El primer día de clases no fue tan malo, no a ojos de Obito, pero sí de Sayuri. Todo el día ha estado con una única cosa en mente, su llegada a la casa en donde la estarán esperando sus padres. Aunque antes debe hablar con Madara, su tío, sobre su situación y lo que debe hacer para avanzar con éxito.

Antes de salir Nagato la detiene.

—Recuerda, debes pintarte las uñas de cian, morado o negro —Dicho eso ella se va, no tiene muchas ganas de tener que hacer eso, pero al menos si lo hace no hay necesidad de tener que estar usando la chaqueta, tal cual hace Sasuke.

Él nunca la usa, pero mantiene sus uñas pintadas de negro. Todavía recuerda las conversaciones en su casa al respecto, solo porque Naruto es amigo de él. Su vida siempre ha sido una contradicción, sobre todo porque su madre nunca estuvo muy interesada en su crianza, así que nunca llego a verla como tal…con el cariño que debería.

Se dirige a la oficina del director, sin muchas ganas. En su mente solo está el deseo de llegar a casa y acostarse en su cama, aunque no se compara a la que tenía antes. Al estar frente a la puerta escucha la clara voz de Hashirama, para variar un poco las cosas, quizás incluso no sea tan duro en sus palabras. Toca la puerta y espera.

Hashirama es quien abre y la recibe con una gran sonrisa y un abrazo de por medio, todo bajo la molesta mirada del patriarca Uchiha.

—Lárgate, Hashirama, debo hablar con esta mocosa.

—Claro que no, la llevaré a casa.

¿Por qué las personas a su alrededor no pueden ser normales? Los fines de semana su casa es un circo, y ahora no podrá escapar de eso ni en la escuela…todo gracias a Nagato y su inclusión a Akatsuki. Desde que regresaron a Konoha todo ha sido de locos, ya se había acostumbrado a la tranquilidad de allá…pero también comprende que su padre haya querido irse de Iwa, todo le recordaba a la mujer que le quitó todo y más que dolido, parece rencoroso con insanos deseos de venganza. Lo mejor fue regresar a esta aldea, aquí parece más tranquilo y quizás hasta feliz. Aunque no entiende por qué, todos rozan la locura, lo excéntrico.

Solo los observa discutir sobre algo tan ridículo como si debe o no quedarse, a ella le da igual. Principalmente porque quiere evitarse los regaños propios de ser parte de la familia Uchiha, también los comentarios de desprecio hacia su otra familia, porque parece que ni su mejor amigo le agrada…y es su mejor amigo.

—Dije que llegaría temprano a casa, ¿podríamos empezar? No quiero regaños en casa también —No es que la regañen mucho, siempre cumple con las reglas y por eso puede estar tranquila. Quizás eso también es molesto para su tío Madara, después de todo solo el físico es similar al de su padre…su carácter es muy diferente.

Un suspiro cansado escapa de la boca de su tío, su ceño fruncido no desaparece, en cambio le hace una seña para que se siente y luego le dirige una mirada de advertencia a Hashirama y ya ahí comienza a hablar.

—Estuve hablando con Izuna de esto, y quedamos en que no por ser mi sobrina tu trato debería ser diferente al de Nagato —Eso ya lo sabía, pero no dice nada—. No obstante, también quedamos en que ese fue un comportamiento muy reprobable para un miembro del Clan Uchiha, por lo que deberás cumplir horas en un club deportivo, te dejaré la lista de los que puedes escoger con Minato, pasa por ella, y mañana deberás traerme tu decisión para proveerte de la hoja de inscripción.

»Le ayudarás a Orochimaru lo viernes, día libre de club; los lunes debes venir temprano para ayudar en la biblioteca a Kabuto y los fines de semana darás tutorías a los de primer año que lo necesiten —Sayuri no dice nada, solo asiente ante sus nuevas tareas. Su último año será complicado —. Si faltas con alguno sin razón será tomado como falta.

—De acuerdo.

Hashirama considera demasiado trabajo solo por lo sucedido el año anterior, pero no dirá eso en voz alta, mejor evitar una discusión en esos momentos. Debe pasar dejando a Sayuri y después volver al trabajo.

—Pueden retirarse, hasta mañana.

—Hasta mañana.

Sayuri se pone de pie y sale sin esperar a Hashirama, ¿por qué debe dar tutorías a los de primer año? No es que no le agraden los amigos de Naruto o Sasuke, pero en definitiva son igual de locos que los que ya la rodean para buscar más. Ahora solo falta saber qué cosas deberá hacer Nagato para colaborar mutuamente, según lo que dijo él.


Quizás, desde que volvieron a Konoha, la única cosa que de verdad le gusta de la ciudad es Hashirama. Pasar tiempo con él es agradable, la hace sentir como si ella no tuviera dos apellidos pesados en sus hombros, no necesita mucho más que eso para disfrutar su compañía (aunque diga o demuestre lo contrario).

Van en silencio por las tranquilas calles de Konoha, la hora pico ya ha pasado por lo que no hay muchas personas en los alrededores de la academia, solo deben evitar pasar por las arterias principales y podrán llegar rápido al Barrio Senju-Uzumaki, donde vive desde que regresaron hace dos años. Un regalo por parte de Hashirama, justo al lado de la casa de él y enfrente de la de Minato y su familia. Con casas enormes, propias de los barrios de grandes clanes.

Las pocas personas que se encuentran en el camino saludan a Hashirama con amabilidad y el devuelve los saludos con una gran sonrisa. Es alguien muy querido, y no culpa a las personas por hacerlo, ella también lo quiere.

La conversación no se hace presente hasta que no faltan unas pocas calles.

—Dime, Sayu, ¿cómo fue tu primer día? Supe que Obito volvió a la academia, ¿lo viste?

Ella tarda en responder, pensando cómo decirlo sin sonar tan distante. No quiere alejar a Hashirama, aunque sepa que no se irá.

—Fue…interesante. Nagato me sugirió una cooperación mutua si me unía a Akatsuki, su grupo de amigos, y también Obito se unió. Pero él lleva una máscara… —Se queda pensando en eso último, mirando en una dirección diferente a los ojos curiosos que la observan esperando más información de su parte —. ¿Por qué lo dejan llevar una máscara? Recuerdo que el reglamento habla sobre ningún accesorio que pueda ocultar de forma parcial o completa el rostro…

Hashirama ríe al ver la expresión puesta, se le hace demasiado parecida a su hermano. Siempre que ve a Madara se lo menciona y este se enoja por ello, no quiere aceptar esa realidad; no quiere que un Uchiha se parezca a un Senju.

—¿Qué dije que fue tan gracioso? —Hace un puchero, de esos que solo muestra cuando está con Hashirama, Naruto o su padre, una total confianza para dejar salir aspectos que prefiere nadie conozca.

—Te pareces tanto a Tobirama, ponen las mismas expresiones —Ríe más, nunca los ha visto juntos más de unos pocos minutos, no hablando algo serio, por lo que solo le queda imaginar cómo es cuando sus opiniones chocan y si Izuna permite que se emocionen en ello.

Sayuri solo sonríe un poco, algo cohibida ante la declaración. Es primera vez que alguien lo dice tan directo y sin enojo de por medio, porque varios miembros del Clan Uchiha no reaccionaron tan alegres debido a ello. Y por eso viven en el Barrio Senju-Uzumaki.

Para ella no es algo malo, después de todo fue el quien le dedicó veinte años de su vida a su crianza…incluso más que su propio padre, que siempre estaba ocupado, pero no le recrimina nada porque siempre que podía pasaban tiempo juntos. Ahora que están en Konoha ese tiempo ha aumentado, pero no puede decir que es algo bueno porque ahora es Tobirama quien está un poco más ocupado. De todas formas ambos siempre buscan la manera de dedicarle todo el tiempo que puedan, aunque ya va siendo tiempo de que deje de ser así y dediquen ese tiempo a sus propias vidas.

—¿En qué piensas? Tienes una expresión muy apacible, como si pensaras en algo agradable.

Hashirama ha dejado las risas de lado, y se dedica a conocer el fondo de la mente de quien considera su sobrina.

—Solo pensaba que mis padres deberían tomarse tiempo para ellos y no solo estar pendiente de mí.

—Seguramente sienten que todo está bien así, hay personas que no quieren admitir sus verdaderos sentimientos —Sayuri solo asiente, pensando en esas palabras. Sus verdaderos sentimientos.

Le sonríe a Hashirama, feliz de haber hablado con él. Ahora debe enfrentarse con Tobirama, respecto a Akatsuki y las tareas que Madara le asignó.

Obito espera paciente a la llegada de su padre, ha preparado la cena y tiene todo listo para solo sentarse a comer. Aún no han dejado tareas, así que se pasó la tarde viendo televisión sin preocupación alguna; estuvo leyendo las conversaciones del grupo "Akatsuki" en whatsapp y se la pasó riendo con las ocurrencias que ponen. Ahí tuvo que agregar a todos para no perderse, espera no se percaten de los apodos que les puso. Aunque después de haber pasado tanto tiempo con ellos, entró rápido en confianza y Deidara propuso la creación del dichoso grupo siendo que ahora todos tienen un Smartphone, incluso agregaron a los que él todavía no conoce y charlan como si nada; mañana los conocerá al fin. Solo Sayuri no da señales de vida más allá del visto, algo que parece molestar a Hidan (porque Itachi y Sasuke también lo hacen, no obstante el primero dice algo de vez en vez).

Vuelve a su teléfono, viendo que su padre aún no llega.

Rubia

En la habitación de al lado se escuchan gritos, han de estar hablando de Sasuke.

Freddy

Cóbrales por romperte los tímpanos

Lady Papper

¿No hablan también de Naruto?

Cabrón albino

¿Y a quién mierda le importa si hablan del emo ese o su novio?

Mejor hablemos de algo más interesante!

Freddy

No pienses que hablaremos de tu dios imaginario

Cabrón albino

Puto de mierda

Jashin-sama no es imaginario

Maldito ateo

Espera que te vea mañana pagarás

Freddy

Yo no pago, cobro.

Imbécil

Comadreja

Podrían dejar de llenarme de mensajes, ni están hablando algo interesante.

Rubia

¡Era interesante hasta que el maldito de Hidan empezó a hablar!

Cabrón albino

Hablar de lo urgida que está tu hermana no es interesante!

A menos que le digas que estoy disponible

Está bien buena la maldita

Rubia

¡No te acerques a mi hermana maldito imbécil!

Deja el teléfono de lado, su padre ha llegado…en compañía de Fugaku, su hermano mayor. Saluda a ambos con una sonrisa, se quitó la máscara al momento en que entró a la casa. Aunque todos sepan que él es Obito, no quiere que le vean el rostro. Solo su hermano sabe cómo luce actualmente, fuera de esa casa.

—¿Está lista la comida?

Obito asiente, guardando el teléfono en su bolsillo derecho. Solo que debe sacar otro plato a Fugaku, pero se encamina a la cocina, le da curiosidad saber qué hace ahí.

Claro que Fugaku se da cuenta de algo diferente en su hermano, algo que ya está acostumbrado a ver en sus dos hijos. Las uñas pintadas, solo que las de él son de un morado oscuro, a diferencia que las de Itachi, morado normal, y Sasuke, negro.

—Así que eres parte de Akatsuki —Las palabras de su hermano son una afirmación y captan la atención de Madara, quien se acerca y lo toma por la muñeca para ver el crimen cometido.

—¡¿Por qué te uniste a ese grupo de vándalos?! —Madara alza un poco la voz, en protesta de que su hijo menor sea parte de ellos —. Sin ofender a mis nietos, Fugaku.

—No me parecieron malos… —responde algo intimidado, y deseando poder crear una distancia más grande entre él y su padre. Su expresión da miedo, mucho miedo.

—Papá, deberías relajarte un poco. Y hablar de eso que mencionaste.

Madara asiente a las palabras de su hijo mayor, ya se está poniendo muy viejo para gritar de ese modo. Toma asiento en la mesa, seguido de Fugaku. Mientras Obito sirve la comida a los mayores primero, y cuando va comenzar con la suya recibe una llamada.

Saca el teléfono y ve el nombre "Rubia" con una foto de él, algo que el susodicho obligo a hacer a todos. Una foto personalizada para cada uno, solo que a él le costó por el tema de la máscara. ¿Qué querrá?

—Debo contestar —dice y sale del comedor para contestar la llamada. La cual es solo una sugerencia para peinarse al día siguiente, y no entiende por qué le pregunta a él y no a alguna de las tres chicas del grupo; la pregunta se contesta sola cuando le dice que Sayuri le desvió la llamada, que Konan le contestó y le dijo que en esos momentos no podía hablar, y que la otra chica, Karin, también contesto y le gritó. Al final no consiguió la ayuda que quería, pero eso no explica por qué él.

Al finalizar la llamada regresa a la cocina, con una obvia expresión de cansancio por la larga conversación. Ni cuando se juntaba con Rin tuvo ese tipo de conversación, ni cuando ella se peleó con sus amigas porque comenzó a salir con Kakashi sin contarles…a él también le molestó, bueno le dolió, pero no por eso iba a dejar de hablarle a ella o al de cabellos plata.

—Tío Izuna tiene sus razones, sí él quiere seguir viviendo con los Senju debes respetarlo. Se siente cómodo ahí, y no es por demás, aquí no lo recibieron muy bien a pesar de que no mencionó en ningún momento a Tobirama —Se queda ahí, escuchando la conversación. Sabe que Izuna es la persona que llevó a Sayuri esa misma mañana y que Tobirama es el hermano del hokage, así que puede saber más sobre ello, su lado curioso lo exige.

—Lo sé. Y agreguemos que la mocosa esa tampoco quiere vivir aquí; ¡pude ver en sus ojos la felicidad por irse con Hashirama! —gruñe por la realidad, su sobrina, esa niña que su hermano siempre le mandaba en una foto diciendo lo feliz que estaba y lo mucho que deseaba conocerlo…ahora solo lo ve con desdén, igual que el maldito hermano menor de Hashirama.

—De todas formas, si no fuera por los Senju no tendrías a Izuna aquí, después de todo fueron ellos los que le brindaron ayuda cuando ustedes se pelearon hace veinte años.

No le niega eso a su hijo mayor, sabe bien que tuvo una pelea horrible con su hermano cuando este decidió irse a vivir a Iwa con su novia embarazada. Ni siquiera lo invitó a la boda, incluso el padrino terminó siendo un primo segundo (que en paz descanse).

—Aun así, no entiendo por qué sigue sin querer reunirse conmigo. Le di la segunda oportunidad a Sayuri y a Nagato, incluso le ofrecí trabajo, pero nada —Se siente frustrado, su único hermano vivo no quiere ni verlo. ¿Qué hizo para merecer eso?

—No sé, podría preguntarle a Minato, quizás sepa algo.

—Fugaku, gracias.

—¿Entonces Sayuri es mi prima? —Obito habla dando pruebas de que estuvo escuchando, pero no le importa y tampoco a los mayores.

—De sangre no tanto, pero al ser hijo adoptivo de papá…sí.

—Mucha conversación por hoy. Comamos.

Madara dejó de lado sus preocupaciones al respecto de su hermano, sin soltar la mayor de todas. Y le gustaría hablar con alguien, pero a Fugaku seguro tiene sus propias preocupaciones y suficiente tiene con que cada cierto tiempo aparezca con las mismas, quizás no debería ser así con su hijo mayor…Obito es otro tema, apenas se ha rehabilitado para atosigarle con su preocupaciones.

Mientras que Fugaku se pregunta cuándo su padre sacará a luz su molestia respecto a los apellidos de su prima.

Sayuri Uchiha Senju.


Pues aquí tenemos el capítulo 3, me he tardado en subirlo porque tuve varias tareas pesadas y no tenía energías. Aunque ya llevo escrito hasta el capítulo 5.

Espero les haya gustado.