Una forma de vida como muchas… si habían muchas formas que representan la vida en si.

Porque sentirse diferente a ellos porque? Ellos son cuadrúpedos porque? Ellos son seres distintos en forma corpórea y forma espiritual.

Se sentía distinto a todo.

Cada forma le era conocida pero no lo relacionaba.

Comenzaba a molestarle en muchos sentidos incluso la ira de no saber que estaba ocurriendo era tediosa, ahora que vio? quizá a unos kilómetros de su ubicación lo que vio fue un demonio? No… las alas eran distintas mas opacas no mas oscuras un angel? Parecía un angel.

Se estaba retorciendo de dolor.

Podía verlos una mujer ayudaba al ángel caído dicha mujer describirla será sencillo voluptuosa cabello negro en cola y mirada gentil.

En caído podía sentirse con un aura distinta una mas dócil.

Los caídos se relacionan con los humanos.

Comportamiento extraño según el ahh y ..?

Había estado observando desde cosas a su alrededor a cosas seres a varios kilómetros fuera de su vista a un humano normal.

Ahí la pregunta que extrañamente no se había formulado no había pasado pensamiento que diga la pregunta del millón en su cabeza -¿Qué soy..?-

-mm puedo hablar… comunicarme.. hay tantas cosas que quiero hacer –

Los pensamientos rondando por una mente sin preocupaciones, CLARO sin preocupaciones

A su alrededor no encontraba mucho arboles arbustos unas cuantas aves y un zorro el cual deambulaba con curiosidad a su alrededor solo era un niño con una túnica echado boca arriba, con un semblante mas bien despreocupado, una sonrisa ahora estaba feliz.

Levantándose caminando dejando atrás el extraño hueco ligeramente quemado en el cual estaba, viendo que camino seguir y por el cual transitar a unos kilómetros al sur había visto un templo en el cual parece las especies distintas una de la otra pueden llegar a reunirse, quizá sea un buen lugar para empezar si empezar.

Saliendo al fin viéndose deslumbrado por el sol al quitarse la capucha, se vio sus ojos unos ojos verdes con unas pupilas ligeramente rasgadas casi imperceptibles.

El cabello castaño la piel clara y ligeramente bronceada, caminando tranquilo sin preocupaciones a la vista normal no parecía ni hambriento ni con algún tipo de problema ni siquiera parecía feliz, pues dicha sea la verdad las ideas de su mente no se demuestran a simple vista.

Un calor relajante mas no uno sofocante esto lo alentaba mas a seguir divisando aquello que buscaba a uno o dos kilómetros aun a esa distancia veía con claridad el templo rodeado de naturaleza y lo mas interesante a sus ojos.

El hecho de que dos especies se relaciones amablemente.

El hecho de que estas especies ni siquiera pertenezcan a un tipo de vida en especial.

Un caído, tenia entendido que los caídos son seres a los cuales como castigo se les había hecho ¨caer¨ quitándoles ciertos privilegios.

Un humano seres derivados cuya existencia es la mas limitada dado que es una especie con bastos números, -si… una vida demasiado rápida y aun así lo disfrutan quiero ver eso!-

Levantando los brazos con ligera emoción en sus palabras.

-si sigo avanzando a esta velocidad me perderé lo que pasa- hablo con desgana molesto al no oír a nadie mas, haciendo un berrinche digno de un niño humano.

-como se supone que sabes que estoy aquí… y como, o QUE ERES TU- entre luces parpadeantes de color verde el sonido proveniente de su brazo.

-AL FIN! El dragón TOOODOPODEROSO se digna ha hablar a su humilde portador-

Grito con ironía el castaño

-JE mi nuevo portador resulta ser algo extraño en mas de un sentido-

-si en lo que a mi te refieres no me lo preguntes no tengo la mas remota idea de lo que soy, pero si se lo que no soy, no por solo el hecho de ser tu portador esto… yo.. debería ser un humano ¿verdad? No se supone que solo un humano puede ser tu portador…?eh compañero-

-Tu cuerpo no es para nada humano es mas… ni siquiera se lo que es Pero de algo estoy seguro y es de que no has dicho todo lo que sabes ¿Verdad? "Compañero"-

-pero serás..- tratando de estrangular a su propio brazo.

-Que quieres hacer compañero en tus recuerdos solo veo lo que asta ahora, no pareces tener familia, casa, ni recuerdos y tu cuerpo no es mas que un misterio-

-OYE OYE espera… para el carro se supone que soy yo el que pregunta, lo típico que eres? Aunque lo dije ace un momento… Porque estas en mi cuerpo? Si ni siquiera cumplo los requisitos para ser tu portador, no tengo demasiados recuerdos porque me los borre y ya-

-Eso resulta confuso ah… - -si eso mejor quédate callado –

-Solo soy un humilde niño cuyo rumbo es el horizonte sin restricciones… oye rojito, porque te quedaste callado tan de repente… Ha … …-

Llevando su mano derecha a contacto con su mano izquierda dejando que el brillo verdoso vuelva.

-ESTUPIDO NIÑO DE MIERDA! QUE DEMONIOS ESTABAS HACIENDO..!? EH Sentía que mi conciencia era partida en dos que cosa que en este estado es difícil ya mantener una comunicación estable- exclamo el dragón sumamente preocupado por su seguridad.

-No es mi culpa el que te pusieras todo filosófico con las preguntas-

-…-

-que ya no hay regaño pffs vaya dragón-

-no tenia idea de que poseías magia…? Algo nuevo eh si así lo deseas puedo entrenarte y así tal…-

- no poseo magia- respondió simple y llanamente a su pregunta sin terminar

-casi todos los seres son poseedores de algún tipo de arte el que no cuentes con una es casi imposible pero parece que es cierto-

- te lo dije…- con media sonrisa vio que esa larga caminata sirvió de algo, había llegado estaba a unos cuantos metros del templo himejima.

Con la mano derecha levantándola y exponiendo el dedo índice dibujando una línea en el aire, este espacio vacío, silenciosamente comenzó a agrietarse como un vidrio roto, ingresando por una de las líneas de la ruptura, con tranquilidad y sin preocupación pues no lo detecto absolutamente nadie, el oscuro del interior se iluminaba por la visión que daba del exterior, estaba exactamente en el lugar de la grita cuya ruptura comenzaba a cerrarse.

-truco de fiesta… y a comenzar-

En su punto de vista lo único que hacia era observar el como las relaciones de los seres podía llegar a manifestarse en dos seres con tan poca interacción, mas aun con "ese" tipo de interacción no desconocía las relaciones amorosas, e ignorando cualquier tipo de interrogante o reclamo queja de su inquilino interno pasaba su vista así mismo, con una mirada parcialmente satisfecha.

-Oye-

-mande-

-el hecho de no usar magia no te impide crear dimensiones o manipularlas, se que no hablaras pero quisiera al menos una vaga idea de lo que eres-

-te lo diré todo, Feliz-

-no es exactamente a lo que me refería-

-Ddraig, verdad-

Tomando el ligero silencio como un si.

-Ddraig ahora mismo el acceso a mi cabeza esta libre puedes husmear cuanto quieras-

-eso lo mantendrá ocupado un rato, y tal vez debería de ir buscando un lugar donde habitar-

Saliendo de la ruptura esta vez con una vestimenta completamente diferente a la anterior un deportivo de color blanco con unas zapatillas de ejercicio,

-mi vestimenta no debería de llamar la atención-

Con ese pensamiento procedió a dejar el lugar como si fuera lo mas normal del mundo que un niño de 10 años, caminara por lugares tan vagamente habitados. Pasando unas cuantas horas.

Abriendo una grieta entre las dimensiones del espacio llegando a un pueblo bastante conocido kuoh-

-hee… Ddraig deberías de haber ya terminado-

-. Lo hice- el dragón sonaba de lo mas extraño por su forma de decir las cosas parecía mas retraído y cuidadoso con lo que decía.

Pero aun asi el muchacho no le presto la mas mínima importancia.

-. Entonces porque no hablas, casi parezco un loco hablando todo el tiempo solo-

-. Aun asi el hecho de que un ser como tu, terminara como mi portador-

-. de hecho, debería de darte las gracias-

-¿?-

-. El ser tu anfitrión marca una existencia para mi, como una firma en una hoja en blanco, sin ti probablemente aquí, yo no pasaría tan desapercibido, Pero, no pienso pedirte ni mas ni menos que tus anteriores portadores, y quizá con el tiempo pueda ayudarte-

-. Ayudarme el ¿Cómo? Me intriga mas aun que el ¿Por qué?- la respuesta del dragón era mas pregunta que otra cosa.

-. Para mas detalle… estoy mu…..y cansado- . murmuro en un sonoro bostezo el muchacho no hacia mas que cosas demasiado humanas para contemplación del dragón.

-. Quizá deberías de buscar un lugar don vivir si lo que quieres en realidad es pasar desapercibido…?-

-. Es lo que hare necesito una casa… necesito una cama entre otras cosas que necesito jejeejejejjjjee… - murmuro entre risas contenidas risas que asta cierto punto se veían inocentemente sospechosas.

-. Planeas robar dinero humano, o los manipularas para que te lo den.- con clara curiosidad marcada en sus palabras.

-. Ya tengo dinero, fuera de eso supongo que el que me puso en este mundo hizo los arreglos je-

Cambiando de forma a la de un hombre adulto y con ropa ejecutiva.

-¿?-

Avanzando a paso lento pero seguro hablando con un hombre de ce cabello negro, y estatura igual comenzó a socializar y negociar cierto lugar el cual se encontraba en venta y a su disposición personal.

Pasado unos cuantos minutos cerrando el trato y listo para habitar dicha propiedad.

-. Listo problema resuelto, y ahora a… DORMIR….r!-

Cambiando su voz y forma gradualmente a la del niño que se presentó antes, con una pijama a rayas creando una cama, de quien sabe donde y durmiendo plácidamente.

Casi al instante el brazo le comenzó a brillar levemente, con un dragón expectante e impresionado las acciones del ¿niño? … si… eso aparentaba.

En el templo himejima, la estancia era de lo mas pacifica y tranquila al parecer las relación entre ambos caído y humano se habían acrecentado a ignorancia de cierto ser que los observaba, sin huellas sin rastros de energía de ningún tipo apareciendo, de tanto en tanto solo para verlos no menos que un acosador diario sin la mas mínima intención de mostrarse .

-. Quizá sea hora de relacionarme… después de todo estoy aquí para observar… mientras mas cerca mejor no… ¿Ddraig?- menciona con tranquilidad cierto castaño con una pantalla que daba la imagen de cierta humana a cargo de un templo ya conocido por el muchacho.

-. Estoy de acuerdo, si es lo que quieres hacer-

-. Pues me parece perfecto ahora mismo voy a presentarme… quiza una forma mas, inofensiva aun sea provechoso-

-Je Je Je no creo que la forma importe mucho aunque si lo vemos de este modo mientras mas quiera observarlos menor tiempo te quedara, ya sabes tienes que aprentar el hecho de crecer con normalidad como un humano-

-. Decidido entonces!- cambiando su forma a la de un niño de no mas de 6 años, con pantalones cortos y una camiseta roja y un dragón de dibujo en la espalda.

-. Asi te parece bien…? Jej .-

-….-

-. Pues ahora iré al templo con unas "oraciones" si puedo darlas, ningún dios las sentirá…. En realidad…? Eso seria sospechoso.-

-. Aparenta sin cuidado y yo me encargare de que las oraciones fluyan con normalidad-

Oferto propuso el dragón.

-no es mala idea en absoluto, - saliendo de la habitación, caminando por el pasillo agrietando las dimensiones apareciendo en un sendero, no muy lejos del templo desde su punto de visión con una ligera sonrisa como la de un niño el cual esta jugando y divirtiéndose.

Llegando al templo, a paso lento avanzando al sitio cuyo fin se rinden las oraciones, subiendo la gradería asta llegar dejando unas monedas, palmeando tres veces su manitas juntándolas al final inclinando la cabeza ligeramente, fingiendo estar rezando, dándose la vuelta pasando unos minutos observando todo a su alrededor haciendo indicios de marcharse.

-parece que hoy no se encuentra- susurro con ligera desgana –o si- con media sonrisa se volteo viendo a un mujer de talla voluptuosa cabello negro y figura esbelta, con los típicos hábitos de una sacerdotisa su objetivo.

Acercándose a paso calmado cual niño ve algo que le llama la atención, con una inocente mirada en su semblante cruzando mirada con la mujer, esta devolviéndole una amable y tranquila sin restricciones de temperamento el niño hablo.

-. Muy buenos días señorita espero no estar aquí en un mal día- hablo con sumo cuidado en sus palabras sin parecer extraño o siquiera ser un poco llamativo.

-. Para nada, de hecho no es muy normal ver a niños de tu edad por estos lugares… tan solitarios- respondió con un deje de amabilidad, sin segundas intenciones.

-. Es mas como una salida en familia pero creo que me aleje aun asi están cerca - mintió

-. Oh, lo sospechaba supongo que deberías de volver-

-. No eso cree entonces me voy no sin antes, beber un poco de te, le parece- su propuesta la dijo fingiendo ligero nerviosismo, como si se hubiera dado cuenta de que algo le preocupaba a la himejima.

-. Estaba apunto de hacer eso justo entonces acompáñame… si?- en respuesta positiva acepto animado y mas "tranquilo" que antes.

Caminando se acercaron hacia unas mesas, a una en particular la cual contaba ya con sillas y el te.

Empezando a servir la taza del niño antes a la suya, terminando ya sentados ambos conversando amenamente ciertos actos y habladurías del niño la alegraban, como si conociera específicamente de aquello que le gusta desviando el tema de cosas que al parcer le desagradaban a la sacerdotisa.

-. Y entonces… vive sola aquí señorita-

-. Llámame Shuri, y no, no vivo sola y a todo esto nisiquiera se tu nombre como te llamas…?- respondiendo la pregunta, pasando a otra bebiendo un pequeño sorbo del te con cuidado cual dama de alta cuna.

-. Pues mi nombre es… Issei, Hyodo Issei y fue un placer conocerla-