-Ah me duele horrores la cabeza- se quejaba Orihime, en el desayuno.

-A mi estúpido hijo le quedo doliendo algo más que la cabeza ayer, ¿No es así? -Ichigo escupió lo que bebía dejando empapado a Jinta.

-¿¡Que te pasa!?- le grito molesto-¿Porque siempre terminas escupiéndome a mi?

-Porque eres el que esta frente a él- anoto Yuzu.

-¡Toushiro, cámbiame de lugar!-el mencionado solo lo miro molesto y continuo su desayuno.

-Hitsugaya para ti, Hanatari- contesto Toushiro

Orihime reía, cada mañana y cena era lo mismo, esa de verdad era una familia muy cálida, los extrañaría tanto cuando esto hubiese terminado, miro la fecha de su celular, habían pasado ya cuatro meses y medio "Que rápido pasa el tiempo" pensó para sí misma.
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-¡Este esta tan hermoso! No puedo decidir cuál es mi favorito- Ichigo dirigió su mirada a Orihime

-¿Porque te emocionas tanto por unos trajes de baño?

-¡Vamos ir a la playa Ichigo-kun!- saltaba de felicidad Orihime, ignorando la pregunta de Ichigo.

-Diviértanse mucho y no vuelvan sin mi futuro nieto- dijo el papá de Ichigo que entraba a la habitación de la pareja.

-Kuro... Kurosaki-san- Orihime se sonrojo.

-No le hagas caso Hime, es mejor que nos demos prisa para alcanzar el vuelo.

-¿Vuelo?- le brillaron los ojitos a Orihime, tomo su maleta y bajo corriendo las escaleras- ¡A prisa Ichigo-kun! -grito desde las escaleras, provocando una sonrisa en Ichigo.

-Ichigo- lo llamo su papa, ahí estaba otra vez, lo miro a los ojos serio- tiene que ser varón mi primer nieto- esta demás decir que Ichigo lo golpeo y salió hecho una furia de la habitación.
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Ichigo llegaba al hotel a pedir la habitación que su padre les había reservado, mientras Orihime se quedo fuera del hotel maravillada viendo el hermoso mar. La recepcionista le entrego las llaves y dos brazaletes para las atracciones que tenía el hotel, Ichigo salió por Orihime, quien ya venía a su encuentro.

-¡Esta hermoso Ichigo-kun!- dijo abrazándolo por el cuello, hasta que se dio cuenta de lo que había hecho, sonrojada deshizo el abrazo- Lo siento mucho Ichigo-kun, creo que fue parte de la emoción.

-No te preocupes Orihime, no me molesto en lo absoluto- decía mientras miraba el cielo para que Orihime no viera su sonrojo.

Orihime e Ichigo cenaban en el restaurante del hotel que sobre ellos se alzaba un cielo obscuro lleno de estrellas. Ese día habían ido a unas ruinas que había por el lugar, habían postergado su visita a la playa ya que los días siguientes estarían cerradas las ruinas por mantenimiento que debían recibir y no podrían visitarlas en su estadía.
El restaurante ofrecía un bailable como entretenimiento, con chicas con cocos cubriendo sus senos y una falda con flores rojas estampadas.

-Wow, quisiera ese tipo de sostén- Ichigo la miro buscando las palabras correctas para decirle que jamás encontraría unos cocos a su medida, pero noto la cara de inocencia de Orihime y mejor cambio el tema.

-¿Qué te parece si vamos a la barra libre después de cenar?

-Sí, quiero una de esas bebidas que me dio sin alcohol Rukia-chan para la sed- una gota de sudor salió sobre la cabeza de Ichigo, pues Orihime no supo que Rukia la embriago a propósito y el suceso de aquella noche nunca lo recordó.
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Ambos estaban sentados con una bebida cada uno en la barra mientras detrás de ellos iniciaba la música y algunas parejas se fueron poniendo de pie a bailar hasta que estuvo llena la pista.

-Orihime- la aludida volteo, Ichigo se quedo perdido en su mirada color luna, que lucía tan bella y brillante por la luz de las llamas que había para alumbrar el lugar, se veía exquisita aquella noche con su vestido largo blanco y una flor sobre su oreja, la primera vez que la vio quedo sorprendido por su belleza preguntándose de donde había sacado Rukia una amiga tan hermosa y gentil como ella, pero ahora se preguntaba lo que una vez su padre hablo con el ¿Como la iba a deja salir de su vida?

-¿Ichigo-kun?

-Ah sí perdón, me perdí un poco en mis pensamientos- trato de fingir - si bueno, amm... quería decirte, llegando a Karakura iremos a pagar la deuda de tu Jardín de niños.

-¿Es en serio?- lo miró Orihime feliz.

-Si Hime, no quiero que pierdas tu escuela- Orihime se lanzo sobre el dándole un fuerte abrazo, para después depositar en beso en la mejilla de Ichigo, provocando un sonoro sonrojo en Ichigo y sentir como su estomago explotaría por todo ese revoloteo dentro de él.

-Muchas gracias Ichigo-kun- lagrimas comenzaron a salir de sus hermosos ojos.

-Gracias a ti Orihime, pero no llores me gustas mas cuando sonríes- ¿Me gustas más? Sera posible pensó Orihime, trato de ocultar su sonrojo mirando hacia la pista, cada vez que escuchaba música su cuerpo le pedía bailar-¿Ichigo-kun?-el aludido salió de su ensoñación-¿Bailarías conmigo?

-Si claro- bailar contigo, contigo iría hasta el mismo infierno si me lo pides, pensó Ichigo tratando de frenar el deseo de decírselo- Vamos.

Ambos disfrutaban mucho la música, quizás Ichigo no era el mejor bailarín pero para Orihime el era el mejor en todos los aspectos, estaba irrevocablemente enamorada de Ichigo.
Ichigo luchaba por controlarse tratando de evitar el menor contacto con Orihime, pero maldita sea que esa mujer se movía tan bien en la pista de baile y la música no ayudaba mucho pues obligaba cada vez más a acercar sus cuerpos.

-Se... será mejor que vallamos a dormir, mañana hay mucho que hacer Orihime.

Ambos llegaron a la habitación sudados y tratando de controlar sus impulsos de lanzarse el uno sobre el otro.
Orihime fue directo a su maleta para sacar su pijama, pero esta la había dejado hasta el fondo de la maleta, tomo un pedazo de la pijama y comenzó a jalarla, Ichigo al ver como luchaba contra su maleta fue en su auxilio pero al llegar detrás de Orihime esta logro sacar la pijama cayéndose de espaldas sobre Ichigo quedando encima de las piernas de Ichigo.
Orihime volteo a verlo para pedirle disculpas pero las manos de Ichigo aprisionaron la cadera de Orihime, Orihime sintió una descarga en todo su cuerpo, sin medir ambos sus impulsos se fueron sobre los labios del otro besándose como si la vida se les fuese en ello. De un movimiento Ichigo coloco a Orihime de cuclillas sobre él, sus manos ascendía y descendían sobre los muslos de Orihime sacando pequeño gemidos de la mujer, Orihime enredaba sus manos sobre el cabello de Ichigo, haciendo ligeros movimientos con su cadera sobre el pantalón de Ichigo. La cargo con sus manos, para depositarla sobre la cama pero una mala jugada salió mal haciendo que ambos cayeran separados el uno del otro.
Ambos se miraron de arriba abajo para luego mirarse el uno al otro, ¿Cómo se habían dejado llevar por sus instintos?

-Yo... perdóname Inoue- dijo Ichigo levantándose y caminando hacia la salida.

Orihime se quedo mirando la puerta, con lágrimas en los ojos ¿Que había pasado? Ella sabía que Ichigo-kun no sentía lo mismo que ella hacia él, pero primero iniciar todo para después solo dejarla así, y además volverla a llamar Inoue. Se fue a dar un baño para tratar de despejar su mente, para después tratar de dormir, lo cual lo logro pues no sintió cuando Ichigo regreso a la habitación e improviso una cama en el suelo.

Ambos despertaron y ninguno se dirigió la palabra, estaban demasiado confundidos por lo que estuvo a punto de pasar anoche, ambos se concretaban a hablar lo necesario para continuar su día, fueron a desayunar para después ir a una excursión en bote que se haría en una isla cercana, Ichigo trataba de no acercarse tanto a Orihime pues su pequeño bikini lo estaba volviendo loco de dos maneras, una tenía que concentrarse para a no aventársele en frente de todos y arrancarle ese bikini y hacerla suya y dos estaba que quería sacar una espada gigantesca y con ella partir en dos a todos los desgraciados que no paraban de mirarla e incluso algunos se habían atrevido a tomarle fotos, y ¿ el que hacía? Salir como un marica de la habitación y dejar a una Orihime con ganas de más. Si su padre se llegara a enterar de eso, Estaba seguro que lo desheredaría, le quitaría el apellido Kurosaki y se burlaría de el eternamente.

Los siguientes 2 días continuaron normales para ambos, habían vuelto hablar con un poco mas de naturalidad y disfrutaban mucho de su #lunademielvacaciones#. Orihime cerraba la llave del baño, para comenzar a secar su cabello con una toalla pequeña mientras que con otra enroscaba su cuerpo en ella, había olvidado meter su ropa al baño, ahora rezaba porque Ichigo no estuviera en la habitación o pasar desapercibida y que no la viera con esa pequeña y delgada toalla que estaba segura ella no había echado a su maleta sino una más larga. Abrió la puerta olvidando por completo que Ichigo estaba ahí, Ichigo la miro asustado pues solo traía puesto un pequeño y muy entallado boxer que no dejaba espacio para mas, pero al ver a Orihime solo en toalla, su cabello húmedo y todo su cuerpo escurriendo gotas de agua, no ayudo al pobre del boxer siendo estirado, Orihime agacho la mirada ruborizada para descubrir el gran problema que Ichigo tenía en su entre pierna, comenzando a pensar cosas sucias, Orihime cerro fuertemente sus ojos, su sonrojo se acentuó y el nudo que había hecho a su toalla la deshizo cayendo esta a los pies de Orihime, sabía que se arrepentiría en unos segundos cuando Ichigo la volviera a rechazar. Pero su sorpresa fue tan grande cuando sintió como Ichigo la aprisionaba contra la pared besando su cuello y tomando la pierna de Orihime con su mano para que esta la enredara en él para comenzar a masajearla, los pechos de Orihime subían y bajaban de la excitación del momento llamando la atención del pelinaranja, aprisiono uno de los pezones de Orihime en sus labios, mientras con la otra mano jugaba con el otro pezón disponible, Orihime gemía sin parar estaba segura que si seguía así llegaría al primer orgasmo, Ichigo notando lo excitada que estaba la joven la cargo en sus brazos tomándola por sus nalgas para dejarla sentada sobre el tocador de la habitación, ahora Orihime era la que besaba el torso de Ichigo, depositando besos y mordidas sacando rugidos del joven pelinaranja, la volvió a tomar y la llevo a la cama, no soportaba mas, toco la zona erógena de Orihime descubriendo que estaba totalmente húmeda para aceptar la entrada de Ichigo.

-Esta vez no voy a huir- Orihime lo miro a los ojos extasiada por lo que veía a Ichigo quitándose el boxer y dejando ver su muy bien dotado pene-¿Estás segura Hime?

Orihime asintió desesperada, quería por una sola vez sentir que era de Ichigo-kun y el fuese suyo, sin más Ichigo se preparo y de una estocada entro en Orihime, provocando un gemido en ambos, para después entregarse el uno al otro en cuerpo y alma, pues a pesar de que ambos desconocían los sentimientos del uno hacia el otro ese acto no dejaba de representar lo que era: la unión de dos seres que se aman.

La mañana amanecía fresca y un par de pelinaranjas aun continuaban dormidos, ichigo dormía a mitad de la cama con un brazo extendido mientras que el otro brazo rodeaba la cintura de Orihime, que su cabeza reposaba sobre el pecho de Ichigo, ambos cubriendo su cuerpo solo con una delgada sábana blanca. El medio día llego y ellos aun continuaban dormidos, hasta que una llamada entro al celular de Ichigo, con su mano libre busco el celular sobre la mesita de noche a lado de la cama, Orihime se removió en su lugar, para abrir poco a poco sus ojos. Ichigo salto de la cama asustando a Orihime.

-¿Como que le dispararon? Rukia por favor, dime que es una de tus estúpidas bromas- Orihime tardo en comprender lo que escuchaba- está fuera de peligro, ¿Quien dijo eso?, ¿Gin?, ¿En el hombro y la pierna?, No hoy vamos para allá, en unas horas estaremos en Karakura.

-¿Ichigo-kun? Pregunto Orihime que tapaba sus pechos con la sábana.

-Tenemos que volver a Karakura, alguien intentó asesinar a mi padre.