Capitulo 4

"¿Quien te dejo a cargo de un niño pequeño? ¿Acaso te secuestro cariño?" Harry escondió su rostro en el cuello de Sherlock, un solo ojo espiando con curiosidad.

"Sargento Sally Donovan, conozca a mi primo, Sherry Holmes." 'Sherry' dejo escapar una suave risita pero no dejo de esconderse cuando Donovan miro al par.

"¡Sherlock, estas aquí! Tenemos… ¿quién es este?" Lestrade se detuvo de golpe, su actitud sombría y profesional, que hablaba de una escena del crimen particularmente desagradable se transformo en un instante en sorpresa.

"Este es Sherry Holmes," respondió Sherlock y Harry rio otra vez. "Sherry, conoce al Detective Inspector Lestrade."

"Encantado de conocerte," dijo Lestrade su rostro suavizándose al ver el rostro del niño y extendiéndole su mano. Harry le sonrió pero no tomo la mano, escogiendo mejor removerse en los brazos de Sherlock, aun medio escondido contra su cuello. Sherlock frunció el ceño ligeramente pero Lestrade no se sintió mal en lo más mínimo. La expresión de Lestrade si cambio ligeramente al cambiar su atención del niño al hombre.

"Sherlock, no puedes traer un niño a una escena de crimen."

"Claro que no," respondió Sherlock usando su mano libre para sacar un papel plastificado de su bolsillo, "John me lo dijo. Regla número seis, Harry no puede ser llevado a escenas del crimen sin importar la razón, ni a vigilancias, ni a persecuciones, aunque sean buenas experiencias de aprendizaje."

"¿Entonces porque está aquí?" pregunto Lestrade su pregunta sobreponiéndose al suave comentario de Donovan 'Pensé que se llamaba Sherry'.

"Regla número dos, Harry no puede ser dejado solo sin importar la razón y no puede ser dejado atrás. John está trabajando y no estaba la , así que Sherry está conmigo. Yo por supuesto, lo dejare 'cerca' de la escena del crimen en vez de llevarlo a ella. Estoy seguro que alguno de los mejores de Londres podrá cuidar de un niño por un breve tiempo."

"No somos tus niñeras," protesto Donovan, "Un niño no pertenece aquí. No puedo imaginar que alguien deje a este pobre niño…"

"Sargento Donovan," interrumpió Lestrade su voz suave pero severa y ella dejo de hablar para mirarlo. Él le dio una mirada.

"Señor," dijo ella con tono furioso, "No creo que seas apropiado…"

"Por favor cuida a… ¿Harry?... por el tiempo que nos tome revisar la escena del crimen," dijo Lestrade con voz suave pero que no admitiría discusiones. Sherlock lucía satisfecho mientras que Donovan en silencio cedía ante la autoridad, aunque la mirada que le envió a Lestrade era positivamente viciosa.

"Está bien, Sherry," dijo Sherlock bajando a Harry al piso, "Quédate con Sally. Regresare pronto." Harry lo miro con obvia reticencia y temor ante este giro en los acontecimientos.

"Debes quedarte, lo dicen las reglas del tío John. Quédate. Buen chico." Y con una palmadita final en la cabeza del niño, Sherlock gentilmente lo empujo en dirección general de la sargento Donovan antes de darse la vuelta y seguir a un divertido Lestrade a la escena. Tras ellos, Donovan estaba diciendo, "Vamos cariño, puedes contarme todo sobre vivir con el tío John y el tío Sherlock."

Lestrade le permitió a Sherlock su investigación inicial antes de ceder ante su curiosidad natural (y quizás también se sintió un poco dolido) y dijo, "Nunca mencionaste que tenías un hijo."

"Primo, en realidad. Y no sabía hasta hace dos semanas."

"¿Entonces supongo que el Dr. Watson te ha estado ayudando?" Sherlock se detuvo en su análisis de las salpicaduras de sangre para notar al fin los intentos del inspector para saber más.

"Él también es guardián de Sherry," y luego en tono neutro continuo, "¿Te gustaría ir a casa para conocerlo mejor?"

"Si, en realidad me gustaría mucho eso. Sé que no me consideras tu amigo, pero…"

"No tengo amigos."

"…aun siento… ¿qué quieres decir con que no tienes amigos? ¿Y John?"

"Él…no cuenta. Además, es mi esposo no mi amigo."

Lestrade no había estado bebiendo nada en ese momento, pero aun así se ahogo. Sherlock pareció no notarlo, sumergido una vez más en su análisis de los cuerpos y las salpicaduras de sangre.

Finalmente, Sherlock declaro la escena aburrida, que no valía la pena su tiempo, y que el esposo de la mujer era el culpable porque la había encontrado con su amante ('Obviamente lo puedes deducir por el anillo de boda, el asesino lo dejo en el piso, lo saco del dedo de ella) y se fue, en cosa de quince minutos. Harry estaba parado casi donde lo había dejado y Donovan se había rendido en interrogarlo porque ambos estaban en silencio. La expresión incierta de Harry cambio a una sonrisa cuando vio acercándose a Sherlock.

"Te quedaste. Buen chico," dijo Sherlock dándole una palmadita en la cabeza al niño antes de sacar una galletita de su bolsillo y dársela. Lestrade y Donovan se quedaron mirándolo. Sherlock los miro como si nada, deteniéndose para sacar el papel plastificado de su bolsillo y escanearlo, antes de volverlos a mirar. "¿Hay algún problema?" pregunto al fin de manera alegre.

"Ese niño no habla," declaro Donovan, "Le has hecho algo…"

"Él puede hablar. Simplemente no quiso hablar contigo," respondió Sherlock luciendo satisfecho una vez más. Harry los observaba en silencio comiendo su galletita.

"Sargento Donovan…" comenzó Lestrade reproche en su tono.

"¡Hablo en serio! ¡No estoy convencida de que sea seguro dejarlo con un niño pequeño!" insistió Donovan.

"Sargento Donovan," repitió Lestrade su voz fría, y ella se retiro, aunque no sin un último comentario ofensivo.

"Fenómeno."

"¡No fenómeno!" una voz completamente inesperada grito desde las cercanías de sus piernas y Sally Donovan recibió una fuerte patada en la espinilla antes que el pequeño niño responsable se escondiera tras las piernas de Sherlock y bajo su abrigo, aunque fulminándola con la mirada desde su escondite. Sherlock lucía tan sorprendido como los demás. Donovan vacilo un momento, no convencida de si debía disculparse o asesinar a Sherlock antes de marcharse al fin. Sherlock y Lestrade se quedaron en silencio un poco choqueados, antes que Lestrade recordara que tenía una escena del crimen que terminar de sortear.

"Iré pronto para conocer a tu primo apropiadamente," dijo al fin Lestrade dándole al niño una última sonrisa antes de marcharse. Sherlock se retorció medio incomodo para agacharse en un intento de soltar al niño que estaba aferrado a la parte trasera de sus rodillas.

"No fenómeno," repitió Harry y luego, "Lo siento, lo siento," y se largo a llorar. Incomodo, Sherlock logro desenredar al niño que lloraba de sus piernas y lo tomo en brazos.

"Está bien," le dijo y cuando Harry continuo llorando aferrándose a él ahora con más fuerza, intento darle palmaditas en la espalda diciendo, "Tranquilo, tranquilo." Al final cuando era obvio que el niño no se iba a tranquilizar, se rindió. Tendrían que ir donde John.

Para cuando llegaron a la sala de espera, los sollozos de Harry habían disminuido en intensidad pero no se habían detenido, tampoco su agarre en Sherlock. Sherlock continuo ocasionalmente dándole palmaditas en la espalda diciéndole de vez en cuando 'tranquilo, tranquilo'. La recepcionista lucia bastante simpática cuando se le acerco. Le dijo de inmediato que necesitaba ver a John y ella le sonrió de manera amable preguntándole si tenía una cita. Cuando ella comenzó a pasarle cuestionarios para que llenara, Sherlock finalmente se dio cuenta de que ella había comprendido mal la situación.

"No estoy aquí por un cita médica," le explico, "John es mi esposo."

"Oh," dijo ella luciendo un poco desconcertada pero indicándole que tomara asiento. Había otros pacientes sentados en las sillas, algunos le daban miradas simpáticas pero otros parecían molestos ante la presencia del niño que lloraba. Sherlock resistió el deseo de ir él mismo en busca de John porque no quería que John se enojara con él por no seguir la reglas; John de seguro no estaría contento porque había llevado a Harry cerca de una escena del crimen, o por el hecho de que Sherlock en realidad era tan inepto en esta cosa de la crianza que ni siquiera podía hacer que el niño dejar de llorar. Sintiendose un poco perdido y vacio, y esperando que John se apresurara aunque estuviera enojado, Sherlock finalmente tomo asiento al lado de un mujer mayor que no parecía estar demasiado enferma para estar llena de gérmenes y que no había mostrado molestia ante su presencia.

Desafortunadamente, ella no era del tipo de persona reservada, porque de inmediato se dio la vuelta hacia ellos con mirada simpática y le dijo:

"Pobrecito. ¿Está enfermo?"

"No lo creo," respondió Sherlock frunciendo el ceño ante esa idea, "Solo sigue llorando."

"Pobrecito," volvió a decir la mujer y luego, "Debería intentar mecerlo. Yo solía mecer a mi Henry cuando estaba así, y se tranquilizaba casi de inmediato para luego quedarse dormido."

"¿Usted cree?" pregunto Sherlock y dejo de darle palmaditas en la espalda y comenzó a mecerlo.

"A veces le cantaba una canción de cuna," continuo la mujer mayor, "Podría intentar cantarle despacito; quizás le ayude oír su voz, saber que está allí."

"¿Cantar?" pregunto Sherlock incrédulo. Bueno, John le había recalcado que a Harry le gustaba escucharlo tocar el violín. Sherlock vacilo un momento pero Harry aun seguía llorando, anquen no tan fuerte como antes, y mecerlo no estaba haciendo nada más que marear a Sherlock. Así que reviso una lista de canciones en su cabeza, intentando elegir cual sería apropiada antes de decidirse en una vieja canción de cuna francesa que recordó le cantaba su abuela.

Harry lo miro cuando comenzó a cantar y la señora le sonrió de manera aprobadora, así que animado, continuo. Harry apoyo su cabeza contra su hombro, mas callado ahora aunque sus ojos aun estaban mojados.

Sherlock se estaba concentrando con fuerza en Harry y la canción que no se dio cuenta cuando llego John, quizás porque John no dijo nada y no hizo nada para anunciar su llegada. Solo cuando la canción de Sherlock termino hizo notar su presencia, sentándose en la silla opuesta a la señora mayor.

"John," dijo Sherlock levantando la mirada del niño casi dormido.

"Sherlock," respondió John con voz suave y gentil mientras con una mano acariciaba el cabello de Harry.

"No paraba de llorar," dijo Sherlock al fin, con una mirada tan perdida que John no pudo resistir pasar una mano por el cabello de Sherlock también. Alguien cerca hizo un sonido feliz pero lo ignoro.

"Parece tranquilo ahora. Se está quedando dormido," le dijo John. Y no se quejo porque Sherlock lo había interrumpido en el trabajo como había temido Sherlock y no le estaba diciendo a Sherlock lo incompetente que era, lo inútil o negligente que era, ni tampoco le había preguntado quien había dejado que un fenómeno cuidara de un niño. Lucía extrañamente calmado, quizás incluso complacido, cosa que no tenía sentido ya que Sherlock había causado que el niño llorara por casi una hora sin parar.

"Si," fue todo lo que respondió Sherlock. Y John podría no ser un genio detective, pero de alguna manera era bastante adepto a leer todo lo que Sherlock no podía decir.

"Ustedes dos parecen estar bastante bien ahora," dijo John después de un momento, "¿Aun me necesitas? Saldré en dos horas." Sherlock considero esto.

"Creo que estaremos bien."