Harry Potter de Baker Street Capitulo 5

"Cuando dijiste que debíamos sacar a Harry a pasear, esto no es lo que tenía en mente."

"¿Debí llevarlo al parque entonces?" Pregunto Sherlock su voz cargada de desprecio ante la idea.

"El Dr. Sundberg piensa que es bueno para él," le recordó John, aunque no había molestia tras sus palabras. Más bien diversión. De hecho, estaba feliz de que Sherlock hubiera tomado interés en el aire libre, aunque esta no era la forma en que lo habría sugerido.

"Bueno, si el Dr. Sundberg lo dice," fue la respuesta de Sherlock su voz entrelazada con sarcasmo. Harry se rio desde su posición sobre los hombros de Sherlock, donde Sherlock lo había puesto después que se volvió aparente que el pequeño niño jamás sería capaz de seguir las grandes zancadas de Sherlock. "Ahora, Sherry…"

"Regla cinco," interrumpió John y Sherlock le frunció el ceño.

"Está bien, ahora, Harry, ¿dónde estamos?"

"¡Oxford Street!" exclamo entusiasmado el niño, sus pequeñas manos tamborileando sobre la cabeza de Sherlock.

"¿Y donde esta nuestra casa?"

"¡Baker Street!"

"Muy bien. ¿Donde en Baker Street?"

"221B," anuncio Harry con autoridad y les dio una gran sonrisa cuando Sherlock le dijo que estaba correcto.

"¿Y qué calle hay entre Oxford Street y Baker Street?" aquí, Harry se detuvo, pero solo un momento.

"¿Muchos árboles?"

"Muy bien, significa muchos árboles en un jardín. ¿Recuerdas la palabra?"

"¿Horta?" estaba tirando ligeramente del cabello de Sherlock ahora, un poco afligido porque sabía que estaba equivocado.

"Muy cerca, es huerta. Huerta Street. ¿Que mas hay entre medio?"

"Plaza," dijo Harry con más confianza ahora, aunque sus dedos aun estaban entrelazados en el cabello de Sherlock de una manera en que John estaba seguro debía doler. Si lo hacía, Sherlock no daba señales de eso y tampoco le dijo al niño que lo soltara. John había estado listo, varias veces, a ponerle fin a las preguntas, temeroso de que Sherlock pudiera llevarlo demasiado lejos, pero hasta ahora Harry aun parecía estarlo disfrutando. Además, John estaba de acuerdo con el concepto de que Harry aprendiera a manejarse en el vecindario, aunque no en el extremo casi sicótico al que lo estaba llevando Sherlock.

"Bien, ¿y cuál es el nombre de la plaza?"

"Um…uh…P...por...por…Play-man?"

"Muy cerca. ¿John?"

"¿Qué? Oh, uh…Plaza Portman."

"Muy bien, John."

John logro tragarse su respuesta cuando Harry se puso a reír otra vez.

"Ahora, presta atención, pequeño Sh…"

"Regla cinco."

"…Harry. Frente a nosotros hay tres calles. A la izquierda, tenemos Tottenham Court Road, esta es Oxford Street y más adelante se vuelve… ¿adivinas?"

"¿Oxford Street?" pregunto Harry. Sherlock le había hecho esta pregunta en cada cruce y 'Oxford Street' había sido la respuesta correcta cada vez. Aunque no esta vez.

"Ahora no…es Nueva Oxford Street. Y a la derecha tenemos Charing Cross Road. ¿Cruzamos aquí, John?"

"Creo que ya hemos caminado bastante," sugirió John deliberadamente. Después de todo les había tomado media hora llegar aquí. Sherlock, por supuesto, intencionalmente perdió el punto de la sugerencia.

"Intentemos ir ahora por Charing Cross Road. ¿Cómo se llama esta camino, Sh-Harry?"

"Char-across Road?"

"Casi," respondió Sherlock y continuo su lección mientras avanzaba por la calle. Con un suspiro, John lo siguió. La caminata en si no era desagradable, aunque no incluyo el parque de juegos o la plaza que John había sugerido. Aunque a John de pasada se le ocurrió la idea de que sería mucho más entretenido si él fuera sobre los hombros de Sherlock también; mantener el paso de esas largas piernas era tan problemático para John como para Harry.

Cuando Harry recién había llegado, John nunca habría creído que, si los tres salían juntos, sería Sherlock quien llevara la mayor parte de la conversación con el niño, mucho menos se le habría ocurrido que lo tomara en brazos. No solo eso, pero Sherlock no le había dicho al niño nunca que era un estúpido cuando olvidaba algo o cuando fallaba en notar algo que el agudo ojo de Sherlock había captado. John le había mencionado esto una vez a Sherlock, a lo que Sherlock le respondió, "No seas ridículo, John. No necesito que un terapeuta me diga que decirle 'estúpido' sería perjudicial para su desarrollo. Además, él lo intenta, que es más de lo que puedo decir de los imbéciles con los que me encuentro."

En este momento, esta conversación mayormente consistía en enseñarle a Harry como deducir que un edificio con muchos libros y una caja registradora era una librería. John sonrió cuando Harry le dio una gran sonrisa al responder de manera correcta, y se pregunto cuánto tiempo resistiría Sherlock la regla de 'no llevar a Harry a algún caso'.

"¿Tienes hambre, Harry?" pregunto John antes que a Sherlock se le ocurriera otra pregunta. Harry se removió ansioso ante la pregunta, obviamente tan ansioso por responder de manera correcta como cuando Sherlock le había estado haciendo las preguntas.

"¿No lo es?" respondió al fin, mirando a John e intentado ver cuál era la respuesta correcta. John logro darle una pequeña sonrisa.

"Hmm, bueno, y tu, Sherlock, ¿tienes hambre?" Sherlock lo miro perplejo, y por un momento John temió que fuera una de esas veces en que Sherlock no comprendía que quería decirle

"Si," dijo Sherlock al fin, "tengo mucha hambre." Y John suspiro aliviado. Luciendo más complacido consigo mismo, Sherlock pregunto, "Y tú, John, ¿tienes hambre?"

"Si tengo, gracias por preguntar. ¿Sabes ahora si tienes hambre, Harry?"

"… ¿sí?"

"está bien entonces," declaro, John "Creo que deberíamos buscar un lugar para comer. ¿Qué te gustaría comer, Harry?"

"…"

"¿Quieres comerte un…libro?" la sonrisa de Harry lentamente regreso cuando se dio cuenta que el tío John estaba siendo tontito, y negó con fuerza.

"¿No? Entonces, ¿te quieres comer…un bus?"

"¡No!" Más risas y negaciones de cabeza. La expresión de Sherlock estaba entre entretenido y avergonzado de ellos.

"Bueno entonces, te gustaría comer…" John miro alrededor buscando algo igual de tonto.

"Aquí." Sherlock se detuvo de repente, mirando fijo un decrepito lugar ubicado entre una librería y una tienda donde vendían CD, discos y revistas. John lo miro confundido.

"¿Un pub? Este lugar no luce muy…limpio," dijo John frunciendo el ceño.

"John," siseo Sherlock, "Mira, mira bien. Hay algo muy extraño aquí."

"¿Y quieres llevar a Harry a verlo?" No importaba, John intento ver de que estaba hablando Sherlock. Aparte del nombre extraño y John de seguro había visto nombres extraños cuando se hablaba de pubs, no había nada en particular que se destacara.

"Oh, no peligroso extraño. Además, sospecho que este es el lugar justo donde debemos llevar a Harry."

"¿Un viejo y feo pub es el tipo de lugar donde llevar a Harry?"

"¡Mira! John, solo mira, ¿no puedes verlo?" John siguió mirándolo sin comprender mientras los dedos de Harry se apretaban una vez más en el pelo de Sherlock angustiado porque Sherlock sonaba un poco enojado. Cuando John obviamente no pudo ver lo que Sherlock había visto, Sherlock hizo un sonido de frustración e intento explicar, casi demasiado rápido para que John lo siguiera. "Mira, la gente pasa al lado, entran en esa tienda, o en esa otra, ellos miran esas dos tiendas. Nadie mira aquí."

"Y, es una edificación fea," dijo John y continuo, "Sherlock, creo que estas asustando a…"

"No miran porque no pueden ver. Yo solía ser como ellos, yo, ¿no lo ves? He caminado cada calle, memorizado cada calle, camino, callejón, atajos y desvíos, los he visto todos y lo que es más, los recuerdo todos; podría nombrar cada tienda de esta calle, cada cruce, cada pub o café o restaurant, ¿y sabes qué? ¡Nunca, en todo mi tiempo pasando por esta calle, había visto ese pub!"

"¿Nunca?" pregunto John echando otra mirada para ver el mundo como lo veía Sherlock, "No se ve nuevo."

"No dije que fuera nuevo, dije que no estaba allí. No había una edificación entre esas tiendas, solo un callejón vacio, uno bien corto que terminaba en una pared solidad. Extraño ahora que lo pienso; note el callejón pero nunca intente entrar a él. Mientras más intento recordarlo, menos calzan las dimensiones, pero nunca lo note antes. Yo, nunca lo note. ¿Sabes lo que eso significa?"

"¿Que te perdiste de algo?"

"Claro que no. ¡Significa que los talismanes trabajan a la perfección! Significa que este pub estaba escondido usando glutinium, quiere decir, John, Harry, que la clientela de este pub consiste en personas sensibles al glutinium. ¡En breve, estamos en un lugar mágico!"

Dicho esto, Sherlock marcho a la puerta y entro al Caldero Chorreante, Harry aun agarrando con fuerza su cabello. John se vio obligado a seguirlos, maldiciendo por lo bajo y sabiendo que tendría que tener una conversación con Sherlock después, para explicarle una vez más porque entrar a un misterioso pub del que no sabían nada con Harry era una muy mala idea.

Adentro el lugar se veía tan destartalado como había temido John, pero no tan desagradable como transmitía el exterior. Era viejo pero mayormente limpio y Harry no era el único niño en el lugar. Aunque no sabía si las personas realmente eran mágicas, bueno, porque John aun tenía problemas conviniéndose de que la magia era real, incluso después de la demostración que Mycroft había arreglado. Aun estaba medio seguro de que era una broma que los hermanos Holmes le estaban jugando.

Mientras John todavía estaba evaluando la idoneidad del pub para el almuerzo, Sherlock ya se había sentado en una mesa y estaba en el proceso de desenmarañar a Harry de su cabello para poder sentarse. Al final lo logro sin mucho dolor y Harry de inmediato se encaramo en su regazo. Sherlock frunció el ceño cuando John se sentó al frente de ellos, agradecido al menos por la oportunidad de sentarse.

"El niño parece estar alterado," anuncio Sherlock mirando a John expectante para que le explicara los misterios de la infancia.

"Él cree que estas enojado," respondió John, "Intente explicarte que estabas asustándolo. Él no entiende la diferencia entre gritar porque estas emocionado o frustrado y gritar porque estas enojado." Su tono no era acusatorio y Sherlock acepto la explicación, almacenando la información para el futuro.

"Ah. Pequeño Sherrinford…"

"Harry."

"Si, eso…no estoy enojado contigo o con el tío John. A veces veo más que otra gente y me pongo…infeliz cuando nadie más puede verlo. ¿Me comprendes?"

"¿Si?" respondió Harry en voz baja, intentando girar su cabeza para poder ver la expresión de Sherlock mientras retorcia nervioso la bufanda de Sherlock.

"¿Lo ves, John? Él entiende." John suspiro pero no se atrevió a contradecirlo. Harry no estaba llorando y estaba respondiendo de manera verbal así que John supuso que el niño estaba bien en todo caso.

Terminaron almorzando en el pub, incluso Sherlock, para delicia de John. Sherlock había hecho un gran esfuerzo cuando le fue recalcado, por muchas personas, que sus hábitos alimentarios eran una mala influencia para Harry, con quien ya tenían bastantes problemas para convencerlo de admitir cuando tenía hambre. La comida era ligeramente mejor de lo que había esperado John y las bebidas que el camarero había sugerido, después de enterarse que los tres eran nuevos en el 'mundo mágico', eran bastante buenas, aunque solo dejaron que Harry bebiera unos cuantos sorbos de la cerveza de mantequilla porque era demasiado joven. A Sherlock no pareció importarle la cálida bebida o el frio jugo de calabaza que le habían dado a Harry y parecía más o menos complacido con su té.

"John," dijo Sherlock a mitad de la comida cuando Harry de alguna manera había logrado migrar al regazo de John desde el de Sherlock, "¿Qué has observado?"

"¿Que las papitas están un poco saladas?" pregunto y Sherlock le dio una mirada exasperada.

"Sobre el lugar, John. La gente. ¿Que has observado?"

"Bueno," respondió John sintiéndose más amable después de comer y descansar sus piernas, "Hay otras dos familias presentes y tres personas sentadas solas. Las familias me dicen que este es un lugar seguro, un ambiente amistoso pese a las condiciones del lugar, pero la gente sentada sola me dice que también es un lugar que atrae un público antisocial, gente regular lo más probable. Las familias son una abuela y un niño como de la edad de Harry y una madre y un padre con dos niños en edad escolar. De los tres solitarios, dos parecen estar bebiendo y el tercero está tomando té."

"Café, en realidad, pero no está mal. Harry, ¿que ves tú?" Harry se removió nervioso, sus ojos recorriendo la habitación. Se miro con el otro niño brevemente pero ambos alejaron la mirada avergonzados.

"Se visten gracioso," dijo al fin, "Y beben cosas raras."

"Perfecto," respondió Sherlock encantado, "John noto todo menos lo que no quería ver y tu viste exactamente lo que era más importante; que este no es en realidad un típico Pub Ingles."

"¿Porque es mágico?" pregunto John intentando contener su escepticismo. Volvió a mirar. La gente en realidad estaba vestida de forma extraña. No todos; la familia más cercana de hecho estaba vestida en ropas perfectamente normales y lo que podía ver de la abuela y el nieto no lucia tan extraño. Pero las otras tres personas obviamente estaban usando túnicas.

"¿Y has observado las idas y venidas?" pregunto Sherlock.

"No. Porque vinimos a comer."

"¿No lo ves? Creo que este lugar es un pasaje para ir a algún lugar glutinico que está escondido por su sociedad. Creo, de hecho, que es por allí." Sus ojos brillaban por la emoción y sus deseos de explorar. Cuando John fallo en reaccionar, Sherlock volvió su atención a Harry.

"Vamos, Sherry…"

"Regla…"

"¡Esta bien, está bien, Harry!" Sherlock exclamó molesto, "No querrías…"

"¿Harry? ¿Cómo Harry Potter?" Uno de los individuos sentado en una mesa cercana ladeo la cabeza para poder ver mejor al niño. Hubo un repentino e intenso silencio en el lugar y todos los ojos se dirigieron a ellos.

Algunos no solo estaban mirando. Se estaban poniendo de pie, acercándose para mirar. Harry escondió su rostro contra el chaleco de John.

"¿Es Harry Potter?" la niña pequeña de la familia cercana le preguntó a su mamá interrumpiendo el silencio, "¿Tiene la cicatriz?"

"Dígame señor, ¿es Harry Potter?" pregunto una mujer vieja, acerándose demasiado para ver el rostro del niño, "¡Me gustaría estrecharle la mano!"

"Me temo, que no lo es," respondió tenso John sus instintos gritando para que peleara pese a que no había un verdadero conflicto presente.

"Él es mi hijo, Harry Sherrinford Holmes," anuncio Sherlock con voz fría mientras fulminaba con la mirada a la persona que se había atrevido a meterse en su espacio, "Y lo está asustando. Márchese."

"Por favor," añadió John aunque en realidad aprecio la falta de modales de Sherlock en este instante. La mujer no parecía convencida pero si se retiro ante la fuerza de sus miradas combinadas. Aunque no se retiro lejos.

"¿Esta seguro? Solo déjenos ver su frente…"

"Suficiente, Gladys," gruño el cantinero, apareciendo de repente tras ella, "Esta familia no necesita que los antagonices y que asustes al niño." Con reluctancia, Gladys lentamente volvió a su asiento. El cantinero continuo fulminando con la mirada a todos hasta que regresaron a sus lugares y el ambiente anterior volvió. Luego regreso con ellos. "Lamento eso. ¿Quieren algo más de beber, quizás jugo para el niño? Gratis."

"No gracias," dijo con firmeza John, "Debemos marcharnos."

"Esta bien entonces, espero que regresen pronto," dijo el cantinero y luego susurrando de manera cómplice dijo, "Si puedo hacerles una sugerencia, ¿quizás deberían invertir en un sombrero? Ayudan mucho los sombreros para mantenerse cálidos y…para esconder cosas…son muy útiles."

"Er, si. Gracias," respondió John, "Quizás deberíamos." El cantinero asintió y le dio a Harry una última sonrisa amistosa antes de retirarse. Harry se perdió todo eso porque su rostro aun estaba enterrado contra el chaleco de John.

"Vamos, John," dijo Sherlock hablando en voz más baja que antes, "Debemos ir en busca de la puerta de atrás para…"

"No. No deberíamos." Sherlock frunció el ceño. "Mira a H…Sherry, Sherlock. Está cansado, está asustado…tiene la cabeza helada. Es hora de ir a casa."

"Pero, John, tenemos que explorar…"

"¿Cuánto tiempo ha existido este mundo mágico?"

"¿Qué? Siglos supongo. Milenios. Quizás desde el nacimiento de la humanidad, ¿no estabas escuchando cuando lo explique?"

"¿Así que es poco probable que desaparezca para mañana entonces?" la respuesta de Sherlock ante eso fue hacer un mohín. "Míralo, Sherlock, de verdad míralo. Usa ese intelecto tuyo. Y luego dime que arrastrar a H-Sherry para explorar esta 'entrada mágica' justo ahora es una buena idea. ¿Acaso sabes si es seguro?"

"Hay otros niños…"

"100 por ciento. ¿Sabes si es seguro?" Sherlock guardo silencio. "Iremos a casa." y John tomo a Harry en brazos y Harry se aferro con todas sus fuerza. Salió del pub. Alrededor de ellos el mundo continuaba. La gente pasaba a su lado, sin mirar a John, a Harry y el pub tras ellos mientras seguían su camino como si nada. Espero, contando en su cabeza, esperanzado. Llego a doce antes que la puerta se abriera tras él.

"Quizás lentes oscuros podrían también ser ocupados en su disfraz."

"Bueno, tu eres el maestro del disfraz, Sherlock." Sherlock siguió hablando sobre pelucas y maquillaje mientras avanzaban por Oxford Street.

Para cuando llegaron a su apartamento, Harry estaba sonriendo otra vez ya que orgulloso nombro cada calle, camino y plaza por la que pasaron. Sherlock le dio una galletita y una palmada en la cabeza. John también le dio a Sherlock una galletita.