Vehem ya se había lanzado a olfatear las primeras hierbas altas de la ruta. Norem miraba por encima, tapándose el sol con una mano. Una chica que parecía regresar a Ciudad Malva se cruzó en su línea de visión. La chica saludó y se acercó corriendo.
- ¡Hola! -sonrió-.
- H-hola -contestó Norem, más confuso que alegre-.
- ¿Ese Houndour es tuyo? -señaló a Vehem, que la miraba con mala cara-.
- Sí. Es mi primer Pokémon -se sonrojó un poco-. Estamos aquí para entrenar. Es una larga historia, pero quiero -Vehem gruñó- ejem, queremos derrotar a Pegaso.
- ¿A Pegaso con ese bebé? -se le escapó una risita. A Norem le sentó algo mal-. Oye, soy entrenadora, ¿sabes? Podemos combatir, seguro que eso te ayuda. Además mis Pokémon llevan mucho tiempo sin estirar las piernas.
- ¿Qué te parece, Vehem? -se agachó y el Pokémon se acercó con decisión… para que le rascara-. Cuando quieras -le dijo a la entrenadora-.
- ¡Ya mismo! Por cierto, me llamo Klaui -no dio tiempo a Norem para responder- y tengo dos Pokémon. ¡Prepárate! -parecía muy ilusionada-. ¡Adelante, Rama!
Klaui lanzó su pokeball al aire y de ella apareció un Bellsprout. Norem pensó que su mote era muy cutre, pero le pegaba mucho. El balanceo constante de sus hojas puso alerta a Vehem, que ocupó por su cuenta su puesto de combate, delante de su entrenador.
- ¡Hoja afilada! -Rama movió las hojas con más velocidad y comenzó a generar unas cuantas que salieron disparadas hacia Vehem. El golpe fue crítico-.
- ¡Vehem! -Houndour se giró y asintió-. ¡Ascuas!
Aunque sea un recién nacido, nacen preparados para el combate Norem recordó las palabras de su abuelo cuando las ascuas cayeron sobre Rama. Klaui soltó un grito de sorpresa, quizá su rival fue más fuerte de lo que imaginó solo con verlo. Miró en su bolsa un momento, buscando algo que no encontró, y volvió a girarse.
- No creo que aguante otro golpe… -Bellsprout la miraba decepcionada- pero puedo ganar terreno. ¡Paralizador! -Rama sopló un racimo de lo que parecía polen amarillo. Vehem se quejó con gruñidos y tembló-. ¡Bien!
- Oh… esto es malo. Intenta atacar con ascuas otra vez. ¡Tú puedes! -las palabras de ánimo calaron en Vehem, que consiguió atacar de nuevo, derribando a Rama-.
- Vuelve, Rama -alzó la pokeball y volvió como un rayo-. ¡Adelante, Mareep! -esta vez lanzo una superball al aire-.
El lanudo Pokémon aterrizó algo conmocionado. Parecía que era su primer combate, al igual que el de Vehem. Norem sabía que sería muy complicado ganar, pero no pensaba rendirse.
- ¡Chispa! -Mareep se sacudió generando electricidad estática y embistió contra Houndour, que cayó de pleno, derrotado-. ¡Bien! -dio un brinco junto a su Pokémon-.
- Vuelve, Vehem. -esta vez fue Norem el que alzó la superball-. Ha sido un combate interesante -estaba algo decepcionado-.
- Nada mal para ser tu primero. También es el de Mareep. Acabo de capturarlo, por eso no tiene mote. ¿Quieres que vayamos al Centro Pokémon juntos?
- Claro, pero tendrá que ser rápido. No puedo perder mucho tiempo, quiero mejorar ya.
- ¡Así me gusta! Yo iré a casa a dormir, llevo toda la mañana buscando a Mareep. -ambos sonrieron y comenzaron la vuelta a Ciudad Malva-.
