Capítulo 8

Sostuve la navaja con firmeza, me observe en el espejo y no pude reconocerme, pálida, demacrada, desesperada. Coloque la parte filuda del arma en mi brazo y ejerci un poco de presión llevándola dentro de mi piel hacia arriba. Aparecieron algunas gotas de sangre y me sorprendi al ver la expresión en mi rostro. Dolor, agonía. Abri mis dedos y la navaja se deslizo al suelo. Presione mi brazo con fuerza y lo lave en el baño. No podía creer que hubiera sido capaz de causarme las horribles cicatrices que tenia en mi cuerpo. Recogi la navaja y la guarde en el cajón donde estan mis pantalones. Me saque la blusa de tiras y me coloque una de manga largas para evitar que se vea el corte.

Habian pasado exactamente veinticuatro horas desde que Sasuke se marcho con Naruto. La comida no me alcanzaría para otro dia mas. Me deje caer en la cama recostada y cerre mis párpados. Una oveja, dos ovejas, tres ovejas, cuatro ovejas. La puerta se abrio de golpe al igual que mis ojos. Antes que pueda levantarme Sasuke ya estaba sobre mi, sus ojos inyectados de furia, su boca curvada en señal de enojo. Una capa de sudor recorria su frente y un poco de sangre salia de su mejilla.

- ¿Qué te suce...?

Su boca sobre la mia no me permitió seguir hablando, saco mi blusa en cuestión de segundos y luego sus manos estaban en el borde de mi pantalón. No estaba preparada, ni siquiera me habia tomado las pastillas que compro. Lo empuje hacia atrás pero llevo mi manos arriba de mi cabeza y las sujeto con fuerza. Dejo mi boca libre y me percate de su respiración demasiado agitada.

- Hare que grites mi jodido nombre Sakura.-

Me senti tan indefensa y pequeña ante él, trate de relajar mi cuerpo. No tenia que ser como una violación, se supone que lo habíamos hecho muchas veces antes. Abri los dedos de mis manos una y otra vez intentando llegar a mis sentimientos por Sasuke el hombre, no mi hermano. Respire profundamente y me menti, no tenemos relación sanguínea, no es un pecado, no esta mal.

- Sas...Sasuke. - agarre las sábanas con ímpetu. - Sasuke.-

Me llenaba de vergüenza y al mismo tiempo de una gran satisfacción el sentir que al menos era importante en un aspecto para él. Sus manos agarraban mis piernas separandolas ya que por ratos deseaba poder cerrar mis piernas y hundirme en aquello que producia una especie de descarga desde la planta de mis pies. Sentia que no podia mas, me desespere a tal punto de gritar su nombre una y otra vez sin detenerme. Tal y como él lo dijo.

Llegue a lo mas alto, me perdí entre gritos y gemidos, entre el placer y la desesperación, y no me dio tiempo ni siquiera de recuperarme se hundio en mi sin prevenirlo logrando que prácticamente lanzara un chillido. Abri mis ojos para encontrarme con su rostro, se veia tan relajado y yo tan mal. Grite cuando nuevamente aquella sensación empezó a carcomerme. En cada embestida perdi mas el control, levantó mi pierna sobre su hombro y el contacto se hizo mas profundo y por supuesto desesperante. Cubri con mi antebrazo mis ojos, nuevamente los gemidos escapaban uno tras otro de mi boca. La cama se movia tanto que temi que se cayera. Era tan diferente, tan distinto a los encuentros que tenia con Sasori. Tan exquisito, ni siquiera sabia que aquellos gritos y gemidos podrían salir de mi boca, o que mi cuerpo podía sentir aquello. Olvidar, olvidar todo y dejarse ir en el placer, en el olvido, en Sasuke. Sólo él y yo, juntos, siendo uno.

- Sasuke, Sasuke, Sasuke. -

Rescote mi espalda sobre su torso desnudo y levante mis rodillas hasta que llegaron a mi pecho. Una sonrisa estoy segura un tanto tonta adornaba mi cara. Era agradable compartir la bañera con él. Podia observar claramente sus piernas, y también los morados que tenia. Quise preguntar pero definitivamente no quería que se arruine el momento. Retiro mis cabellos de mi espalda y mordisqueo no tan duro mi cuello, con tan sólo ese pequeño gesto pude sentir un escalofrío recorriendo en diferentes lugares de mi cuerpo.

Cerre mis ojos, y aunque suene increíble desee poder estar encerrada por siempre junto a él.

...

Me movi inquieta en la cama, mi cuerpo sudaba y lágrimas bañaban mi rostro, los sueños cada vez eran mas reales. Sasuke sobre mi besandome a la fuerza, haciendome gritar de dolor. Luego podia sentir que era arrastrada del cabello por las escaleras de la casa de Madara. Respire profundamente, quizas la cercanía de esa fecha era lo que me tenia tan angustiada. La fecha en que Sasuke años atras me habia observado con un odio tan profundo que me habia causado pesadillas por varias semanas.

La puerta se abrio y me reincorporé enseguida, limpie mis ojos con rapidez en su mano tenía una bandeja con algunas frutas.

- Buenos días Sasuke.-

- Hola.- respondió sin observarme.

- Ire al baño. -

Tampoco hubo respuesta, tenia un moretón bastante visible encima de su ceja y se notaba bastante cansado.

Lave mi rostro frente al espejo, y arregle un poco mi cabello. Me cepille los dientes y volvi a mojar mi cara. Escuche él ruido de la puerta al cerrarse y me asome inmediatamente, se habia marchado.

Abri el cajón donde tenia la navaja pero lo volvi a cerrar enseguida. Me sente en la mesita y limpie con mis manos la manzana antes de llevarla a mi boca, la mordi con mucho cuidado de que el pedazo no llegue a mi muela, dolia un montón cuando llegaba a mascar algo por error. Suspire, tener a Sasuke conmigo, sólo para mi, me parecía en algunos momentos lindo, sin embargo estaba consciente que quizás todo se debia al hecho de estar encerrada y en varias ocasiones le atribuia la culpa al miedo. No habia forma de escapar sin que algunos de los dos no salga herido.

...

Recostada en el suelo haciendo abdominales pude observar como el cielo lentamente oscurecía. Tenia suficiente comida para dos dias mas. Sasuke empezó a cambiar su trato hacia mi y no venia mas que para dejarme comida. Me sentía un animal bastante pequeño e indefenso, trataba de entender su dolor, estos días seguramente eran muy difíciles para él. Después de todo hoy era el aniversario de la muerte de Mikoto.

Pensar en eso me hacia sentir un horrible vacio en mi estomago, me recordaba cosas que yo habia pasado por alto debido a la tristeza que me provocaban. Mis hermanos se alejaron de mi hogar después de ese fatídico día.

Sus ojos de odio en el funeral de mis padres. Sin darme cuenta mi cuerpo se quedo completamente inmóvil. Mis dedos están temblando.

¿Cómo fue que entendieron que tanto mi madre como yo eramos inocentes?

Levante mi cuerpo nuevamente hacia arriba. Ciento uno, ciento dos, ciento tres, ciento cuatro. Deje caer mi espalda en el suelo y empeze a llorar con intensidad.

Entró a la habitación y no hice ningún esfuerzo por ocultar mis lágrimas, cuando me percate que no estaba del todo bien me sente. Sus ojos estaban mas apagados de lo normal, enrojecidos, su mandíbula apretada con enojo y traia una mochila con él.

Limpie las gotas de agua salada de mi rostro prontamente.

- Hola Sa...-

- Levántate. - gritó logrando que mis piernas tiemblen.

Lo obedecí, ansiaba llevar un dedo a mi boca para poder mascar una uña pero me aterraba la idea de mover un sólo músculo.

- Sas...-

- Cállate. -

Un horrible nudo se formo en mi garganta.

- ¿Qué pasa Sasuke?.- Trate de tragarme las lágrimas, arrojo la mochila al suelo. Me acerque aunque creí que mis piernas no querrían moverse y alcanze su mano. Sin prevenirlo su otra mano se abalanzo contra mi rostro con tanta fuerza que perdí el equilibrio y cai al suelo. Reaccione cuando su mano se adentro en mi cabello y senti sus dedos en mi cuero cabelludo me jalo hacia adelante en dirección a la cama, puse resistencia y sujetando su mano trate de impedir que me siga jalando y entonces me soltó. Me fui al suelo de espalda y al ver su pie venir contra mi sólo atine a cerrar los ojos. El impacto en mis costillas me produjo dolor y lágrimas instantáneas, me sujeto del brazo y me dejo junto a las patas de la cama. Toque mis costillas intentando averiguar si estaban rotas o quizas sólo anhelando calmar el sufrimiento.- Sasuke.- murmure su nombre sin saber que mas decir.

De la mochila observandome fijamente saco una cuerda bastante larga, negue con la cabeza horrorizada e intente levantarme pero se me hizo imposible. Me sujeto del mentón y vi sus ojos negros mas de cerca.

- Tengo todo el derecho de hacer esto Sakura. - susurró cerca de mi oreja. - Tengo el maldito derecho de hacer lo que me plazca contigo Sakura.- mencionó mas alto, mi llanto aumento.

Me soltó y deje de observarlo rápidamente, me cambio de posición como si una muñeca de trapo sin vida se tratara y quede de rodillas frente a la cama cerca de las patas delanteras. Me ato las manos a la pata de la cama por encima del colchón dejandome tan estirada que no podia hacer ningún movimiento, cuando intente mover mis piernas senti el templon en mi tobillo izquierdo por la cadena. La única pierna que podia mover era la derecha pero si la movia un poco perdería el equilibrio y tanto mis manos como mi otra pierna sufrirían las consecuencias.

- Sasuke no es esta la solución, esto no hara que tu dolor cese. -

Ya no podia observar nada de lo que hacia, escuchaba sus pasos y el sonido de la mochila cuando sacaba cosas. Sello mi boca con una cinta que se pego incluso encima de mis cabellos. Mi cuerpo se lleno de un horrible escalofrío cuando la ropa que me cubría era desgarrada hasta dejarme completamente desnuda. Acerque mi frente al colchón y desee quedar inconsciente. Gemidos ahogados se quedaban atorados en mi boca. El primer golpe llegó tan inesperadamente que mis manos parecieron que se arrancaron cuando deje caer todo mi peso sobre ellas. Me reincorporé tratando de calmar la agonía, y el segundo golpe cayó en mi espalda. Su correa siguió cayendo sobre mi cuerpo tantas veces que llegue a pensar que moriría. Mi piel ardia intensamente y quemaba, tan magullada, herida y maltratada. Sabia que el sonido de la correa chocando contra mi seguiría en mi cabeza martirizandome incluso cuando todo acabe.

No fui capaz de contar cada azote que caia sobre mi piel, sólo fui capaz de llorar, llorar con tanta intensidad hasta que llego un momento en que estas empezaron a caer silenciosamente sin aquel golpeteo de desesperación en mi garganta.

Mi mente no dejaba de mostrarme imágenes de mis días anteriores con Sasuke. Crei que podia entenderlo, pense que era importante para él. Mi pierna derecha se dio por vencida y tuve que recargar todo mi peso en mi lado izquierdo, senti un liquido caliente resbalar por mis manos, un poco de sangre. No estoy segura de cuanto tiempo paso pero cuando me soltó las manos y la cadena se destemplo mi cuerpo se dio por vencido y cai en el suelo. Podia escuchar sus pasos, el sonido del interruptor siendo apagado y luego la puerta cerrandose.

Desperté cuando senti dolor en mi cuero cabelludo, su mano sujeto mi cabello y levantó mi cabeza. Dolor recorrió cada parte de mi piel. Él estaba sentado a mi lado, alzo su mano y gemi desesperada esperando lo peor. Mi boca quedó libre cuando sin ninguna delicadeza me quito la cinta, alrededor de mis labios ardia horriblemente.

Mi mejilla nuevamente quedo unida al frío suelo de madera. Me negue a observarlo, cuando sentí su mano posarse en una de las heridas de mi espalda tuve que resoplar y cubrirme con la mano para ahogar mi grito.

- Tenia que hacerlo Sakura, no pude detenerme ¿Me entiendes? .-Negue con la cabeza. No quería escucharlo, lo único que deseaba es estar sola. En su rostro no habia mas que una expresión seria y vacía. Ya no afloraron mas lágrimas permaneci quieta, ansiando imaginar que todo se trataba de un sueño, que yo no estaba desnuda tirada en el suelo con mi espalda, antebrazos y trasero magullados y heridos. Cerre mis ojos, aunque tenia muchas ganas de cubrir mi cuerpo de él, de bañarme y dejar de sentirme sucia. No podía, moverme era como sentir agujas perforando cada parte de mi piel. Sus dedos los sentí en mi cuello y descendio bastante despacio hasta llegar a la parte lateral de mi pecho derecho. - Eres tan suave y frágil Sakura. -

Senti un hondo dolor en mi abdomen y un pesado nudo en la garganta. Me empeze a reir de mi propio dolor y de como aun me seguía aferrando a Sasuke.

- Ayúdame Sasuke. - pedí casi en un susurro. - Ya recibi el castigo ahora ayúdame.- Alejo su mano de mi y se levantó rápidamente. Cuando me cargo en sus brazos rompi en llanto, y deje ir todo mi padecimiento por la tortura a la que fui sometida. Sasuke me recosto en la cama boca abajo y me quede con la mirada fija en la pared deseando tener una clase de poder capaz de hacerme regresar al pasado. Por el movimiento del colchón supe que él se habia sentado a mi lado. - ¿Por qué lo hiciste Sasuke?.-

Su mano acarició mis cabellos.

- Te dije que no podemos estar juntos. -

- Pero eres tú el que me mantiene en este lugar. -

- No lo entiendes. -

- ¿Es por lo de la señora Mikoto? .-

- Tratarte bien Sakura es traicionar a mi madre. -

- ¿Te sientes bien causandome dolor, haciendome sufrir y lastimando mi alma y mi cuerpo? .-

Su aliento lo senti en mi cuello y me mordió muy despacio, con su mano estiro mi brazo hacia la pared y sus besos continuaron descendiendo por mi espalda.

- Extrañe tanto tus gritos Sakura, tus gimoteos y lágrimas. Tu cuerpo tembloroso, tu voz.-

Una oleada de miedo se adueñó de mi. Quise huir de él, ser capaz de esconderme en un lugar donde nunca seria alcanzada por él. Pero al mismo tiempo la imagen de Sasuke completamente solo y lleno de dolor me hacian mirar hacia atrás.

- ¿Me quieres? .-

- Mas de lo que quisiera quererte.-

Una sonrisa llena de angustia enmarcó mi rostro. Senti un poco de alivio. Lo hizo por la señora Mikoto, en parte su dolor es mi culpa, si tan sólo no hubiera nacido quizas todo seria distinto para Sasuke.

...

Tosi unas cuantas veces, la madera fría enfria mi espalda, me siento mas cómoda recostada en el suelo que en la cama, la vista también es buena, gotas de lluvia empañan la pequeña ventana. Volvi a toser y trate de concentrarme mentalmente para olvidar el horrible sufrimiento que me causa que mi cuerpo se agite, incluso estar acostada de esta manera hace que mi cuerpo lloré.

Ya paso un mes, exactamente treinta días. Sasuke es agresivo y violento, a veces amable y cariñoso. Trato de demostrar cuanto lo quiero, cuanto anhelo que deje de sufrir pero no creo ser capaz de conseguir alcanzarlo. Sin embargo no logro entenderlo y me atormenta pensar que nuestra relación en casa de Madara era de la misma forma. A veces sueño con él golpeandome una y otra vez, una noche desperte aterrada cubierta de sudor y lágrimas, corria tratando de evitar que se dirigiera a mi habitación y luego sostenia a Azrael bajo la lluvia. Mis sueños cada vez son mas aterradores y desesperantes.

Golpes en la puerta me pusieron prontamente alerta. Llegue cerca de mis cajones y saque la navaja. Sasuke salió en la mañana y él nunca toca la puerta antes de entrar. Escuche un fuerte golpe en la puerta como si la estuvieran pateando, mis dedos temblaron. ¿Naruto? ¿La policía? Un ruido bastante fuerte me dejo sorda varios segundos, escondi la navaja detrás de mi, la puerta finalmente se abrio. Dos hombres altos me observaron detenidamente no tenian uniformes de policías, uno de ellos sostenia un arma que apuntaba directamente contra mi.

- ¿Es ella?.- preguntó uno de ellos.

- Por supuesto que no. Parece ser alguna puta de los miembros de la organización de Hiashi.-

No logre comprender lo que dijeron pero cuando uno de ellos se acerco retrocedi inmediatamente.

- ¿Sabes donde tienen a Hinata Hyuga?.-

Negue con la cabeza.

- Debe saberlo, haz que te lo diga yo seguire revisando las demás habitaciones.-

Él se marcho y sólo el hombre barbado con el arma se quedo.

- De verdad no lo sé.- dije con desesperación al ver su sonrisa maliciosa.

- Puede que estes diciendo la verdad pero me han pedido que te saque respuestas y si no las obtengo tendre que matarte, así de simple.- se quedo callado y observo la cadena alrededor de mi tobillo.

- No sé de lo que me está hablando, yo e sido secuestrada, me secuestraron y cuando desperté ya estaba en este lugar. -

Se rio con mas ímpetu.

- ¿De verdad? .-

El tono con el que me pregunto me hizo comprender que se burlaba de mi. Dio unos cuantos pasos acercándose. Me encontraba en una tremenda desventaja, sostenia con fuerza la navaja pero con ella y a esa distancia no podia ser absolutamente nada. Pero realmente que podia hacer yo con una navaja ¿Matarlo?

- No tengo idea de donde se encuentra la persona que buscan, en mis condiciones ni siquiera puedo salir de esta habitación. Soy una jodida víctima de todo esto. -

- Habla ¿Dónde esta Hinata Hyuga? .- La boca del arma estaba a escasos centímetros de mi frente. Mi cuerpo entero empezó a temblar. ¿Dónde está Sasuke? ¿Quienes son ellos? ¿Por qué buscan a la novia de Naruto? Mis labios temblaron, mi voz se ahogo en mi garganta y lágrimas empezaron a verter.- Como quieras. - vi el movimiento de sus labios, mi final sería así, morir sin comprender absolutamente nada, sin recobrar mis recuerdos, sin saber donde esta Itachi. Sin Sasuke. Sujete su arma y con todo el peso de mi cuerpo lo empuje hacia atrás, tropezó con mi cadena y nos fuimos al suelo. Ese fuerte sonido nuevamente me dejo sorda, en la cómoda se hizo un gran hueco. Es la única oportunidad que tengo, si cedo un poco moriré, si retrocedo tan sólo un poco sera mi fin. Otro disparo esta vez no pude ver donde cayo. Lo apunte con la navaja pero me sostenia con tanta fuerza que no podia llegar a herirlo. Luego alguien se acercó y aunque pensé que seria mi final la boca de fuego quedo sobre la frente de mi atacante y este inmediatamente aflojo el arma.

Con mis piernas temblorosas conseguí levantarme, y lágrimas se desbordaron. Senti hormigas recorriendo mi estomago. Él me esta hablando pero sólo puedo ver el movimiento de sus labios.

- Ve por la cuerda Sakura. Sakura ve por la cuerda. -

Pude escucharlo y aun así fui incapaz de obedecerlo.

- Neji. -

...

Reviews?

Saludos chicas espero este capítulo les haya gustado.

Como se daran cuenta Sasuke parece sentir algo por ella pero al mismo tiempo se niega aceptarlo.

La gran entrada de Neji ¿Qué les pareció?

Y ¿A que se referían con la organización de Hiashi?

¿Por qué buscan a Hinata?

Gracias por su comentarios me animan a seguir escribiendo.