Gracias por los comentarios. Leí uno que dice que Emma se parece a una prota de una peli llamada Bellow no sé qué, tengo esa película pendiente para ver. Pero he decir que yo a Emma sí puedo llegar a verla como mujer trans, lo que sí es verdad es que en la serie, siendo una mujer cisexual, es muy masculina, en cambio en este fic la feminizan bastante, que tampoco es nada raro tratándose de una mujer trans porque yo he conocido a muchas y ellas tratan de aparentar más femeninas que cualquier mujer. También es verdad que ya hoy en día no tanto, los y las jóvenes trans ya no están sujetas a un canon de género tan absorbente, pero las mujeres trans de más de 50 años sí vivieron eso de plasmar en su cuerpo la feminidad, ya que querían romper como fuera con ese aspecto masculino.

Emma, en este fic, es muy femenina en sus maneras, su ropa, y eso quizás, acostumbrados a la Emma "garçon" de la serie, nos llame la atención.

10. Una serpiente que rodea a Emma Swan

Emma

Ya hace dos días que David reaccionó violentamente al descubrir mi relación con Regina. En ese período hablamos varias veces y ella está muy preocupada por no poder verme.

Ninguna de las dos tiene idea de cómo mi hermano supo de nuestra relación, ya que Regina no le reveló el real motivo para terminar con él.

Felizmente, mis hematomas ya están menos visibles, hinchados o doloridos. El clima en la mansión no es de los mejores en este momento, pues mi hermano continúa aquí, ya que, por orientación médica David no puede volver a Nueva York, no tanto por las heridas, sino por el ataque psicótico diagnosticado por el doctor Robert Gold, un psiquiatra amigo de la familia, que vino a conversar con él a petición mi madre.

Papá y Ruby, al saber lo ocurrido, han venido a vernos con más frecuencia, y, tanto David como yo, estamos rodeados de cariño, atención y cuidados.

Recordando que no hablo con la causante de nuestra pelea desde temprano, cojo el móvil, apartando esos pensamientos y busco en los contactos el nombre formado por seis letras que provoca risas bobas y apasionadas en mí. Al encontrarlo, marco.

Cuando Regina atiende, hablo enseguida sin darle oportunidad para que me salude

-¡Estaba pensando en ti, aunque indirectamente y decidí llamarte!- comento, demostrando todo mi entusiasmo

-¿Y qué pensabas indirectamente?- pregunta, sagaz

-En toda esta confusión en la que se ha vuelto el comienzo de nuestra relación- respondo, pensativa

-¿Cómo te sientes, querida?- pregunta algo formal

-¡Bien, doctora! Sin embargo, necesito cuidado psicológicos- digo, intentando parecer seria –Necesito a una psicóloga que me cuide…Pero tiene que ser morena y bonita- añado, bromista -¿Me indicarías a alguien con esas características?- finalizo y escucho su encantadora risa

-Déjame ver…- pone algo de suspense –Creo que la doctora Eva Zambrano, mi amiga, encaja perfectamente en ese perfil. Te voy a pasar su número- añade, entrando en la broma

-Ya…¿Pero ella es neoyorkina y es fan de los Knicks?- pregunto, continuando con nuestra tonta conversación

-No. Creo que es de Miami y es fan de los Heat- responde y noto que está controlando la risa –Emma Swan, aclárame una cosa: ¿estás buscando una profesional o una mujer para casarte?- pregunta, en un falso tono de censura

-Depende…si, además de todo eso, encima vive cerca de Central Park, corre un gran riesgo de convertirse en una Swan en breve- provoco, dejando de lado mi timidez

-¡Tonta!- dice, riendo –Nunca pensé que fuera a ver la faceta atrevida de Emma Swan- comenta, aún riéndose

-No te asombres, estoy bajo los efectos de los medicamentos. Cuando vuelvas a verme, estaré sonrojándome de nuevo- concluyo, feliz, como si estuviera en un anuncio de pasta de dientes

En ese instante, me pide un momento y me quedo esperando a que vuelva a hablar conmigo.

Es cuando escucho una voz masculina al otro lado de la línea, diciendo

-Regina, discúlpame que te interrumpa…Surgió un problema en la universidad y me están llamando con urgencia.

Entonces, escucho la voz grave de mi novia respondiendo al extraño

-¡Está bien! Después seguimos hablando

Tras eso, no consigo escuchar nada más de lo que sucede al otro lado, pues mamá entra en el cuarto preguntándome qué deseo para cenar, con su habitual parloteo.

Cuando se marcha, finalmente, Regina está de vuelta a la línea diciendo "Oiga, oiga" varias veces.

-Ah, pensé que me habías abandonado- dice en tono guasón

-¿Con quién estabas hablando hace un momento, Regina?- pregunto, y no consigo ocultar el tono seco y rudo de mi pregunta

-Era Daniel, mi ex novio, que pasó para que charláramos- explica, seria, mostrándose incómoda, posiblemente a causa del cambio en mi comportamiento.

Nos quedamos calladas un instante que parece una eternidad y me controlo para no demostrar aún más mis celos.

Cuando el silencio se está haciendo insoportable, digo

-Bueno…tengo que colgar, pues mamá ha venido a avisarme que ya es hora de tomar la medicina- miento, diciendo la primera tontería que se me ocurre -¿Podemos hablar más tarde?- pregunto, dominada por la inseguridad

-No tienes que pedirme autorización, puedes llamarme cuando quieras, Emma- responde y por su timbre helado, percibo que aún está irritada conmigo

-Entonces…hasta más tarde- digo y tras ella despedirse también, cuelgo

En ese momento, tengo rabia de mí misma por tener tan poca confianza en mí, pues el hecho de que Regina reciba a su ex en su apartamento puede no significar nada, a fin de cuentas, no hay mal alguno en que sean amigos.

Además, aunque yo ya la considere mi novia, no sé si ella también me ve de la misma manera, ya que no hemos hablado abiertamente aún sobre eso.

Así que, no tengo motivos reales para estar sintiendo tantos celos y haberme comportado de forma tan posesiva con lo que aún no sé si es mío.

En el fondo, ella tiene razón en haberse irritado con mi pregunta indiscreta y algo grosera.

Querría tener la certeza de que no iba a comportar así de nuevo, pero conociéndome como me conozco, puedo decir que es casi imposible.

David

Tres días después.

Veo a mi "adorable" hermana sentada en una de las tumbonas que están cerca de la piscina. Lleva gafas, aparentemente absorta en la lectura de un libro, pues no se da cuenta de que estoy acechándola.

Felizmente, he conseguido diez días libres en el trabajo y he decidido permanecer en Boston. El tratamiento con el sr. Gold ha surtido efecto, ya que, en estos momentos, no siento la necesidad de ser agresivo con ella, aunque aún no haya dado la batalla por perdida, solo voy a cambiar de estrategia, pues no pienso rendirme con Regina tan fácilmente.

Me acerco a ella como la serpiente acercándose a Eva en el paraíso, o sea, lleno de malas intensiones.

-Emma…- la llamo. Cuando estoy cerca, me doy cuenta de que ella se encoge, probablemente temiendo que le haga algún mal- Calma, solo quiero hablar contigo y pedirte disculpas por haber reaccionado de manera violenta la otra noche-prosigo en una actuación digna de un gran actor –Quizás te extrañe mi actitud, pues no soy de los que voy disculpándome de mis actos- añado, percibiendo que ella sigue en una posesión defensiva –Sin embargo, hasta yo asumo que lo que hice fue muy grave- concluyo, haciendo aparecer algunas lágrimas en mis ojos para coronar mi interpretación.

-No tienes por qué disculparte, David. Entiendo que, en esas circunstancias, te debiste haber sentido doblemente traicionado…Pero, nunca fue nuestra intención herirte- dice en un tono pesaroso, bajando la guardia

Sin embargo, sus disculpas, por más sinceras que parezcan, no apaciguan mi sufrimiento e, infelizmente para ella, estoy verdaderamente apasionado por Regina y estoy dispuesto a mantenerla a mi lado.

-¿Puedo sentarme?- pido, señalando la tumbona de al lado

Ella asiente con la cabeza y me acomodo, pensando en qué decir a continuación

-Puede que no haya sido vuestra intención, pero me engañasteis totalmente- prosigo con la conversación y, para suavizar el comentario, le dedico una sonrisa ladeada –Si no hubierais aparecido en las imágenes del partido entre los Knicks y los Celtics y yo no hubiera visto una reposición del partido, creo que aún estaría pensando que Regina me había dejado por Daniel, su ex-añado, notando que ella se sorprende al mencionar la forma en que descubrí sobre las dos y, más aún, al citar el nombre de Daniel, denunciando que ya debe haber oído hablar de él.

-¿Por qué pensabas eso?- pregunta, curiosa, y percibo que mi estrategia está comenzando a dar sus primeros frutos

-¿Sobre Daniel?- pregunto en un tono falsamente desinteresado –Porque siempre están juntos- digo y miro de soslayo hacia ella, percibiendo que Emma, así como yo, es bastante celosa.

Pero descubrir ese aspecto en ella no me sorprende, ya que somos gemelos, y sé que compartimos algunas características.

-¿Lo conoces bien?- pregunta, intentando ocultar su malestar

-En realidad, no- digo y esta vez estoy siendo absolutamente sincero –Nunca quise tener mucho contacto con él, sin embargo Daniel es ese tipo de hombre sensible que las mujeres, generalmente, adoran. Sin hablar de que es profesor universitario y un intelectual- concluyo, sintiendo la bilis subirme por la garganta al recordar las pocas veces que estuve cerca de él.

-¿Sabes por qué ellos lo dejaron?- pregunta, quitándose las gafas y mirándome con expresión tensa

-Creo que tuvo algo que ver con su enfermedad. Está lleno de manías y rarezas- explico encogiéndome de hombros –A veces, pienso que Regina perdió el interés en mí porque yo no puedo ser objeto de estudio para ella- añado, venenoso, mirándola de frente

-¿Qué quieres decir exactamente?- cuestiona, algo irritada, pues noto la ironía en su último comentario

-Ya sabes…Regina es una fanática del trabajo y, a veces, no consigue separarlo de la vida personal. Es por eso que no se aparta de Daniel y…-hago una pausa, preparándome para dar el jaque mate -….cuando te conoció, quedó fascinada y no hablaba de otra cosa, solo en lo interesante que sería estudiar a un transexual a fondo para entender cómo actúa su mente en las situaciones cotidianas y cosas así…- digo, lanzándole una fingida mirada de compasión y observando cómo ella está cayendo en mi trampa –Disculpa, pero tuve la impresión de que ella te quería como cobaya- finalizo y "su rey está ya muerto" –Claro que todo eso ha cambiado ahora, Regina está enamorada de ti y no debes pensar en eso- añado, sonando apaciguador para no levantar sus sospechas acerca de mis reales intenciones.

Sin embargo, siento que he plantado la semilla de la duda en la mente de mi ingenua e insegura hermana, que se queda pensativa, cuando la dejo tras haber cumplido mi misión, con la disculpa de que no podía permanecer mucho tiempo expuesto al sol, por culpa de los medicamentos que estaba tomando.

Emma

Cuando David se marcha, aún estoy en shock por lo que me había dicho. No puedo creerme que Regina me esté engañando. Pero, al mismo tiempo, él parece tan seguro y sincero que me ha dejado llena de dudas.

En medio a todo esto, encima, está Daniel, una persona aparentemente problemática, con quien ella tuvo una relación y que continúa en su vida.

¿Será que Regina de verdad tiene tendencia a acercarse a personas que le puedan proporciona material de estudio?

Con mi historial de desilusiones amorosas, tengo miedo de decepcionarme de nuevo y temo arrepentirme de haber roto la promesa que me hice cuando Camila me rechazó: nunca más entregarse totalmente a alguien.

Hasta conocer a Regina no tuve ningún problema en mantenerme fiel a lo que había decidido. Sin embargo, desde la primera vez que conversamos, sentí que mi promesa estaba amenazada y ahora, hago una súplica silenciosa para que no me haya vuelto a equivocar.