Orihime con ayuda de Yuzu terminaban algunos de los adornos que pondrían en el festival escolar que meses antes se había pospuesto por la salud de la directora del Jardín. Ichigo, su padre y Haru llevaban más de una hora hablando a puerta cerrada sobre la demanda contra Aizen, quien con todo el cinismo del mundo iba a trabajar como si no hubiese hecho nada.
-¿Pero porque haces tan pronto los adornos si aun falta tiempo para el festival?- preguntó Karin desinteresadamente, que jugaba en su play 4.
-Porque después se vendrá más trabajo por el fin de año, y como maestra y directora, tendré más carga de trabajo que el resto de los profesores.
-¿Acaso los otros profesores no están haciendo nada por el festival?
-Oh si todos estamos haciendo nuestra parte.
El timbre sonó, Yuzu estaba por ponerse de pie pero Jinta que pasaba por la puerta la abrió para recibir a la visita. Una voz de mujer se escucho preguntando por Ichigo para después escuchar pasos viniendo hacia la sala que es donde se encontraban las tres mujeres de la casa Kurosaki. Nell entró a la sala saludando a las mellizas y por último a Orihime, preguntando nuevamente a esta por su marido.
-Bueno el está con su padre en estos momentos hablando de algo muy importante, si gustas puedes esperarlo- Nell miro a Orihime que le sonreía como si fuesen amigas desde hace tiempo, agacho su mirada para después sonreír.
-Esta bien así, solo venía por una cita médica pero siendo así, mejor lo veré mañana en el hospital- dicho esto se retiró de la sala despidiéndose y caminando directamente a la salida.
-Oh lo había olvidado ayer vino Nell-san a buscarte pero tú estabas con tu padre y Haru-kun, le dije que te esperara pero dijo que hoy iría a buscarte al hospital.
-Mmm... Qué bueno- continuo cambiándose de ropa para iniciar su día - con todo esto no tengo ganas de ver a nadie- volteo a ver a Orihime que ya tenía lagrimas en sus ojos- no yo, yo me refiero a otras personas que no seas tú- pero Orihime continuaba llorando, malditas hormonas pensó Ichigo, se puso de pie para abrazar a su muy sensible y emocional esposa embarazada- vamos Hime, sabes que no lo dije por ti, tu eres lo único bello de los días de mierda que he tenido últimamente.
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Dos días después, Ichigo llegaba a casa tras hablar con la aseguradora de su departamento poniéndolo a la venta en cuanto este estuviera en condiciones. Llego a casa momentos antes de la cena, lo primero que hizo como todas las veces anteriores que no pasaba por su esposa a la escuela era buscarla por toda la casa, solo para escuchar esa dulce y hermosa pregunta.
-Ichigo-kun- le dijo sonriéndole desde la cocina- ¿Como estuvo tu día?
Ichigo camino hacia ella depositando un beso en sus labios (antes cerciorándose que su padre no estuviera por ahí y comenzara a burlarse de él), comenzó a relatarle lo que recordaba de su día como habían mejorado alguno de sus pacientes y unos nuevos que ingresaban con patologías complicadas, de como había tenido que ir por desgracia para él a preguntarle a su padre la opinión sobre una paciente. Orihime lo escuchaba mientras picaba verduras para la cena, en algunos momentos dejaba de hacerlo para ver el rostro de su marido conteniendo alegría o tristeza por sus pacientes. Unos pasos se escucharon detrás de Ichigo, este giro la cabeza.
-¿Nell? ¿Pero qué haces aquí? Estuve esperando por ti hace dos días en el hospital, Orihime me dijo que irías por una consulta - contesto sorprendido mientras se preparaba mentalmente para el abrazo estrangulador de su amiga, pero este no sucedió.
-Hola Ichigo, bueno vine de visita pero tu dulce esposa me dijo que aun no llegabas y la ayudaba con la cena, pero tuve una urgencia muy grande por ir al baño- se limito a contestar.
-¿Sucede algo Nell?- pregunto Ichigo por el raro y tranquilo comportamiento de su amiga.
-¿Tiene que suceder algo para visitarte? - grito fingiendo molestia, haciendo que Ichigo y Orihime hicieran un signo con sus manos de que se relajara.
-Bien, ¿Y donde esta todo el mundo?
-Toushiro-kun y Karin-chan fueron a comer a casa de Rangiku-san y su esposo, Yuzu-chan salió al cine con Jinta-kun y Kurosaki-san no lo sé- dijo poniendo su dedo índice en su barbilla- quizá fue a beber con sus amigos- Nell la miraba atentamente, mientras Ichigo se retiraba de la cocina.
-Bien, iré a bañarme.
Nell y Orihime se quedaron solas en la cocina en silencio, Orihime trataba de entablar una conversación con Nell pero ella solo respondía lo necesario, volviendo a quedar en silencio. Mientras ambas cocinaba Orihime no dejaba de picotear la comida el embarazo la estaba volviendo más glotona de lo que ya era.
-Comes mucho, ¿No crees?- pregunto Nell que miraba el cuchillo con el que anteriormente Orihime picaba la verdura.
-Si bueno, eso es por el em... -Nell levanto la vista hacia Orihime que estaba de espaldas a ella meneando la cena- es porque siempre he comido así desde que recuerdo.
-¡Estamos en casa!- grito Yuzu que cerraba la puerta tras de ella y su esposo- hermano, ya has vuelto- Ichigo bajaba las escaleras con el cabello aun húmedo.
Los días pasaron y para sorpresa de todos Nell frecuentaba al menos dos veces por semana la casa Kurosaki, hacia tanto tiempo que no iba tan seguido (o al menos una sola vez de visita), desde que Ichigo la salvo de un ex-novio que la golpeaba, yendo en aquellos días cuando se sentía débil e intentaba volver con su novio golpeador. Después de que logro recuperarse sus visitas fueron menos frecuentes hasta hacía dos años pasaron a ser nulas. La familia Kurosaki la recibía muy felices por el cariño sincero que le profesaban, a pesar de que la notaban un poco cambiada, aunque después de todo cuando sucedió aquello ella e Ichigo apenas eran unos jóvenes que asistían al Instituto. Orihime también disfrutaba sus visitas, pues en contadas ocasiones ambas ayudaban con la cena, pero on lo que últimamente la pelinaranja no estaba tan contenta era que Ichigo solía pasar por ella a la escuela con Nell ya en el auto, no es que no confiara en su esposo pero no le agradaba en lo más mínimo que Nell pasara tanto tiempo con Ichigo e incluso llegara directamente con él al hospital. Pero por las noches que estaba en la intimidad con Ichigo entregándose el uno al otro esos celos infundados desaparecían, pues lograba sentir todo el amor y pasión que Ichigo sentía solo por ella, y vaya que eso era casi todos los días, pues gracias a las inestables hormonas de Orihime quería sentir todos los días a su esposo.
-Mmm... Ichigo- Gemía Orihime mientras su esposo masajeaba su pezón derecho y su boca jugaba con el izquierdo, la succión era lenta y pausada dejando sentir a Orihime una oleada de calor por todo su ser, Ichigo miraba como se retorcía de placer Orihime debajo de él, dejando a su miembro aun mas excitado y erecto, ver a su mujer llena de placer era la gloria para él, dejo el juego en los senos de Orihime para comenzar a mordisquear el blanco cuello de Orihime dejando marcas rojas superficiales en él (después de todo no podía andar en su jardín de niños con chupetones), comenzó a descender dejando húmedos besos del cuello hasta el vientre de Orihime, subió y bajo dos veces provocando ansias en Orihime para que terminara con el trayecto de sus besos -Ichigo por favor- pidió Orihime con una voz llena de placer y sensualidad, no dispuesto a dejar insatisfecha a su bella esposa, Ichigo bajo su boca hasta el clítoris de Orihime, comenzando a jugar con él con la punta de la lengua, mas suspiros y gemidos salieron de la boca de Orihime, Ichigo abrió mas las piernas de su esposa probando con toda su boca las piernas, labios y clítoris de ella. Se separo de Hime solo para darle un pequeño respiro de todo el placer que la embargaba, el pecho de Orihime subía y bajaba de la agitación del placer, con algunas fuerzas Orihime se sentó en la cama para tomar la mano de Ichigo y meter en su boca el dedo índice de su esposo, aquel gesto sencillo de Orihime provoco que Ichigo explotara en excitación, verla lamer su dedo mientras lo miraba fijamente le hacía unas ganas de tomarla y penetrarla hasta que ambos explotaran en placer.
Orihime saco el dedo de Ichigo dejando un hilillo de baba a su paso, Ichigo se le quiso ir encima en ese momento pero Orihime lo detuvo, poso su mano sobre el hombro de Ichigo para que se inclinara ligeramente hacia atrás, Ichigo la miraba expectante y desesperado por hacerla suya, pero poco a poco Orihime bajo y entre sus labios fue metiendo el miembro erecto de su esposo en su boca.
-Ah, ah, Hime- con todo el autocontrol que podía tener en esos momentos Ichigo se aferraba a las sabanas de su cama, pues de no ser así tomaría a Orihime del cabello para que esta fuera mas rápido, pero como si le hubiese leído la mente Orihime comenzó a ir más rápido, rugidos salían del ronco pecho de Ichigo, sabía que de seguir así estallaría en ella, por lo que la detuvo la recostó sobre el colchón- antes quiero cerciorarme de que estés lista- y con cautela Ichigo metió su dedo en Orihime- Estas tan mojada- comenzó a meter y sacar su dedo, para después introducir un dedo más en su esposa repitiendo lo anterior metiendo y sacando sus dedos. Orihime gemía y temblaba de placer, las paredes de la mujer comenzaban a apretarse cada vez más, no iba a permitir que sus dedos sintieran el orgasmo de su mujer, saco sus dedos de ella dejando que Orihime se relajara, cosa que no le agrado nada a la muy excitada pelinaranja.
-Ichigo por favor, te necesito ¡Ya!- rogaba Orihime, con una media sonrisa Ichigo sin más la penetro dos estocadas tuvo para que un sonoro gemido saliera de los labios de Orihime, llegando a su primer orgasmo.
Ichigo salió de la cavidad de Orihime, la tomo de una mano para girarla y ponerla a gatas, con su pecho pegado al colchón de la cama y su cadera bien levantada, nuevamente la penetro, comenzó con un nuevo juego de vaivén lento y pausado para que Orihime volviera a subir y pudiera tener otro orgasmo, pero el cuerpo de
Ichigo le exigía el tan ansiado orgasmo que se hacía más palpable a cada estocada que daba, tomo de las nalgas a su esposa y comenzó a penetrarla con más fuerza, la habitación de lleno de gemidos sin cesar, quizás sus gritos se escuchaban por toda la casa, pero no les importaba aquello era demasiado, y sin mas ambos alcanzaron el clímax, dejando todo su fluido dentro de su esposa. Orihime se dejo caer sobre el colchón mientras poco a poco iba saliendo de su cavidad el semen que había depositado Ichigo dentro de ella, ambos se abrazaron y poco a poco cayeron dormidos.
-En 15 días tengo cita con la dra. Unohanna a las 6:30 de la tarde- le contaba Orihime a Ichigo, que podaba algunas plantas para que estas retoñaran más hermosas- pasare por tu consultorio, para decirte como salió todo.
Ichigo asintió, regresando su vista a la revista médica que tenía leyendo entre sus manos.
-Buenas- saludo Nell, que recién llegaba de visita, Orihime inclino su cabeza ligeramente como saludo e Ichigo solo la miro de reojo, hasta hace unos días había notado que Orihime se sentía incómoda con Nell rodando tanto sus vidas, lo cierto era que la entendía, si él mismo se molestaba de los pequeños alumnos que se despedían de beso de a su dulce esposa. Tal vez era el momento de hablar con Nell y hacerle entender que él tenía una esposa y no podía seguir rondando su vida, pues se prestaría para malos entendidos.
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-Karin-chan ya te dije que no era necesario que tú y Yuzu-chan me acompañaran.
-Claro que es necesario Orihime, el idiota de mi hermano está trabajando y alguien tiene que cuidar de ti, y Yuzu y yo estamos más que felices de cuidar de ti y nuestro futuro sobrino o sobrina, ¿Verdad Yuzu?- volteo a todos lados del pasillo que daba dirección al consultorio de Ichigo- Oh cierto fue a buscar un baño.
Ambas continuaron con su camino hacia el consultorio de Ichigo que estaba del otro lado del área de ginecología, pasando por una puerta que sobre ella se leía "Dr. Aizen Sousuke", lo cierto era que ni Ichigo, ni Isshin daban la demanda contra Aizen, pues según el consejo de su abogado Haru lo ideal es que esperaran un poco de tiempo, para que Aizen bajara la guardia y pudieran aprehenderlo más fácilmente, pues de haberlo hecho en seguida del intento de asesinato de Karin él podía tener listo su plan de escape.
Ambas Kurosaki bajaron un piso más para llegar al área que le correspondía al consultorio de Ichigo, la puerta estaba cerrada por lo que ambas mujeres supusieron que estaba en consulta en ese momento pues se escuchaban voces detrás de la puerta, esperaron por un momento más, Orihime estaba sumida en sus pensamientos mientras Karin trataba de indicarle el camino del consultorio de Ichigo a Yuzu que solo dios sabe como llego a la siguiente torre del hospital. Las voces dentro del consultorio de Ichigo comenzaron a subir de volumen.
- ¡Ambos sabemos que solo la estas utilizando! - gritaba la voz de Nell - lo único que buscas es no perder el hospital de tu familia, y ya está en tus manos, ¡Ahora déjala!-
-Lo hare cuando sea el momento Nelliel y ese aun no llega- rebatió la voz de Ichigo
-¡Eso ya me lo habías dicho desde hace días!- la manos de Orihime comenzaban a temblar sin control mientras lagrimas comenzaban a inundar sus bellos ojos, aquello que escuchaba ¿Era cierto? O solo fingía Ichigo con Nell para mantenerla a salvo, Karin se había acercado a la puerta, sus puños se encontraban cerrados Orihime no sabía si por la furia de que al parecer su hermano le estaba siendo infiel a Orihime o por enterarse del acuerdo que habían hecho ambos pelinaranjas- ¿O a caso ya te enamoraste de ella?- un silencio inundo tanto el consultorio como el pasillo.
-No, ya te lo dije no estoy enamorado de ella, solo finjo con ella y con los demás para no perder el hospital, así que por fa…
Karin no lo soporto más y abrió furiosa la habitación para encontrar a su hermano con una mano en el hombro de Nell y ser jalado por su corbata por la misma para solo ver como ambos se besaban. Ambos se separaron rápidamente por la interrupción de Karin para mirar sorprendidos a amabas Kurosaki, los ojos de Ichigo fueron de Karin a Orihime, quien debido a la impresión había dejado caer la receta médica dada por Unohanna que traían en sus manos, lagrimas comenzaron a surcar el rostro de Orihime, Nell había optado por sentarse en una de las sillas cercanas al consultorio de Ichigo dando la espalda a las dos mujeres Kurosaki, Karin que también había dirigido la mirada a su cuñada había quedado en shock junto con su hermano al verla quieta y con lagrimas en los ojos en la entrada del consultorio. Orihime recobro la compostura.
-Yo, yo, yo – se agacho para tomar la receta- siento la interrupción- pero su voz se volvió a quebrar, como una cobarde comenzó a correr por el pasillo.
-¡Orihime!- grito Ichigo desesperado, pero Karin molesta lo golpeo en el abdomen sofocándolo y tirándolo al piso.
-¡Nunca imagine esto de ti Ichinii!- Karin estaba roja de rabia con lagrimas contenidas, no sabía qué era lo que la molestaba mas, enterarse del estúpido matrimonio por convenio de su hermano y cuñada, o darse cuenta que al final su cuñada si se había enamorado de su hermano y este solo la hubiese utilizado.
Nell se puso de pie y camino hacia la salida, mirando una vez más al pelinaranja que se ponía de pie.
-Nell, ¿Tu lo plan…?- pero no termino la pregunta pues Yuzu llegaba al consultorio muy asustada y preocupada de ver a sus hermanos en esas condiciones y Nell usaba aquella distracción para salir del lugar.
….
Orihime salía del hospital con el rostro bañado en lágrimas, ¿Qué debía hacer ahora? ¿Hablar con Ichigo, para saber si todo aquello que dijo eran mentiras? Pero Orihime sabía que no podía ser cierto, él le había platicado que Nell era una de sus amigas más entrañables que podía confiar en ella plenamente, pero que al igual que con sus otros amigos (Rukia, Renji, Tatsuki y Sado) prefería mantener el embarazo en secreto, por si alguno abría de más la boca.
Camino algunas cuadras en dirección a su antiguo departamento deshabitado, por el momento necesitaba estar sola, necesitaba pensar en su bebe y otro momento como aquel que había vivido minutos antes sabía que no le haría bien a su bebe. Tomo un carro de sitio y veinte minutos después se encontraba abriendo la puerta del departamento, lo miro desde el umbral ahora le parecía tan pequeño después de haber vivido tantos meses en la residencia Kurosaki, pero sabía que era un lugar realmente acogedor para criar los primeros meses a su hijo, en lo que lo vendía y conseguía uno más grande. Para tratar de despejar su mente apago su celular y comenzó hacer el aseo del lugar, estaba totalmente empolvado, pues en todo ese tiempo apenas si había ido tres veces a darle mantenimiento, la noche llego, Orihime que no tenia ánimos de salir ni de comer pero que debía hacerlo pidió comida a domicilio, que apenas si la probo comenzó a desenrollar el futon sobre el piso, rebusco entre las pocas cosas que quedaban en su armario logrando dar con una vieja pijama que le había regalado su hermano, se metió al baño para darse una ducha muy larga y prolongada, pues de no ser así sabía que no podría conciliar el sueño, su vientre en estas semanas ya se comenzaba a notar debajo de las blusas holgadas que usaban para que nadie notara su embarazo, después de todo Ichigo no había cumplido su promesa de encerrar a Aizen antes de que se notara su vientre.
….
La mañana llego y Orihime deseo permanecer sola también ese día, llamo al jardín de niños alegando estar indispuesta, pero que si surgía algún problema enseguida la llamaran, nuevamente apago el celular. Pasada la mañana salió de su hogar con rumbo a una tienda para comenzar a surtir su despensa y los medicamentos que le había recetado la ginecóloga, regreso a su casa y solo había encontrado una notada pegada a su puerta
Estoy preocupada por ti, se que necesitas estar sola pero por favor llámame apenas estés dispuesta a recibir visita.
Atte. Tatsuki
Arranco el recado de la puerta y lo arrugo haciéndolo una bola de papel, mas tare le enviaría un mensaje dando las gracias para que no se preocupara por ella.
Tres días más habían pasado desde aquella tarde su celula por fin lo mantenía encendido todo el tiempo recibió mensajes de su trabajo (pues había pedido unos días de ausencia), Tatsuki, incluso Yuzu le mando mensaje para decirle que si necesitaban algo ella o el bebe no dudara en pedírselo, pero ninguno de Ichigo y obviamente ninguna llamada de él. Tatsuki la había ido a visitar desahogándose con ella y contándole todo lo ocurrido mientras Tatsuki solo la escuchaba y maldecía a Ichigo entre dientes; esto le dio fuerza y determinación para ir a la casa Kurosaki y sacar todas sus pertenencias del lugar, conocía perfectamente los horarios de la casa, por lo que fue una mañana a las 11 del día, sabía que a esa hora solo encontraría a Yuzu y conociendo a su joven cuñada sabía que no la cuestionaría en sus decisiones. Llego a la casa con los nervios a flor de piel, Tatsuki que la acompañaba trataba de calmarla, pero le era imposible, no estaría tranquila hasta que al menos se cerciorara que no se encontraría con Ichigo, tal como había previsto Yuzu le abrió la puerta encontrándola solo a ella en casa, Orihime le dirigió una sonrisa sincera, pidiéndole que por favor le permitiera llevarse sus cosas, Yuzu se quedo callada por un momento tratando de controlar lagrimas que querían salir de sus ojos.
-No tienes que pedirme permiso Orihime-chan, esta es tu casa a pesar de todo, pasen las dos.
Yuzu las acompaño hasta el cuarto de su hermano (el cual según le conto Yuzu a Tatsuki no había vuelto a dormir ahí desde aquel día, sino en el de huéspedes), Orihime se detuve en la entrada, sus fuerzas comenzaron a flaquear, ver aquel cuarto donde muchas noches Ichigo le había jurado amor y cuidar de ella, parecía tan lejanos esos días, Tatsuki la tomo de su mano instándola a entrar y terminar con aquello de una maldita vez. Yuzu se sumo para ayudar a Orihime en recoger todo aquello que le perteneciera a su aun cuñada. Tardaron más de una hora y media en poner todo en maletas, Yuzu y Tatsuki ayudaron a bajar las maletas pues en el estado de Orihime no podía cargar nada pesado, dio un último vistazo a la habitación dejando atrás solo un collar a juego con aretes, un peluche en forma de León (que le había obsequiado en su primer cita oficial como esposos) y un vestido negro, todo esto regalos de Ichigo, una lagrima mas rodo por su rostro, bajo su mirada que sin darse cuenta sobaba ya su vientre.
-No te preocupes bebe-kun, estarás lleno de amor de tus tías, abuelo y mío - pues incluso ahora Orihime con ninguna llamada de su supuesto esposo dudaba que incluso no quisiera a su propio hijo.
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Como cada día Ichigo (desde aquel incidente) llego a su casa entrada la noche, subió las escaleras hasta llegar a la habitación que compartía con Orihime encontrándola sin ninguna pertenencia de su esposa, tan solo los tres únicos regalos que le había hecho en todos estos meses.
-Hime…- dijo tomando un porta retrato con una fotografía de ellos que tenían en la mesita de noche.
…
¡Hola! Perdón por tardar en subir un nuevo capítulo pero me cuesta mucho trabajo escribir cosas tristes, bueno saben que soy mujer de pocas palabras (aquí claro, porque en la vida real es otra historia) así que solo quería mencionarles que el Fic está por llegar a su final, según mis cálculos quedan dos capítulos más.
Bien solo me resta agradecer sus reviews, y decir que no pensaba hacer otro lemmon xD no soy muy buena en esto, pero entre los reviews que leí vi que alguien me pedía uno así que quise complacer al público :v
P.d. michelleuchiha14 ¡saludos desde Jalisco!
p.d.2 Me súper emocione cuando vi que recomendaron mi fic en los miércoles de fic en la página de Ichihime
