Starlight Glimmer
(El mito de la pony comunista)
La Violencia sobre la Identidad, la Individualidad y la Subjetividad
Llego dos temporadas tarde a este tema y lo admito. Pero recientemente he estado reflexionando sobre este tema (y otros) y me parece que es algo que quiero compartir con ustedes, el Mundo del Fic, pero también con otros grupos bronis, a riesgo de que me echen o no.
Voy a mi hipótesis principal, o por lo menos con la que voy a partir. Me parece que hemos estado "reflexionando fuera del recipiente" con respecto a Starlight y su dominio sobre la aldea que aparece en los primeros episodios de la quinta temporada. Mucha gente interpretó enseguida que eso se trataba de "comunismo", y a partir de allí se generó toda una ola de debates, fan-arts, fanfics y cómics… Pero para mí, eso no es comunismo, para nada. Lo que pasa es que, actualmente en el imaginario popular, ciertas formas de ejercer poder, ciertos tipos de discurso, ciertas consideraciones sobre los bienes individuales y comunes, muchas veces nos llevan a interpretar que el comunismo o el socialismo están detrás. Lo que yo veo es que estos dos movimientos han trascendido a la cultura popular y se han convertido en símbolos, y eso se ve claramente en la proliferación de memes sobre ellos. Puede que hayan fracasado en el terreno económico-político, pero al parecer han trascendido a lo cultural.
Bueno, bueno, eso es harina de otro costal. Voy a tratar de enumerar claramente los puntos por los cuales considero que el "igualitarismo" de Starlight Glimmer no es un "comunismo" adaptado al mundo de MLP. Esto no deja de ser una opinión personal, basada también en conocimientos personales, sé que no es suficiente excusa, pero mi idea es que se pueda reflexionar y replantear este tema.
Glimmer no pretendía imponer sobre Equestria un modelo político-económico de poder, y además su concepto de "igualdad" se vuelve tan extremista que anula toda posibilidad de construir una individualidad, una subjetividad, un ser con una identidad que fuera más allá de su rostro. Además, yo pienso que sólo existe una igualdad teórica, que jamás logra cristalizarse completamente en una igualdad empírica, especialmente una igualdad que te equipare a los demás pero que te deje un espacio para ser tú. Yo preferiría hablar del término equidad, reconociendo que no somos iguales pero que tenemos los mismos derechos y las mismas obligaciones, merecemos las mismas oportunidades. Hay una imagen sobre tres muchachos viendo un partido de fútbol que ilustra bien la diferencia entre igualdad y equidad (es irónico, sin embargo, que el término inglés para "igualdad" sea equality).
El "igualitarismo" de Starlight Glimmer no debería ser entendido desde los parámetros sociopolíticos de los seres humanos, sino más bien dentro de los parámetros visibles en la sociedad de Equestria. Esta idea requeriría explicar un poco unas cuantas cosas, teniendo como ejes las cutie marks, y la construcción de la identidad a partir de la obtención de las mismas, además de una consecuente individualidad y subjetividad.
Algo llamativo e interesante que se ha visto sostenido en estas casi siete temporadas de MLP (y con más fuerza a partir de la quinta), es que esto de tener una marca en los costados no se toma a la ligera en Equestria, y es algo que desde muy pequeños (como lo vemos en el episodio 12 o 13 de la primera temporada), se vuelve casi una obsesión en potrillos y potrillas. Mientras uno es un "flanco en blanco", no tiene su identidad completa, como si su nombre y su rostro no bastaran para identificarlo, al mismo tiempo que duda sobre lo que puede hacer y lo que no, etc. Es decir, las cutie marks son algo más allá de una cuestión estética para los ponis, equivalen a la definición de un proyecto de vida, de un "ser lo que quiero ser", del camino que voy a seguir, que siempre debe ser algo especial, algo que te define para toda la vida. Se trata de la constitución de un Yo fuertemente ligado a un talento, destino o habilidad determinados. En efecto, una cutie mark puede representar un talento, un destino o una habilidad, si nos ponemos clasificatorios. Una vez obtenida la marca, todo lo dicho se hace cuerpo, y es cuando se podría afirmar que a partir de allí se hace patente el comienzo de la construcción de la Identidad.
La Identidad es un concepto multiforme, que engloba una indeterminada cantidad de aspectos esenciales y constitutivos de un sujeto. Nombre, género, aspecto físico, carácter, temperamento, personalidad, nacionalidad, credo, y mucho más. Y pese a la sumatoria de todos esos elementos, algo siempre se nos escapa, porque el Sujeto nunca está del todo completo. En un sujeto poni, el principal nodo de todos esos elementos será su cutie mark, porque el proceso de construcción de su identidad se desarrollará en torno a lo que ésta señale para ese poni, a tal punto que incluso su nombre, desde el nacimiento premoniza la marca.
[De hecho, trabajé sobre la cuestión de la identidad con Sunset Shimmer en un one-shot titulado "Identidad incompleta"]
Por otro lado, tenemos la individualidad, que a medida que uno va creciendo se va haciendo más patente. La individualidad se deriva de alguna manera de la identidad pero también de la interioridad de un poni, del yo en relación consigo mismo y con el mundo. De esa relación también va naciendo la subjetividad, que conforma la visión particular del mundo que rodea al sujeto, su espíritu crítico, sus creencias, principios y valores, su esquema moral, su modo de pensar.
Yo sé que todo esto es muuuuy abstracto, y que ya les debe estar dando sueño, pero es como la entrada antes del plato principal. Si no, no tendría una buena argumental para decir que Starlight no es comunista. Especialmente para entender la conciencia individual de nuestros queridos caballitos de colores.
Ahora bien, pensemos qué podría pasar si quitáramos del medio a la cutie mark en la construcción de la triada IIS (Identidad-Individualidad-Subjetividad). ¿Se lo imaginan? Surgiría un sujeto plano, sin diferencias, sin nada resaltable. No tendría nada de especial. Su conciencia estaría supeditada a una conciencia colectiva, y sus pensamientos serían una réplica de los pensamientos de los demás. Sería como en ese episodio de Los Padrinos Mágicos donde Timmy desea que todos sean iguales para que el cretino de su vecino dentista deje de burlarse de él, con el espantoso resultado de que todos se vuelven bultos grises e irreconocibles entre sí (aunque sólo diferenciados por su personalidad). Lo interesante de este capítulo es que aquél que es diferente corre riesgo de vida (¿eso no les suena a ustedes de algo?), cuando Timmy usa el pastel rosa de su madre para hacer una gorra y que sus padrinos lo reconozcan. Bueno, en Equestria al menos Starlight no obligaba a los ponis a teñirse el pelaje y la crin de gris, pero en definitiva, nada más lejos de lo que vimos en The Cutie Map...
¿Vieron que en el título uso la palabra "violencia"? Bueno, porque justamente el hecho de quitarle a un poni su cutie mark implicaría truncar su proceso de IIS, y eso se traduce como una violencia (simbólica) sobre la Identidad, la Individualidad y la Subjetividad de ese poni. Es casi como amputarle una parte de su cuerpo, como quitarle una gran parte de su alma. La violencia simbólica es un tipo de violencia implícita, que en la mayoría de los casos no es percibida como tal por los sujetos. Es decir, está "naturalizado", o es tan pero tan sutil que no se puede ver el dispositivo de coerción que se halla detrás. Todos y todas recordarán los dispositivos, sutiles y explícitos, que utilizó Starlight para mantener el control y la disciplina sobre la aldea, por un lado, y para "convencer" a los neófitos que se resistieran a su ideología. De hecho, los discursos (tomados en sentido general, no solamente los políticos) son los mecanismos más útiles, y en muchos casos, más efectivos, para ejercer control, disciplina e incluso adoctrinamiento sobre la población, a fuerza de una repetición constante.
Vimos que los ponis bajo el mandato de Starlight no tenían ningún talento en especial, ningún patrón de comportamiento propio, no eran dueños de sus pensamientos, llevaban el mismo peinado y la misma tonta sonrisa en sus rostros. No pueden hacer otra cosa. Imagínense lo opresivo que es para los miembros de una sociedad donde su Yo está basado en sus diferencias, estar en una situación así. (También podría pensarse que es opresivo tener un solo talento para toda la vida y estar impelido de hacer bien otras cosas, aunque no de probarlas, como nos lo mostraron las CMC antes y después de obtener sus cutie marks. Esa sería una diferencia con los humanos, somos capaces de desarrollar otros talentos).
El Igualitarismo de Starlight Glimmer ejerce violencia sobre los sujetos al suprimir sus diferencias, impidiendoles desarrollarse como ponis plenos, y por ende, anular cualquier proyecto de construcción social que pueda aprovechar la diversidad para crecer y expandirse. Al no aceptar críticas, es imposible ver lo que no está funcionando, y entonces se cae en el estancamiento, la mediocridad, y por qué no, en las rebeliones. Además de que en algún punto, es un sistema tanto o más injusto que aquél al que se opone y pretende reemplazar. Y eso no necesariamente es comunismo, sino que en realidad se refiere a algo mucho más general. Me imagino que quienes escribieron los capítulo de la quinta temporada han dejado este planteo implícito, y que no sólo es un guiño a las viejas riñas de capitalistas y comunistas, sino que la violencia sobre las individualidades es un tema muy patente, por ejemplo, en los movimientos políticos y sociales actuales, en las religiones e ideologías.
Pensemos, por ejemplo, en el Feminismo o la Comunidad LGBT+, que a través de Internet y demás, producen grandes amalgamientos de individualidades, y muchas veces es difícil que el sentido crítico tenga lugar en sus debates. A veces quienes forman parte temen decir lo que verdaderamente piensan por temor a quedar afuera, a pesar de que su pensamiento podría estar expresando algo que de verdad debería cambiar dentro del movimiento, como la actitud hacia las críticas, por decir un ejemplo.
En su discurso, el Feminismo (¡irónico: la palabra es masculina!) busca la igualdad entre hombres y mujeres, pero a veces su base argumentativa sobre "eliminar las diferencias" se troca en una violencia sobre las individualidades y bastante desigual en muchos casos. Claro, hay que tener en cuenta de qué tipo de diferencias hablamos, porque hay algunas que deben respetarse, además de evitar los comportamientos nocivos basados en la igualdad.
Y bueno, hay tela para rato con este tema, no quisiera hablar más allá de lo relevante. Me gustaría saber sus opiniones al respecto, por eso los y las invito a dejar sus comentarios, y si juntamos una buena cantidad, escribiré otro artículo poniendo sus posiciones en debate.
Por favor, sean respetuosos y respetuosas.
