Disclaimer: Ni los personajes ni el FanFic me pertenecen. Solo tengo crédito por la traducción y adaptación al español.

Traducción realizada con permiso de la autora.

En mi perfil encuentran todos los enlaces del fic original y su autora. Por favor revisar.

Música usada para los programas. Estan organizadas en el orden que son presentadas en el fic:

(1)Programa corto de Yuuri: Nocturne - Secret Garden
(2)Programa corto de Viktor: Waltz of Love - Eugen Doga
(3)Programa libre de Yuuri: River Flows In You - Yiruma

Recuerden que las canciones de los programas son una parte muy importante de la historia a medida que se avanza. La autora la ha buscado con mucha dedicación. Por eso les recuerdo escucharla si así lo desean. Con solo poner el nombre de la canción en Youtube les saldrá. No se van a arrepentir :)

Ver notas al final porfavor.


CAPITULO 3:

Who Are We (To Turn Each Other's Heads)/Quienes Somos (Para Llamar La Atencion Del Otro)

El siguiente año pasó rápido; muy ocupado entre entrenamiento, baile, entrenamiento, ejercicio y aún más entrenamiento. Yuuri se presionó a sí mismo más que nunca antes. Finalmente tenía la edad para entrar al grupo correspondiente y calificar para el patinaje internacional, ahora tenía una determinación mayor para lanzarse a las competencias clasificatorias, patinando como si su vida dependiera de ello. Sus padres y su hermana fueron con él a todas ellas, apoyándolo desde las gradas. Su entrenador, un hombre muy estricto llamado Hiroki Tanaka que se había retirado a Hasetsu para enseñar patinaje hace unos cuantos años, lo observaba con satisfacción al verlo clavar uno de los saltos en los que habían estado trabajando durante los últimos dos años.

Su arduo trabajo finalmente estaba dando frutos. Yuuri pasó las eliminatorias y antes de darse cuenta ya estaba sentado en un avión hacia Francia para su primer evento del Junior Grand Prix.

Le habían dicho a Yuuri que Francia era uno de los países más hermosos del mundo, pero él apenas y registró nada de lo que sucedió desde el momento en que el avión tocó tierra en la pista de aterrizaje hasta el sonido del silbato que anunciaba el inicio de la competencia. Era su primer Junior Grand Prix y estaba aterrado. Por razones financieras su familia se había visto obligada a quedarse en Japón en lugar de venir con él, y a pesar de que le habían prometido verlo desde casa simplemente no se sentía igual sin ellos allí presentes. Extrañaba a sus padres, a Mari, a Yuko, quien probablemente estaba metida en el "Ice Castle" incluso ahora. Pero especialmente extrañaba a Vicchan y desearía haber podido traer al perrito consigo, para confort propio más que nada. La única persona con la que se le había permitido venir era su entrenador, y aunque Tanaka le proporcionaba apoyo ellos no eran realmente muy cercanos por lo que no era lo mismo.

Todo el asunto le parecía muy irreal a Yuuri y fue probablemente el hecho de que aún no creía que esto estaba realmente pasando lo que le permitió pasar por el primer evento. Los nervios que usualmente lo golpeaban estaban ausentes simplemente porque aún estaba esperando despertar repentinamente en su cama y darse cuenta que todo fue un sueño. Dios sabe que en los últimos dos años había soñado lo suficiente acerca de finalmente llegar al Junior Grand Prix. Razón por la que ahora saber que sus sueños eran en una realidad le resultaba increíblemente extraño y más que un poco desconcertante.

Para sorpresa y gran satisfacción de Yuuri, logró quedar en tercer lugar en su primer evento, lo cual le daba una gran oportunidad de llegar a la final si lograba hacerlo bien en el segundo.

Su siguiente evento fue en Rusia y Yuuri tuvo que forzarse a sí mismo a no distraerse con inquietos pensamientos acerca de lo que ese país representaba exactamente para él. Cada vez que escuchaba el agudo hilo del idioma Ruso saliendo de las bocas de las personas a su alrededor todo lo que venía a su mente era Viktor llamándolo 'свинья' y el recuerdo del ardor que en ese entonces se instaló en sus ojos y en su pecho. Viktor ahora mismo estaba muy lejos, ganando corazones y medallas en el Skate Canada, pero aun así para Yuuri él estaba muy presente en Rusia.

Cuando Yuuri entró en la pista de hielo por primera vez, pudo ver a Viktor en el rostro de cada persona en la multitud, en cada palabra no dicha. Estaba aterrado, pero en una extraña manera esa ilusión ayudaba. Cada persona observándolo era Viktor en ese momento y Yuuri patinó para probarle que estaba equivocado, para probarle a todos los que pensaban que no podría lograrlo y a cualquiera que dudara de él, que estaban muy equivocados. Más enfocado que nunca saltó y se abrió paso a través del hielo, tropezándose solo un poco en los ocasionales aterrizajes.

A pesar de todo, aún era uno de los patinadores más jóvenes del lugar, y algunos de los otros patinadores mayores a él estaban ya realizando quads, algo que el mismo Yuuri tenía aún que perfeccionar. El jurado fue duro y tuvo unas cuantas bajas en su puntuación técnica pero para su alivio su puntuación artística era alta y lo elevó muy cerca de un patinador Checo que estaba compitiendo en su último año como Junior. Logrando Yuuri llevarse el tercer lugar.

En la locura del momento a penas y podía pensar, mucho menos darse cuenta de lo que realmente eso significaba para él. No cayó en cuenta sino hasta que estuvo recibiendo su medalla, luciendo un poco aturdido. Tanaka lo había jalado hacia un lado con una sonrisa mientras señalaba la tabla de resultados que mostraba los puntajes finales de todos los patinadores de la competencia, los nombres de los 6 mejores patinadores en negrita.

El nombre de Yuuri estaba ahí. Iba a ir a la final.


Antes de volar hacia Italia para la final, Yuuri regresó primero a Hasetsu para ver a su familia. Su madre se había lanzado a abrazarlo tan pronto como pasó por la puerta, su padre le había dado una sonrisa llena de argullo mientras palmeaba su espalda y su hermana había desordenado su cabello afectuosamente. Ellos realmente aún no entendían el deporte o lo que un lugar en el Junior Grand Prix Final realmente significaba para él, pero Yuuri estaba eternamente agradecido con su apoyo a pesar de eso. Ellos no irían con el así que aprovechó para tener toda la atención de su familia mientras podía, determinado a enorgullecerlos.

Vicchan lo saludó con emoción tan pronto entró a su habitación, lanzándose a su dueño y cubriendo su cara con lamidas entusiastas. Yuuri se rio, dejando que su perro lo llenara de baba, enterrando sus manos en el cálido pelaje del poodle. En cierto modo Yuuri había extrañado a Vicchan más que a todos y su tour fuera del país debido al Grand Prix había sido la mayor cantidad de tiempo que habían estado separados.

Sin importar cuanto Yuuri amaba patinar en el Gran Prix igualmente los había extrañado a todos, así que era lindo estar de vuelta en casa incluso si era por un corto tiempo.


Demasiado pronto, su tiempo en Japón terminó y se encontró a sí mismo de vuelta en un avión viajando hacia Italia y al Junior Grand Prix Final. Él y Tanaka habían volado con una semana de anticipación para darle a Yuuri el tiempo suficiente para practicar y acostumbrarse a la ciudad. Desafortunadamente, esto pareció tener el efecto contrario y Yuuri se encontró a sí mismo constantemente al borde de la ansiedad. Durante las eliminatorias sus nervios habían estado sospechosamente ausentes, pero con la final cada vez más cerca estos parecían haber vuelto con toda su fuerza, retorciendo su estómago y haciéndolo sentir físicamente enfermo.

Trató de practicar para calmarse un poco, quiso perderse en el hielo del mismo modo en que solía hacerlo en el "Ice Castle" en Hasetsu, pero no pudo. El patinaje, que siempre había sido su solaz para bloquear el mundo exterior, era actualmente la fuente de su ansiedad y con el día de la final cada vez más cerca Yuuri sentía que los nervios se lo estaban comiendo por dentro.

Finalmente, después de una desastrosa sesión de práctica el día antes del programa corto donde Yuri había fallado todos sus saltos y golpeado el hielo tantas veces que el médico de turno que lo había checado sospechaba de una posible contusión, Tanaka le había ordenado tomar sus cosas y darse un respiro por ese día. Yuuri se había negado obstinadamente, aun queriendo continuar su práctica una y otra vez hasta que sus pies sangraran si era necesario, pero Tanaka había insistido y eventualmente Yuuri se había rendido, no queriendo tener que ser arrastrado fuera del hielo como si fuera un niño tal cual su entrenador había amenazado en hacer.

Tanaka lo llevó a hacer turismo por la ciudad, esperando que un poco de tiempo fuera de la pista de hielo calmara sus nervios. Pero consiguió exactamente lo opuesto.

La ciudad era extraña para Yuuri, con su majestuosa arquitectura antigua y calles empedradas. La gente platicaba a su alrededor en lenguajes extraños y Yuuri se aferró a un lado de Tanaka, sintiéndose completamente perdido. Él solo entendía un inglés básico y nada de italiano. Ahora mismo Yuuri anhelaba el confort de su hogar y el fluido sonido del japonés a su alrededor. Incluso la comida era extraña y Yuuri se encontró sin apetito, picando las cosas en su plato pero apenas comiendo nada. En su mente añoraba el Katsudon de su madre, el Katsudon y la confortante sensación de familiaridad que este le traía.

Pero no podía tenerlo. Su madre estaba a miles de kilómetros de él en Hasetsu, e incluso si estuviera aquí, Yuuri se había jurado a sí mismo que ya que el Katsudon era tan especial, entonces solo lo comería cuando ganara. Lo que significaba que si quería comerlo ahora, entonces tenía que ganar.


El día del programa corto amaneció soleado y brillante, Yuuri sentía que iba a vomitar. La realidad de lo que tendría que hacer ese día lo golpeó con fuerza durante la noche anterior y estaba aterrado. Aterrado de la multitud que lo estaría observando y juzgando. Aterrado de los otros patinadores y de lo buenos que eran. Aterrado de que fuera a fallar, de que todo su arduo trabajo fuera en vano, de que nunca se convirtiera en un buen patinador, y que nunca fuera capaz de ser rival para Viktor. Solo era un estúpido y gordo cerdito, tal como Viktor le había dicho.

Tanaka tuvo que arrastrarlo a la pista esa mañana, dándole una dura charla y obviamente no sabiendo cómo lidiar con el creciente pánico de Yuuri. Yuuri no prestó atención a nada de lo que dijo, demasiado perdido en sus propios pensamientos.

Al llegar a la pista se puso su traje para luego cubrirse con una chaqueta azul oscuro con negro, la chaqueta oficial de los patinadores japoneses. La campana que señalaba el inicio del calentamiento sonó, alto y fuerte. Tanaka escoltó a Yuuri a la pista mientras este trataba desesperadamente de bloquear los gritos de la multitud.

Tan pronto como entró en el hielo fue cegado por las luces, destellos de luz y flash de cámaras viniendo de todas partes. El ruido era ensordecedor, miles de personas gritando, riendo y llamándose el uno al otro. Los otros patinadores ya estaban en el hielo, algunos dando vueltas en los alrededores con agraciada facilidad y otros girando y saltando en el centro. Yuuri pudo sentir que sus piernas temblaban como gelatina mientras se sacaba los protectores de sus patines y se unía al resto en la pista.


El calentamiento terminó muy mal. No había otra manera de decirlo. Igual que el día anterior, Yuuri falló en todos sus intentos de saltar, lo cual solo hizo mella en él para incrementar su nerviosismo. Había sido un toe loop, uno de sus saltos favoritos; pero mientras se preparaba para despegar, sus ojos habían captado una pequeña porción de la impetuosa multitud, las miles de personas que lo observaban llenos de expectativa, y esa distracción había arruinado su aterrizaje, desparramándolo sobre hielo en una dolorosa caída.

La multitud soltó un soplido de decepción ante su falla, lo cual solo sirvió para incrementar grandemente la ansiedad de Yuuri. Su rostro estaba al rojo vivo a causa de la vergüenza mientras se levantaba del frío hielo donde había caído de espalda.

Cuando estuvo de pie de nuevo realizó unos pasos básicos de patinaje, deslizándose en un spread eagle para de amenizar el ambiente, intentando recuperar esa emoción que lo llenó al patinar en Francia y en Rusia. Pero no pudo hacerlo. Las expectativas eran demasiado altas aquí y su mente estaba atrapada en una espiral de preocupación, hundiéndose cada vez más profundo con cada minuto que pasaba.

Finalmente, la campana que señalaba el fin del calentamiento sonó y Yuuri dio gracias por poder abandonar el hielo, rehusándose a mirar a Tanaka a los ojos.

Caminó silenciosamente hacia la sala de espera, donde la televisión había sido preparada para mostrar las presentaciones de los otros patinadores. El primero fue un patinador que competía en su tierra natal, Italia; por lo que cuando salió, la multitud enloqueció. Yuuri podía escuchar los coros viniendo desde afuera así como desde la televisión, el estadio parecía temblar ante el golpeteo de sus pies. El patinador realizó un loop casual alrededor de la pista, saludando con una mano y sonriendo a sus fans, antes de finalmente tomar su lugar en el centro y comenzar su rutina.

Era bueno, muy bueno. Yuuri tenía sus ojos pegados en la pantalla, no quería mirar, pero no podía apartar la vista. El saber que pronto sería él en el hielo en frente de la multitud y de los jueces lo hizo sentir como si alguien hubiese metido su mano dentro de él y hubiera torcido sus intestinos viciosamente.

Después de lo que se sintió como una eternidad, el patinador finalmente terminó su rutina con una reverencia a la audiencia, la cual rompió en un bullicioso aplauso. Yuuri sintió que su respiración comenzaba a acelerarse, su corazón latiendo tan rápido que casi podía jurar que se le saldría del pecho.

Jadeando por un poco de aire, se dejó caer en uno de los asientos y trató de retomar el control de su traidor cuerpo. Desde el otro lado de la habitación, Tanaka le indicó a Yuuri que lo siguiera, sus ojos llenos de preocupación ante su angustia.

Yuuri patinaría segundo, por lo que necesitaba estar en la pista mientras el Italiano recibía su puntaje en el "kiss and cry".

Durante todo el camino hacia la pista, Yuuri trató de calmar su respiración, trabajando con algunos ejercicios de meditación que Minako le había enseñado. Eso ayudó parcialmente, pero tan pronto como dio un paso delante de las deslumbrantes luces de la arena, la poca calma que había logrado conseguir se perdió.

Bajó el cierre de su chaqueta con manos temblorosas y se la quitó para entregársela a Tanaka, revelando así el atuendo debajo. Era de un verde pálido, una camisa suelta sobre pantalones negros con remolinos verdes bajando por las costuras. Nada muy llamativo, Tanaka se había rehusado a que usara algo que llamara demasiado la atención.

Entrando en el hielo, Yuuri apretó sus manos en puños, las uñas clavándose en la delicada piel de sus palmas mientras aceleraba y se deslizaba al centro para tomar su posición inicial. A diferencia del patinador antes que él, Yuuri no saludó ni reconoció a la multitud ya que estaba demasiado ocupado pretendiendo que no existían. Pretendiendo que solo era otra sesión de práctica en el "Ice Castle" y que cuando terminara no vería a nadie más que a Yuko animándolo desde los banquillos de la pista.

Las primeras notas de la canción(1) empezaron a sonar, una suave y lenta melodía que Tanaka había escogido para él. El tema de Yuuri para este año era la inocencia, de nuevo a elección de Tanaka. Le había explicado que quería jugar con los puntos fuertes de Yuuri, darle al público lo que esperaba y Yuuri no había discutido el asunto.

Patinó perdiéndose temporalmente en el sonido de la música, deslizándose a través del hielo con los brazos extendidos. Los primeros movimientos iban bien, y Yuuri se sentía casi relajado. Él podía hacer esto. Claro que podía.

Mientras se preparaba para su primer salto su ojo captó una de las cámaras de televisión, moviéndose lentamente a través de la pista para filmarlo al saltar. En ese instante, todo en lo que Yuuri pudo pensar fue en su familia y Yuko, todos ellos mirándolo desde casa, llenos de expectativa. El pensamiento lo aterró, rompiendo su concentración y causando que saltara erróneamente, su pierna izquierda quedando casi doblada. Girando en el aire, logró las rotaciones requeridas por muy poco, pero el mal salto desvió su aterrizaje y su pierna derecha se lastimó al caer en el hielo en un mal ángulo que lo hizo tambalear.

Hubo un gruñido de parte de la multitud y Yuuri se sintió perturbado de nuevo, aunque determinado a continuar. Pero ese mal salto lo había descolocado, y pudo sentir la falta de naturalidad en sus siguientes movimientos, sus torpes piruetas, su robótica secuencia de pasos, y la falta de emociones en su actuación que usualmente le daban los puntos que tan desesperadamente necesitaba. Logró clavar su segundo salto a penas por un pelo, un triple toe loop, pero incluso ese se sintió mal. No había nada de la gracia y el porte al que estaba acostumbrado. El veloz latir de su corazón y la falta de aliento lo distraían y a penas se podía enfocar.

Su salto final, un triple/doble combo, salió casi tan mal como el primero. A pesar de que no se cayó completamente, Yuuri aún lo clavó torpemente, viéndose forzado a tocar el hielo para mantenerse en pie. Para cuando terminó la rutina con una pirueta final, lo único que quería era salir del hielo, alejarse de la multitud e ir a algún lugar silencioso donde pudiera quebrarse en privado.

Pero primero fue forzado a ir al "kiss and cry", en donde se le dio su puntuación. La decepción se derramó en el pecho de Yuuri cuando los números fueron anunciados. En su cabeza sabía que no podían ser buenos, pero la realidad era aún difícil de aceptar. La vergonzosamente baja puntuación se burlaba desde lo alto de la pantalla. Tan pronto como le fue posible, dejó la arena, peleando contra las lágrimas aún sin derramar en sus ojos. Tanaka hizo el intento de seguirlo, pero se detuvo al ver la mirada en el rostro de Yuuri.

Yuuri al menos estaba agradecido por eso. Simplemente quería estar solo.


Eventualmente se encontró a sí mismo dentro de un viejo, desolado, y vacío almacén que se encontraba fuera del estadio principal. Fue solamente cuando hubo cerrado la puerta y se hundió en el suelo que Yuuri se permitió llorar.

Empujando sus piernas a su pecho y descansando su cabeza encima de ellas, dejó que los sollozos atravesaran su cuerpo, sintiendo la cálida humedad de sus lágrimas bajar por sus mejillas y caer al suelo.

Lo había arruinado. Había trabajado tan duro para llegar allí, poniendo su alma, corazón y vida en su patinaje; pero en el momento más importante, no había sido capaz de hacerlo bien. Había estado demasiado asustado, demasiado nervioso, y había arruinado su programa. No había manera de que pudiera ganar el oro ahora.

Yuuri frotó sus ojos frenéticamente, tratando de alejar las lágrimas, pero estas continuaban bajando así que eventualmente se rindió. Ahora más que nunca quería a Vicchan con él. Vicchan, quien lo había reconfortado en momentos así antes, quien había sido siempre amable, paciente, y quien nunca lo había juzgado.

Al estar de espaldas y tan atrapado en sus pensamientos, Yuuri no notó el suave crujido de la puerta al abrirse, o la figura que lo miró a través de esta. La persona se detuvo un segundo, observando al muchacho llorando solo en el piso y por un momento pareció que entraría a la habitación para acercarse. Pero algo le hizo dudar y retroceder, por lo que cuidadosamente se alejó, cerrando suavemente para que el chico que lloraba en el piso no notara que había sido visto, y desapareció por el corredor; dejando un destello de cabello plateado tras de sí.


Una vez que Yuuri finalmente hubo terminado de desahogarse, se levantó, se limpió el polvo de su traje, y fue a buscar a Tanaka. Llorar le había ayudado, y empezaba a sentirse un poco mejor, pero aún no había nada que pudiera hacer con la dolorosa decepción instalada en su pecho.

Cuando le explicó a Tanaka lo que quería hacer ahora, este quedó perplejo, pero obviamente no quería causarle más malestar a Yuuri. Con un poco de negociación, el entrenador logró usar los pases de acceso a la parte trasera de la pista en donde el programa corto de patinadores senior estaba a punto de empezar. Yuuri observó la presentación de cada patinador, mirando fijamente los movimientos de cada uno, observando cómo se recuperaban después de que un salto saliera mal, como sonreían a pesar de todo y mantenían sus emociones reales enterradas profundamente.

Después de lo que parecieron horas, el último patinador sénior se deslizó dentro de la pista. Estaba ataviado en colores oscuros, azul y negro acentuando cada línea de su cuerpo y haciendo que su cabello plateado pareciera brillar bajo las luces. Tenía algún tipo de sutil maquillaje alrededor de sus ojos, líneas oscuras que acentuaban el brillante verde-azulado de su iris.

Viktor lucía oscuro, casi peligroso ahí en el hielo. El año que pasó lo había tratado bien, sus hombros se habían ensanchado y su rostro tenía una apariencia más masculina, resaltando la fina belleza de sus rasgos. La música(2) que patinaba era tan hermosamente peligrosa como lo era él, un oscuro vals que flotaba alrededor de la pista mientras se deslizaba por ella.

La rutina era hermosa, un baile en pareja con un compañero invisible. Dos personas: una de carne y hueso, la otra una fantasía de la imaginación. Ambos circulando alrededor del otro, tejiendo y serpenteándose, atrapados en un vals interminable.

La multitud enloqueció por ello, gritando con júbilo cada vez que Viktor saltaba, cada despegue llenó de gracia, cada clavada perfecta. Yuuri lo observó, incapaz de apartar la mirada. Este era un recordatorio, se dijo así mismo mientras lo miraba hipnotizado, es por esto que tienes que hacerlo bien. Es por esto que tienes que ser mejor.

Cuando Viktor finalmente terminó su rutina, la multitud estaba de pie, zapateando y gritando su ovación. Viktor hizo una reverencia, saludando y sonriendo al público que lo rodeaba y coreaba su nombre. Se giró para saludar a las personas que estaban detrás de él, y Yuuri pudo haber jurado que por un segundo Viktor miraba directamente hacia él, un pequeño chico Japonés parado junto a su entrenador al otro lado de la pista, medio escondido entre las sombras. Casi creyó ver como la mano con la que Viktor saludaba al público vacilaba ligeramente y sus ojos se ensanchaban al voltear en su dirección, pero por supuesto, fue solo su imaginación. Viktor era tan arrogante como hermoso, y Yuuri solo otra indescifrable cara en medio de la multitud.

Se dio la vuelta y se alejó antes de poder ver nada más, desapareciendo entre las sombras.


Esa noche, apenas y durmió. Repasó su programa libre una y otra vez en su mente. Cada movimiento, cada paso, cada salto; todo tenía que ser perfecto.

Ver a Viktor otra vez había sido un recordatorio. Un recordatorio de porqué tenía que hacer todo esto, de porqué quería ser el mejor más que nada en este mundo. El patinaje de Viktor era brillante, él era ya una leyenda en el mundo del patinaje artístico. Si Yuuri quería derrotarlo algún día, tendría que trabajar para superar sus miedos, tenía que ser capaz de mantenerse enfocado sin importar como.

—Puedo hacerlo—se dijo a sí mismo en la oscuridad de su habitación, observando el techo con la mirada perdida. Tal vez lo había arruinado el día de hoy, pero aún podía lograrlo. Podía hacerlo. Tenía que.


Fue con ese pensamiento en mente que Yuuri empezó su segundo día en la final. Todavía estaba igual de aterrado, eso no desaparecería sin importar que, pero tenía un nuevo enfoque y una firme determinación. Ver a Viktor patinar ayer había sido exactamente lo que necesitaba y había entrado a la pista de hielo con una confianza renovada.

Evitó realizar cualquier salto durante el calentamiento. Su fallido toe loop durante el calentamiento de ayer había sido en realidad lo que lo había hecho dudar de su propia habilidad y había arruinado cualquier oportunidad de terminar su rutina ileso. No cometería el mismo error dos veces.

Yuuri patinaría primero en el programa libre, así que cuando los otros patinadores dejaron la pista luego del calentamiento, él se quedó. Patinó brevemente hasta la barrera para entregarle su chaqueta a Tanaka, antes de regresar al centro de la pista y tomar su posición inicial.

Un silencio cayó en medio del estadio cuando las primeras notas de su canción sonaron. Yuuri permitió que la suave melodía del piano lo llenara por unos cuantos segundos antes de empezar a moverse, patinando en lentos y majestuosos movimientos con los ojos cerrados. Ignoró a la multitud, ignoró las cámaras. En su mente solo eran él, el hielo, y la música que guiaba sus movimientos.

La canción(3) era suave y dulce, en armonía con el tema que Tanaka le había escogido para la temporada. En lugar de enfocarse en sus temores, Yuuri buscó dentro de sí mismo lo que la música le hacía sentir. Memorias de largas maratones corriendo en la playa con Vicchan saltando a su lado, y la belleza de los primeros rayos de sol asomándose en el horizonte a través de las olas. Recuerdos de su familia, sus sonrisas y carcajadas rodeándolo, sumergiéndolo en su amor. La calidez del onsen, y la belleza de Hasetsu.

Desde algún lugar lejano, Yuuri pudo escuchar el clamor de la multitud, pero no eran importantes en ese momento. Con la gracia que le había faltado el día anterior Yuuri se preparó para su primer salto, un triple Salchow. Por un segundo casi vaciló, este sería el primer salto desde el desastre de ayer y nunca le habían gustado los Salchows. Pero empujó ese pensamiento lejos y en su lugar se enfocó en el recuerdo del Salchow que había visto realizar a Viktor en su rutina el día anterior. Había sido elegante y sin esfuerzo, y si Yuuri quería competir con Viktor algún día, entonces no podía ser menos que eso.

Con Viktor en su mente se lanzó hacia otro salto, girando en el aire y clavándolo perfectamente, sus ojos se abrieron repentinamente por la sorpresa al tiempo que el clamor de la multitud que lo apoyaba finalmente llegaba a él.

Yuuri continuó su rutina, repentinamente lleno de una sensación de orgullo, bailando a través del hielo y sintiéndose tan ligero como el aire. Lo había hecho, realmente pudo hacerlo. Cada paso en su secuencia era preciso, cada giro estrictamente controlado. Su siguiente salto, un combo, fue perfecto.

Estaba patinando en su mejor condición, haciendo todo bien, enloqueciendo a la multitud tal como Viktor lo hacía, y se sentía increíble.

Yuuri aceleró para otra pirueta, observando como las luces y la multitud se volvían borrosas a su alrededor. Pudo captar un poco del negro de las cámaras que se enfocaban en sus movimientos, el blanco brillante de las luces. Los colores esparcidos en la multitud, cabellos negros, cafés, rubios, y un breve destello de plateado.

Cansancio se empezó a formar en sus miembros mientras llegaba al final de la rutina, pero se rehusó a demostrarlo sino hasta que la última nota de la melodía desapareciera y lo dejará solamente a él en el hielo. Se agachó, jadeando exhausto, antes de voltear hacia la audiencia que clamaba por él, llantos y gritos haciendo eco y llenando todo el estadio.

Algo cálido floreció en su pecho y Yuuri no pudo evitar que una sonrisa llenara su rostro, el golpe de adrenalina aun corriendo por sus venas. La multitud gritaba por él, y Yuuri se sentía en la cima del mundo.


Después de finalmente salir del hielo, Yuuri se encontró con Tanaka y fue escoltado al "kiss and cry" para esperar su puntación. Yuuri estaba exhausto, había puesto todo de sí en el programa libre y ahora todo lo que quería era tirarse en su cama y dormir por días, luego comería un plato extra grande de Katsudon y se volvería a dormir. Pero primero tenía que esperar por su puntaje, y el tiempo pasó mientras los jueces deliberaban, decidiendo su destino.

Cuando los puntajes finalmente salieron, Yuuri parpadeó en shock. Los leyó una vez, luego una segunda y una tercera vez. Eran números altos. Eran números muy altos.

Tanaka palmeó su espalda y las cámaras realizaron un acercamiento a su sorprendido rostro, pero todo era borroso para Yuuri. Sentía que su corazón estaba a punto de salirse de su pecho y ya no era solo por cansancio.

Lo había conseguido.


Cuando al fin todos los patinadores terminaron sus rutinas y las puntuaciones finales fueron calculadas, Yuuri terminó quedando en cuarto lugar, solo una décima debajo del patinador que ganó el bronce. Su desastroso programa corto había afectado su puntuación final de forma considerable, pero su presentación en el programa libre lo había impulsado hacia arriba en el cuadro de posiciones y estaba orgulloso de sí mismo por ello.

Su fracaso durante el programa corto aún le quemaba cada vez que lo recordaba, aún podía sentir el agudo picor de la humillación. Pero el recuerdo de la multitud gritando su apoyo al final del programa libre, el recuerdo de las pequeñas sonrisas en los rostros de los jueces al darle su resultado, y el haber obtenido el puntaje más alto que había tenido hasta ahora, aliviaban esa sensación de amargura.

Parado junto a Tanaka, observó a los tres medallistas llegar al podio y recibir sus medallas con una sonrisa mientras saludaban a la enloquecida multitud.

El Campeonato Mundial Junior era la siguiente competencia de la temporada para él, y Yuuri se prometió que la próxima vez sería el quien estaría parado en el podio con una medalla alrededor de su cuello.


Tres meses después, luego de que concluyera el Campeonato Mundial Junior, Yuuri se encontró mirando hacia el público desde la parte más baja del podio, una brillante medalla de bronce apretada entre sus sudorosas manos.

El metal se sentía cálido en sus palmas y se aferró a él con todas sus fuerzas, aterrado de que repentinamente este desapareciera. Había trabajado muy duro en los meses que habían pasado entre el Prix y el Campeonato Mundial, entrenado más fuerte de lo que nunca había entrenado. La competencia en sí había pasado ante él como un borrón de luces y colores, sumado al ruido de la multitud gritando en la gradas. Y ahora finalmente, finalmente, se encontraba parado en el podio. Todos sus logros eran reconocidos. Tal vez no había logrado el primer lugar, pero era un comienzo. Aún tenía una temporada más en la categoría Junior antes de que pudiera calificar para pasar a la división senior, y Yuuri estaba determinado a hacer valer cada momento.

Estaba feliz de obtener el bronce este año, pero el próximo sería diferente. El próximo año, Yuuri ganaría el oro.


Yuuri salió del edificio junto a Tanaka después de la ceremonia de premiación, arrastrando su equipaje tras de él, cuando de repente escuchó salir de en medio del bullicio a sus espaldas el familiar sonido de una voz hablando en ruso. Rápidamente miró por encima de su hombro, encontrándose con Viktor parado a un lado del concurrido corredor y hablando silenciosamente con su entrenador, una medalla de oro colgaba casualmente de su cuello.

El muchacho de cabello plateado hizo un gesto con su cabello, moviéndolo en el aire y medio girando al hacerlo, por lo que por un segundo su mirada se encontró con la de Yuuri. Azul sobre cáfe. Viktor dejó de hablar ante la mirada fija de Yuuri.

El ruso no tenía idea de quien era Yuuri ¿cómo podría? Puede que Yuuri también fuera un patinador, pero estaban en divisiones separadas y era improbable que el gran y todo poderoso Viktor Nikiforov se tomara la molestia de notar a un medallista de bronce. Tiempo atrás, la única vez que se encontraron, Yuuri había sido un fan más entre miles de los que conoces un día y luego simplemente olvidas.

Viktor abrió la boca ligeramente, como si fuera a decir algo de nuevo, pero Yuuri se alejó antes de poder escuchar sus palabras y desapareció entre la muchedumbre que se aglomeraba en el pasillo. Viktor probablemente estaba mirando a alguien más de todas formas. Y realmente Yuuri no quería hablar con Viktor, no aún. No hasta que lograra ser mejor, no hasta que fuera una verdadera competencia para él.

No hasta que ganara el oro.


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{anonimo}

No puedo creer que Viktor ganara de nuevo! Dos campeonatos mundiales seguidos y solo tiene 18 :D

{anonimo}

Lo se! Nuestro niño crece muy rápido 3

{anonimo}

Su quad flip en el FS fue tan hermoso! :o realmente merecía el oro

{anonimo}

Alguien puede decirme que canción usó Viktor para su programa libre? Era tan bonita!

3 respuestas [Expandir]

{anonimo}

El programa de Viktor fue realmente fuerte este año, se puede ver lo mucho que ha mejorado desde su senior debut.

{anonimo}

Estoy completamente de acuerdo contigo anon

{anonimo}

Hey chicos, se supone que esta es una discusión que involucra a todos los patinadores del campeonato mundial! Sé que todos amamos a Viktor pero podemos calmarnos un poco? XD

{anonimo}

Pero si Viktor fue de lejos el mejor! Muller estropeó su programa libre, Hernandez se cayó en su último salto en combo, Lee no tenía para nada un programa fuerte este año y los otros dos eran buenos pero no se pueden comparar con Nikiforov

{anonimo}

No lo sé. Como que a mí me gusto el programa de Lee

{anonimo}

Estas bromeando? No iba con él para nada!

{anonimo}

Con Nikiforov ahí afuera nadie más tiene oportunidad, fue aburrido ver el FS porque ya todos sabíamos quién iba a ganar. Al menos en los junior si hubo una buena competencia!

{anonimo}

Verdad! Los Junior realmente lo hicieron muy bien! Me gustó especialmente ese pequeño chico japonés, fue una muy buena presentación para alguien de su edad

{anonimo}

Awwww si, él es adorable 3 3

{anonimo}

Espero verlo de vuelta el próximo año, parece que será un patinador muy prometedor!

.

.


Nota de Autor:
Y así Yuuri ganó su primera medalla!

Realmente quería que ganara el oro a la primera porque lo amo con todo mi corazón pero desafortunadamente el mundo real no funciona así y Yuuri aún es un patinador muy joven. Además, tal como en el canon, en este fic también tiene problemas de ansiedad durante las competencias, lo cual es perjudicial para sus presentaciones.

Pero ganó el bronze y ahota está mas determinado que núnca ha avanzar hacía adelante para el próximo año!


Nota de la traductora:
Gracias a todos por sus reviews. En el cap anterior y el que posteé esta mañana vi comentarios acerca de si la ansiedad de Yuuri también estaba presente acá y como pueden ver si es así. A mi parecer este Yuuri es un Yuuri bastante IC y con fuerte base en el canon incluso en sus problemas. La diferencia es como logra reconocerlos mucho antes que en el canon y la forma en que lidia con ellos para que no se conviertan en un obstáculo en su camino a vencer a Viktor. En el canon la resolución de Yuuri era más relajada. No sabía si iba a ganar pero tampoco tenía la intención de perder. Sin embargo este Yuuri, debido a "traumas de la infancia" (LOL) que el Yuuri canónico no tuvo posee una resolución más fuerte para no perder. El busca derrotar a Viktor y esa es su motivación mas fuerte, pero aun así es humano y tiene defectos. Los mismo que su versión canónica XD

Y ustedes ¿De qué manera piensan que se desarrollara el pequeño Yuuri? ¿Qué onda con Viktor observando Yuuri? ¿Qué les parecen los comentarios de los fans? XD

Este es uno de mis capítulos favoritos y disfruté mucho traduciéndolo, espero que hayan disfrutado leyéndolo ustedes también :)

Recuerden pasar por el blog de la autora a dejarle su opinión. No importa si es en español :)
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