Capítulo 11

Desperte temblando y con mis mejillas empapadas de lagrimas, era demasiado triste que ni siquiera mientras duerma pueda ser feliz. La mayoria de veces cuando cierro mis párpados solo tengo pesadillas, siendo golpeada por Sasuke, en el colegio, incluso mi hermano mayor, veo sangre, rostros de personas observando a la muerte y maldiciendo mi suerte, condenando al infierno.

La cama esta vacía.

Me levante enseguida y quite las sábanas, los recuerdos de la noche anterior golpean mis pensamientos. Todo me parece transcurrir demasiado lento. Coloque las sábanas en el canasto de ropa sucia y me quite la bata frente al espejo. Mi ojo derecho esta morado y mis pechos y mi cuello con muchas marcas que no hacen mas que causarme verguenza y asco.

En la ducha permito que el agua limpie mi cuerpo, mi cabello esta mas largo, mis uñas han crecido y siento que estoy un poco mas delgada.

¿Para qué estoy existiendo?

¿Está bien que sienta todo este dolor?

Una masa pesada se a formado en mi garganta pero me niego a llorar, me niego a ser destruida, aún tengo que ver a Itachi e ir por Neji. Aún tengo que recuperar mis recuerdos, mi vida.

Sali del dormitorio y me dirigi al comedor, la mayoría ya está desayunando. Me sente cerca de Anko y Karin eran las unicas mujeres aparte de mi a las que les permitian sentarse en el comedor junto con los hombres mas importantes de la organización de Orochimaru.

Ninguna de las dos me hablaba y la peliroja parecia detestarme. La empleada dejo el plato a mi lado y me concentre en comer. Mientras bebia jugo Orochimaru se presento y tuve que levantarme con rapidez al igual que mis dos compañeras de mesa, una forma de mostrar respeto que le encantaba recibir por parte de las mujeres. El trato que tenia hacia los hombres era muy distinto, las miradas que siempre nos enviaba era de desprecio y si estaba de mal humor le encantaba gritarnos lo débiles e inútiles que podiamos llegar a ser, al principio solo Anko y Karin podian compartir la mesa con ellos, ambas eran expertas recolectando información importante para la organización, el que yo ocupe un asiento en este lugar es cuestión de suerte.

No tenia por que vivir aquí, ni mostrarle respeto, ni presentarme en el comedor, pero ahora era parte de su organización y tengo mis propios planes. Sasuke y Kabuto llegaron después, la pelirroja le dedico una sonrisa que el pelinegro no respondió, cuando sus ojos negros se encontraron con los mios incline mi mirada rápidamente.

- Continúen, no dejen que la comida se enfríe. -

Volvimos a sentarnos y segui comiendo. Los tres también se sentaron. Hidan fue él que decidió terminar con el silencio.

- ¿Cuanto tiempo planeas irte?.-

Orochimaru bebio un sorbo de su copa vino.

- Tres días.-

- ¿A quien dejaras a cargo?.- volvió a interrogarlo.

- Sasuke o Kabuto, ¿Tienes algún problema con eso? .-

- Ninguno.-

Un dolor punzante en mi abdomen causo que hiciera un horrible ruido con el tenedor, la pelirroja me observo burlona.

- ¿Qué sucede Sakura? ¿Alguna pregunta? .-

- No tengo preguntas. - respondi rápidamente, mis manos empezaron a temblar, Orochimaru continuo observandome fijamente.- Perdón. - Me dedico una sonrisa maliciosa y regreso la mirada a su copa de vino.

Orochimaru fue el primero en retirarse del comedor y enseguida senti los ojos de Sasuke perforarme la cabeza.

- Tengo que hablar contigo Sasuke. - murmuro Karin.

- Habla.- respondio cortante

- En privado.-

Me bebi el jugo con rapidez y me levanté de la silla.

- Sakura. - mencionó el rubio mas conocido como dinamita humana. - Esperame.- Empeze a caminar siendo seguida por el rubio.- ¿Quieres ir a disparar hoy?.- Negue con la cabeza.- ¿Segura? .-

- Ayer Orochimaru ordeno que me quedara hasta las cuatro de la mañana en el bar, necesito dormir por si hoy se le ocurre hacer lo mismo.-

- ¿Por qué te golpeo el Uchiha?.- señaló mi ojo.

- No fue Sasuke, lo hizo Orochimaru..-

Llegamos frente a la habitación.

- Nos vemos Sakura. -

Asenti.

Me recoste boca abajo y cerre los párpados, la puerta se volvio abrir.

- ¿Qué te dijo Deidara?.- me interrogó, aprete con fuerza las sábanas cuando senti su peso sobre la cama y luego encima de mi.

- Me pidio información de Naruto. -

Mi falda se deslizo bajo mis piernas, sus manos pasearon por mi espalda y se detuvieron en mi trasero me levanto un poco y pronto parte de su piel desnuda choco contra mis piernas. Respire profundamente y luego lo senti dentro en una sola estocada. Empezo a moverse una y otra vez, gotas saladas se deslizaron por mis mejillas. Sucedio tal y como lo dijo, un objeto que podia servirle cuando le plazca, aunque me sentia sucia y asqueada generalmente mi cuerpo respondía a sus caricias, sus movimientos. Me detestaba a mi misma por que la mayoria de veces Sasuke me hacia perder en el placer. En un asqueroso y doloroso placer. Cuando todo terminaba al principio lloraba en silencio hasta quedarme dormida, llena de pensamientos que me atormentaban, inundada de remordimiento y coraje. Después en lo único que pensaba cuando todo acababa es en la manera de encontrar mi libertad. Mis dedos se agarraron de la sábana, y mordi mi labio hasta hacerlo sangrar cuando con cada movimiento me iba perdiendo mas y mas en aquella sensación que solo iba en aumento, desesperante y llenadera.

...

El aire acondicionado esta congelando todo mi cuerpo, me pasee con la charola llenando las copas de vino, el hombre al que me pidieron que identificara me observaba fijamente, me acerqué a él y le ofreci mas vino. Su mano se poso en mi trasero y tuve que quedarme quieta permitiendo ser tocada a su antojo, al menos no tenia que fingir con mi rostro que disfrutaba de su tacto gracias a la mascara que nos cubria los rostros a todos, el hombre continuo sobando mi trasero mientras terminaba de llenar su copa. Regrese a mi lugar junto con las demas mujeres, todas en lencería, algunas mostraban mas que otras, una mujer voluptuosa dejaba completamente a la vista sus enormes pechos. Mi abdomen empezaba a doler de nuevo. Aquellos hombres continuaban bebiendo y manoseando a quien querian, todos vestian trajes elegantes, reloj valorados en miles de dólares algunos tenian joyas que realmente llamaban la atención.

La jefa me hizo una señal y me retire de mi lugar con bastante lentitud, llegue a la cocina.

- Es todo por hoy.- mencionó cortante.

El trabajo en el bar era algo mas fácil con que lidiar, servir cervezas, vino, whisky, cócteles, en ese lugar podia llevar mas ropa y los que conocian a Sasuke Uchiha no se atrevian a tocarme.

Deje el pedido sobre la mesa y me dirigí nuevamente a la barra, Deidara era el encargado de cuidarnos por esa noche.

- ¿Estas completamente segura que es él?.- me interrogó.

- No tengo dudas, es él que mas se parece a la descripción que me dieron.-

- ¿Alguien a mencionado su nombre?.-

- Son muy callados, los guardaespaldas me dejan acercarme solamente cuando él lo ordena.-

- Tienes que estar mas atenta Sakura, sabes que no podemos cometer equivocaciones. -

- Lo sé.-

Me separe de él cuando me dieron un nuevo pedido y volvi a abrirme paso hasta llegar a la mesa número cuatro, una pareja de chicos bastante jóvenes. Cuando me incline a dejar la copa uno de ellos volteo la mirada con rapidez. Me levante rápidamente, y recordé la gran abertura de mi blusa en medio de mis pechos.

- Disfruten su bebida.-

- Espera.-

- Mi amigo quiere tener una cita contigo.-

Él negó rápidamente con la cabeza, parecia bastante nervioso.

- Estoy trabajando no puedo tener citas. - Me voltee dispuesta a irme, sin embargo regrese. - Deberian marcharse, no sé quien los trajo aquí pero este lugar es muy peligroso, vayan a casa.-

Me aleje esta vez completamente, los mas jóvenes que llegaban al bar generalmente eran cazados por Karin, ella se encargaba de venderles las drogas mas adictivas y despues aparecían con mas frecuencia en el bar. Se desgastaban y sus rostros llenos de vida se perdían.

- ¿Qué les dijiste?.- preguntó el rubio.

- Estaban preguntando si me vendia. Les e dicho que no.-

Frunció una ceja como si no me creyera.

- Ve por Karin, dile que se siente con ellos.-

Observe nuevamente hacia la mesa de los chicos, el que se sonrojo se levantó y empezo a dirigirse hacia la salida su amigo rápidamente lo siguió.

Deidara me observo con enojo.

- ¿Qué les dijiste? .-

- Que no soy una puta.-

- No soy un idiota Sakura.-

- Son solo niños Deidara.-

- Niños hijos de millonarios, hemos tenido esta conversación mas de diez veces Sakura. No te basta con las palizas que te da Sasuke.- mas que una acusación parecio existir un poco de lástima de su parte.

- No lo volvere hacer, no lo hare de nuevo.-

- Vuelve al trabajo.-

El resto de la noche fue bastante tranquila, no llego alguien con cuchillos o con un arma apuntando a quien se le cruce en el camino.

Mis dias eran negros, pero aun conservaba la esperanza que salga el sol.

...

Entre a la oficina de Orochimaru siguiendo a Sasuke, él dejo el arma que limpiaba y observo a Sasuke.

- ¿Los demás? .-

- No tardan.-

Sasuke se arrimo a la pared y se cruzo de brazos, la puerta se abrio nuevamente, el rubio de cabello largo se acercó a mi, el último en llegar fue Hidan.

- Quiero que acaben con mi problema dentro de tres días. -

Deidara me miro y me alentó a que hablara pero negue con la cabeza rápidamente.

- ¿Qué sucede?.- nos interrogó Orochimaru.

- No a visto su rostro.- murmuró Hidan

- Estoy segura que es él. - hable con prontitud, lo que tenia que hacer era realmente asqueroso pero no queria volver a los dias en que tenia que estar encerrada todo el día, no queria pasar hambre ni sufrir castigos severos. No podia perder mi oportunidad de escapar.

- ¿Sasuke? .- preguntó el hombre tatuado de serpientes.

- Lo haremos en tres días.-

El rubio intento volver a intervenir pero la mirada de Orochimaru llena de enojo hizo que se callará.

- Pueden retirarse.-

Me apresure en salir de esa oficina, siempre sentia que me faltaba el aire cuando estaba en ese lugar. Camine primero y un poco alejada de ellos pero podia escuchar con claridad lo que decían.

- No podemos actuar si no confirmamos que es él, y lo sabes Uchiha.-

- Ustedes son unos inútiles. -

Hubo silencio y luego un fuerte golpe en la pared. Hidan y Deidara se abalanzaron contra Sasuke unieron su espalda a la pared y el peliplateado tenia su mano enredada en su cuello.

- Cuida tus palabras mocoso.-

- Deidara.- grite justo a tiempo antes que la navaja de Sasuke lo cortara en el brazo, el peliplateado retrocedio pero lo alcanzó en el codo. Hidan se iba a abalanzar nuevamente contra Sasuke pero él ya estaba en posición de pelea observandolo de manera desafiante.

El rubio lo ataco por detrás pero Sasuke le dio un cabezaso y a Hidan lo alejo con una patada.

- Inútiles. - repitió.

Empeze a caminar dejándolos atrás, era bastante notorio que Sasuke deseaba golpear a cualquiera y agradeci no ser la elegida. Me detuve antes de subir las escaleras ya que podia escuchar voces a lo lejos, empeze a subir con lentitud y sin hacer ruido. En los últimos escalones las voces se hicieron mas apreciables.

- ¿Entonces él sabe su localización?

- Por supuesto que Sasuke lo sabe, pero al parecer no existen intenciones en él de querer ayudarlo.-

- ¿Esos dos no eran bastante unidos?

- Lo eran, pero de Sasuke podemos esperarnos cualquier cosa.-

No habia duda de que esa voz era la de la pelirroja, no entendi la conversación que mantenía, baje despacio nuevamente los escalones y mis pies me llevaron hacia las ventanas de la mansión, sólo existían dos en el sector de la sala, abri un poco las cortinas y observe el exterior. Saque mi mano entre las rejillas.

¿Si alguien sujetara mi mano? ¿Si lograra ser salvada?.

- ¿Qué haces?.-

No me moleste en girar, pero podia imaginar su rostro de enojo al observarme.

- Mi brazo quiere aire fresco, el aire acondicionado es cansado sabes.-

- Idiota. -

- Pienso lo mismo de ti Karin. -

El sonido de sus tacos se alejo y retire mi mano antes de ser descubierta por Sasuke, subi a toda velocidad las escaleras y llegue a la habitación. Gire la llave y apenas la puerta cedio fui como un objeto sin vida a la cama y me deje caer ahí, no me importo el olor a cigarrillo impregnado en mi ropa, tampoco el olor del alcohol y las drogas.

...

Me coloque la pulsera en el brazo, cerca de mi piel habia un ligero destello de la luz del dispositivo de rastreo que conseguia camuflar, me coloque las gafas y el gorrito para el frio que cubria incluso mis orejas. Debido a que Orochimaru tenia poder sobre Sasuke, en raras ocasiones me era permitido salir de la mansión siempre acompañada de algun hombre de la organización, dos veces sali con Sasuke, compre algo de ropa mas decente y él fue a un almacén de armas, otra de las veces sali con Hidan, este me dijo que hariamos lo que el quisiera, nos metimos en un casino y se dedico apostar y ganar gran cantidad de dinero. A cambio de mis divertidas salidas, el compartir la mesa con ellos, y tener un poco de libertad, Orochimaru pidió que sea amable con Sasuke. Cosa que estoy segura él totalmente desconoce. ¿Amabilidad? Aprendi a soportar el dolor, responder calmadamente a sus preguntas y obedecerlo en todo.

Abri la puerta de la habitación y me encontre frente a él. Tenia las manos manchadas de sangre y una expresión de disgusto.

- Muévete. - me quite rápidamente del medio y camine apresurada con el afan de salir de su campo de visión.

Me senté en el sofá esperando a que baje, cuando lo hizo lo segui a una distancia segura, subio al auto apenas el ingreso, aunque estas salidas eran estresantes, tristes y dolorosas, para mi significaban mas que cualquier cosa. Oportunidades, anhelo, esperanza.

Las puertas del garaje se abrieron y mis ojos se deleitaron con la belleza del exterior de un paisaje en el día. No en las tardes cuando el sol a desaparecido, no en la oscuridad cuando todos duermen.

Baje la ventana de mi lado y deje que el aire fresco diera de lleno en mi, era como una mascota, un cachorro al que sacan a pasear de vez en cuando y esta ansioso por estar en el exterior, el que anhela encontrar en uno de esos paseos a su hermano desaparecido, o aquel al que de verdad desearia llamar amo.

Abri mis párpados una y otra vez, el auto esta estacionado, no hay rastros de Sasuke, sali y fue cuestión de segundos el poder reconocer el lugar.

La casa de Madara.

Observe la pulsera, escapar verdadermente no era una opción.

Empuje la puerta de la casa pero esta no abrio, me acerqué a las ventanas, el pelinegro estaba recostado en el sofá. Esa casa hacia que sintiera escalofríos. Me sente en la vereda y saque el celular, lo llame.

- Haz lo que quieras Sakura, regresa antes de media noche.-

No respondi y corte la llamada. Revise en mis bolsillos, tenia dinero que me pagaba Orochimaru, subi en un bus y me sente en la parte de atrás, aquella casa pronto se fue quedando detras de mi.

Pocas personas estaban en la playa, eso era suficiente para mi, empeze a correr por la orilla de la playa, correr hasta que mis piernas y mis pies no soportaran mas, el sudor recorria mi cuerpo y lágrimas corrian por mis mejillas, las gotas de agua salada iban quedandose atras con cada paso que daba. Me deje caer de rodillas y me arrastre hasta quedar recostada en el agua. El cielo ya no estaba tan claro, las nubes tapaban el sol. Seguramente era un asco. Perdi mis gafas, al menos aun conservaba el gorrito que cubria mi cabello. Las lágrimas ya no estaban y el dolor desaparecio. Solo por ese día.

...

Hola, espero les guste este capítulo.

Es un poco no interesante pero es para que puedan ver como vive ahora Sakura.

Pronto viene el esperado regreso de Itachi.

Saludos chicas.