Unos pasos se escucharon por el patio escolar, Orihime se puso de pie rápidamente, se asomo por la ventana del salón para ver a un hombre con piel morena, cabello púrpura en rastas y lentes oscuros, caminando por el patio, le resultaba extrañamente familiar aquel sujeto. Nell se coloco a lado de ella y espasmos comenzaron a recorrer su cuerpo, aquel hombre era el fiel ayudante de Aizen, le había seguido.
-Llama a la policía Orihime- indicó Nell- ese hombre viene a matarnos- entonces Orihime lo recordó…
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Entonces lo recordó era el mismo hombre que llegó a ver aquella tarde cuando se incendió la torre donde está el departamento de Ichigo, aquel hombre había iniciado el fuego estaba segura de aquello, pues por la sorpresa de Nell y sus temblores incontrolables este hombre se trataba de uno de los secuaces de Aizen.
Se llevó las manos al vientre, en este momento de su vida corría más peligro que en ninguna otra situación, miró a Nell que intentaba teclear su celular antes de que cayera y provocará un sonoro sonido que atrajo al hombre hacia ellas, tomó a Nell de la mano y se la llevó por la puerta trasera que había en cada salón como ruta de evacuación, varios pupitres se interpusieron en su camino ambas los apartaban rápido de su camino. Orihime se detuvo en un su escritorio, rebuscando entre sus cajones.
-¿Pero qué…?- comenzó a gritar Nell, pero Orihime le tapó la boca, le hizo una señal que guardara silencio- pero acaso no lo escuchas esta cerca, ese tipo jamas lo he visto fallar un tiro y eso que es ciego.
-Aja -musito Orihime, tendiendole un par de tijera a Nell- Toma de algo nos deben de servir.
Ambas volvieron a tomarse de la mano y salieron del salón con la mayor rapidez y discreción posible, Orihime trato de teclear el número de la policía pero la adrenalina del momento se hacía dueña de ella, ¿Realmente sería capaz de atacar aquel hombre si llegase el momento de hacerlo? giro su vista hacia su vientre no permitiría que nada le pasara a su bebé, tomó una bocanada de aire y nuevamente llevó su mirada al celular para llamar a la policía, pero una bala pasó a lado de las dos, lanzando un grito de terror. Ambas giraron su vista solo para ver a Tousen asomándose por la ventana del salon.
-Ese solo fue una advertencia que el juego está por terminar.
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Ichigo salió de su carro con la mayor rapidez que pudo aquel sonido de hace un momento no podía ser otra cosa que el disparo de una bala, miro un vehículo desconocido estacionado frente a la escuela no llevaba placas. un segundo disparo se escuchó dentro de la escuela provocando que se le helara la sangre, sacó su celular del bolsillo solo para ver que efectivamente Orihime aún debía estar dentro de la escuela, tecleo el numero de la policía solicitando su servicio, para después comenzar a teclear el número del hospital solicitando ambulancias.
Entró a la escuela, pero todo era un total silencio no se escuchaban pasos, voces o disparos aquello no debía ser nada bueno, sintió que su bolsillo vibraba, pero se limitó a ignorarlo, cualquier cosa podía esperar.
Orihime y Nell se había escondido debajo de un escritorio, pues la segunda bala logró rozar el brazo del Nell y la sangre comenzaba a fluir por la herida, con ayuda de las tijeras que tenían Orihime cortó un pedazo de su falda y comenzó a vendar el brazo de Nell, los pasos de Tousen se había detenido hacía unos minutos, debía pensar en algo rápido para escapar de aquella situación, pues su celular lo había tirado al suelo por error al ver a Nell, nuevos pasos se comenzaron a escuchar unos pasos firmes con un sonido particularmente familiar, un vuelco en el corazón seguido de un terror indescriptible comenzó a invadir el cuerpo de Orihime.
-¡Orihime!- se escuchó a todo pulmon la voz de Ichigo por toda la escuela, sus sospechas eran ciertas, aquellos pasos le pertenecían a él.
Debían pensar muy seriamente su siguiente paso, si le gritaba donde estaba también sería atraer a Tousen y no sabía en qué parte de la escuela se encontraba él, pero si se quedaba aquí quieta el hombre iría tras Ichigo y lo atacaría, y Nell en su estado no podía y no debía correr, ¿Que debía hacer?
Giro para ver a una Nell presa del pánico y debilitada por la pérdida de sangre, entonces se le ocurrió una idea que estaba bastante mal pero era lo único que se le ocurría para mantener a todos seguros, le pidió a Nell que se quedara debajo del escritorio, comenzó a gatear hacia la puerta trasera y con mucho cuidado la cerro tratando de hacer el menor sonido. gateo hacia la siguiente puerta asomándose por el pasillo este se veía despejado.
-Quédate aquí Nell-san- ire por Ichigo no hagas ni un solo sonido y estarás a salvo ya que el se guía por el más ligero sonido.
-Estas loca Orihime-san, no puedes salir alla afuera- dijo tomandola de sus ropas
-¡Orihime!- volvio a gritar histerico Ichigo.
-No puedo dejarlo ahí afuera en ese estado, Ichigo-kun se desplomaría y enfurecería de solo saber que algo nos pudo haber pasado a mi y a bebe-kun- Nell la miró una vez más para soltar su agarre.
Con cautela Orihime comenzó a salir del salón midiendo cada paso que daba, hasta que lo vio a mitad del patio con su cabello despeinado y sus mangas arremangadas, su corazón comenzó a latir, incluso en un momento así disfrutaba de la vista de su marido. Ichigo giro y miro a Orihime con sus ropas llenas de sangre, a primera instancia su cara demostró miedo pero sus años de médico le habían servido incluso para diferenciar entre las manchas de sangre. Pero después de analizar la situacion lo unico que sintio fue enojo, él con toda su alma y pensamiento había creído que manteniendo lejos a Orihime de él la protegería de una cosa así, que estúpido fue, lo que en verdad Orihime necesitaba era estar a su lado protegiéndola como un perro faldero no dejarla sola, todo esto era su culpa.
-Me facilitas mucho el trabajo Kurosaki- era la voz de Tousen que salía del salón donde Orihime daba clases - Primero fue tu esposa y ahora sigues aquí.
Orihime miró con horror aquel hombre, comenzó a correr hacia Ichigo pero este le hizo una señal de que no lo hiciera.
-¿Qué le hiciste a Orihime?- pregunto Ichigo tratando de ganar tiempo, sintiendo aún como vibraba su celular.
-La maté, porque crees que no te responde - Ichigo miro a Orihime y ella con señas trato de explicarle que estaba ciego -junto a esa chica amante tuya.
-Nell no es mi amante, estoy seguro que ustedes la orillaron a hacer algo así.
-Que perceptivo, con qué razón Aizen insiste en que nos deshagamos de ti pase lo que pase- se detuvo frente a Ichigo a una distancia prudente- y mírate has venido solo por tu fin.
-Deja ir a Orihime y a Nell.
El intercambio de diálogo continuo mientras Ichigo poco a poco se acercaba, no tenía un arma como aquel tipo pero sí tenía sus puños bien entrenados que infinidad de veces habían golpeado a más de uno a la vez.
Lo siguiente que pasó fue muy rápido para los ojos de Orihime, Ichigo corrió en dirección a Tousen mientras este levantaba el arma y sonaba el primer disparo, con increíble agilidad Ichigo lo esquivo por centímetros, logró alcanzar la posición de Tousen y prosiguió en asestarle un golpe de lleno en su cara, el hombre cayó de espaldas contra el piso soltando el arma por el momento de debilidad que dejó el golpe, pocos segundo duro en el piso para a continuación ponerse de pie y buscar el arma, el cual Ichigo lanzó en dirección de Orihime y esta la tomó quitandola fuera del alcance de ambos.
Ichigo lo tomó por el cuello y comenzó a golpearlo en la cara, mientras Tousen intentaba esquivar los golpes en vano, Ichigo lanzó otro golpe contra el estómago de Tousen con la esperanza de que esto lo dejará fuera de combate, pero lo que lo dejó fuera de combate fue una bala atravesando su cuello, Ichigo que aun lo sostenía por el cuello sintió todo el peso del cuerpo, soltandolo por inercia para solo verlo caer de bruces contra el piso.
-Que basura de ayudante, no poder con dos simples mujeres y tu- era la voz gélida de Aizen que venía de la dirección en que se encontraba Orihime, Ichigo volteo rápidamente y lo que vio lo dejó sin aliento, Orihime con la boca cerrada por la mano de Aizen y la pistola apuntando su abdomen- lastima de niña tan bella, con esos rasgos tan tiernos, delicados y especiales, que lastima que la hayas metido en todo esto.
-Déjala por favor- salía de su boca las palabras atropelladamente- te dejo el hospital, mis casas, ¡MI VIDA SI ES LO QUE BUSCAS! pero a ellos no los toques- las lágrimas corrían por los hermoso ojos grises de Orihime, cuánto daño les habían hecho a ella y a Ichigo.
-Que tierno es doctor Kurosaki, pero me temo que ningún Kurosaki sobrevivirá a este día.
-La policía te busca Aizen, no podrás quedarte con el hospital.
-Tengo contactos en la policía, Ichigo por favor crees que me habría atrevido hacer todo esto sin tener todo calculado por favor, te creía más listo.
Pese a todo lo que estaba pasando Orihime no sentía miedo, confiaba enteramente en su esposo sabía que él encontraría la manera de mantenerlos a salvo, pero se sentía tan dolida por todo lo que había hecho aquel hombre por ambiciones y avaricia, los había hecho dudar el uno del otro, los había hecho sufrir, los había roto en miles de pedazos que difícilmente se volverían a unir.
Ichigo se exprimía los sesos para buscar una solución, una salida algo que salvara a Orihime, pero por más que intentaba ver un camino no lo veía el tipo la tenía sujeta y con el arma con el estómago el muy maldito no se conformaba con someter presión al verla en ese estado, si no que sabía quien con ese disparo moriría al instante, su pequeño bebé quien apenas hacía sobresaltar el estómago de su madre. Pero entonces lo vio una mata roja con forma de hojas de piña detrás de Aizen, Renji, ese tonto siempre llegando justo cuando las cosas se ponían mal.
Renji guiño un ojo a Ichigo, tomó el brazo que apuntaba a Orihime y lo jalo hacia él pero Aizen jalo el gatillo, la bala salió de la pistola siguiendo la trayectoria elegida por error y forcejeo, dando en el hombro de Ichigo, sintió el metal atravesar su hombro y salir del otro lado, un dolor indescriptible (incluso mayor que aquella vez que iba perdiendo entre 10 hombres golpeándolo) taladrando en su ser. El grito de Orihime resonó por la escuela, Renji intentaba quitarle la pistola a Aizen pero este forcejeaba ferozmente, Ichigo mirando todo aquello dejó su dolor de lado y como si aquello hubiera activado nuevas energías en él corrio en direccion a Aizen y con su brazo sano lo golpeó, un golpe lleno de odio, rencor, liberación pero sobretodo un golpe con un enorme autosatisfacción de poder con sus propias manos desquitarse de todo lo que le había hecho pasar a su familia en los últimos meses. Renji soltó a Aizen para patear su brazo y así soltara la pistola, logrando su cometido alejandola a unos metros de él, siguió la dirección de la pistola solo para ver a su esposa patearla aún más lejos -maldita mujer loca, le dije que se mantuviera lejos- regresó su mirada a Ichigo y Aizen solo para encontrarlos en una dura pelea cuerpo a cuerpo, en la que Ichigo tenía la desventaja por la pérdida de sangre, sabía que no duraría mucho así pero no podía ayudarlo sabía que aquella era pelea de Ichigo.
Lo siguiente fue muy rápido tanto Ichigo como Aizen ya estaban desgastados Aizen por los golpes de Ichigo e Ichigo por la pérdida de sangre, en el estado en que estaba ambos las cosas se habían volteado a favor de Ichigo, pues a diferencia de Aizen Ichigo estaba acostumbrado a las peleas, mientras Aizen se escudaba detrás de sus subordinados, de hecho de no estar perdiendo sangre esa pelea ya hubiese terminado minutos atrás con Ichigo triunfando, la policía llegó al lugar sólo para presenciar un último golpe entre ambos y ver caer a ambos al piso.
Orihime, Renji y Rukia corrieron hacia Ichigo mientras los policías corrían a apresar a Aizen, la ambulancia llegó justo detrás de los policías llevándose a un Ichigo moribundo, a Nell la apoyaron ahí mismo, pues gracias al torniquete hecho por Orihime no sufrió pérdidas de sangre y solo atendieron la herida, mientras a Ichigo se lo llevaron en estado delicado, con Orihime acompañándolo en la ambulancia.
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Algunos días habían pasado desde aquel incidente, Ichigo había necesitado una transfusión de sangre para salvar su vida donada por una de las mellizas, Orihime cuido de él hasta que estuvo fuera de peligro turnándose con ambas hermanas, pues en su estado no debía esforzarse demasiado, pero después de que Ichigo se recuperó y se mantuvo estable Orihime prosiguió con su vida lejos de él y la demanda de divorcio modificando algunos términos donde su hijo podría estar cerca de su padre, aquella noticia fue la peor noticia que había recibido Ichigo en su vida, no entendía porque Orihime proseguía con aquello después de saber por todos los engaños en los que se vieron envueltos, en cuanto se enteró salió de la cama con su bata para ir y hablar aquel asunto con su esposa, pero entre varias enfermeras y doctores del hospital lo devolvieron a la cama amarrandolo a ella, pues aún se encontraba débil.
-Suéltenme- gritaba y forcejeaba Ichigo, mirando con una mirada de asesino a Rukia y Renji que en ese momento estaban de visita.
-Cálmate de una buena vez ¿Quieres que se vuelva abrir la herida?- le espetaba Rukia mientras lo golpeaba.
-Ru… Rukia hacer eso tampoco es bueno para la salud de Kurosaki- decía Renji con una gotita en la cabeza.
-Ahora que lo pienso - comenzó Ichigo tranquilizandose por un momento -¿Como fue que llegaron al kinder de Orihime? más bien como fue que se enteraron.
-Bueno Rukia te estaba marcando en cuanto se enteró que Aizen se había escapado, ella estaba de visita en tu casa cuando tu padre llamo a Yuzu diciéndole que absolutamente nadie saliera de casa y que ya iban personas capacitadas para protegerlas, pero tu no contestabas el teléfono pese a la insistencia de las llamadas hasta que por error o no se presionaste en aceptar la llamada pues solo se escuchaba tu voz molesta y un disparo, no se distinguían las palabras pero conocemos perfectamente los matices de tu voz, así que me contactó en seguida y fuimos a buscarte, me dijo que siempre a esta hora estabas en el kinder así que fue nuestro primer punto de partida y resulta que si, todo estaba pasando ahí.
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El festival que se había aplazado algunos meses atrás por la salud de Orihime por fin se celebraba en la escuela, los niños con disfraces corrían de un lado a otro con su grupo de amigos, los profesores en diferentes puestos ofrecían infinidad de alimentos y atracciones a los pequeños y los invitados del festival, los padres de los alumnos, la familia Kurosaki y amigos (a excepción de Ichigo que días después aún seguía en el hospital amarrado a su cama), la escuela lucía irreconocible con todos los adornos que se habían puesto, música y varios colores, habían borrado el recuerdo de aquella tarde, Aizen había sido juzgado y condenado a cadena perpetua por todos sus crímenes y asesinatos de manera indirecta, mientras que Nell se había ido de viaje a lado de sus hermanos, para sanar aquellos traumas y heridas.
Orihime entraba en la dirección para descansar un momento pues todo aquel ajetreo y estar creando una vida dentro de ella era demasiado para su cuerpo, tomó un refrescante vaso de agua y se dispuso a revisar sus mensajes del celular, tan concentrada estaba en ello que no vio cuando un hombre entró dentro de la oficina cerrando la puerta tras de él, depositó una hoja sobre el escritorio de Orihime al mismo tiempo que lo golpeaba, sobresaltando a la joven embarazada.
-Estas loca si crees que te voy a dar el divorcio, tú y mi hijo vivirán junto a mi- gritaba Ichigo.
-Ichigo-kun ¿Cómo es que saliste del hospital?- lo miro aun traía su bata de paciente con una chamarra encima- ¡Acaso te has vuelto loco! Aun traes puesta la bata.
-¿Porque quieres el divorcio?- preguntó Ichigo con la cabeza baja- ¿Ya no me amas?- Orihime lo miro y las lágrimas comenzaron a acumularse en sus ojos.
-Aun te amo Ichigo-kun, jamas dejare de hacerlo pero no puedo seguir casada contigo.
-¿Porque?- pregunto haciendo puños sus manos elevando su mirada, una mirada que puso a temblar a Orihime, y no de miedo si no que sabía que aquella mirada podría doblegarla y hacerla cambiar de parecer.
-Porque no confiaste en mi, decidiste hacerte cargo de todo este asunto por sí solo, se suponía que seríamos un equipo pero tu decidiste actuar solo.
-Solo quería mantenerte a salvo.
-Solo rompiste mi corazón
-Sabes que no fue cierto todo eso, Dios Orihime quien en su sano juicio buscaría a otra mujer teniéndote a ti a su lado- Orihime se sonrojo.
-Pero, pero no hablo de eso sí no...
-Pero nada Orihime, trate de actuar de la manera en que la creí correcta no lo fue y casi los pierdo por eso, aprendí la lección, lo juro - dio la vuelta al escritorio quedando a centímetros de su esposa, tomó los papeles de divorcio rasgandolos frente a ella- no nos hagas esto, no cuando más nos necesitamos.
Las lágrimas salieron sin parar de los ojos de Orihime, sabía que Ichigo tenía la razón, lo sabía pero tenía tanto miedo de volver a ser herida, pero miro a Ichigo y se dio cuenta que aquello no volvería a suceder nunca más. Se lanzó a los brazos de Ichigo y este la recibió con un fuerte abrazo.
-Te juro que cuidare de ti y de mi bebé, nada ni nadie los volverá a dañar.
-Es un niño- dijo Orihime sonriendole.
-¿Como?
-Si tu bebé es un niño- la sonrisa de Ichigo no tuvo precedentes.
Mil y un perdones por la tardanza de meses ¡! Pero aquí les dejo el capítulo final, espero que lo disfruten como yo disfrute (aunque a veces me estresaba) escribirlo.
Mil millonésimas gracias por leerme.
