..::Obsesión

Era curioso, nunca se creyeron adictos a nada.

A pesar de que Argentine bebiera por diversión y que Arshes le gustara apostar.

Creían ser perfectos a su manera; en ningún momento se les ocurrió que estaban igual de rotos que toda la gente sobre la tierra.

Compartían una manía, una obsesión que no se comparaba a con cualquier adicción o vicio.

Amaban obscenamente escuchar el nombre del otro pronunciado por sus labios ajenos, con una pequeña pizca de libido y cargado inmensamente con amor, condimentado levemente con otros sentimientos y sensaciones adversas y sin impotencia. Amaban palparse el uno al otro sin decir palabra alguna; sintiendo las células del otro morir bajo sus yemas, y renacer con el rose de los labios…

Vivir el uno por el otro, necesitarse mutuamente, amarse, atraerse y ser correspondido era mil veces mejor que la heroína, cocaína, el alcohol y cualquier otro vicio y droga.

Eso era su vicio; eso era su droga; eso era todo lo que necesitaban para seguir en pie…

…Y la sádica clave de su final.