CAPÍTULO FINAL

La vida que debería irse de mis manos fugazmente me tortura transcurriendo tan lentamente que es asfixiante. Estoy concentrada en aquella melodía, calma mis pensamientos, mis angustias y mis miedos. Escucho las olas, sonrisas, la voz de mi madre.

- Detente, no puedes acercarte.-

Retrocedí y les di la espalda. Dos pasos, quizás tres. Saque el arma. Apreté dos veces el gatillo, la primera para asesinar a mi objetivo, la segunda para herir al pianista. Los gritos empezaron, se mezclaron junto con el llanto y la sorpresa. Me quite la chaqueta mientras me envolví con las personas presas del pánico y salí de ese lugar.

Me quite la peluca conforme me alejaba y me adentré en los callejones, la ciudad está asquerosamente silenciosa. Golpee la puerta de aquel edificio viejo dos veces y me otorgaron entrada. El pintor estiro su mano hacia mí y yo me moví rápidamente.

- Quiero el arma, deshacernos de la evidencia es primordial.-

Se la entregue sin dudar y me senté en el suelo. Unos cuantos ladridos, algunas peleas de ebrios.

El regreso a casa fue silencioso y desesperante. Al llegar Orochimaru me esperaba en su oficina, me entrego un sobre, otra fotografía. La vida de aquella persona es ahora mismo como una bomba programada con tiempo. Tic, toc, tic, toc.

En la sala observó por la ventana, la lluvia continúa sin darnos tregua.

- ¿Dónde está mi hermano?-

- No regresaron.-

- No te entiendo.-

- Sacamos de ese lugar a Itachi, pero la noche antes de regresar Sasuke y él se marcharon. No regresaron.-

- Tenías que matarlo.- grite con todas mis fuerzas.

-No pensé que te abandonaria en este lugar. Creí que regresaría , incluso Orochimaru, estoy seguro que tampoco esperaba ser traicionado por Sasuke. No llores Sakura, te ayudare a escapar, podemos asesinar a Orochimaru.-

- No existe un lugar al que pueda ir.-

- Cualquier lugar para ti es mejor que esto.-

- No.- lleve mi mano al lugar donde podía sentir los latidos de mi corazón.- Voy a quedarme.-

- Sakura puedes dejar este lugar atrás.-

- No lo entiendes.- solté con furia.- Cuando consiga tener aunque sea un poco de paz Sasuke vendrá y lo destruirá todo.

Una mano en mi hombro me hace girar, los ojos celestes del rubio me observan con tristeza. No hay ojeras, ni golpes en su rostro. Es de esperarlo, después de todo él y su grupo se convirtieron en los más privilegiados de la casa.

- Boruto cumplirá un año mañana, lo celebraremos en la ciudad.-

- ¿Qué obsequio puedo llevarle?-

- Que estés con nosotros es suficiente Sakura.- Me alejo de la ventana.- ¿Por qué no te has marchado Sakura?.-

Una sonrisa amplia se dibuja en mi rostro. Él me observa con tristeza.

- Finalmente encontré un lugar al cual quiero pertenecer.-

- No.- alcanzó mi hombro.- Esto no es vida Sakura. Regresa a la ciudad Sakura. Abandona este infierno.-

Veo mis manos, están sucias. Manchadas de sangre.

A veces tengo sueños, subo escaleras, abro puertas y alguien de espaldas me esta esperando.

Una promesa vomitada al aire.

- Sakura .-

- Iré Naruto, nos vemos mañana. Quiero descansar.-

Aún sigo en la misma habitación que Sasuke consiguió para mí. Sentada en la cama puedo verme arrimada en la pared llena de sangre. Ella se levanta y camina hacia mí.

- ¿Cuánto tiempo vas a esperar?.-

- No lo sé.-

- Él nos dio la libertad, no va a regresar.-

Gotas de agua salada caen sobre las sábanas. Limpio mis mejillas con rapidez y dejo que carcajadas escapen de mi boca. Su mano protege su abdomen.

- ¿Te duele?-

Ella negó con la cabeza.

- Me duele más aquí.- señaló su pecho.

- ¿Por qué no estas enojada?

- Acabaremos con las personas que nos rompieron.-

...

Golpee la puerta dos veces, en mi mano tengo una funda de regalo, dentro se encuentra un oso de peluche bastante pequeño, fue lo mas inocente que pude encontrar, no estoy segura si en realidad debí traer algo. Un ser como él, ajeno a tanto dolor y padecimiento, no creo que merezca un objeto escogido por alguien que tiene las manos sucias de sangre.

- Entra Sakura, me alegra mucho que decidieras venir.-

Negué con la cabeza.

- Tengo algo importante de lo cual ocuparme, traje esto para él. -

- Entra un rato Sakura, a todos les gustaría verte.-

- Me dijeron que te iras del país. -

- Dejamos toda la herencia de Hinata en manos de Orochimaru, el resto del grupo decidió aceptarlo como el líder de la organización de Hiashi, él nos ha dicho que ya somos libres.-

- Todo termino para ti también. -

- Ven con nosotros Sakura, no tienes que seguir con ellos. -

Se acercó y me abrazó con bastante fuerza, lo imite, me aferre con ímpetu a sus hombros. Un nudo pesado se formo en mi garganta pero conseguí tragarlo con rapidez.

- Voy a ir Naruto.- miento.

- Me alegra tanto escucharte decir eso Sakura. -

- Nos vemos en la mansión Naruto. - me aleje de él.

Le entregue la funda y cruce la calle con las manos en los bolsillos, me coloque la capucha, siento mucho frío. Después de caminar por algunas horas llegue frente a esa casa. Me senté cerca de la puerta de entrada. Esperando.

¿En realidad que estoy esperando?

Observó la moto de Deidara a mi lado derecho y asiento con la cabeza. Él acelera, la cantidad de árboles a nuestro alrededor me hacen desear retroceder, tendrá una muerte junto a la naturaleza, injusto, debería morir rodeado por la podredumbre de la ciudad. Me quede un poco atrás, tres disparos seguidos, el auto que los protegía se quedó atrás. Al pasar cerca vi cabezas llenas de sangre. El siguiente auto es mío, aplaste el acelerador, Deidara vuelve a disparar alcanza una llanta, el auto esta perdiendo velocidad. Presione el botón para poder comunicarme con el rubio.

- Es todo Deidara. Me encargo desde ahora.-

- Intentaré evitar la llegada de los policías.-

- Sólo vete.-

- Te lo debo.-

Él sonríe con tristeza y su moto gira, lo veo perderse de regreso, su chaqueta volando en la dirección del viento.

Alcance la camioneta está a metros mi auto, los vidrios están cerrados, disparo con el afán de causar pánico. Me devuelven municiones, el parabrisas de mi auto esta lleno de líneas y de un agujero. Nuevamente disparo, esta vez en otra llanta, ellos pierden el control, el auto se dirige hacia la carretera de tierra, bajo la velocidad cuando veo que el choque será inminente. Golpean contra un árbol, el ruido se escurre con violencia haciendo que sonría.

Salí del auto, guarde mi arma bajo mi abrigo. Lentos pasos. Por la ventana de los asientos traseros veo al hombre que busco, se mueve confundido, me observa perplejo. El asiento del copiloto se abre, un hombre cae al suelo, tiene un montón de sangre bañando su cuello. Saque el arma y dispare sin pensarlo. Alivie tu dolor.

Abrí la puerta trasera de la camioneta ¿Me reconoces? Lo jale, él se dejó hacer como un muñeco.

- ¿Te acuerdas de mí?- Él no habla, hace una mueca, de su frente se derrama sangre, su brazo parece estar dañado. Vulnerable.- De rodillas.- dije antes de aclararme la garganta. No puedo llorar, no frente a él. Madara me obedece. Lo apunte con la boca del arma directamente en la cabeza. - Soy Sakura Haruno, tío Madara.-

- ¿Por qué estás haciendo esto?-

- Me dijeron todo lo que hiciste tío. -

- No hice nada Sakura.-

- No continúes mintiendo Madara, mírame bien.- grite, nuestros ojos se encontraron.- Tu ambición le arrebato la vida a mis padres, tus ansias de dinero me convirtieron en una asesina.-

- Sé que no quieres hacer esto Sakura.-

- Tú no sabes nada de mi.- grite empujando el arma contra su frente.- ¡Qué carajos puedes saber de mi! Tú, el hombre que la última vez que vi pensó que disfrutaba siendo la puta de mi propio hermano. Me engañaste.- la furia me invadió y la impotencia de aquellos días ansia hacerme derramas lágrimas. - Me engañaste, me hiciste dejar mi casa, creí en ti, fui una niña muy estúpida. Habla.- masculle con rabia.- Habla maldita sea. ¿Por qué lo hiciste?.-

- Nací para algo grande Sakura sin embargo no pude conseguirlo todo con mis propias manos.-

- Destruiste nuestras vidas. -

- El abogado que me contacto lo planeo todo. Fugaku es mi hermano, no tienes idea lo doloroso que fue para mí.-

- ¿Por qué?- Grite, una lágrima resbaló por mi mejilla.- ¿Por qué lo hiciste?-

- Te daré todo lo que quieras Sakura, puedes tener cualquier cosa que quieras, no hagas esto pequeña.-

- Quiero a mis padres.- el llanto se incremento.- Quiero mi tiempo. Nadie puede darme eso.-

- Todos los días de mi vida me arrepiento por lo que hice, siempre pienso en tus padres Sakura.-

Viste un traje negro elegante, lleva una corbata. Todos los días que estuve siguiéndolo vi como disfrutaba de su vida, cenas en los restaurantes más caros de la ciudad, vive en una enorme mansión mientras mis padres se pudren en un ataúd.

Él sigue viendo la luz del sol sin padecer todo el infierno que yo viví. Seguro intenta conseguir tiempo, no se arrepiente. ¿Y si lo hace? Su arrepentimiento no me devolverá a mis padres. No existía una forma de escapar, si no eran Sasuke e Itachi, sería él. Un hombre indolente, sin escrúpulos, arrepentimientos. Destruyo todo lo que se interpuso en su camino.

- Maldito mentiroso.- dije observando sus ojos negros.

Una ligera sonrisa maliciosa marca su rostro, siento asco.

- Creí que Sasuke acabaría contigo. Maldito cobarde.- No, no, no, no me des la razón. No, no por favor.- Matarme no te dará paz Sakura.-

El día en que mis padres murieron fue un día lluvioso, lloré, sufrí y grite.

Me pregunté ¿Por qué la vida era tan injusta conmigo?

¿Qué harían mis padres en mi lugar?

¿Perdonar?

¿Vengar?

Fueron las ansias de venganza de Sasuke que rompieron cada parte de mi ser. Y es el mismo deseo de venganza que me tiene aquí.

Supongo que para ser mejor que él, lo correcto es perdonar.

Mi mano se movió hasta que la boca del arma apunto el suelo. Madara se levantó muy despacio.

Mis padres tuvieron errores, pero yo realmente los amaba, al igual que a Itachi y Sasuke.

Yo no soy mejor que Sasuke.

Levante mi arma, dos disparos. Uno en el estómago otro en el corazón, él se desplomo. La sangre mancho su elegante chaqueta. No existió paz, tampoco algo de felicidad.

Puedo ver parte de su cabeza destrozada. Mi celular empieza a sonar. Estoy llorando como una estúpida.

- Las patrullas se dirigen al lugar Sakura. Tienes que salir de ahí.-

Un líquido caliente esta saliendo de mi brazo, realmente duele. Reprimo una mueca de dolor y continuó conduciendo, tengo que llegar a ese lugar, tengo que ver a Neji. El sonido de las dos patrullas que vienen detrás me está fastidiando. Mi pie presiona el acelerador más de lo que debería.

Encendí la radio, cuando una sonrisa se marca en mi rostro las lágrimas se derraman, mi pecho se oprime, mi alma se destroza.

Bad blood- Sleeping at Last.

Es una buena canción, triste, como toda mi puta vida desde que murieron mis padres.

Mi celular empezó a sonar.

- ¿Dónde estás?.-

- Deidara.-

- ¿Dónde estás?.-

- Voy a mi colegio. Necesito ver a Neji.-

- Sakura él no está ahí. Iré a verte, te ayudare.-

- Es suficiente Deidara. Has hecho demasiado por mí.-

- Sakura no lo hagas. Voy a ir, espera por mí. Por favor espera por mi.-

- Gracias por todo. Adiós.-

Gracias Deidara, por soportar aquel castigo por mí, por mentirme que nos quedaba poco de la tortura, por darme tu espalda como respaldo cuando sentía que iba a morir. Gracias por defenderme, por pedir que espere, por intentar salvarme.

Gracias por existir en mi mundo lleno de sombras y oscuridad.

Detuve el auto, bajé de él con rapidez, sostengo firmemente el arma. Tengo más municiones en mi pantalón, tengo otra glock en el bolsillo, un cuchillo en una correa colocada en mi muslo. Dos pequeñas granadas obsequios de Deidara. Me cubrí en el auto y solté la primera bala, las grandes puertas están cerradas pero la pequeña está abierta. Los días domingos sólo los conserjes pasan en el instituto. El disparo los alertará, intentarán cerrar la puerta, quizás no, hay que tener valor para acercarte al lugar donde se escuchan un montón de disparos.

- Baja el arma. Ríndete. No queremos más muertes este día.-

Sujete la granada, la observe fijamente, solté el seguro, uno, dos, tres, la lance con fuerza cerca del auto de un policía. Cubrí mis oídos, entre el humo, las alarmas activándose, gritos y disparos me abrí paso a la puerta del colegio.

Entre al lugar apuntando en todas la direcciones, cerré la puerta colocando el candado. La sangre está goteando en el cemento. Di algunos pasos hasta llegar a la siguiente puerta, cerrada.

Respire profundo intentando encontrar la forma de entrar. Escuche un ruido, una lata sonando en el suelo. Me acerqué rápidamente a la oficina de limpieza. Observe por la ventana, una mujer levantó su cabeza hacia mí.

- Por favor no me mate. Yo solo trabajo aquí, yo solo vine a limpiar, yo no, yo no.-

- Las llaves.- dije fríamente.- Quiero las llaves.- Ella señaló con su mano la mesa.- Entrégame las llaves.-

La mujer se levantó temblorosa, sus mejillas llenas de lágrimas. Agarró las llaves y las dirigió hacia mí. Las sujete rápidamente y las lleve a las puertas, estas se abrieron. Una arcada me hizo vomitar. Mi visión se nubló y tuve que mover mi cabeza varias veces para recuperarme.

- Esta rodeada, no tienes escapatoria. Entrégate.-

Limpie mi boca, seguí moviéndome.

- No te hare daño.-

Eso me dijo Neji la primera vez que nuestros ojos se encontraron.

Una ligera sonrisa nuevamente se instala en mi rostro.

- Ya estoy aquí Neji.-

Dispare a la puerta del edificio dos veces para que abriera, llegue al inicio de las escaleras. ¿Cuantos escalones son?

Soy Neji Hyuga. Y creo que me gustaria ser tu amigo.

Yo también quería ser tu amiga Neji.

Quiero que me conozcas, antes de dar el segundo paso quiero que sepas mas de mi

Te estuve esperando ayer en la terraza

Quiero hablar contigo Sakura

Te estaré esperando frente al parque de diversiones Sakura. No tardes.

Las lágrimas nublan mi visión.

- ¿Por qué Neji?.-

- Porque te necesito. -

- ¿A mí?-

- Creo que nos necesitamos. La soledad con la que cargas la llevaba siempre conmigo a pesar de estar acompañado. Pero estar a tu lado me hace sentir que no estoy solo

- Deberíamos huir juntos. De esa manera no volveríamos a sentir aquella soledad. Es una broma Neji. Huir juntos es una locura.

- Entiendo que sólo fue una broma. Y también comprendo que no quieras decirme lo que te ocurre Sakura. Aun así estaré a tu lado. Todos los días te buscare, te encontrare y sólo me iré para siempre cuando me lo pidas.

No era una broma Neji, yo quería irme contigo, escapar de ellos, de Sasuke.

- Sakura hay algo importante que tengo que decirte.-

- Te escucho. -

- Tenemos que hablar personalmente. -

- Dentro de una semana. En la terraza.-

- Esta bien.-

- Neji gracias. -

- Sakura si pudiera ir ahora iría. Prométeme que nos veremos dentro de una semana.-

- Lo prometo. Neji tengo que cortar.-

- Sakura.-

Ha pasado más de una semana Neji, mi reloj no se detuvo ni un instante, no se detuvo ni cuando grite, llore y rogué porque se detuvieran. No se detuvo aunque sentí mi alma romperse y mi corazón descocerse. No se detuvo y los años se esfumaron ante mis ojos sumiendo mi vida en un oscuro y profundo abismo, un mundo de terror, dolor, y sufrimiento.

Pero ya estoy aquí Neji.

Finalmente estoy aquí.

Deslizo mi mano encima de la puerta y esta se mancha de líquido rojo. La empujo despacio, el viento golpea mis cabellos, es un día oscuro. Doy un paso, dos, algunos más.

Sus ojos observan en mi dirección, él sonríe, limpio las lágrimas que llenan mi rostro.

- Sakura.-

Estoy sonriendo.

- Gracias por esperarme. Por esperarme todo este tiempo Neji.-

- Ya no estaremos solos nunca más.-

Muevo mi cabeza en afirmación, camino un poco más hacia él pero retrocede.

- EstaS herida.-

- Si.- observe mi brazo izquierdo lleno de sangre, es difícil moverlo.- Tuve que matar a mi tío.-

- ¿Él lo merecía?-

- Asesinó a mis padres. Lastimó a Itachi, tenía que hacerlo. Siempre quise pedirte perdón por involucrarte en mi vida.-

- No tienes que pedir perdón Sakura, yo tome mis propias decisiones porque te amo.-

- También te amo Neji.-

Sentí un dolor profundo posarse en mi brazo y estuve a punto de perder el equilibrio. La sangre salpicó en el piso, es una munición estancada en mi piel. Escuche pasos y camine como pude hasta colocarme frente a Neji dispuesta a defenderlo.

Mi pistola apuntando a la puerta, el escalofrió, el miedo, enojo y rabia me golpearon dejando en mi garganta una masa pesada difícil de tragar. Ellos están aquí. Itachi y Sasuke ambos con pistolas que no apuntan en mi dirección.

- No dejaré que te haga daño Neji. Quédate detrás de mí.-

Cargue las municiones en mi arma y apunte en dirección a Sasuke.

- No dispares Sakura. No dispares, mírame, nos dispares.- habló mi hermano mayor.

Itachi luce bien, se cortó el cabello, un poco delgado y con un tatuaje en su mano, pero se ve fuerte.

- Me alegro que estés bien Itachi.-

- Tenemos que irnos Sakura. Estas herida. Necesitas un hospital.-

- Me iré con Neji.-

- Estas.- escuchar la voz de Sasuke me hizo enfurecer, apunte en su dirección y dispare cerca de su oreja.

- Cállate. Cállate Sasuke.-

- Sakura.- hablo el mayor.- Tenemos que irnos, los policías están rodeando el lugar, tenemos una ruta de escape pero será bloqueada pronto.-

- No me iré.-

- Vine por ti Sakura, voy a protegerte. Mírame Sakura. No voy a dejar que te hagan daño.-

Subida en los hombros de Itachi me sentía más cerca del sol, del cielo. Pero él, Itachi, mi hermano, prefirió a Sasuke.

- No necesito de ti Itachi, crecí, ya no soy la niña que necesitaba de su hermano.-

Mis dedos temblaron. Mis cumpleaños, Itachi se encargó de hacerlos un infierno. Él y Sasuke dañaron mi adolescencia.

- No hay tiempo Sakura, no nos queda.-

- Me quedare con Neji.-

- Neji esta muerto.- la voz de Sasuke hizo que negará con la cabeza. Neji está vivo, él estuvo esperándome, él está detrás de mí, él está vivo.

- Él está vivo, todo este tiempo, todo lo que duró ese infierno, Neji estuvo esperando por mi.-

Las lágrimas caen, mi pecho se oprime con fuerza.

- Sakura hemos visto lo que le hiciste a Madara, si no vienes con nosotros te meterán a la cárcel.-

- Quiero que se larguen.- grite.- Vete Sasuke, eres un maldito, hiciste de mi vida un maldito infierno. ¿Itachi sabe todo lo que hiciste?.-

- Sakura tenemos que detener la hemorragia de tu brazo.-

Un disparo nos alertó, parece que intentan abrir la puerta principal.

- Él me violó Itachi.- las palabras brotaron y la sentí como agujas incrustadas en mi garganta.- Mi hermano me violo, él me llevo a ese lugar.- perdí las fuerzas, mis rodillas tiemblan.- Por culpa de él tuve que asesinar personas.-

Itachi negó con la cabeza, su rostro se llenó de irá.

- ¿Cómo pudiste Sasuke?.- gritó con enojo.- ¿Estás loco Sasuke?.- interrogó con furia, lo sujetó de la camiseta.- ¿Estás loco?.-

- Hice lo que tenía que hacer, por nuestra madre.-

- Mi madre jamás sintió odio hacia Sakura.-

- Yo si.- él gritó.- No voy a perdonar tu existencia Sakura. No voy a perdonarme por elegir estar contigo que con mi madre. Siempre has sido una maldita molestia, siempre quise estrangularte con mis propias manos, quise que mueras aquella vez que te deje encerrada en casa, quise matarte después de que abuse de ti.-

Itachi lo soltó, lo observó incrédulo, con sorpresa.

- Por favor.- hablo Itachi en voz baja.- Cállate.-

- Es una puta igual que su madre.-

Negué con la cabeza, mi rostro está cubierto de llanto, los latidos de mi corazón puedo sentirlos golpeando con rapidez en mi pecho.

- No lo hagas Sakura.- la voz de Neji me hizo dudar, mi arma está apuntando la cabeza de mi hermano. Tengo que disparar.- No lo hagas.- el castaño repite.

Si no lo asesino no tendremos escapatoria, no existirá un final feliz, tengo que acabar con él.

Me voltee un poco para observar a Neji.

- ¿Porqué no asesinarlo?.- Lo único que encontré fue él vacío de la nada.

Cientos de serpientes subiendo por mis piernas, inyectando su veneno, dejándome sin aire.

- Neji.- el gritó se abrió paso por mi garganta intentando devolverme cordura.- Neji.- observo a todas partes, pero a los únicos que puedo ver son a mi hermano y a Sasuke.- ¿Neji?.-

Me deje caer al suelo, hay sangre, un dolor profundo en mi brazo.

Itachi intenta acercarse.

- No.- grité.- No me toques.-

- Déjame ayudarte Sakura.-

- Vete con Sasuke.- No puedo dejar de llorar, no puedo dejar de sufrir, no puedo ser feliz. No, no puedo. - Neji volverá.-

- Perdóname Sakura.- dice Itachi, nuestros ojos se encuentran.- Perdóname.-

Mi existencia es una carga pesada, mis párpados se cierran, me dejó ir en la oscuridad de quizás un sueño feliz.

En mi sueño vi a mis padres, mamá tenía cabello largo, preparamos pastel.

-¿Por qué lloras Sakura?-

- Estoy feliz.-

- Adorna el pastel, a tus hermanos les gustará.-

Afirme con la cabeza, coloque frutillas alrededor de la crema.

Itachi me lleva en sus hombros, observo el cielo, las nubes, esta oscuro, tengo miedo. Me aferre a su cabeza, beso encima de su cabello.

-¿Eres feliz Sakura?.-

- Me gusta que seas mi hermano.-

- ¿Y Sasuke?.-

- Sasuke también.-

Es una habitación, puedo percibir el olor de té recién hecho. La señora Mikoto está conversando con mi padre.

-Ella es mi hija.-

-Es muy bonita.-

- ¿Cómo se llama?.-

-Sakura.-

Ella se inclinó a mi altura.

-Tengo un chocolate.-

- Gracias.-

Estoy tocando el piano, mi padre aplaude cuando termina la melodía, hago una venia, él me abraza.

-Estoy orgulloso de ti.-

Nos observamos fijamente.

-Gracias padre.-

Estoy corriendo detrás de Sasuke, me arrebató mi oso de peluche.

-Por favor espera Sasuke.-

- Ven por tú oso de peluche molestia.-

Debería estar molesta, pero me hace feliz correr tras él.

Mis conejillos de india están saltando, me demuestran que están felices, es un prado lleno de césped. Empiezan a correr, estoy siguiéndolos, unas manos en mi cintura me atrapan. Azrael y Uriel se detienen, volteo despacio, me encuentro con los ojos perla de Neji.

-Te amo.- dije rápidamente.

- Te amo más Sakura.-

Estoy sonriendo.

-Quédate conmigo.-

-Toda la vida Sakura.-

La distancia termina, sus labios hacen contacto con los míos, es como algodón de azúcar, dulce, suave. Soy feliz.

-Sakura.-

-Sakura.-

-Sakura.-

Mis párpados se abren de golpe, intento agarrar algo con que defenderme pero mover mi brazo causa que me queje de dolor. Esta oscuro, la luz de la luna se filtra por las ventanas. Reconozco a Itachi, está dormido en una silla.

Me levante, tengo que irme, tengo que escapar de ellos, tengo que huir.

Una venda blanca que tiene varias manchas de sangre cubre mi brazo, conseguí sentarme, estoy mareada, todo da vueltas.

Me dirigí a la puerta a pasos lentos, gire el pomo, la siguiente habitación es la sala, una pequeña, hay dos sofás, una televisión. Tengo que ir a la salida, está cerca, unos diez pasos tal vez unos más. Moví mis pies, uno tras otro. Cerca de la puerta sentí como si mi cuerpo no me perteneciera, respire profundo.

-Sakura.- reconocí su voz, me voltee aterrada. Está en el sofá, incorporándose. Nos observamos fijamente. Los recuerdos saltaron sobre mí causando temblor en todo mi cuerpo. Se levantó, llegue hasta la puerta. Quise gritar pero su mano cubrió mi boca con fuerza. Forcejee con la poca energía que me queda.- Shhh.- Él susurra en mi oreja. Aplasta mi cuerpo contra la puerta, me está oliendo, el cuello, mi cabello. Su mano libre está paseando por mi abdomen desnudo. Las lágrimas caen.- Hice todo lo que pude para alejarme de ti. Pero siempre término volviendo a ti. Vine a matar a Madara pero te atravesaste en mi camino.-

No me toques, para, por favor para.

Siempre me golpean con violencia los recuerdos, como películas se reproducen en mi cabeza, algo les da play, ver una pareja, un hombre que se parece a alguien que asesine, una mujer de cabello rojo, dos niños jugando con una pelota. Se desencadenan, incrustan dagas en mi piel, me consumen, dañan mi mente, hieren mi cuerpo y mi alma. Entonces al final de un túnel oscuro, de una noche que parece interminable, escucho su voz.

-Te estaré esperando.-

Neji

Sólo necesito abrir la puerta, tengo, tengo que, debo abrirla.

-Mírame.-

Su mano sujeta mi mentón, está obligándome a que observe sus ojos negros. El miedo se filtra por mis pupilas se conducen como descargas a todo mi cuerpo.

-No mas Sasuke, por favor no mas.-

- Di que me amas.- Lo observe incrédula.- Di que me amas Sakura. Di que me amas maldita sea.-

Las lágrimas salieron una tras otra.

-Te odio.- dije entre llanto.- Te odio Sasuke.-

Él me lanzo con furia contra la puerta, mi espalda dolió y como una muñeca me deslice hasta caer sentada. Hundió su rostro en sus manos. Se arrimó en el sofá, llevo una de sus manos a su pantalón y sacó un cuchillo.

-No, no, no Sasuke.-

- No puedo vivir contigo y tampoco sin ti Sakura.-

Negué con la cabeza cuando se acercó, agarra mis cabellos y unió su frente a la mía. Nuestros ojos se observan, ojos profundos y tristes, llenos de lágrimas. Tal vez, sólo quizás no sea tan malo desaparecer por fin de este mundo.

- Te amo.- susurra.

-Aléjate de ella Sasuke.-

Grite cuando sentí el cuchillo incrustarse en mi abdomen, lo retira con violencia y lo levanta nuevamente hacia mí, Itachi lo sujetó y lo alejó de mí. Me estire para alcanzar el pomo de la puerta, pero mucha sangre se derrama por mi abdomen caí sentada nuevamente. Sasuke e Itachi forcejean, mi hermano mayor tiene un arma, el menor intenta agarrarla.

¿Porqué Sasuke?

¿Porqué haces esto?

Si me amas déjame libre.

Me estire a pesar del dolor en mi abdomen y conseguí llegar al picaporte, la puerta se abrió y un ruido que conozco a la perfección fue perfectamente audible. Gire mi rostro, la sensación hizo que no pudiera mantenerme en pie. Sasuke cae al suelo, su mano en su abdomen. Por el rostro de mi hermano mayor caen gruesas gotas de lágrimas. Lleve mi cuerpo al marco de la puerta, sentada, sintiendo mis entrañas arder y quitarme el aire. A lo lejos las olas del mar golpean la arena. Es una playa.

-Algo.- digo débil.- Algo para detener la hemorragia.-

Itachi me observa, Sasuke se está arrastrando, toca mi pierna. Mis ojos se llenan de lágrimas. Consigue llegar cerca y deja caer su cabeza de lado sobre mis piernas, sus manos están presionando su abdomen.

-Perdóname.- dice Sasuke.

No ahora Sasuke, por favor no ahora.

Puedo ver escalones, mis pies se mueven. Estoy subiendo.

-Sakura.-

Itachi se inclina a mi altura, coloca una especie de tela encima de mi herida.

-Los llevaré al médico. Van a estar bien. Estarán bien.-

El tórax de Sasuke continúa subiendo y bajando.

-Está mal.- de la boca del pelinegro menor se derrama líquido rojo.- Ella es mi hermana, no puedo amarla. Por su culpa, por ella. Mi madre.- alcance su mano, está temblando. Gotas de agua salada no dejan de caer.- No lo puedes entender, es difícil, no puedo existir sin ella.-

Sus ojos dejaron de moverse, observando a la nada, él se ha ido. Itachi está llorando, lo levanta y lo abraza. También estoy llorando, todo terminó.

Todo terminó.

Empujó aquella puerta es un día cálido, él me está esperando, el viento ondeando mis cabellos. Azrael y Uriel están corriendo, una terraza llena de césped, flores de diferentes colores. Mis cobayas corren alrededor. Estoy sonriendo, él está esperando por mí, de espaldas, observando el cielo.

-Ya estoy aquí.-

Él gira, nuestros ojos se encuentran.

No tuvimos un comienzo, tampoco un final. Solamente fue un amor de esos que están en tu memoria, de aquellos trágicos.

Mis ojos están fijos en el horizonte, en la arena, el mar, las nubes, el cielo.

Sasuke cumplió su promesa, la casa en la playa y mi libertad.

Fin

…..

Quiero agradecer a todas mis lectoras por apoyarme a lo largo de esta historia.

Pedir disculpas por la demora en actualizar el ultimo capitulo

Muchos saludos y abrazos.

Nos leemos en los comentarios

Agradecimientos especiales a:

Darla

Alejandra

Yusu

KatherineSalvatore12

Merz

Lulufma

Sakurita94

Ahricienta