..:Leer

Por alguna razón tenia que ir al ático; y aunque no supiera con exactitud por qué, se armo de valor y cruzo la trampilla sin complicaciones.

El lugar estaba sucio, oscuro y polvoriento, parece que Argentine no había limpiado nada el día que le reclamo por no ayudar, pero lo que más le llamo la atención fue el río de cartas desperdigadas por doquier.

Armado con una linterna, Arshes se adentro curioso: Todas iban dirigidas a Argentine, así que con más curiosidad empezó a leerlas.

Sesenta cartas, sesenta cartas que leyó en aproximadamente una hora y algo más. Cargadas de aventuras de una noche, semana y muy pocas que duraban un mes. Cariño, amor, lujuria y pasión; y claro esta, porque si no hubiera entonces no serian para Argentine: corazones desgarrados.

Arshes estaba intrigado… ¿Argentine realmente las habría leído alguna vez?