Disclaimer: Ni los personajes ni el FanFic me pertenecen. Solo tengo crédito por la traducción y adaptación al español.

Traducción realizada con permiso de la misma.

MUSICA USADA:

(1)Musica que patina Yuuri : "O Mio Babino Caro" cantada por Renne Fleming
(2) Musica del programa de Viktor que vve Minako: "Sun and Moon" de Miss Saigon
(3) Programa libre de Viktor: "Stammi Vicino" YOI SOUNDTRACK
(4) Programa libre de Yuuri: "Yuri on Ice" YOI SOUNDTRACK

IMPORTANTE: Si no han escuchado las canciones pasadas de los programas de Viktor, lo mejor es que vayan y lo hagan porque son MUY importantes para entender todo!

LEE NOTAS AL FINAL. Por favor :3


Capitulo 14: Stay Close To Me (And Never Leave)

Hasetsu era exactamente, y a la vez nada, como Yuuri lo recordaba.

El lugar en sí había cambiado, se había modernizado gradualmente en un modo que no sería notorio para los residentes del lugar, pero que era bastante obvio para Yuuri al haber estado lejos por tantos años. La vieja estación de tren a la que había llegado era casi completamente desconocida para él, ahora con escaleras eléctricas, brillantes y nuevas. Las cosas habían cambiado y seguido su curso con el paso de los años, las viejas tiendas habían cerrado sus puertas y unas nuevas se abrían en su lugar, y aquellas pequeñas diferencias le recordaban a Yuuri qué tanto tiempo había pasado en realidad.

Y aun así, de algún modo todo se sentía igual, el mismo idílico y pacífico pequeño pueblo junto al mar y alejado del ajetreo y bullicio del mundo exterior. Flores de cerezo decoraban las calles por las que sus pies caminaban por pura memoria muscular, el pequeño castillo asentado serenamente en la colina. Pintoresco, prefecto y protector. Un lugar en donde Yuuri podía retirarse para descansar.

Afortunadamente, aunque que todas las personas en el pueblo debían saber el porqué de su inesperado retorno, nadie parecía tener la intención de cuestionarlo al respecto. A pesar de la vergonzosa cantidad de posters de sí mismo que había visto pegados en todos lados, las personas se habían mantenido a una distancia respetuosa, dándole el tipo de privacidad que muy pocas personas ofrecían estos días. También ayudaba el que casi no saliera del onsen, asilándose dentro de la casa de su infancia como si las paredes pudieran protegerlo de los peligros del mundo exterior.

Cuando llegó, sus padres habían estado extasiados al verlo, aunque Yuuri podía sentir como su preocupación y pena debido a la razón de su retorno, se colaban en el aire. Afortunadamente, ninguno de ellos lo había presionado a hablar del asunto. Ellos lo conocían demasiado bien como para hacer tal cosa. En lugar de eso, simplemente le dieron la bienvenida, como si solo hubiera estado lejos por un corto tiempo en lugar de haber crecido alejado de ellos y al otro lado del mundo. En su primera noche de vuelta, su madre preparó su especialidad, Katsudon -el cual, para su vergüenza, llevaba ahora su nombre en el menú-, y por esta única vez, Yuuri rompió su regla de solo comerlo después de ganar una competencia. El familiar sabor y el confort de la comida casera lo hizo sentir mejor, y la calidez de sus padres le brindaba más confort del que ninguna palabra apaciguadora pudiera.

Con Mari las cosas estaban prácticamente igual. Claro que ella también había cambiado y crecido durante todos esos años en los que no había estado. El día que se había marchado, Yuuri había sido tan joven, simplemente un tímido y nervioso adolescente con una única meta en mente y una amarga determinación para llegar hasta el final sin importar el costo, y Mari había estado en la cúspide de la adultez y empezando a volverse cínica ante el mundo. Ahora tanto él como ella eran adultos. Pero a pesar de eso, aún se sentía como un niño a su alrededor, alguien que creía sin duda alguna que su hermana podría protegerlo de cualquier cosa, tal como siempre lo había hecho.

Cuando lo vio por primera vez, escondiéndose tras su abrupta llegada a casa y reunido con sus padres, ella simplemente se había quedado allí por unos segundos, analizando lo que veía, su cabello desordenado, sus hombros caídos y sus ojos que él sabía tenían un sospechoso tinte rojo en ellos. Al igual que sus padres, ella no había comentado nada al respecto, no necesitaba hacerlo. Mari simplemente le había ofrecido sus brazos exactamente del mismo modo en que lo había hecho cuando Yuuri era un niño, ofreciéndole el confort que nunca sería capaz de pedir en voz alta.

—Ven aquí hermanito —. Le dijo, y Yuuri había acudido inmediatamente, enrollando sus brazos en su cuerpo y escondiendo su rostro en el cuello de su hermana al tiempo que ella dibujaba tranquilizadores círculos en su espalda. Habían cambiado tantas cosas, todo había cambiado, y Yuuri ya no creía que Mari pudiera protegerlo del mundo en la misma forma que lo había protegido de los abusadores que una vez lo habían perseguido, pero ella aún sabía cómo tranquilizarlo incluso cuando la tranquilidad parecía imposible.

Cuando Yuuri la soltó, Mari se mantuvo a un brazo de distancia de él, sus manos aún aferradas a sus hombros en signo de confort mientras lo miraba fijamente.

—Ven a hablarme cuando te sientas listo—. Le había dicho, y Yuuri había asentido con su cabeza sin siquiera pensarlo demasiado. No quería hablar del asunto, ni siquiera quería pensar en ello, pero sabía que en algún punto tendría que hacerlo. Iba a tener que enfrentarlo eventualmente. Había mantenido en silencio tantas cosas y por tanto tiempo, tantas cosas dejadas sin resolver, y aquello había sido un error. Solo se daba cuenta de eso ahora que ya era demasiado tarde.

Pero a pesar de lo tranquilizadora que era la presencia de sus padres, lo tranquilizadora que Mari había sido, había alguien a quien Yuuri quería ver más que a nadie en el mundo.

Una vez que hubo abandonado la compañía de sus padres y de Mari, Yuuri finalmente se retiró a su habitación en donde una familiar figura esperaba por él. La habitación estaba tal y como la recordaba, la sensación era casi como volver al pasado, lo cual lo dejó quieto. El lugar estaba tan perfectamente conservado que parecía como si su versión de quince años fuera a entrar en cualquier momento, como si los años que habían pasado no significaran nada. Y allí, sentado en la cama como siempre lo había hecho, se encontraba Vicchan.

Yuuri lo había visto durante el NHK Trophy no hace mucho, pero la reunión había sido breve. Además había algo acerca de poder ver a Vicchan aquí, sentando en su cama y esperándolo como si hubiera estado allí desde que Yuuri se había ido así ya ocho años, esperando el retorno de Yuuri justo en ese mismo lugar.

Yuuri había pasado muchas noches llorando en el pelaje de Vicchan durante su infancia, aferrándose al perrito y permitiendo que los sollozos atravesaran su cuerpo porque sabía que Vicchan era leal, silencioso, y que no lo juzgaría en formas que otros posiblemente sí lo harían, y Yuuri lo amaba por eso. La noche en que había vuelto a su hogar, no había sido la excepción.

Vicchan podría ser más viejo ahora, cabellos plata mezclándose con el resto de su pelaje, y puede que Yuuri también lo fuera, pero eso no le impidió aferrase a Vicchan y dejar que las lágrimas que había estado reteniendo en sus ojos finalmente escaparan.

Lloró por haberle fallado a su país, a su entrenador, por haberse fallado a sí mismo, y no era justo. Lloró porque ahora todo el mundo sabía algo que él nunca se había sentido cómodo compartiendo, y nada podría arreglar eso. Pero sobre todo, lloró por aquel breve futuro que le había parecido tan hermoso, brillante y lleno de esperanza, y que ahora se había roto repentinamente y perdido para siempre.

Lloró y lloró, y Vicchan se acurró contra él y lamió su rostro, dejando que Yuuri se aferrara a él y sacara todo el dolor, furia y miseria a través de su llanto hasta que se le acabaron las lágrimas y solo quedara con la dolorosa y vacía sensación de pérdida siendo como un agujero que había sido cavado en su pecho, vacío y silente.

Se sentía mejor después de llorar. No mucho, pero sí mejor. Luego se acurrucó con Vicchan sobre su cama, observando fijamente las paredes en blanco y dejando que su mente vagara por cualquier lugar, menos el pasado, mientras se quedaba dormido.


En los días que siguieron, Yuuri simplemente existió. No podía llamarlo "vida" porque nada tenía propósito, como si simplemente estuviera pasando a través de las horas, dejando que el tiempo pasara y desapareciera. Los Nishigori habían venido a visitarlo al igual que Minako, y aunque había disfrutado de su presencia, el sentimiento aún se era vacío y lejano. Nada parecía real, y aún había una parte de Yuuri que dolía, un vacío que no podría llenar sin importar lo que hiciera.

Tampoco ayudaba el no tener un propósito real en Hasetsu. Había venido a esconderse, lo cual había hecho, pero había muy poco más allá de eso. Ayudaba a sus padres y a Mari en el onsen y llevó a Vicchan a dar largas caminatas por la playa. La misma playa por la cual una vez había corrido cada mañana, impulsándose sin descanso hacia una meta que una vez le había parecido imposible y que ahora era una memoria distante.

Yuuri amaba su pueblo y el santuario que este le proveía. Amaba a su familia, amaba a sus amigos. Pero no podría callar aquella parte de él que lloraba pidiendo por más. Había vivido a un océano de distancia por tanto tiempo, en medio de la agitada vida de la cuidad y todo lo que eso conllevaba, se había parado enfrente de y asombrado a miles de personas, había capturado y mantenido la atención del mundo entero por razones buenas y malas. Había visto, hecho y sido cosas que estaban tan alejadas de la calmada vida provincial de su hogar que a penas y podía recordar lo que se sentía pertenecer a aquel pequeño pueblo, encajar en la forma que sabía ya jamás podría.

Amaba Hasetsu, amaba estar en casa. Pero no podía ni imaginar el quedarse allí para siempre. Simplemente había una parte de él que clamaba con fuerza por el hielo y todo y a todos los que estaban atados a este.

Pero aun así, Hasetsu era donde tenía que estar, el lugar que podría no dejar jamás.

Yuuri sabía que Celestino estaba esperando su regreso. Antes de irse le había dicho a su entrenador que necesitaba tiempo, espacio, y un lugar seguro en donde pudiera analizar lo que había pasado y decidir qué haría luego de eso. Pero también sabía que Celestino simplemente había asumido que Yuuri se estaba tomando un descanso. Tal vez solo durante el verano, tal vez por la próxima temporada si no tenía suerte. Pero solo un descanso. No un retiro.

Periódicamente enviaba información a Yuuri acerca de lo que estaba pasando, toda la información importante que Yuuri necesitaba saber pero que a este no le interesaba. La disculpa oficial de Yakov Feltsman y las demás declaraciones hechas, tanto por parte de él como de su estudiante, para limpiar el nombre de Yuuri. Los cargos por difamación que se estaban sosteniendo en contra de las páginas web que inicialmente habían reportado el escándalo de dopaje sin tener evidencia sólida para sustentar sus acciones, lo cual Celestino aseguraba que sería una victoria fácil. Las acciones legales que estaban siendo tomadas en contra de aquel empleado de la ISU que había vendido la información acerca de las acusaciones hacia Yuuri junto con los resultados de las pruebas realizadas y la información médica que había sacudido su mundo. Celestino había sonado perversamente complacido por eso especialmente, pero Yuuri ni siquiera podía conseguir sentir satisfacción porque el peso de la justicia estuviera cayendo sobre la persona que había sido responsable de la mayor parte de su miseria. A penas y podía sentir nada. Solo se sentía vacío y perdido.

No quería retirarse. Pero tal vez eso sería lo mejor. Se lo había entregado todo al patinaje, a aquel mundo que tomaba y tomaba y seguía tomando incluso ahora. Había cedido a la presión y a la expectativa que habían estado manipulando sus pensamientos por años. Y ahora ya no lo quedaba nada.

Unos cuantos reporteros se habían hecho camino a Hasetsu en busca de una historia, pero el pueblo se había ido en contra de ellos, dejándoles claro que su presencia no era bienvenida y eso eventualmente los había hecho retroceder. Yuuri estaba agradecido por ello, pero sabía que si regresaba al hielo, las cosas serían mucho peor. Demasiadas preguntas, expectativas y especulación, y la sola idea lo hacía sentir enfermo.

Amaba patinar, lo llevaba en la sangre, en sus huesos, en su alma. Pero no estaba seguro de si alguna vez podría dejar este santuario para ir y enfrentar al mundo una vez más.

Phichit lo había tratado de convencer de lo contrario.

Contra su mejor juicio, Yuuri había ignorado las llamadas de su amigo durante varios de sus primeros días en Hasetsu. No era porque no se preocupara por Phichit, porque sí lo hacía, con todo su corazón. Era solo que no había estado seguro de estar listo para escuchar lo que él tenía que decirle, lo que sea que fuera. Phichit había tenido razón en todo lo que le había dicho antes y Yuuri había preferido huir de eso, pero después de muchas reprimendas internas, Yuuri finalmente había contestado a una de las numerosas llamadas que habían estado atacando su teléfono cada día desde que había desaparecido.

Tan pronto como la llamada conectó, Yuuri fue recibido por una aliviada voz al otro lado.

—Gracias a Dios Yuuri, ¡Pensé que no me ibas a contestar nunca! — Reclamó Phichit, y Yuuri tuvo que alejarse del teléfono debido al fuerte volumen de aquella exclamación.

—Lo siento —. Le respondió, y realmente lo sentía. No era culpa de Phichit que Yuuri hubiera ignorado sus llamadas. Todo era culpa únicamente de Yuuri. —Solo necesitaba…

Su voz se apagó, no muy seguro de lo que había intentado decir. ¿Solo necesitaba tiempo? ¿Solo necesitaba espacio? ¿Solo necesitaba un lugar para quedarse que pudiera asociar con otros recuerdos que no fueran aquellos que lo estaban persiguiendo?

—Lo sé —. Le dijo Phichit sin sonar enojado, solo triste. — ¿Cómo te sientes Yuuri? ¿Quieres hablar de eso?

—No lo sé.

Yuuri no quería hablar de eso, pero también sabía que debería hacerlo, o más bien tenía que hacerlo, al menos para resolver los problemas dentro de su propia cabeza.

—Iba a decírselo Phichit —. Dijo Yuuri, y pudo escuchar claramente como su voz se quebraba ante sus palabras, el vacío sentimiento en su pecho subiendo para aferrar sus frías manos alrededor de su garganta. —Iba a decírselo y entonces… entonces…

Phichit hizo un sonido tranquilizador por el teléfono y Yuuri deseaba desesperadamente que pudieran estar juntos en su habitación.

—Celestino está haciendo pagar a todos los que hablaron, puedes estar seguro de ello. Nunca lo había visto tan enojado. Y Viktor es un… —Phichit dejó salir una rápida fila de palabras en tailandés que Yuuri no pudo entender, pero sí captar la esencia de las mismas.

Una parte de él quería sonreír ante la muestra de apoyo de su amigo. Pero la otra parte de él, la mayor parte, dolía porque aun podía recordar la forma protectora en la que Viktor se había interpuesto entre él y Yakov, cubriendo a Yuuri con su cuerpo y sonando más enojado de lo que Yuuri jamás lo había escuchado, ante la idea de Yakov de reportar a Yuuri con la ISU. La forma en la que Viktor había arruinado su rutina después de lo que había pasado, la rutina que le había ganado el oro en el Grand Prix y el Campeonato Europeo solo unos meses atrás. La forma en la que Viktor había corrido detrás de él y cómo Yuuri se había girado y marchado sin más.

Phichit pareció notar el largo silencio de Yuuri porque detuvo sus palabras por momento y preguntó, —Yuuri. ¿Cómo te sientes acerca de Viktor?

Yuuri tragó saliva, tratando de encontrar las palabras para explicar el remolino de emociones que crecía dentro de él cada vez que el nombre de Viktor era mencionado. El dolor de las acusaciones de Viktor a pesar de que Yuuri sabía por qué Viktor había llegado a tales conclusiones. Las circunstancias habían sido mucho más que sospechosas y Yuuri nunca habló para defenderse. No había sido capaz de hacerlo, no en su estado, no congelado por el pánico y la devastación porque que Viktor pensara eso de él. Yuuri podía ver porqué Viktor había asumido tal cosa, pero no hacía que la situación fuera menos dolorosa.

Y más que el dolor, la traición, su roto corazón. Y por sobre todo, el amor que aún sentía, tan arraigado profundamente en su corazón que no estaba seguro de poder arrancarlo una vez más. Porque a pesar de todo, Yuuri aún amaba Viktor. Aun si no podía soportar estar cerca de él, verlo o escucharlo. No ahora. Pero no sabía por cuánto tiempo más. ¿Días? ¿Meses? ¿Años?

¿Para siempre?

—Lo amo —. Dijo Yuuri porque eso era todo lo que podía decir, aun si había fallado espectacularmente en decirle esas palabras a la persona en sí. —Lo amo y eso duele.

—Lo sé, y no creo que seas el único que se sienta de esa manera —. Suspiró Phichit y Yuuri vaciló, esperando a que continuara.

— ¿Me contarás lo que pasó entre Viktor y tú ese día? —preguntó Phichit, sonando serio.
—Necesito saberlo todo. Necesito saber sus palabras exactas. Y créeme Yuuri, esto es muy importante porque dependiendo de lo que me digas en los próximos minutos determinaré si necesito un buen lugar para esconder su cuerpo o no.

Yuuri no le había contado a nadie lo que había pasado con exactitud. Ni a sus padres ni a Mari. Pero cuando se trataba de Phichit, encontró que las palabras salían muy fácilmente porque Phichit lo sabía todo, lo sabía y lo comprendía, y por eso había sido el apoyo de Yuuri cuando este más lo necesitaba.

Así que le contó todo a Phichit. El cómo había estado escondido y como Viktor había entrado. La fracción de segundo en la que pudo ver a Viktor reaccionar por instinto, cómo lo había agarrado tan fuertemente que casi deja marca y como había alejado su mano del camino hacia su boca. El horror en el rostro y en la voz de Viktor mientras le rogaba a Yuuri que le explicara lo que estaba pasando, la suposición colgando pesadamente en el aire y apretando la garganta de Yuuri de modo que las palabras no salían para poder defenderse.

Le contó acerca cómo de Yakov entró y cómo repentinamente todo se había salido de control, cómo Viktor se había puesto entre ambos y cómo Yuuri había corrido porque ¿Qué más podía hacer? Todo había sido demasiado ruidoso y horrible, todo dentro de él le gritaba que saliera del lugar y se alejara, y Yuuri había obedecido sin pensarlo.

Phichit lo escuchó en silencio, asimilando cada palabra sin hacer ningún comentario hasta que Yuuri hubo terminado y el silencio cayera entre ambos una vez más.

— ¿Y eso fue lo que dijo con exactitud? —cuestionó Phichit una vez que Yuuri hubo finalizado de hablar. — ¿palabra por palabra?

— ¿Eso creo? — respondió Yuuri porque todo le parecía parcialmente nublado, recuerdos borrosos mezclándose entre sí en su mente en medio del estado de pánico, pero aún podía escuchar las palabras de Viktor resonando fuerte y claro en su cabeza. —Me preguntó qué era lo que estaba haciendo. Luego, al no responderle, me dijo que no necesitaba hacer eso para ganar.

—Por supuesto que no lo necesitabas —. Se mofó Phichit, sonando desdeñoso. —Tienes más talento en un solo dedo del que la mayoría de los patinadores tendrán en toda su vida, y tú eres el que es famoso por el lado artístico de su presentación y su secuencia de pasos, no él. No podrías hacer trampa y nunca lo harías aun si pudieras.

Hubo otro pequeño silencio mientras Phichit reflexionaba sobre qué decir, y Yuuri esperó, preguntándose en que estaría pensando su amigo.

— ¿Te lastimó? —preguntó Phichit luego de un minuto, y Yuuri casi deja salir un "sí" porque la profunda herida en su pecho aún seguía dolorosamente presente, pero se detuvo a tiempo, dándose cuenta que eso no era de lo que Phichit estaba hablando.

—No —. Dijo, pero luego se corrigió, recordando las marcas rojas que los dedos de Viktor habían dejado en su brazo cuando había tirado de la mano de Yuuri para alejarla de su boca. —Al menos no intencionalmente. Me soltó tan pronto como le dije que lo hiciera.

—Bien —. Phichit sonaba satisfecho, como si hubiera algo más oscuro escondiéndose tras sus palabras. —Porque si lo hubiera hecho, ni siquiera me hubieras necesitado para matarlo por ti. Celestino lo hubiera hecho perfectamente bien antes de que yo pudiera poner mis manos sobre él.

Yuuri recordó lo furioso que estaba Celestino cuando le había contado lo que había pasado, aunque no con el mismo detalle con el que le había contado a Phichit, así que no tenía duda alguna de ello.

—Yuuri —. Dijo Phichit finalmente, y había una extraña vacilación en su voz, como si no estuviera seguro de si debía continuar o no. —No sé si quieras escuchar esto ahora mismo, porque tienes todo el derecho de estar enojado, pero realmente creo que Viktor pudo haber estado tratando de protegerte. No entiendo cómo pudo haber pensado tal cosa de ti y eso es algo que le tendrás que preguntar ti mismo, pero por lo que me has dicho parece que solo entró en pánico y pensaba que estaba tratando de detenerte antes de que cometas un terrible error. Digo, si realmente te odiara simplemente te hubiera dejado tomar las pastillas y te hubiera reportado. Si él hubiera estado en lo correcto, eso le habría garantizado que el examen por drogas saliera positivo. Pero no lo hizo. El trató de detenerte. Y él ni siquiera te reportó ¿verdad? Ese fue su entrenador ¿no?

—Sí —. Murmuró Yuuri. Al menos eso era lo que le habían dicho, y no parecía haber razón para dudar de ello.

—Viktor y yo definitivamente necesitamos tener una pequeña charla —. Dijo Phichit, y hubo algo áspero en sus palabras, un tono que implicaba un tipo de sonrisa en específico que, si Yuuri hubiera podido ver a Phichit en persona, no llegaría a los duros ojos del otro muchacho. —Pero a pesar de todo, sin importar lo fea que fuera la situación, realmente creo que Viktor estaba tratando de protegerte.

— ¿Pero acaso eso importa? —soltó Yuuri con brusquedad, porque había aún un pequeño destello de resentimiento quemando dentro de él que se encendió ante las palabras de Phichit, caliente y doloroso. — ¿Por qué importaría lo que estaba tratando de hacer? Al final él no me protegió. Pensaba que estaba haciendo trampa y luego su entrenador me acusó de lo mismo, luego alguien se lo dijo al mundo entero y yo perdí Phichit. ¿No lo entiendes? Iba a decírselo, lo amo y se lo iba a decir, y ahora con todo esto que pasó yo perdí.

—Estás lastimado Yuuri —. Dijo Phichit, y parecía que trataba de sonar tranquilizador, tratando de racionalizar todo lo que había pasado en un modo en que Yuuri no podía pensar objetivamente aún. —Estás lastimado, y tienes todo el derecho de estarlo. Estás enojado y tienes todo el derecho de estarlo, y si no quieres volver a ver a Viktor no puedo culparte por eso. Pero no has perdido, Yuuri. Te has rendido, y eso es algo muy diferente.

Yuuri fue sorprendido por esas palabras, aturdido y silenciado. Phichit continuó, su voz sonando ahora más suave.

—Si quieres renunciar a Viktor, entonces hazlo. Déjalo ir, arráncalo de tu corazón y regresa a patear su trasero la próxima temporada sin nada que detenga. Diablos, yo incluso te ayudaría. Pero no creo que quieras hacer eso ¿o sí? Aún lo amas, tú mismo lo dijiste. Aún estás enamorado de él, y eso significa algo.

Phichit se detuvo y Yuuri dejó que las palabras penetraran, esperando.

—Yuuri, tenías algo bueno con Viktor —. Dijo Phichit, y Yuuri sintió su boca secarse ante esas palabras porque definitivamente no era lo que esperaba escuchar.

—Digo, claro que era un desastre —. Continuó Phichit, tratando de explicarse y obviamente teniendo problemas para expresarse. —Era complicado y obviamente merecías mucho más de lo que tenías. Pero también era bueno Yuuri, de cierto modo. Eras feliz. Tal vez era mucho menos que lo que merecías, pero era un comienzo. Podía transformarse en mucho más y eras feliz. Creo que puedo decir con toda seguridad que ya no eres para nada feliz.

Yuuri quería protestar, pero no había nada que pudiera decir que no sonara como una desvergonzada mentira, y le debía mucho más que eso a su amigo.

—No has perdido Yuuri —. Añadió Phichit. —Puedes renunciar a él, pero no creas que lo has perdido. Sé que viste su programa libre, todo el mundo te vio allí, pero no sé qué tanto viste de lo que sucedió después, lo que paso cuando salió del hielo. Fue…bastante horrible la verdad. Y tampoco luce muy bien actualmente. A penas ha sido visto en el exterior y no hay nada acerca de él en las redes. Las pocas veces que se han visto imágenes o reportes de él, lucía muy enfermo. ¿Y no sé si has visto ese clip de él? ¿El que se hizo viral?

Yuuri hizo un ruido que sonaba con un "no" y Phichit continuó.

—Unos reporteros lo encontraron en algún lugar en San Petersburgo después de unos días. Le preguntaron acerca de lo que había pasado, estaban tratando de ser comprensivos con él, creo. Pero lo hicieron sonar como que eras un tramposo, como si de alguna manera hubieras engañado a la ISU y pretendieras inocencia solo para difamarlo. Y Yuuri, te juro que nunca antes había visto a Viktor tan enojado, no de ese modo. Fue casi aterrador.

Yuuri pudo sentir como la sorpresa atravesaba por su cuerpo ante aquello que desconocía. Yuuri se había mantenido lejos, lejos de cualquier sitio de noticias o red social porque ya lo habían lastimado demasiado y no quería volverlos a ver jamás, así que ningún tipo de noticias del mundo exterior habían llegado a él, para bien o para mal.

—La forma en que reaccionó. Y la forma en que es ahora. Me atrevo a decir que probablemente no seas el único sufriendo en este momento. Trató de contactarse conmigo tan pronto las cosas se dieron. Sabe que somos amigos, de hecho fueron las notificaciones de él lo primero que vi, incluso antes que las noticias. Lo bloquee, obviamente, no iba a hablar con el bastardo que rompió el corazón de mi amigo. Pero si quieres hablar con él definitivamente puedes hacerlo, porque él definidamente quiere hablar contigo.

—Y no tienes que perdonarlo —. Añadió Phichit, adelantándose a las palabras de Yuuri antes de que estas salieran. —Pero jamás digas que perdiste porque no lo has hecho, no aún. Si aún quieres esto, si decides perdonarlo, pienso que aún tienes una oportunidad.

—No lo sé Phichit —. Trató de decir Yuuri, a pesar de que sus palabras sonaban débiles incluso para sí mismo. —Lo amo, pero no lo sé. No sé qué debería hacer

—No tienes que hacer nada aún —. Le dijo Phichit. —El balón está de tu lado ahora, no de él. Es tu decisión. Tomate tu tiempo para pensar acerca de ello. Habla con él cuando te sientas listo para hacerlo, ya sea para perdonarlo o para terminar todo esto. Pero no renuncies solo porque creas que has perdido. Después de todo… —Hubo el leve indicio de una sonrisa en la voz de Phichit, trepando entre sus palabras y llenándolas de una confianza que Yuuri nunca había tenido.

— ¿Cuándo el Yuuri Katsuki que conozco ha estado contento con perder?


Empleado De La ISU Despedido y Enfrentando Cargos Por el Escándalo de Dopaje Nikiforov/Katsuki

El empleado de la ISU que dio a conocer tanto las acusaciones falsas en contra del patinador de élite japonés, Katsuki Yuuri, como la información médica privada del mismo, se encuentra ahora mismo enfrentando graves consecuencias que incluyen…

Leer Más

Equipo De Patinaje Ruso Enfrenta La Reacción Pública Debido al Escándalo De Dopaje

Varios fans del patinaje artístico se encontraron furiosos durante el más reciente Campeonato Mundial de patinaje cuando las falsas acusaciones por dopaje en contra del popular patinador, Yuuri Katsuki, fueron reveladas. Los fans de Katsuki…

Leer Más

La Verdad Detrás Del Escándalo Deportivo Del Año

Muchos se han cuestionado lo que realmente pasó en el infame escándalo de la falsa acusación de dopaje entre el patinador ruso, Viktor Nikiforov, y su rival de toda la vida, Yuuri Katsuki. Pero pocos saben…

Leer Más

La ISU Defiende Las Acciones del Entrenador de Nikiforov, Yakov Feltsman

Luego de su disculpa pública esta mañana, la ISU hizo una declaración defendiendo a Yakov Feltsman, declarando que todos los procedimientos adecuados habían sido seguidos por el entrenador Ruso y que su petición para investigar a Katsuki por sospecha de dopaje fue…

Leer Más

El Escándalo de Katsuki: La Salud Mental y Su Representación En Los Deportes

Mucho se ha dicho recientemente acerca del tema de Katsuki Yuuri y la salud mental, pero aunque la violación de la privacidad del medallista de oro Olímpico y patinador de elite japonés no es algo que se pueda ignorar fácilmente, esto ha traído a la luz una nueva perspectiva de…

Leer Más

Nikiforov Defiende A Su Compañero Patinador, Katsuki, En Un Ataque Verbal Contra Reportero

Viktor Nikiforov fue recientemente filmado interactuando con un reportero ansioso por obtener una declaración de su parte, el cual insultó al rival de toda la vida de Nikiforov, Yuuri Katsuki, en un intento de ganarse el favor del patinador Ruso. Sin embargo, el insulto tuvo un efecto dramáticamente diferente al esperado y se puede ver claramente en el video como Nikiforov…

Leer Más

Separando los Hechos del Mito: Lo Que Realmente Pasó En El Escándalo Nikiforov/Katsuki

Aunque la especulación y los rumores acerca del escándalo Nikiforov/Katsuki han recorrido el mundo a toda velocidad, la verdad completamente imparcial y los hechos detrás del caso, han sido mucho más difíciles de obtener. Mientras algunos claman que…

Leer Más

La Rivalidad de Toda La Vida: Nikiforov y Katsuki A través De Los Años

El interés público en los patinadores, Viktor Nikiforov y Katsuki Yuuri, ha alcanzado su punto más alto después de que el popular par se viera envuelto en un escándalo que incluía acusaciones falsas de dopaje contra Katsuki por parte del entrenador de Nikiforov. Estaremos revisitando la historia del dúo a través de los años para analizar…

Leer Más


Yuuri se quedó despierto hasta tarde en la noche después de la llamada telefónica de Phichit, Vicchan dormía silenciosamente a su lado. El débil brillo de la luna se filtraba a través de las cortinas, cayendo en una línea a través de la habitación e iluminando las paredes vacías, mostrando con claridad las marcas que los posters que una vez habían colgado allí habían dejado.

Habían muchas de ellas, años de coleccionarlos, de buscarlos meticulosamente y cortarlos de las revistas, de gastar cada centavo que tenía hasta que las paredes estuvieran completamente cubiertas por ellos. El rostro de Viktor, inocente e infantil de un modo que no lo había sido durante tantos años ya, mirándolo desde cada ángulo. Observándolo, inspirándolo a trabajar más duro, a hacerlo mejor de modo que un día pudiera conocer a su ídolo al mismo nivel que él, en el mismo hielo que él. De modo que todos sus sueños se hicieran realidad.

Y luego había llegado aquel fatídico Junior Grand Prix Final, el momento que lo había cambiado todo y había enviado a Yuuri a inclinarse por el camino por el cual había estado caminando desde entonces. La pieza de dominó que lo había desencadenado todo.

Luego de eso, Yuuri había arrancado cada poster que tenía de Viktor, todos excepto uno. El cual se encontraba a salvo en Detroit. Todo lo que quedaba en las paredes de la habitación de su infancia eran marcas, débiles señas en donde una vez había habido tanto. Pequeños recordatorios de lo que una vez había sido Viktor Nikiforov, esparcidos por todos lados.

Yuuri había adorado a Viktor en aquel entonces, lo había idolatrado. Y luego lo había odiado, había querido derrotarlo, destrozarlo y demostrarle que Yuuri era digno de cada pisca de respeto que antes le había negado.

Pero ahora lo amaba y todo era diferente.

Yuuri había adorado a Viktor como un concepto y odiado como un recuerdo. Pero lo amaba como persona, una persona que había llegado a conocer en las peores circunstancias. Y a pesar de todo lo que existía entre ellos, Yuuri había caído de todos modos. Había caído, duro, completa e irreversiblemente. Incluso ahora.

Al pensar en ello, Yuuri sabía que nunca sería capaz de precisar el momento exacto en el que se había enamorado de Viktor. Podía contar cada segundo hacia atrás hasta el momento en el que se había dado cuenta. Pero el momento exacto en el que había caído enamorado, el momento en que su corazón había mirado a Viktor y decidido "Eres tú, solamente puedes ser tú", ese nunca lo sabría.

Había sucedido lentamente, gradualmente, a la vez que cada nueva pieza de Viktor se revelaba ante él y le mostraba quien era el ruso en realidad. La persona real, no la retorcida imagen que Yuuri había cargado durante tantos años.

Phichit había tenido razón aquella noche hace tanto tiempo cuando le había dicho a Yuuri que había estado obsesionado con Viktor durante años. Pero la obsesión, el odio y la mortal atracción se habían mezclado y cambiado, mientras el afecto, la necesidad y la añoranza lentamente empezaban a introducirse en él a la vez que Yuuri aprendía acerca de Viktor rápidamente, hasta que un día se dio cuenta que había estado enamorado durante años y él no se había percatado de ello.

Y más allá del amor que sentía, Viktor y él funcionaban juntos. En todos los niveles ellos dos simplemente encajaban, como dos piezas de un rompecabezas hechas para estar juntas. La semana en Moscú le había probado eso a Yuuri, la facilidad con la que habían caído en una cómoda rutina, la forma en la que se complementaban el uno al otro, tan diferentes y aun así más unidos de lo que jamás habían estado. La fácil domesticidad y el afecto casual que transcendía incluso a las noches de pasión y besos robados porque era algo que sí podía durar, porque era algo que Yuuri podía verse conservando aun si el tiempo y el mundo los apartaba.

Y la peor parte, la parte que más destrozaba a Yuuri, era que había estado tan cerca. No sabía el cómo Viktor hubiera reaccionado a la confesión que nunca llegó, y ahora nunca lo sabría, pero había estado casi seguro de que tenía una oportunidad. Y ahora todo se encontraba en pedazos a sus pies tal como las piezas de su corazón, pero a pesar de eso Yuuri aún amaba a Viktor. Pero no estaba seguro de si podría poner las piezas de su corazón en el juego una vez más. Si podría ponerlas en las manos de Viktor una vez más, porque ya las había puesto dos veces y eso solo las había destrozado más. Si sucedía una tercera vez, entonces ya no quedaría nada, ni siquiera fragmentos. Ni siquiera el polvo.

Viktor había roto su corazón, no una, sino dos veces. Y lo más raro era que Yuuri ya ni siquiera podía sentir resentimiento por ello. Solo podía sentir pesar por lo que había perdido porque, a pesar de que Viktor había roto su corazón, lo había hecho sin intención. Y de algún modo, eso lo hacía peor.

Cuando era un niño había creído que Viktor era cruel, malévolo, perverso, y que no se preocupaba por los sentimientos de otros. Pero ese no era Viktor, no como era ahora y probablemente no como lo había sido en aquel entonces. En una de aquellas raras noches en las que podían estar juntos, Viktor le había contado a Yuuri acerca de la primera vez que lo había visto patinar, y el asombro y la admiración que llenaban su voz habían sido innegables. Nada en Yuuri podría racionalizarlo de otra forma.

Viktor había admirado su patinaje. Lo había admirado a él. Incluso antes de su segundo encuentro en el baño cuando el odio de Yuuri por Viktor se había reforzado. Y esa era otra cosa en la que tenía que meditar, porque él había pensado que Viktor se estaba burlando, había pensado que Viktor lo menospreciaba. Pero tal vez había estado equivocado todo este tiempo. Su primer encuentro había deformado la visión de Yuuri acerca del otro hombre tan profundamente, que ahora al recordar el pasado ya no podía estar seguro de cuál era la verdad, qué era real y qué había sido producto de su imaginación al estar encerrado en su cabeza.

Sí, Viktor había sido cruel cuando era un niño, casualmente cruel y despectivo. Pero el horror en la voz de Viktor, el shock y la devastación en sus ojos cuando Yuuri le había contado lo que había pasado, le habían probado y dejado sin duda alguna que, sin importar cuál hubiera sido la razón de ello y sin importar las excusas, Viktor se arrepentía de ello. Se arrepentía y le había pedido perdón por eso, y Yuuri finalmente se dio cuenta que ya lo había perdonado.

Nunca habían hablado del asunto apropiadamente, Yuuri les había negado eso. Nunca había hablado de la situación más que en vagos términos, nunca le había dado a Viktor la oportunidad de explicarse, nunca les había dado una oportunidad para cerrar ese ciclo, y luego todo empeoró con las acusaciones de Viktor, lo cual había parecido incluso peor de lo que era debido a los sentimientos que habían estado escondidos y a la espera de él, esperando a sacar sus feas cabezas y arruinar todo.

Debieron hablar del asunto en ese momento, Yuuri debió haberles dado la oportunidad. Pero era solo ahora que se había dado cuenta que ya había perdonado a Viktor por lo que había pasado cuando eran niños, que lo había perdonado por completo, y que finalmente ya no llevaba ningún tipo de resentimiento escondido que amenazara su mente maliciosamente, y solo se había dado cuenta de ello cuando algo mucho peor había llegado y destruido todo.

Yaciendo allí en su habitación de la infancia y rodeado por los recuerdos, Yuuri finalmente se dio cuenta que había perdonado a Viktor por el pasado. Pero su descubrimiento había llegado demasiado tarde.


[Viktor Nikiforov Campeonato Mundial FS]

4,261,947 visitas

Comentarios· 7264

Comentarios principales ˅

djblueberry [hace 4 días]

Esto realmente te rompe el corazón

Ver todas las 78 respuestas ˅

senpai-centrals [hace 1 hora]

Es su rostro al final lo que consigue calarme en lo profundo cada vez que lo veo

Taurielsky [hace dos horas]

El momento en que Katsuki se va es simplemente…

Usaigi [hace dos días]

Realmente quiero saber lo que pasó luego de que Nikiforov saliera corriendo por la puerta detrás de Katsuki

Ver todas las 41 respuestas ˅

lixxen [hace 7 horas]

La forma en la que se congela por su segundo cuando ve a Katsuki marcharse y luego sale corriendo a toda velocidad detrás de él!

ariksay [hace 4 horas]

Creen que al final haya logrado alcanzar al Katsuki?

mint-glasses [hace 3 días]

Esta es la peor presentación que he visto de Nikiforov, y eso incluye su tiempo como Junior e incluso como novato.

Ver todas las 56 respuestas ˅

levi-ackerham [hace 18 horas]

No puedes culparlo por ello con todo lo que pasó!

s-kateling [hace 13 horas]

Me gustaría ver que todos los haters en los comentarios trataran de patinar luego de lo que pasó!

Seraphira [hace un día]

No puedo creer que mi ship se haya hundido tan horriblemente T _ T

Ver todas las 82 respuestas ˅

insidemydreamworld [hace 4 horas]

Petición para renombrar al Viktuuri como 'El Titanic'

ella2040 [hace 2 horas]

La peor parte es que estoy bastante convencida de que esta es la confirmación de que el Viktuuri es real. O que lo era, al menos…

Ver mas comentarios


Casi una semana después, Yuuri finalmente se quebró y decidió patinar otra vez.

Lo había retrasado una y otra vez porque a pesar de haber extrañado el hielo desesperadamente, aún estaba aterrorizado de lo que pasaría si ponía un pie en la pista otra vez, de los recuerdos que eso podría traer.

Pero patinar siempre había sido su consuelo y escape del mundo exterior, su manera de alejar todo excepto la felicidad de estar en el hielo, y eventualmente fue algo que no pudo de negarse más. Se levantó con el amanecer y llevó a Vicchan a su caminata matutina diaria. Una vez que hubo terminado todo lo que tenía que hacer, Yuuri se dirigió al "Ice Castle", deteniéndose únicamente para dejar a Vicchan en el onsen y recoger sus patines.

Era demasiado temprano para que la pista estuviera abierta al público, pero sabía que Yuko y Takeshi estarían allí preparándose para empezar el día. Llegar allí de la nada tal vez no había sido su mejor idea, pero Takeshi lo recibió con una sonrisa y le dio la bienvenida, prometiéndole a Yuuri que podría patinar el tiempo que él quisiera, pero advirtiéndole que la pista se empezaría a llenar en unas cuantas horas cuando el público empezara a llegar.

El "Ice Castle" no era para nada como Yuuri lo recordaba. La bien usada y vieja pista de sus recuerdos había desaparecido por completo, siendo remplazada por brillante vidrio y cromo. La construcción había sido completamente redecorada y expandida, todo lucía como nuevo y bien cuidado en un modo que demostraba el amor que los Nishigori tenían por el lugar.

Cuando entró por primera vez, Yuuri se detuvo en seco, jadeando de sorpresa. No solo el edificio había mejorado drásticamente, sino que también había imágenes de él por todos lados, pasando desde posters oficiales, fotografías, y hasta capturas de videos de él en medio de una rutina, sus ojos enfocados en la distancia, perdido en la música. Takeshi se había reído ante su perpleja reacción y le señaló una vitrina ligeramente a lado de ellos en donde descansaban un par de patines diminutos, bien desgastados y bastante familiares, trayéndole devuelta memorias que Yuuri ya había olvidado.

—Tus padres los donaron—. Le dijo Takeshi mientras guiaba a Yuuri hacia la pista.
—El primer par de patines de Katsuki Yuuri. Le da un poco de personalidad al lugar ¿no crees?

Se rio contemplando la aún perpleja expresión de Yuuri, golpeándolo en la espalada y casi enviándolo de bruces hacia el frente con la fuerza de aquel afectivo gesto.

— ¿Qué creías que hacíamos con todo el dinero de premios que continuabas enviando Yuuri? No lo íbamos a gastar en nosotros, así que pensamos que mejorar este lugar sería la opción perfecta para honrar tu legado. Y las personas lo aman. Tenemos turistas de todos lados viniendo a patinar en la pista de hielo del medallista Olímpico, Katuski Yuuri. Casi fuimos persuadidos renombrar el lugar en tu honor, pero Yuko pensó que te hubiera gustado más que se mantuviera así.

Yuuri levantó oraciones de agradecimiento hacia Yuko, porque no estaba seguro de que hubiera podido ni siquiera poner un pie en el lugar si lo hubieran nombrado como él, la vergüenza lo hubiera mantenido lejos sin importar cuan desesperadamente deseara volver al hielo. Ver su propio rostro devolviéndole la mirada desde todos los ángulos ya era de por sí bastante malo.

Takeshi pareció notar su incomodidad porque se detuvo junto a la pista, luciendo más serio.

—Yuko dijo que probablemente te sentirías avergonzado por la decoración. Pero los niños lo aman, Yuuri. Muchos de ellos te admiran, hay muchas más personas patinando ahora de las que jamás hubieron cuando estábamos creciendo. Incluso hemos tenido que contratar instructores extra para poder con todo. Y todos han venido aquí por ti.

—También debe existir otra razón por la que la gente viene aquí —. Protestó Yuuri, no dispuesto a creerle. Una parte de él estaba extasiada de que su refugio de la infancia hubiera recibido el trato que merecía, que el deporte al que había dedicado su vida estuviera siendo disfrutado por tantas personas que continuarían patinando incluso cuando él finalmente se retirara. Pero otra parte de sí no podía creer que la causa de todo eso fuera él.

— ¿Por qué me admirarían las personas?

Él no era nada especial, no era tan importante como Takeshi lo estaba haciendo parecer. E incluso si las personas lo habían admirado antes, luego del desastre en el último Campeonato Mundial seguramente ya no lo hacían más. Le había fallado a todos y a las expectativas que tenían de él cuando ellos habían estado esperando verlo ganar, y nunca podría compensarlos por ello.

Takeshi lo miró por un segundo, analizándolo, tratando de entender si Yuuri estaba hablando en serio o no.

—Las personas vienen porque creen que eres sorprendente Yuuri —. Dijo eventualmente. — ¿Y sabes qué? Realmente lo eres.


kuroshitsuji-ciel-freak kuroshitsuji-ciel-freak · 34m

Les juro que realmente daré pelea física a cualquiera que esté hablando mierda de Katsuki por tomar medicina para la ansiedad.

Ember ember-hinote · 31m

kuroshitsuji-ciel-freak Algunas personas son realmente tan viles y tienen que detenerse ya!

bearisonford bearisonford · 26m

"Tomar medicina es hacer trampa" más bien "La ISU lo aclaró pero obviamente mi asqueroso trasero sabe mucho más que los verdaderos profesionales médicos y deportivos"

Ultra Queen ultra-queen-of-the-nerds · 23m

bearisonford A pesar de todo, estoy tan feliz de que Katsuki tenga tantas personas defendiéndolo. Por lo que he visto, la gran mayoría está de su parte.

Katie K actualkatsuki_trash · 17m

No puedo creer que Katsuki Yuuri, el medallista de oro olímpico, sufra de ansiedad! Repentinamente siento que no que hecho nada por mi vida en comparación con él.

Nadiiia mrskatsuki · 11m

Saber que Yuuri Katsuki tiene ansiedad, y que aun así es una atleta profesional, finalmente me ha dado el valor para decirle a todos lo que me llaman "patética" por mis problemas psicológicos, que se vayan a la mierda!

d-lawliet d-lawliet · 9m

Mi hermana pequeña tuvo que hacer una presentación a su clase con el tema "Mi héroe" y ella lo hizo en base a Katuski Yuuri. Estoy tan orgulloso.

Katsudamn Katsudamn · 6m

Katsuki Yuuri, la Leyenda Del Patinaje Artístico, hizo todo eso mientras lidiaba con la ansiedad? Alguien dele al muchacho una jodida medalla. No que necesite otra o algo!

Becs borntomakehiistory · 5m

A veces me siento abrumada por todo, pero luego recuerdo que Yuuri Katsuki ganó un millón de medallas de oro sintiéndose de la misma forma en que yo me siento a veces.

VV viktuurivictorious · 2m

Nunca me había sentido tan identificado con alguien como con Yuuri Katsuki

mystic-lux mystic-lux · 1m

Gente ignorante: "las personas con problemas psicológicos son perezosas y nunca lograran nada en la vida". Katsuki Yuuri rodeado de medallas de oro: "¿Decían?"

Niki Niikiforova · 1m

Si Katsuki Yuuri puede ser un medallista de Oro Olímpico y tener ansiedad, entonces yo también puedo.


Luego de que Takeshi lo dejara solo, Yuuri ajustó sus patines lentamente, contemplando aún la pista que se le hacía tan familiar y tan diferente al mismo tiempo. El lugar en sí mismo era muy diferente, la decoración actual siendo un completo contraste con lo que recordaba. Pero los familiares recuerdos aún permanecían allí, tejidos en las paredes del edificio.

Recuerdos de largos días, y de aun más largas noches, en las que pasó practicando una y otra vez hasta que sus pies estuvieron gastados, adoloridos y sangrando, cada una de las otras partes de su cuerpo doliendo. Recuerdos acerca de venir a la pista como si fuera un santuario, un escape del mundo exterior en donde podía patinar para alejar sus problemas hasta que quedaran solo él y el hielo.

Y más lejanos aún, recuerdos de él y Yuko observando juntos las competencias de patinaje, mirando con asombro al joven patinador ruso que había capturado la atención de ambos y el corazón de Yuuri. Memorias de ellos dos replicando las rutinas una y otra vez, infantil y torpemente, pero con perfecto cuidado y devoción. A pesar de todos los años que habían pasado y que habían separado a Yuuri del niño que una vez había sido, aquello era algo que nunca pudo olvidar.

Le pareció casi natural caer dentro de aquel recuerdo una vez que pisó el hielo. No había música, pero Yuuri lo la necesitaba. No para esto. La rutina y la música estaban grabadas profundamente en su memoria y en sus huesos. Enterradas por años, pero sin desaparecer jamás.

Luego de su primer y desastroso encuentro con Viktor, Yuuri solo había patinado aquella rutina una vez más, en aquella desierta pista de hielo en Rusia ya hace más de cuatro años cuando Viktor había estado ausente durante la competencia debido a una lesión y Yuuri se había percatado de que el patinaje no era lo mismo sin Viktor presente.

Pero cuando aún era un niño, Yuuri había patinado esa rutina una y otra vez, la había perfeccionado mientras veía a Viktor patinar competencia tras competencia mientras escalaba su camino hasta el Junior Grand Prix Final. Y en aquella época, Yuuri se había enterado que conocería a su ídolo como siempre lo había soñado.

Era la rutina de Viktor de aquella temporada, aquella en la que había roto el record de los junior y que había sorprendido al mundo, la primera rutina que Yuuri lo había observado patinar en persona el mismo día que Viktor había roto su corazón por primera vez. A pesar de todo, Yuuri nunca la había olvidado, y los movimientos le salían con naturalidad.

Yuuri se dejó caer dentro de la familiar rutina con facilidad, a pesar de la gran cantidad de tiempo que había pasado desde que la había aprendido y amado. Contenía tantos recuerdos y Yuuri se dejó llevar por la sensación, esperando en vano que esto tal vez le ayudara a aclarar su cabeza lo suficiente como para tomar una decisión.

No había (1)música, pero la podía escuchar de todos modos. Una hermosa aria de amor y añoranza que llenaba su mente para conectarse con los movimientos que patinaba. Estaba tan perdido en sus pensamientos que nunca se percató que otra persona había entrado a la pista sino hasta que finalmente se quedó quieto, manteniendo su posición final mientras el sonido de un aplauso hacía eco desde el otro lado de la pista.

Perplejo, se giró para ver a Yuko parada allí, observándolo con una triste luz en sus ojos.

—Haz mejorado un montón en esa rutina desde la última vez que te vi —. Le dijo mientras Yuuri se acercaba para encontrarse con ella, la barrera de la pista siendo lo único entre ellos. —Incluso puedes hacer todos los saltos ahora. La última vez que patinamos juntos aún estábamos haciendo solo dobles.

—No todos los saltos —. Señaló Yuuri, porque cuando habían visto a Viktor hacer la rutina, siendo él quinceañero y ya deslumbrado al mundo, el ruso había añadido un quad flip por primera vez en competencia, un salto que luego se convertiría en su movimiento distintivo, y un salto que Yuuri no era capaz de clavar consistentemente, ni siquiera ahora.

—Aun así Yuuri, nunca pensé que podría verte patinar la rutina de Viktor otra vez —. Yuko lo estaba mirando y había algo en su voz, una implicación en su tono, como si estuviera esperando una respuesta. Cuando Yuuri no le dio ninguna, Yuko suspiró y continuó.

— ¿No crees que ya es tiempo que me digas Yuuri?

— ¿Decirte qué? —. Preguntó Yuuri por instinto, y Yuko levantó una ceja.

—Tú sabes qué.

Y Yuuri lo hizo. Nunca le había contado a Yuko lo que había estado pasando entre él y Viktor, ni siquiera a su familia. A nadie excepto Phichit. Pero podía leer la expectativa en el rostro y voz de Yuko fácilmente, y él sabía lo que ella esperaba que le dijera.

—Estoy enamorado de Viktor —. Respondió, y se sorprendió por lo fácil que las palabras salieron de su boca cuando antes había sido imposible decirlas.

Yuko asintió en entendimiento, pero no reaccionó de ninguna otra manera.

—No pareces sorprendida —. Añadió Yuuri y Yuko se rio, sonriéndole cariñosamente, pero aun con esa luz de tristeza en sus ojos.

—No Yuuri, no lo estoy. Es bueno finalmente escucharlo de ti, pero no es una sorpresa para nadie aquí. No lo sabíamos con seguridad, pero mayormente lo asumimos. Si el mundo entero de se dio cuenta que odiabas a Viktor sin que dijeras una sola palabra, ¿Realmente creías que las personas que te aman no se darían cuenta de cuando te enamoraste de él? Puedes haber cambiado mucho Yuuri, pero tampoco cambiaste demasiado.

— ¿Todos lo sabían? — preguntó Yuuri, el shock mezclándose con una extraña sensación de alivio al saber que la verdad había sido revelada de una vez por todas.
—Incluso…

—Sí, todos lo sabíamos. Nunca hablamos de ello, suponíamos que nos lo contarías cuando estuvieras listo, eso si algún día llegabas a estarlo. Pero te puedo afirmar que todos lo sabían, incluso tu familia —. Yuko le brindó una triste sonrisa. —Últimamente, cuando vamos a donde tus padres a verte competir, cada vez que tu mamá lo menciona empieza la frase con "El Viktor de Yuuri".

Las palabras hicieron que aquel hueco lugar dentro de Yuuri doliera, porque sin importar que llevara años enamorado de Viktor, que Viktor haya sido su primero en todo y que posiblemente sea el último; la única cosa que nunca había sido Viktor era "de Yuuri".

—Y Yuuri —, añadió Yuko, indicándole que saliera del hielo y jalándolo dentro de un abrazo cuando lo hizo. —Siento muchísimo lo que pasó.

Yuuri no fue capaz de hablar, así que en lugar de eso la abrazó más fuerte. Se separaron después de un tiempo y ella le pasó los protectores de sus patines, caminando con él hasta los vestuarios y esperando hasta que se cambiara sus patines por zapatos normales. Luego de eso, caminaron juntos hasta la salida en un cómodo silencio. Yuuri sabía que tenía que irse antes de que el público comenzara a llegar, lo último que quería en estos momentos era ese tipo de atención, pero tampoco quería marcharse. Había extrañado tanto patinar, y haberlo hecho hoy se había sentido fantástico. No podía ni imaginarse una vida fuera del hielo.

Mientras caminaban, Yuuri notó una vieja bodega, la puerta se mantenía entreabierta y un montón de cajas estaban apiladas en ella, una colección a lazar de varios objetos derramándose hacia fuera y hasta más allá del corredor.

—Estamos haciendo algo de limpieza —. Le dijo Yuko, notando a donde se había dirigido su atención. —Algunas de esas cosas han estado allí por años, así que pesamos que ya era tiempo de deshacernos de ellas.

Pero Yuuri difícilmente registró sus palabras. Toda su atención estaba fija en la vieja televisión a batería colocada discretamente en una esquina, siéndole anticuada, polvorienta y muy, muy familiar. Caminó hacia ella y pasó sus dedos por la superficie, sus ojos fijos en la pantalla negra y vacía.

—Casi me había olvidado de eso —. Comentó Yuko mientras se posaba detrás de él.
—Aquí solíamos ver las competencias cuando éramos niños ¿recuerdas?

—Sí —. La palabra se sentía pesada en su boca y parpadeó un par de veces, tratando de alejar los sentimientos que amenazaban con abrumarlo. —Aquí fue donde vi a Viktor por primera vez.

—Oh —. Yuko hizo un suave sonido de entendimiento, pero no dijo nada más. En lugar de eso, simplemente se quedó mirando la forma en que Yuuri tocaba la pantalla, el lugar en donde había visto patinar a Viktor y que le había cambiado la vida.

Si Yuuri pudiera regresar en el tiempo, si pudiera cambiar ese día de modo que nunca pudiera ver a Viktor y así evitar amarlo, no lo haría. Ni siquiera ahora después de tanto dolor. Viktor y su patinaje le habían brindado muchas cosas a su vida, tantas que estaba seguro no hubiera podido tener de otro modo, y no quería una vida sin ellas, ni siquiera si eso eliminaba todo el dolor que esta vida le había traído. No podía arrepentirse del pasado aun cuando sí se arrepentía de como este había terminado. Pero la pregunta actual no era cerca del pasado, si no del futuro.

Dejar que Viktor entrara de nuevo podría ser un terrible error, uno que solo podría causarle más dolor y romper su corazón para siempre. Pero dejarlo ir, renunciar a él y perder lo que una vez tuvieron, además de la mínima posibilidad de que pudieran tenerlo de nuevo, sería mucho peor.

—Yuko, ¿cómo supiste que Takeshi era el indicado para ti? —preguntó repentinamente porque necesita saberlo. Porque amaba a Viktor, lo amaba tanto que había sido lastimado por él, pero parecía que el mundo entero estaba tratando de interponerse entre ellos y Yuuri simplemente no sabía qué hacer.

—No me refiero a cómo supiste que estabas enamorada de él —. Añadió. —Sino a cómo supiste que él era la elección correcta.

Yuko suspiró y puso su mano sobre el hombro de Yuuri, girándose de modo que ahora estuvieran mirándose frente a frente, brindándole una mirada llena de confort.

—Oh Yuuri. Nunca se sabe realmente. Nadie es perfecto y nunca va a existir una sola elección correcta, no funciona de ese modo.

—Entonces... ¿simplemente lo amaste lo suficiente como para tener fe? —preguntó Yuuri un poco confundido, porque para él Yuko y Takeshi eran perfectos el uno para el otro. Ellos habían encajado desde el mismo momento en que se conocieron, y su amistad se había desarrollado y transformado en una casual y sencilla intimidad. Y ahora tenían una pequeña y ajetreada vida con su propio negocio y sus hijas, y Yuuri no podía imaginarlos siendo de otra manera o en otra situación.

—No Yuuri, no se trata del amor —. Dijo Yuko, y Yuuri pudo sentir como su confusión se volvía evidente en su rostro porque no tenía idea de lo que Yuko estaba tratando de decir.

—Por supuesto que tienes que amar a esa persona —. Aclaró Yuko al notar su expresión. —Pero el amor no es el inicio y el final de todo. Muchas personas se aman unas a otras y aun así no terminan juntos. No se trata de amor, se trata de elección.

—Mira Yuuri — añadió Yuko, obviamente notando la confusión que se plasmaba aún el rostro de Yuuri. —El estar con alguien, es difícil. Es difícil, complicado y desastroso. Ambos lo arruinan, ambos se lastiman, y ambos hacen cosas estúpidas incluso si se aman. Estar juntos y permanecer juntos no se trata solo de lo mucho que se amen. Se trata de estar dispuesto a tratar y hacerlo funcionar. Toma tiempo, esfuerzo y compromiso, además de un montón de disculpas, porque nadie continúa siendo perfecto toda la vida. Pero se hace que todo valga la pena al final.

—Esto es acerca de Viktor y tú ¿verdad? —. Añadió ella y Yuuri abrió su boca para tratar de negarlo, pero la cerró al ver el rostro de Yuko. —Lo amas, pero algo terrible te sucedió y ahora no estás seguro de si deberías intentarlo de nuevo ¿verdad?

Yuuri asintió y Yuko pareció satisfecha con esa respuesta, a pesar de la brevedad de la misma.

—Puedes retractarte ahora si quieres Yuuri, con amor o sin amor. Puedes terminar con esto si no estás dispuesto a pelear por ello y nadie te verá de menos por eso. Pero tiene que ser una ruptura limpia. Habla con Viktor, cuéntale lo que sientes. Se merece eso al menos. Y luego márchate, márchate de una vez y por todas. Sin volver atrás, sin encuentros de una sola vez, sin excepciones. Si terminas con esto, entonces tienes que comprometerte con ese fin. Por el bien de ambos.

—Pero si no termino con esto —. Dijo Yuuri vacilantemente porque aún no estaba seguro de lo que iba a hacer, de lo que quería hacer, pero la idea de no ver a Viktor otra vez casi lo pone de rodillas por el dolor de aquella pérdida. —Si decido quedarme y pelear por ello, si realmente trato de hacerlo funcionar como dijiste. ¿Cómo sabré que él siente y quiere lo mismo?

Mucho de la vida de Yuuri se había definido en base a la incertidumbre, e incluso mientras se preparaba para para confesarse a Viktor, esa incertidumbre aún invadía su mente. Casi desvanecida, pero sin haberse marchado jamás. Por lo que había visto, Yuuri sabía que Viktor al menos se preocupaba por él, sabía que Viktor sentía el haber lastimado a Yuuri. Sabía que Viktor era noble y generoso, además que le había extendido todo eso a Yuuri varias veces.

Pero Yuuri amaba a Viktor. Lo amaba tanto que dolía, lo amaba tanto que la intensidad incluso lo asustaba. Y el saber que amaba a Viktor más de lo que Viktor pudiera llegar a amarlo a él, era algo aterrador. La idea de confesarle esos sentimientos para intentarlo una vez más, de ofrecérselos a Viktor sin ninguna garantía de que el ruso sintiera algo más que afecto por él, y luego de que Yuuri se hubiera marchado sin más, tal vez ya no existiera ni eso. La idea de hacer todo eso era incluso peor que la decisión que pronto tendría que tomar a cerca de su futuro.

—Solo tienes que tomar tu oportunidad —. Le dijo Yuko, pero el tono de su voz era tranquilizador, como si estuviera modificándola para calmar a un niño de sus más irracionales miedos sin importar lo incompresibles que estos le parecieran a ella. —Pero creo que tú ya sabes lo que él siente por ti Yuuri. Después de lo que pasó en el Campeonato Mundial, creo que todo el mundo lo sabe.

Una parte de Yuuri pensaba que sí, tal vez Viktor lo había amado antes. Pero también existía otra parte de él que le susurraba que estaba equivocado. Una parte que siempre había existido dentro de él y que tal vez nunca se fuera. Además, aunque Yuuri pudiera creer que sabía, nunca podría estar seguro de ello, no cuando aún había tantas cosas que no habían sido dichas.

—Pero nunca me lo dijo —. Le dijo a Yuko, tratado de vocalizar el miedo y la duda en un modo que ella entendiera, en un modo que al menos sonara "semi-racional". —Si él realmente me amara ¿Por qué no simplemente decírmelo?

—Hay muchas maneras de decirle a alguien que lo amas —. Respondió Yuko, y sus ojos se entrecerraron ligeramente al hacerlo, una pequeña sonrisa apareciendo en su rostro como si estuviera recordando algo muy feliz. —Y te sorprendería saber cuan pocas de esas requieren el uso de palabras.

— ¿Pero por qué no simplemente decírmelo? —Insistió Yuuri, porque el necesitaba las palabras, necesitaba una confirmación explicita antes de que pudiera creer por completo, porque si no, entonces la duda se mantendría siempre al acecho, esperando a alanzarlo y arrastrarlo con ella hasta que viera su error.

—Oh Yuuri —Yuko lo observó, el recuerdo desapareciendo de sus ojos para ser remplazada por una mirada llena de sabiduría. —Sí, tal vez nunca te lo ha dicho en palabras. Pero piensa al respecto Yuuri ¿está bien?


Okay, es suficiente. Estoy cansada ver a las personas en el Viktuuri tag diciendo cosas como "omg por qué Yuuri-chan se alejó de Vitya, eso fue tan cruel *cries *" porque en serio, necesitan detenerse de un jodida vez. Aun sin todo el asunto de "estamos hablando de seres humanos y no deberían ser irrespetuosos", yo defendería a muerte la decisión de Katsuki de marcharse.

Que si soy una Viktuuri shipper? Sí. Que si espero que todo esto solo sea un horrible malentendido y que eventualmente se reconcilien y sean felices de nuevo? Obviamente. Pero estoy enojada porque Katsuki se marchó? No, absolutamente no. Porque lo que le pasó a Katsuki fue realmente bastante horrible, y sé que Nikiforov no hizo la acusación y claramente no fue su culpa que la información se filtrara, pero eso probablemente no ayude a que Katsuki se sienta mejor. La idea de que tu información privada sea ahora de dominio público para el mundo entero y que todos lo estén discutiendo y analizando, es algo aterrador para cualquiera y ni siquiera puedo imaginar lo que está sintiendo en estos momentos. Él ha recibido un montón de apoyo y aliento, y gracias a Dios por eso, pero no cambia lo que pasó. Y estoy muy contenta de que haya desaparecido por un tiempo porque necesita darse un descanso.

Así que gente, dejen de actuar como si él simplemente estuviera siendo malo con el pobre Vitya o algún tipo de ridiculez como esa, porque él es una persona real con sentimientos reales. Y si él quiere marcharse, entonces yo pelearé con cada shipper en este sitio por el derecho que él tiene de hacer eso.

#Viktor Nikiforov #Katsuki Yuuri #Viktuuri #tienen q' detenerse

Fuente: cajuncherrybee

1,287 notas

u-dubstep-my-heart reblogueó esto y añadió:

Thisss ! ˄ ˄ ˄

thecullenlinguist reblogueó esto y añadió:

Estoy de acuerdo en todo, pero igual espero que perdone a Nikiforov al final. Nikiforov ni siquiera fue quien lo acusó y todos vimos lo completamente destruido que lucía luego de su FS cuando trató de correr hacia Katsuki y Katsuki se dio la vuelta y se fue.

just-insert-a-username-here reblogueó esto y añadió:

También espero que un día se reconcilien, pero no creo que suceda pronto o que de hecho suceda alguna vez. Lo que le pasó a Katsuki fue definitivamente un golpe enorme, y le va a tomar bastante tiempo superarlo y estar listo para hablar con Nikiforov otra vez.


Durante los siguientes meses Yuuri cayó dentro de una especie de rutina. Habían rumores de que las aguas termales de Hasetsu tenían propiedades curativas y mientras más pasaba allí, más creía que de verdad debía haber algo de cierto en la leyenda. Se empezó a sentir mejor gradualmente, no por completo, sino poco a poco, día a día. Aún extrañaba patinar, y extrañaba a Viktor aún más, pero el dolor y el hueco en su corazón que habían causado que saliera corriendo de Tokio, finalmente empezaban a desaparecer. No habían desaparecido por completo, pero habían aminorado mientras la herida sanaba poco a poco en la privacidad de su hogar, rodeado de su familia amigos. Aún no había decidido que era lo que iba a hacer, pero estaba complacido con aplazarlo un poco más.

Su rutina era simple. Queriendo mantener su peso, y después años de ausencia, Yuuri ayudaba en el onsen en las mañanas y pasaba sus noches patinando cuando la pista estaba cerrada y vacía, o en el estudio de baile de Minako.

Y allí era donde se encontraba esta noche, bailando hasta tarde en la privacidad del salón, practicando los movimientos una y otra vez hasta que estuvo bañado en sudor y su mente más calmada. Minako le había ofrecido que usara el salón cada vez que lo necesitara, y Yuuri estaba inmensamente agradecido por la oferta. Su antigua maestra había estado emocionada porque volviera después de tanto tiempo, aunque le había expresado su simpatía y pena ante la razón de esto, y le había invitado ampliamente a utilizar el estudio de baile.

Como pago, Yuuri finalmente había reunido el coraje para contarle lo mismo que le había contado a Yuko, solo unas cuantas semanas después de su primera conversación. No quiso entrar en detalles, lo mantuvo tan breve como lo había hecho con su amiga de la infancia, pero así mismo le conto todo. Era lindo poder contarles su mayor secreto a las personas que amaba, como un peso siendo liberado de su pecho y permitiéndole respirar de nuevo. Minako había reaccionado prácticamente igual que Yuko, aunque hubo cierta curiosidad en su comportamiento, un deseo de saber más a pesar de permitirle dejar de hablar y no ahondar más en ello.

Yuuri a veces se preguntaba lo que Minako pensaba de él. Después de todo, antes que Yuuko e incluso antes que Viktor, había sido ella quien lo había convencido de entrar al mundo del patinaje. Cuando era solo un muchacho con talento para el baile en el cual ella había visto algo más. Yuuri esperaba que estuviera orgullosa de él, que pudiera notar que su duro entrenamiento en ballet aún se encontraba arraigado en su patinaje incluso al día de hoy, y que supiera que todo era gracias a ella.

Cuando finalmente hubo terminado por la noche, Yuuri re-empacó sus cosas y colocó su mochila encima de su hombro, cerrando su chaqueta y preparándose para salir. Mientras bajaba por las escaleras para dirigirse a la puerta del estudio, Yuuri se encontró con Minako sentada en una de las mesas, su portátil abierta y una copa de sake en frente de ella.

Yuuri se le acercó con la intención de desearle que pasara buena noche y disculparse por quedarse tanto tiempo, pero se detuvo cuando vio el video que estaba reproduciéndose en la pantalla de la máquina, una débil (2)música saliendo de los parlantes.

Era un video de Viktor, la grabación de uno de sus programas libres de años anteriores. Yuuri reconoció el programa, y la música que lo acompañaba era vagamente familiar, un dulce y a la vez fuerte dueto que tiraba de la esquina de sus recuerdos. Yuuri había visto a Viktor patinar ese programa en persona durante el Grand Prix Final, aquel donde Viktor había recuperado el oro y su reputación después de la primera racha ganadora que Yuuri tuvo ese año.

Minako observaba la pantalla intensamente, su rostro serio y sus ojos entrecerrados en concentración. Al notar que Yuuri se aproximaba, Minako lo miró, contemplando la forma en la que él observaba la pantalla.

—En ese entonces ya te estabas acostando con él ¿verdad? —le preguntó, y Yuuri se sobresaltó, finalmente quitando su mirada de la pantalla y observando a Minako en desconcierto.

—Sí —. Dijo vacilantemente. —Pero ¿cómo lo supiste?

No le había contado nada específico a Minako, nada de citas u otros incidentes, solo la información general de la historia. Así que no había manera de que ella acertara en eso con tanta facilidad, a menos que hubiera hecho una muy afortunada suposición.

Minako no le respondió, solo regresó sus mirada a la pantalla para observar a Viktor haciendo su posición final, su cuerpo erguido con una mano extendida como si tratara de tomar algo que estaba fuera de su alcance. Yuuri también lo miró, su mente recordando la temporada en la que Viktor había realizado esa presentación.

Había sido hace dos años, primero la había realizado en la Serie del Grand Prix luego de que Yuuri hubiera ganado tanto la medalla de oro Olímpica como el Campeonato Mundial ese mismo año. Yuuri recordaba la noche luego de su derrota en el Grand Prix Final, cuando había estado tan atrapado en una complicada mezcla de resentimiento, tristeza, enojo, y también, enterrado profundamente, el desesperado deseo de sentirse como Viktor lo había hecho sentir aquella noche; especial, deseado y necesitado en un modo que nunca había sentido antes, aun si era solo por una noche.

Esa noche se había encontrado con Viktor en el pasillo del hotel y todo se había salido de control desde allí, con Yuuri huyendo de la habitación cuando hubieron terminado. Pero eso había sido después de la presentación que Minako estaba observando, específicamente la noche después que había sido realizada.

Sin embargo Minako tenía razón, ya había estado durmiendo con Viktor en ese entonces. Solo una vez, cuando las cosas entre él y Viktor finalmente habían alcanzado su punto de quiebre durante Campeonato Mundial meses antes y luego todo cambiara.

La pantalla eventualmente se volvió negra al terminar el video y Minako cerró la portátil con un clic, girando luego su silla para encarar a Yuuri por completo.

— ¿Porque estabas mirando eso? — preguntó Yuuri con curiosidad. No podía encontrar una razón para que Minako estuviera observando las viejas rutinas de Viktor ya tarde en la noche.

—He estado observando tus rutinas durante años —. Dijo Minako en lugar de brindarle una respuesta a su pregunta. —Las de ambos en realidad. Las tuyas y las de Viktor. Y ciertamente ha sido…esclarecedor. Especialmente con lo que acabas de contarme.

Yuuri frunció el ceño y trató de descifrar las palabras de su profesora porque estaba seguro que se estaba perdiendo de algo. Pero las palabras no tenían sentido y no lograba hacer la conexión entre ellas.

—A veces puedes ser una persona realmente egoísta, Yuuri —. Dijo Minako repentinamente, y Yuuri retrocedió por el shock, la sensación de dolor creciendo dentro de él. No sabía lo que había hecho para merecerse esas palabras, pero punzaron igual, especialmente viniendo de alguien a quien apreciaba tanto como lo era Minako. Ella siempre había sido dura con sus palabras cuando pensaba que era necesario, presionándolo por su propio bien, pero eso no hacía que el dolor fuera menos.

—No me malentiendas —. Continúo ella rápidamente, tratando de alcanzarlo para calmarlo. —Eres una buena persona. Una de las mejores. Te preocupas profundamente por otras personas y nunca eres egoísta a propósito. Pero eso no significa que no lo lleves contigo. Simplemente creo que a veces estás tan metido en tu propia cabeza que te olvidas de pensar en nada más.

—Minako, no entiendo —. Soltó Yuuri. Sabía que Minako tenía razón en lo de que pasaba demasiado atrapado en su cabeza, pero aun así no entienda a que se refería o porque lo estaba mencionando. Yuuri no creía que fuera egoísta o egocentrista, no podía pensar en ningún momento de su vida que reflejara eso como verdad. — ¿A qué te refieres?

—Yuuri, has estado enfocado en ti mismo por mucho tiempo —. Le dijo Minako y su voz no sonaba ni dura ni acusatoria, sino suave y un poco triste. —Y no te culpo. Viktor te lastimó profundamente cuando eras joven y nunca te recuperaste por completo de ello. Ahora te lastimó otra vez, aun si fue por accidente, y tenías todo el derecho de alejarte del modo que lo hiciste.

Minako levantó sus manos para tomar una de las de Yuuri, sosteniéndola firmemente y mirando a Yuuri directamente a los ojos, sosteniéndole la mirada y rehusándose a permitirle apartarla mientras hablaba una vez más.

—Pero Yuuri, durante el transcurso de todos estos años. Durante todo este tiempo. ¿Nunca se te ocurrió que tal vez tú también estabas lastimando a Viktor?


[Discusion] Katsuki Yuuri y Viktor Nikiforov

submitted by proserpineceres

{boredpsychopath-jc} · hace 28 minutos

Sé que esto puede parecer súper insensible o algo, pero el asunto principal que no puedo sacarme de la cabeza acerca de todo el escándalo Katsuki/Nikiforov, es que Katuski tenía UNAS REALES? Y JODIDAS? MARCAS DE BESO? en su cuello durante el programa libre. Osea, es muy obvio que folló con alguien la noche anterior y por lo que sucedió ese día creo que todos podemos suponer muy bien con quien. Y no puedo creer que literalmente hayamos obtenido la mejor prueba del mundo de que nuestra ship es real y justo luego de eso, viene esto a joderlo todo.

{lesdienne} · hace 24 minutos

El Viktuuri aún es real en mi corazón y no me puedes convencer de lo contrario.

{captainkirkk} · 21 minutes ago

Yo pienso que: A) podrían por favor dejar de esparcir esta asquerosa especulación por todos lados? No creen que su privacidad ya ha sido lo suficientemente violada? B) pudo haber sido con cualquiera. Además, ahora más que nunca, su vida privada es solamente suya y todos deberían mantenerse jodidamente alejados de ella. Y C) si fue con Nikiforov, lo que es muy posible, entonces todo este asunto es incluso peor. Realmente solo pensar en eso me hace sentir físicamente enferma. Porque si es cierto y luego el entrenador de Nikiforov lo acusó, entonces dios sabe cómo Katsuki debió sentirse. Y no solo Katsuki, sino también Nikiforov, porque todos sabemos cómo reaccionó después del programa libre y no era para nada simplemente culpa por la falsa acusación. Era una genuina desesperación y la muestra de un corazón roto. Había mucho más en esta historia de lo que ninguno de nosotros sabemos o deberíamos saber, porque es algo entre ellos dos y no es nuestro asunto, además creo que eso solo hace que todo esto sea mucho peor.

{riladoodles} · hace 18 minutos

Yo estuve allí ese día y recuerdo haber escuchado a Katsuki y a Nikiforov deseándose buena suerte antes del programa corto (en el idioma del otro además!) y definitivamente había algo sucediendo entre ellos. No sé exactamente qué, pero algo. Y puedo decir con una seguridad del 100% que sea lo que sea que haya pasado para haber llevado al entrenador de Nikiforov a acusar a Katsuki por dopaje, que es un hecho el que Nikiforov definitivamente no estaba tratando de lastimarlo. Cualquiera que los haya visto ese día temprano puede asegurarles eso. Nunca había visto a Katsuki tan feliz como lo vi ese día.

{makkachiin} · hace 13 minutos

Sí, estoy de acuerdo. No c porque el entrenador de Nikiforov acusó a Katsuki (Creo que leí en alguna parte que habían ciertas "circunstancias sospechosas" pero no c) pero estoy segura de que Nikiforov tenía una muy buena razón para seguirle la corriente a su entrenador, eso o su coach ido todo en contra de su voluntad. Considerando lo que pasó en el fs, estoy más inclinada a creer que fue lo último.

{phichitsbitch} · hace 12 minutos

Ni siquiera shippeo Viktuuri, pero Viktor estaba obviamente destrozado por lo que había pasado y las personas necesitan dejar de descargar su furia con él!

Recientemente he visto un montón de odio a Viktor y realmente necesitan parar!

{darklight} · hace 8 minutos

Definitivamente! Nikiforov no fue el que escupió los secretos de Katsuki al mundo entero, ese fue aquel mierdero empleado de la ISU, ni siquiera reportó a Katssuki a la ISU, ese fue su entrenador. Puede que nunca conozcamos la historia completa de lo que ocurrió, pero sé que Nikiforov no fue el verdadero villano aquí como muchas personas intentan hacer parecer.


A pesar de que la vida de Yuuri había vuelto a caer dentro de una pacífica rutina mientras vivía en Hasetsu, no podía evitar sentirse inquieto. Incompleto aun a pesar de acomodarse dentro de una vida que ya había conocido una vez.

Objetivamente sabía que pronto tendría que tomar una decisión. Irse o quedarse. Los días estaban pasando muy rápido, y si se quedaba Hasetsu por más tiempo sabía que no tendría tiempo para preparase para la temporada de patinaje que venía, si es que eso era lo que escogía. Si tenía alguna intención de volver a patinar, entonces tenía que tomar la decisión pronto y avisarle Celestino para que pudiera empezar a trabajar en nuevas rutinas.

Y si decidía no hacerlo, si decidía quedarse en Hasetsu, entonces también tenía que tomar esa decisión y pronto. Quedarse sería casi una confirmación de que se retiraría, y si se perdía la siguiente temporada era improbable que regresara a patinar de nuevo. En una de sus conversaciones, Phichit le había mencionado la posibilidad de regresar a su hogar en Tailandia junto con Celestino para entrenar si es que Yuuri decidía quedarse en Japón, así que Yuuri sabía que tenía que tomar esa decisión y pronto. Phichit le había prometido que si él regresaba a entrenar con Celestino, entonces ellos permanecerían en Detroit. Y era irrespetuoso mantener a su amigo esperando. O volvía con Phichit y Celestino para entrenar, o se retiraba y se quedaba en Japón para que su amigo y su entrenador dejaran Detroit. Si eso sucedía, entonces ya no habría vuelta atrás para él. Tan pronto como Phichit le había mencionado la posibilidad, Yuuri supo que tenía que tomar su decisión pronto para así darle la respuesta final.

Durante su estadía en Hasetsu, Yuuri se había mantenido aislado del mundo, alejado de todo tipo de noticias que inevitablemente lo pudieran lastimar de la misma forma que antes. No sabía lo que el mundo estaba diciendo del él, si estaban esperando su regreso o si habían asumido que se había marchado definitivamente. Estaba seguro de que habría algunos fans que disfrutaban de su ausencia, fans que siempre lo habían detestado y que estarían felices de ver a tan famoso patinador terminar su carrera en tan ignominiosa forma. Algunos, en cambio, probablemente estarían felices de su regreso si escogía seguir ese camino, pero la negatividad siempre había logrado pegarse en él más que ninguna otra cosa. Las opiniones y expectativas de otros siempre habían sido un gran peso en su vida, retorciendo sus pensamientos y dictando sus movimientos.

Si decidía volver, eso significaría que tendría que encarar al mundo y a sus opiniones otra vez, sea cuales fueran. El solo pensamiento era aterrador y lo hacía querer retroceder y quedarse en casa. Algunas noches extrañaba patinar, patinar en todo el sentido de la palabra y no solo deslizarse sin sentido a través de la pista del "Ice Castle" tal como estaba haciendo ahora, sintiendo un desesperado dolor. Pero algunas noches no podía soportar la idea de lo que encontraría si se decidía a ir y ponerse bajo los reflectores una vez más.

Los pensamientos lo atormentaron por días, la inminente decisión que sabía que tenía que tomar, colgando encima de él. Estaba empezando a afectarle en todo, incluso en su apetito, y sus padres empezaban a notarlo. Una noche, cuando no pudo ni siquiera comer su querido Katsudon, su madre se había sentado junto a él una vez que los huéspedes se hubieron marchado por la noche, y finalmente le preguntó lo que él sabía que llevaba en la mente de su madre por un buen tiempo.

— ¿Que sucede Yuuri? — Le preguntó ella — ¿Qué puedo hacer para ayudarte?

Aunque Yuuri sabía exactamente lo que quería decir, igual encontró difícil dejar que esas palabras salieran de su boca. Sus padres lo conocían demasiado bien, y siempre habían esperado que fuera él quien se acercara a ellos para hablar cuando se sintiera listo. Pero Yuuri sabía que siempre había tenido problemas para hablar, siempre había tenido problemas para confiar en cualquiera aun si era su familia. Especialmente sus padres, quienes realmente nunca habían entendido el patinaje del mismo modo en que lo hacían sus amigos. Sí, ellos lo apoyaban, pero nunca habían parecido entender por completo su ardiente impulso por ganar, por hacerlo mejor cada vez, el amor que tenía hacia el deporte al que había dedicado su vida entera. A veces, Yuuri creía que podía ser feliz si se quedaba como Mari y ayudaba en el onsen por el resto de su vida, en lugar de dejar todo atrás para buscar lo que una vez le había parecido un sueño imposible.

— ¿Piensas que hice lo correcto? —. Prefirió preguntar. —Ir a Detroit. Patinar. Tal vez simplemente debí quedarme en casa.

Antes nunca había pensado que se arrepentiría de sus decisiones, pero el inminente temor que sentía hacia la inevitable decisión que tenía que tomar le hizo cuestionarse aquello. Tal vez se sentiría un poco incompleto, un poco fuera de lugar y un poco solitario, si se quedaba. Y a pesar de haber llegado muy alto en su vida, también había sido arrastrado a lo más bajo. Así que tal vez tener una vida simple en un pequeño pueblo cerca del océano fuera lo correcto para él, tal vez no lo hubiera hecho feliz, pero tal vez si estuviera complacido con ello. Y de seguro eso lo hubiera salvado de tener el corazón roto.

—Oh Yuuri —. Su madre se acercó a él, envolviendo un brazo a su alrededor y empujando su cabeza gentilmente para que estuviera posada sobre su hombro, tal como lo había hecho muchas veces cuando era un niño necesitado de confort. —Mira todo lo que has hecho. Todo lo que has logrado. No importa lo que escojas hacer ahora, pero nunca veas de menos lo que conseguiste.

— ¿Pero que debería hacer? — preguntó Yuuri, realmente tenía que tomar una decisión y hasta ahora se le había hecho muy difícil hacerlo, y había tantas cosas de las que podría arrepentirse sin importar cual camino tomara.

—Solo tú sabes lo que es mejor para ti, Yuuri. Nadie puede tomar esa decisión por ti.

—Pero te estoy preguntante a ti —. Trató de decir Yuuri una vez más porque en verdad estaba cansado de tomar sus propias decisiones y siempre sentir que tomaba la equivocada sin importar cual fuera. — ¿Qué crees que debería hacer? Tal vez simplemente debería retirarme.

Su madre le sonrió, y el brazo alrededor de su hombro se apretó ligeramente. La habitación en la que estaban era silenciosa, no había nada aparte del silencioso zumbido de las luces y el crujido que causaba el movimiento en otro lugar del onsen, ocasionando que se sintiera extrañamente privado y pacífico.

—Pienso que deberías hacer lo que sea que te haga feliz —. Le dijo en medio del silencio. — ¿Retirarte te haría feliz, Yuuri?

En lugar de responder, Yuuri dejó que el silencio llenara la habitación una vez más. Él ya sabía la respuesta, pero no estaba listo para decirla en voz alta aún.

—Siempre serás bienvenido aquí —. Continuó su madre. —Siempre tendrás un lugar aquí. Si lo deseas puedes trabajar en el onsen, o en la pista de hielo, porque estoy segura que los Nishigori estarían felices de tenerte allí y hay muchos niños de por aquí que amarían tenerte de entrenador. Puedes quedarte aquí si quieres. ¿Eso te haría feliz?

A pesar de la pregunta en la voz de su madre, Yuuri permaneció callado, y ella le sonrió en entendimiento. En lo profundo de su ser, Yuuri sabía que sin importar que tan placentera sonara ese tipo de vida, eso no era lo quería en realidad. Tal vez en muchos años de aquí en adelante, cuando sus huesos estuvieran viejos y sus coyunturas estuvieran doliendo y no quisiera nada más que una vida pacífica. Pero no era lo quería en este momento, no ahora que se encontraba en la flor de la juventud y ardiendo de deseo por más. No podía renunciar al hielo y a la vida que había construido agonizantemente pieza tras pieza, no podía dejar que terminara de este modo. Por meses había estado agonizando por tomar una decisión cuando en realidad nunca hubo una decisión que tomar en primer lugar, y escuchar de su madre la otra opción solo reforzó esto. La vida que ella había descrito, sin importar lo que pudiera darle, no lo haría feliz.

—Haz lo que te haga feliz Yuuri — Reiteró su madre, y la sabia sonrisa aún estaba en su rostro, curvando las esquinas de sus labios mientras lo observaba con afecto. —No te preocupes por lo que piensen los demás, no te preocupes por lo que los demás esperen de ti. Haz lo que te haga feliz, y sea cual sea la decisión que tomes, tu padre y yo siempre estaremos muy orgullosos de ti.


Bubblegum bubblegumfirefly · 31m

Katsuki ha estado "perdido en acción" ya durante meses, y siendo sincero, realmente espero que se mantenga de ese modo. Lo he odiado desde que empezó a ponerse todo creído con Viktor.

maelide maelide · 27m

bubblegumfirefly Lo mismo! Siempre fue un imbécil y todos podían notar que odiaba a Nikiforov y osea, ¡No tienes que difundirlo viejo! Estoy feliz de que ya no esté.

Evan evanzselinn · 25m

bubblegumfirefly Disculpame!? Qué clase de mierda es esa? Muestren un poco de respeto joder!

total-peach total-peach · 23m

bubblegumfirefly Si, jodete. Katsuki definitivamente volverá, pero con suerte Nikiforov sí permanecerá lejos. Nadie ha escuchado de él en meses y necesita quedarse de ese modo.

curlavski curlavski · 20m

total-peach Si, siempre he sido fan de Katsuki y sus verdaderos fans odian a Nikiforov, así que yo apoyo la idea de que después de su patética presentación en el Mundial, Nikiforov no vuelva a mostrar su cara jamás.

belsefar belsefar · 19m

total-peach curlavsk maelide bubblegumfirefly Oh Dios, necesitan detenerse ¿Que está mal con ustedes?

marechales marechales · 16m

No puedo creer que aún haya fans de Katsuki y Nikiforov peleando después de lo que vimos en el Campeonato Mundial.

amarantae amarantae · 15m

marechales Verdad! Especialmente los fans de Nikiforov. Osea, Puedes imaginarte ser tan iluso como para creer que Nikiforov odia a Katsuki después de lo que pasó en su FS?

yumeniai yumeniai · 11m

amarantae especialmente después de lo apasionado que fue Nikiforov al defender a Katsuki para confirmar que este era inocente. Osea, realmente piensan que su precioso ídolo querría que fueran crueles con Katsuki luego de eso?!

emalorene emalorene · 11m

yumeniai si alguno de los fans de Nikiforov y haters de Katsuki realmente se encontraran con Nikiforov, estoy muy segura que les diría exactamente lo mismo que les dijo a esos periodistas y creo que una de ellas iba a llorar para cuando él terminó de hablar.

olimlacus olimlacus · 9m

emalorene Es lo mismo con los fans de Katsuki. Osea, sé que no es lo mismo y sí, Katsuki siempre ha parecido odiar a Nikiforov, pero jamás ha sido grosero con él en público ni en entrevistas ni nada porque… 1/2

olimlacus olimlacus · 7m

es un profesional y hacer eso hubiera sido una mierda. No creo que tampoco apruebe lo que sus fans están diciendo. 2/2

arix arixsrage · 4m

Las personas necesitan dejar de decir cosas malas tanto de Katsuki como de Nikiforov porque ellos son personas reales y pueden sentirse lastimados por este tipo de cosas, y la actitud que se tienen en cuanto a esta rivalidad (si es que acaso aún existe) es realmente tóxica.

Kane kanekuinke · 3m

arixsrage Estoy de acuerdo, creo que esta estúpida rivalidad que todos han puesto sobre ellos dos se está volviendo probablemente muy dañina.

sakurab09 sakurab09 · 1m

kanekuinke Además, estoy segura que ellos dos ya han sido lastimados lo suficiente!


Yuuri se encontraba yaciendo en su cama luego de la declaración dicha por su madre, Vicchan hallándose cálido a su lado. Luego de esa conversación, Yuuri finalmente había tomado una decisión, y estaba planeando llamar tanto a Phichit como a Celestino a la mañana siguiente para informarles que regresaría a Detroit tan pronto como pudiera reservar un vuelo. La serie del Grand Prix se estaba acercando rápidamente al tiempo que el verano empezaba a llegar a su final, y tenía mucho trabajo que hacer en muy poco tiempo si quería estar listo para la siguiente temporada.

Pero incluso después de haber tomado la decisión de regresar a patinar, aún no había decidido qué hacer con respecto a Viktor. Sacando su teléfono, Yuuri abrió la galería y bajó por las imágenes hasta una foto que había guardado hace casi un año.

A pesar de todo lo que había pasado entre ellos, Yuuri no tenía ninguna foto donde estuvieran él y Viktor. No fotos reales, solo la imágenes oficiales para las competencias, rígidas e impersonales. Ninguna prueba física que le recordara su tiempo juntos, para probarse a sí mismo que había sido real, que sí había sucedido.

Solo tenía una vieja foto promocional de su tiempo en Moscú, la imagen de un artículo en un periódico ruso. No había leído el artículo en sí, pero la fotografía había captado su atención. La mayoría de las fotos de Viktor eran de él patinando o en sus trajes, posando y congelado como una estatua. Perfecto, pero tan frío como Yuuri lo había visto por años.

Pero la fotografía que había captado su atención no era nada de eso. En su lugar, se podía ver a Viktor junto a Makkachin, riendo felizmente mientras se agachaba a abrazar a su perro, Makkachin jadeando felizmente hacia él. Le recordaba a Yuuri a la época que había pasado en Moscú, el pequeño vistazo a la vida de Viktor que finalmente se dio cuenta que no quería dejar ir. Había guardado la imagen por impulso, pero nunca se vio siendo capaz de borrarla.

Vicchan lo miró adormilado al sentir la luz del teléfono de Yuuri, ladró emocionado cuando vio la imagen y presionó su nariz contra la pantalla, gimoteando cuando no pudo acercarse más que eso. Yuuri se rio un poco, subiendo una de sus manos para acariciar gentilmente detrás de la orejas de Vicchan y alejando el teléfono para limpiar la humedad que su perrito había dejado en la pantalla.

— ¿Viste a Makkachin? —le preguntó con una sonrisa, haciéndole zoom a la foto de modo que Vicchan pudiera ver al otro perro de más cerca. — ¿Te agrada Makkachin?

Vicchan jadeó felizmente y Yuuri continuó acariciándolo, pasando de rascar ligeramente detrás de sus orejas, hasta pasar sus manos por el pelaje de su costado.

— Pienso que Makkachin te agradaría —murmuró calladamente, observando la imagen por unos segundos para luego devolverla a su estado original y que la persona en la foto fuera visible de nuevo. Vicchan ladró felizmente y le dio un húmedo lametazo a la mano que con la que sostenía el teléfono, causando que Yuuri la alejara con fingido disgusto.

—Creo que Viktor también te agradaría —. Añadió. Vicchan bufó contento y volvió a descansar su cabeza sobre el pecho de su amo. Yuuri miró la fotografía de nuevo, la forma en que los ojos de Viktor se iluminaban de felicidad mientras reía.

— ¿Que debería hacer Vicchan? —. Preguntó, a pesar de saber que no obtendría ninguna respuesta. Amaba Viktor y lo extrañaba desesperadamente, pero Viktor tenía el poder de lastimarlo más de lo que podría soportar, además ya había sucedido antes. Y si ponía su corazón en las manos de Viktor una vez más, podría suceder de nuevo. No por malicia o de forma intencional, sino por las desastrosas y complejas emociones, circunstancias y todo en el universo que parecían estar conspirando en su contra, manteniéndolos separados.

— ¿Aún quiero estar con Viktor? —preguntó, y Vicchan levantó su cabeza, mirando a Yuuri con sus grandes y expresivos ojos.

—Sí, tienes razón —. Respondió Yuuri, apagando su teléfono y girando para recostarse junto con Vicchan. —Supongo que ya conocía la respuesta a esa pregunta.


Al día siguiente, antes de hablar con Celestino, Yuuri le contó primero a su familia acerca de la decisión de marcharse. Su madre había tenido una sonrisa sigilosa en su rostro cuando escuchó las noticias, pero no dijo nada, solo le deseó buena suerte y se ofreció a ayudarle a empacar y a reservar los boletos para volver a Detroit. Su padre había reaccionado de manera similar, pero Yuuri había buscado a Mari para decírselo personalmente ya que no había estado en la misma habitación que sus padres cuando había dado la noticia.

Eventualmente la encontró sentada en la parte trasera del onsen con un cigarro encendido entre sus labios y su mirada puesta en el horizonte, su expresión completamente distante. Cuando lo escuchó acercarse, Mari palmeó el sitio junto a ella en invitación para que se sentara, exhalando una gran nube de humo que fue arrastrada por la brisa.

—Vas a volver a patinar ¿no es así? —le dijo ella sin más preámbulo y Yuuri solo asintió, agachándose para sentarse a su lado, su mirada posándose en el sol ocultándose al horizonte que veía su hermana.

Mari se giró para observarlo, y por un largo rato no dijo absolutamente nada, solo lo observó mientras la brisa movía su cabello y danzaba a través de su piel, haciéndolo temblar ligeramente. Finalmente, Mari volvió hablar.

—Has crecido mucho —. Le dijo inesperadamente, y había un poco de humor en su voz que se mezclaba con una nostalgia que no era triste, sino más bien como un recuerdo perdido. — ¿Qué sucedió con mi obstinado hermano menor que solía pensar que todo el mundo estaba en su contra?

Al girarse para ver a Mari, Yuuri notó que estaba sonriendo, el cigarrillo siendo sostenido ligeramente en su mano mientras lo hacía.

—Supongo que me di cuenta que soy más amado de lo que creía que era —. Respondió Yuuri sin ningún tipo de vacilación en sus palabras. No importaba lo mucho que quisiera volver a patinar y a Detroit, jamás se arrepentiría del tiempo que pasó en Hasetsu, rodeado de su familia y amigos. Había pasado tanto tiempo desde la última vez que estuvo en casa que casi había olvidado el sentimiento. Pero estar allí se lo había recordado, y le había permitido empezar a sanar.

Cuando era un niño, Yuuri había pensado que estaba peleando solo, pero mientras más analizaba su vida en retrospectiva, más se daba cuenta de lo poco cierto que era aquello. Incluso si sus padres nunca habían entendido su patinaje, ellos siempre lo habían apoyado y amado incondicionalmente. Y con Mari era lo mismo, siempre allí para él cuando la necesitaba, con sus palabras de apoyo y protección contra la maldad del mundo.

Y no solo su familia. Yuko, quien había sido la primera persona en comprenderlo a él y a su patinaje, incluso antes que Phichit. La primera en conocer su historia con Viktor, y quien siempre había estado allí para apoyarlo a medida que crecía y cambiaba. Takeshi, cuyas rudas muestras de afecto eran torpes pero amorosas, las trillizas que amaban patinar con el asombro y añoranza que Yuuri recordaba que había existido en sí mismo durante su infancia, y quienes se habían autoproclamado como sus más grandes fans. Minako, su amiga y maestra, y la primera persona que lo había impulsado al patinaje y quien siempre le proporcionaba un lugar a donde ir cuando lo necesitaba.

Celestino, quien había sufrido toda la determinación, frustración y cambios de humor de Yuuri mientras lo ayudaba a convertirse en el patinador que era hoy en día, lidiando con ello con una aparentemente infinita paciencia y soporte. Y Phichit, su mejor amigo, sin quien Yuuri estaba seguro no podría vivir. El que siempre había estado allí para él sin importar que, quien lo había arrastrado fuera de su cascaron para mostrarle una vida llena de patinaje sin fin, y quien lo había escuchado, aconsejado y entendido durante todos estos años cuando Yuuri lo había necesitada más.

Tantas personas que lo amaban y que él también amaba, quienes estuvieron allí con él a pesar de creer que estaba solo, y por quienes finalmente se había dado cuenta de que nunca estuvo peleando solo. Siempre hubo personas allí para él, personas que lo protegerían y apoyarían aún si el resto del mundo estaba en su contra. Le había tomado mucho tiempo metido en el confort que le brindaba Hasetsu, lejos de la presión, expectativa y la crítica a la que había estado sometido toda su vida para por fin darse cuenta de ello. Pero lo había logrado. Y sabiendo aquello, Yuuri podía enfrentarse a todo.

—Más amado de lo que creías —. Repitió su hermana, y había un profundo afecto en su tono, cubierto con un toque de burla. —Y parece que no solo por nosotros.

Yuuri escondió su rostro entre sus manos, sintiendo el sonrojo y la vergüenza empezando a trepar por él, rehusándose a mirar a Mari a los ojos. Teóricamente ella podría estar hablando de Phichit y Celestino, pero eso definitivamente no era lo que su tono estaba implicando, y sabía perfectamente lo que ella estaba pensando.

— ¿Acaso todos saben de eso? —gruñó Yuuri, porque aunque Yuko le había dicho que suponía y asumía que todos lo sabían, Yuuri nunca había obtenido ninguna confirmación, y había decidió no hablar del tema con Mari directamente. Él estaba seguro que ella sabía que sus sentimientos por Viktor eran mucho más profundos que el odio que los medios aun amaban retratar, pero era allí donde él esperaba que sus suposiciones terminaran, y no podía pensar en nada que fuera peor que verse forzado a discutir su vida sexual con su hermana mayor.

—Por favor Yuuri, no eres nada sutil —. Rio Mari, su tono aún sonando ligeramente provocador. —Tal vez lo eres para el mundo, pero no para mí. Además… — hizo un gesto hacia el cuello de Yuuri, levantando una ceja sugerentemente. —Cuando llegaste aún tenías marcas de besos por todos lados. No fue difícil adivinar lo que habías estado haciendo y con quien.

Gruñendo, Yuuri enterró su rostro más profundamente dentro de sus manos, y pudo sentir el calor irradiando de sus mejillas. Una parte de él rezaba porque sus padres no lo hubieran notado, pero la parte más racional de él sabía que debieron hacerlo si en verdad había sido tan obvio. Que sus padres supieran de su amor por Viktor era una cosa, pero que también conocieran las particulares actividades en las que él y Viktor habían estado involucrados era algo completamente diferente, y no estaba seguro de si podría volver a mirarlos a los ojos.

—No te preocupes por eso, Yuuri —. Le consoló Mari, aunque todavía podía escuchar la diversión en su tono. —Todos estaban un poco confundidos al inicio, pero nos dimos cuenta que tenías tus razones. Y después todos empezamos a darnos cuenta de que empezabas a verte mucho más feliz en las competencias cuando estabas cerca de él, y eso es todo lo que nos importa.

Aunque eso no disminuyó la vergüenza de Yuuri, sí fue tranquilizador. Y finalmente levantó su rostro de donde lo tenía escondido para mirar a Mari a los ojos.

— ¿Que vas a hacer con respecto a él? —preguntó Mari, el humor desapareciendo de su voz y dejando que la seriedad tomara lugar.

—No lo sé —. Respondió Yuuri, porque realmente aún no lo sabía. Regresaría a patinar, pero esa era la extensión completa de sus planes hasta el momento. Sabía que aún amaba a Viktor y que aún quería estar con él, pero no estaba seguro de estar listo para encararlo todavía. Tratar de confesarle sus sentimientos ya había sido lo suficientemente duro. Pero ahora, con todo lo que se había roto entre ellos, le parecía casi imposible.

Sabía que eventualmente tendría que hablar con Viktor, cuando estuviera listo. Pero aún no lo estaba.

— ¿Aún lo amas? —. Cuando Mari habló, las palabras sonaron más como una afirmación que una pregunta, como si ya conociera la respuesta. Yuuri solo asintió porque no había nada más que decir.

—Bueno, no puedo decir que estoy particularmente feliz con él en este momento —. Dijo Mari, y había un peligroso tono colándose en su voz. —Pero la decisión es tuya Yuuri, te apoyaré sea cual sea la decisión que tomes.

Mari tomo otro calada del cigarrillo, inhalando profundamente antes de tirar el humo en una sola exhalación y aplastando el cigarrillo contra el suelo cuando se hubo acabado, dejando una marca de ceniza detrás.

—Pero si te lastima otra vez, le cortaré las pelotas —. Le dijo con una áspera sonrisa, y había un definitivo tono de advertencia en su voz, aunque Yuuri podía ver que no era dirigido hacia él. —Tú dile eso por mí.


Luego de dejar a Mari, Yuuri regresó a su habitación para llamar a Celestino y explicarle su decisión. Celestino sonó complacido cuando Yuuri le confirmó que regresaría, y en el fondo pudo escuchar un gritillo de emoción que reconoció como Phichit, lo cual lo hizo sonreír y agarrar su teléfono más firmemente. Tenía planeado llamar a su amigo tan pronto como tuviera la oportunidad, pero había decidido llamar primero a su coach para que así pudieran decidir qué hacer. Aunque aún tenían tiempo para prepararse para la próxima Serie del Grand Prix, Yuuri sabía que estaban ya casi al filo, y que sería duro tener los dos programas a tiempo.

Celestino le señaló ese mismo hecho, sonando un poco preocupado, pero Yuuri no dejó que eso lo turbara. Había tomado una decisión y no iba a retractarse ahora.

— ¿Cuál quieres que sea tu tema este año, Yuuri? —preguntó Celestino, y Yuuri pudo escuchar el sonido de una pluma y un papel arrancado al otro del teléfono mientras su entrenador garabateaba algo rápidamente. —Podemos trabajar en la coreografía cuando estés de vuelta, pero puedo empezar a hacer un bosquejo de las ideas mientras tanto.

Yuuri pensó en todo lo que había pasado estos últimos meses, sobre lo que había aprendido y lo que lo iba a guiar hacia el futuro, y se dio cuenta que las palabras salían si esfuerzo.

—Bueno —. Le dijo a Celestino. —Tengo unas cuantas ideas…


Katsuki Yuuri Anuncia Sus Intenciones De Regresar al Patinaje Artístico.

Temprano esta mañana, Celestino Cialdini, el entrenador del patinador artístico Japonés, Kasuki Yuuri, anunció que el mundialmente reconocido patinador tendría la intención de regresar a patinar la próxima temporada según lo planeado. Este anuncio ha venido a acallar varios rumores que se habían esparcido en cuando al retiro tanto de Katsuki como…

Leer más

Comentarios · Ordenados por el más reciente.

justmylittlespace · hace 2m

KATSUKI ESTA DEVUELTA! SEEEEEEEEEEEEEEEEEHHHHHHH

themosthappyambivalent · hace 5m

Si realmente se retiraba como todos andaban diciendo que haría, les juro que lloraba.

beautifuljosh · hace 6m

Estas son las mejores noticias que he escuchado en el año.

cestunepomme · hace 8m

Luego de lo que sucedió en el Campeonato Mundial estaba seguro que se iba a retirar, y estoy muy complacido de que no sea así.

vickturii · hace 10m

Ahora hay que rezar por que Nikiforov también anuncie su regreso. ¡Los necesitamos a ambos!

+ Ver mas comentarios


Regresar a Detroit fue duro. A pesar de lo mucho que amaba estar de regreso para patinar, su tiempo rodeado de las comodidades de su hogar y alejado del riguroso régimen de entrenamiento de Celestino, habían hecho su efecto. Yuuri aún se había mantenido patinando y bailando por las noches cuando necesitaba distracción, pero la combinación de la inseguridad acerca de su futuro junto con la deliciosa comida de su mamá, habían hecho que la transición de vuelta al fittness total y al entrenamiento de patinaje fueran un shock para su sistema.

Lo único que hacía que todo fuera soportable era que Phichit estaba allí junto a él, entrenando durante el día hasta que ambos estuvieran empapados de sudor y trabajando duro durante la noche. Ambos tenían trabajo que hacer para la universidad, el ser atletas profesionales demandaba mucho de su tiempo, y las tareas de verano eran algo normal para ellos. Phichit estaba a mitad del estudio de su carrera, mientras que Yuuri se acercaba rápidamente al final de la suya. Había casi completado el último trabajo que tenía que presentar, antes del espontaneo viaje que lo llevó a casa, y estaba determinado a obtener su título oficialmente antes de que la Serie del Grand Prix comenzara.

La presión combinada de su entrenamiento y las tareas, le dejaban muy poco tiempo para pensar en cualquier otra cosa, y la mayoría del tiempo Yuuri se encontraba a sí mismo tirándose de cara sobre la cama al final del día con un gruñido que reflejaba dolor, Phichit usualmente hacía lo mismo sobre su propia cama o simplemente se tiraba encima de Yuuri, causando que esta saltara por la sorpresa.

Celestino no tuvo compasión y no le brindó a Yuuri ningún tipo de respiro, diciéndole que era su culpa por tratar de componer un set totalmente nuevo de rutinas para la próxima temporada en tan poco tiempo. Aunque le doliera, Yuuri no podía estar en desacuerdo, y sabía que Celestino solo lo estaba presionando así de fuerte porque se preocupaba por él. El ranking de Yuuri se había llevado un fuerte golpe después del desastre del Campeonato Mundial, así que no podía permitirse una derrota en la próxima temporada por encima de eso.

Trabajaron juntos en las nuevas rutinas, adaptándolas y perfeccionándolas a medida que el inicio de la temporada se acercaba cada vez más. Celestino había coreografiado la mayor parte de su programa corto, pero Yuuri había trabajado en el libre él solo. En años anteriores ya había brindado diversos tipos de aporte creativo a sus programas y Celestino siempre estaba feliz de incluir sus ideas, pero esta era la primera vez que coreografiaba un programa completo por sí solo. Celestino había ofrecido ayudarle, pero Yuuri había rechazado amablemente la oferta. De algún modo, hacer esto solo y que fuera algo propio de él, le parecía importante.

A la vez que volvió al patinaje y a sus tareas, Yuuri también había vuelto a ver a su terapeuta. Al inicio había sido incómodo, y había estado dudoso en hablar, pero eventualmente empezó hacerlo, y una que vez que inició encontró muy difícil poder parar. Nunca le había contado a ella acerca de Viktor, pero sabía que ya era tiempo. Así que dejó que las palabras salieran de él como una cascada mientras ella escuchaba. Hablar con ella le había ayudado, así que Celestino lo animó a ir tan frecuentemente como lo necesitara.

Aunque había hablado de ello con su terapeuta, Yuuri aún no le había contado toda la historia a Celestino, aunque estaba seguro que este ya lo sabía. Como el entrenador de Yuuri, Celestino siempre había estado consiente de los rumores, además también había visto a Yuuri distraído y lleno de pánico con unos muy sospechosos moretones repartidos a través de su cuello el día en que todo salió mal, con cientos de llamadas perdidas de parte de Viktor invadiendo su teléfono antes de que Celestino hubiera bloqueado el número. La verdad no era tan difícil descifrar, y Celestino era un hombre inteligente.

Unos días después que regresara de Japón, Celestino lo llevó a un lado para hablar. Su rostro completamente serio.

—No quise decirte esto mientras estabas en Japón porque quería que tuvieras un tiempo alejado de todo —. Le dijo Celestino, mirando a su alrededor para asegurarse que nadie más estuviera escuchando su conversación. —Pero Viktor llamó después de lo que pasó, varias veces en realidad.

Yuuri inhaló bruscamente, tanto en anticipación como temiendo lo que estaba a punto de venir. Aún no sabía cómo Viktor se había tomado la situación después de que Yuuri lo dejara y se alejara. ¿Aún tendrían una oportunidad después de todo? O tal vez Viktor había visto como Yuuri se retiraba y decidió que era el fin, que no tenía caso continuar.

—Le dije que te dejara en paz, pero me pidió que te pasara un mensaje —. Continuó Celestino y Yuuri esperó, tenso —Me dijo que entendía si no querías volver a verlo otra vez. Pero aun así quiere hablar contigo, si estás dispuesto. Que esperará lo que sea necesario. Y que lo siente. Fue bastante claro en eso último. Dijo que no estaba pidiendo que lo perdonaras, pero que realmente lo sentía y necesitaba que supieras eso.

Yuuri dejó salir el aire que estaba conteniendo, no muy seguro de cómo se estaba sintiendo. Sentía alivio, pena y un montón de emociones que se encontraban demasiado enredadas como para distinguirlas. Pero en una esquina de su mente, como un brillo, como una pequeña flama, se hallaba la esperanza.

—Creo que deberías hablar con él —. Añadió Celestino. — Quizá no ahora y quizá no aún. Pero cuando estés listo, deberías. Sera bueno para ti.

Yuuri asintió ausentemente, aún atrapado en las palabras de Viktor. Cada nueva cosa que escuchaba inclinaba la balanza más y más hacia el futuro y a la decisión que era tan esperanzadora como aterradora.

—Ya ha anunciado que también patinará la próxima temporada —. Le dijo Celestino y Yuuri fue bruscamente traído de vuelta al presente. Por supuesto que Viktor volvería, ¿Alguna vez había existido duda de ello? Viktor era una leyenda del patinaje, él nunca escogería terminar su carrera por el desastre que tuvo lugar en el Campeonato Mundial, Yuuri nunca lo creería.

—También hablé con su coach —. Añadió Celestino cuando Yuuri no dijo nada en respuesta. Su voz era calma, pero Yuuri podía notar la implicación en su tono, y estaba seguro que "hablar" no era la palabra apropiada para describir esa conversación. Luego de ver lo furioso que había estado Celestino ante las acusaciones hace unos meses, "reclamado a gritos" era de seguro una descripción más adecuada.

—También envía sus disculpas. Y dijo que esperaba verte en el próximo Grand Prix Final.

Yuuri no tenía idea de que tan genuinas eran esas palabras considerando lo bien que su último encuentro con Yakov Feltsman había terminado, pero suponía que al final eso realmente no importaba. Porque primero tenía que llegar al Grand Prix Final. Y luego, se prometió a sí mismo, estaría listo. Para ese entonces, tomaría una decisión.


[Discussion] Nikiforov/Katsuki. Teorías Conspiratorias.

submitted by fatfreebroccoli

{famousavenuellama} · hace 52 minutos

Voy a dejar esto aquí directamente y decir que creo que esto fue puro sabotaje por parte del malévolo entrenador de Viktor. El claramente notó que Viktor y Yuuri estaban enamorados y decidió crear todo este escándalo para separarlos.

{drowninginthissunlight} · hace 50 minutos

No lo sé, eso suena algo ridículo para mí. Quiero decir, las reputaciones de Nikiforov y Katsuki fueron dañadas por esas falsas acusaciones (no que sea justo que le afectara a la de Nikiforov porque fue su entrenador y no él. Pero él es el que es famoso así que tiene sentido). Quiero decir, no recibieron un daño irreparable y la ISU ya había dicho que Feltsman estaba en su derecho de reportar actividad sospechosa y pedir que se investigara, no fue culpa de ellos que todo saliera a la luz pública, eso fue culpa de la ISU. Pero si todo esto fue hecho deliberadamente para separar a Katsuki y a Nikiforov, entonces fue un movimiento muy arriesgado que probablemente dañaría más a Nikiforov que a Katsuki.

{izumikonata27} · hace 47 minutos

Concuerdo. La teoría del entrenador malévolo me parece bastante jodida.

{thatsalliwannabe} · hace 46 minutos

Claramente Nikiforov es el malévolo, no su entrenador. Probablemente consiguió que su entrenador acusara a Katsuki para asegurarse que alguien más se llevara la culpa si todo salía mal, pero fue claramente él quien trató de sabotear a Katsuki tal como cuando se chocó con él "accidentalmente" hace dos años. En ese entonces también fue muy bueno al fingir que lo sentía.

{dogforest} · hace 43 minutos

Ammm no.

{sherlokitten} · hace 40 minutos

No hay forma de que Nikiforov haya conseguido que su entrenador acusara a Katsuki por dopaje y que luego fingiera todo por su propio bien. Digo, destrozó por completo su presentación en el Campeonato Mundial, fue peor incluso que el mismo Katsuki, así que claramente no fue algún tipo de plan maestro para obtener la victoria. Y no puedes fingir ese nivel de emoción. Simplemente no se puede. Si ya fue bastante malo verlo correr tras Katsuki, cuando logró cruzar la puerta y salir del ojo público estoy segura de que fue peor.

{mindlesslyred} · hace 39 minutos

Sip, descartamos la teoría de "Viktor malvado" porque es pura mierda y porque él es un rollo de canela.

{zebralightning} · hace 37 minutos

Puede que descarten la teoría de "Viktor malévolo", pero yo me mantengo en la teoría de "Katsuki lo planeo todo". No es posible que un entrenador experimentado y profesional como Feltsman acusara a alguien de dopaje por puro capricho, deben haber existido circunstancias realmente sospechosas para respaldarlo. ¿Qué es lo que estaba haciendo Katsuki que lo llevó a esa conclusión? ¿Y por qué no se defendió cuando fue acusado inicialmente? ¿Qué clase de persona inocente no trata de defenderse ante su acusador? Katsuki definitivamente lo hizo a propósito.

{ninjarificmarmalaide} · hace 35 minutos

¿Por qué? ¿Cuál sería el punto?

{zebralightning } · hace 31 minutos

Por su legado. Él y Nikiforov son los mayores patinadores de élite vdd? Ambos estarán plasmados en los libros de historia. Pero sin importar que tan asombroso sea Katsuki, él todavía no ha sido capaz de superar los records de Nikiforov. A Nikiforov sí, pero no a sus records mundiales, y eso es lo que las personas recordarán al final. Así que si no podía ganarle a Nikiforov limpiamente, simplemente decidió que entonces arruinaría su carrera al crear todos estos falsos rumores para que las personas lo odiaran y Nikiforov se viera forzado a retirarse deshonrosamente. De esa forma Katsuki sería recordado como el golden boy, y Nikiforov se habría marchado. Sí, Katsuki tuvo que destrozar su programa corto en el Campeonato Mundial para que las personas se sintieran mal por él, pero ya tiene suficientes medallas. Perder una no le hará daño.

{vangoghblock} · hace 29 minutos

Además Nikiforov lucía devastado después de su programa libre y corrió para alcanzar a Katsuki, pero Katsuki simplemente se alejó. Claramente no le importa Nikiforov para nada.

{itsthegoldenlover} · hace 27 minutos

Definitivamente! Y para que Nikiforov reaccionara de esa manera también debió existir algún tipo de manipulación emocional. No me sorprendería si fuera así.

{abumblebean} · hace 26 minutos

Claro, voy a tomarme esto como completa mierda y no creo ni siquiera necesario explicar el porqué. Simplemente es completamente idiota e insultante tanto para Nikiforov como para Katsuki.

{colorlesssblue} · hace 24 minutos

Seh, esa es la peor teoría que escuchado. "Oh, voy a planear todo para ser acusado de un crimen muy serio y así ganar más fama"

{howdado} · hace 20 minutos

No lo sé, suena vagamente plausible.

{thisisadecisionimayregret} · hace 18 minutos

No, para nada.

{mitcherman} · hace 16 minutos

Creo que todos están desechando la teoría más obvia.

{cozythings} · hace 13 minutos

Cuál es?

{mitcherman} · hace 11 minutos

Obviamente fue un accidente y ambos fueron víctimas de las circunstancias. Algo debió suceder que fue lo suficientemente sospechoso como para que el entrenador de Nikiforov pidiera que se investigar a Katsuki (si Nikiforov sabía acerca de esto o si lo aprobó o trató de detenerlo yo no lo sé) y esto debió darse completamente en privado y todo hubiera estado bien una vez que Katsuki fuera declarado inocente. Okay, tal vez no bien, probablemente aun estuviera enojado por haber sido acusado, pero al menos la situación sería más salvable y no la enorme bola de mierda es que ahora. Fue una persona sin moral ni conciencia la que decidió hacerlo público, y eso fue lo que arruinó todo porque todos se enteraron de las medicinas de Katsuki. Así que Katsuki quedó completamente jodido porque su información médica fue revelada en contra de su voluntad y Nikiforov también queda jodido porque creo que todos sabemos que lo que sucedió lo arruinó por completo. El verdadero villano aquí es la ISU por no escoger a sus empleados apropiadamente, y cada persona, periódico y sitio de chismes que esparció la información que nunca debió hacerse pública en primer lugar.

{monkeyseenoevil} · hace10 minutos

Y tenemos un ganador!

{risingfeenix} · hace 7 minutos

Nah, definitivamente eso no fue lo que pasó. Sorry por romperte la burbuja.

{vangoghblock } · hace 4 minutos

Me quedo con la teoría del "sabotaje de Nikiforov". Digo, no es como si no hubiera pasado antes.

{wikipediaisreliable} · hace 3 minutos

Tal vez ambos son malvados!

{rawenclaw} · hace 1 minuto

O tal vez son seres humanos normales que cometen errores? Tal vez?


La temporada empezó bien tanto para Yuuri como para Phichit, ambos calificaron para la serie del Grand Prix en sus respectivos países. Cuando las asignaciones llegaron, se dieron cuenta que ambos competirían en la Copa de China, para alegría de ambos. Nunca habían competido contra el otro antes, pero Yuuri sabía que no sería un problema, nunca había existido ningún tipo de competencia entre ellos así qué no importaba quien tuviera más puntos.

Mientras la temporada empezaba, Yuuri se dio cuenta que su vida en Detroit empezaba a terminar. Luego de que las últimas partes de su trabajo final fueran enviadas y aprobadas, finalmente se graduó, casi un año y medio tarde pero, tal como Phichit había señalado, para un atleta de nivel olímpico no era algo tan malo. Yuuri lo había escuchado quejarse de que a él le tomaría diez años poder graduarse con toda la cantidad de tarea por hacer además de su entrenamiento. Yuuri simplemente estaba agradecido que los cursos universitarios fueran lo suficientemente flexibles como para que pudiera obtener sus títulos sin dejar de entrenar. Él sabía que un gran número de patinadores no lo lograba.

Yuuri nunca había sido particularmente sociable, pero aun así era muy extraño finalmente haber terminado todo esto. Aunque Phichit era el único a quien podía considerar un amigo cercano, si existían otros que estudiaban con él o que estaban en el mismo club de patinaje pero bajo otros entrenadores, y era muy extraño ver como todos seguían adelante con sus vidas.

Por supuesto, algunos patinadores se quedaban, pero otros se marchaban. Sus vidas gradualmente llevándolos en otras direcciones y a lugares lejanos. Lo mismo sucedía con los compañeros de clase que conocía, todos ellos empezando a irse de Detroit a la llegada de nuevas relaciones y nuevos empleos.

Ver como todas las personas a su alrededor empezaban a continuar con sus vidas era sin duda muy extraño. Mientras patinaba, Yuuri había existido principalmente dentro de una burbuja en donde el único futuro que importaba era la próxima competencia de patinaje, y luego la siguiente, y la siguiente y así, hasta que su vida estuvo medida en nada más que eso. Pero de repente todos a su alrededor empezaban a seguir adelante, y sus planes para el futuro se extendían mucho más allá de un año.

Una de las ex patinadoras de la pista los había invitado tan a él como a Phichit a su boda, insistiendo en que entendería si estaban demasiado ocupados como para ir, pero que amaría tenerlos allí. Una chica con la que había estudiado en una ocasión, se encontraba ahora esperando su primer bebé, y Phichit le había mostrado multitud de fotos de ella muy feliz y acurrucada contra su esposo con sus manos aferradas protectoramente a su vientre.

El ver como todos los que conocía empezaban a avanzar en su vida, hizo que Yuuri se pusiera pensar también. No es que le pareciera desagradable, además estaba feliz por todos ellos y esperaba que fueran felices con las vidas que habían escogido. Pero sí lo ponía a pensar. Puede que no se hubiera retirado esa temporada, pero ya tenía casi veinticuatro y sabía que, a pesar de tener aún unos años más, no patinaría para siempre. Y aún no tenía idea de que es lo que haría después.

Antes, cada vez que imaginaba su futuro durante aquellos meses en que el potencial retiro de Viktor se volvió una realidad y había sido forzado a considerar que es lo que quedaría de allí, Yuuri nunca se había imaginado una vida sin Viktor en ella, de ninguna manera. Viktor era una parte muy grande de su mundo, demasiado enraizado en su vida como para poder imaginar un futuro sin él, sea cual fuere el futuro que le deparara.

Antes de que todo se fuera por un tubo, Yuuri recuerda haber imaginado como las cosas hubieran salido después de su confesión si todo salía de acuerdo al plan, imaginaba construir una relación o algo mucho más serio que lo que tenían en ese momento, algo que pudiera durar. Y luego todo se había desmoronado. Pero aun así, cuando visualizaba su futuro, no podía imaginar vivir el resto de su vida sin Viktor en ella y con aquel vacío siendo permanente en su corazón.

Una noche, aquellos pensamientos no lo dejaban en paz y encontró imposible poder dormir, girando en su cama a altas horas de la madrugada. Desde las paredes de su habitación, el poster de Viktor lo observaba, eternamente congelado en quien había sido una vez. El poster estaba viejo, desgastado y dañado. Pero a pesar de eso, la firma resaltaba claramente en la parte de abajo, tan clara como el día en que había sido escrita. Yuuri sabía que debió haber quitado ese poster hace años, ya no necesitaba un recordatorio y había pasado mucho tiempo desde que esa imagen lo había inspirado como solía hacer.

Había dejado de patinar para derrotar a Viktor, había dejado de patinar en busca de venganza hace mucho tiempo. Y aun así, aquel poster permanecía allí porque allí es donde había estado siempre, y no se había molestado en quitarlo porque le parecía que allí era donde siempre estaría. Pero al mirarlo ahora en medio de la noche y con el futuro en su mente, Yuuri sabía que necesitaba sacarlo. Finalmente había dejado ir esa particular parte de su pasado y todo lo que eso conllevaba, y era tiempo de que probara que eso era cierto.

Renunciando a dormir por el momento, Yuuri se deslizó fuera de la cama y se acercó a la pared, deslizando sus dedos gentilmente bajo las esquinas del poster y removiéndolo de la pared cuidadosamente, asegurándose de no romper ninguna parte del delicado papel. A pesar de querer que desapareciera y dejara de ser aquel espantoso recordatorio que ya no era querido ni necesitado, Yuuri no quería destruirlo por completo. Era una parte de su historia que quería preservar, aun si finalmente era capaz de dejarla ir.

Enrolló el poster gentilmente y lo deslizó dentro de uno de sus cajones, lo cerró con un clic y regresó su cama. Cuando volvió a mirar la pared, la notó extrañamente vacía, pero de algún modo Yuuri se sentía más ligero de lo que había estado en años.

Deslizándose dentro de las sabanas y acurrucándose de nuevo, Yuuri cerró sus ojos y trató de convencer a su mente de caer en un sueño profundo. Los pensamientos de antes aún se mantenían presentes, rebotando en su cabeza y haciendo que el descanso fuera imposible. Pero el cansancio empezó a apoderarse de él gradualmente, y se encontró a sí mismo cayendo en él, los pensamientos acerca del futuro pareciendo deshacerse dentro de un incomprensible caleidoscopio de sueños.

Cuando despertó a la mañana siguiente, Yuuri no podía recordar lo que había soñado aquella noche. Todo lo que sabía era que cuando despertó, su mano se encontraba estirada, buscando algo al otro lado de la cama solo para encontrarla extrañamente fría y vacía.


Katsuki, Nikiforov y el Viktuuri – Especulación vs Hechos.

Okay, se ha hablado bastante acerca de Katsuki y Nikiforov y de su relación durante los meses que pasaron después del último Campeonato Mundial, y creo que ya era tiempo de que hiciera este post. Principalmente porque hay un montón de especulaciones y hechos mezclados y creo que todo el mundo necesitaba saber cuál es cual.

Primeramente, lo que pasó no confirma que "el Viktuuri es real" como muchas personas están diciendo. ¿Que la situación lo sugirió fuertemente? sí. ¿Pero lo confirmó? No. Así que echemos un vistazo a la evidencia del "Viktuuri" y aclaremos lo que es un hecho y lo que es solamente especulación de modo que dejemos de sonar como shippers locas a quienes no les interesa la verdad.

Hecho - Katsuki y Nikiforov han estado significativamente más cómodos cerca del otro que antes. Esto viene de cuentas de fans que han subido aquellos intercambios amigables, videos de ellos dos juntos (Katsuki sonriéndole a Nikiforov en la Rostelecom Cup gente?) los cuales hacen un tremendo contraste con la forma en que Katsuki solía mirar a Nikiforov. Un montón de pequeños gestos que señalan que no se odian como muchos aman declarar.

Hecho - Katsuki sí que tenía marcas de besos el día del programa libre.

Especulación – esas marcas eran de parte de Nikiforov. No, podrían ser de cualquiera

Hecho - Katsuki tomó prestado el traje de Nikiforov para la Rostelecom Cup. Aunque la historia oficial dice que su equipaje se perdió y que tuvo que pedirlo por necesidad (de lo cual no tengo razón para dudar) el hecho de que haya obtenido eso de Nikiforov sugiere la existencia de un cierto nivel de comodidad entre ellos. Puede que no signifique nada realmente profundo para un compañero competidor, pero para que Katsuki le pidiera tal favor, realmente no deben odiarse completamente.

Especulación – la foto que Nikforov posteó en su Instagram hace años con la chaqueta que se parecía a la de Katsuki, es prueba que llevan en una relación por largo tiempo. No, no es una prueba sólida y podría no significar nada.

Especulación – Nikiforov se encontró con Katsuki luego del programa libre porque estaba perdiendo al amor de su vida. No, no hay prueba de eso. Nikiforov estaba claramente afectado, pero no hay pruebas sólidas del por qué.

Hecho – Lo que sea que haya sucedido en el Campeonato Mundial, ha tenido un profundo efecto emocional tanto en Nikiforov como en Katsuki. No sabemos lo que es, pero se puede ver con claridad que existe. Solo hay que mirar las presentaciones de sus programas después de eso. No prueba que estén saliendo en secreto o que estén enamorados como las personas andan diciendo, pero sí prueba que Vikiforov al menos se preocupa por Katsuki y que su relación definitivamente iba más allá de la simple rivalidad que se había asumido previamente.

Así que ¿Qué eran Viktor Nikiforov y Katsuki Yuuri para el otro? ¿Estaban saliendo? ¿Eran amigos? ¿Eran…? ¿Conocidos? ¿Eran amantes? Revisando los hechos y nada más que los hechos, descartando toda especulación, la respuesta es que no lo sabemos. Y tal vez nunca lo sepamos. Pero lo que sí es seguro, es que ellos eran algo para el otro. Después de lo que hemos visto, no creo que exista nadie que trate de negarlo

#Viktor Nikiforov #Katsuki Yuuri #Patinaje Artístico

Fuente: carriecham

3,724 notas


Al tiempo que la Serie del Grand Prix finalmente comenzaba, Yuuri se encontró a sí mismo en problemas. La intensa práctica en Detroit había llevado su condición física al estado en que se encontraba anteriormente, pero no era su condición física con lo que tenía problemas. A pesar de que su programa corto estaba bien y lo llevaba a puntuar alto, aunque sin llegar a romper su marca personal; su programa libre, por otro lado, carecía de algo. Un elemento intrínseco que, a pesar de ser intangible, faltaba. No era terrible, además le permitía puntuar lo suficientemente alto como para sentirse satisfecho, pero aun así era frustrante.

Durante la Copa de China, Yuuri se vio siendo capaz de hacer a un lado su propio e inadecuado patinaje para así felicitar a Phichit, quien ganó un oro por primera vez en la Serie del Grand Prix y estaba extasiado por ello. Tan pronto como los puntajes salieron, Yuuri había agarrado a Phichit dentro de un abrazo y se había ha rehusado a dejarlo ir durante varios minutos.

Phichit había escogido patinar la canción de su película favorita "The King and the Skater", canciones que él había amado por años y de las cuales se apropió por completo en el hielo. Una vez, hace muchos años, su amigo le había confesado a Yuuri que era su sueño algún día poder patinar con esa música en una gran competencia, y Yuuri no podría estar más orgulloso de él o de la medalla que llevaba alrededor de su cuello.

Luego de la ceremonia de premiación, Yuuri se mantuvo aislado, tratando de alejarse de los reporteros que llenaban la pista. Eran implacables y parecían disfrutar realizar preguntas invasivas que él no tenía deseo de contestar, así que había tratado de evitarlos lo más posible durante el curso de la competencia. Cada vez que era forzado a responder una pregunta, a encarar la alegría en sus rostros al preguntarle cosas que eran privadas y personales y que el mundo no tenía el derecho de conocer, Yuuri sentía como que lo empujaban diez pasos atrás por cada uno que daba hacia el frente. El pasar tiempo en Hasetsu había sido sanador, pero los efectos del escándalo y el subsecuente programa libre todavía se sentían muy presentes, y trabajar para superar eso aún era un proceso en marcha.


Luego de la Copa de China, Yuuri tenía programado patinar en la Rostelecom Cup mientras que Phichit regresaría a Detroit ya que sus participaciones en la Serie habían terminado hasta que se decidiera si calificaba para la final o no.

Cuando Yuuri llegó a Rusia, decir que la atmosfera se sentía tensa era poco. Si la recepción hacia Viktor durante el Campeonato Mundial había sido fría, la de Yuuri en Moscú sería congelante. Sin importar de quien fuera la culpa o si había sido intencionado o no, tanto la reputación de Viktor como la del Equipo Ruso habían sido dañadas por el escándalo, no irreparablemente, pero sí lo suficiente como para que Yuuri pudiera sentir la tensión en el aire ni medio puso un pie en la pista. Definitivamente no había ningún tipo de amor para él en el estadio, y la verdad eso lo descolocó considerablemente.

Su programa corto fue bien. Pero para el tiempo que en que su programa libre llegó, sus nervios estaban constantemente en alto, y eso combinado con su aparente incapacidad de patinar la rutina de la forma en que deseaba, lo llevó a cometer un par de errores considerables, no tanto como para ser fatales, pero si lo suficiente como para llegar bastante abajo en la tabla de posiciones.

Cuando todos los patinadores terminaron sus rutinas y los resultados fueron anunciados, Yuuri se dio cuenta que había alcanzado a llegar a la final arrastras, solo por un pelo. El patinador canadiense que recordaba vagamente del Grand Prix Final del año anterior también había pasado, al igual que Yuri Plisetsky, el joven patinador Ruso que se encontraba compitiendo en su primer año como senior.

Durante lo que duró la competencia, Yuuri había evitado tajantemente al muchacho, los recuerdos de la primera y única vez que se habían encontrado manteniéndose aún frescos en su mente. El en ese entonces patinador junior, había amenazado a Yuuri y dado un ultimátum, un ultimátum que desencadenó en el descubrimiento de su amor y llevado a su casi confesión antes de que todo saliera mal. No tenía idea de lo que el otro Yuri pensaba de él después de todo lo que había pasado, pero no tenía deseo alguno de enterarse.

Mayormente, Yuuri había tenido éxito. Debido a su gran habilidad para esquivar y moverse entre pasillos solitarios y habitaciones vacías, Yuuri había logrado no toparse ni con el otro Yuri ni con su coach, alguien que Yuuri tampoco tenía ganas de ver, mucho menos de hablar. La única vez que había fallado fue cuando ambos cruzaron caminos mientras Yuuri se dirigía a la pista para su programa corto y el patinador Ruso se preparaba para entrar al hielo.

—Será mejor que arregles toda esta mierda —. Le siseó el muchacho mientras pasaba junto a Yuuri, luciendo furioso. —Quiero que tú y Viktor estén en su mejor condición cuando los derrote.

El último comentario fue dicho con la intención de que hiciera mella en él, casi como para reflexionar. Pero Yuuri no tuvo tiempo de pensar en ello ya que fue forzado a ir al "kiss and cry" mientras el muchacho ruso empezaba a patinar.

Luego de eso, Yuuri trató de permanecer escondido y fuera de los reflectores aún más duro, y había tenido un éxito casi completo en ello. Luego de su decepcionante rutina, y por sobre todo apenas haber logrado calificar para la final, no tenía deseo alguno de recibir atención.


queenregant

2,467 likes

queenregant: Katsuki Yuuri ganando la plata en la CdC #CdC

View all 1,032 comments

i-am-the-diabolus Recuerdan cuando Katsuki realmente lucía feliz parado en el podio? O solo feliz por cualquier cosa?

thildia Nikiforov también. Si lo comparas con la foto de Nikiforov en el podio en el Trophee de France hace unos días atrás es obvio que ambos lucen, bueno…pueden verlo por ustedes mismos.

scarlet99 Sí. Ya ninguno de los dos se ve feliz.


La competencia final de este año se llevaría a cabo en Barcelona, un lindo contraste con el frío helado de Moscú. Cuando Yuuri llegó junto con Phichit y Celestino, Phichit inmediatamente los arrastró a ambos para hacer turismo, tomándose infinitas fotos con todo lo que pudiera encontrar. Yuuri trató de sentirse entusiasmado, pero su corazón no estaba para el asunto. En lugar de continuar con ellos, Yuuri se fue a la cama temprano, utilizando el que mañana sería un largo día como excusa, con lo cual Celestino estuvo completamente de acuerdo y le dijo que fuera a dormir.

Esa noche, Yuuri no pudo dormir bien, y para cuando llegó el momento del programa corto al día siguiente, se sentía menos preparado que nunca en su vida. Y parecía que no era el único. El joven patinador canadiense cayó preso de los nervios, su programa siendo casi doloroso de mirar. Y mientras se retiraba de la pista, Yuuri le brindó un pequeño asentimiento de cabeza en señal de simpatía, notando la manera en que los ojos del patinador se ampliaban ante el gesto y como le devolvía el asentimiento. Yuuri sabía por experiencia propia lo horribles que eran los nervios en las competencias, como se metían bajo la piel y socavaban todo a su alrededor. Así que Yuuri lo entendía muy bien.

Lo peor de todo era el hecho de que apenas vio a Viktor en todo el día. El ruso se encontró notoriamente ausente durante todas las prácticas y solo apareció brevemente para realizar su programa corto y recibir sus puntajes antes de marcharse otra vez. Yuuri no tenía idea a de si Viktor lo estaba evitando a él o a los reposteros o la audiencia, o si solo lo hacía por ser esquivo. Aunque era algo poco característico de él. Durante todo la Serie del Grand Prix Yuuri se había estado preparando para el momento en que volviera a ver a Viktor, trabajando en sus sentimientos hasta que finalmente se sintiera listo para encarar al hombre.

Se había mantenido alejado porque necesitaba tiempo y distancia. Lo que Viktor había desatado, sin importar si había sido o no intencional, había causado serias repercusiones las cuales habían tenido un severo efecto en Yuuri. El tipo de efecto que casi lo había llevado a retirarse para siempre. No era el tipo de cosa de la que nadie podría recuperarse tan rápida o fácilmente, tampoco Yuuri.

Había ido a Hasetsu para sanar, y al hacerlo había ganado una nueva perspectiva y confianza en sí mismo. Se había dado cuenta de que había perdonado Viktor por lo que había sucedido en su pasado, se había dado cuenta de que tal vez su propia visión de las cosas se había deformado cuando había visto a Viktor años más tarde debido a ese pequeño detalle. Sabía que aún habían cosas que no entendía por completo, cosas de las que aún tenían que hablar. Un montón de cosas de las que aún tenían que hablar en realidad, Phichit había tenido razón cuando le dijo que había evitado esta conversación por años.

Yuuri había estado listo para declararse antes de que todo se fuera por un tubo, sin importar sus miedos acerca del resultado de aquello. Pero eso había sido antes, y luego todo se había destruido en el espacio de unas pocas horas y eso lo había llevado alejarse. Le había llevado mucho tiempo recuperarse y estar listo para encarar a Viktor. Pero finalmente lo estaba.

Finalmente, luego de meses para sanar, pensar y reflexionar, Yuuri había tomado una decisión. Y quería intentarlo una vez más, si Viktor estaba dispuesto.

La distancia y el espacio le habían dado tiempo para pensar sin la presión del mundo exterior aplastándolo, le habían brindado la capacidad de tomar una decisión racionalmente y con más tiempo de reflexión del que nunca le había puesto a ninguna otra cosa. Viktor había cometido un error, y ese error había traído consecuencias no intencionales para ambos y había lastimado a Yuuri profundamente, pero Viktor había estado listo para disculparse desde hace mucho tiempo y Yuuri estaba finalmente listo para dejar que lo hiciera. Y para perdonarlo. Durante mucho tiempo estuvo muy confundido y perdido, pero ya no más, y estaba vez sabía perfectamente lo que estaba haciendo y en lo que se estaba metiendo.

Viktor tenía el poder para lastimarlo, él sabía eso. Pero Viktor no había tenido la intención de lastimarlo, no había querido hacerlo, y había estado más que dispuesto a disculparse cuando lo hizo. Y puede que le haya tomado mucho tiempo a Yuuri el poder recuperarse, pero lo había hecho. Y ahora estaba dispuesto a tomar el riesgo, a poner su corazón dentro de las manos del ruso porque Viktor lo valía.

Estar con Viktor lo hacía feliz, y esos últimos meses antes del incidente tal vez habían sido los más felices de su vida. Yuuri no lo sabía con seguridad, tal vez jamás lo supiera con seguridad, pero pensaba que tal vez él también había hecho feliz a Viktor. Y Yuuri quería que siguiera siendo feliz, quería continuar haciendo feliz a Viktor si eso estaba en su poder. Había tenido mucho tiempo para pensar en ello y sabía que no deseaba una vida sin Viktor en ella. Quería pasar tiempo con él, apropiadamente, del modo en que raramente pasaban antes. Quería llevar a Viktor a su casa para que conociera a sus padres y comiera Katsudon con él, que ambos llevaran a Vicchan y a Makkachin a dar largas caminatas por las playas de Hasetsu, y simplemente estar juntos. Aún quería eso, incluso después de todo lo que había sucedido.

Había necesitado tiempo y distancia para sanar y finalmente encarar a Viktor una vez más, para tomar una decisión. Pero ahora estaba listo y dispuesto para hacer lo que tenía que hacer. Encontraría a Viktor luego de que la competencia terminara y le diría todo, hablarían de todo apropiadamente como no lo habían hecho antes, y tal vez finalmente podrían encontrar un camino para ellos dos y su relación.

Por supuesto, eso asumiendo que Viktor aún quería eso. O que alguna vez lo había querido en primer lugar. Todas las preocupaciones que habían plagado a Yuuri antes de su última confesión fallida aún se encontraban presentes y nada de lo que hacía parecía ser capaz de despejarlas. Además habían pasado mucho tiempo separados, meses en realidad. Ya habían estado separados por esa cantidad de tiempo antes, así que ambos estaban acostumbrados a ello. Pero antes nunca se habían alejado del otro en medio de tan complicada situación.

Yuuri había necesitado el tiempo, no podía haberse apresurado, no con algo tan importante como la recuperación, aceptación y luego el perdón. Pero Viktor también era una persona, y si se había cansado de esperar a que Yuuri estuviera listo para finalmente hablar con él, Yuuri no podría reprochárselo. En el mensaje que le dio a Celestino, Viktor había dicho que estaba dispuesto a esperar lo que fuera necesario, pero Yuuri no ataría a Viktor a tal irracional promesa. Había sido gravemente lastimado por Viktor y le había llevado tiempo recuperarse, para resolver sus sentimientos y estar listo para encararlo otra vez. Pero estaba consciente de la gran cantidad de tiempo que había pasado y de que, tal como Yuuri había tenido el derecho de marcharse cuando lo hizo, Viktor también tenía todo el derecho de no aceptar su regreso.

La esquiva actitud de Viktor durante la competencia solo reforzaba su miedo de que tal vez el ruso sí se hubiera rendido con él. Que hubiera decidido ir por algo mejor y menos complicado. Menos doloroso y angustiante. Lo que habían tenido entre ellos no había sido garantía de que Viktor aceptaría su propuesta de intentar que las cosas funcionen con ellos siendo una pareja real, de construir algo que durara. Solo porque Yuuri finalmente estuviera dispuesto a intentar, no significaba que Viktor estuviera obligado a ello.

Le contó sus miedos a Phichit esa noche, sentados en la habitación de hotel luego de que los programas cortos hubieran terminado.

— ¿Dejé que pasara demasiado tiempo Phichit? —preguntó, ya que esa era la pregunta más presente en su mente, aferrándose y retorciendo sus intestinos. — Viktor y yo. ¿Me tomé demasiado tiempo?

— ¿Entonces ya lo has perdonado? —preguntó Phichit en lugar de responder, y Yuuri asintió porque era cierto.

Le había tomado más de diez años el finalmente poder perdonar a Viktor total y completamente de lo que había pasado entre ellos cuando eran niños, o al menos mas diez años el reconocerlo para sí mismo. Y cuando Viktor lo había lastimado durante el Campeonato Mundial, el golpe había sido mucho más duro y había roto todo en Yuuri; incluyendo su corazón.

Pero recordaba la forma en que Viktor había corrido tras él. La forma en que Viktor lo había llamado y llamado sin recibir nunca una respuesta. La disculpa que había sido pasada a Celestino y que debió ser algo realmente importante si su coach había considerado conveniente que Yuuri la escuchara a pesar de todo. Y todas las pequeñas cosas, todo lo que había escuchado, todo lo que le había mostrado los sentimientos de Viktor más claramente de lo que jama sabia sido capaz de ver.

A Yuuri le había tomado tiempo y la distancia que tan desesperadamente necesitaba, pero ahora había hecho su elección. Real, solida e imperturbable.

—Sí —. Le dijo a Phichit y pudo sentir la seguridad en sus palabras. —Sí, lo he perdonado.

—Bien —. Dijo Phichit, y Yuuri pudo notar que estaba sonriendo. —Pensaba que lo harías eventualmente. Aunque si no lo hacías yo lo hubiera entendido, pero tenía la esperanza. Eras tan feliz cuando estabas con él y has estado tan vacío desde que terminó. Realmente creo que ustedes tienen la oportunidad de ser algo especial, si así lo quieren.

—Quiero estar con él —Confirmó Yuuri, viendo lo complacido que lucía Phichit ante esa declaración. —Apropiadamente esta vez. Y para siempre. Pero Phichit, ¿Qué pasa si ya es demasiado tarde? Me tomó tanto tiempo. ¿Crees que lo arruiné?

—Creo que ambos lo han hecho —. Dijo Phichit lentamente, considerando cuidadosamente sus palabras. —Pero Yuuri, eso es lo que hacen las personas. Además, no puedes cambiar el pasado. Lo que importa es lo que hagas a partir de ahora. ¿Crees que esperaste demasiado? Yo creo que necesitabas tiempo y que estuviste fuera el suficiente. Creo que lo amas y lo has perdonado, así que necesitas decírselo ahora. No eres una persona cruel, pero si alargas esto más de lo debido ahora que ya estás listo para hablar, entonces sí que lo serás. Tuviste tu tiempo, y si lo que Celestino me dijo de Viktor es verdad, entonces él también ha estado esperando por ti. No lo hagas esperar más.

—Lo que no entiendo es por qué se molestó en esperar —. Se cuestionó Yuuri. Viktor tenía la reputación de ser impetuoso y espontaneo, ya había medio esperado que el hombre se apareciera en Hasetsu de la nada luego de que fallara al alcanzar a Yuuri la primera vez. —Trató de contactarme, luego a ti y a Celestino. Pero luego de eso simplemente… se detuvo.

Era uno de sus pequeños y muchos miedos ocultos, las pequeñas y persistentes dudas que le decían que había interpretado todo mal, que había malentendido la situación y que por supuesto que Viktor no lo quería. Que Viktor se alejaría en el momento que se confesara porque Yuuri no valía el esfuerzo.

—Pudo haberme encontrado fácilmente si quería. Un montón de personas sabían dónde estaba. Pero no lo hizo. Simplemente esperó. ¿Por qué?

—¿Hubieras querido eso? ¿Qué Viktor te buscara a pesar de que huiste de él? —Preguntó Phichit, y Yuuri se dio cuenta que tenía razón. Luego de lo que había pasado, Yuuri había regresado a su casa para lamer sus heridas y sanar, si Viktor se aparecía de la nada hubiera sido como volverlas a abrir. No había estado listo para encarar a Viktor en ese momento, y Hasetsu era su lugar seguro, protegido del mundo exterior, un santuario donde podía pensar en paz y tomar sus decisiones sin ningún tipo de presión externa en él que lo forzara a decidir rápida e impulsivamente.

No hubiera querido que Viktor fuera a buscarlo tan pronto, no cuando se había retirado a casa para obtener el tiempo y espacio que tan desesperadamente necesitaba.

—Viktor corrió detrás de ti Yuuri, y tú de volteaste y te marchaste. No estoy diciendo que fuera algo malo, porque no lo fue. Pero Viktor podrá ser muchas cosas, pero no es estúpido. Él sabía que tú no querías verlo y ha estado respetando ese deseo desde entonces. Ya te había lastimado lo suficiente, no creo que se hubiera arriesgado de ninguna manera a lastimarte otra vez.

La lógica del argumento de Phichit era tan perfecta que Yuuri no podía negarla.

—Por lo que me has dicho—. Continuó Phichit. —Parece que una gran parte de tu relación con Viktor se ha basado en él persiguiéndote y tú alejándote. Sé que tenías tus razones, pero eso no lo hace menos cierto. Y tal vez es tiempo de que esta vez seas tú quien lo busque. Da el primer paso, y te garantizo que él te encontrara a medio camino.

Phichit tenía razón. Yuuri era quien se había estado alejando, y Viktor ya había puesto sus cartas sobre la mesa, le había ofrecido una disculpa y le había pedido una oportunidad para hablar. Ahora estaba en Yuuri el hacer la siguiente movida. Tenía que ser él quien buscara a Viktor antes de que ambos pudieran empezar a intentar arreglar esto juntos.

— ¿Creer que podemos hacer que esto funcione, Phichit? —preguntó Yuuri porque esa era la verdadera cuestión. Había tanta historia entre ellos, tanto que ya había salido mal y tantas cosas que necesitaban ser resueltas. Y aunque Yuuri finalmente estaba dispuesto a dar el siguiente paso, no tenía idea de si aún había una oportunidad de un futuro juntos después de todo lo que había pasado. Viktor podría ya no quererlo más, y aun si lo hacía, su sentimientos no eran tan fuertes como los de Yuuri, no podrían serlo jamás; y podría no querer invertir el tiempo, esfuerzo y dedicación que se necesitaban en una relación después del desastre que habían provocado.

—Viktor y yo ¿Crees que podemos hacer que funcione?

—Creo que estan dispuestos a intentar —. Respondió Phichit —Y vale la pena pelear por eso.


A la mañana siguiente durante la práctica matutina, Viktor continuó sin aparecer, sin importar lo duro que Yuuri buscó. Se mantuvo alerta mientras patinaba, esperando que Viktor se apareciera, pero nunca lo hizo. Eventualmente, Yuuri dejó su práctica a medias, abandonando el hielo y retirándose a los camerinos.

Había planeado hablar con Viktor luego del programa libre porque ambos ya habían probado que experimentar situaciones emocionalmente fuertes antes de una rutina era una pésima idea. Luego de su derrota doble en el Campeonato Mundial, sus posiciones se encontraban en peligro y se podía poner peor con el tiempo, los rumores acerca del retiro de Viktor estando solo a la vuelta de la esquina. Ambos eran famosos y respetados, pero también eran mayores para ser patinadores y cualquier otro daño podría significar el fin de sus carreras.

Tan solo esperaba que Viktor aun estuviera dispuesto a hablar. Y que si así era, que también sintiera algo por Yuuri aún, lo que sea que fuera, y que estuviera dispuesto a tratar. Y si no lo estaba, Yuuri también esperaba tener la fuerza para aceptarlo.

Yuuri meditó acerca de ello mientras metía su botella de agua dentro de su mochila y se preparaba para irse, pero fue detenido en corto por una figura de la cual él no se había percato, sobresaltándose al girar y encontrarse con un rostro familiar.

Yakov Feltsman se veía más viejo de lo que Yuuri recordaba, las líneas de su rostro se encontraban más pronunciadas que la última vez que se habían visto cara a cara. Yuuri dio un paso atrás instintivamente. Los recuerdos de su último encuentro aun quemando en su mente, las palabras llenas de odio que el hombre le había lanzado tan viciosamente aun si Yuuri no entendía la razón detrás de ellas. Yakov pareció notar como Yuuri se tensaba y se encogía sobre sí mismo a modo de defensa, así que dio un paso atrás para darle espacio a Yuuri. Su rostro viéndose ilegible.

—Katsuki —. Empezó a decir, pero se detuvo, pareciendo reconsiderarlo por un momento. —Yuuri —. Intentó decir de nuevo, y Yuuri pudo sentir como sus ojos se ampliaban ligeramente ante el sonido de su nombre. Aún se encontraba a la defensiva, pero Yakov no parecía estar tratando de lastimarlo de nuevo, y los instintos que le gritaban que corriera se callaron ante ese descubrimiento.

— ¿Puedo hablar contigo? —. Preguntó Yakov, y Yuuri asintió vacilantemente. Quería negarse, pero a la vez estaba curioso por lo que el hombre querría decir. Yakov lucía cansado, y aunque podía ser por el trabajo de entrenar a su aparentemente difícil y más joven estudiante durante su senior debut, Yuuri no creía que esa fuera toda la historia.

—Lo siento —. Empezó diciendo, y aquello sorprendió a Yuuri aunque sabía que debió esperárselo. Celestino le había dicho que Yakov se había disculpado, tanto públicamente como en privado, aunque fuera a través de Celestino. Pero en la cabeza de Yuuri, Yakov aún era aquel furioso hombre que se había topado con Viktor y él y que le había soltado aquellas venenosas palabras que lo habían arruinado todo.

—Te juzgué mal —. Continuó diciendo, luciendo sombrío. —Creí que… bueno, realmente no importa lo que yo creía. Te juzgué mal y me disculpo por eso. No te pido que me perdones. Pero por favor, no te desquites con él.

Yuuri sintió su corazón apretarse ante esas palabras porque eso no era lo que había estado haciendo, esa nunca había sido su intención. Se había mantenido lejos porque necesitaba hacerlo, no para ser deliberadamente cruel, no para hacer daño. Pero los ojos de Yakov lucían suplicantes y eso hizo que se congelara, las palabras atoradas en su garganta porque repentinamente ninguna de ellas parecía adecuada para brindar una explicación.

—Trató de detenerme, él estaba tratando de protegerte—. Le dijo Yakov a Yuuri, y había pura honestidad en su voz, sus palabras innegables. —Cometió un error, lo sé, y no estoy tratando de forzarte a perdonarlo. Pero estos últimos meses…lo que sucedió en ese entonces…lo destruyó. Así que por favor, habla con él. No te pediré nada más que eso, pero por favor habla con él, aun si es por una última vez. No por mi. Sino por Vitya.

—Lo haré —. Fue lo único que Yuuri pudo soltar, de todos modos tenía la intención de hacerlo, pero no estaba seguro de si Yakov le creería si se lo decía.

Yakov asintió lentamente, luciendo aliviado aun si las líneas en su rostro se encontraban todavía grabadas profundamente en su rostro. —Bien —. Le dijo calladamente antes de marcharse, dejando a Yuuri solo con sus pensamientos.


Más tarde ese día, Yuuri esperó fuera de la pisa a que la competencia comenzara, esperando a que Viktor apareciera y sorprendiéndose cuando no lo hizo. Viktor difícilmente había sido visto en público desde que la competencia había comenzado, y parecía que no rompería aquel hábito aún.

Luego de esperar por tanto tiempo, Yuuri sabía que el pequeño periodo de tiempo entre el programa libre y el momento en que finalmente pudiera hablar con Viktor, no significaba nada comparado con todo lo demás. Habían pasado meses desde la última vez que se habían visto el uno al otro, unas cuantas horas no cambiarían nada. Pero aun recordaba la forma en que Yakov le había pedido que hablara con Viktor en lo que casi parecía lo más cercano a una súplica que jamás obtendrías del hombre.

Yuuri había esperado lo suficiente porque necesitaba el tiempo, pero al hacerlo también había hecho esperar a Viktor, y el verdadero significado de aquello no lo había golpeado sino hasta hace poco. Yuuri sabía que Viktor se preocupaba por él, eso era bastante evidente. Pero la forma en que Yakov había hablado, la forma en que había descrito a Viktor…

Finalmente era tiempo de que Yuuri fuera por él, de confesarse finalmente, de poner su corazón sobre la mesa por una última vez. Había hecho una elección, y había escogido a Viktor y a todas las consecuencias que vendrían con ello.

Fue solamente cuando el nombre de Viktor fue llamado por el alto parlante, que el ruso finalmente apareció, parado al otro lado de la pista en donde Yuuri estaba esperando y dirigiéndose directamente hacia el hielo sin levantar la mirada. Yuuri quería llamarlo, pero se contuvo. Luego del Campeonato mundial ninguno de ellos dos podía enfrentar otra rutina desastrosa. Y no quería distraer a Viktor, no quería impedirle entrar al hielo y que se arriesgara a un descalificación.

Yuuri no había visto ninguna de las presentaciones de Viktor durante las competencias clasificatorias, así que ahora se encontraba bebiendo ávidamente de la vista del ruso. Phichit había tenido razón cuando le dijo que Viktor no se veía bien. Su rostro estaba pálido y opaco, aunque seguía siendo tan hermoso como siempre. Pero lucía triste, y eso hizo que el pecho de Yuuri doliera porque causarle eso nunca había sido su intención, y ahora le dolía presenciarlo.

Viktor tomó su posición inicial en el centro de la pista, las luces del estadio brillando sobre las tiras doradas que colgaban de las hombreras de su traje y resaltaban el color plata de su cabello. Yuuri lo observó con la respiración contenida al igual que el resto del estadio mientras esperaban que la música comenzara.

—Obsérvalo —. Dijo una voz desde detrás de Yuuri, sobresaltándolo y sacándolo de su trance. Se giró para encontrarse con Yuri Plisetsky parado detrás de él, ataviado en el traje rosa y negro para su programa libre y observando a Yuuri con el ceño fruncido.

—Necesitas observarlo apropiadamente. No sé si ellos tenían razón y ya lo sabes pero simplemente no te importa, o si realmente estás ciego y eres un idiota, pero necesitas observarlo. Necesitas verlo realmente y prestarle atención. Porque te voy a dar una última oportunidad. Él ha estado esperando y esperando, y esta es la última vez. Así que no la cagues.

Yuuri abrió su boca para responder, para preguntarle a Yuri a que se refería porque él había estado observando el patinaje de Viktor por años y no tenía idea de que mas se suponía que debería buscar. Pero entonces la (3)música comenzó, al principio siendo unas notas un poco temblorosas que empezaron a crecer, la voz de un hombre uniéndose mientras Viktor levantaba una de sus manos y luego la bajaba para descansarla sobre su rostro mientras giraba.

La música de la rutina era hermosa, tan hermosa que hizo que su corazón doliera porque era hermosamente triste. Llena de añoranza, amor y emociones a las que Yuuri ni siquiera podía nombrar, pero que sí podía sentir. Por experiencia propia, sabía que patinar era contar una historia, pero nunca antes se había detenido a observar la historia tejida en el patinaje de Viktor. Y si lo había hecho, en realidad nunca había entendido el propósito. No hasta que Yuri Plisetsky le había dicho que mirara, y una vez que lo había hecho, se dio cuenta que era obvio, tan obvio que debía estar ciego para no notarlo.

—La canción se llama "Stay Close To Me", lo cual significa "Quédate junto a mi" —. Le dijo Yuri desde su espalda, aunque Yuuri no se giró para verlo, demasiado ocupado observando como Viktor ejecutaba un salto agraciadamente, la misma desesperada añoranza llenando aún cada uno de sus movimientos mientras se deslizaba por la pista. — ¿Lo comprendes ahora?

Y sí que Yuuri lo hacía. Anteriormente, Yuuri también había utilizado el lenguaje del patinaje para hablar con Viktor cuando las palabras parecían fallarle, lo había seducido con una rutina porque ambos sabían cómo hablar sin palabras, o al menos Yuuri creía que así era. Pero tal vez había estado equivocado.

La rutina de Viktor era para él. No había duda alguna al respecto. Era un llanto al vacío, una súplica que había caído sobre oídos sordos por mucho tiempo. Viktor lo estaba llamando a través de su patinaje y a través de su música, demostrándole a Yuuri la verdadera profundidad de sus emociones y en el idioma más importante que ambos conocían. Manteniendo su distancia, dándole a Yuuri su espacio pero aun hablando con él, suplicándole que regresara.

Y repentinamente, Yuuri recordó a Minako, la recordó sentaba mientras observaba los viejos programas de Viktor una y otra vez hasta tarde en la noche, como si estuviera buscando algo que era incapaz de ver. Algo en el patinaje de Viktor que había sido lo suficientemente importante como para que ella intentara descifrarlo.

Ella lo había sabido. De algún modo, ella sabía exactamente el momento en que había empezado a dormir con Viktor solo con verlo patinar, y con esa revelación Yuuri se dio cuenta de que tal vez se había estado perdiendo de algo durante años. Que tal vez había estado ciego como Yuri había dicho. Tal vez había estado mirando, pero había fallado en observar realmente y en entender. Tal vez Viktor había estado patinando para él por más tiempo del que Yuuri se había dado cuenta, tal vez le había estado diciendo algo a Yuuri en la misma forma en la que Yuuri había tratado de comunicarse con él una vez, y había sido Yuuri quien había fallado en escuchar.

Si Viktor realmente había estado patinado para él, tal vez incluso por años, entonces eso significaba que Viktor lo amaba. Que Viktor lo amaba y que lo había amado por más tiempo del que Yuuri se había percatado. Y si eso era cierto, entonces Minako tenía toda la razón cuando le dijo que podía ser egoísta aun sin intención.

Yuuri había estado atrapado dentro de su propia cabeza durante años, cegado por el odio, por la imagen de Viktor que solo existía en su cabeza, y la paralizante duda hacia sí mismo. Y aquello lo había afectado todo. Todo eso había guiado cada uno de sus movimientos de tal modo que había olvidado prestarle atención a lo que tenía enfrente. Le había hablado a Viktor a través del patinaje una vez, pero había estado ciego para notar que Viktor estaba haciendo lo mismo con él. Por cuanto tiempo, eso no lo sabía. Pero sí sabía que debió haber sido el suficiente.

Minako le había preguntado si alguna vez se había detenido a preguntarse si también estaba lastimando a Viktor, y Yuuri no había entendido el porqué. ¿Cómo alguien como él podría lastimar a alguien como Viktor? A través de los años en los que estuvieron juntos, Yuuri siempre había sido el que era "menos" que el otro, el desechable, el que inevitablemente sería dejado al final. El que había amado demasiado profundamente como para que esos sentimientos le fueran correspondidos. O eso había pensado.

Pero si Viktor había estado patinando para él durante años, si Viktor lo había amado por años y esperaba que Yuuri entendiera porque ambos hablaban el idioma del hielo y era imposible que no lo hiciera, entonces tal vez si había estado siendo egoísta. Demasiado metido en su propia cabeza como para darse cuenta. Pensando solo en su propio dolor, en sus propios deseos, su propio amor. Siempre pensando, pero nunca pensando en Viktor porque nunca se había percatado de ello, y de repente se cuestionaba todo lo que creía saber, viendo todo en una luz diferente ahora. Necesitaba hablar con Viktor ahora, porque necesitaba saber, necesitaba escucharlo de la boca del hombre y no solo a través de sus movimientos y de la música que llenaba el estadio.

Si Yuuri tenía razón y la rutina de Viktor era para él, entonces la profundidad de su amor era capaz de quitarle el aliento. Podría incluso rivalizar el suyo, sin importar que tan imposible le pareciera eso. Y si todo era cierto, no solo eran las acciones de Viktor las que podía ver desde una nueva perspectiva, sino también las suyas. Si Viktor le había confesado su amor en un modo que Yuuri pudiera entender porque ya le había confesado lo mismo anteriormente, entonces era Yuuri el que siempre había estado marchándose constantemente, causándole dolor sin querer.

Si Viktor le había estado diciendo algo por años y Yuuri no había escuchado, si Viktor había estado verdaderamente enamorado, tal vez incluso antes que el mismo Yuuri se diera cuenta de sus propios sentimientos, entonces tal vez no habían sido los dos quienes los habían mantenido apartados por años. Tal vez había sido Yuuri. Tal vez siempre había sido Yuuri.

Viktor finalmente llegó al final de la rutina, sus brazos cruzados y sus manos descansando sobre su cuello, rostro direccionado en torno al techo. Yuuri podía sentir la respiración atrapada en su garganta y no podía respirar, la revelación que acababa de llenarlo era enorme y lo cambiaba todo. Necesitaba hablar con Viktor, estar cerca de él, pero Viktor ya había abandonado la pista para ir al "Kiss and Cry" y Yuuri estaba congelado en su sitio.

Yuuri a penas registró cuando los puntajes de Viktor fueron anunciados, siendo casi imposiblemente altos y enviándolo directamente a la cima de la tabla. Yuuri solo salió de su trance cuando Viktor dejó el "kiss and cry", levantándose cuidadosamente sobre sus pies y Yuuri se sobresaltó ante el movimiento porque necesitaba hablar con Viktor aun si todavía no tenía idea de lo que iba a decir.

Necesitaba hablar con él y necesitaba hacerlo ahora. Esperar nunca había sido nada bueno en el pasado y solo lo había retrasado porque pensaba que no importaba, que unas cuantas horas más no serían nada. No cuando era él quien apostaba su corazón, no Viktor. Había estado listo para ofrecerse a Viktor una vez más sin esperar nada a cambio, y completamente listo para aceptar el rechazo si eso era lo que sucedía, y siempre había creído que estaba haciendo lo correcto, que era el único que se arriesgaba a ser lastimado.

Yuuri sabía que Viktor se preocupaba por él, sabía que Viktor probablemente lo miraba con afecto. Pero nunca, nunca, había considerado ni una sola vez el que Viktor pudiera estar enamorado de él del mismo modo en que él amaba a Viktor. Porque simplemente no tenía sentido que alguien como Viktor pudiera sentir algo tan fuerte por alguien como Yuuri. Y esa creencia había sido su ruina, porque si tenía razón, si Viktor lo amaba, si Viktor estaba enamorado de él, entonces Yuuri había sido cruel. Incluso tal vez por años. Había lastimado a Viktor en formas que ni siquiera comprendía aún, sin intención alguna de hacerlo pero haciéndolo de todos modos.

Yuuri dio un paso al frente, determinado a ir hacia Viktor, necesitando hablar con él inmediatamente. Pero una firme mano se posó sobre su hombro, deteniendo sus pasos. Yuuri se giró para encontrarse con Celestino parado detrás de él, sosteniéndolo gentilmente mientras el presentador anunciaba su nombre por el alto parlante.

—Yuuri. Sé que esto es importante para ti. Pero necesitas entrar al hielo ahora —. La voz de Celestino era calma, pero insistente. Yuuri quería negarse, quería protestar porque hablar con Viktor era más importante, pero Celestino ya se encontraba guiándolo firmemente hasta la entrada de la pista.

—No re preocupes —. Le dijo, calmo y tranquilizador. —Creo que todos sabemos que Viktor estará allí para cuando termines.

Yuuri quería gritar que ese no era el punto porque ya había perdido demasiado tiempo con sus problemas y sus preocupaciones y porque él no había visto, no había sabido de los sentimientos de Viktor, y esa revelación lo cambiaba todo. Pero no fue capaz de hacerlo. Celestino tenía un punto, con su ranking cayendo tanto desde el Campeonato Mundial, Yuuri no podía permitirse retroceder ahora. Y de todos modos esta rutina terminaría en cinco minutos, solo cinco minutos y podría hablar con Viktor de nuevo y luego, tal vez finalmente podría enterarse de aquella verdad que no había podido ver durante tantos años.

Se paró en el hielo temblorosamente, usando las cuchillas de sus patines para empujarse hacia el centro y sintiendo como el silencio caía sobre la multitud. Se forzó a quedarse quieto mientras tomaba su posición inicial, tratando de calmar el acelerado latido de su corazón. Y fue en ese momento, aquel pacífico momento lleno de quietud antes de que las primeras notas sonaran, que Yuuri supo exactamente lo que iba a hacer.

Yuuri levantó sus manos al tiempo que la (4)música comenzaba, acercándolas a su rostro antes de pasarlas encima de su cabeza, sus ojos puestos en el techo que Viktor había estado observando hace solo unos minutos. La música empezó suavemente, una simple melodía en piano que crecía y crecía a medida que él se movía. Había sido compuesta específicamente para él, era la primera vez que había hecho algo así, porque era especial, porque significaba algo, y porque había una historia en aquella canción que Yuuri quería contar.

Cuando le había dicho al Celestino que su tema para este año sería el amor, su coach había estado inicialmente sorprendido porque aquello era muy diferente a lo que Yuuri normalmente escogía. Pero Yuuri había insistido, porque a través de los años había llegado ver de cuando amor estaba llena su vida, lo cual con la amargura de años pasados se había convertido en una memoria distante.

La canción hablaba de los diferentes tipos de amor en su vida, su familia, sus amigos, su hogar. Todo y todos los que lo habían aceptado y apoyado incondicionalmente, quienes habían estado allí cuando más lo necesitaban, quienes lo habían ayudado a sanar cuando había estado en su peor condición y quienes lo habían formado para llegar a ser la persona que era finalmente.

Pero durante toda la temporada siempre había existido algo que faltaba en su rutina, y en lo profundo de sí, Yuuri sabía lo que era. Porque la canción también hablaba de su amor por Viktor, y ese amor siempre había estado incompleto. Tan real y verdadero como podía ser, pero solo siendo la mitad de un dueto que él pensaba se mantendría sin completar.

Desde que se dio cuenta del amor que sentía, Yuuri siempre había creído que él amaba a Viktor mucho más de lo que Viktor podría amarlo jamás. Nunca había podido creer que él también se encontraba tan enraizado en la vida de Viktor, como Viktor siempre había estado en la suya. Había estado enamorado y listo para confesar ese amor, pero incluso en ese momento Yuuri no había estado seguro de que ese amor le fuera correspondido. Y siempre había creído que él había sido quien cayó enamorado primero, y que si tenía suerte, tal vez algún día Viktor siguiera sus pasos. Que el sencillo afecto que le solía mostrar se transformaría en el mismo tipo de amor que Yuuri llevaba sintiendo por tanto tiempo.

Pero había estado equivocado. Viktor había estado llamándolo por un largo tiempo, diciéndole algo que Yuuri aún tenía que confesar y ya era tiempo de que le respondiera, porque amaba a Viktor, lo había perdonado, y lo había escogido. Lo había escogido a él y a todo lo que viniera con ello, lo malo al igual que lo bueno. Estaba escogiendo intentar hacer que funcione, escogía pelear por ello porque sabía en su corazón que aquello lo valía, que nunca se podría perdonar a sí mismo y que nunca podría vivir una vida plena si no lo intentaba.

Yuuri pudo sentir como la rutina fluía mientras patinaba, perfecta y completa en un modo que nunca había sido antes. Mientras se acercaba a la segunda mitad, Yuuri se presionó más fuertemente, ignorando el dolor en sus músculos por los saltos consecutivos que hacía, los cuales eran un poco diferentes a los de su plan original porque tenía algo en mente y lograría hacerlo sin importar que.

Viktor había patinado para él, le había mostrado su amor a Yuuri y este quería hacer lo mismo, hablar sin palabras porque ese era el único recurso que tenía en este momento y necesitaba que Viktor supiera, que supiera que su amor era aceptado y correspondido. Que siempre lo había sido y que siempre lo sería.

Mientras se acercaba a los movimientos finales de la rutina, Yuuri pudo sentir como el sudor corría por su cara, podía sentir el ardor de sus adoloridos músculos, pero se rehusaba a prestarles atención alguna porque aún tenía una cosa más que hacer, y aquello era lo más importante de todo.

Durante todos sus años de competencia, incluso mientras crecía, mejoraba y subía por las categorías para parase junto con el mismísimo Viktor Nikiforov, siembre hubo una cosa que Yuuri no había perfeccionado, un movimiento que lo había estado persiguiendo por años. Era el movimiento de Viktor, y aun así Yuuri nunca lo había podido realizar en competencia y raramente en práctica. Al inicio, fueron los sentimientos de insuficiencia los que lo había destruido. La incapacidad de hacer algo que se suponía debía poder hacer si alguna vez quería estar a la altura. Eventualmente aquel sentimiento desapareció y había dejado de intentar, pero el pensamiento siempre había estado allí, presente en cada rincón de su mente.

Y ahora era momento de usarlo. Yuuri nunca había clavado un quad flip en competencia, y nadie nunca lo había clavado al final de una rutina, pero no le importaba porque no estaba patinado por el puntaje o por su posición o alguna de las cosas que le solían importar tanto. Estaba patinando por Viktor, y no había mejor manera de demostrarle a Viktor lo que sentía que aquella. Si fallaba, pues fallaba, pero eso no importaría porque Viktor finalmente lo sabría.

Preparándose para el salto mientras la música se acercaba a su final, Yuuri trató de enfocar su mente, de pensar en el salto, analizar el despegue y el aterrizaje y todos los pequeños detalles que necesitaba hacer perfectamente, pero se dio cuenta que su mente estaba en blanco y que solo la memoria muscular lo guiaba a través del movimiento.

«Solo piensa en Viktor». Le susurró una voz en su interior, y la siguió sin duda alguna, trayendo la imagen de Viktor a su mente y enfocándose en el sobrecogedor amor que sentía, el cual era tanto que no podía creer como su cuerpo era capaz de contenerlo.

Yuuri saltó, manteniendo su mente enfocada en lo que verdaderamente importaba, sintiendo como su cuerpo giraba en el aire una, dos, tres veces y luego una cuarta antes de que su patín conectara con el hielo una vez más, no temblorosamente y sin balance como usualmente lo hacía, sino completamente perfecto. Yuuri pudo escuchar los jadeos viniendo de la audiencia aun sobre el propio sonido de su acelerado corazón al tiempo que realizaba la pirueta final.

Lo había logrado, había saltado y clavado el movimiento distintivo de Viktor. Le había respondido a Viktor en el mismo idioma que este le había hablado a Yuuri por tanto tiempo.

Yuuri llegó al final de la rutina haciendo la última alteración al programa, un cambio final para que su intención quedara completamente clara. Todas las veces que había patinado esa rutina anteriormente, Yuuri había terminado con sus brazos apretados alrededor de su cuerpo y la cabeza baja, pero lo cambió casi al final de la rutina porque se suponía que trataba el tema del amor, un amor que acababa de mostrar al mundo entero y quería asegurarse de que todo el mundo estuviera seguro de ello.

Había estado asustado del mundo durante mucho tiempo, asustado de la presión, de la expectativa, pero más que nada, asustado de las reacciones que habría si alguna vez revelaba lo que Viktor realmente significaba para él. Pero ya no le importaba mas. No ahora que sabía que Viktor también le amaba, no ahora que se sentía invencible sabiendo que su amor era correspondido.

Nadie sabía que la rutina de Viktor estaba dirigida hacia él, no a menos que entendieran el idioma del patinaje o la complejidad de la vida de ambos en una forma que muy pocos hacían. Yuuri podía recordar el cómo había insistido en que mantuvieran lo suyo en secreto, aún podía recordar la forma en que la voz y los ojos de Viktor habían perdido vida ante la declaración y aun así había accedido a esconderse del mundo, solo porque Yuuri se lo había pedido. Y lo hacía aun ahora. Su canción había sido un ruego que Yuuri pudiera entender alto y claro, pero que seguramente no había sido notado por nadie más.

Yuuri no iba a hacer eso. Ya no mas. Había tratado a Viktor y a lo que tenían como si fueran un pequeño y sucio secreto por demasiado tiempo, y esa era además otra cosa que agregar a la lista de las acciones que él jamás pensó que podrían hacer daño hasta que finalmente las había visto desde una nueva perspectiva.

Ahora a Yuuri ya no le interesaba el mundo, no le interesaban sus opiniones. No le importaban las inevitables consecuencias de su decisión porque había escogido a Viktor, se había alejado y eventualmente había regresado por voluntad propia porque esa era su decisión y no se arrepentía de ello. Y ahora quería que todo el mundo lo supiera.

Descansando uno de sus brazos sobre su pecho, Yuuri extendió el otro en dirección hacia donde había visto a Viktor sentado por última vez, apuntando con su dedo y esperando que el ruso aún se encontrara allí. Tratando de alcanzar a Viktor y rezando porque no hubiera cometido ningún error.

A la distancia, Yuuri pudo escuchar los jadeos de la audiencia, los cuales eran casi ahogados por los gritos de apoyo luego de su presentación. Pero todo era solo un ruido de fondo detrás del fuerte latido de su corazón que aún se encontraba retumbando en sus oídos.

«Es mío». Pensó Yuuri, y pudo sentir como su corazón dolía ante esa idea, pero era un buen tipo de dolor. Dolía porque estaba tan feliz que ningún corazón sería capaz de aguantarlo. «Él es mío y yo soy suyo. Y quiero que todo el mundo lo sepa».

Buscando más allá de su brazo, Yuuri pudo ver una figura parada junto a la pista, sus manos cubriendo su rostro y sus dedos hundiéndose en la profundidad de su cabello plateado.

« ¿Está llorando? » Pensó Yuuri, sintiendo la ansiedad comenzar a crecer dentro de él mientras la adrenalina se apagaba. « ¿Está enojado? ¿Hice algo mal? » « ¿Qué pasa si no quiere que las personas se enteren? ¿Que si entendí todo mal y no siente lo mismo que yo? ¿Qué pasa si…? »

Quitando las manos de su rostro, Viktor empezó a moverse alrededor de la pista, primero dando unos pocos pasos temblorosos y rápidamente empezando a correr con velocidad. Debido a las luces del estadio, Yuuri pudo ver los brillantes caminos que se deslizaban por sus mejillas y las gotas de humedad que se aferraban a sus pestañas, pero Viktor no lucía triste. Para nada.

Dejando su posición final, Yuuri empezó a correr también, deslizándose sin gracia alguna y a toda velocidad a través del hielo para dirigirse al mismo lugar al que Viktor iba, a la entrada de la pista en donde la puerta se encontraba abierta e invitante. Al llegar, Yuuri llamó al ruso porque este estaba allí, Viktor estaba allí esperando por él. Tal vez siempre hicieran un desastre de las cosas, pero estaban juntos en ese momento y eso es lo único que le importaba a Yuuri.

Viktor estaba tan cerca, tanto que Yuuri podía ver cada mechón de sus cabellos, cada lágrima aferrada a sus pestañas. Levantó su mano, desesperado por tocar, pero Viktor actuó primero. Yuuri apenas tuvo tiempo de pensar antes de que un cálido cuerpo colisionara contra el suyo propio, y de repente tenía un par de labios sobre los suyos. Estaba cayendo, pero no le importó. Porque había estado cayendo durante años, y Viktor finalmente estaba allí para atraparlo.

Un golpe helado reverberó por su columna al tiempo que su espalda chocaba contra el hielo, pero su cabeza nunca topó la superficie ya que se encontraba protectoramente acunada en las manos de Viktor. Aún tenía unos cálidos labios presionados contra los suyos y Yuuri simplemente disfrutó de la sensación porque ya habían perdido mucho tiempo, y el que pudiera finalmente tener esto una vez más, que pudiera tener a Viktor una vez más, era más de lo que jamás pudo haber esperado.

Finalmente se separaron, aunque Viktor mantuvo sus rostros cerca y Yuuri podía ver las lágrimas cayendo de sus ojos mientras sonreía, su respiración saliendo entrecortada al tiempo que hablaba.

—Lo siento, Yuuri —. Le dijo Viktor, sus palabras saliendo apresuradas y desesperadas, una detrás de la otra. —Lo siento, lo siento tanto, tanto. Te amo y lo siento. Lo diré otra vez. Lo diré mil veces. Lo diré cada día de ahora en adelante y nunca dejaré de decirlo.

—Está bien, Viktor. Todo está bien —. Yuuri pasó sus manos por el cabello de Viktor, bajando para tratar de limpiar algunas lágrimas con la yema de sus dedos. —Te amo. Te perdono. Y yo también lo siento.

— ¿Lo sientes? ¿Por qué? —. Preguntó Viktor, su voz sonando ahogada y sus manos nunca dejando ir a Yuuri.

—Por todos estos años —. Respondió Yuuri, porque lo que estaba tratando de decir y por lo que se estaba disculpando era demasiado grande, y ni siquiera él lo entendía por completo. Pero necesitaba decirlo de todos modos.

—No. Tu no —. Viktor sacudió su cabeza, sonando obstinado. —Hubieron cosas que yo debí haber hecho. Cosas que debí haber cambiado.

—No Viktor, no —.Viktor podría obstinado, pero Yuuri era peor, y no se iba a echar para atrás en esto. Viktor podía llevar la culpa por lo que pasó al inicio y al final, pero Yuuri estaba empezando a ver todo lo que sucedió en medio de eso bajo una nueva perspectiva, y sabía sobre quien caía la mayor parte de la culpa, así que la llevaría gusto. Había pasado muchos años sintiéndose lastimado por Viktor, pero Yuuri también había pasado muchos años lastimando al ruso, y nunca se había disculpado por ello porque no lo había sabido. Pero ahora lo hacía, o por lo menos estaba empezando a hacerlo.

—Fui yo. Todo este tiempo. Todos estos años. Siempre fue mi culpa.

Yuuri jaló a Viktor dentro de un abrazo, hundiendo su rostro en el hombro del ruso y aferrándose fuertemente, sintiendo como Viktor hacía lo mismo con él. Yuuri podía sentir como el frío del hielo lastimaba su piel, podía escuchar el estruendoso ruido de la audiencia como reacción a lo que acaban de ver. Pero a Yuuri no le importaba, solo quería permanecer así más tiempo.

Tuvieron que separarse luego de unos cuantos minutos. Viktor se alejó ligeramente de modo que sus rostros estaba ahora separados, y Yuuri finalmente vio su rostro apropiadamente por primera vez. Aún lucía injustamente atractivo incluso con su cabello desordenado y sus ojos brillando aún, su traje tintineaba bajo luz de los reflectores, pero a Yuuri no le hubiera importado si era el hombre más feo de la tierra, porque este era Viktor. Viktor estaba aquí con el. Viktor era suyo.

—Necesitamos hablar de esto —. Dijo Viktor, sus manos aún aferrando protectoramente la parte trasera de su cabeza pero finalmente empezando a sentarse y a alejarse.
Realmente necesitamos hablar de esto.

—Si, tenemos que —. Concordó Yuuri, porque a pesar de que todo se había vuelto repentinamente más claro, aún habían cosas que permanecían sin decir, aún habían muchas cosas de las que necesitaban hablar antes de que pudieran empezar a entender la historia competa y decidir qué hacer con ello. —Necesitamos hablar apropiadamente. Acerca de todo. Creo que lo hemos retrasado por años.

Viktor se rio, aunque el sonido salió algo húmedo. Le sonrió a Yuuri, ayudándolo a sentarse para que sus rostros estuvieran al mismo nivel. Aun permanecían en el hielo, no importándoles lo que sucedía a su alrededor.

—Creo que tienes razón —. Concordó. —Y aún tengo mucho por lo que disculparme.

—Al igual que yo.

Yuuri sabía que tenían un largo camino por recorrer y que solo habían dado el primer y diminuto paso. Aún había un montón de cosas que necesitaban ser discutidas, problemas de los que hablar, situaciones que resolver, decisiones que tomar. No había dudado de Yuko cuando le dijo que sería difícil, pero ya no estaba asustado. Viktor estaba con él y habían dado este primer paso juntos, así que continuarían caminando por este camino del mismo modo y sin importar a donde los llevara.

—Hablaremos —. Confirmó Viktor, poniéndose de pie finalmente y ofreciéndole una mano a Yuuri para que se levantara también. —Tan pronto como esto acabe encontraremos un lugar privado y hablaremos al fin. Ciertamente tenemos mucho que discutir. Pero primero debes ir al "kiss and cry".

Yuuri pudo empezar a sentir la risa hacerse camino por su garganta. En medio del caos y de todo lo que había pasado, había olvidado la competencia, las puntuaciones, los jueces, y todo lo que ahora parecía irrelevante.

—Tu presentación estuvo por sobre todo lo que alguna vez hubiera visto —. Le dijo Viktor, y sus palabras estaban completamente llenas de un amor y asombro completamente genuinos. —Hermoso. Para romper un record.

Yuuri tomó su mano con la propia, no deseando dejarlo ir ni por un minuto, y Viktor se aferró a sus dedos firmemente a la vez que jalaba suavemente a Yuuri para que saliera del hielo cuando este no hizo ningún intento de moverse.

— ¿Quieres saber quién ganó? —. Preguntó Viktor, y esta vez Yuuri sí que se rio. Durante muchos años aquello fue lo único en lo que había pensado, en lo único que se había enfocado por sobre todas las cosas.

—No me importa —. Le dijo, y sus palabras parecieron ser el último eslabón en la cadena que lo había retenido por tantos años y que finalmente se rompía, dejándolo libre. —No me importa quien ganó.

Viktor lo jaló más cerca, sus dedos enlazados entre sí, y Yuuri pudo ver la luz en sus ojos, brillantes como la luz de una estrella cuya gravedad lo guiaba hacia su órbita. Fue con el voluntariamente y Viktor envolvió sus abrazos alrededor de él una vez más, sosteniéndolo tan cerca de su pecho que Yuuri podía escuchar el latido de su corazón, el cual estaba perfectamente sincronizado con el suyo al tiempo que Viktor hablaba una vez más.

—A mí tampoco.


the-never-yielding-queen the-never-yielding-queen · 31m

QUE COÑO QUE COÑO QUE COÑO ACABA DE PASAAAAARRR

history-maker-viktuuri history-maker-viktuuri · 27m

OMG OMG OMG OMG NO VAN A CREER LO QUE ACABO DE VER

Peachyforov peachyforov · 25m

AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

Lifeisirrelevent lifeisirrelevent · 23m

CREO QUE HE MUERTO Y HE IDO AL CIELO

kutterfly kutterfly · 20m

Y EL PREMIO PARA LA ACCION MAS INESPERADA DEL AÑO VA PARA EL JODIDO YUURI KATSUKI

Fusselmoni fusselmoni · 19m

Pensé que se odiaban el uno al otro. Pero que carajos?

Greetingsfriend greetingsfriend · 16m

EL VIKTUURI ES REAL, REPITO EL VIKTTUURI ES REAL

imgonnahityouwithmypointeshoe imgonnahityouwithmypointeshoe · 15m

Vine para ver una competencia de patinaje y en su lugar obtuve asientos de primera fila para una película de romance y drama. Me siento viva

Cerys cerysbehindthecamera · 11m

Esta es la foto que rompió el internet fCGfzbqab

sabribsarts sabribsarts · 11m

Todos creían que Katsuki y Nikiforov eran enemigos mortales pero joder, sí que estaban equivocados.

mihi234 mihi234 · 9m

Esto es lo más feliz que he visto a Vitya en la vida, y ni siquiera me importa que sea por el jodido Katsuki. Lo único que me importa es que finalmente está sonriendo de nuevo.

victuristyle victuristyle · 7m

Fandom de Patinaje: "nada puede ser más dramático que el escándalo de dopaje durante el Campeonato Mundial"

Katsuki Yuuri: "challenge accepted"

Artemis deadlychildartemis · 4m

Katsuki patinó con "Yuri on Ice", la cual es una composición original para su tema de este año el cual es "amor" y luego va y termina su rutina con quad flip mientras señala a Nikiforov VOY A LLORAR

Alice alice-ace-of-spades · 3m

Katsuki finalmente clavó un quad flip ¡Y qué manera de hacerlo!

icryalittle icryalittle · 1m

Alguna vez superaré el que Nikiforov y Katsuki literalmente hayan corrido a los brazos del otro y se hayan besado en televisión abierta? No. No lo creo.

Petitebaguettte petitebaguettte · 1m

Oh dios. Quien se hubiera imaginado que este sería el resultado cuando en aquel tiempo Nikiforov y Katsuki se pararon en el podio juntos por primera vez.

lettersfromjericho lettersfromjericho · 1m

Jodidos Amantes destinados. Joder, no puedo creer esto

tovesaiko tovesaiko · 1m

ok entonces ellos se van casar y a retirar para finalmente darle a alguien mas la oportunidad de obtener el oro?

yuuriwithviktor yuuriwithviktor · 1m

Nunca he visto a dos personas que lucieran más felices que Viktor Nikiforov y Yuuri Katsuki en este preciso momento.

phoenixerus phoenixerus · 1m

Entonces finalmente tenemos una prueba solida de que Katsuki Yuuri y Viktor Nikiforov están enamorados y que una de las mejores rivalidades en el mundo del deporte de todos los tiempos se ha transformado en una de las mejores historias de amor. Solo tengo una cosa más que decir…

phoenixerus phoenixerus · 1m

TREMENDO Y JODIDO. PLOT. TWIST.

.

.

.
Continuara…


Nota de autora:

IMPORTANTE NOTICIA ACERCA DE LA PARTE 2 DE LA SERIE RIVALS

Esto no es como la serie termina, les prometo que verán la resolución de esto antes de que eso suceda. Porque obviamente Viktor y Yuuri necesitan hablar seriamente acerca de todo y su relación no puede progresar hasta que no lo hagan. Sin embargo, la "Gran Charla" no puede suceder cuando solo conocen la mitad de la historia. Así que antes de que puedan saber cómo termina la serie, primero necesitan ver la parte de Viktor y que varias importantes preguntas acerca de sus pensamientos y acciones a lo largo de este fic les sean respondidas.

Así que les invito a volver para el inicio de la siguiente parte de la serie, la cual se titula "Of Bright Stars and Burning Hearts". Será la parte de Viktor de esta historia y se extenderá más ala de donde terminó esta, cubriendo lo que sucede inmediatamente después de este momento y yendo más allá en el futuro.

See you next level!

Rey xx

.

.

.

Nota de la traductora:

Y así acaba la primera parte de esta maravillosa serie!
Espero que la disfrutaran tanto como yo. Sinceramente la primera vez que salió este cap me lo leí apurada porque QUERIA VER LO QUE SUCEDIA CON VIKTOR XD
Pero luego lo leí con más calma y me di cuenta de muchas cosas y del desarrollo que Yuuri tuvo como personaje en un solo cap. Fue tremendo y lo amé. Les recomiendo que si no leyeron correctamente, que lo hagan :D

Y sí, sí voy a traducir lo que viene. Reiya-san me dio el permiso *-*
Quiero pedirles, que si amaron este fic, por favor le dejen un mensaje corto a Reiya-san en su tumblr! Aun si es en español!
Solo tienen ir a la parte de "ask me anything" y podrán dejarle algo aun si no tienen tumbrl. Y si no pueden, podrían dejarlo en los comentarios para yo pasárselo. Con solo poner un gracias por esta historia" será suficiente si no eres de los que escribes mucho o si eres un lector fantasma XD
Claro, si es su deseo hacerlo. Pero creo que ella se merece que le demos amor a través de los coments por lo menos. Ademas seria algo bonito :3

Tumblr: Kazliin (punto) tumblr (punto) com
La encuentran en AO3 como "Reiya"
Tambien pueden dejarle kudos en el fic si desean. :D

Muchas gracias por seguir esta historia conmigo. Me ha hecho feliz leer sus comentarios y fangirlear como todos ustedes con cada actualización de este hermoso fic :D
Recomiéndenlo si lo amaron como yo!

Recuerden revisar en mi perfil "Rivals series: lo que se dice en tumblr" porque publiqué información interesante que está en el tumblr de Reiya-san y seguiré haciéndolo de aquí en adelante!
Además allí avisaré el momento en que publique la siguiente parte!
No, no va a hacer exactamente lo mismo pero con Viktor. No teman. Reiya san sabe cómo sorprendernos :3

Así que PENDIENTES CON ESO los que quieran leer el POV de Viktor. XD

Y pos… nada. Gracias a todos por leer y comentar y todo lo demás y todo esta experiencia y…
See you next level! :3