"Sailor Moon" (Con "Ranma ½"): "La Otra".

Fanfiction escrita por: Marco Antonio Carballo (MARK6_9 ).

Basada en los personajes creados por: Naoko Takeuchi. Todos los personajes son propiedad y Copyright © de ésta autora, excepto Aoki Ito / Ayaka Aino, Ichiro Kichiburo y Koji Matsuyama, personajes propiedad y Copyright © del autor. Los personajes Ranma Saotome, Akane Tendo, Mariko Konjo, Mousse, Shampoo, Ukyo Kuonji y los hermanos Tatewaki y Kodachi Kuno, son propiedad y Copyright © de Rumiko Takahashi, creadora de "Ranma ½".

Episodio 3: "Acto Tres (Decadencia)".

Ranma, Akane y Kuno, no creían lo que veían. Una chica, vestida con un traje de marinerito, blanco con naranja, se acercaba a ellos, muy furiosa, y agresiva. Kodachi, Mariko, Mousse, Shampoo y Ukyo, sólo veían a aquella chica, sin intervenir.

-¡Cafres! –gruñó Sailor Venus, más furiosa aún. -¿Vienen a pelear, a Juuban? ¡Pues escogieron, la ciudad indebida! ¡Los haré polvo, a todos!

Diciendo esto, Sailor Venus llegó con Kuno y, sin darle chance de decir, o hacer algo, le dejó ir un señor puñetazo, por el estómago. Aquello, sorprendió a todos los demás.

-¡KUNO! –gritó Mariko, espantada, para luego, demostrar odio en su mirada. -¿Quién te crees, loca vestida de marinerito, para golpear así, a mi amado Kuno? ¡Ahora, conocerás el poder de Mariko Konjo, la porrista estrella, del Instituto Seisyun, de la ciudad de Nerima! ¡Lista o no, pelearás conmigo!

-¡Mariko, no lo hagas! –demandó Ranma, presintiendo, lo que iba a pasar. -¡Esa chica, es fuerte, y luce peligrosa! ¡No te enfrentes a ella, cara de zapato!

-¡Después me encargaré, de darte tu merecido, Ranma Saotome! –juró Mariko, agriando la cara. -¡Nadie me llama "cara de zapato", y termina ileso! ¡Ahora, iré a por la loca!

-¡Ya verás, chica porrista! –prometió Sailor Venus, sonando sus nudillos. -¡A mí, la poderosa Sailor Venus, nadie me llama "loca", y sale caminando! ¡Ven, juguemos!

Escuchar ese reto, era todo, lo que Mariko Konjo necesitaba. Lanzando un agudo grito de guerra, se abalanzó contra Sailor Venus, dando inicio a una muy cruenta batalla.

-¡Te voy a vencer, loca de Juuban! –gritaba Mariko, furiosa de verdad. -¡Vas a ver, te lo juro, quien es Mariko Konjo! ¡Te haré pedazos!

-¡No me asustas, mocosa malcriada de Nerima! –se burló Sailor Venus, sonriendo macabramente. -¡Sólo te estoy dando aire, porque seré yo, quien gane ésta batalla!

Aquí, se descalabró todo. Dejando de lado, sus armas de porrista (Bastones, cinta y pompones), Mariko y Sailor Venus, se trenzaron en una real batalla callejera, con 100% puñetazos y patadas, dados a granel. Ranma y los demás, veían aquello, pasmados.

Finalmente, tras una corta, pero muy intensa batalla, Sailor Venus logró vencer a Mariko, dejándola K.O., gracias a un recto a la quijada, capaz de tumbar, hasta a un elefante. Viendo a Mariko caída, noqueada, Sailor Venus encaró a los demás.

-¡Muy bien, cafres! –dijo Sailor Venus, volviendo a sonar sus nudillos. -¿Quién sigue?

-¡Lo que hiciste, no fue nada bonito! –gruñó Kuno, poniéndose de pie, y con notorio disgusto, en la voz. -¡Si bien Mariko Konjo, las más de las veces, es una real molestia, debo vengar esa ofensiva derrota que sufrió, a manos de tan poco honorable rival! ¡Amiga, ahora, vas a enfrentar a Tatewaki Kuno, "El Trueno Azul del Instituto Furinkan"! ¡Lista o no, vas a caer, ante mi poderosa espada de madera!

Sailor Venus, no dijo nada, ante ésta tonta parrafada. Sin dudarlo, se acercó a Kuno y, de un único golpe, como hiciera con Mariko, lo dejó K.O., a él también.

"¡Este, es el momento, que estaba esperando!", pensó Ranma, decidido. "¡Le voy a decir a Akane, que aprovechemos, para largarnos de aquí, pero ya!"

Sin embargo, Ranma no pudo decir nada. ¿El motivo? Shampoo, la curvilínea y muy molesta amazona china, llegó por su espalda, y lo atrapó, por la cintura.

-¡Nihao, Ranma! –saludó Shampoo, como siempre hacía. -¿Hoy, Ranma, sale con Shampoo? ¡Sí, sal conmigo! ¡Yo, feliz, muy, muy feliz!

-¡Vete, Shampoo, déjame en paz! –demandó Ranma, empujando a Shampoo, y tirándola de sentonazo, al suelo. -¿No entiendes, necia? ¡Mi prometida, es Akane! ¿Entendiste?

-¡SHAMPOO! –gritó Mousse, viendo a Shampoo, caer al suelo. -¡RANMA SAOTOME, JURO QUE ME LAS VAS A PAGAR!

-¡Tonto Mousse, no se mete! –demandó Shampoo, ya molesta. -¡Si tonto Mousse se mete, yo no responder, de que pasarle luego!

-¡Mejor hazle caso, cegatón! –se burló Ranma, ante la alegría de Akane. -¡Yo, conociendo a Shampoo, como la conozco, no la ignoraría!

-¡Por ahora, no me meteré, Ranma Saotome! –dijo Mousse, resignado. -¡Pero mantengo mi palabra, cuando digo que, tarde o temprano, me las vas a pagar!

-¡Ranma, malo! –protestó Shampoo, mientras se levantaba, sobándose, el adolorido trasero. -¡Te casas conmigo, Ranma, o ya verás, lo que te pasará!

-¡No me va a pasar nada, Shampoo, porque digo la verdad! –insistió Ranma, cada vez más molesto. -¡Deberías regresarte a China, de donde nunca, debiste haber salido! ¿Te gusta esa idea, plaga? ¡Deberías aceptarla, e irte, de una buena vez por todas!

Escuchar eso, fue algo, que Shampoo no deseaba hacer. Agriando la cara, como antes lo hiciera Mariko, la amazona china, se llegó con Ranma y, furiosa de verdad, lo aferró por el cuello, y empezó a apretar, haciendo que a Ranma, de repente, le faltara el aire. Esto pasaba, mientras Akane, se enfrentaba a Kodachi y Ukyo.

-¡RANMA! –gritó Akane, espantada, al ver a su prometido, pasar semejante predicamento. -¡SHAMPOO, DÉJALO EN PAZ, LO VAS A MATAR!

-¡Si Ranma, no es mío, no será de Chica Violenta! –espetó Shampoo, de muy mal modo. -¡Lo haré, lo voy a acabar, para así, no pelear más por él!

-¡AYÚDAME, AKANE! –gritó Ranma, en un momento, en que pudo medio soltarse, del fuerte agarre de Shampoo. -¡NECESITO AYUDA, PERO YA!

-¡¿Es que tengo, que hacerlo todo yo?! –gruñó Sailor Venus, caminando hacia el dúo, que formaban Ranma y Shampoo. -¡¿Ustedes, son tontos, y no entienden?! ¡SI ALGUIEN VIENE A JUUBAN, DEBE PORTARSE BIEN!

Diciendo esto, Sailor Venus empezó, a atacar a Shampoo. Akane, jaló a Ranma, alejándolo del lugar, de la batalla. Al ver eso, Ranma entendió, y le sonrió a Akane.

-¡Vámonos de aquí, Akane! –demandó Ranma, decidido. -¡Mientras ésta loca, se encargue de los demás, tendremos una oportunidad, de irnos de este sitio!

-¡Estoy contigo, Ranma! –asintió Akane, tan decidida, como su prometido. -¡Vámonos de aquí, antes de que algo más, nos llegue a pasar!

Sin embargo, algo más pasó. De repente, alguien se metió, delante de Ranma y Akane, cortándoles el paso. Era una chica, armada con una espátula gigante.

-¡UKYO! –exclamaron Ranma y Akane, al unísono.

-¿Se iban a ir, chicos? –preguntó Ukyo, sonriendo con sorna. -¡No lo creo, Akane, porque Ran-Chan, se irá, pero conmigo!

-¡No seas necia, Ukyo! –protestó Ranma, ya molesto. -¡Déjanos ir, por favor!

-¡Akane se puede ir, Ran-Chan! –dijo Ukyo, sin dudarlo. -¡Nosotros 2, nos iremos, por otro lado! ¡Acepta, o deberé ponerme ruda! ¿Entendiste, o eres bobo, como Kuno?

-¡NO ME COMPARES, CON ESE ANORMAL! –gruñó Ranma, apretando dientes y puños. -¡NO IRÉ CONTIGO, ESTOY CON MI PROMETIDA!

-¡Ranma Saotome! –exclamó Ukyo, ya furiosa. -¡Yo, soy tu prometida!

"¡Ranma me defiende, y se enfrenta, a mis rivales!", pensó Akane, contenta. "¡Antes, esto no pasaba, ni de broma! ¡Creo que, finalmente, él se decidió por mí, como su única prometida, la chica que, en el futuro, será su esposa!"

-¡El nombre de mi prometida, es Akane Tendo, no Ukyo Kuonji! –protestó Ranma, ya molesto de verdad. -¡Vamos, Ukyo, déjanos ir! ¡Después de todo, somos amigos!

-¡Escucha a Ranma, Ukyo! –secundó Akane, deseosa, de irse de ahí. -¡Eres nuestra amiga, así que déjanos ir, por favor!

-¡No se irán, chicos, no juntos! –prometió Ukyo, levantando su espátula. -¡Ranma Saotome, es mío! ¡Y yo, Ukyo Kuonji, lo demostraré, con todas mis fuerzas!

En ese preciso momento, Sailor Venus, con un gruñido de furia, dejaba noqueada a Shampoo, y la tiraba, junto a Kuno y Mariko. Ver eso, fue algo que Mousse, no pudo soportar. En ese momento, él, hecho una real furia, se lanzó contra Sailor Venus.

Las cosas, al parecer, iban a ponerse más espesas aún. En el preciso momento, en que Mousse, enloquecido de la furia, atacaba a Sailor Venus, la mayoría de las demás Sailor Scouts, llegaron al lugar. Al ver lo que pasaba, frenaron en seco.

-¡Alto, chicas! –demandó Sailor Moon, con los ojos, casi desorbitados. -¿Ustedes están viendo, lo que YO estoy viendo?

-¡Yo, lo veo! –asintió Sailor Mercury, mientras activaba uno de sus aparatos. -¡Sailor Venus, está atacando, a un grupo de civiles!

-¡Podrían ser Malignas, disfrazadas de civiles! –intervino Sailor Mars. -¡Esas tramposas, ya han usado ese truco antes, y varias veces!

-¡Honestamente, no creo, que sean Malignas! –dijo Sailor Jupiter, confundida. -¡Tengo la sensación, de que son personas, 100% normales!

-¡Si eso es verdad, debemos detenerla! –exclamó Sailor Moon, ya alarmada. -¡Hasta donde yo puedo recordar, las Sailor Scouts, no acostumbramos ajusticiar a personas inocentes, sólo a criaturas peligrosas!

-¡Sailor Venus, detente! –ordenó Sailor Mercury, preocupada de verdad. -¡Deja a ese sujeto, él no es una Maligna!

Escuchar eso, era algo, que Sailor Venus, no esperaba. Con lentitud, dejando caer al noqueado Mousse, se volteó, sonriendo macabramente. Al ver esa mirada, y esa actitud, Sailor Jupiter, pese a ser una chica alta, fornida y muy fuerte, se atemorizó. En ese preciso momento, Ranma, pese a que Akane lo llamaba, se lanzó contra Sailor Venus, decidido a darle una lección. Sin embargo, la nueva Guerrera de Venus, para su mala fortuna, era una enemiga muy fuerte, y no era fácil de vencer.

-¡Mejor te rindes, chico de trenza! –masculló Sailor Venus, muy segura de sí misma, y de su gran poder. -¡Un simple humano, no podrá vencer, a la poderosa Sailor Venus!

-¡Tenía otro concepto de ustedes, las Sailor Scouts! –respondió Ranma, dándole mil y un golpes, a su escurridiza enemiga. -¡Pero, ahora, sé que no son de fiar!

-¡RANMA! –gritaba Akane, preocupada. -¡TEN CUIDADO!

En otro punto de la ciudad, Minako Aino, la verdadera Sailor Venus, llegaba al edificio de apartamentos, en donde había descubierto, que vivía su reemplazante, Aoki Ito. Minako estaba decidida, a descubrir quién era Aoki Ito, y que era, lo que ella buscaba. Al parecer, a Minako, no la tenía 100% convencida, su ruda "reemplazante", y deseaba saber la verdad, acerca de ella, y sus planes, si era que los tenía.

-¡Vamos a ver! –dijo Minako, entrando al apartamento. -¡Debo investigar bien!

Andando y andando, Minako no hallaba nada. Al parecer, era un apartamento normal. Algo decepcionada, por no hallar lo que buscaba, se dirigió al dormitorio. Una vez allí, siguió buscando, revisando al armario, y la cómoda. Finalmente, halló algo. Algo malo.

-¡Si no lo veo, no lo creo! –exclamó Minako, viendo lo que había hallado. -¡En ésta foto, aparezco yo, con mis papás, el Rey Orestes y la Reina Afrodita, monarcas de Venus! ¡Y, además, aparecen mi hermano mayor, el Príncipe Ciel, y mi hermana gemela, la Princesa Ayaka! ¡Así, que eso, es lo que pasa! ¡Debo actuar, pero ya!

Ver eso, fue todo lo que Minako necesitaba. Saliendo de ese apartamento, llamó a Hotaru y Setsuna, y les pidió, que llamaran a Haruka y Michiru, para ir a buscar, a las demás Sailor Scouts. Acto seguido, Minako, corriendo como loca, llegó a su casa.

-¿Qué pasa, Minako, hijita? –preguntó su padre, el señor Aino, viéndola llegar en carrera, y subiendo a su habitación. -¿Te pasa algo? ¿Estás bien?

-¡Estoy bien, papá! –contestó Minako, haciendo un "impasse", en su apurada carrera, y sonriéndole. -¡Debo salir, de urgencia! ¡Si me llama alguna de mis amigas, dile que ya voy para allá, y que no me tardo! ¡Te quiero, papá!

-¡Vaya, con ésta hija mía! –dijo el señor Aino, volviendo a leer su periódico, al tiempo que le dirigía, a Minako, un pensamiento cariñoso. -¡Yo, también te quiero, hijita!

Llegando a su habitación, Minako se quitó la camiseta, el pantalón de mezclilla, y las zapatillas que tenía puestas y, abriendo su armario, sacó su "nuevo" uniforme de Sailor Venus, el cual se puso, en cosa de segundos. Luego, se volvió a poner ropa "de civil", ocultando su uniforme, tal y como hacen otros defensores del Bien y la Justicia. Apenas hizo esto, salió de su casa, otra vez, en una sola carrera.

-¡Hasta luego, papá! –exclamó Minako, al pasar, junto a su padre. -¡No tardaré mucho!

-¡Vete con cuidado, Minako, hija mía! –respondió el señor Aino, viéndola pasar. -¡La cena, estará lista, a las 8! ¡No te preocupes, te esperaré!

Minako, corriendo, sacó su celular, y llamó a Setsuna, quien respondió con rapidez.

-¡Hola! –saludó Setsuna, ya convertida en Sailor Pluto, y que avanzaba, hacia el sitio de la batalla. -¿Quién habla, eh?

-¡Setsuna, soy yo, Minako! –contestó Minako, preocupada. -¿Cómo marcha todo?

-¡Todo marcha bien, amiga! –contestó Sailor Pluto, desde la azotea de un edificio, desde donde se veía, la desigual batalla entre Sailor Venus, y los chicos de Nerima. -¡Mejor te apuras a venir, antes de que esa loca, acabe matando a unos civiles inocentes!

En ese preciso momento, Haruka y Michiru, ya convertidas en Sailor Uranus y Sailor Neptune, llegaban a la azotea, donde estaban Sailor Saturn y Sailor Pluto. No más llegando, pidieron información, sobre lo que estaba pasando.

-¡Muy bien, Sailor Saturn! –inició Sailor Uranus, líder de las Outers, las Sailor Scouts de los Planetas Externos. -¡Dinos lo que pasa, y no nos ocultes nada, por favor!

-¡Lo que pasa, es que Sailor Venus, desde hace rato, ha estado enfrentando, a unos chicos que, al parecer, son de la ciudad de Nerima! –indicó Sailor Saturn, algo preocupada. -¡Ahora, ella se enfrenta, en cerrada batalla, a ese chico de la trenza, que según escuché, parece que se llama Ranma Saotome!

Al escuchar ese nombre, Sailor Neptune, se quedó como ida. ¿El motivo? Al escuchar el nombre de Ranma, Sailor Neptune sintió, que su mente volvía al pasado, 11 años atrás, cuando ella, era sólo una niña de 5 años, y vivía en la ciudad de Nerima, donde asistía al kindergarten, donde tenía de compañero, a un niño, llamado Ranma Saotome. Un día, durante un recreo, un niño, que resultó ser Ryoga Hibiki, el mejor amigo de Ranma, se le acercó por detrás y, sin previo aviso, ni provocación alguna, le arrebató el listón, que ella, Michiru Kaiou, usaba en su cabello, haciéndola llorar.

-¡¿Qué hiciste, Ryoga?! –preguntó Ranma, llegando de pronto. -¡Contesta, por favor!

-¡Sólo le hice una broma, a la niña de cabello verde! –contestó Ryoga, cayendo en la cuenta, de que había ido demasiado lejos. -¡Creo, que se me fue la mano!

-¡Akari, ven! –dijo Ranma, llamando a su mejor amiga, Akari Unryuu. -¡Por favor, quédate con Ryoga, y explícale, que no debe hacer esas bromas! ¡Yo, ya vengo!

-¡Ven conmigo, Ryoga! –pidió Akari, llevándose a Ryoga, a otro lado. -¡A las niñas, no nos gustan esas bromas! ¿Por qué, no te portas bien? ¿Acaso, eres tonto?

-¡No soy tonto, Akari! –respondió Ryoga, avergonzado. -¡No lo haré más, lo prometo!

Ranma, escuchando lo que Ryoga le prometía a Akari, sonrió. Acto seguido, se llegó dónde estaba Michiru, llorando amargamente.

-¡Perdona, amiga! –empezó Ranma, al tiempo que alzaba el listón. -¿Esto, es tuyo?

Michiru, secándose los ojos, miró a Ranma, y notó que él, le estaba tendiendo su listón. Al ver eso, sonrió, y lo tomó, sintiéndose feliz. Al tomarlo, se acercó a Ranma.

-¡Muchas gracias, amigo! –agradeció Michiru, sonriendo. -¿Cómo te llamas?

-¡Me llamo Ranma Saotome! –se presentó Ranma, devolviendo la sonrisa. -¡Algún día, seré el mejor combatiente, del Estilo Libre de las Artes Marciales! ¿Cuál es tu nombre?

-¡Soy Michiru Kaiou, amigo Ranma! –se presentó Michiru, acercándose a Ranma, y dándole un beso, en una de las mejillas. -¡En el futuro, seré tu prometida!

Al recibir ese beso, y escuchar esa promesa, Ranma sonrió. A continuación, respondió.

-¡Es una promesa, Michiru! –asintió Ranma, tomando una mano de Michiru, y besándosela, con suavidad, como un caballero. -¡En el futuro, estaremos juntos!

En eso, el recuerdo de Michiru, se borró de repente, haciéndola volver al presente.

-¿Sailor Neptune? –se dejó escuchar, la voz de Sailor Uranus. -¿Estás bien, linda?

-¡Ranma Saotome! –exclamó Sailor Neptune, ignorando el llamado, de su inseparable compañera, y dejándola pasmada, así como a Sailor Saturn y Sailor Pluto. -¡Debo salvar a Ranma Saotome, porque él, chicas, es mi prometido! ¡Lo recuerdo bien, de hace 11 años, cuando yo vivía en Nerima!

En ese momento, 3 pares de ojos, inmensamente abiertos, volvieron a ver, a la Guerrera de Neptuno. Al parecer, había partes de su pasado, que no eran conocidas, por su colegas Sailor Scouts. Luego, podrían hacerle preguntas. En ese momento, Ukyo decidía intervenir, en la desigual batalla.

-¡Ya me tienes harta, loca vestida de marinerito! –espetó Ukyo, sacando una de sus bombas de harina. -¡Ahora vas a ver, quien es Ukyo Kuonji!

Diciendo esto, y tomando desprevenida a Sailor Venus, Ukyo lanzó su bomba de harina. Sailor Venus, cogida de sorpresa, quedó en medio, de una nube blanca, tosiendo y ahogándose. Sailor Neptune agarró a Ranma, llevándolo, a un callejón cercano.

-¡Vaya cosa! –gruñó Ranma, en el callejón. -¿Vienes a darme, como tu amiga?

-¡Ranma, cariño! –exclamó Sailor Neptune, sorprendida, de que Ranma, no la hubiera reconocido. -¿No me recuerdas? ¡Soy yo, tu prometida, Michiru Kaiou!

-¡¿Michiru Kaiou?! –repitió Ranma, creyendo que oía mal. -¿Dices la verdad, amiga?

Por toda respuesta, Sailor Neptune se acercó a Ranma, lo abrazó, y lo besó, larga y apasionadamente, como en una escena, de una película romántica. Al terminar, se separaron. Sailor Neptune, expectante, esperó, a ver que iba a pasar.

-¿Y bien? -preguntó Sailor Neptune, intrigada. -¿Ranma? ¿Estás bien?

-¡Cielos! –dijo Ranma, algo agitado. -¡Michiru Kaiou, de verdad, eres tú!

-¡Ranma, cariño, debes irte! –anunció Sailor Neptune, sonriendo. -¡En mi espejo, puedo ver, que esa chica, Akane Tendo, te anda buscando! ¡Vete con ella, y nos veremos pronto! ¡Ya lo verás, muy pronto, estaremos juntos, como lo prometimos, hace 11 años!

En efecto, como dijo Sailor Neptune, Akane estaba buscando a Ranma. Aprovechando la batalla, entre la furiosa Sailor Venus, y los demás chicos de Nerima, Akane logró escabullirse, del sitio de la batalla y, cosa increíble, se iba acercando al callejón, donde estaban Ranma y Sailor Neptune, tiernamente abrazados.

-¿Ranma? –gritaba Akane, preocupada. -¿Estás aquí? ¡Respóndeme!

Al escuchar a Akane, llamándolo, Ranma no necesitó escuchar más. Dándole un último beso, a Sailor Neptune, salió del callejón. Una vez afuera, abrazó a Akane. Acto seguido, ambos subieron a un autobús, y se dirigieron, de vuelta a su ciudad, Nerima. Entretanto, la batalla seguía. Kuno, Kodachi, Mariko, Mousse, Shampoo y Ukyo, como si fueran uno solo, atacaban a Sailor Venus. Sin embargo ella, les estaba dando, una paliza de espanto. Bueno, espanto era el que sentían, las demás Sailor Scouts.

-¡Sailor Venus, no sigas! –ordenó Sailor Moon, sintiendo que iba, en serio, a perder la cordura, de seguir viendo, aquella insana dosis de violencia. -¡Para ya, te lo ordeno!

-¡Sailor Moon! –gruñó Sailor Venus, frenando, segundos antes, de darle un puñetazo, en plena cara, a Shampoo. -¡No te metas! ¡Por si no lo sabes, ésta es MI batalla!

En el acto, Sailor Moon, seguida por Sailor Mercury, Sailor Mars y Sailor Jupiter, llegó al lugar. Segundos después, Sailor Saturn, Sailor Uranus y Sailor Pluto, así como Sailor Neptune, también llegaron. Los chicos de Nerima, apenas si podían, tenerse de pie.

-¡Has actuado muy mal, Sailor Venus! –empezó Sailor Moon, seria. -¿Sabías eso, eh?

-¡Ustedes, chicos, díganme algo! –dijo Sailor Mercury, dirigiéndose, con amabilidad, a los vapuleados guerreros de Nerima (Kuno, Kodachi, Mariko, Mousse, Shampoo y Ukyo). -¿Están bien? ¿Necesitan un médico?

-¡Yo, estoy bien! –contestó Ukyo, tras escupir, un poco de sangre. -¡No sé, los demás!

-¡Kuno, responde, por favor! –rogaba Mariko, llorando, sobre el cuerpo, del noqueado kendoísta del Instituto Furinkan. -¡No te vayas a morir, Kuno, cariño, por favor!

-¡Mujer Loca, no responde! –informó Shampoo, hablando en su dichoso "japonés quebrado". -¡Amazona cree, que Mujer Loca y Chico del Palo, muertos están!

-¡No digas eso, Shampoo! –intervino Mousse, tratando de animarla. -¡Kuno y Kodachi, no están muertos! ¡Sólo están noqueados, creo yo!

"¡Gracias a mi ayuda, mi amado Ranma Saotome, y esa chica, Akane Tendo, ya están a salvo!", pensó Sailor Neptune, sonriendo feliz, con lo que se llama "una sonrisa secreta". "¡Espero que Ranma, en serio, no olvide nuestro compromiso, y regrese pronto, acá a Juuban, conmigo!"

-¡Voy a llamar, a una ambulancia, amigos! –prometió Sailor Jupiter, sacando un teléfono celular, y marcando el número necesario. -¡Ya lo verán, estarán bien!

Sailor Saturn y Sailor Pluto, se unieron a Sailor Mercury, en ayudar a los heridos. Mientras lo hacían, les preguntaron, quienes eran, que hacían en Juuban, y que asunto se traían, con la pareja, a la cual atacaban. Ukyo, la menos vapuleada, les contó.

-¡Ese chico, Ranma Saotome, es nuestro prometido! –contó Ukyo, tras señalarse a ella misma, y señalar a Kodachi y Shampoo. -¡Nosotras 3, siempre pasamos luchando con Akane, por el amor de Ranma! ¡No sé por qué, pero él, parece preferirla a ella!

-¡Chica Bonita de la Espátula, dice verdad! –secundó Shampoo, en voz baja. -¡Chica Violenta, prometida favorita de Ranma! ¡No justo, no justo!

-¡Yo, no soy prometida de Ranma Saotome, pero soy enemiga jurada, de esa chica, Akane Tendo! –exclamó Mariko, secándose los ojos. -¡Por ella, mi amado Kuno, no me vuelve a ver, más que como una amiga! ¡Juro, que la acabaré! ¡Algún día, lo haré!

En ese momento, justo cuando llegaban 2 ambulancias, Mousse se desmayó. En segundos, los paramédicos se llevaron, a Kuno, Kodachi y Mousse, en la primera ambulancia. Mariko, Shampoo y Ukyo, que no estaban noqueadas, fueron subidas, a la segunda ambulancia. Acto seguido, las ambulancias, se fueron de ahí.

-¡Esos 6, estarán en buenas manos! –masculló Sailor Mars, viendo alejarse a las 2 ambulancias. -¡Ahora, Sailor Venus, hablemos! ¿Qué creías, que estabas haciendo?

-¡Hago mi trabajo, como Sailor Scout que soy! –explicó Sailor Venus, muy segura de sí misma. -¡Claro, por lo visto, mis métodos, no son 100% aprobados, pero no importa!

-¡No sé, que dices, pero no me gusta! –dijo Sailor Uranus, cruzando los brazos. -¡Sé, eso sí, que la anterior Sailor Venus, nunca hablaría así! ¡Al menos, ella sabía comportarse, como una verdadera guerrera, no como una vulgar matona!

-¡Retráctate, Sailor Uranus, o sacudiré el suelo contigo! –gruñó Sailor Venus, apretando los dientes, y rechinando los dientes. -¡Por si no lo sabes, no te tengo miedo!

Las demás Sailor Scouts, retrocedieron espantadas, al oír eso.

-¡Debo apurarme, o esa loca, acabará a alguien! –se decía Minako, mientras trataba de apurar el paso. -¡Nadie, ensuciará el nombre, de las poderosas Sailor Scouts! ¡Al menos, no si yo, la única y verdadera Sailor Venus, puedo estar presente, y evitarlo!

Avanzando, a saltos, Minako llegó al sitio de la batalla, y esperó, el momento justo. Al ver a Sailor Venus, líder de las Inners, lista para liarse a golpes con Sailor Uranus, líder de las Outers, Minako supo, que había llegado, justo a tiempo.

-¡Vas a ver, Sailor Uranus! –dijo Sailor Venus, tronando sus nudillos. -¡Cuando acabe contigo, ni tus padres, podrán reconocerte! ¡Te voy a marcar la cara, permanentemente!

-¡La chica que tendrá la cara marcada, será otra! –se jactó Sailor Uranus, también, tronando sus nudillos. -¡Ven acá, mocosa malcriada, te voy a dar de patadas!

En ese preciso momento, Sailor Venus y Sailor Uranus, como un par de leonas furiosas, se lanzaron la una, contra la otra. Justo entonces, una chica rubia, vestida de gris y negro, de un salto, se interpuso, entre las 2 guerreras. Algo tenía que decir, y lo dijo.

-¡Detengan esto, pero ya! –demandó la chica rubia, a la cual, las demás Sailor Scouts, reconocieron como Minako Aino, la anterior Sailor Venus. Se veía molesta, y más, cuando se dirigió, a su sucesora. -¡El juego se acabó, Ayaka! ¿Deseas pelear, eh? ¡Pues no vas a pelear con Sailor Uranus, sino conmigo, hermanita!

Al escuchar que Minako, se refería a ella, por su verdadero nombre, Sailor Venus sonrió y, ante las miradas de espanto, de las demás Sailor Scouts, se quitó un par de lentes de contacto, y una peluca negra, dejando ver que ella, Ayaka, era rubia.

-¡Hola, Minako, mi hermanita querida! –saludó Ayaka, sonriéndole macabramente, a Minako. -¡Ven, linda, vamos a jugar, como cuando éramos niñas!

Un estremecimiento, sacudió a Minako. Acto seguido, se preparó, para lo inevitable.

-¡Muy bien, Ayaka! –aceptó Minako, resignada. -¡Es hora, del baile final!

Nota: Ahora sí, se ha descubierto, quien era, realmente, Aoki Ito, la nueva Sailor Venus. Ella es Ayaka Aino, la malvada hermana gemela de Minako. ¿Qué irá a pasar, en ésta batalla? ¿Quién será, definitivamente, la única y verdadera Sailor Venus? ¿Será Minako, o será Ayaka? Esto, se sabrá, cuando "La Otra" concluya, en el Episodio 4, titulado "Acto Cuatro (Final)".