Linea 25: El llamado.

La mañana opaca gracias a la magia de Sauron, el brillo de la ciudad blanca era leve conforme la mancha oscura de los enemigos se removía como hormigas en los campos de Pelennor, el primer embate estaba en todo su fervor y los gruñidos satisfechos hacían eco en todo lo amplio de aquel valle.

El príncipe de Dol Amroth dirigía con temple a su gente, Denethor de igual manera al pie de la segunda muralla con firmeza enfrentando el primer ataque para acobardar los corazones de los gondorianos, que significaba la lluvia de cabezas distorsionadas por el terror y dolor de compatriotas caídos en luchas pasadas.

La sombra de locura del viejo mayordomo parecía olvidada, pues era claro que a pesar de la edad que muchos juraron ya le estaban pesando habían desaparecido con la brisa, era un alivio pues no era el momento de lidiar con algo de ese tipo.

Aquella lucha fue superada gracias al apoyo moral que significaba los elfos en tierras del sur, aun el titubeo estaba presente y el nazgul tratando de desarmar a Gondor fue truncado gracias al chico que todos subestimaban por su apariencia.

Allen Walker con ayuda de su inocencia desmentía lo que su apariencia carente de la etiqueta guerrero por cualquier hombre en esa era demostraba, al principio era abrumador para el exorcista un evento de este nivel ya que era muy diferente a su guerra santa, pero suspirando y hablando a su buen temple, con su actitud de ayuda al prójimo se adentro en su papel con toda la buena voluntad.

Aterrizando en una de las murallas miro hacia abajo atreves de su mascara plateada –esta todo bien por aquí- cuestiono humilde ante el gran elfo que era el carpintero.

Algunos guardias voltearon o los elfos simplemente lo apreciaron de reojo, pero Cirdan simplemente dirigió su temple y atención ante el joven a lo alto, los ruidos de los gritos entre su gente y los mortales en ordenes pasada a voces para resistir no perturbaba el intercambio.

Este le sonrió con diligencia, impresionado por aquel joven que ofreció a su reino una conexión con el resto de los pueblos libres en el pasado –Esta todo bien, joven Allen- expreso mirando el horizonte, los gruñidos opaca cualquier tranquilidad que expresaba en su atmósfera –hasta que todo esto termine, mi declaración será un hecho- concluyo con sequedad.

Los grandes ojos sabios brillaban con diligencia ante la horda enemigo, era como si estuviera observando una escena que aparentaba igualdad con una del distante pasado, para alguien que ha sido testigo de tantas guerras esta solo aumentaba una mas en el conteo.

Era algo que el alto elfo no le gustaba que ojos como las de Allen aparentaban tanta conformidad con las guerras, pero era aun mas impresionante como el, con su vida mortal menor a las 20 primaveras había superado algo peor que una guerra... si no la destrucción de un mundo y la superación de esto con alianzas de lideres de los bandos que causaron su miseria.

Cirdan suspiro con cansancio, aquel que comenzaba con el pasar de los días para espantar ideas fuera de lugar –no puedo contestar bien... cuando los orcos aun están por iniciar la guerra- sonrió de medio lado al silencioso exorcista.

-No es una buena declaración, Cirdan- Elrond hacia su aparición con su armadura reluciendo con la escaza iluminación, sus ojos sabios habían estado opacos con nostalgia desde que llego, algo que todos notaron pero nadie cuestiono.

El sabio entre los elfos, arqueo su ceja con elegancia –bueno, es un hecho que no es el lugar, pero el joven Allen pregunto- indico formalmente.

Elrond negó, era una situación hostil como para discutir eso –estaremos bien- contesto al peliblanco silencioso –resistiremos hasta que Rohan entre en el conflicto como apoyo- informo mas profesional, Cirdan se mantuvo imperturbable pero una vena gruñona era notable aun en su mutismo.

Allen frunció el ceño incrédulo de este intercambio tan informal y elegante a la vez, pero negó a favor de mirar su situación –bien, dejo este lado a su encargo mis señores- se despidió ante los silenciosos inmortales.

Siguió dando saltos con su capa dando alguna extraña tranquilidad a los que la observaban, el blanco siempre significo pureza, verlo ondeando en medio de un campo futuro de muerte era motivación.

Pero el joven exorcista, aun a pesar de alzar su capa para repeler algunas flechas en el primer nivel tenia un presentimiento, un hueco creciente en su estomago... no era por la guerra actual, algo mas se estaba moviendo y temía que este era algo similar al pasado.

-Protejan las puertas- rugió un guardia por encima de esta, dirigiendo flechas donde orcos comenzaban su ataque al punto débil que era la madera.

Allen se lanzo sin temor ante la orda, gritos de "suicida" o "loco" fueron dichas por los sorprendidos, pero callaron cuando la garra que era su brazo despedía a los orcos, dejando olvidado aquella herramienta que era utilizada para hacer ceder la puerta.

-Son algo lento- murmuro para si mismo, pero gracias a sus reflejos esquivo una flecha callándolo un poco –ok, tal vez estoy siendo algo arrogante- se regaño al cubrirse con la capa y dando saltos para ser apoyado por su inocencia y subir de nuevo a la seguridad, sin dejar de escuchar los gruñidos enemigos.

-En que pensabas- Beregond llegaba frustrado pisoteando, sentía que la vida se le iba del susto –es acaso que no eres prudente- cruzo los brazos, con la espada en mano parecía mas amenazante.

Allen se rasco avergonzado, mas porque no era el único con mirada recriminatoria, parecía que por un momento todos abandonaron la defensa para darle un vistazo molesto –en verdad lo siento- murmuro arrinconado.

Un grupo de suspiros, cada guardia se sentía en deuda con el joven, mas aquellos a los que saco de Osgiliath los otros simplemente era por su apariencia inocente que podía ser hijo de cualquiera de ellos... mas por la imprudencia de saltar justo del lado donde el enemigo era incontable.

-Esta todo bien- pregunto Gandalf al detener su caballo en un relincho molesto por lo repentino de la acción, al momento todos volvieron a la locura de la guerra ignorando al istari.

Sin quitarse la mascara, dando una sonrisa de esas que iluminaban su rostro pero no su ser –esta todo bien- indico con un suspiro –aunque cuando todo esto termine será un hecho- se rio al escucharse como Cirdan hace unos momentos.

Una ceja poblada se arqueo -no es solo por la locura de hace un momento- indico al bajarse de su fiel corcel, para comenzar a caminar hacia el chico –hay algo que te perturba- critico juzgo desde su altura.

La iluminación vino un momento a los ojos grises del chico, dirigiendo su vista al norte -Cuando llegara Rohan- desvió el tema para volver su vista hacia Pelennor.

-No me dirás, pero puede que tengas algo de razón- expreso serio Gandalf viendo el mismo panorama con cansancio –tenemos mucho entre manos, aunque los elfos son una buena ayuda... aun no es suficiente... Rohan esta atrasado- indico con preocupación.

-Creo que es momento de volver- expreso el exorcista listo para apoyar otra vez en la puerta, claro que no se lanzaría, no con Beregond y su respaldo vigilante en sus acciones.

Una risa ligera por parte del Istari –siendo un gran guerrero, tener miedo a algunos guardias es algo digno de ver- socarrón indico al darle un golpe en el hombro para alzarse con facilidad en su caballo –suerte- dijo sincero para volver a su recorrido de las murallas.

Allen se preparaba para acercarse en apoyo, pero un escalofrió lleno todo su ser, un vacío en el estomago se instalo obligándolo a voltear y dirigir su atención fuera del conflicto en el que se encontraba, el palpitar de la inocencia era una molestia que le hacia recordar el ultimo momento en que lo hizo –no- susurro para si mismo.

Plumas blancas expedía su brazo, creciente y sorprendiendo a los guardias –Que sucede- cuestiono preocupado Beregond por la repentina "magia" que aunque hermosa, por el gesto del exorcista era dolorosa.

Allen no tuvo tiempo de responder, su ojo se activo obligando al guerrero preocupado a dar un paso hacia atrás por el vistazo rojo de los engranes, el grito del nazgul hacia eco por las murallas –maldición- murmuro el joven con resignación, sumergiendo su dolor para sacar la existencia de este ser de su miseria.

Beregond estaba algo perturbado al ver como el joven no mayor a su hijo cambiaba su gesto de dolor para dirigirse a una mayor altura para enfrentar al segundo nazgul del día, impotencia al saberse inútil contra ese enemigo.

-No es momento para esto- uno de sus colegas saco al guardia, aceptando a seguir con su trabajo pues ocupado el exorcista, la puerta quedaba en su total responsabilidad.

El antes general se elevaba con rapidez, su objetivo aquella criatura cuya alma era obligada a una existencia de servicio, era como un akuma... entonces, aunque su naturaleza era de temer para los mortales... para un exorcista, era una gran pena... mas uno que observaba el lamentar de esa criatura.

Sin saber para todos debajo de el, que una solitaria lagrima se escapaba de su ojo mientras plumas caían de su brazo afectado por la "magia", su objetivo era el nazgul... pero su presentimiento anterior, parecía dirigir todo esto a una lamentable situación.

Quizás las palabras de Cirdan serán un hecho después de mucho tiempo... como decirles a todos, que quizás Rohan no será suficiente y Sauron no será el mayor problema... en el norte estaba el enemigo despertando... su enemigo.

La reacción de su inocencia era la mayor de las pruebas de este cambio de roles.

XXXXX

Aragorn miraba el horizonte con temple suficiente aunque la desesperación de saberse tarde lo estaba matando por dentro, suspiro.

-Todo estará bien- Gimli aseguro confiado, con su hacha en mano y sentado en el suelo para sacarle filo en lo que promete una gran diversión.

Legolas negó por la falta de importancia del enano, para darle un apretón al hombro a su amigo –no te preocupes, el joven Allen seguramente ha llevado un gran respaldo... Gondor no estará solo cuando lleguemos- indico con mas tacto y razón.

Un viento frio recorrió toda la embarcación, cada Dunedain se tenso sacando de aquella platica al trio de la comunidad, Halbarad llego corriendo al poco tiempo con la piel blanca y fatigado –algo anda mal- expreso entre jadeos.

El trio no espero a que el primo del heredero continuara, aunque Gimli estuvo apunto de tropezar por la rapidez y era el único que solo reacciono pero no tiene ninguna sospecha de lo que sucedía.

Aragorn maldecía un poco mientras el crujir de la madera de aquel barco robado era fuerte por sus pisadas, el sabia que algo extraño sucedía con el desde que inicio la mañana... pero no le había tomado importancia, pero ahora...

-Que sucede- Gimli grupo agarrando su hacha con fuerza, era impensable que el enemigo se haya colado a sus filas, quizás hay una pelea interna... la imaginación lo traicionaba a veces.

Abriendo la puerta de una de las habitaciones, se detuvo en seco con su mano en la ahora entrada, mirando con horror como sus hermanos estaban en el suelo, Elladan con jadeos mientras Elrohir parecía apoyarlo con preocupación.

-Que sucedió- dijo buscando en toda la habitación, sin obtener un vistazo del seguramente culpable.

-Sentí su mano en mi corazón- expreso el que se encontraba blanco, el inmortal incrédulo y temeroso, tocándose el pecho con insistencia.

Entendimiento en el enano ante lo que se suponía que había sucedido, mas por el silencio sepulcral –sabíamos que el era peligroso- bufo.

-No- Elladan indico dejando al enano boca abierta.

-Todavía lo defiendes- el enano aseguro airado, pero Legolas lo callo.

-El estaba sufriendo- indico Elrohir al levantar a su hermano –nosotros entramos sin su permiso- dirigió hacia la silla.

Aragorn no entendía, pero captaba que había juzgado quizás un poco mal, no era su criterio pero debía aceptar que aun una parte de el, todavía temía ese sentido sádico con el cual lo conoció.

-Nos ataco sin quererlo- el elfo afectado expreso, Halbarad llegaba siendo el que observo justo en el momento en que la acción estaba siendo efectuada, agradecido de no encontrar dos cadáveres.

-No se ataca sin querer- gruño Gimli, se sentía algo traicionado con estas acciones, aunque no lo pareciera le caía bien el tipo, aunque por un momento había olvidado como lo conocieron... casi mataba a Klaud.

-El estaba raro- acepto el dunedain con cansancio, mirando ahora mejor la habitación, se observaba un desorden sin procedentes y algunas rasgaduras en el rincón en la madera, como si hubiera estado recargado en esa pared –como lo dejamos solo- murmuro.

-Era mejor- Legolas rompió su silencio –por lo sucedido, era imprudente ser acompañado- indico con un vistazo a su entorno como su amigo.

-Pero que esta sucediendo- Gimli frustrado expreso tomando su cabello rojo.

-No puedo contenerlo- la voz contenida de Tyki asusto a mas de uno, traspasando la pared cual liquido entraba mas desalineado de lo normal, su piel del torso estaba libre mostrando una gran cicatriz que relucía ante lo gris.

Pero su cabello tapaba sus ojos, libres caían por su rostro y hombros, una capa de sudor parecía cubrirlo, pero una sonrisa arrolladora estaba en su lugar a pesar de lo mal que se miraba –esto esta a punto de ser interesante...- expreso al poner un pie en la madera se recogió su cabello con una mano –soy yo... o ustedes no lo escuchan- pregunto con un vistazo dorado fundido.

El mismo viento frio recorrió la habitación, los elfos al filo de sus nervios a causa de su sensibilidad –que escuchas- Aragorn cuestiono, tratando de no distraerse.

Tyki borro su sonrisa en un momento, en un parpadeo su ropa estaba en su lugar, solo que era una muy ajena a la acostumbrada campesina de Rohan, un gran abrigo negro y camisa blanca, elegantes pantalones a juego con sus zapatos de vestir –quitar la diversión- cuestiono con un tono natural, sacando un gran sombrero de copa –tenemos una cita antes de esto- indico –el actual Conde seguramente se molestara si no cumplo mi actual promesa- sonrió.

Un silencio sepulcral -Que- Gimli gruño -que ocultas molesto chico- indico dando un paso al ahora sorprendido noah –no se que tratas, pero me molesta tu cambio de actitud repentina- regaño.

-Mira pequeño, es algo que sabrás con el tiempo- levanto sus manos inocente, aquella aura amenazante en el pasado, mas viendo de regreso la actitud despreocupada –no quiero desviarlos de su actual misión- indico sonriente.

-Me temo que ya has afectado- Elladan se toco el pecho –entonces dinos, que te molestaba... que te hizo atacarme- ambos elfos querían entender, después de todo eran los que mas se habían acercado al sádico hombre.

Una mirada nostálgica –lo lamento- dijo sincero –pero ya pude someterlo, por un tiempo no molestara...- expreso misterioso dando un vistazo a su entorno –Road normalmente se hacia cargo en mis recaídas- murmuro con una mano en su pecho, mirando el rincón donde sus huellas estaban plasmadas.

En ese momento cada uno de aquella habitación se dio cuenta de algo, nadie conocía a fondo el pasado de este aliado repentino, solo sabían que había sido el villano... pero desconocían algún motivo, pues aunque estaban acostumbrados a la maldad pura de Sauron... esta nueva perspectiva les hacia reflexionar que no todo era negro... que había detrás de los noah.

-No pongan esas caras- expreso el noah acomodándose el sombrero –me he puesto mis mejores galas- señalo toda su actual vestimenta –esto será algo digno...- dio un vistazo a algún punto de la pared, en dirección al norte –solo déjenme decirles...- su expresión se volvió triste –Klaud ya no es parte de nosotros-

Legolas sintió su mundo caer, dando grandes zancadas donde el noah repentinamente silencioso, como si se hubiera esperado esto –que sucedió- pidió desesperado, sabiendo la ubicación de la general –que paso- exigió fuera de temple.

Un apretón en el corazón de cada presente, aun Gimli sabia que esto era peor dejando caer su hacha al suelo, Halbarad era un poco inestable recargándose en la pared –la han obligado, es lo que escuche... - miro donde Aragorn respondiendo tardíamente su pregunta –mi noah quiere su sangre, quizas... no es el momento de esto... tenemos una cita- se alejo un paso de Legolas –lo siento por tu padre- dijo con una inclinación sincera –lamento enormemente todo esto... yo...- un poco de la actitud despreocupada o sádica había sido soplada por la humildad y bondad en Tyki.

El noah del placer se retorcía aun siendo sometido en su interior, no tenia el valor de alzar la mirada sabiendo la noticia que acaba de dar, su lado blanco mostraba vulnerabilidad pero no podía hacer nada.

-Ada- murmuro ausente Legolas, dejándose caer, Aragorn se inclino al igual que los gemelos, apoyando en su dolor.

Gimli bajo la mirada al igual que Halbarad, aun sin desviar su destino hacia gondor, todos sabían que no había nada que hacer y que el recorrido seria lúgubre, aun mas que en su marcha tras la promesa de la piedra de Erech.

Tyki no sabia que hacer, por respeto a los actuales dolidos salió silencioso, su apariencia llamo la atención de todos en los pasillos pero los paso por alto, el mismo estaba en duelo –yo, en verdad... me agradaba- dijo al viento al mirar el golem en su bolsillo, por el cual se obligo a salir de su miseria.

XXXXX

Galadriel dejaba ir aquel Golem por el cual había hablado con el noah que se encontraba con Aragorn, dando la noticia, se recargaba en aquel tronco con su vestido opacado con la suciedad tan desalineada y cansada como nunca.

Su brazo se dejo caer para estar junto con la de su marido inconsciente, miro mas allá y estaba todo el ejercito del bosque negro contando a los mortales tirados en incontables victimas, una lagrima se deslizo para generarse en un llanto ahogado –esto no puede ser- dijo entrecortada tapando su rostro en desesperación mas grande que la que haya sentido en este tiempo.

La mas grande elfo sabia que estaba viva gracias al anillo que la protegía, su magia la había protegido a ella y al mas cercano que era su marido, pero tarde para el resto... siendo obligada a ser testigo de como aquella mujer fuerte que era Klaud era rota.

Maldecía el haber descuidado el grupo para estar en soledad, asegurando a Dol Guldur no noto esa presencia engañosa, no estaba segura si hubiera sido una diferencia.

Lucho contra el apocrypho, pero fue inútil... su grandeza fue nada a comparación –que podemos hacer- dijo nuevamente con lagrimas llenando su ser, dejando soltar su desesperación y no importarle que el ojo la viera vulnerable... Sauron no era su mayor problema.

Mas allá de la desesperación de la milenaria elfo, el rey de los elfos silvanos yacía sentado en un gran árbol, su sangre teñía su esencia tranquila, sus cabellos dorados tapaban su rostro y en sus manos se encontraba una pequeña esfera que poco a poco dejaba su brillo.

"una inocencia traidora no merece vivir"

XXXXX

Sauron miro con su ojo a la distancia, su ojo había estado atento a todo lo que ocurría en el lejano bosque negro, Dol Guldur fue derrotado pero su frustración había sido ahogada por el descubrimiento que había ignorado a causa de su arrogancia.

Su prioridad con el anillo olvidada, el interés por su actual guerra en contra de Gondor había sido otorgada al rey de los nazgul al igual que el personaje que se ocultaba en ese reino de los hombres a favor de poner atención en aquellas tierras del norte.

-Retirada- gruño por lo alto, siendo escuchado aun en la lejanía.

No era momento de esto, debía reagruparse y asegurarse de no llamar la atención... un aratar acababa de nacer bajo su vista, sin saber que otro del mismo calibre y diferente esencia se recuperaba en Rivendel.

Una guerra renacía de otra.

Los pequeños hobbits con la misión del anillo no lo sabían.

XXXXX

Theoden miro el campo con extrañeza, esperaba dar la vida en esta guerra pero era extraño como la horda del enemigo parecía retirarse –ADELANTE NO DEJEN IRSE SIN PROBAR LA ESPADA DE ROHAN- gruño en orden.

Mataría a todos los que pudiera antes de que escaparan, desconocía los motivos pero su hijo había muerto bajo el hacha de estas criaturas, trataría de hacerlo en su nombre.

Eowyn no entendía del todo pero obedeció, aun con Merry a su espalda dispuesta a hacer la diferencia.

XXXXX

Sennen ko wa sagashiteru...

En Rivendel una canción llenaba el espacio tranquilo, Glorfindel entraba a la habitación sin querer interrumpir aquella nota de idioma lejano.

Daiji no hatto sagashiteru...

El que antes era Maglor, ahora mostraba un gesto diferente con sus cabellos tan cortos que relucía sus orejas puntiagudas, mirando por la ventana en un gesto reflexivo y ojos dorado en una semi transformación por parte de Neah.

Buscando su precioso corazón...

El cambio repentino de idioma le hizo saber que sabia de su presencia, poniendo la vasija en el buro con cuidado, era evidente que solo por cortesía había hecho el cambio, pues su cantar parecía lejos de detenerse.

Vayamos a comprobar haber si lo eres tu...

Una suave tonada resumió el fin de la canción, un silencio vino de todo esto, era cuestión de tiempo, Neah lo sabia... su cordura comenzaba a aflojar, el "Conde" quiere renacer por completo... no dejaría arrastrarse como Mana.

XXXXX

Bien un capitulo tardado, perdón pero con mi vida absorbiéndome me es difícil subir los capítulos o checarlos antes de, pues este lo tenia desde hace mucho tiempo.

Mi actual puesto de trabajo no tengo computadora, por lo cual cualquier avance seria en casa.

una disculpa, agradezco sus comentarios porque me animan a apurarme en actualizar... si se me paso algun error, lo lamento... no lo cheque otra vez antes de subir.

Aratar: En total hay quince valares, pero de estos solo ocho reciben este nombre por ser los más poderosos.