¡FELIZ NAVIDAD! Yo espero que la hayan pasado tan bien como yo, hayan comido tanto como yo… o por lo menos hayan compartido con sus seres queridos . Bueno tenia este capitulo pautado para el 25, se los pensaba dar como regalo pero mmm.. digamos que el 24 bebi demás y dormi demasiado entonces… bueno me levante muy tarde y no lo termine jajaja…. El 26 lo termine e iba a publicarlo pero cumplió años mi mamá y paso lo mismo que el dia 25… me levante muy tarde. ¡Pero aquí esta! Espero les guste :3
Sus últimas palabras habían hecho que la chica soltara un suspiro, luego de eso un silencio incómodo acompañado de su propia respiración. Shikamaru buscó auxilio en Kankuro o su madre, pero ambos estaban ocupados en sus asuntos. ¿Fue demasiado directo? ¿Dijo algo que no debía? — No, no lo hiciste Shikamaru, ella es la que debe explicarse, no tu.
—Ah si la carta... La carta. —después de quizás un minuto la chica respondió y alzó la mirada para dedicarle una sonrisa. — En estos momentos desee que se hubiera caído... —La chica miró en dirección a su hermano Kankuro y este después de unos segundos de mirar esos papeles, que a Shikamaru le precian estar en blanco, miro a su hermana y su cuñado.
— Shikamaru, ¿quieren tú y tu madre ir a ver el lugar? — Kankuro camino en dirección a Temari, quien ahora le daba la espalda a Shikamaru y se dirigía al escritorio. — permíteme llevarlos... ¿Señora Yoshino?
El chico de la arena no le dio tiempo a responder por lo que fue llevado inmediatamente a la salida, junto a su madre quien se despedía de Gaara como un bebé. Shikamaru giró sobre sus pies antes de que la puerta cerrará y la mirada de la chica esquivo la suya.
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Temari vio como la puerta fue cerrada para luego apoyarse del escritorio justo después de perder el equilibrio. Si no hubiera sido por Kankuro que espabilo a tiempo, ella quizás no hubiera soportado la presión del momento, no sabía qué hacer, qué decir, y todo estaba siendo inusualmente incomodo entre ellos por culpa de sus propias acciones. — Tú lo besaste, tú le dijiste la verdad del primer beso, tú le escribiste cartas cursis...
— ¿Temari pasa algo malo? — No se había percatado de que la mirada de su hermano Gaara estaba sobre ella y tampoco que sus ojos estaban a punto de estallar en lágrimas. ¿El estrés quizás?
— Ay no... Gaara no te preocupes. — la chica pestañeo para secar sus ojos pero esto sólo hizo que unas lágrimas cayeran con facilidad. — Es el estrés... por la cena.
—Temari... — su hermano se puso de pie y la miro fijamente la chica sonrió nerviosa y se encogió de hombros. — Puedo ser insensible... Pero no soy tonto.
— ¿A qué te refieres Gaara? — la rubia soltó unas carcajadas sarcásticas y lo miró nuevamente nerviosa.
— Estabas evitando encontrarte con ellos, cuando llegaron casi que deseas que no fuera así... Incluso cuando Shikamaru quiso conversar contigo y tú, estuviste mirando a Kankuro a cada momento...— a medida que Gaara hablaba, Temari negaba con la cabeza. — ¡deja de pensar que soy estúpido! — la voz de su hermano se elevó un poco, Temari recuperó la compostura.
— No te alteres. — le dijo está a la defensiva. —Nada ocurre.
— ¡Solo me preocupo por ti! — empezó a decir su hermano, Temari pudo jurar haber visto esos ojos cristalizarse. — Si este chico te está haciendo algo, si ese hombre... — Gaara cerró los ojos y negó. — todo lo hago por tu bien... Pero verte de esta manera, como nunca te he visto... Débil. — Gaara volvió a tomar asiento y suspiro. —... Es mejor que terminemos esto de una vez por todas.
—Te he dicho que nada pasa Gaara. — Temari sintió unas ganas inmensas de abrazarlo, pero Gaara tenía su espacio personal y ella solía respetarlo. — Eres muy... Lindo en preocuparte, pero nada ocurre ¿si?
— Si tú lo dices. — el chico no pareció del todo convencido, unos segundos después se ruborizó y tomo algunos papeles entre sus manos. — ocúpate de tus asuntos... Yo estaré por aquí.
—¿Quieres que busque a Matsuri? — Gaara fulminó con la mirada a su hermana y esta sonrió limpiando sus lágrimas. — es broma... Nos vemos
Bien, el plan de olvidarlo no estaba funcionando, el tenerlo cerca tampoco ayudaba, pero si fingía no estar loca por el, entonces todo sería más fácil ̶- solo debes actuar desinteresada, mentir sobre la carta y continuar con aquello ̶̶ - Pero en estos momentos era difícil con el de por medio, siendo muy directo respecto a la carta y el beso… con ese tipo de acciones, nada iba a salir como quería.
Habían pasado ya dos horas desde el suceso en la oficina, Temari solo había tenido tiempo de tomar una ducha, arreglarse (opto por unos jeans y una camisa holgada) y preparar la comida.
El almuerzo estaba casi listo cuando el timbre sonó y la chica se dirigió a la puerta.
La primera persona que vio fue Shikamaru, seguido de su madre y Kankuro.
— Hola... —No había terminado de saludar cuando la madre de Shikamaru se le lanzó encima.
— Huele exquisito ¿qué preparas? — la señora le dijo al terminar de abrazarla, todos empezaron a entrar a la casa. — te he traído tus regalos. —le ofreció una bolsa del tamaño de una mochila. — espero que te gusten.
— Muchas gracias. — Temari la tomo y miro en dirección a Shikamaru, él y su hermano caminaban pausadamente dentro de la casa, que por suerte la chica había limpiado, o algo así. — Ah... No sabían que vendrían todos... Por suerte hice suficiente pescado y verduras. ¿y Gaara?
—¿Verduras? — Kankuro la miro fastidiado. — las verduras me aburren... El está en la oficina.
— Las verduras son buenas, tesoro. — Yoshino miraba todo a su alrededor antes de tomar asiento en el comedor.
— Vieja, ¿Porque le dices tesoro a otro hombre? — Shikamaru parecía en verdad irritado, ¿se irritaba por ese tipo de cosas?
— Le he puesto huevo cocido a la ensalada...— Temari dijo mientras dejaba la bolsa de regalos sobre el sofá; Shikamaru suspiro y tomó asiento junto a su mamá — Pero sé que no te gustan Shikamaru, así que prepare otra ensalada para ti...
—No, lo comeré.-̶ - le dijo el Nara.
— Yo lo prepararé. ̶ - le respondió Temari.
— No te preocupes, puedo comerlo. ̶- - hizo un gesto con su mano.
— Y yo puedo prepararte una porción. Está bien. ̶̶ - - La chica se dio la vuelta con ademan de no continuar con aquello, Shikamaru entendió y no volvió a responderle.
El resto miraba a la pareja diferir en la decisión de los huevos. Izquierda, derecha, izquierda, derecha. Casi como el tenis.
Temari camino en dirección a la cocina y tomo del refrigerador lechuga, tomate, cebolla... Había mirado fijamente a Shikamaru durante la conversación, pero, el no. El mantenía su mirada fija en la mesa, Temari estaba agradecida en parte, su mirada (la de Temari) había sido intensa y hubiera sido vergonzoso ser captada así.
Escucho unos pasos entrar en la cocina, pero mientras cortaba la lechuga le fue imposible saber de quién se trataba.
— Aun no esta lista… — Dijo mirando la tabla de picar.
— Vine a tomar agua para la señora Yoshino. — dijo Kankuro mientras sacaba una jarra del refrigerador. —... Y como le iba diciendo, amanecía, yo estaba en paños menores cuando atacaron los ninjas…
La voz de su hermano desapareció y Temari dejo de lado la lechuga recién cortada y comenzó a picar la cebolla; al cabo de unos segundos su nariz comenzó a picar y sus ojos hormiguearon. La chica se quejó y pasó su cara por su antebrazo izquierdo, para limpiar el sudor de su frente y calmar el picor que le causaba en los ojos.
— ¿Lloras con la cebolla? — Temari dio un salto en el lugar hasta darse la vuelta y encontrarse con Shikamaru, quien estaba apoyado en la pared del frente. El Nara evitó su mirada para luego reír.
— ¿Eres idiota? — Temari se apoyó en la encimara que estaba tras suyo. Gracias a que Shikamaru no la veía, ella podía mirarlo a el.— Debiste decirme que estabas aquí...
— ¿Para qué me evitases? — La interrumpió el chico, Temari miro sorprendida a otro lado.
— ¿Cuándo te he evitado? — Temari levantó su cuchillo hacia el en busca de respuestas. Shikamaru la miro y sonrío nervioso por el cuchillo frente suyo. — No te pienso herir, lo hice porque-
— En la oficina creo que me evitaste... ¿Dije algo que no debía? —Rozando los dedos de Temari, Shikamaru tomo el cuchillo entre sus manos para hacerlo bajar, a medida de que el cuchillo bajaba el daba unos pasos hacia adelante. — Mira si no quieres hablar de la carta-
— ¡Si! — la chica se alejó hasta que su espalda chocará con la encimera, Shikamaru estaba cada vez mas cerca. — Mejor no hablemos de eso... Ahora permíteme cocinar ¿sí?
Temari se dio la vuelta y continuó picando las cebollas, tras suyo Shikamaru dio unos pasos hasta susurrarle al oído.
—¿Estás nerviosa Temari? — el corazón de la chica dio un vuelco y todos sus sentidos se activaron a flor de piel. Sentía su corazón latir en su oreja, su piel burbujeaba con sangre y su estómago estaba quizás en un carnaval.
— ¿Cariño necesitas ayuda en la cocina? — la voz de la señora Nara hizo reaccionar a Temari, quien dio la vuelta rápidamente y lanzó a Shikamaru lejos de sí. — No quiero sonar mandona pero... Estas tardando demasiado. — la señora apenas entraba en la cocina.
— Pues su hijo me está molestando. — Temari enterró el cuchillo sobre la tabla de picar. — Dígale que se retire. — se dirigía a él más que a la madre del muchacho, pero su mirada estaba sobre el cuchillo.
— Entonces eso es un sí... — Shikamaru empezó a caminar hacia la salida, dándole la espalda a Temari. — Mamá mejor cocina tu… eres más rápida y me muero de hambre.
— Nunca te respondí ¿eres idiota? Fuera de mi cocina. — Entorno sus ojos. — Y yo cocino con mi tiempo.
— Te comprendo cariño... Los hombres en la cocina estorban, pero si tienen hambre a las dos de la madrugada que se cocinen ellos mismos. — La señora Nara empezó a picar las cebollas con facilidad y Temari se hizo a un lado.
Si Shikamaru continuaba actuando así se le iba a hacer muy difícil el hecho de parecer desinteresada. ¿Actuaba muy obvia? ¿El disfrutaba molestándola? ¿Que ganaba con esa pregunta?. El tenerlo cerca en aquel momento solo le dieron ganas de abrazarlo, y se sintió la mujer más estúpida luego de pensarlo, pero era esa la sensación.
Temari junto a su "suegra", comenzaron a poner la mesa, los chicos no estaban cerca, quizás en el cuarto de Kankuro o... ¿ en el suyo? La idea de pensar eso la hizo reaccionar, a Kankuro le fascina enseñar la casa, decía que era "la esencia de la familia".
— ¡Vengan, vengan a comer! — Temari se sentó rápidamente en la silla más cercana, la señora Yoshino la imito, poniendo a su lado. La mesa era cuadrada de madera, para solo cuatro personas, de todas formas en aquella casa solo vivian tres… siempre sobraba una silla, pero este dia no.
Los chicos llegaron con unas fotos en sus manos y se sentaron frente a ellas.
— Nunca había visto esa clase de cámaras. — Shikamaru sonreía, pero como él lo hacía, suave, pero alegre. Podrías pensar que era una sonrisa falsa, pero esa no era su sonrisa falsa. — Mami- mamá, quédate con esto. — El muchacho lanzó a la mesa una fotografía de él mismo de espaldas
— ¿Qué diablos es esto? — le dijo su madre mientras Temar servía el pescado. — ¿me presumes tu espalda?
— Es bonita, puedes poner eso en el periódico de Konoha y buscarme una esposa luego. — Temari no pudo evitar hacer chillar el tenedor sobre el bol de ensalada. Shikamaru comenzó a comer su pescado.
— Quizás Shiho se case contigo. — empezó a decir Kankuro sonriendo. — escuche que se besaron en la fiesta de Kotetsu. — Shikamaru abrió los ojos como platos y su mamá aclaró su garganta. Temari suspiro y tomo un sorbo de su jugo.
— ¿Andas besando a todas las mujeres de la aldea? — su madre lo miró indignada. — ¿Quieres que tu esposa sufra al besar unos labios tan saboreados?
— ¿De qué novela sacaste eso? — Shikamaru miro fastidiado a Kankuro. — Eso no es cierto... Nunca he besado a Shiho.
— Pues, los rumores existe por alguna razón. — Temari intervino por primera vez y luego comió un bocado de pescado.
— Si, ella lo intento hacer... — Shikamaru empezó a decir mirando a Temari fijamente. — Esta mal hablar del tema porque Shiho es una dama pero... Esa es la verdad.
— Para la próxima jovencito, déjese de coqueto. — Yoshino sonrió al comer el pescado. — Esta delicioso. — Temari le dedicó una sonrisa.
— Quizás no sea su culpa señora Nara. — Kankuro le dijo con la boca llena. — una vez una chica intento besarme.
— No mientas Kankuro... Solo te besan tus marionetas. — Temari bromeó y todos en la mesa comenzaron a reír.
— Tonta... Lo que quiero decir es... — Kankuro mastico su ensalada. — Las mujeres no suelen besar a cualquier hombre... Deben ser especiales o ellas deben querer besarlos…
— ¿Cómo así? Me interesa el tema. — Shikamaru giró su mirada hacia Kankuro y este sonrió.
— Ya sabes... Hay chicas que se besan con todos pero esas se reconocen. — Sus facciones se hicieron graciosas mientras hacia una cara coqueta.
— Tienes razón pequeño. — Yoshino asintió. — Esas... Hay que desaparecerlas.
— Entonces... Si una mujer te besa es por que eres especial… ¿ en qué sentido? — Temari suspiro y se enfocó en su comida, aquello de verdad estaba fastidiándola.
— Hmm... — el marionetista dudo para luego agregar. — Temari podría explicártelo.
— Si, explícamelo. — Shikamaru la miro a los ojos por fin. — Estoy interesado.
— ¿Cómo creen que lo sé? — la chica comenzó a ruborizarse. Sus ojos vacilaron de si contener la mirada o apartarla. — Nunca he besado a nadie...
— Yo tampoco, por eso estoy interesado. — Shikamaru mastico su comida sin apartar la mirada.
— Vamos Temari, en una ocasión me lo explicaste. — Kankuro insistió y la joven se sintió atrapada. Sus mejillas ardían y su corazón latía con fuerza. ¿Estaba Shikamaru burlándose de ella? ¿Kankuro en realidad era tan insensible?
— Yo... Les diré luego. —sus ojos ya estaba lo suficiente humedecidos para cuando se puso de pie. Tomó su plato y se dirigió a la cocina.
Si Shikamaru estaba burlándose de ella, o haciéndole una broma, no era para nada graciosa. Se sentía humillada, sentía que debía de decir algo que no quería delante de todos, algo que él sabía que había pasado y algo que no debía de hablarse de esta forma.
Entró en la cocina y se dirigió al fregadero donde terminó su ensalada en silencio y a continuación lavo los trastes.
Nadie apareció en la cocina durante ese tiempo, ni siquiera la señora Nara, ni Kankuro... Ni Shikamaru. — Quizás hayan entendido el que quería estar sola. — Temari soltó unas lágrimas frente al fregadero, quería golpear al chico, definitivamente se había dado cuenta de sus sentimientos y se estaba burlando de ellos.
—Nos iremos. — dijo la señora Yoshino dejando los platos a un lado. — Siento que te molestasen... A veces los hombres son...
— idiotas.
— Si, algo así. — la mujer salió de la cocina y luego de un cuchicheo la casa quedó en silencio.
Temari esperó unos minutos antes de comenzar a llorar como quería. Con mocos, quejidos y maldiciones; golpeando la esponja sobre el plato o llenando este con más jabón de lo normal.
Si hubiese tenido el valor de decir aquello delante de el, el podría haberlo tomado como desinterés, pero le fue imposible… se sintió en total presión y expuesta.
— Yo- La voz del chico se escuchó fuera de la cocina. La hizo parar en seco e incluso sus lágrimas dejaron de venir.
Él no se había ido.
Dioses envíenle la paciencia suficiente para esto. ( O algo así decía la consciencia de la muchacha)
— Maldición Shikamaru Nara. — Temari salió de la cocina para encontrarlo en el comedor. — ¿Porque demonios no avisas que estas maldito degenerado?
— Me hubieras evitado y me hubieras sacado de aquí-
— Pues claro, creías que iba a soportarlo… tu… ¿Continuabas burlándote de mí? — la chica comenzó a llorar más que antes, la rabia comenzó a subir a sus mejillas hasta volverlas más rojas de lo que estaban.
— No, no.
— ¡Sabes en primer lugar no debiste hacerlo de esa forma! — no supo en qué momento había comenzado a gritar pero ya lo hacía. — Y ese idiota de Kankuro...
— Yo no había entendido bien... Yo
—Cállate. — le pidió la chica más como una súplica. — No te quiero escuchar por Dios...¡no sabes lo estúpida que me siento!
— No llores... — la voz del chico se había elevado. Shikamaru estaba de pie.
—Y luego vienes y te quedas aquí y no me dices... ¿porque lo haces? — Temari dio unos pasos. — Ay por dios... Pensé que estaba sola. ¿Soy tan buen ninja? ¿Cómo no pude escucharte?
— Si eres una ninja genial.
— ¡Cállate! — en esta ocasión lo dijo un poco molesta.
— ¿Cómo me pides que me calle? — Shikamaru rodeo la mesa hasta estar a diez pasos de ella. — Tú estas avergonzada...
— Demasiado.
— Y tienes todo el derecho. — el chico dio unos dos pasos. — Pero yo estoy... ¡Por Dios Temari!
— ¿Qué? — La chica se cruzó de brazos. Las lágrimas habían cesado un poco.
— No te entiendo... Tú eres peor, estás jugando conmigo. — Shikamaru se puso las manos en la cabeza. — Y me frustra... Eres directa y yo intento serlo y tú... Te vas a la cocina llorando.
— ¡¿JUGANDO CONTIGO?! — La chica lo miró indignada. De todas las cosas que podía decir, esa nunca se la espero.
— Sí. — dijo el un poco avergonzado. — Dices que te gusta otro, pero me besas... — Temari se ruborizó por la declaración. — Luego me dices que no es tu primer beso, y luego me envías cartas extrañas. Es confuso — El corazón de Temari estaba a punto de explotar. — Me da mucho de qué pensar esta situación. — Shikamaru suspiro.
— Estas confundido... ¿No es obvio o eres estúpido? — le dijo la muchacha. Sabía que lo iba a decir no podría retractarlo. Nunca se había preparado para esto, nunca pensó que el día llegaría tan pronto, pero siempre imagino que seria ella quien lo haría… Shikamaru era un flojo en todos los sentidos. — Quieres que lo explique... ¿No?
— Me hago una idea. — Y si escuchaba la idea del muchacho y se dejaba llevar por eso, seria mejor, pero antes de hablar el dijo. — Pero prefiero escucharte a ti...
— Yo... — Temari se alejó y miro hacia su izquierda.
— ¿Tu? — El siguió su mirada pero ella volvió a evitarlo.
— No me presiones o te golpeo Shikamaru. — Ella le enseño su puño mientras miraba a otra dirección. — Sabes que lo hago.
— Si… pero.. ¿Tu qué? — le pidió casi en suplicas él.
— Yo… — Piensa tus palabras Temari. — Ay… Shikamaru… — se quejó la rubia y comenzó a patalear y se puso las manos en la cadera.
— ¿Qué?
— Yo te bese porque... Me gustas. — comenzó a decir ella sin mirarle. Sus lágrimas comenzaron a caer inconscientemente. — Desde hace mucho. No sé el tiempo exacto... Pero ay... — las palabras comenzaban a salir, una tras otra y ella no podía controlarse, una parte de ella le pedía que parase pero ella continuaba hablando. — Ay por Dios debería dejar de llorar... — su llanto comenzaba a hacerse más y más fuerte.
Cubrió su cara con sus manos y continuó llorando en ellas, no sabía a ciencia cierta por qué lo hacía, pero el estar allí, frente a él, confesándole su amor... La hacía sentir inútil, débil y desnuda; eran sensaciones que la hacían sentir dependiente… y ella no era esa clase de mujer.
Pasó un segundo, dos, tres. Habían pasado unos cuantos minutos ya y la sala continuaba en silencio. Temari sintió ganas de ir y golpear a Shikamaru, pero el pareciese que no estuviese presente.
— Siento haberte presionado... Hace un rato. — la voz ronca del chico la hizo reaccionar. Ella no estaba lista para respóndele. — No llores. — le pidió. — Tu estas llorando... Y yo...
El muchacho bufo y se escuchó el chillar de la silla, Temari levantó su cara para encontrase con la espalda de Shikamaru.
El chico se había sentado en el comedor dándole la espalda.
Esa escena era familiar, los chicos solían dar la espalda al momento de rechazar e irse por la puerta, dejando a la protagonista ahogarse en sus lágrimas. Temari miro fastidiada la situación y una pisca de gracia apareció por su cara.
— Tu estas llorando...— Shikamaru comenzó a decirle. — Y yo de alguna manera estoy aliviado...
— ¿Porque yo esté llorando? — el muchacho era un sádico si eso lo hacía feliz.
— No. — Shikamaru soltó una risa. — Porque no te gusta nadie más.
— ¿Estás feliz de que me gustes tú? — Temari sonrió. Eso era algo positivo.
— Hn. — Dijo el, pero no asintió. — algo así. — Shikamaru se puso de pie y se dio la vuelta, Temari cubrió su rostro.
— No me veas, debo estar horrible. — la chica se dio la vuelta y cubrió su rostro, descubrió que estaba caliente.
— Si tienes razón. — Shikamaru sonrió y se acercó a ella. — Creo que... — Temari lo sintió parado tras suyo. Las manos de Shikamaru la tomaron por los hombros y la hicieron girar.
— Vete. — le empezó a decir ella saliendo del poco espacio que quedaba entre ellos, sus manos continuaban cubriendo sus rostro. — Tu mamá debe estar por allí sola. — los orificios que hacían sus manos la hicieron ver a través de estas y así se dirigió a la cocina, pero Shikamaru la seguía. — veeee.
Temari avergonzada de quito las manos de la cara y se dio la vuelta para empujar al chico fuera de la cocina. Este sin embargo puso resistencia y la abrazo, algo que hizo sorprenderla mientras se hundía en el pecho de él.
Su olor era a jabón de baño, jabón de lavar ropa... El olía a limpieza.
Temari alzó su mirada y Shikamaru estaba mirándola, por primera vez luego de su confesión, el labio inferior de la chica tembló.
— Es bueno verte así... — empezó a decir él y Temari se sorprendió, él hablaba como un coqueto. — me gusta.
Y sin saber qué le gustaba en realidad, que era lo bueno que le gustaba ver, y si ella estaría de acuerdo o no, Shikamaru la beso.
Era un beso diferente al primero en todos lo sentidos, suave, caliente, húmedo, pero sobretodo más abierto, sin miedo y sin sorpresas. Temari estuvo sorprendida unos segundos pero no podía parase a preguntarle ¿Me estas besando porque te gusto?, así que se dejó llevar.
Temari se puso de pie para alcanzarlo y tomarlo de su cuello, el por otra parte la llevo tomando su espalda hacia la encimera para apoyarla, luego de unos segundos tomó el rostro humedecido por llorar y lo hizo acercarse más al suyo, haciendo del beso algo más profundo. Sus narices rozaban y sus dedos bailaban junto a las manos, dudando entre moverse o no, pero vacilaban y volvían a retroceder.
Sus labios por otra parte estaban pacientes, tranquilos, entendiendo que tenían todo el tiempo del mundo para hacerlo.
Temari se zafó por un segundo para tomar aliento, algo que también hizo Shikamaru, pero al instante volvió a besarlo, fue un beso uno cortó que él lo convirtió en largo. La rubia hundió sus dedos en el cabello y lo atrajo más hacia ella, Shikamaru llevó sus manos hacia las caderas de la chica para levantarla y sentarla sobre la encimera y luego allí trazó un camino en su espalda, de arriba hacia abajo.
Temari soltó un quejido cuando la altura entre ellos cambio, pero ella continuó con el beso.
Escucho como la puerta de la entrada se abrió y unos pasos hicieron eco en la sala, Temari corto el beso se bajó de la encimera, Shikamaru fue directamente a abrir el refrigerador.
— Siempre será lo mismo... — Dijo Shikamaru inaudible.
— Ah, aún están aquí. — dijo Gaara entrando en la cocina. — ¿Sobro algo de comida?
— Sí. — Dijo Temari quien comenzaba a servirla. — Tu deberías irte Shikamaru, tú mamá... Sabes eso — Temari tomo aire y continuo. — se preocupa.
— Si... creo que si tengo...— Shikamaru cerró el refrigerador y rasco su nuca— que ir … hola, Chao.— dijo lo último cuando pasó por el lado de Gaara. — Adiós. Chao. Nos vemos. — decía mientras salía del lugar — Adiós. Hasta luego...
Temari sonrió para sí misma, aquella situación era familiar, pero la disfrutaba mucho más que la anterior. Comenzó a servir el pescado que habia quedado y tomo un poco de ensalada.
— Temari. — la puerta de la salida se cerro. — ¿Estabas llorando?
— No lo hacía. — Temari sirvió un vaso de jugo para luego dirigirse a la mesa.
— Es imposible que me mientas cuando tu cara está en esa condición... — Gaara la miraba fijamente.
— Gaara, es solo por la cebolla... — Temari le dedicó una sonrisa para luego caminar hacia la cocina.
— ¿Qué te está haciendo para actuar como tonta? — Gaara parecía irritado. — Verte así me saca de mis cabales...
— Gaara no seas prejuicioso ¿sí? — Temari limpio lo que quedaba de sus lágrimas, no pudo evitar sonreír, Shikamaru habia puesto sus manos allí antes.
— Tú no seas una tonta... Agradece que no te dije todo esto delante de él. — Temari bufo para luego entrar en su habitación. — y que todo esto esté apuntó de terminar.
— ¿Todo esto? — le dijo ella antes de cerrar su puerta.
—Kankuro…— escucho decir a Gaara. — me dijo que ya encontraron al tipo que dijo aquel rumor… le advertiré a Konoha que tienen a alguien de desconfianza luego de que Kankuro me diga de quien se trata.
— Ah… claro. — le contesto su hermana.
— Eso quiere decir que, terminada la cena, acabare con este asunto.
Bieeeeeeeen, aquí está el capítulo. Termine de corregirlo hoy 28 de diciembre a las 3:25 am porque la verdad no quería hacerlas esperar mas, creo que me ire de viaje en Enero y no quería que pasara un mes sin actualizar… Bueno chicas he tenido una idea mmmm.. Intente dibujar una portada pero como dije anteriormente no soy buena con el estilo anime, si alguna sabe hacer ediciones bonitas.. ¿Me regalaría una portada original para el fic? Tengo amigos que editan pero, no quiero obligarlos a leer el fic para que me la hagan, es mejor si es alguien que le guste la historia… si es así déjenmelo saber en los reviews :3
