El nombre de esta historia fue gracias a ValentinaRui

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. -indica cambio de escena.

Indica el pasado.

—indica tiempo actual-

—"Indica diálogo de bestia interna".-

"Indica pensamientos"

3

Se encontraba de regreso con Izayoi en sus brazos que traía a su segundo hijo ella viviría lo que le restara de vida en el castillo y así evitar que su hijo media casta fuera una deshonra en el futuro.

— ¡Hola! -saludaba Kagome desde el jardín al Taisho mayor que venía descendiendo.

— Kagome, ¿qué haces levantada ha estas horas? -preguntó con reproche.

— Solo te esperaba y quería conocer a Izayoi. -habló con una enorme sonrisa en sus labios.

En ese instante Toga presentó a ambas mujeres dándole la oportunidad de conocer a su amigo orejas de perro de bebé.

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Se encontraban todos a la mesa cenando Sesshomaru en completo silencio a simple vista parecía molesto Izayoi atendía a Inuyasha que al ser tan solo un bebé necesitaba de leche materna mientras que Kagome estaba sentada al lado derecho del General y Lord de la casa del oeste.

— Toga mañana debo partir. -anunció ella.

El macho se tensó, no quería que se fuera, suspiró antes de contestarle— Prométeme que estarás a salvo.

— Cuando yo llegué allá nos veremos, tú serás el punto clave para acabar con el maldito de Naraku. -respondió con seguridad la azabache.

Todos se fueron retirando según fueron terminando su cena dejando a la atolondrada pareja.

— Tengo un plan. —habló rompiendo el silencio— Te harás pasar por muerto y cuando yo regrese vendré al castillo para ponernos de acuerdo sobre la estrategia para, junto a tus dos hijos, acabar con ese maldito de una vez por todas.

Toga asintió la mujer frente a él tenía todo lo necesario para gobernar a su lado por el resto de su vida y eso lo alegraba de sobremanera.

Kagome sonrió con ternura y amor hacia el ambarino.

"Por kami creo que me he enamorado de Inu Taisho" -se repetía una y otra vez en su mente.

"Vamos marca la" -ordenaba su bestia.

"No puedo aún no sé si ella siente algo por mí"

"Nunca lo sabremos si no le dices nada"

— Kagome. -llamó la atención de la chica.

— ¿Si?

— Te amo. -soltó sin más para observar a la chica.

— Inu yo... -él la calló con un beso.

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— Nos veremos en unos años. -se despidió de todos con un fuerte abrazo para después saltar dentro del devora huesos.

Subiendo lentamente por la escalera que ella misma había traído de su época, de esta manera supo que había regresado a la época donde tenían que derrotar a Naraku.

Caminó rápidamente hasta la aldea viendo que ahí estaban sus amigos e Inuyasha el cual al verla corrió a abrazarla.

— Me tenías preocupado tonta.

Ella sonrió y correspondió al abrazo de su amigo.

— Ahora tengo que ir al palacio de tu hermano.

— ¡Estás loca! ¿Quieres que ese bastardo te mate? -gritó colérico.

— Tranquilízate, él no me hará nada. -sonrió segura.

El solo le miró de malas mientras la hacía entrar en la cabaña de la anciana Kaede para después partir con sus amigos siguiéndoles felices. El día casi llegaba a su fin y estaban a la mitad del camino se paramos a descansar un poco esa misma noche llegarían al palacio de La Luna donde habitaba aquel ser al que había prometido visitarle en cuanto regresara a aquella época.

— ¡El amo no recibe escoria! -gritó un guardia.

— ¡Mira pedazo de yokai me dejarás pasar o te purifico ahora mismo! -amenazó.

El yokai frente a ellos les miró con miedo y abrió la puerta para que entraran y al instante fueron recibidos por Sesshomaru.

— Tardaste. -se dirigió a Kagome mientras ignoraba a todos los demás.

Sesshomaru comenzó a caminar dentro del palacio guiando a todos a la sala común.

— Sígueme. -habló a la sacerdotisa la cual no dudó para nada de Sesshomaru.

Entraron a una habitación muy oscura.

— Desde aquí tu irás sola. -informó él platinado dándose media vuelta para regresar.

Kagome siguió caminando hasta toparse con otra puerta la cual abrió y dejando ver a un yokai con una coleta alta de cabellos plateado dándole la espalda ignorando por completo que alguien había ingresado al lugar. Utilizó un acercamiento sorpresa dejándose caer sobre él.

— ¡Regresaste! -habló feliz el yokai mientras le daba un fuerte abrazo.

— Lo prometido es deuda. - guiñó un ojo y sonrió con ternura.

— Te extrañé tanto—susurró a su oído para después alejarse —Eso de estar muerto no es lo mío extraño estar fuera, incluso Inuyasha me cree muerto, solo Sesshomaru, tu y yo sabíamos de este plan.

— Oh..., pero ahora podrás salir y retomar tu vida.

— Lo haré y espero que tú estés a mi lado. -sonrió de manera picara.

Kagome se sonrojó al instante mientras que el inu frente a ella sonreía para después robarle un beso.

— ¿Salimos? -preguntó ella mientras él asentía.

— ¡Kagome! -saltó sobre ella Inuyasha.

— Inuyasha, chicos quiero presentaros a alguien. -dicho esto el platinado mayor apareció detrás de ella.

— ¡No puede ser! -expresó con asombro la exterminadora.

— Él es Inu No Taisho—hizo una pausa—, tu padre Inuyasha.

¡Tada!

¿Les gustó?

¿Qué creen que hará Inuyasha?

No se olviden de comentar y, dejar sus sugerencias y si hay algún error hacedme lo saber.

Sayonara RT.