Una bella maestra de cabello naranja y hermosos ojos plateados de jardín de niños despedía a su último estudiante en salir del salón de clases, deseándole un buen de fin de semana y que no olvidara hacer su tarea, regreso dentro de su salón de clases para tomar sus cosas y dirigirse a la dirección, últimamente había tenido los días muy pesados pues la antigua directora del Jardín de niños había sido despedida por Orihime pues tras años de haber confiando en la directora tanto Orihime como su hermano fallecido se entero que había estado robando al plantel educativo todo ese tiempo, y como no había nueva directora y Orihime paso a ser la dueña de la escuela tras haber muerto su hermano, debía atender su salón de clases de 1er año y las necesidades del Jardin. Entro a la dirección que solo tenía un escritorio y un armario pues la antigua directora había tenido el descaro de llevarse todo, dejo su bolsa sobre el escritorio y tomo la correspondencia, todos eran pagos atrasados, luz, agua, mantenimiento, etc. Al parecer por al menos 5 años la antigua directora no había hecho ningún pago quedándose ella totalmente con el dinero.

-¿Que hare? - gimió la mujer -Son demasiados pagos y la escuela no alcanza a cubrirlos.

Continuo revisando la correspondencia, algunas cartas eran de padres que agradecía la gran labor que hacia la escuela con sus hijos, pero al final de toda la correspondencia encontró un sobre en el que se le podía leer "Citatorio".
Orihime asustada abrió el sobre sacando la carta que estaba dentro del sobre.

A la Srita. Inoue Orihime
Leyó la carta velozmente, el citatorio le indicaba que debía presentarse a una demanda que tenía la escuela por parte del Mantenimiento Karakura Town, pues tenían mas de 5 años que no recibían el pago por el mantenimiento.

-Oh no, hermano ¿Que voy hacer?

En ese momento su celular comenzó a sonar, recibiendo una llamada de Rukia.
Deslizó su dedo sobre la pantalla tactil para contestar la llamada.

-Hola Rukia-chan… estoy muy bien gracias, ¿afuera dices?, ya voy solo cierro la dirección.

Tomó su correspondencia metiéndola dentro de su bolso, salió de la dirección y cerro con llave. Camino por el patio del Jardín dirigiéndose a la salida. Al salir se encontró con sus dos amigas desde la primaria.

-Hola! Tatsuki-chan y Rukia-chan, me alegra verlas, sobre todo a ti Rukia-chan tenía muchos meses que no te veía.

-Lo sé Orihime, prometo ya no perderme tan seguido- le dijo apenada- las invito a cenar, una noche de chicas.

Tatsuki acepto en seguida, pero Orihime lo pensó por un momento tenía demasiadas cosas en encima pero quizás un poco de diversión aliviaría sus penas. Se dirigieron a un restaurante de la ciudad, llenaron sus barrigas mientras platicaban de todo lo que les había pasado en ese tiempo que no se habían visto, aunque Rukia era la que mas hablaba, pues Tatsuki y Orihime todos los días estaban por lo menos en contacto por el celular.

-¿Riruka dices? Si conservo su numero telefónico, tengo algunos meses que no la veo, creo que la última vez fue cuando me invito a su cumpleaños. ¿Para que dices que necesitas su número de teléfono?

-Un amigo está interesado en ella, entonces le llamare y les preparare una cita.

Orihime saco su celular y comenzó a buscar el número de Riruka, para después pasárselo a Rukia, quien en cuanto lo recibió ya le estaba mandando un mensaje a Riruka para decirle si aun estaba interesada en su amigo Kurosaki.
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Orihime se presentaba a la audiencia sobre la demanda que tenía su escuela, fue larga y estresante pues tenían todas las de perder y como no, si la antigua directora no había hecho un pago por 5 años y medio, lo que hacía ver a Orihime peor en la audiencia era que no se había dado cuenta de nada de eso pues la directora se había encargado de firmar pagares falsificado perfectamente la firma de Orihime y no tenía forma de comprobarlo.

-¿Qué? ¿A cuánto dice que aumenta la deuda? ¡Oh no!- lagrimillas salían de los ojos de Orihime.

-De no hacer el pago dentro de los siguientes 6 meses la escuela pasara a manos del dueño de Mantenimiento Karakura Town

Orihime había hecho una junta con los otros profesores del Jardín de niños, habiendo mantenido hasta ese momento en secreto la crisis que pasaba la escuela, pero tarde o temprano se enterarían.

-¿Cuanto dijiste? Eso es demasiado.

-Lo sé pero es el acumulo después de tantos años.

- ¿Y qué haremos?- pregunto una profesora que recién había sido contratada.

-No se preocupen, solucionare este problema, he metido solicitud al banco para un préstamo, este viernes me resuelven. No dejare caer la escuela de mi hermano.

Era viernes por la tarde y Orihime esperaba a sus amigas Rukia y Tatsuki, habían vuelto a quedar de verse, Rukia contaba que aprendía por fin los negocios de la familia pues ya pronto llegaría el momento de que ella tuviera su propia familia.

-¿Entonces ya tienes novio Rukia-chan?- preguntaba Orihime mientras bebía de su taza haciendo sonrojar ligeramente a Rukia.

-Bueno no somos novios, pero hemos salido últimamente, y pues hay besos y abrazos y... - iba a decir algo más, pero su sonrojo aumento y prefirió guardar silencio.

-Qué lindo, espero conocerlo pronto.

-Bueno cuando formalicemos con gusto te lo presentare.

El teléfono de Orihime comenzó a sonar, les pidió disculpas pues necesitaba atender esa llamada.

-Buenas tardes, si con ella habla-se quedo escuchando, pero sus ojos se aguaron- entiendo, si claro, bueno es algo que no hubiese esperado. Gracias.

Ambas amigas se le quedaron viendo pues habían notado los ojos cristalinos de Orihime, y como su permanente sonrisa se había borrado.

-¿Todo bien Hime? -pregunto Tatsuki tomando su mano que estaba sobre la mesa.

Orihime nego con la cabeza, Tatsuki y Rukia esperaron a que pasaran los sollozos de su amiga, para que pudiera explicarles mejor que había sucedido. Después de tranquilizarse les explico como había confiado en una mujer durante años y como ella había dejado tan endeudado el Jardín de niños que había levantado su hermano con tanto esfuerzo.

- Perdón muchachas pero necesito estar sola- saco de su billetera un billete y unas monedas con lo que cubriría lo consumido en el Café, se puso de pie y camino a la salida. Chocando con tres muchachos un pelirojo con unos tatuajes muy extraños en sus brazos, un chico de cabello azul con lentes y un muchacho con cabello muy similar al suyo, este ultimo muchacho la volteo a ver pues había llamado su atención su cabello tan inusual como el suyo y la belleza de la joven, pero después de ver que lloraba levanto la mirada sintiéndose imprudente por mirarla, dentro del café siguió al resto de sus amigos pues se habían encontrado con dos de sus amigas en una mesa.

-Esa que iba saliendo ¿No era tu amiga Inoue-san?- pregunto Ishida a su novia, la cual asintió diciéndole que después le contaba.

-Y bien Ichigo, ¿Estás listo para tu cita de hoy?- pregunto Rukia.

-No fastidies con eso de nuevo, además no estoy seguro que las cosas funcionen con Riruka, ya sabes está un poco más loca que tu- Rukia se molesto por ser llamada asi.

-Fue lo que le dije yo a Rukia, se que te quedaras con Senna, está hecha para ti- mencionaba Renji, mientras revisaba el menú del cafe.

-¿Quieres apostar acaso?- le reto Rukia.

-¡Por supuesto! Sera un reto, el que pierda hará el reto que el otro le imponga, sea lo que sea- le decía Renji maliciosamente.

-¡Hecho!- y ambos estrecharon sus manos.

-¡Tsk malditos idiotas! Aun estoy aquí como para que hagan estúpidas apuestas frente a mí.

-Bien solo finge que no viste nada, ¿A qué hora la veras?

- Dentro de una hora, en este café.