Ending u Opening.
El conde miraba hacia abajo en una expresión infantil, su regordeta botarga desmentía la facilidad con la que subía las piedras empinadas en una tonada musical, sin ser afectado por los vientos frios o el cambio de presion.
-Mi buen corazón…- recitaba en uno a uno sus lentes se reflejaba algo de luz que provocaba la nubosidad de la nevada llevada a cabo, su sombrero bien agarrado con una de sus manos enguantadas mientras con la otra daba vueltas a su baston.
No habia ruido, no habia mas que la musica resitada de manera burlona y distorcionada, sin verse afectados por los estragos que causo la desaparicion repentina de Sauron.
Caminando sin tonada con la facilidad de tocar el aire como escalones, Tyki fumaba distraído mirando hacia abajo pensativo sus manos resguardada en sus pantalones en una postura semi encorvada.
Sus ojos miel iban de la espalda del Conde mas arriba hacia la parte de atrás de un cielo nublado hasta terminar hacia abajo, varias veces esa acción hasta terminar con un fuerte suspiro.
-Creo que fui muy rudo- expreso amargamente, una gota de sudor por su frente que desmentía la temperatura congelante.
-Nop- respondió secamente la botarga -esta bien, cortar lazos fue lo mejor... habíamos tardado e hicimos mucho en advertirlos- concluyo de manera cantarina.
-Pero el chaval- murmuro con una exhalación de su preciado y escaso tabaco.
Volteando sus ojos por encima de su hombro en un gesto amenazante -esta bien con ellos- expreso cortante.
Tyki supo mejor no empujar ese tema, era delicado después de todo, en momentos como esos extrañaba a Wiselyn o Road eran los que mas lidiaban con la personalidad de su desequilibrado lider.
-No es este un hermoso lugar- pregunto el Conde después de un tiempo, sin dejar de subir aunque ahora haciéndolo mas lento, como si tratara de alargar esta platica casual.
-Todo va a una dirección- expreso Tyki -ella me lo dijo, en una de sus clases- dijo con algo de tristeza mal disfrazada.
-¿La extrañas?- Pregunto al detenerse, el tono era mas el de neah y la botarga estaba casi opaca, amenazando con romper en su forma mas civilizada.
el noah del deseo se quedo mas abajo, detenido casual en el aire, dio una larga exhalación de humo -ella me dijo de una profecía, todo va al fin- ignoro la pregunta que no quería contestar.
-El corazón eligió bien- reformando la botarga, la voz cantarina regreso rápidamente para seguir su acenso lento cada vez mas, no tocaron el tema, "ella" había sido un tabú innombrable aun cuando estaban en la comunidad.
-Solo lo adelantaremos, desgraciados ellos que quedaron en medio- expreso el Conde al llegar a la cima de esa gran montaña, abandonada y con hielo, las nubes eran visibles en toda la extensión cubriendo a la vista cada pedazo de tierra.
El sol salia por encima en un hermoso panorama, Tyki y el se quedaron ahí viendo detenidamente en la espera de algo.
-Este cuerpo fue util, sin necesidad de dormir... me fue fácil distribuir mi palabra- dijo el Conde con un tono chillante -lastima para Glorfindel- expreso en burla, Tyki no pregunto ni preguntara como se hiso de ese cuerpo, ni lo que paso a los testigos que seguramente le fueron bondadosos.
-Con tantas guerras y la ayuda de Sauron, le fue fácil seguramente- expreso Joyd con sabiduría, su vista fija en una dirección -fue rudo de su parte ofrecerle al principito- dijo casual.
La nieve era profunda a su alrededor, piedras sobresalían en unos lados pero era tierra firme, la punta se alzaba a sus espaldas y el viento era calmado, el aire congelado y el oxigeno demasiado denso... nada que los afectara firmemente.
-Yo se que te apegaste mucho a esa comunidad- el conde respondió dejándose caer entre la nieve, con su sonrisa desfigurada imperturbable.
Tyki arqueo una ceja –es acaso que usted no- pidió, pero el aura entorno a su líder se hiso tan pesada que se obligó un paso hacia atrás por precaución.
La botarga se comenzó a abrir desde en medio, como un traje enorme que comenzaba a mostrar al conde en su modo noah, con su piel gris y rasgos elficos deformados por los estigmas en su frente.
-Yo no- dijo no tan confiado -no a ellos- acepto con un gesto oscuro y brillando amenazante en sus ojos miel sin entrar mas a detalle, su tono de voz normal -tu fuiste el mas expuesto a ellos, mi querido Tyki- aprecio con un suspiro -tu siempre fuiste el mas apegado a los mas débiles-
El noah se mordió el labio para no contrarrestar o negar la acusación, no podía, solo se mantuvo callado un tiempo, preguntándose si su reciente traición ya fue distribuida por todos los pueblos libres -estaremos solos nuevamente- expreso amargamente con una mueca.
-Quizás- dijo con un encogimiento de hombros, todavía recostado en la nieve viendo el azul del cielo y cierta estrella -No es momento de pensar lo que pudo ser- expreso con su voz un tono ácido, no quería pero le molestaba recordar los ojos incrédulos de la comunidad, quizás los únicos mas apegados... pero el vivió a través de su sobrino, eran cercanos aunque no quisiera.
-Los elfos no son útiles para nada, ¿verdad?- pregunto el noah dejándose caer entre la nieve, teniendo un leve escalofrió antes de "rechazarla" oficialmente para no sentirla.
-Tan rectos, tan puros- acepto Neah viendo su propia mano con arrogancia -pero no imposibles de romper, puedo decir que hay cierta satisfacción en corromperlos- lanzo una leve carcajada.
Aun su toma de poder en este cuerpo, a pesar de ser dado libremente, fue tan difícil... pero el logro valió la pena.
-Ella todavía esta en algún lugar de esa cosa- pregunto Tyki cerrando sus ojos para saborear el tabaco, no queriendo aparentar interés, pero esa parte no la tenia grabada en ninguna parte de sus memorias.
-No podemos salvarla- expreso Neah severamente, sentándose para encarar al otro que parecía estar mas concentrado en su cigarro, pero por su leve tensión en los hombros era fingida -ella fue débil-
-No lo fuimos nosotros también- abrió sus ojos miel en ira, Joyd simplemente apretó su puño en la nieve tratando de controlarse -no estamos empezando esto nuevamente... ella...-
-Simplemente deja el tema, Tyki... déjalo, no hay salvación que podamos darle... esta enterrada bajo toda esa luz, no podemos llegar- explico de manera criptica y firme, sin dejar de mostrar un rostro molesto-aun Mana no pudo ser salvado, yo se lo que hago... no soy débil-
Joyd cerro sus ojos con un rostro plano retrocediendo en su molestia, suspiro y el silencio se instalo por algún tiempo, levanto su vista al horizonte de nubes blancas -fue una gran método para no aburrirme- expreso después de un tanto, tan divertido sacarla de su quicio, provocarle desplantes... o pequeños alago como alumno prodigio en la lengua, aun a pesar que en el ultimo momento fueron separados... odiaba a los elfos silvanos por no protegerla, una parte retorcida de el le divertía que el tonto rey haya muerto como pago de su fracaso... aunque sabia que no tuvieron oportunidad contra el cardenal, aun con la inocencia de ese mono de su parte.
-Lo se, eramos una familia extraña- sonrió con tristeza el Conde, había sido tonto querer formarla de los restos de ese otro mundo -luz y sombra nunca estarían juntos-
-Si no fuera por ese tonto Cardenal- Tyki afirmo, aun en su propia negación había idealizado el estar juntos... como sobrevivientes... como familia.
-Empezaremos una nueva ronda- inquirió Neah después de un rato, dibujando con su dedo algunas notas del arca en la blanca nieve, la tonada siendo tarareada –esta será nuestra base- expreso sin humor, en el cielo se rompía y el cambio de ancla comenzaba.
Se aseguro de alzar una barrera entorno a la montaña durante su tiempo de vagancia, para que los sensibles elfos que viven cerca no lo notaran, cambiarían Rivendel por este lugar inaccesible.
-Un buen nido de akumas- pidió el joven joyd, cruzado de piernas viendo el cielo donde poco a poco el cielo se cuarteaba como rompecabezas, cayendo en pedazos para revelar el arca brillante.
-No estamos hablando del arca después de todo... me encargue de vaciarla antes de borrarla- expreso Neah en burla -los tontos se negaban, pero fui persuasivo... siendo elfos fue fácil lograrlo- rio abiertamente.
-¿Mato a todos los refugiados?- expreso Tyki con los ojos abiertos, sin pararse simplemente mirando a su líder como si le hubiera crecido una segunda cabeza.
-Obviamente no, que deporte seria si mis semillas crecieran con personas encerradas y de fácil acceso- dijo ofendido -no te preocupes, están a salvo en sus respectivos hogares... distribuyendo nuestra falta- concluyo.
Tyki cerro los ojos en una mueca -rayos, pensé que no seria tan rápido nuestra traición- inquirió algo herido.
-Olvídalo... te vuelvo a repetir, déjalo ir- Neah severamente aplico al ponerse de pie, sacudiéndose de su traje la blanca nieve -el arca es nuestro hogar Tyki, la montaña a nuestros pies es el nido- afirmo.
-Moria siempre fue un lugar apto para eso- Joyd afirmo secamente, poniéndose se pie y sacudiéndose, recordando las palabras del elfo y el enano de sus aventuras en el lugar -ahora a darle la bienvenida a nuestras herramientas-
Una sonrisa torcida y con los ojos sombreados, el conde expreso una larga sonrisa torcida -Hay que darle la bienvenida a mis Akumas- abrió sus largos brazos mientras poco a poco, de entre las nubes de altura puntos comenzaban a ascender.
Tyki no sonrió, sus ojos eran cansados viendo como se acercaban las criaturas que quien sabe como el Conde logro realizar, eran pocos a como esperaba... cientos quizás, internamente agradecía que no eran miles.
¿Cuantos pueblos arrasaran para lograr subir al nivel dos? pregunto con amargura.
-Ellos limpiaran Moria para subir de nivel- Neah expreso con sabiduría, al parecer la parte racional todavía cuidaba esos pueblos... pocos a comparación de su mundo para alimentar a sus akumas.
-Hay tantos túneles en este continente, estoy seguro que encontraran tantas cosas para alimentarse- afirmo Joyd con conocimiento, el conde no tuvo la necesidad de preguntar que de donde sabia eso.
Fueron meses de convivió... quizás un año... o menos que este -en serio lamento haberte obligado al convivió-
-Fue una aventura- corto el noah tirando su cigarro, acercándose al filo de la montaña para verlos acceder en diferentes grutas que a estas alturas estaban abiertas para entrar.
-Es obvio que la señora Galadriel ya se dio cuenta de nuestra base- expreso el Conde con algo de diversión, mirando a cierto punto también en el filo.
-Las barreras fueron alzadas por nada- arqueando una ceja pregunto.
-No, ella no tiene acceso a nuestras acciones... pero los akumas son tan evidentes- rió divertido -ya me imagino su pulcro rostro contorsionado de miedo- sonrió.
-Bueno, yo creo que ire a descansar- se despidió cortamente, no sabia como pero Neah parecía haber desarrollado cierto odio a esa elfo en especial solo la vio un corto tiempo durante el velorio del rey, pero no preguntaría eran de esas cosas que no valen la pena investigar.
-Bien, bien, pero recuerda... debemos también heredar nuestro gen- expreso Neah, congelando al noah que lo miraba con incredibilidad -necesitamos a la familia... pero eso sera para un futuro- sonrió descuidado.
-Debe estar bromeando- acuso el noah.
-Ahora, déjalo para el futuro... quizás unos dos o tres años- rió divertido -pero prepárate, los dioses de aquí... vienen pronto- rio divertido, mirando los cielos.
Tyki suspiro para adentrarse a la puerta del arca recién abierta, le daba algo de alivio saber que los pueblos libres estaban fuera de cualquier ataque de su parte, pero el lo sabia... era cuestión de tiempo para que estos acabaran señalándolos como objetivos.
Frunció el ceño ante lo ultimo de la discusión -¿Valar?- pregunto, no se acordaba de como se decian en plurar o era singular, esa parte se quedo dormido, rió un poco pero se obligo a olvidar.
una sonrisa oscura apareció en su rostro, una carcajada limpia lleno las calles desoladas del arca -blanco y negro... han vuelto- abrio sus brazos, entregandose por completo a su papel de nuevo.
XXXX
Frodo y Sam se aferraba con su vida a los pies de la mujer que sabían era Klaud, ella parecía un elfo con su aura de luz y calmante.
Cuando la vieron entre las grutas de la montaña de Mordor no lo podían creer, ni mucho menos la facilidad con la que destruyo el anillo con sus propias manos.
Fue un espectáculo de luces y truenos, ellos pensaron que morirían a causa de estas acciones repentinas, pero fueron escudados por el señor que habian visto en el pasado, que paso a presentarse como "cardenal".
Todo concluyo, gritaron y saltado con sus pocas energías, smeagol lloraba amargamente las cenizas del anillo, llego una mirada de suma locura e intento atacarlos, pero la tierra comenzó a temblar.
No sabia que la dama Klaud pudiera volar, ni mucho menos que sus alas se alzaran de su espalda en un acto divino -¿Smeagol?- pregunto Frodo al recordarlo.
-Es una triste alma que no puede ser salvada- expreso el cardenal con una habilidad similar, pero Frodo se trago algo de miedo a causa de su calma, también lastima por aquella criatura.
-Donde esta Lau Jimmin- pregunto Sam en algún punto del viaje, se podía ver una ciudad blanca a lo lejos aunque parecía no acercarse tan rápido como quisiera, Frodo no sabia que pero poco a poco a pesar del cansancio mental sentía que no estaba a salvo.
-El descanso- la voz de Klaud era diferente, su amigo parecía satisfecho pero el no, simplemente levanto la vista a su salvadora.
Ella le sonrió con dulzura, pero no la misma que le dedico cuando viajaban-no tiene su cicatriz- Frodo noto con un fruncir de ceño.
Llegaron a tierra de manera repentina, era una ciudad abandonada y había algo de gente ahí, como si estuvieran escondiéndose, no salieron a recibirlos, de hecho parecían incrédulos todavía viendo como el monte se desmoronaba... a pesar que esto sucedió en segundos.
-Te puedo decir un secreto, Frodo- expreso la mujer al inclinarse en su altura, su sonrisa era tan dulce.
-Que sucede mi señor- pregunto Sam extrañado ya que su amigo dio un paso hacia atrás, mirando entre ella y el hobbit de manera repetida.
-Usted no es la dama Klaud- acuso Frodo dejándose caer hacia atrás, no solo por debilidad si no por su falta de lucidez que no le permitió ver esos detalles a tiempo.
No hay cicatriz, sus ojos eran color verde extraño y su piel era aun mas pálida, su uniforme era el mismo pero su presencia era otra... no era observador para nada.
-Bien hecho, joven escritor- el cardenal interrumpió con una carcajada fina -ahora, es tu deber grabar esto en los libros... tallarlo en piedra si es necesario... nuestro corazón ha renacido y la guerra concluirá... pecadores morirán y la tierra sera sembrado por los verdaderos apóstoles- expreso cada palabra con paciencia.
Frodo era incrédulo, ¿que había pasado en su ausencia? ¿que se perdió? -que significa todo eso-
Pero el Cardenal le sonrió ante su ignorancia y la que antes conocían como Klaud se inclino aun mas a su altura, llegando a su oído -Dile a Neah que me salve- su voz era de esfuerzo, retirándose para que Frodo apreciara los ojos de su amiga parpadeando una y otra vez entre colores -dile a Allen que venga...- expreso en susurro inaudible, el Cardenal a espaldas frunció el ceño sospechoso -Dile a Tyki que si no hay solución, que me maten- pidió amargamente.
La mano ruda del Cardenal la levanto, en una acción con plumas desaparecieron.
-Mi señor, ¿esta bien?- asustando Sam cuestiono perturbado por lo que sea que acababa de suceder.
Pero el hobbit no contesto, simplemente saco una hoja y tinta de entre sus ropas sucia, escribiendo con rapidez.
-Hay que llegar a los otros- se puso de pie, pero volvió a caer, en ese momento todo se volvió oscuro.
El cansancio llego por fin.
XXXX
Glorfindel se encontraba recostado, una fina tela empapada en su frente en la soledad de su habitación, podia escuchar los gritos de su gente, también el revuelo de las cosas que sobrevolaban por su refugio.
Sentía que había fallado, el ultimo Feanor había dado todo por nada, Neah había enloquecido en su ultima estancia.
Miro su lado izquierdo donde finas vendas salían de sus túnicas y donde era un brazo ahora era la nada -nunca tuve oportunidad- se rio de si mismo, el gran capitan de Gondolin que murió contra un Balrog la primera vez... fue nada contra el mismísimo Conde.
-Me perdono solo por agradecimiento- se rió al taparse sus ojos de la luz, la impotencia crecía al recordar esos días.
Habia pensado que todo iba para bien, había pensado que todo eso era para un fin común... pero estaba equivocado... tan equivocado.
XXXXX
Meses despues...
Las calles se encontraban adornadas con sus mejores galas, miles de visitantes recorrían cada calle y a pesar de la sombra en sus hombros, problemas inciertos, hoy Gondor tenia un evento único esperado por tantos años.
Frodo miraba todo esto desde el ultimo nivel el joven Allen a su lado pensativo -tan rapido pasa el tiempo, ¿no crees?- pregunto con jovialidad.
El exorcista ya no engalanaba su uniforme de su antiguo mundo, su cabello ya era tan largo que necesitaba estar sujeto en una coleta pero su rostro estaba libre de cualquier vello facial a pesar de las burlas del resto de la guardia, su excusa siempre era "un caballero ingles hasta la muerte" pero el hobbit sabia que era lo único que podia mantener, un único recuerdo sujeto a este mundo de cambios.
A pesar de su brazo rojo o su cicatriz, sus acciones valían mas que cualquiera de esas cosas... quería mantener algo de su antiguo mundo, sus propias costumbres.
-Por supuesto- aseguro el joven cansado, sus ojos fijos en las fronteras.
-Ellos escucharan- aseguro Frodo con confianza, pero no sabia que otra cosa decir, fue tanta información recibida en su reencuentro en Osgiliath que todavía le parecía que despertaría de este tonto sueño.
Todo debia acabar con la derrota de Sauron ¿verdad?
Pero Allen simplemente sonrió con tristeza -Estan en Moria, se niegan a recibirme- expreso por un simple emisario.
-Pero no hemos ido- expreso Frodo con el ceño fruncido -si recibieron al emisario- razono con verdad en sus palabras, si fueran malos no hubieran vivido para dar el mensaje.
-¿Hemos?- pregunto divertido el peliblanco -no tuviste suficiente con una experiencia cercana a la muerte, pensé que los hobbits eran mas perezosos- aseguro.
-No somos perezosos- Ofendido Frodo le entrecerró los ojos -yo se que no nos atacaran... es tu tío- afirmo, no sabia nada de Tyki pero por Legolas y Gimli sabían que era un tipo bueno, de hecho el hobbit pensaba que aun lo extrañaban.
-Podemos ser optimistas... quizás mas hobbits- sonrió el joven con nostalgia, añorando un poco de esa actitud despreocupada, aun Merry y Pippin en su entorno con la misma idea en mente.
-Mas Hobbits- afirmo Frodo con una sonrisa, queriendo tocar la actitud de ese niño que había crecido a la fuerza, pero sabia que en la raza de los hombres la inocencia se perdía rápido, mas en un estado constante de guerra -te invito a quedarte en la comarca, en Bolson siempre sera tu casa- ofrecio.
Allen simplemente tomo la cabeza de ese hobbit, sabiendo que la edad es lo de menos y volteo al horizonte -vamos, que Aragorn estará nervioso- afirmo.
XXXXX
Aragorn saludaba a su paso, a pesar de su rostro orgulloso y elegante, por dentro su mundo era un nerviosismo e inseguridades que aplasto a favor de este gran paso que muchos de sus ancestros debieron de haber tomado.
Sus ojos tormentosos saludaron a Denethor y Faramir que lo esperaban para escoltarlo a donde seria su coronación.
-¿Nervioso?- Denethor cuestiono severamente, sus cejas arqueadas y brillantes ojos lo acusaron.
Faramir se abstuvo de voltear los ojos -Padre- advirtió.
-Es algo normal- expreso el mayordomo con la vista enfrente, Aragorn y su hijo simplemente se sonrieron -Y tu, acomoda bien esa armadura, que clase de guardia eres- regaño a Allen que se detuvo confundido por su aparente llamada de atención.
-Aun en este dia- expreso con una plegaria en los cielos, el futuro rey y el hijo del senescal suspiraron ante la posible pelea verbal que normalmente se llevaba a cabo entre esos dos.
-Todo debe ser perfecto, donde esta tu barba- expreso sin detener su paso, el exorcista engalanaba el propio uniforme de la guardia siendo ya parte de ella aunque sin el casco, ese siempre le incomodaba.
Volteando los ojos -ya te dije, ingles hasta morir- expreso con enfado, era la pregunta diaria.
-Ya es tiempo- Aragorn interrumpió deteniendo su paso para salir, todos se miraron y afirmaron para darle la bienvenida al aire fresco.
Allen se paro aun lado, dando el paso que fue agradecido, el antes guardabosque salio con un paso noble que desmentía sus años en el bosque, tantas cosas habian pasado que nunca se imagino llegar a este punto.
Tomando su posición en uno de los costados y para su disgusto Allen se puso el casco con todo el honor, tomando un escudo para comenzar el evento, mientras Denethor subió los escalones justo enfrente de la gran puerta de su futuro hogar, Gandalf sostenía el cojín con la corona.
Subio cada escalón con una fuerte convicción, inclinándose ante su mayordomo en los que serian sus palabras de coronación.
-Estamos reunidos aquí, para darle la bienvenida a nuestro rey- la voz de Denethor no estaba llena de amargura, sus ojos firmes mientras miraba su entorno aquel que gobernó y casi lo llevo a la locura a causa de su paranoia -Tiempos oscuros se avecinan, pero estoy mas que confiado que nuestro rey nos guiara a través de todo esto...- levanto la corona a los cielos, Gandalf orgulloso sonreía -les presento a nuestro rey, bajo el nombre de Elessar Telcontar-
Los aplausos estallaron cuando Aragorn sintió la corona en su cabeza, levanto la vista para ponerse de pie orgulloso, volteando a la multitud que aplaudía escandalosos, los pétalos del árbol símbolo de su regreso revoloteaban con el viento.
Iba a comenzar su juramento, pero se detuvo un poco provocando que la expectación se elevara entre los invitados -Son bienvenidos- hablo abiertamente a la aparente nada, pero no era así.
"Et Eärello Endorenna utúlien
Su voz era firme mientras descendía, el golpe del casco de Allen era escuchado pero ignorado ante el silencio de la multitud, abriéndose paso para dirigirse al árbol.
Sinome maruvan ar Hildinyar tenn`
Concluyo al detenerse a medio camino, levantando su mano para que una mariposa purpura aterrizara en su blindaje, sonrió de manera aliviada -Ve y diles que hay esperanza, podemos salvarla... pero no solos- dijo abiertamente.
Miro hacia arriba donde seguramente el exorcista lo estaba haciendo, ahí parado en el aire era un hombre que fumaba su cigarrillo en ropa extranjera pero elegante, mirando en su dirección en claro entendimiento y cierta diversión o alivio.
Las mariposas salieron entre la gente para dirigirse en su dirección, desapareciendo en una simple inclinación de despido.
-Estas seguro de esto- Theodren expreso al acercarse, rompiendo silencio anormal.
Pero Aragorn no respondió, simplemente sonrió.
XXXXX
Eru quieto, el dios invasor igual... existencias que no pueden ser presenciadas miraban el mundo con cierta admiración.
Uno con orgullo otro con incredibilidad, ante la nobleza de los hombres en aceptar la oscuridad como futuro aliado a pesar de todo.
Entonces llegaron a un acuerdo, observar las creaciones de uno u otro.
XXXXX
¿FIN?
Aqui termino algo que se salio de control, una historia que iba para linea recta pero se desvió.
Obviamente si se caso con Arwen, pero fue una escena eliminada (tanto que la reescribi que decidi quitarla).
Es de mi creencia, que una guerra entre el conde y el corazon era una historia sin fin, pero bueno... aqui si hay dioses mas presentes.
¿Habra continuacion? no lo se, estoy atorada con otras historias y en mente otras tantas, con el trabajo que me es dificil actualizar.
Dios, en que me meti... bueno fue un gusto estar en este viaje con ustedes.
Con un sabor amargo de muchas preguntas sin respuestas.
Siempre tuve la idea que los Noah eran demasiado nobles para ser los malos, era algo que siempre me gusto...
Klaud esta ahi, solo es de buscarla.
