudar en el ambiente de funeral que parecía soplar esas colinas, como amenaza a todo vivo.

Los caballos habían quedado atrás, obligando a los jinetes a ir a pie por aquel lugar, las colinas de Erech, piedra oscura los rodeaban, como si toda vida haya sido quitada aun en eso, tierra infértil y esqueletos de vegetación era el adorno común en todo el paisaje que cambiaba conforme mas se adentraban al lugar.

Pero para Tyki, esto no era la mejor idea de la vida nocturna, era obvio que debió de acostumbrarse, pero comenzaba a aburrirse de la rutina, sobretodo cuando cada hombre de esta compañía parecía no saber jugar al poker... tratar de explicarle al enano ese juego, fue un reto para su paciencia.

Fue cuando lo noto, en la cima de aquella colina, como un anuncio enorme de que algo había ahí, una piedra negra orgullosa y solitaria, algo de su ámbito era familiar, pues podía sentir la muerte rodeándolo -parece que llegamos- susurro.

Aunque Gimli estaba mas ocupado soplando una neblina que parecía tomar la forma de un esqueleto, pero puede que sea la falta de sueño para el noah... ¿verdad?

El aire sobrenatural parecía tan obvio que Tyki tuvo un escalofrió -no es miedo- aclaro por la mirada que tanto Legolas y Elladan parecían darle, mientras Elrohir ocupado susurrándole cosas espantosas al todavía mas nerviosos enano.

Subiendo cada vez mas, el silencio era mas obvio y todos parecían esperar a que algo saltara enfrente, todos menos Aragorn y el aburrido Tyki.

El noah hubiera admitido que esto podía ser de interés para la curiosa de Lulubell, pues la roca misteriosa parecía que había caído de lo alto, el aire maldito flotaba como característica única de esa piedra en especial.

-Y esto- susurro, no queriendo romper el ambiente funeral, puede que el muerto se moleste... pensó divertido.

Pero nadie le respondió cuando todos se detuvieron en un ambiente entre solemne y oscuro, Elrohir se adelanto dándole a Aragorn un cuerno plateado, este a su vez soplo en el, para sorpresa del Noah parecía que a lo lejos mas de estos respondían el llamado.

El ruido parecía morir, ni el viento provocaba alguna reacción, todo silencioso y quieto, Tyki sentía esto extraño, aun mas de todo a lo que se supone debería estar acostumbrado, entonces una mirada seria le llego al momento en que miles de presencias podían ser notables.

Gimli trago grueso, mientras el resto de la compañía gris parecía imperturbable, algo que el noah debía mostrar respeto, mas cuando el sentimiento de ser observados era evidente... aunque solo uno podía decir a ciencia cierta, que no estaban solos.

Aragorn se puso al lado de la gran roca, esperando hasta que el eco de una voz llego a romper el silencio -QUIEN PERTURBA LA MORADA DE LOS PERJUROS- como señal, miles de espectros fueron haciéndose presentes.

Rostros descarnados, huesos en vez de manos, pero cada uno mostrando la gala de guerra, aun con armas adornando espaldas, escudos siendo cargados y banderas moviéndose en un viento misterioso.

Uno en especial parecía ser el lider, saliendo de la multitud para encarar a un imperturbable Aragorn -eres tu el que perturba nuestro descanso- pidió amenazadoramente.

-Vengo a que cumplan su juramento- aseguro con fuerza el heredero, mirando a esas cuencas vacías con reto.

Inclinando su cabeza en burla -yo no tengo juramento con mortales- aseguro mirando a sus miles de hombres en su mando -aquí nadie debe nada a nadie- frunció el ceño -solo uno, pero su linaje ha muerto según rumores-

-Yo soy Elessar, el heredero de Isildur de Gondor- con severidad se presento Aragorn, pero las risas fueron evidentes entre los muertos.

-No reconozco el nombre... solo al hom...- la voz fue apagada de manera ahogada y brusca.

-Que descortés, aun después de la muerte... no reconocen la jerarquía cuando la ven- pidió Tyki que se había movido en una velocidad que los elfos no notaron, tomando el cuello del espectro como si fuera tangible.

-Como puedes...- ahogadamente se quejo el líder fantasma, sus súbditos listos para la matanza pero igual de perturbados de ser tocados y que esto no parecía acarrear alguna consecuencia al "mortal".

La apariencia gris se deslizaba por las facciones blancas de un Mikk estricto, sus dorados ojos encogían al espectro mientras su presencia parecía no solo perturbar a los inmortales desprevenidos de la compañía (y hombres), sino que el resto de los fantasmas.

-Esa no es la cuestión, la paciencia se ha acabado...- ahora Tyki con su visión dorada fijaba a un Aragorn serio -podrías simplemente mostrar la prueba y terminar con esto- pidió con monotonía, soltando al fantasma que tosía por la incomodidad de su seca garganta.

Poniendo sus manos en los bolsillos, el noah se puso al lado de un Aragorn que sacaba una hermosa espada que fue reconocida por el líder espectro en asombro y respeto -Yo, Elessar el heredero de Isildur de Gondor deseo que marchen conmigo a Perlargir en la ribera del Anduin y cuando los servidores de Sauron desaparezcan de mis tierras... considerare cumplido vuestro juramento que les traerá la verdadera paz para siempre-

Tyki arqueo la ceja cuando un hermoso estandarte era desplegado en manos de Halbarad, luego dirigió su mirada a los ahora demasiado complacientes espectros con el proclamado heredero de Isildur -natural- se dijo a si mismo.

Gimli pareciera que lo miro incrédulo, mientras los elfos eran incomodos cuando se regreso a su habitual lado blanco, algo insatisfecho de la poca acción -buen trabajo- aseguro Legolas de manera sorpresiva.

-Nada que una buena persuasión y presión no arregle- contesto despreocupado, pero las palmadas de Aragorn le indico que aunque brusca, fue una medida que aseguro la lealtad de los muertos.

Puede que una interesante historia este detrás de este "juramento" que seguramente Klaud se sabia, pero no era de su interés, por ahora el preludio de guerra era lo que le emocionaba.

Claro que después de un descanso, que aun con el ambiente de funeral y los espectros entre las sombras, no le quitaban el sueño para envidia del resto de los mortales.

XXXXXX

Fin del capitulo

Haciendo mi aparicion en este fic que casi tenia olvidado, pero el bloqueo de Tolkien me dio muy duro ademas que sin tiempo, no podia.

Espero que les haya gustado, bienvenidos a los que se integran a esta aventura, se que hay muchos cambios ademas que revuelvo tanto del libro como de las peliculas... pero no podia evitar cortar la platica con un Tyki que puede tocar lo que quiera... hasta los espiritus.

Sobre el elfo que visito Rivendel, Maglor segundo hijo de Feanor perteneciente a los Silmarills, salvo tanto a Elrond como su hermano Elros en un ataque a manos de Maedhros, hermano mayor de esta familia extinta, ustedes deben sospechar lo que esto traera en un futuro... pues ya lo tengo planeado.

Neah 20 fuera...