9 Húmedo

9 Húmedo

Una hora
¡Una hora esperando desde el otro lado de la puerta!
Toco molesto por 4ta vez para recibir la misma respuesta "¡Ya voy!"
Miro el reloj, ya estaba atrasado.
Se auto permitió abrir la puerta y entrar como un rayo para sacarlo a patadas. Pero apenas asomo la cabeza lo encontró con nada más que una toalla en la cintura y otra alrededor del cuello. Con gotas de agua rodando sensualmente por su cuerpo... Cerro la puerta de un tiro asustando a Argentine, quien terminaba de secarse el cabello.
Arshes respiro profundamente, necesitaría un baño de agua fría después de aquello.
Lo que le pasaba por impaciente.