Bueno, hola…les traigo más de este fic. Espero que hayan tenido un lindo 14 de febrero… yo la verdad no hice nada jajaja. Les deseo suerte a todos los que estén en época de exámenes como yo t.t es una época terrible.
Bueno tengo algo que preguntarles (y no es que se acerque ni nada por el estilo pero como ya les dije todo en mi cabeza está hecho y quiero tener todo preparado) y gracias a utopia153 pude recordarlo; sucede mis calabacitas… ha llegado el momento de darles la charla del… LEMON, más bien es una encuesta y como sé que a muchas les gusta y quizás a otras no... ¿Les gustaría que este fic contenga lemón? De obtenerse una gran mayoría y obviamente una minoría, lo haría poniendo solo aquel lugar en negrita… así el que no desee leerlo podrá pasarlo tranquilamente; bueno quisiera estar al tanto para saber si debo poner las negritas o no cuando el momento llegue, dejen un review con su opinión. Gracias!
Shikamaru se habia apresurado en llevar a su madre a casa, esta habia estado insistiendo en regresar al hotel para dormir, y Shikamaru no iba a dejarla ir sola.
Durante el camino se habia dado cuenta que la despedida que le dio a la chica habia sido algo desabrida … pero se encontraban todos los invitados allí, invitados como Gaara que sabían la verdad; por supuesto se sintió mal dejándola sin más que palabras… o mejor dicho él se sintió mal de no haber hecho algo… más.
Habían sido quizás tres semanas desde que todo aquello comenzó… quizás pronto sería un mes, Shikamaru no estaba del todo seguro, pero si estaba seguro de que todo aquello habia ocurrido demasiado rápido; por supuesto que no le molestaba el hecho de que fuera con Temari, a decir verdad toda su adolescencia giro alrededor de tres mujeres: su madre, Ino y Temari, no es como si estar cerca de ella fuese algo nuevo, o el hecho de preocuparse, o hacerla sentir cómoda o querer ser algo protector… él siempre tuvo ese sentimiento, el sentimiento de ser alguien útil para ella; pero ahora era diferente, ahora compartían más que solo palabras y misiones, habían sentimientos (que quizás estuvieron siempre allí y por eso siempre quiso mejorar como hombre, pero ahora habían salido a flote) y Shikamaru estaba algo impresionado. ¿Qué debería hacer ahora?
Habia tomado un baño ya y su madre dormía tranquilamente en su cama; Shikamaru habia estado pensando en algo durante aquella ducha, era algo loco y arriesgado pero mañana partiría a Konoha y debía ingeniárselas.
Shikamaru habia estudiado y según todas las aldeas las academias y hogares propios, eran de los pocos lugares que no tenían extrema vigilancia para utilizar jutsus de transformación. — Si encuentro la academia podre entonces…—. Shikamaru salió del hotel y se encamino hacia la academia de Suna, no sabía exactamente como llegar allí y durante su "tour" por la ciudad lo habia olvidado, además la noche era demasiado oscura como para guiarse por anuncios de tiendas, aunque unas cuantas estuviesen abiertas.
Luego de algunos minutos se encontró con una gran entrada y un anuncio que daba la bienvenida a la academia de Suna, el ninja hizo algunos movimientos de manos para transformarse en un gato, espero algunos minutos pero ningún aldeano apareció a juzgarlo ni mucho menos ningún ninja.
Su visión era limitada y se las ingenió para subir a algunos tejados o ventanas y divisar mejor el camino hacia la torre; antes se habia transformado en un perro, para un misión junto a Asuma; habia sido algo difícil adaptarse a un cuerpo tan pequeño y sus movimientos pero después de dos semanas se habia vuelto un experto, aunque dejaron lleno de mordiscos aquel pergamino que debían rescatar, pudieron lograr el objetivo.
A su lado personas pasaban y algunas chicas lo acariciaban, no sabía exactamente qué tan tierno podía verse, pensó en un gato su cuerpo era mucho más flexible que el de un perro, y porque por supuesto no ves a perros en los techos a diario.
Luego de caminar y saltar un poco se encontró con la torre del Kazekage al frente de sus ojos, aunque solo pudiese ver lo que la vista le permitía, supo que se trataba de ella.
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— ¿Qué podría hacer? — Temari no dejaba de pensar en aquello. Había tantos pros y contras en toda aquella situación. — Simplemente podría ir y decirle a Gaara que amo a Shikamaru y que por favor no cancele el compromiso pero… Gaara se ha negado en aceptarle y hará lo que le venga en gana. Y tampoco puedo pensar solo en mi… ¿Qué tal si Shikamaru no quiere casarse?, — otra idea paso por su cabeza— podría simplemente decidirlo por mí misma e ir a hablar con los ancianos pero eso viene con un contra… y es casarme ahora mismo, yo no puedo casarme ahora mismo y dejar tantos planes que tengo por la aldea a la mitad. — se imaginó su vida de casada y todo lo que vendría con ella. — una casa, hijos, un trabajo… ¿Tengo todo aquello? ¿Estoy lista en verdad para tenerlo? — No eran decisiones que se tomasen de un día para otro, y si por supuesto podrían ser una pareja, pero mientras que el compromiso se cancelara no podría estar de buenas a primeras con él ya que no sería su prometido y por esta razón, empezo todo el lio. — Acepte todo esto sin que el gato tuviera cinco patas, no pensé que fuera ocurrir todo esto… y ahora todo es tan difícil, pero tan fácil al mismo tiempo.
El cristal de su ventana comenzó a chillar y se encontró con un pequeño gatito color… ¿marrón? Nunca habia visto un gato con aquellos colores por Suna, sin duda alguna era peculiar. Temari le dio unos golpecitos al vidrio para espantar al gato, no eran tan amante de los animales como para mantener uno y tampoco tenía ganas de pasar su noche escuchando los aruños en su ventana.
— Fuera gatito. — Comenzó a decir ella algo irritado por la insistencia de este. — No pienso alimentarte, ven por la mañana. — le dijo como si aquel gato pudiese responderle.
El gato parecía no querer irse y sus patas comenzaron a aruñar aún más fuerte el cristal, Temari se conmovió por mirada, parecía desesperado por refugio. — ¡Aish, pero que gato tan necio! — Temari abrió la ventana para tomarlo entre sus manos y la cerro de golpe. — Te daré leche y no vuelvas más, no estoy para cuidar animales.
El gato comenzó a arañarla como si su agarre le hiciese daño, incluso algunos maullidos comenzaron a salir de su boca, Temari lo miro algo ofendida. — ¿Qué diablos te pasa gato? ¿Te ayudo y me tratas así? — le dijo acariciando su cabeza. — Bien si lo que quieres es caminar entonces…— Temari lo coloco en el piso y en medio de un segundo el gato pasó a ser un hombre. — Que…AH-
Antes de poder gritar el chico dio la vuelta y tapo sus labios, los ojos de Temari se relajaron cuando se encontró con Shikamaru frente a ella. — Hola. — le dijo él. — Siento haberte asustado. — quito su mano de la boca de la chica y esta respiro hondo.
— Dios pude haberte matado… lo juro. — miro sus manos que estaban en la posición del tigre, listas para realizar un jutsu. — O pude haber matado a ese gato por ser tan fastidioso.
— Bien lo siento, si hablaba quizás gritarías aún más… y si subía sin ser un gato tus guardias me matarían— Temari se sonrojo y miro al cielo. Shikamaru respiro hondo. — ¿Debería bajar la voz?
— Sí. — le dijo ella en un susurro. — Habia olvidado que al frente tenemos a Kankuro y a un lado a Gaara. Aunque soy grandecita para tener a quien desee aquí…
— Pero es correcto tener un poco de respeto. —El la miro y suspiro— Sabes… creo que fui algo simple al despedirme de ti. — Temari ni siquiera habia pensado en aquello, pero si, habia sido algo simple.
— Mmm… fue algo normal.
— Bien, fue normal. — le dijo Shikamaru y tomo asiento en su cama. — Pero no dejaba de pensar en que es un poco… descortés.
— ¿Descortés en que sentido? — Temari se sentó a su lado y cruzo las piernas. Ahora se percató de que el chico que le gustaba habia entrado por la ventada de su habitación.
— Descortés porque… — Shikamaru rasco su nuca y continuo. — porque nos besamos y me iré mañana. ¿No es descortés despedirme de ti tan simple?
Temari sonrio nerviosa — No es como si fuese para siempre…
— ¿Qué dices? — Shikamaru no pudo oír aquel susurro de la chica. Ella se acercó y repitió en su oído.
—No es para siempre, así que está bien. — Shikamaru trago saliva y asintió. Una habitación, una chica muy cerca, la adrenalina de que te encuentren… aquel momento no ayudaba mucho con su autocontrol. — Entonces ¿solo regresaste para hacerme saber que te sentías mal por ser simple?
—Más o menos… — el moreno se encogió de hombros y Temari le dio un beso en la mejilla, en la miro de reojo mientras le daba una media sonrisa.
— Estoy siendo muy tonta ¿no crees? — Temari sonrio y jugueteo con sus manos. — ¿era mejor cuando te golpeaba?
Shikamaru sonrio en silencio. — No eres tonta, eres… ¿linda?
—Me estas ofendiendo. —Temari negó y se cruzó de brazos. — ¿Cómo puedes decirme linda cuando antes te parecía cruel?
— Hay semejanzas… — le dijo el alzando sus cejas. — Cuando eres cruel, te ves linda. Siempre he pensado eso.
Temari lo inspecciono y respondió. — ¿Cómo podría creerte? Ahora resulta que antes cuando me llamabas cruel te parecía linda…
— Ah bien. Piensa lo que quieras. — le dijo Shikamaru, Temari buscaba decir algo pero en la interrumpió. — En Konoha todos pensaban que me gustabas… supongo que eso lo pensaban porque, pude decir algo alguna vez.
— Bien. Te creo. — Ella aparto su mirada. No podía negar que hasta ella misma habia escuchado los rumores cuando iba a la aldea vecina.
— Tus pijamas son algo… tiernas. — Temari salto sorprendida y Shikamaru ahogo una risa. Si, sus pijamas rosas de osos eran algo… cursis.
— Que más da, nadie viene a verme en las noches… Oh espera. — Temari actuó sorprendida y luego lo miro a él. — Tú has venido hoy… ¿ni siquiera pensaste que podría no se… dormir desnuda?
— Mmm… no pensé eso. ¿Piensas ese tipo de cosas siempre? — La verdad si lo habia llegado a pensar, pero no pensó que Temari fuese de ese tipo.
— No cambies el tema… no le busco el doble sentido a todo como tú. — ella se puso de pie y tomo un peine de su peinadora.
— ¿Segura? — Ella se acercó y alzo su ceja izquierda. — pensé que habías pensado algo así en Konoha… ese día en las aguas termales.
— Ay muérete Shikamaru. — El sonrio y ella se sentó y comenzó a cepillar su cabello. — Sabes ese día todo era extraño así que… ¿Cómo no pude confundirme?
— Mmm… creo que nunca dije nada como — el aclaro suavemente su garganta y continuo. — "Temari necesito que vengas a un hotel conmigo vamos a tener relaciones"
— Por dios ya no lo repitas jamás. — Ella comenzó a reir sin parar. — Nadie dice eso cuando lo hará… me refiero a las señales.
— ¿Qué señales? — él dijo algo confundido. — "¿No puedo hacerlo si no eres tú?"
— Si, eso… por dios. — ella negó y cerro sus ojos. — Pensé que te gustaba o algo así.
— Solo quería que una chica fuese conmigo… pero Chouji insistió en que fueses tú. — Shikamaru recordó aquel momento. ¿Era tan obvio que incluso sus compañeros le daban empujones?
— Eso es un poco decepcionante. — El tono de voz de Temari cambio.
— Estoy feliz de que fueses tu…—Shikamaru lo dijo demasiado bajo pero ella pudo escucharlo. — Si no…
— ¿Si no que? — le dijo ella luego de unos segundos.
— Si no… — el respiro y bajo la mirada. — ¿Cuánto tiempo me habría tomado en darme cuenta de ti?
Temari sonrio lo menos que pudo y acerco un poco más a él, Shikamaru por su parte continuaba mirando el piso algo avergonzado.
— Lo siento si en algún momento no llegue a entenderte yo… — el suspiro. — Creo que no soy tan inteligente si se trata de mujeres… — dos segundos después dijo. — si se trata de ti. — corrigió.
—Está bien. — le dijo ella. — Eso lo sabía… es decir. — Temari continúo. — No es como si estuviese segura de que te gustase pero… pero sabía que era importante para ti y eso me bastaba.
El asintió dos veces y luego levanto la cabeza. — Hoy pensaba que Mi madre, Ino y tú, son las mujeres más importantes. — el sonrio y luego agrego. — Bien y Mirai, pero ella es una niña aun.
— Gracias. — le dijo Temari y lo abrazo sentada a su lado por la cintura. El la rodeo con el brazo.
— Gracias a ti. — Temari sonrio y se alejó suavemente. — Te dije que hay semejanzas…
—No he sido cruel.
—No, no… estas siendo linda. — le dijo él y ella rodo sus ojos. — pero para un hombre, ser linda en un lugar así significa ser cruel…
Temari ahogo una carcajada y Shikamaru se ruborizo. — Ay por Dios… tú eres el que le busca el otro lado a las cosas… pervertido.
— Lo siento. — comenzó a rascarse su nuca. — Estoy siendo honesto y precavido.
—Está bien… — le dijo ella y luego capto. Una cama, una chica… un abrazo; por supuesto no estaba mal besarse si a eso se refería claro, pero el solo estaba evitando hacer algo por impulso propio.
— Debería irme entonces. — Shikamaru se puso de pie y Temari hizo lo mismo tras él. — son casi las once de la noche y yo debo irme a las cuatro de la madrugada con el resto.
Temari asintió y lo miro mientras este hacia unos movimientos con sus manos. Él se iría mañana pero ¿Cuándo volvería a verlo? — Quédate.
Shikamaru paro en seco y la miro sorprendido, ella ruborizada le sostuvo la mirada. — ¿Qué?
—Quédate… hablemos o si quieres solo dormimos. — ella comenzó a juguetear con sus manos y respiro hondo antes de continuar. — Puedo poner una alarma a las tres y…
— No es buena idea. — Shikamaru negó mientras miraba hacia la ventana.
—Quédate. — le dijo ella, más que una súplica parecía una orden. — Nada va a pasar, yo me hare cargo de todo. — El la miro algo avergonzado, este no era el dialogo de una mujer y su reacción no era exactamente la reacción de un hombre; algo típico entre ellos. — Quédate conmigo.
Shikamaru sintió como una llama dentro de si se encendiese y un balde de agua de algún lugar iba hacia allí para apagarla. Estaba incorrecto pensar ese tipo de cosas y trataba de borrarlas antes de que se apoderaran de su control; pero no podía evitar el hecho de que quería besarla. Temari no tenía ni una pizca de sensibilidad, realmente estaba pensando todo por encima de esa línea y él era un hombre — uno muy débil—. Se controló lo más que pudo y recupero la compostura.
— Bien. — le dijo asintiendo, Temari sonrio. El Nara miro la puerta que tenía al frente y el miedo se apodero de él. Todo se volvería peor si alguien llegase a entrar. —Me matarían.
— ¿Qué dices? — decía Temari mientras colocaba la alarma en su reloj de noche.
— Nada. — el chico se sentó al borde de la cama y ella fue hacia una mesa y trajo consigo un pequeño cactus. — ¿Y eso?
— ¿No te he dicho que me gustan las plantas? — Shikamaru asintió; la verdad recordaba eso, cada vez que ella iba a Konoha solía visitar el invernadero. — Esta me la regalo mi padre hace mucho… Los cactus pequeños como estos llegan a vivir unos treinta años.
— Es un poco curioso… su tamaño quiero decir. — Shikamaru habia visto muchos cactus grandes y largos, pero este era como una pequeña bola de espinas. — ¿desde hace cuánto tiempo lo tienes?
— Desde que te conozco. — continuo ella sin dejarle decir una palabra al muchacho. — Justo antes de ir a Konoha con mi padre para los exámenes Chunnin, me lo regalo por mi cumpleaños.
— Ya veo… fue hace mucho tiempo. — Abecés olvidaba que el padre de la chica también habia sido asesinado.
— Sí, he estado cuidándolo con bastante paciencia. — Temari coloco el cactus en la mesa y se giró a mirarlo. — Este cactus tiene conmigo, los mismos años que mi padre lleva muerto… y los mismos años que llevo conociéndote.
— Sí. Nunca pude decírtelo pero… siento mucho lo de tu padre. — ella asintió y se encogió de hombros.
Unos segundos más tarde dijo. — Bien. — lo miro y se acostó en la cama. — Puedes acostarte si lo deseas.
— No, estoy bien. — Shikamaru no podía dejar de imaginar que alguien iba a tocar la puerta en cualquier momento, habia mucho más suspenso aquí que en cualquier otra misión.
— ¿Ya tienes miedo bebito?
— Desde que salí del hotel tengo miedo…
Temari se sentó nuevamente para abrazarlo. — ¿Estas más asustado si te abrazo?
— Que molesta eres…
— Busco molestarte en realidad. — Shikamaru aparto la mirada y ella comenzó a besarle la mejilla. — actúas como una chica… ¡no me ignores!
— Shhh. — el chico la miro pidiéndole silencio. — No hables tan fuerte.
— ¿Por qué? — la voz de Temari era cada vez más fuerte. — ¿Vendrá alguien?
— ¿Estás buscando que me maten? — Temari lo soltó y se acomodó a su lado, Shikamaru la miraba irritado sentado al borde de la cama.
— No. — dijo casi, casi como en un grito. — Para nada. — volvió a repetir bajando solo un poco la voz.
— Baja la voz Temari. — Shikamaru la miro irritado y ella comenzó a reir un poco fuerte. — Ya baja la voz… — Shikamaru la tomo por el brazo y la acerco para tapar su boca, ella aun así reía a carcajadas.
—No seas tan cobarde. — dijo ella bajo la mano del Nara.
— No seas molesta. — ella se encogió de hombros y él le quito la mano de la boca, sin dejar de tomar su brazo.
Lo siguiente fue algo mecánico. Shikamaru la miro a los ojos y ella le sostuvo la mirada antes de ver sus manos unidas, el hizo lo mismo para luego volverla a mirar y encontrarse con los ojos verdes esperándolo. De alguna forma el sabía que tenía que hacer pero también sabía que tenía que evitar, ella le sostuvo la mirada unos segundos más y luego en la aparto y miro el cactus otra vez.
Temari tomo su rostro y lo giro hacia el de ella acercándolo, pero nunca toco sus labios, solo estaba ahí cerca de él respirando su mismo aire y mirándolo fijamente. El solo permaneció inmóvil mirándola, ella por otra parte parecía estar afrontando el más grande reto en toda su vida; su mirada vacilaba, sus labios temblaban y sus mejillas se tornaban cada vez más rosas.
El chico trago saliva y la tomo por la cintura pegándola mas a él, debía de admitir que verla tan cerca lo habia echo perder el control, pero no la cordura.
Temari inclino su cabeza para encajar sus labios en los de Shikamaru que estaban calientes y secos. El chico olía a jabón y menta y sus labios sabían a pasta de dientes. Ella continuo suave y pausadamente, sin prisas, llevando sus manos del rostro de Shikamaru hacia su nuca, mientras trazaba algunas líneas divertidas sobre lo que quedaba al descubierto con aquella camisa que llevaba. Temari cerro sus ojos y comenzó a besarlo como lo habia hecho en el lago, que fue de alguna manera el mejor beso que él le habría dado.
Shikamaru continuaba atrayéndola hacia sí mismo, incluso cuando entre ellos dos no quedaba ningún espacio; Temari desenredo sus piernas cruzadas y gracias al impulso de Shikamaru las coloco alrededor de la cintura del moreno, sentándose sobre su regazo.
El beso estaba volviéndose muy, muy intenso… incluso ella que nunca lo habia hecho en toda su vida comenzó a usar la lengua torpemente y clavo sus dedos en el cabello oscuro del chico de Konoha.
El continuaba atrayéndola más y aunque sabía que estaban demasiado cerca, la quería aún más cerca; las manos de él hacían círculos en la espalda de la muchacha, mientras que la otra bajaba desde su pierna hasta su cintura. Busco apoyo en la pared a su izquierda, la que estaba por debajo de la ventana y se acomodó en la cama, permaneciendo sentado.
Él se separó por un segundo para tomar aire, pero ella lo capturo en el mismo instante dejándolo sin aliento; Temari se alejó para besar la mejilla del chico y este por otra parte comenzó a besar su cuello, si bien eran inexpertos en aquello y lo hacían con demasiada torpeza, no podían llegar a pensar si estaban haciéndolo bien o mal, ya que para ambos era su primera vez. Temari soltó un leve gemido que la hizo avergonzar cuando los labios de Shikamaru comenzaron a besar su cuello y el cosquilleo siguiente la hizo tener escalofríos.
A continuación el Nara se alejó lo más que pudo, o lo que la pared y la cercanía con ella le permitían; Temari aparto su mirada avergonzada por su reacción.
—Deberías ir a dormir. —le dijo el con una voz muy áspera. — por favor.
— Bien. — Temari trato de ocultar su sonrisa, estaba avergonzada pero era muy gracioso verlo reaccionar así. — Iré a dormir. — y acto seguido se bajó del regazo del muchacho.
Shikamaru respiro hondo, unas seis veces mientras Temari se cubría con la manta y luego suspiro otras seis veces más. — Aquello era de seguro muy difícil para los hombres. — pensó para sí misma. La verdad no estaba segura de aquello, habia leído libros pero siempre eran desde el punto de vista de una inocente chica, así que poco sabia como se sentían los hombres. Ella por otra parte estaba muy avergonzada, su corazón latía demasiado y su respiración estaba un poco agitada además estaba literalmente caliente; no recordaba haber estado así hace algunos minutos.
Luego de unos segundos Shikamaru se puso de pie. — Puedes dormir aquí si deseas… la cama es grande y-
— Olvídalo, solo dame una almohada, dormiré en el suelo. — parecía un poco irritado desde el punto de vista de la chica; y en realidad lo estaba, lo que más estaba evitando era aquello, porque con ello traía un gran dolor.
— Bien, como quieras… — Temari le dio una almohada y luego se acostó en su cama. — Que tengas buenas noches.
— Igual tu Temari. Descansa.
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"Disculpa si te molesta que haya tomado este papel de tu gaveta… por suerte encontré este lápiz muy cerca. En cuanto te dormiste he decidido irme… eso se debe a que no soporto que tus hermanos estén al lado.
Me he tomado la libertad de quitar la alarma… de todas formas ya me iría así que para nada iba a sonar. Quizás nos veamos en unas semanas, en realidad no sé cuándo, pero espero verte pronto. Puedes escribirme o llamarme si no es tan costoso, yo estaré al pendiente.
Con mucho cariño, tu prometido, Shikamaru."
— ¿Para nada iba a sonar? — dijo para sí misma. — Si serás idiota…
Temari dejo la nota a un lado y miro el reloj (aunque con solo ver el sol pudo percatarse de que ya eran más de las cuatro) 8:45 am. Se habia marchado hace cuatro horas, y ni siquiera se despidió a apropiadamente. Aunque ayer hubiese venido a despedirse o más bien decirle, que esperaba despedirse mejor… ella esperaba acompañarlo hasta la salida de Suna, como el solía hacer cuando ella visitaba Konoha.
A partir ahora iba a comenzar lo difícil, y si tenía que posponer la cancelación de este compromiso hasta que sus planes en Suna estuviesen finalizados, entonces lo haría. Ya era momento de que ella escogiera su futuro y sin ataduras familiares viviera más a gusto todo aquello; después de todo era ella quien velaba por su propia felicidad, no las decisiones de su hermano menor. —Veamos que harás en Konoha… yo por mi parte tratare de quedar libre para ese bebe llorón…
Y sin más se encamino a terminar todas aquellas propuestas que habia planeado para su aldea.
Bueno espero que les haya gustado, a mí en particular me gustó mucho este capítulo porque se expresa tanto el cariño como el deseo (yummy yummy) que se tienen. A partir del otro no les prometo mucho ShikaTema…
Elegí un gato porque ellos suelen ser escurridizos… quería escoger un ave pero mmm creo que ser un ave es difícil XD (Me puse en el lugar de los animales para este capítulo) es que vean como les cuesta a los pajaritos volar… no me imagine que Shikamaru fuese un aviador o algo así, por eso escogí un gatito. Bueno saludos y muchas gracias por sus reviews… felicidades a todos aquellos que cumplan años el 29 de febrero (por fin les toca pachanga después de cuatro años) y felicidades a todos aquellos que cumplan a principios de Marzo!
